Y… ¿Hogwarts?
Disclaimer: Todos los personajes mencionados en este fan fiction pertenecen a J. K. Rowling. Este texto es solo un fan fiction. Solo es producto de una mente creativa y nada más. Sin ningún fin lucrativo.
Summary: Después de un quinto curso sofocante, Harry espera la llegada de otro año más en Hogwarts… ¡pero este nunca llega! Lechuzas escapando, personas desaparecidas, gente recordando sucesos fantásticos ¿Dónde quedo la magia?
Capitulo IX
Encuentros…
¿Y si pudiéramos remediar los errores del pasado?
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Al reloj poco le importa lo que pase…
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…sigue siempre corriendo
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Voces. Un ligero golpeteo cercano. Lo único que Harry Potter podía percibir de su exterior era sonidos mal sintonizados. Y lo único que podía percibir de su propio cuerpo era un dolor de cabeza fatal acompañado de una fiebre ligera. Por segunda vez en ese día, abrió los ojos después de haber estado inconsciente. Se encontraba en Privet Drive, pero ahora, en su habitación. Habría jurado haber visto a sus padres en un extraño sueño. Se sentó en su cama y volteó hacia la ventana. Aun seguía lloviendo. Las gotas de lluvia caían suavemente sobre la ventana, y el paisaje aun era gris.
Y sin advertirlo, la puerta se abrió.
- Veo que ya despertaste –dijo sonriente su ex profesor Remus Lupin.
- ¿Profesor Lupin, pero, ¿cuándo llegó?- preguntó Harry confundido.
- Está mañana, cuando te trajimos, no pasaste la noche aquí ¿sabias?- dijo el licántropo adoptando un tono serio.
Las palabras de Lupin le cayeron como balde de agua fría a Harry. Entonces, todo lo que sucedió, ¿era real?
- Sabes Harry, creo que debimos haberte visitado desde hace unas semanas… -comentó Lupin al ver que el rostro de Harry se había tornado pálido – Nosotros no tenemos una explicación más lógica sobre lo que esta pasando que la que tu puedes tener -
- ¿Nosotros? –Preguntó desconcertado Harry –Entonces, no fue un sueño-susurró Harry, que fue escuchado por Lupin.
- Harry-le llamo Remus Lupin, mirándolo fijamente a los ojos, tratando que el hiciera lo mismo –Hace apenas un par de días, me encontraba cerca de donde debería estar el Ministerio de Magia….y…y… -las palabras se amontonaban en la cabeza del licántropo sin saber que decir –y… no se de donde…él… Sirius estaba allí… igual de confundido que tu en este momento…-
El silencio se apoderó de la habitación. La realidad le fue aclarada a Harry en tan solo unas palabras. Sabía perfectamente lo que estaba ocurriendo, pero se negaba a aceptarlo por que la lógica en su cabeza le decía que eso era imposible. No era cierto, no podía ser. Pero recordó que en el mundo mágico hasta lo imposible podía ocurrir; lo difícil era explicar como sin ésta, lo imposible ocurrió. Por un largo rato, Lupin y Harry se limitaron a escuchar el golpeteo suave que causaban las gotas de lluvia chocando contra el cristal.
-¿Cómo? –Susurró Harry tan bajo, que ni con el silencio de la habitación pudo escucharse. Alguien conversaba tranquilamente en la sala de estar, él lo sabía. Escuchaba voces con el silencio creado en la habitación y sabía que lo había, sin embargo no lograba reconocerlas.
-Nunca había pasado algo así, al menos que este registrado en libros…-dijo Lupin con voz más fuerte y segura.
-Y mis padres…-trató de formular Harry mientras tenía la vista puesta en la nada, pero Lupin lo interrumpió
-Muy temprano, esta mañana, luego de encontrarme con Sirius, nos dirigimos al Valle Godric. Parece que ellos te encontraron primero-sonrió –por que desde que saliste todos te estábamos buscando, ¿sabías que ellos te llevaron al que un día fue tu hogar? Y vaya que tuve razón al verificar si lo mismo había pasado con Lily y James-
-Entonces, ellos están…-
-…vivos, si Harry, nadie se puede explicar como, pero el hecho es que lo están. Tan reales como tú y yo estamos aquí…y… quieren conocerte… tal vez por que solo te recuerdan como un bebé, no como un adolescente de 16 años-
-Yo… no… puedo…-dijo cortante, tratando de no ver a su ex profesor.
-Para ninguno de nosotros fue fácil- dijo Remus Lupin sentándose en la cama de Harry junto a él –Pero el hecho es que están aquí, de vuelta, no sabemos cómo, por qué o qué los trajo, pero es el momento de aprovechar el tiempo perdido… si quieres conocerlos, estarán en el comedor-
La puerta se cerró cuando Lupin salió por ella, dejando a Harry encerrado en las cuatro paredes que constituían la alcoba. Tal vez lo había deseado toda su vida, estar con esos seres que hoy vivían y se encontraban a unos metros de él, pero la realidad es muy distinta que la imaginación. En su vida habían pasado tantas cosas que no compartió con ellos, y ahora sus propios padres se volvían para él unos extraños. La verdad duele. Pero era la fría realidad de su vida, y no podía aceptar de un momento a otro, como si nada hubiese pasado, a dos personas que no conocían nada sobre él. ¿Pero que podía hacer? No podía rechazarlos ni mucho menos. Tendría que conocerlos, sin importar cuanto trabajo le costará.
Con su mano posada en la perilla de la puerta, y dando un largo suspiro, salió de su habitación. Pronto las voces procedentes de la cocina de tía Petunia llegaron hasta sus oídos. Sobresalían la de Lupin y Sirius. Se detuvo.
.-.
Sirius
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Si, su padrino. El que desapareció detrás del velo el verano pasado. En carne y hueso, charlando tranquilamente con sus viejos amigos…
-Me lo imaginó…-comentó Remus entre risas.
-Pero si lo hubieses visto, James no podía hacer otra cosa que tratar de quitarse todo ese lodo de encima-seguía narrando Sirius.
Lentamente, siguió bajando por las escaleras hasta llegar al pequeño corredor de la entrada, el cual daba hacia la cocina. Allí estaba. Inconfundible. El cabello rojizo de su madre caía suavemente por sus hombros. Reía de lo que Remus, Sirius y su esposo hablaban, mientras que del otro lado de la mesa, tía Petunia, y tal vez el resto de la familia Dursley (pues solo veía una parte de la mesa), miraban pálidos y atónitos la escena. La observó. Solo la conocía por las fotografías del álbum obsequio de Hagrid. Y sin embargo le seguía pareciendo hermosa.
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Dos esmeraldas brillantes…
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No se dio cuenta cuanto tiempo había estado allí, hasta que la pelirroja se sintió observada y trató de buscar a alguien en el corredor. Pero Harry estaba perfectamente oculto detrás de la planta que adornaba la mesa de le entrada. No. No lo podía hacer; aparecer de la nada diciendo "¡Hey! Aquí estoy" no era una opción para presentarse. Corrió hasta su habitación, para hacer lo único que en ese día, dormir.
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Tintineo.
…
Su cabeza estaba a punto de estallar por la terrible jaqueca que tenía. Abrió los ojos para darse cuenta que tenía sus gafas puestas, pues había caído dormido apenas su cabeza tocó la almohada.
Alto. Su respiración se corto.
.-.
Si Mahoma no va a la montaña…
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…la montaña va a Mahoma
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Por no quererlo, se estaba enfrentando sin previo aviso. Su madre acomodaba en su mesita de noche una bandeja con varios platos de comida y no se había percatado que el moreno estaba ahora despierto.
No tardo mucho en terminar de acomodar todo perfectamente. Ambos ojos esmeraldas se conectaron. Y la emoción enveneno la habitación…
- He…pensé q-que tendrías hambre… -dijo la pelirroja sonriendo nerviosamente.
- G-gracias –apenas gesticuló Harry.
Y sin que algo más sucediera en ese momento, las dos almas se unieron en un abrazo. Un abrazo que solo se puede resumir en una palabra: amor. Un abrazo que tuvo que esperar más de 15 años en realizarse. No supieron cuanto tiempo paso, ni cuando empezó…
.-.
El tiempo se congeló…
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Incontables pensamientos cruzaban por las mentes de madre e hijo. Lily solo podía pensar en todo lo que su hijo había sufrido en su ausencia; y Harry, en como pudo ser su vida estando a un lado de su familia. Sin tener que sufrir rechazo y malos tratos junto a sus tíos.
Una lágrima fresca trazo su camino por la mejilla de Harry. Se aferró fuertemente a su madre, con temor a que eso fuera una ilusión que pronto se desvanecería. Pero no se fue. Se quedó con él, tratándole de expresar todo el amor que tenía dentro de sí para ese ser que solo había conocido como un bebé, el calor de una madre que todas las noches, después del asesinato, había necesitado.
Y desde la puerta entreabierta de la habitación, James Potter observaba sonriente la escena…
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El timbre volvió a sonar en Privet Drive 4. La tarde caía lentamente, junto con la lluvia que no había parado. Tío Vernon camino pesadamente, como si en cada paso hiciese un esfuerzo maratónico por llegar a la puerta.
- Buenos días…buscaba a Harry Po…-
- ¡Chico! Te llaman –gruño al ver que se trataba de otra amiguita de su sobrino. Ese día había sido terrible para los Dursley, que deseaban que todo terminara.
Harry, que se encontraba en la sala de estar escuchando la interminable conversación entre los ex merodeadores, dio un salto de su asiento para dirigirse a la puerta.
Apenas la castaña vio al chico, soltó inmediatamente un caudal de información que Harry tuvo que procesar rápidamente.
- Lo he encontrado, se exactamente lo que esta pasando: porque no Hogwarts, magia ni hechizos –dijo mientras pasaba dentro de la casa a pesar de no ser invitada -¿Sabes? Es muy interesante visitar la biblioteca mientras no hay nada más que hacer. Y mientras lo hacía me topé con un libro muy especial, el cual decía porque pasaba esto. Al principio creí que se trataba solamente de una leyenda muggle como tantas que suelen haber por allí, pero no, al ver el nombre de la autora pensé lo contrario –agregó, pasando a la sala tranquilamente como si se tratará de su casa –Y tal vez no te hayas dado cuenta pero existe la posibilidad de que…-
Hermione se paró en seco. Apenas había dado la vuelta para dejar de dar la espalda al resto de la sala.
-Creo que ya te diste cuenta –susurró.
Remus Lupin, el único al que sería normal ver, la saludo.
-Pro-profesor Lupin…-
-¿Qué tal Hermione, creo que nos adelantamos a tu visita-dijo mientras la castaña miraba algo sorprendida al los Potter.
-No pude venir antes-
-Disculpen, creo que no los he presentado –dijo Lupin observando a Hermione y luego a James y Lily.
-Hermione, ellos son James y Lily Potter; Lily, James, ella es Hermione Granger, la mejor estudiante de Hogwarts y también la mejor amiga de Harry – Hermione alargó al mano para saludar a los Potter.
-Ella le salvó el cuello a Sirius… -agregó Lupin haciendo que Hermione se sonrojara.
-Si porque mi mejor amigo no pudo hacerlo… -gruñó Sirius…
-Hem… hem… ¿puedo hablar un momento con Harry? – preguntó Hermione a los presentes…
-Claro-
-Si –
-No hay problema –
-Como quieras –
-En… ¿privado? – agregó al castaña.
- Adelante –le sugirió el licántropo.
Hermione sonrió a los presentes, y tomando a Harry de la mano, lo "arrastró" a su habitación. Cerrando la puerta frenéticamente, entró a la habitación de Harry.
-Bien, si todo ocurre como yo creo, entonces se lo que está pasando aquí… -comenzó tranquilamente Hermione.
-¿A qué te refieres? –preguntó confundido Harry.
-Al hecho que no haya magia desde este verano –dijo Hermione como si fuera lo más obvio del mundo –Mira –dijo sacando un enorme y antiguo libro de la mochila que cargaba al hombro –Fui a la biblioteca ayer por la mañana, en realidad, buscaba algo nuevo que leer y me topé nada más y nada menos que con el libro "Astros y Galaxias" de Nicole Sitewell, así que comencé a leerlo. En él, encontré una descripción de lo que está pasando en este momento. Al principio creí que se trataba de alguna de esas leyendas muggles que se inventan, pero al ver que se trataba de Nicole Sitewell, comencé a creerla…-
-¿Quién rayos es Nicole Sitewell? –preguntó Harry sin entender aun de lo que hablaba Hermione.
-¿Qué haces durante las clases de astrología Harry? ¿Dormir?- Harry encogió los hombros inocente –Bien, te explicaré. Nicole Sitewell fue una famosa escritora de libros sobre astrología. Escribió más de 200 libros. Fue famosa no solo por la calidad y exactitud de sus creaciones, sino porque publicó un libro tanto para la comunidad mágica como la muggle. Y es precisamente este que tengo en mis manos: "Astros y Galaxias" –señaló el nombre de la escritora grabado con letras doradas debajo del titulo.
-¿Y porqué haría algo así?-
Hermione suspiro tratando de tenerle un poco de paciencia a su mejor amigo, que parecía no tener aun idea siquiera de lo que hablaba.
-Lo escribió especialmente por lo que dice el capitulo 7 de este tomo… -abrió el libro. Lucía desgastado y las páginas eran muy amarillas. Hermione señaló lo que parecía (N/A: Lo que parecia xD….) ser un párrafo –"Cuando las galaxias formen un ángulo recto (90º), lo imposible desaparecerá, y la magia no volverá, hasta que las galaxias deshagan el desorden"-
-¿Deshagan el desorden? –preguntó Harry confundido, luego de escuchar atentamente la lectura de Hermione, ya que el libro parecía estar en latín.
-Quiere decir, que cuando se rompa la alineación del ángulo de 90º, la magia volverá…-
-Y mis padres desaparecerán… -susurró Harry.
Hermione se detuvo un momento. Era cierto, si esta alineación había regresado a los padres de Harry, cuando esta terminará, desaparecería tanto los Potter como Sirius. Harry había clavado la vista en el libro. Se veía distante. Debía haber sido muy tonta para no pensar en ello.
-¿Cuánto durará esto? –preguntó Harry.
Hermione reaccionó ante la pregunta de Harry.
-Varia –dijo un poco preocupada –Nicole escribió que en algunas ocasiones puede durar años, o en otras…-
Harry levanto la vista en espera de que Hermione terminará de hablar. La castaña suspiro…
-…o en otras, solo… solo se-semanas, Harry –dijo un poco nerviosa –Hem…creo que Ron está muy bien, tal vez lo podremos ver luego –agregó, pero Harry parecía estar demasiado concentrado pensando en otras cosas.
El claxon de un auto sacó de inmediato a ambos de sus pensamientos.
-Es papá –dijo Hermione mientras veía por la ventana.
Harry aun observaba el libro, como si así encontrara una solución.
-Harry –Hermione se volvió con Harry mientras lo tomaba de las manos…-Disfrútalo mientras dure, ¿quieres?-
Se despidió con un beso en la mejilla y un abrazo y desapareció detrás de la puerta de su habitación.
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-¿Dónde creen que vamos a dormir?- preguntó Sirius algo aburrido, mientras estaban todos reunidos en la pequeña habitación de Harry.
Habían sido "retirados" amablemente por tío Vernon, luego de pasar casi todo el día en la sala.
-No podremos quedarnos aquí todos en la habitación de Harry –reflexionó Remus.
-Les ofrecería quedarse en mi casa, pero desapareció junto con el resto del mundo mágico –bufó Sirius.
-O en Valle de Godric, pero no creo que esté en condiciones… -mencionó Lily.
-Bien Harry, quitate de allí, tu madre dormirá en tu cama –ordenó James a Harry dando por sentado que se quedaría allí.
-Tengo un buen espacio en mi casa, ¿saben? –mencionó Lupin
-¡Yo tomó este pedazo de suelo! –señaló Sirius
-¡Y yo por acá! –pidió James.
-¡ESPEREN! –Gritó Lily –Remus dice que podemos quedarnos en su casa-
-¿Y qué hay de Harry? –preguntó James.
-Puedo irme con ustedes –se apresuró a decir Harry.
-¿Seguro? ¿No hay problema con tus tios? –preguntó el licántropo.
-No, claro que no –respondió sonriente Harry
-Entonces, ¡a la cueva del lobo! –gritó con ánimo Sirius…
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Hola
Disculpen la tardanza…
Pero aquí esta el final de este capitulo….
Faltan muxas aventuras por recorrer en esta alocado fic…
Hasta luego!
Bethap
