Capítulo 9

Para él debe ser súper fácil tirar un cuerpo casi muerto en la cama y esperar que mágicamente sus heridas sanen y se ponga de pie, ato su cabello en una coleta alta para revisar mejor y se encontró con varias heridas abierta he infectadas, unas más recientes que otras, pero lo que más le preocupaba era esa inmensa línea que dividía su costado derecho, la herida tenía un color violáceo que indicaba carne muerta, además de estar mal cocida se estaba propagando una infección en ese punto, debía abrir nuevamente la herida la cortar la carne muerta limpiar correctamente y suturar, lo cual sería sencillo si el inconveniente de la constante pérdida de sangre por una herida en su pierna derecha no existiera.

Opto por hacer un torniquete y cocer la herida de la pierna, tendía a abrirse constantemente y sangrar pero al menos su color rosáceo no delataba peligro, por lo cual trataría su mayor problema primero.

El sujeto era grande, demasiado quizás, parecía estar más muerto que vivo pero eso no cambia el hecho de que podrá sentir cuando utilice el bisturí para cortar parte de su carne, el desinfectante también haría lo suyo para despertarlo y Sakura necesitaba que estuviera lo más quieto posible para cortar solo lo necesario y cocer correctamente después…. Terminó de limpiar su cuerpo y fue en busca del Uchiha, necesitaría más ayuda de la que él pueda ofrecerle para inmovilizar a su paciente.

Sasuke y el sujeto alto de nombre Touya se posicionaron junto al paciente de tal forma de inmovilizar su parte superior e inferior permitiéndole libre acceso a su costado – No lo suelten hasta que les diga – Sasuke desviaba su mirada del paciente a Sakura y viceversa, era interesante verla trabajar, su rostro serio y concentrado evidenciaba lo importante de su labor, cuando se enteró de sus habilidades dudó que fueran reales, y aun lo haría de no ser por estar viéndola.

El tiempo parecía eterno, Elba entraba y salía del cuarto con paños y vendas, el calor era sofocante en el pequeño cuarto y los gritos de Juugo por poco y lo dejaron sordo, no pudo evitar arrugar la nariz al sentir el aroma de carne quemada, algo que a Sakura parecía no molestarle. Solo había un par de huéspedes y ninguno armo un escándalo para saber qué sucedía, otro arreglo de Elba pensó.

Decidió observarla un momento, ver la cara inconsciente de un sujeto no era la mejor visión, pero Sakura era otra cosa, el sudor perlaba su frente y sus ojos estaban fijos en la herida que estaba suturando, tenía la misma postura decidida que uso al pararse frente a él en el cuarto la primera vez, sonrió de medio lado, ella era atrayente, eso no podría negarlo.

Estaba agotada, estuvo a su lado hasta después del amanecer controlando su evolución la fiebre subía y bajaba, cuando logro estabilizar su respiración lo dejo al cuidado de Elba, terminaría su té y descansaría un rato, no tenía idea donde estaba el Uchiha o su enorme amigo, y la verdad no le interesaba, por ahora su huida se veía retrasada, pero no se atrevería a abandonar una vida que puede salvar, no podría, no se lo perdonaría.

Antes de subir a la habitación paso a ver a su paciente, Elba tejía en una silla cerca de la cama y le secaba el sudor de vez en cuando, su rostro ya no estaba pálido, la transfusión de sangre fue un éxito a su parecer, sin embargo Elba opinaba lo contrario, aun no entendía que era posible inyectar sangre de otro a un cuerpo mediante una aguja, se rio al recordar el rostro que puso cuando le pedio los insumos necesarios.

Abrió la puerta y estiro su cuerpo al entrar, estaba algo adormecido por la falta de descanso, cuando fijo su mirada en la cama se detuvo, la sorpresa la hizo sonreír, el Uchiha estaba descalzo solo con unos pantalones dormido sobre la cama, se acercó a una distancia donde no podría despertarlo, se quitó el vestido que llevaba y las botas, tenia puesta una camisola delgada debajo, pensó en cambiarla por algo más grueso y limpio pero lo descartó, estaba demasiado cansada para eso.

Se detuvo al costado de la cama y lo observo dormir, se removió un poco quedando boca arriba y con los brazos abiertos, se supone que es su marido y ella tiene derecho a tocarlo cuando quiera, mordió su labio inferior indecisa, era extraña la sensación que ese hombre le producía, si planeaba huir más adelante no debería acercarse a él, pero su cuerpo no parecía responder a los mandatos de su mente.

No le importó si lo despertaba con el movimiento, si su tiempo con él sería corto nada le impedía disfrutar por momentos de su compañía, se recostó junto a él posando la cabeza en su hombro y abrazando su pecho, cerro lo ojos disfrutando un momento de su aroma y entonces suspiro, olía a hierba buena y limpio, termino por recriminarse mentalmente, él se había dado un baño antes de ir a la cama y ella solo se quitó la ropa, con mucho pesar decidió separase de él, no olía mal pero aún se sentía sucia y cansada, iba a moverse para meterse bajo las sabanas y dormir en su lado de la cama cuando sintió un brazo pasar por su espalda y una mano apoyarse en su cintura inmovilizándola, giro el rostro para ver su cara y él tenía los ojos cerrados, sonrió cerrando los ojos también, ese hombre definitivamente era atrayente, eso no podría negarlo.

Pasada la media tarde Elba toco la puerta de la habitación, Uchiha Sasuke ya no estaba a su lado, se encontraba cubierta por una manta y las cortinas estaban cerradas, seguramente para ayudarla a descansar mejor. – Toma un baño tranquila y baja a comer, Sasuke se encuentra en el puerto, tu paciente sigue inconsciente pero tiene mejor color… - No la estaba escuchando realmente, sus pensamientos estaban en otro lugar, no sintió en qué momento se quedó sola y se recordó a si misma que eso no debía importar, sin embarga la sensación que tenía al estar a su lado era algo bastante agradable.

Paso la tarde cuidando de su paciente, entre ires y venires junto a Elba no le dio tiempo de salir de la casa pero al menos logro averiguar el nombre del sujeto que estaba tratando, Sasuke parecía ocupado y misterioso como siempre por lo que prefirió pasar el resto de tarde junto a un inconsciente Juugo, de vez en cuando chequeaba sus signos vitales, hubo momentos en que abrió y cerró los ojos. Sonrió por su trabajo, todo apuntaba a un buen despertar si se mantenía así, estaba satisfecha con eso, la mejora seria lenta pero en un par de días podría levantarse y salir corriendo si quisiera, miro sus heridas detenidamente y era obvio que fueron producto de una lucha, recordó el cicatrizante que llevaba con ella, no sería suficiente, salió del cuarto dispuesta a buscar a Elba para preparar más.

La brisa del puerto era refrescante, respiro profundo y cerró los ojos, podía obviar el murmullo a su alrededor y estar en paz, abrió los ojos dirigiendo su mirada al mar, su despertar fue lo bastante agradable como para estar de buen humor – El navío que contratamos los llevara hasta una península que se encuentra a unas cuantas semanas de la residencia en el sur… se reservó para dos personas… - Touya suele ser precavido al momento de hablar, solo dice lo necesario y no hace preguntas o comentarios innecesarios, aun así su comentario le hizo elevar la comisura de su labio No pretendía llegar acompañado de esta manera y estaba demasiado seguro que el cuarto del dichoso barco era una pocilga no un lugar a los que Sakura debe de estar acostumbrada.

- Bien… entonces podría solo dejarla aquí… - A Touya parecio sorprenderle el comentario, sin embargo no menciono nada al respecto, hace mucho que no veía al Uchiha tan relajado y escuchar de su boca que estaba casado era casi risorio, no entendía que lo llevo a realizar semejante acto, pero parecía confiar en ella o al menos en sus habilidades, y ella logro demostrar que es buena en lo que hace, eso era suficiente para él, no necesitaba saber más.

-Crees que logras llegar con Naruto antes de que Orochimaru los encuentre?- El semblante del Uchiha no cambio – Es probable que ya tenga algun espia por aquí, de seguro intentara alguna estupidez en el camino - El viaje sería más que largo y Orochimaru es un sujeto lo bastante peligroso como para no subestimarlo, eran un grupo de tres en el que iba una mujer doctora, un guerrero con muy mal humor y un sujeto más muerto que vivo, quizás debería ir con ellos, cuando envió esa nota a Sasuke pidiendo su apoyo no creyó que Juugo terminaría casi muerto, quizás no era buena idea… - No hay necesidad de preocuparse, Orochimaru no es tan imbécil para arriesgarse a ser encontrado con tan alto precio por su cabeza -

Lo observo fijamente por un momento, Orochimaru ya había atacado a Sakuke con anterioridad y de no se no ser por el apoyo de Naruto quizás no estaría de pie a su lado ahora, en aquellos tiempos Orochimaru aun parecía ser un respetado feudal y no un ser ambicioso y corrupto, nadie pensó que terminaría obsesionado con Sasuke y sus propiedades.

Deseó preguntar si alguien sabia de su regreso, pero supuso que no, Sasuke es un buen luchador, ágil con la espada y de mente muy rápida, un extraordinario guerrero que vive en las sombras, sin embargo a veces solía olvidar que era solo un hombre y que como cualquiera también necesitaba el calor de una grata bienvenida cuando retorna a su hogar.

- En tres días llega el navío, deberás hablar con el Apalache, un sujeto muy bueno con los números al que no le gusta perder – Un gesto de desagrado confirmo que había entendido el mensaje, debería pagar lo que el sujeto pidiera para que dejara a Sakura abordar. – Familia Uchiha, suena bien – Lo vio fruncir el ceño y sonrió, Sasuke estaba demasiado acostumbrado a estar solo, quizás un tiempo acompañado no le sentaría mal – Nos Vemos –

Su apellido junto a la palabra familia se le hizo extraño, suspiro, hace mucho tiempo dejo a quienes considero su familia atrás, de todas formas quizás esta sea la única oportunidad de volver a escucharlo, a estas alturas para él ya era más que obvio que la Haruno intentaba escapar de su casa y del alcance de su familia, sin embargo no podía simplemente dejarla ir, su padre esperaba que estuviera en la residencia Uzumaki en seis meses, aún estaba molesto por ese detalle, el viejo Haruno encontró la forma de ver la cara de su hija otra vez , de no ser porque es Naruto a quien informo ahora mismo le diría a Sakura que puede largarse a donde mejor le parezca, sin embargo cumpliría su palabra, y aunque tuviese que llevarla amarrada hasta ese lugar la presentaría nuevamente a su padre, sana y a salvo.