Habían pasado varios días desde que perdimos a Bruno. Todos los días era un poco de lo mismo, matar walkers, vigilar, planes contra el Gobernador... Aún no lo conozco, pero por lo que me contaron es un psicópata.
Durante estos días me acerqué más a Daryl, y el también se acercó a mí; Luciano notó esto y se estaba comportando bastante extraño. Carol también comenzó a distanciarse de mí, Maggie me contó algo de lo que pasó con su hija y como eso la relacionó con Daryl. Merle seguía molestandome como siempre, diciendo cosas obsenas e insultandome.
- Jade, te toca el turno de la torre - me informó Glenn. Me dirigí a mi puesto, no solo tenemos que cuidarnos de los walkers sino también de otras personas... Otros humanos, como nosotros. Estuve un rato largo, hasta que senti a alguien subir las escaleras.
-Hey - dije sonriendo. Era Daryl, el hizo un saludo con su cabeza. - Estos días estuvo todo tranquilo - comenté. No hubo rastros de los tipos del Gobernador.
- Y eso es lo que más preocupados nos tiene - dijo mientras se paraba a mi lado, ambos nos apollamos en la baranda - Ese Gobernador es un hijo de pu*ta, en cualquier momento va a aparecer con algunas de sus jodi*das locuras - no había pensado en eso. ¿Qué pasaría si el Gobernador decide atacarnos? ¿ Estamos preparados para defendernos? Daryl vió mi cara de pensativa mezclada con espanto y cambió de tema - a Luciano le falta un tornillo, el muy estú*pido me odia. - comentó soltando una risa ronca.
- A veces puede ser muy melodramático - Daryl me miró, y yo también dirigí mi mirada hacia el, lo miré directo a los ojos. El silencio se apoderó de nosotros, pero no un silencio incómodo, sino uno de nuestros silencios. Daryl y yo, nos conectabamos con nuestras miradas, no hacia falta decirnos nada. Y cada vez que lo miraba, me convencía más de lo atractivo que era, cada vez me siento más atraída por el, no se exactamente que sentira el por mí, pero de algo que estoy segura es que le agrada mi compañía. Siempre que hay discuciones, o nos sentimos agobiados por la vida que tenemos que llevar, nos sentamos juntos, disfrutando de nuestra compañía.
- ¿ Qué hacías de tu vida, antes de que el mundo se vaya al cara*jo? - Rompió el silencio con su pregunta. Era la primera vez que preguntaba algo personal
-Bueno, yo estudiaba y trabajaba. Vivía con mis padres y mi hermano - su recuerdo volvió a mí, mis ojos se cristalizaron, y Daryl la noto - Perdón, es difícil luchar contra los recuerdos.
- No tenes que luchar contra ellos, van a estar siempre los muy maldi*tos - comentó, volviendome a mirar. Yo asentí.
- ¿ Y vos ? - me animé a preguntar, todavía siento cierta vergüenza, no se como encarar temas con el.
- Era una mier*da - contestó
- ¿ Y ahora no lo es ? - pregunté en forma de chiste, el sonrío de costado
- Sí, pero está mejorando - contestó mirandome fijamente. Su mirada me incomodó, pero no de una mala manera, sentí muchas cosas juntas. Nos separamos un poco de las barandas, y nos fundimos en un abrazo. Fue nuestro primer contacto, se me erizó la piel. Cuando esto comenzó, nunca se me ocurrió encontrar estas sensaciones. Escuchamos un ruido a lo lejos, nos separamos inmediatamente y tome los binoculares.
- Son camionetas, vienen a toda velocidad. Hay que avisar - informé. Daryl asintió y corrió hacia la prisión. Yo tomé el arma, miré por la mira y estaba preparandome para disparar. Apareció un camión detrás de las camionetas, y a toda velocidad arrazó con la reja de la entrada, voltié un poco y pude ver a los demás en la prisión, corriendo y tomando lugares para defender.
Desde la torre comencé a disparar, logré darle a uno, pero se alejaron bastante. Baje corriendo las escaleras, y comencé a acercarme a la prisión. Ellos eran muchos. Apunté, y disparé. No tenía opción, sabía que al disparar, me iban a ver, pero ya estaba ahí y tenía que ayudar a defender al grupo. Como pude, corrí e intentaba ocultarme detrás de las camionetas. Miré hacía atrás y los walkers comenzaban a entrar. Desde la prisión comenzaron a disparar, y nuestros enemigos también. Sentí un dolor desgarrador en mi muslo, una bala había impactado ahí. Corrí con muchas dificultades, pero sentí un fuerte dolor en la nuca y ví todo negro.
