-Ayer decidí usar una playera diferente durante "Born this way", para mostrar mi apoyo a la comunidad gay, pero lo siento yo no soy lesbiana- Esas fueron las palabras que Dianna publicó en las redes sociales para tratar de calmar el alboroto que había armado meses antes.

La gira había terminado en un ambiente sumamente tenso entre Dianna y Lea. Las cosas habían cambiado mucho desde aquel desafortunado incidente en Toronto. Finalmente Murphy había logrado coaccionarlas para que aparentaran ante el mundo que solo eran amigas. No había ya ninguna demostración de amor, no podían tocarse en público y estaba totalmente prohibido que las vieran juntas, salvo que fuera estrictamente laboral. Esto había comenzado a ocasionar estragos en su relación. Casi no hablaban pues cuando estaban en el set eran tratadas como delincuentes en aislamiento, siempre había alguien vigilando el NO contacto entre ellas. Y fuera del set era un completo circo para que Lea pudiera llegar a casa de Dianna o viceversa, pues siempre había fotógrafos siguiéndolas. El escape era salir por la puerta de atrás y huir sin ser descubiertas por los reporteros que a veces también vigilaban ese lado del edificio y el otro espectáculo era entrar en el destino final sin ser tampoco detectadas, era de verdad una pesadilla y a eso había que sumarle que muchas veces llegaban a casa ya muy tarde y exhaustas como para aun tener que jugar a las escapistas por lo que se resignaban a pasar la noche separadas, extrañándose y añorando su compañía.

El descanso por navidad por fin había llegado y Ryan no podía detenerlas de pasar esas vacaciones en donde quisieran. Las chicas decidieron que esta vez encontrarían a la familia de Dianna en San Francisco al menos por unos días. Además Dianna nunca le había aclarado a su madre que aquel día que la llamo para anunciarle que se casaría, no había sido una broma y que bueno ahora ya tenía más de 6 meses de ser la esposa de Lea.

Dianna se adelantó a San Francisco pues era obvio que no podían viajar juntas, Lea lo haría un par de días después, además de que Dianna creyó que era mejor confesarle a su madre todo el asunto de la boda antes de que Lea estuviera presente para que pudiera digerirlo y recibir a su esposa como ella merecía. Esos días Lea decidió usarlos para visitar a su propia familia y aprovecho para dar falsa evidencia de que pasaría las fiestas con su familia.

Jason, hermano de Dianna la esperaba paciente en el aeropuerto. No lo hizo esperar mucho a los pocos minutos la rubia apareció frente a él.

-Hola, me alegra verte- Dijo Dianna mientras extendía los brazos reclamando a su hermano.

-A mí también ¿Estás lista?- correspondió Jason

Los hermanos pronto se encontraron camino a casa, durante el trayecto hablaban sobre fotografía y música hasta que Dianna decidió profundizar la plática y comenzó a decir

-Tu sabes cuánto los amo verdad me refiero a ti, a mamá y papá- sin esperar respuesta prosiguió –Jason tengo algo que confesarte. Verás llegó a mi vida alguien especial, es la persona más maravillosa del mundo y me he enamorado como una loca-

-Bien hermana me da gusto, creí que nunca hallarías a una persona que te soportara- bromeó Jason y continuó -¿Y quién es el afortunado?-

-Ese es el asunto, no hay afortunado. Diría más bien que somos dos muy afortunadas chicas que nos hemos encontrado en este mundo para amarnos y hacernos felices- Dijo Dianna

-Espera… ¿Me estás diciendo que estas enamorada de una chica?- Interrogó a su hermana

-Creo que eso es exactamente lo que te estoy diciendo Jason y hay más, no sólo me he enamorado de ella, sino que también la he hecho mi esposa- Puntualizo Dianna

Jason busco de inmediato un lugar para detener el carro –Ok Dianna debo de decirte que estoy muy decepcionado y triste- Dijo el chico a su hermana mirándola directo a los ojos y continuó –No puedo creer que no nos hayas invitado a la boda, pero felicidades hermanita mereces ser feliz. Amor es amor y de verdad me hace muy feliz escuchar que encontraste al amor de tu vida y debo decir que Lea es genial- Dijo Jason

-Te quiero sabía que comprenderías- Dijo Di al tiempo que se arrojaba a los brazos de su hermano -¿Pero cómo sabes que es Lea?- pregunto Dianna

-¿Quién más podría ser Di? Nunca habías mirado a nadie de la forma en que la miras a ella y además tienen una química inigualable, al parecer su amor es tan real y perfecto que todos lo podemos notar a la distancia. Tenía sospechas de que algo sucedía entre ustedes pero sabía que de ser así, tú nos lo dirías cuando estuvieses lista. Claro que nunca imagine que lo harías después de casarte- Dijo Jason irónicamente.

-Lo de la boda sucedió muy rápido Lea me lo pidió una noche y al día siguiente ya estábamos en la luna de miel, además intenté avisarle a mamá pero creyó que bromeaba y prácticamente me colgó el teléfono porque algo en el horno se quemaba, así que en teoría no es mi culpa ¡Yo traté!- Argumentó Dianna mientras, Jason volvía al camino.

-Bueno Di, de cualquier forma felicidades y… ¿Piensas decirle a mamá?- pregunto Jason curioso

-Claro que voy a decirle y tiene que ser hoy para que pueda digerir la noticia pues Lea llega pasado mañana- Afirmo Dianna con tono nerviosa.

-Esto será divertido hermana- Añadió Jason.

Pasados los minutos llegaron a casa. Mary la recibió con un gran abrazo y muchos besos.

-Te extrañe mi niña- Le dijo su madre al oído.

Esa noche cenaron en familia. Al terminar Dianna le sugirió a su mamá que dieran un paseo a lo que ella acepto de inmediato.

Caminaron hasta un parque cercano. Hasta ese momento Mary no había parado de hablar con su hija de cosas que le habían sucedido en esos meses que no la había visto, pero Dianna apenas hacia algún comentario. Después de un rato decidieron tomar un descanso en una de las bancas del parque.

-Dianna piensas decirme que es lo que tienes o seguiremos jugando a que no te sucede nada- Dijo su madre, que había notado la ausencia mental de su hija, era obvio que algo la preocupaba.

-Mamá… ¿Recuerdas el día que te marque para decirte que me iba a casar?- preguntó una Dianna muy nerviosa.

-Te refieres a la última vez me imagino, claro que recuerdo. ¿Qué sucede con eso?- Respondió Mary

-Pues resulta que no era una broma. Ese día me casé- Dijo Dianna con voz muy bajita.

-¿Qué tu que Dianna Elise Agron?- Pregunto Mary y continuó -¿Cómo es posible que te hayas casado? ¡Nunca me hablaste de ningún novio! ¿Por qué me hiciste a un lado de tu vida de esa manera?-

-Tranquilízate te explicaré todo pero tienes que abrir tu corazón y tu mente. También quiero que sepas que soy muy feliz- Afirmó Di antes de continuar –Nunca te platique que tenía novio porque no hay ningún novio involucrado-

-Dianna si esto es una de tus bromas, ¡No es graciosa!- interrumpió Mary.

-No es ninguna broma. No hay novio porque me enamoré de mi mejor amiga, me enamoré de Lea. Poco a poco me di cuenta de que estaba enamorada de ella y afortunadamente ella de mí. Somos la pareja perfecta nos amamos infinitamente y no puedo imaginar mi vida sin ella. Todo fue sucediendo muy rápido un día éramos amigas, al siguiente comenzábamos a tratar de afrontar el hecho de habernos enamorado, y después éramos una pareja y entonces Lea me propuso matrimonio y al día siguiente nos casamos. De verdad madre, todo sucedió muy rápido además si trate de decírtelo y tú no me prestaste atención- Con esas palabras Dianna confesó a su madre el secreto que guardaba.

-Hija te amo, eres mi gran tesoro. Yo soy feliz si tú eres feliz, y es una alegría escuchar que has encontrado a la persona con quien compartir tu vida. Sólo desearía haber estado presente en tu boda, pero ya habrá tiempo para celebrar- dijo Mary mientras tomaba a su hija entre sus brazos.

-Yo te amo a ti mamá y hay algo más- dijo Dianna –

-¿Algo más? Acaso ya han tenido o adoptado bebés y no conozco a mi nietos- Mencionó Mary bromeando con su hija.

-No, Lea vendrá a casa a pasar las fiestas pasado mañana- termino Dianna

-Lea es bienvenida siempre a la casa, corazón- Afirmo su mamá dulcemente, mientras emprendían el camino de regreso a casa.

El día siguiente, previo a la llegada de Lea. Dianna contó a su mamá y hermano prácticamente todo lo que había estado sucediendo en su relación, incluyendo los problemas con Ryan. Las horas sin embargo pasaban con lentitud a percepción de Di, no podía esperar más por estar con su esposa.

El día por fin llegó, por razones de privacidad Dianna por mucho que lo deseaba no fue por Lea al aeropuerto, siempre había alguien mirando y no quería ocasionar otro problema. Así que Lea tomó un taxi del aeropuerto a casa de Di.

El recibimiento fue caluroso y con mucho amor, ahora Mary tenía una hija más y así la recibió. Lea muy pronto se sintió en como en casa y de la familia. Su suegra la felicitó por el matrimonio con su hija aunque le reclamó lo apresurado de la situación y confesó lo mucho que le hubiera gustado estar presente.

Los días pasaron volando y de la nada llegó el momento en que las chicas dejarían San Francisco para continuar sus vacaciones, ésta vez solas en algún lugar que Dianna había planeado. Se dirigieron al aeropuerto juntas, aunque una vez allí Dianna bajó primero en una de las terminales, mientras Lea siguió hasta otra terminal diferente para bajarse. Después se moverían en el transporte interno del aeropuerto para lograr evadir las miradas indeseadas de fotógrafos hasta reunirse. Llegaron con el tiempo justo para documentar, no necesitaban pasar tiempo extra en el aeropuerto arriesgándose. Pronto ambas chicas tenían su pase de abordar y se dirigieron a la sala de espera que les fue asignada. Ahí permanecieron más de lo deseado pues el vuelo que tomarían estaba retrasado por problemas de clima, después de un rato de estar separadas, no resistieron más y simplemente terminaron sentadas juntas y tomadas de la mano en aquella sala de aeropuerto. En un impulso incontenible Lea se lanzó a los labios de su esposa, quien para nada la rechazo, besándose suavemente por unos segundos y recuperando la compostura en un abrir y cerrar de ojos.

Después de más de una hora de retraso el avión por fin se encontraba listo para ser abordado. Las chicas tenían asientos en primera clase. Fue un viaje largo más de 16 horas hasta que llegaron a su destino final.