EL ASUNTO
Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.
C09 El rescate
A pesar de haber pasado un par de horas, Kakashi no estaba completamente recuperado. De hecho sus niveles de chakra no se habían restablecido ni al 40%, pero el temor de que Sakura fuera sola a rescatar al resto de los miembros del equipo le obligaban a simular que estaba más recuperado de lo que en realidad estaba, aunque llegar a engañar a una ninja médico era una tarea francamente difícil. Hacía frío, por lo que la kunoichi los había mantenido en calor mediante la antigua técnica de la transferencia de calor por contacto corporal, en otras palabras, había estado abrazando a su ex-maestro durante dos horas. La peli-rosa los había ocultado mediante la realización de un jutsu ilusorio de tres capas que los hacía prácticamente indetectables, por lo que cuando dos de los renegados que los estaban buscando entraron en el perímetro del jutsu, no encontraron nada salvo la muerte a manos de ella.
En cuanto se hubieron refugiado, habían mandado un mensaje a Akako y Yoko explicándoles la situación y ordenándoles que permanecieran ocultas donde estaban y esperaran hasta que pudieran reunirse con ellas.
Había pasado ya un tiempo razonable y el peli-plata sabía que la chica estaba bastante ansiosa por ir a liberar a sus compañeros, lo notaba en los constantes movimientos nerviosos que no podía reprimir y en el ajetreado movimiento de su corazón que latía a mil por hora. No le cabía ninguna otra explicación en su a veces cabeza hueca ninja para la agitada actividad física que se había desencadenado en ella desde que se habían refugiado para que él pudiera recuperarse lo suficiente como para volver a ser útil. Intuía que no podría demorar el rescate más tiempo si quería acompañarla. Los compañeros siempre habían sido la prioridad del ninja copia, pero por una vez, hubiera preferido quedarse, aunque fuera solo unos minutos más, entre los brazos de su ex-alumna, cosa que en el fondo le preocupaba notoriamente. ¿Qué le estaba pasando? ¿El imperturbable ninja copia se estaba quebrando?
- Kakashi, ¿qué tal estás? - preguntó la peli-rosa - ¿crees que podrás acompañarme a buscar a los demás?
- Estoy muy bien, Sakura - mintió - me he recuperado casi del todo - le dijo mientras con su sharingan implantaba la información de su casi completo restablecimiento en la mente de la kunoichi. Sabía que no era una acción muy lógica ya que su compañera esperaría una mejor cooperación de su parte ante los ataques del enemigo, pero no podía permitir que lo dejara atrás. Sakura había aprendido demasiado bien la lección de proteger a sus compañeros a toda costa, y sabía que no dudaría en dejarlo fuera de combate con sus técnicas médicas si vislumbrara por muy pequeña que fuera la posibilidad de que su recuperación no era tan milagrosa como se empeñaba en hacerle creer.
Akino y Urushi habían aparecido media hora antes informando de que habían encontrado el lugar donde retenían a Temari, Neji y Pakkun, y desde entonces, la kunoichi estaba todavía más inquieta. Había prometido esperar un poco más, pero sabía que ya no iba a poder demorar la actuación. No es que tuviera miedo por él, lo que tenía era miedo por ella. Temía que cometiera alguna imprudencia impulsada por sus sentimientos. La conocía muy bien y conocía perfectamente lo pasional que podía llegar a ser, por eso, en su último entrenamiento había intentado encauzar todos esos sentimientos de forma que pudiera transformarlos en algo productivo, adrenalina. La adrenalina era buena, activa tus sentidos y agudiza tu ingenio.
Sin poder postergar la situación, el peli-plata se levantó y le ofreció una mano a la kunoichi para ayudarla a ponerse en pie.
- Kakashi, no soy una inválida - le dijo mirándolo desdeñosamente y denegando su mano con actitud claramente defensiva - en todo caso tendría que ser yo la que te ofreciera mi ayuda.
- Nunca hay que perder los modales Sakura - le contestó en tono juguetón - ya sabes que siempre soy todo un caballero.
- Si, uno que lee porno a todas horas - se burló - Bueno, vamos allá - le replicó mientras se ponía en pie.
Cuando los ninken habían vuelto, les facilitaron las coordenadas de donde creían que estaban sus compañeros y a partir de ese momento estuvieron trazando un plan. Los perros les habían informado tanto de la ubicación del lugar como de las características del mismo. Al parecer, los canes habían detectado una zona donde había una sospechosa ausencia de olores tanto de plantas como de animales, por lo que habían supuesto que era donde tenían retenidos a sus compañeros y que los habían ocultado mediante algún tipo de jutsu que ocultaba completamente cualquier rastro de chakra y olor. Habían establecido que el área era de más o menos 500 m2, y lo que parecía ser un paisaje común que se extendía ante ellos, no era más que un genjutsu que ocultaba una enorme zanja de unos 25 m de largo x 20 m de ancho, con una profundidad de más o menos 10 m. Lo que les había llamado la atención era la ausencia de olores, pero precisamente por ello, eran incapaces de determinar el número de personas que permanecían dentro. Lo que sí podían confirmar es que en el perímetro exterior no se encontraba nadie, habían detectado tres personas horas atrás, dos de ellos habían sido neutralizados por Sakura, pero ahora no localizaban a nadie.
El área no estaba muy lejos de donde se encontraban, más o menos a unos cinco minutos saltando entre los árboles. La zona no estaba en el camino, estaba a la izquierda del mismo oculta como ya habían informado los perros, por un frondoso bosque imaginario. Ambos habían suprimido el chacra para no ser detectados, y se aproximaban sigilosamente hasta los límites del perímetro concretado por los canes. Daban por hecho que en el momento que traspasaran los lindes, activarían algún tipo de alarma que avisaría a sus enemigos de su presencia. Como ser detectados era prácticamente imposible de eludir, la única opción era la distracción. Sabían que dentro como poco había dos personas, la hermana de Misako y el otro ninja que había salido en su busca y con el que no se habían encontrado. Teniendo en cuenta que el otro grupo había estado formado por cinco personas, habían dictaminado que al menos en un principio, el grupo habría estado formado por el mismo número de personas, por lo que aún quedaría otra personas más a parte de esos dos.
El plan era muy sencillo, tan sencillo que hasta podría funcionar debido a que nadie esperaría algo tan simple. Consistía en volver a echar mano de las copias. Naruto les había enseñado al menos una cosa, no subestimar el poder de las copias. Harían tres copias cada uno y cada pareja de copias junto con los originales, se colocarían en cada uno de los lados del rectángulo que formaba el foso. Tras una señal entrarían todos a la vez y atacarían a los renegados. Los originales nada más entrar, procederían a realizar otra copia de sí mismos que los sustituirían mientras ellos se escondían. De esta forma, solo detectarían que la barrera había sido superada por ocho ninjas. A parte, tendrían otro clon de cada uno en la superficie que serviría de señuelo. El plan se basaba en que como todos los Kakashi y Sakura que se fueran a encontrar eran copias, los enemigos pensarían que eran un señuelo para recopilar información y que los verdaderos estaban afuera esperando a que salieran. El cometido de las copias externas era alejar del lugar a cuantos más enemigos mejor.
Una vez dentro, tras el revuelo inicial y el distanciamiento de alguno de los enemigos llevado a cabo por los clones exteriores, intentarían liberar a sus compañeros sin ser detectados. Esta era la parte más difícil. No sabían cuantos ninjas quedarían dentro, pero de lo que sí estaban seguros es que uno de ellos sería la hermana de Misako, y por lo que les había revelado esta, también era usuaria del rayo negro. Además tenían que contar con que alguno de los ninjas que se encontraban dentro era capaz de realizar jutsus de sellado de chakras, otra técnica muy avanzada, por lo que a saber que más era capaz de hacer. Aún así, habían ideado y preparado un plan que les daba ventaja.
Llegado el momento, tras la señal de Kakashi, las copias y ellos mismos atravesaron el perímetro. Nada más traspasarlo hicieron sus copias y se escondieron en un oscuro rincón cercano a la entrada que habían usado y procedieron a estudiar la situación. Tal y como se habían imaginado, inmediatamente después de atravesar la barrera del jutsu se activó algún tipo de alarma, ya que las tres personas que había dentro se dispusieron a atacar a sus clones. Eran dos hombres y una mujer, sin duda la hermana de Misako. Ambos se miraron, era la situación más favorable que habían previsto, por lo que internamente dieron las gracias al ser superior que velaba por ellos. El plan no podía marchar mejor, tras acabar con todos sus clones, la mujer acababa de ordenar a los dos hombres que fueran a buscarlos fuera, por lo que ahora solo ella quedaba en el interior del recinto.
El foso no tenía nada de especial, salvo que en la pared más lejana a ellos, se podía apreciar como sus compañeros estaban encadenados. El problema era como llegar hasta allí sin ser detectado, y volver a usar el Mangekyō sharingan estaba totalmente descartado, pero Sakura había tenido una idea cuando habían estado planeando la estrategia, usarían gas venenoso. Era la forma más factible de acabar con ella. La peli-rosa siempre viajaba con un arsenal de venenos y antídotos, por lo que aprovechando el factor sorpresa intentarían acabar con ella.
Una vez dentro y con la mujer sola y ajena a su presencia se sintieron seguros de poner su plan en marcha. Kakashi y Sakura habían tomado el antídoto de un poderoso veneno gaseoso e indetectable que iban a dispersar por el foso donde sus compañeros eran retenidos. Tenían preparada una dosis para cada uno de ellos que les sería administrada en cuanto la mujer colapsara y se desvaneciera. Debían actuar rápido porque tan solo tenían un minuto para suministrarles la dosis sin que sufrieran ningún tipo de daño irreversible. Por si acaso, ambos llevaban tres dosis del antídoto, el que antes llegara hasta sus compañeros les administraría el antídoto, pero les parecía que tenían tiempo de sobra para actuar sin peligro.
Parecía un buen plan, solo había un inconveniente, Nanako si los había detectado, y no les iba a ser tan fácil hacer que la mujer cayera en la trampa.
Sakura liberó el veneno y ambos esperaron expectantes a que este hiciera efecto en su enemigo. Se suponía que en menos de quince segundos la mujer se desplomaría ante sus ojos, y habiendo pasado ese tiempo, los únicos que parecían haber sufrido los efectos del veneno eran sus compañeros que se habían desmayado. Si no fuera porque estaban esposados a la pared, ya se habrían estrellado contra el suelo.
Viendo en peligro a sus compañeros, Sakura actuó sin pensar lanzándose rápidamente al otro lado de la prisión subterránea dispuesta a administrarles el antídoto a sus compañeros pasara lo que pasara. Sabía que no era una buena estrategia, seguramente sería interceptada antes de llegar, pero su distracción le daría a Kakashi la oportunidad de poder llegar hasta ellos. No quedaba tiempo, solo tenían treinta segundos de margen antes de que la tragedia se cerniera sobre sus compañeros.
Al peli-plata casi se le para el corazón cuando vio como su ex-alumna se lanzaba sobre lo que parecía ser un suicidio improvisado en un desesperado intento de llegar hasta sus compañeros, pero su instinto ninja pudo más que su cerebro y aprovechó la distracción creada por la chica para intentar también él, llegar hasta los rehenes. Él era más rápido, por lo que cuando casi había llegado hasta su objetivo, vio de reojo como Sakura era alcanzada por un estrepitoso rayo negro que la derribaba en el acto. El aire desapareció de sus pulmones, pero sus piernas y sus manos siguieron actuando mecánicamente. Administró el antídoto a sus compañeros y los liberó en solo unos segundos mientras era testigo de cómo su enemiga se volvía hacia su posición y con una sonrisa retornaba hacia donde la peli-rosa yacía inconsciente y otro rayo se empezaba a formar en su mano.
En ese momento, lo que solo pudo catalogar como un milagro, se produjo. Neji a quién suponía inconsciente se abalanzó sobre Sakura y con su técnica Hakkeshou Kaiten, su defensa absoluta consiguió rechazar el ataque.
Pakkun no se encontraba en muy buenas condiciones pero se dispuso a atacar, al igual que Temari que se recuperaba bastante rápido ante sus ojos y ya había adoptado una postura claramente hostil. Nanako se rió estrepitosamente antes de hablar. Obviamente había notado su presencia y sus intenciones y contenía la respiración.
- Parece que os he subestimado - comentó con fastidio - no suele pasarme muy a menudo, y no me volverá a pasar. No tardaremos en volveremos a encontrar, aunque dudo que vuelva a ver a vuestra amiga - declaró mientras miraba hacia Sakura y una sonrisa de suficiencia se formaba en sus labios.
Acto seguido, al estar quedándose sin oxígeno decidió desaparecer sin dejar rastro dejándoles una amarga sensación de derrota. Kakashi necesitó un par de segundos para evaluar la situación antes de abalanzarse hacia donde yacía la kunoichi.
- Sakura ¿por qué lo has hecho? - le preguntó el peli-gris mientras caía sobre sus rodillas y tomaba su cuerpo entre sus brazos - Seguro que había alguna otra opción aparte del autosacrificio - le reprochó aunque sabía que no podía oírle.
La cabeza le daba vueltas y sentía como los pulmones se le iban secando debido a la falta de aire resultado de haber dejado de respirar. Las lágrimas amenazaban con traicionar su habitual entereza e incluso las voces a su alrededor se habían acallado. La vida había dejado de tener significado en un solo segundo y estaba convencido de no poder volver a sonreír jamás. su mundo se desmoronaba delante suyo mientras apretaba con fuerza la rosada cabellera contra su pecho, hasta que en un destello de esperanza se encendió en su corazón. ¿Acababa de sentir algo similar a una débil respiración?
- ¡Está viva! - exclamó - está muy débil pero está viva - proclamó casi eufórico mientras se erguía con la peli-rosa en brazos - Rápido, no tenemos tiempo, necesita atención médica de inmediato. La llevaré directamente a Kumo. Vosotros encargaos de Akako y Yoko.
- Kakashi, tú también estás débil, sería mejor que la llevara yo - expuso un también preocupado Hyuga - soy rápido, y no permitiré que le pase nada - le prometió mirándole directamente a los ojos.
- Lo siento Neji, se que eres rápido, pero no te puedes comparar a mi - se disculpó el ninja copia - soy más fuerte y tengo más experiencia que tú, por lo que no habrá más discusión - dictaminó - además, soy tu superior.
- Pero Kakashi ...
- Acata mis órdenes o te denunciaré por desacato - amenazó al Hyuga mientras recolocaba a la peli-rosa entre sus brazos para que esta estuviera más cómoda.
Prácticamente al segundo siguiente ya había desaparecido dejando a todos con la palabra en la boca.
- Vamos Neji, es Kakashi, si alguien puede salvarla ese es él - trató de tranquilizarlo Temari - iremos a buscar a Akako y a Yoko y partiremos inmediatamente hacia Kumo. Si no descansamos, mañana a medio día deberíamos estar allí.
- La rubia tiene razón - corroboró Pakkun que aún seguía con ellos - Kakashi siempre se las ingenia para salir victorioso, no te preocupes, la chiquilla estará bien - le aseguró - de todas formas, me tienes intrigado ¿cómo es que te recuperaste tan pronto? nosotros hemos necesitado unos segundos para reaccionar - cuestionó el ninken.
- Sentí su presencia cuando llegaron - contestó el Hyuga - pude ver su chakra.
- Pero eso no explica por qué no te hizo efecto el veneno - siguió preguntando el can
- He estado observando el sistema de chakra de Nanako, y en el momento en cuestión había enviado parte de este a sus pulmones para bloquearlos, por lo que supuse que debía hacer lo mismo - explicó - así que cuando el veneno se dispersó no penetró en mi organismo, simplemente actué como si hubiera sido así.
- Chico listo - felicitó Pakkun - ahora si me lo permitís, me iré a descansar que me lo tengo merecido - manifestó mientras deshacía su invocación.
Tras esta pequeña charla Temari y Neji pusieron rumbo hacia donde se escondía el resto del equipo. El camino hacia la aldea de la niebla se les iba a hacer muy pero que muy largo.
