Se giró alarmada al escuchar como alguien la nombraba. Tenia miedo de que su padre fuera aquel que la llamaba para preguntar sobre los informes que Tsunade-sama había enviado. Su expresión se suavizó al percatarse que era su primo-prometido-casi hermano el responsable de su casi desmayo.

Pudo notar en los ojos del castaño la preocupación que sentía por ella. Claro, su piel era pálida, pero ahora lo estaba más. El susto podía haberle provocado un infarto. Aunque¿por qué habría de preocuparse por lo que su padre dijera sobre su estado? Después de todo¿qué era lo peor que podría hacerle? Le gritaría, le prohibiría salir, estaría castigada, podría perder el titulo de heredera, podrían golpearla, matarla o adelantar la boda...

Sacudió la cabeza alarmada. Sus pensamientos no favorecían en nada. Podrían adelantar la boda para tapar lo de su embarazo...entonces no podría decirle a Gaara que estaba esperando un bebé de él.

Como si un rayo de luz hubiera entrado en la habitación, ella volvió a la realidad. Había estado los últimos minutos de pie divagando sobre las cosas que le ocurrirían de haberla llamado su padre, omitiendo el hecho de que ya sabia que era su primo el que preguntaba por ella. Si, su primo, el mismo muchacho que la tenia sujeta por los hombros mientras le preguntaba una y otra vez cómo se encontraba.

Ella no era tonta, pero si que estaba nerviosa. Se disculpó por su falta de atención y le explico a su primo todo lo relacionado con su embarazo y la "misión" a la aldea de la arena. Cuando se percató del shock en el que estaba el pobre chico recogió su mochila y abandonó la mansión.

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En otro lugar, mas específicamente en una torre de la aldea de la arena, se encontraba un chico de cabellos rojos y ojos color aguamarina perdido en sus pensamientos. Los cuales solo eran ocupados por una sonrojada muchacha de una aldea vecina. Por mas que intentaba dejar de quererla, le resultaba sencillamente imposible. Sus hermanos constantemente preguntaban como estaba o lo espiaban para cerciorarse ellos mismo de lo que le ocurría.

Y es que después de haber sido rechazado por su gente, y de sufrir en soledad, al fin había encontrado a su alma gemela. Aquella preciosa jovencita con la que había compartido los mejores momentos de su vida. La misma que se casaría con otro para complacer a su padre y unificar a su Clan.

Se sentía dolido por la decisión de la chica de anteponer los deseos de su familia que los suyos propios y los de él. Pero por otra parte, estaba orgulloso de la valentía que la muchacha mostraba. Estaba seguro que solo ella era capaz de sacrificarse por otros. Estaba muy confundido por eso, los dos puntos de vista lo lastimaban a final de cuentas.

Ella ya no estaría a su lado nunca más. La ultima vez que la vio todo estaba tan perdido...lo único que no podía perder era la esperanza. Pero...¿aun la tenia?

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Atravesaba el bosque a una velocidad asombrosa. El viaje duraría tres días, pero si tenia suerte llegaría antes de lo previsto. Solo esperaba ser bien recibida. La noticia que llevaba la hacia muy feliz, pero al mismo tiempo la estresaba de una manera inimaginable. ¿Y si no le creía? Se mordió el labio intentando alejar ese pensamiento.

Estaba segura que no quería volver a casa después de esto. Deseaba con todo su corazón que él no dudara de sus palabras y a apoyara. Al mismo tiempo esperaba, que su primo hubiera salido de casa antes de toparse con el líder de los Hyuga, de lo contrario estaría en problemas por embarazar a su prima-prometida-casi hermana antes de la boda.

Iba completamente sola, su pequeño la acompañaba, claro está. Pero ningún ninja amigo estaba a su lado. No tenia con quien hablar, no es que lo hiciera de estar alguien, pero ahora tenia menos razones. El miedo se estaba apoderando de ella, pero no se detenía. Siguió viajando entre los árboles mientras algunas lagrimas corrían por sus mejillas.

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Dos días después...

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Acortó el viaje a solo dos días. No era la gran cosa, pero si un adelanto significativo. Antes de llegar a Suna, había tomado una ducha en el lago cercano y se había cambiado de ropa, su cabello estaba recogido en una coleta alta y en sus ojos había un brillo especial. La ilusión de volver a verlo la ponía mas nerviosa de lo que ya estaba.

Entro a la aldea y fue recibida por los hermanos del pelirrojo. Kankuro la saludó un tanto incómodo, mientras que Temari casi la tumba al suelo por el fuerte abrazo que le dio. La condujeron hacia la oficina del menor, tocaron la puerta y al no recibir respuesta de este, prácticamente la lanzaron dentro de la habitación.

Su corazón se aceleró al verlo de espaldas a ella, con la vista perdida en otro mundo.

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Miraba por la ventana distraídamente, deseando encontrar en la lejanía la solución a sus problemas, escuchó lo golpes en la puerta de su oficina, pero no le importó. La puerta se abrió y alguien pasó a la habitación. Seguía sin percatarse de quien se encontraba a su lado.

Sintió de repente como alguien le abrazaba por la espalda. Se tensó al sentir a la chica esconder su rostro y sollozar suavemente. No necesitaba verla para saber que era ella. Se apartó lo suficiente para girarse y luego la envolvió entre sus brazos, consolándola.

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El miedo la había orillado al llanto. Pero entre los brazos del ojiverde se sentía feliz, querida, tranquila. Estaba en lo correcto al ir a Suna. Sus sollozos se fueron apagando y lentamente se separó de él.

Sus labios se encontraron, un beso dulce, tierno y lento.

Se apartó lo suficiente para verlo a los ojos y decirle el motivo por el que estaba ahí.

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"Vas a ser padre" , "Vas a ser padre" ,"Vas a ser padre"

Esas tres palabras, esa frase, se repetía en su cabeza una y otra vez. ¿Cómo era eso posible? Ella le estaba diciendo que tendrían un hijo, un hijo de ambos.

Ella no mentía, lo podía ver en sus ojos. La abrazó con fuerza al mismo tiempo que le decía lo mucho que la amaba y lo feliz que lo hacia.

Nunca se hubiera imaginado algo así. Tenia todo lo que alguna vez deseó. Una mujer que lo amaba y un bebé en camino.

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Unos toquidos en la puerta la sacó de su ensoñación. Los hermanos del Kazekage entraron a la habitación, estaban sorprendidos al encontrar a ambos abrazados y con una sonrisa en sus rostros.

El pelirrojo se veía completamente feliz. Algo que desconcertó de sobremanera a los recién llegados.

Escucharon de labios de su hermano y de la chica la noticia, quedando ambos en estado de shock al entender lo que eso quería decir.

Se sentía emocionada por estar a su lado. Entonces recordó su compromiso y su mirada se apagó un poco. Pero ahora no estaba sola, tenia alguien por quien luchar, el hijo que tendría y el apoyo del amor de su vida. También sus cuñados estaban ahí para ella.

Solo era cuestión de hablar con Hiashi Hyuga y romper el acuerdo. Miró la sortija en su mano y suspiró. Se sentó en el sillón junto a los otros presentes y conversaron sobre lo que harían. Sin proponérselo se quedo dormida, apoyada en el pecho del pelirrojo. Todo parecía mejorar ahora.

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La mañana llegó muy rápido. Se levantó sobresaltada al no reconocer el lugar donde se hallaba, pero tras unos minutos recordó la habitación en la que había pasado su primera noche con Gaara y como era típico en ella, se puso roja. escuchó un pequeña risa venir de la puerta y sus ojos chocaron contra los de él.

Una sonrisa se formó en el rostro de ambos y se levantó velozmente para estar a su lado. Ese día informarían al consejo de la aldea para avisar del primogénito del Kazekage.

En la tarde partirían rumbo a Konoha para hablar con el Hyuga. Hinata de uno u otro modo se quedaría en Suna con Gaara. Estaba decidido.

Por las buenas o por las malas estarían juntos.


Notas de la autora:

Como podran darse cuenta, he tardado demasiado en actualizar y de verdad lo siento. Pero mi mente no ha estado en el anime desde hace algun tiempo. Sigo viendo Naruto e incluso comence a leer el manga. Pero estoy clavada con la saga Twilight y vivo para ella.

Abri otra cuenta hace poco para escribir fics de Twilight y me la he vivido ahi. Es asombrosa mi facilidad para escribir el fic que tengo en ella, como Mari-Cullen, pues estoy actualizando a diario. Lo cual me averguenza al no poder presentar este fic asi.

Hoy tome la decision de subir capitulo a este y a otros que tengo. No importa que me quebre la cabeza. Mis mas sinceras disculpas.

El fic esta proximo a su final. Al menos ya se nota un poco mejor. Espero me perdonen. Un beso.