Capítulo 8

El silencio era incomodo no podía dejar de mirarla esperando una respuesta sabía muy bien que Serena no lo aceptaría en la cama, su cara lo decía todo pero ¿lo haría por la niña? Volvió a mirarla con esa duda en su cabeza y de su boca por fin salieron unas palabras.

—Que dices Serena aceptas que durmamos juntos por la niña —preguntó el pelinegro esperando que aceptara no porque la quisiese si no por la pequeña.

La joven se quedo callada no sabía que responderle ella no lo quería en su cama aunque no era la de ella si no la de Darien pero no lo quería ahí, pero en el momento que sintió a la niña llorar a gritos porque también lo quería a él le dolió el corazón, sintió lastima por la pequeña teniendo ganas de abrazarla y protegerla para siempre, pero sabía que eso no sería posible pronto aparecerían sus padres y no la volvería a ver. Volvió a mirar a la pequeña que aún tenía unas lágrimas en sus ojos y luego miró a Darien, pensando que solo lo hacía por la niña para verla feliz y cumplirle su deseo.

—Acepto que duermas con nosotras pero que te quede bien claro que solo lo hago por la niña para verla feliz.

Esbozó una sonrisa y le dio las gracias por aceptarlo, jamás pensó que Serena lo aceptaría sabía bien el odio que se tenían pero no quería recordarse de nada ,también sabía que solo lo hacía por la pequeña para verla feliz, se acercó a la cama y se acostó en el lado derecho al lado de Usagi. Le dio un beso en la coronilla y se acostó a dormir a pocos minutos el sueño lo venció.

La pequeña había quedado feliz en el momento que Darien se acostó a su lado , durmió en el medio al lado de ellos dos, jamás había sentido esa calor familiar por lo que se sentía muy querida por Serena y Darien.

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Los rayos de sol comenzaban asomarse por la ventana despertando aún hermoso pelinegro, cuando abrió los ojos quedo embelesado mirando las hermosas jóvenes que estaban durmiendo sobre su cama ,comenzó acariciar el rostro de Usagi mirando las facciones tanto de ella como las de Serena , eran muy parecidas lo que le parecía extraño no dejaba de pensar como podían ser dos personas casi idénticas si no eran familia.

Sintió como una mano acariciaba su pequeño rostro, comenzó abrir lentamente sus ojitos para mirar quien era la persona que la estaba acariciando con tanto amor,cuando por fin abrió sus ojos y vio que era Darien esbozó una sonrisa y lo abrazó con mucho cariño.

—Dari —le dio un beso e su mejilla ,con su mirada comenzó a buscar otra persona que estaba a su lado —Sede dueme —dijo apenada.

Darien miró a la pequeña y se le ocurrió una idea para sacarle una hermosa sonrisa.

—¿Y si la despertamos? — le preguntó con voz traviesa obteniendo la atención completa de la niña.

La pequeña esbozó una pequeña sonrisa y comenzó a escuchar el plan de Darien lo único que suplicaba él es que Serena no se molestase por despertarla ya que sabía bastante bien que lo que mas odiaba ella era que alguien la despertase.

Se pusieron de rodillas al lado de Serena y comenzaron hacerle cosquillas por todo su cuerpo haciendo que ella se levantara exaltada y entre risas suplicando que parasen y la dejasen en paz.

Cuando por fin se calmó miró a la pequeña bastante divertida y le dio un pequeño beso en su coronilla,pero por lo contrario a Darien lo miró con odio diciéndole que esto se las pagaría bien caro cuando no estuviera la pequeña presente.

Se levantaron de la cama para comenzar a preparar el desayuno, dejaron a la pequeña en el salón jugando mientras ellos dos preparaban un rico desayuno.

Cuando terminaron Serena preparó la mesa mientras Darien iba buscar a Usagi al salón y la sentaba en una silla que habían preparado con unos pocos cojines para que llegara a la mesa.

—¿Te gustan las tortitas? — preguntó una hermosa joven a la pequeña que estaba desayunando.

—Sip mami nunca me la hace —respondió la pequeña comiendo el desayuno que le habían preparado.

Serena esbozó una dulce sonrisa a la pequeña aún no podía creer lo que estaba escuchando que clase de mama tenía la pequeña.

En el momento que terminaron de desayunar Darien recogió la mesa mientras Serena iba a vestir a la pequeña por si en algún momento aparecían sus padres.

Ya habían pasado algunas horas y aún no sabían noticias de los familiares de Usagi. También habían llamado a la universidad excusándose de que no podrían asistir por enfermedad.

Estaban jugando con la pequeña en el salón cuando en eses instantes el timbre del departamento comenzó a sonar.

Se levantó del suelo dejándolas jugando mientras él iba a abrir la puerta, cuando la abrió vio a una mujer de unos treinta y cinco años de cabellos castaños y ojos color café bastante molesta le preguntó que es lo que quería pero ella no le respondió lo empujó y entró a la fuerza al departamento.

—¡Cómo se atreve a entrar así a mi departamento! —gritó molesto cerrando la puerta tras de si

—¡Donde esta mi hija! —miró hacia todo los lados encontrándola en el salón al lado de Serena —ustedes son unos mal nacidos me la querías robar¿ verdad?

En el momento que Serena escuchó esas palabras se levantó del suelo bastante molesta y se acercó a esa mujer.

—¡Como se atreve a insinuar que nosotros somos unos ladrones! Lo que es usted es una maldita descuidada que no tuvo cuenta ¡de su hija!

—¡No te atrevas hablarme así estúpida! Puedo denunciarlos por ladrones espero no encontrarle un golpe a mi hija porque juro que los mato —los amenazó.

—Yo le hablo como me de la gana ¿te quedo claro? No tienes derecho a gritarnos así y puedes estar tranquila la cuidamos como si fuera nuestra hija

—No me hagan reír —se rió descaradamente —si no fuera porque yo he venido ustedes se quedarían con mi hija.

—¡Eso es una maldita mentira! —gritó la joven molesta — si lo único a que viniste es insultarnos es mejor que se retire —le señalizó la puerta.

—No me voy ir hasta que lleve a mi hija para su hogar —miró a la pequeña que estaba escondida detrás de las piernas de Serena —Vámonos Usagi —la niña le negó con la cabeza —¿no me escuchaste? ¡Vámonos!

—¡Nop! —gritó asustada comenzando a llorar.

Estaba furiosa mirando a la pequeña que estaba escondida detrás de la otra joven, no podía creer como esa mocosa le podía hablar así, se acercó a la niña y la agarró con fuerza para llevársela pero en eses instantes la detuvieron.

—¡Suéltala! —gritó el pelinegro —acaso no ve que la niña no se quiere ir con usted.

—Y a mi eso que me importa, es mi hija verdad¿ o es la tuya? —caminó hacia la puerta con la niña en brazos mientras lloraba desconsoladamente.

Él joven iba a responderle pero Serena lo interrumpió.

—No seremos sus padres —se acercó a la puerta —pero por lo menos nosotros la tratamos mejor de lo que hace usted así que deja a la niña en el suelo o llamaremos a los servicios sociales —la amenazó.

—No me hagas reír Aino—se rió descaradamente —si te atreves a llamar a los servicios sociales atente a las consecuencias porque tú no sabes quien soy yo y de lo que soy capaz —la amenazó saliendo del departamento y echándose a correr con la niña en llantos.

Los gritos de la pequeña se escuchaban por todo el edificio asustando a los vecinos pero a dos de ellos les dolía el alma.

Serena se encontraba en la puerta en estado de shock desde que se fue esa mujer no fue capaz de mover un músculo ¿cómo la conocía? Acaso sería porque es modelo o por otra cosa, no se dio cuenta que un joven pelinegro estaba detrás de ella hasta el momento que sintió sus manos sobre sus hombros, comenzó a resbalarle una lágrima por su mejilla no era capaz de girarse y ni siquiera de marcharse, su alma estaba destrozada no dejaba de pensar en esa niña que le había robado el corazón ¿la volvería a ver?

Por otro lado Darien estaba preocupado por Serena desde que se fue esa mujer ella no se había movido del marco de la puerta, se sentía culpable por no impedir que esa mujer se la llevase pero él no podía hacer nada, ella era su madre pero juró que buscaría a esa niña y si descubría que la maltrataban él la adoptaría, no le importaba ser joven haría lo que fuera por esa pequeña que le había robado el corazón. En el momento que posó sus manos en los hombros de Serena sintió que ella se tensó, sentía que estaba llorando la giró hacía si y le limpió con su dedo meñique unas lágrimas que resbalaban por su hermoso rostro.

—¡Por qué permitiste que me la volviesen a llevar! ¿dime por qué? ¡respóndeme maldita sea! —lloraba desconsolada golpeándolo contra su pecho.

Le dolía verla tan afectada aún que no entendía en sus palabras «porque permitiste que me la volviesen a llevar» pero le resto importancia pensando que solo estaba desesperada por la pequeña Usagi, la abrazó para calmarla pero le fue inútil cada vez lo golpeaba mas, la separó de su lado y la agarró por las manos para tranquilizarla, ella lo miró con lágrimas en los ojos haciendo que a él se le estrujase su corazón, inconscientemente se acerco a sus labios y comenzó a besarla, sus besos eran dulces y suaves pasó su mano por detrás de sus espaldas para profundizar mas el beso pero en esos instantes ella se separó de él dándole una cachetada.

—¡Que te pasa imbécil! No te atrevas volver a besarme ¿te quedo claro? Me das asco y no te soporto —gritó molesta yéndose del departamento y dejándolo con la palabra en la boca.

En el momento que Serena se fue llevo inconscientemente sus dedos a sus labios no sabía porque la había besado ¿pero qué pasaría ahora cuando se volvieran a ver?¿ Se volverían hablar o simplemente se seguirían odiando?

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Cuando se fue del departamento de Darien comenzó a llorar desesperadamente, sentía un profundo dolor en su alma y un odio profundo por ese joven que la había besado, no sabía porque se había dejado llevar en ese momento ¿acaso sentía algo por él? Eso era imposible se odiaban y se iban a odiar siempre. Comenzó a caminar intentando olvidarse de todo hasta que llegó a un parque y se sentó en una banca mirando como los niños jugaban con sus mamas o con sus niñeras, sintió nostalgia por esas imágenes que estaba viendo y poco a poco se fue imaginando que ella estaba allí con su pequeña.

Esa imagen le hizo esbozar una sonrisa por muy lastimado que tuviese su corazón.

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Era la hora del receso y unos jóvenes se encontraban en la cafetería de la universidad hablando del proyecto que les había asignado la maestra.

—Entonces tu te haces cargo del caso de Lita Kino y yo el de Richard Urawa —dijo una hermosa joven de cabellos dorados mirando unos papeles.

—¡estas loca! —gritó obteniendo la atención de toda la cafetería — Prefiero que tú te quedes con esa niñita y yo me quedo con Richard y más yo soy hombre imagínate lo que pueda llegar a hacerte ese depravado

Rodo sus ojos por lo que le acababa de decir el peliplateado.

—Es una demanda de divorcio por si no te has dado cuenta no es ningún asesino en serie —respondió entre risas por la mirada del joven.

—Y eso que —respondió molesto —tienes novio imagínate lo que puede pensar él de ti si te ve con otro hombre.

Suspiró pensando que estas dos semanas a su lado serán una tortura para ella.

—Primero Seiya no es mi novio y tú también eres hombre así que no se a que viene el caso y si te ve con otro — imito su voz por lo último que dijo.

La miró sorprendido por la manera que acababa de hablarle nunca pensó que la muñequita de plástico se atreviera hablarle así

—A mi no me importa si ese niñato es tu novio o no yo lo que no quiero es trabajar con esa niña —respondió molesto.

Respiró profundamente intentando calmarse.

—¿Y me puedes explicar por qué no quieres trabajar con ella?

—No creo que tenga que darte explicaciones no quiero y punto —respondió molesto.

—Vas seguir siendo el mismo amargado ¿verdad? —la miró ceñudo — Mira esto no lo decidí yo si no la maestra ,así que aunque no te guste, a ti te "tocó" ser el abogado de Lita y a mi el Richard.

La miró molesto pensando que solo serían unos días se levantó de su asiento cogiéndole los papeles que estaban sobre la mesa y fue a reunirse con Lita, mientras Mina iba a reunirse con Richard.

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El receso ya había terminado algunos alumnos estaban haciendo el trabajo que le habían asignado fuera de la clase. Cuatro jóvenes se encontraban sentados en la cafetería separados uno de otros para que no escuchasen lo que estaban hablando.

Yaten comenzó a interrogar a Lita para realizar el divorcio falso, la verdad no quería aceptar trabajar con ella porque no le caía bien desde el día que comenzaron las clases,le había pedido todo los datos, la acta de matrimonio y se tenían hijos para comenzar a realizar los tramites del divorcio, después de unos minutos de pedirle todo los documentos la joven se retiró mientras Yaten esperaba a que Mina terminase de interrogar a su compañero.

En otra mesa se encontraban dos jóvenes hablando mientras la otra cogía sus datos personales para comenzar con la demanda de divorcio, en el momento que terminó Richard se retiró mientras ella se levantaba de su asiento cogiendo las carpetas y acercándose hacia Yaten.

Se sentó en la mesa donde estaba él joven y comenzaron a hablar.

—¿Ya tienes todo? — preguntó el peliplateado.

—Si, tendremos que comenzar a mirar para defender nuestros casos —comenzó a ojear sus informes.

Estuvieron por unos minutos hablando de su caso hasta que decidieron darlo por finalizado y seguir mañana se retiraron para su clase cada uno por su lado, aunque fueran a la misma clase no se soportaban y si solo estaban juntos era por el trabajo.

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Las horas ya habían pasado y algunos alumnos se iban para su casa y otros salían antes algunos por saltarse las clases y otros porque tenían que trabajar o estaban enfermos.

Un pelinegro con coleta y ojos azules, se encontraba llegando al parking de la universidad cuando en eses instantes no se dio cuenta y una moto estuvo a punto de atropellarle el pié.

—¡Qué te pasa imbécil! Acaso no sabes por donde andas —gritó bastante enfadado.

Miró molesto a la persona que se había parado enfrente suya apretó sus puños para golpearlo pero en el instante que se sacó el casco y vio que no era no era un hombre si no una mujer que él conocía bastante bien suspiró lentamente sin poder sacar su vista de esa joven ,hacía años que no la veía su cabello era rubio ceniza y tenía unos hermosos ojos verdes.

—¡El único imbécil aquí eres tú idiota! —gritó bajándose de la moto y poniéndose enfrente de él —pero mira con quién me fui encontrar la pena es que no tuviera mi auto para atropellarte y mandarte directo para un hospital.

—Cuanto tiempo Haruka veo que sigues siendo la misma niñata lo único que te cambio fue tu cuerpo —la miró descaradamente de arriba abajo.

—¡No me mires así imbécil! —le dio una cachetada en su mejilla —ya veo que eras tan descarado como el inútil de tu padre.

Esas palabras le habían parecido bastante mal la agarró con fuerza por un brazo y la miró molesto a sus ojos.

—Ni te atrevas a volver a insultar a mi padre ¡me oíste! Él por lo menos es un hombre de verdad y no tú madre que sabes tu muy bien porque la despedimos hace unos años.

—¡Tú no sabes nada Seiya! Eras un niño de aquella como yo pero ya veo que eres igual de inútil como él —gritó molesta soltándose de su agarre.

—Se bastante, mi padre me dijo todo así que no vengas inventándome nada porque sabes que no te voy a creer —respondió sarcásticamente.

—¡Todo es mentira! Pero algún día abrirás los ojos, claro si es que los tienes o acaso solo los tienes de adorno.

—¡Déjame en paz! Me puedes explicar que haces en esta universidad —preguntó irónicamente.

—Para ser hijo del gobernador eres tonto ¿no? —lo miró a su rostro conteniendo las ganas de reírse en su cara —que crees es que supe que estudiabas aquí y quise venir a "arruinarte" la vida como tú padre se la arruinó a mi madre ¿Qué te parece?

—¡Déjate de tonterías! Sabes muy bien lo que pasó aunque tú quieras echarle la culpa a mi padre.

—No son tonterías pero si te digo la verdad no sabía que estudiabas aquí pero ahora que lo se te haré la vida imposible —lo amenazó y le dio unos pequeños golpes en su rostro.

—¡Eres un animal! Como te atreves a golpearme —la agarró bruscamente del brazo mientras ella lo miraba con odio —no quiero que vuelvas a poner una de tus sucias manos encima de mi lindo rostro.

—¿Lindo? No me hagas reír si hasta un perro es mas guapo que tú —se rió la joven — la pena que me da es comparar un perro contigo pobre animal.

Puso los ojos en blanco por lo que acababa de escuchar de la joven.

—¡Como te atreves a "compararme" con un animal! El único animal aquí eres tú que te pones a golpearme.

—Lo siento por la niña de porcelana no me di cuenta que te lastime quieres que te cure —se rió bastante divertida por la mirada de odio del joven —si no fue tan fuerte exagerado pero si quieres te las doy mas fuertes y te mando aún hospital ¿tú decides?

—¡Vete al diablo Haruka! —se alejó de ella y se fue caminando hacia su auto —espero no volver a verte porque tu presencia me irrita —se subió al automóvil pero antes de irse escuchó los gritos de la joven.

—Te lo veo bastante negro muñeco de porcelana ya que estudiamos en la misma universidad, pero no te preocupes a mi tu presencia también me irrita e intentaré no buscarte —Se subió a su moto y se fue rumbo a su casa a contarle a su madre las novedades.

Estuvo mirando por unos minutos como la joven se alejaba, hasta que decidió encender su auto y dirigirse hacia su casa.

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En uno de los barrios más altos de Tokio una mujer entraba en su casa con su hija a gritos y suplicándole que la soltasen, Kalaberite puso a la niña en el suelo del gran salón y comenzó a golpearla con fuerza.

—¡Suetame me duele! —gritaba la pequeña en llantos.

Su madre hizo oídos sordos y cada vez la golpeaba más fuerte hasta que unas pequeñas heridas comenzaban a salir por su cuerpecito.

—¡Esto te pasa por escaparte maldita mocosa!

—siento mami Sali y me pedi —lloraba desconsolaba por los fuertes golpes que había recibido.

—No vuelvas hacerlo ¡me escuchaste mocosa! Hoy te quedas sin comer como castigo ¡vete a tú habitación!

—Peo tengo hambe —lloraba frotándose sus ojos y ensuciándose de sangre.

—¡No me importa que tengas hambres mocosa! ¿no me escuchaste? ¡que te vayas a tu cuarto ya!

La pequeña miró a su madre y comenzó a caminar asustada muy lentamente por los fuertes golpes que llevó, en el momento que llegó a su habitación vio la puerta abierta y entró, como pudo subió a una cama pequeña que tenía para ella, y ahí comenzó a llorar diciendo que su mama era mala y la odiaba, en el momento que el sueño la venció por tanto llanto solo pidió un deseo que Sede fuera su mama para cuidarla y protegerla siempre.

Kalaberite estaba furiosa sentada en el salón esperando que su marido llegase de hablar con su amigo, en el momento que sintió la puerta de la entrada cerrarse fue a reunirse con su marido.

—Apareció la mocosa —preguntó Malachite un señor de unos treinta y cinco años de cabellos azul claro y de ojos azules.

—Si amor , esta castigada en su recamara por todo lo que ha hecho —respondió coqueta abrazándolo y comenzando a besarlo.

—Por suerte que apareció esa mocosa —se alejó un poco de ella —sin esa niña no tendríamos tantas comodidades.

—Tienes razón amor, sin esa niña nuestra vida sería un fracaso por eso la próxima vez tenemos que tener cuidado de que esto no se vuelva a repetir —se acercó a él y comenzó a besarlo.

El beso fue subiendo de intensidad, pocos minutos después se entregaron salvajemente.

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La horas pasaron sin ella darse cuenta ,llevaba en ese parque horas llorando como hacía años que no lo hacía, los recuerdos del pasado siempre los tenía en su mente su mayor deseo era encontrar a su hija y poder traerla a jugara este parque al lado de otros niños.

Decidió levantarse y comenzar a caminar hacia la casa de Rei mientras sus lágrimas comenzaban a mojar la acera quería controlarse y no llorar pero no era capaz.

En el momento que llegó a la casa de Rei tocó al timbre siendo recibida por una sirvienta y invitándola a entrar, se sentó en el salón esperando a su amiga e intentando calmarse para que no descubriera lo que pasaba pero no era capaz sus lágrimas comenzaban a caer de nuevo.

Cuando la llamaron anunciando que su amiga estaba en su casa bajó las escaleras para reunirse con ella, en el momento que la vio se acercó a ella y comenzó a abrazarla, hacía años que no veía a Serena llorar y eso la hizo preocuparse demasiado.

—Serena por Dios ¿qué te pasa? —la abrazó mientras ella lloraba desconsoladamente en sus brazos.

Cada vez lloraba mas fuerte sin ser capaz de responderle a su amiga levantó un poco su cabeza y la miró con sus ojos llenos de lágrimas.

—Yo.. Rei… yo quiero morirme —sus lágrimas comenzaron a fluir de nuevo.

Su amiga la miró sorprendida por sus palabras sin poder creer lo que escuchaba.

No digas eso amiga ¿dónde esta la Serena que yo conozco la fuerte la que no se deja manipular por nadie?—le acarició su rostro intentando calmarla —así que no vuelvas a decir que te quieres morir porque que haría yo sin ti —una lágrima resbaló por su mejilla.

—Buscarte una amiga mejor que yo.. yo soy ..mala no merezco vivir —gritó en llanto.

—¡No vuelvas a decir eso! ¿me escuchaste? Tu amistad para mi es muy valiosa Serena, eres como la hermana que nunca tuve —la volvió abrazar para intentar calmarla —por favor ¿dime que te pasó? —la miró a su rostro.

—No puedo..lo siento.. no puedo —tapó su rostro con sus manos.

—Si que puedes —le sacó las manos de su rostro y se puso enfrente de ella —dime lo que te pasó o busco al causante de tus lágrimas y no lo cuenta.

—El causante de mis lágrimas soy yo misma nadie tiene que ver con lo que paso hace años.

Su amiga la miró sorprendida sin comprender en sus palabras, ellas siempre se decían todo ¿ acaso le estaba ocultando algo?

—¡Por favor explícate? Que pasó hace años.

—Lo siento Rei no puedo.. perdóname .. pero no puedo decírtelo

—Si que puedes Serena —la agarró de sus manos —por favor confía en mi siempre nos decíamos todo ¿lo recuerdas? —ella asintió.

—Esta bien —suspiró pensando en como se lo tomaría su amiga por ocultárselo — yo.. tengo.. una hija.

—¡Qué! —alzó la voz sorprendida —estas de broma verdad Serena —ella le negó con la cabeza —¿en dónde esta esa niña?

—Ese es el problema Rei ¡no lo se! No se donde esta mi hija ¡sabes! Y me siento la peor de las madres.

—Por favor Serena explícame como es eso como es que no sabes en donde esta tu hija —preguntó una sorprendida Rei.

Serena comenzó a explicarle todo lo que había pasado desde el momento que había quedado embarazada hasta el día de hoy también le dijo y uién era el padre de su hija.

—Es increíble lo que me estas contando ¡tú padre esta loco o que! como se atrevió hacerte eso.

—Por arruinarme simplemente la vida y no dejarme ser feliz pero júrame que no dirás nada porque nadie lo sabe.

—No te preocupes amiga sabes que yo nunca digo nada, entonces el imbécil del padre de tú hija no sabe de su existencia —negó con la cabeza.

-Nadie lo sabe amiga, gracias por escucharme —le dio un abrazó sin imaginarse que una persona las estaba escuchando.

Había llegado a la casa de Rei hacía unos pocos minutos cuando se detuvo en el marco del salón y se escondió para no ser vista mientras escuchaba la conversación que mantenían las jóvenes. Decidió entrar e interrumpir esa conversación.

—Dime que lo que acabo de escuchar no es cierto Serena —preguntó poniendo sus brazos en jarra y mirándolas bastante molesta.

Continuara…

Hola mis queridos lectores muchas gracias por leer mi historia y por sus hermosos reviews, antes de nada quería decirles que dentro de dos semanas me voy de vacaciones y no se si me dará tiempo actualizar porque cada semana subo una distinta para la semana le toca a una traición y quizás una segunda oportunidad porque no me da tiempo a escribir las dos por la semana, porque también estoy escribiendo una historia con mi amiga Conyta monlight . Si no puedo actualizar esta historia o las otras avisé por aquí y por facebook, no abandonaré la historia si en mis vacaciones puedo actualizar lo haré.

¿Qué les pareció el capítulo?

¿Quién se será esa joven que escuchó la conversación?

Acepto críticas buenas y malas y también sugerencias.

Si desean pueden agregarme a mi facebook: Naiara Moon de Chiba.

Les invitamos a pasar por nuestra historia compartida con mi amiga Conyta Moonlight.

Se llama en dónde está el amor, ella lo tiene publicada en su cuenta de fanficion y yo en mi cuenta de univision que tengo el mismo nombre que en fanficion.

Es un Serena y Darien/Haruka y Seiya.

Les quiero agradecer los reviews a :

Princess queen: Hola amiga ¿qué tal? gracias por tu comentario, al final la pequeña no se quedo con ellos pero habrá sorpresas. Besos y abrazos.

Serena kou1180: Hola amiga ¿qué tal? Gracias por tú comentario Serena la verdad no le quiere decir a Darien lo que pasó, aunque él ya lo descubrió por las marcas de su cuello. Besos y abrazos.

Nai SD: bien sister y tú qué tal? Si las cosas entre Mina y Yaten están que arden y cada vez más, bueno y quién no se enamoraría de esa dulce niña es tan tierna y consiguió que Serena y Darien durmiesen juntos. Besos y abrazos. Te quiero sister.

Barbielove: Hola amiga gracias por tu comentario, pronto se sabrá quien es el padre de la hija de Serena. Besos y abrazos.

Adileyne: Hola amiga gracias por tu comentario esta niña si que es traviesa, al final aceptó que durmiesen juntos. Besos y abrazos.

Conyta moonlight: Hola amiga gracias por tu comentario, la verdad cuando menos tienes es cuando menos escribes. Las cosas entre Mina y Yaten están que arden y esa preocupación por Serena es por algo pero él no se quiere dar cuenta. Besos y abrazos amiga Tkm.

:Hola amiga gracias por tú comentario. Besos y abrazos.

Marsromina: Hola amiga gracias por tú comentario pronto se descubrirá quién es y Yaten pagará muy caro su forma de ser. Besos y abrazos.

Usagimoon :Hola amiga bien y tú ¿qué tal? gracias por tu comentario, Jedaite pagará pero un poco mas adelante aún tiene que pasar un par de cosas en la historia. Besos y abrazos.

Usako-Chiba-T: Hola amiga qué tal? Gracias por tú comentario, con el trabajo de Mina y Yaten las cosas estarán que arden entre ellos dos, pronto se sabrá quién es esa pequeña. Besos y abrazos.

Starvenus: Hola amiga gracias por tu comentario,me estoy pensando en si ponerle una marca de nacimiento pero no estoy segura a lo mejor le pongo a ver jej. Besos y abrazos.

Usagi de Chiba: Hola gracias por tu comentario la verdad entre Mina y Yaten las cosas están que arden y al final Darien durmió con ellas.

Magguie Aino: Hola amiga gracias por tu comentario , pues como te conté ya terminé con los exámenes. Besos y abrazos.

Andy:Hola qué tal? Gracias por tu comentario, la verdad la maestra los junta y ellos no quieren estar juntos y al final aceptó dormir con ellas. Besos y abrazos.

Besos y abrazos a todos mis lectores.