Disclamer: Katekyo Hitman Reborn no me pertenece, es propiedad de Akira Amano, lo único mío es la trama del One-shot

Advertencias: OCC por parte de Hibari. Por desgracia T-T

N/A: Otro One-shot ¡Hoy ando inspirada!, aunque siendo sincera no me gusto mucho como me quedo. En fin x3.

Summary: Haru le sonríe una vez más, el muere una vez más.

It is Never to Late

Haru sonrío a Hibari cuando le vio, ambos se habían cruzado en la calle por casualidad.

-Gracias-dijo ella, con esa sonrisa que Hibari aborrecía.

Haru corrió en dirección contraria a la de Hibari, pasándole de largo, el moreno solo se dedico a mirarla por sobre su hombre, viendo como su figura se alejaba.

-Gracias-susurran unos labios secos, el rostro tiene sangre, una sonrisa lastimera que Hibari no desea ver.

Hibari se agarra la cabeza con su mano izquierda, haciendo presión con su palma. Esas imágenes son escalofriantes y punzantes, le acuchillan el corazón y la razón. Cae rendido y sin fuerzas respirando entrecortadamente contra una de las tantas paredes de la calle, no hay nadie circulando por el vecindario, no hay nadie que pueda verle.


-Gracias-el mismo hablar, la voz de Haru más suave, más gentil, más lastimera.

El rostro de la chica es diferente un poco, su pelo es más corto, le llega a los hombros. Este cubierto con sangre y barro, y la lluvia cae. Mientras tanto, Hibari es consciente de que llego tarde, demasiado tarde.

Hay una tumba delante suyo, un ataúd mejor dicho aun no la han enterrado. Solo puede oír los lloros de Lambo, y I-pin; así como de Fuuta, nota las cabezas bajas de todos los herbívoros, él la sigue manteniendo firme, no quiere ver esa tumba, ese ataúd que contiene un cuerpo irreconocible por el dolor y la torturas aplicadas.

No quiere recordarla de ese modo.


-Hibari-san…-Haru gime de dolor mientras la bala incrustada en un su pecho le quita la vida, el solo puede observar sin hacer nada, no es un doctor apenas si sabe cómo tratar sus propias heridas. Todos los doctores están muertos, al menos los del lado de Vongola.

Ella solo le sonríe, el se le queda viendo y siente como ella conduce con sus últimas fuerzas sus dedos a su rostro, esa sonrisa aun permanece hasta que sus ojos se cierra permanentemente, y la mano cae al suelo.


Volvió a ver el mensaje de su celular.

"Te esperare en el parque. Haru".

Se supone que solo debía llamarle cuando fuera algo importante. Dio la última vuelta y sus ojos solo se quedaron helados, y fijos en el árbol donde yacía recostado un cuerpo, con un corte en medio del pecho. Y la sangre brotando de la herida, la piel estaba blanca y demacrada, y en sus ojos tenia lagrimas.

Hibari se acerco y sus dedos tocaron el cuello de Haru.

No tenia pulso, inspecciono con la mirada el entorno y se dio cuenta que su celular no estaba. Se lo habían arrebatado y usado para llamarle y ser testigo de otro de los crueles golpes de Byakuran contra el mundo emocional de los mafiosos. Primero fue el de Yamamoto, ahora le toco al suyo.


-¿Adónde vas?-pregunto preocupada Haru.

-Al baño, ya vuelvo-le dijo él.

Una vez en el servicio escucho un disparo, salió de estos y vio como los comensales del restaurant, gritaban, unos miembros de Millefiore corrían afuera del local; y a Haru caer lentamente, con los ojos vacios. Y la sangre resbalando de su herida, la cual teñía el piso alfombrado del restaurante donde Hibari le propondría matrimonio.


Hibari continuo jadeando, esos recuerdos eran suyos, los de sus yo de los mundos paralelos.

A su mente también volvió cierto recuerdo, algo que el akanbo le había dicho.

-A diferencia de los otros tu recordaras todo lo que sufrieron tus yo de los mundos paralelos-explico Reborn serio.

-Comprendo, de igual manera no creo que me afecte-respondió Hibari restándole importancia al asunto.

-Eso espero-susurro Reborn.

Volvió a cerrar los ojos, no quería recordar, maldijo la extraña consecuencia de poder ver sus otros recuerdos, de poder experimentar el dolor de su yo del futuro. Y lo que más odio fue haber sido igual de débil que un carnívoro.

-¡H-Hibari-san!-la voz de esa chica inmadura llego a sus oídos, la tenía enfrente con el rostro asustado.- ¿Se encuentra bien?-pregunto, mientras del bolsillo de su uniforme escolar sacaba un pañuelo y secaba el sudor frio de la faz del guardián de la nube.

Esos ojos, esas facciones, ese rostro preocupado, esa voz tan insistente, suave y frágil.

-¿Por qué?-pregunto.

-Hahi…-inquirió confundida Haru.

-¿Porque me acabas de dar las gracias?-susurro.

-Porque, Hibari-san también nos ha protegido a mí y a Kyoko-chan, cuando llegamos al futuro, y cuando el Hibari de diez años en el pasado…-hizo una pausa-usted Hibari-san-acoto, viéndole con una sonrisa lívida-También nos ayudo, indirectamente claro-agrego, mientras volvía a limpiar el sudor de Hibari.

-No es vedad…-murmuro. Haru le miro extrañada-Yo te deje morir, todas esa veces.

-¿Morir?-pregunto, aun mas confundida que antes.

Hibari trato de levantarse, necesitaba alejarse de ella, no la quería cerca, no quería esa sonrisa cerca.

Sus fuerzas fallaron, sintió como su rostro se hundió en el pecho de la chica, quien cayó de rodillas al suelo, al tratar de atrapar a Hibari.

-Hibari-san…-susurro ella.

-Cállate-ordeno-Cállate y déjame estar así un rato más.

Haru no pregunto nada mas, permitió que Hibari durmiera en su regazo. Se sorprendió al ver su llavero con forma de gatito en el suelo. Su rostro se mostro indiferente ante su hallazgo.

-Y pensar que había vuelto por esto-murmuro.

Con un sonrojo en sus mejillas Haru permaneció cerca de Hibari, no importaba si alguien les veía, o si ella perdía un día de clases, quería estar al lado de Hibari-san, para agradecerle todo lo que había hecho por ella al igual que Tsuna y los demás, ignorante de la realidad anterior, cuando Byakuran vivía.

Nunca es demasiado tarde.

END

N/A: El one-shot mostro las múltiples, y solo algunas formas en que la Haru de los mundos paralelos pudieron haber muerto, y como Hibari del futuro nunca fue capaz de salvarla, al menso no a tiempo.

Acepto todos sus castigos XD

Atten: Suigin Walker.