Advertencia: Este capítulo contiene malas palabras y castigo corporal, si a usted le incomoda esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.

Capitulo 9: ¡Piscina!

Narradora:

Era otro día caluroso de Julio.

El Día de la Independencia ya había pasado. Y la familia Wolfe la había pasado genial.

Era ahora el 11 de Julio, por la tarde cerca de las 15 horas.

-abuelo, esto ya me aburrió-se quejo Tom.

Estaba aprendiendo el idioma Griego con su abuelo. Ya que en sus pequeñas vacaciones de invierno viajaria a Grecia, para conocer más esa cultura, e iría con su abuelo. Y debía aprender el idioma.

-Tom, si sigues quejandote así, voy a tener que darte unas nalgadas-dijo Derek, molesto.

-pero abuelooooooooo…los habitantes de allá seguro que saben algo de inglés-

-sí, seguro que sí. Pero queremos aprender su lengua, ¿O no? Eso también es parte de su cultura-

-no es justo. Las palabras son complicadas y más escribirlas-

-lo sé. Tiempo al tiempo, Thomas-

-es fácil para ti decirlo. ¡Ya hablas fluido el griego!-le grito Tom, parandose y dando un fuerte pisotón.

-¡Thomas Ronald Wolfe, sientate y anda bajandome ese tono de voz!-lo reprendio su abuelo.

-¡NO! ¡No voy a estudiar más ese endemoniado lenguaje!-grito Tom, irritado.

Su abuelo lo agarro de la muñeca y lo puso en su regazo. Le bajo el pantalón y la ropa interior hasta las rodillas. Luego agarro la regla de madera y comenzó a propinarle unos buenos reglazos en el trasero…

-¡No vuelvas a hablar así de ese lenguaje! *¡ZAS, ZAS, ZAS, ZAS!*-

-¡Yo hablo como se me dé la gana, viejo imbécil!-chillo Tom

-*¡ZAS, ZAS, ZAS, ZAS, ZAS!* ¡No me faltes el respeto, muchachito! ¡Soy mayor que tú y por lo tanto, merezco que me traten con respeto! *¡ZAS, ZAS!*-

-¡Ve a buscar tu respeto en la playa más lejana!-

-*¡ZAS, ZAS, ZAS!* ¡¿Y tus modales?! ¡¿Dónde los dejaste?! *¡ZAS, ZAS, ZAS!*-

-¡Los enterré en el jardín!-se atrevió a contestar Tom

-*¡ZAS, ZAS, ZAS!* ¡Considera esto, mi última advertencia, Thomas! No voy a tolerar más palabrotas ni faltas de respeto-dijo Derek, dejando a un lado la regla y subiendole la ropa a su nieto. Quien soltó un chillido cuando la tela hizo contacto con su trasero maltrecho.

-¡Eso no fue una advertencia! ¡Me pegaste con la regla, maldito hijo de…! Jejeje-dijo Tom, ruborizandose

-bien, puedes tomarte un descanso. Todavía están instalando esa pileta en el patio trasero-dijo Derek, poniendolo de pie. Tom se seco unas pocas lágrimas.

-abuelo, no es una pileta…es una piscina-

-es lo mismo-

Tom revoleo los ojos y salió corriendo al patio trasero.

-tus gritos de seguro se escuchaban desde el espacio exterior-se burlo Ryan, apenas lo vio salir.

-¡Cállate, pendejo!-le grito Tom, agarrandolo del cuello de la camisa y sacudiendolo con brusquedad.

-¡Eh, eh! Nada de peleas-dijo Ron, separandolos.

-¡Él empezo!-gritaron los dos chicos, al mismo tiempo, mientras se señalaban el uno al otro.

-no me interesa. ¿Qué les parece la piscina?-dijo Ron, cambiando de tema.

-genial, papá. Ya quiero probarla-dijo Tom, sonriendo de oreja a oreja.

-sí, es fabulosa. Espero que a Charly también le guste-dijo Ryan, sonriendo de la misma manera que su primo.

-sí. Espero que sus abuelos también la puedan usar…y sus amigos, por supuesto-

-y la novia de Tom, no te olvides de eso-dijo Ryan, burlón.

-¡Te voy a destripar, enano!-grito Tom, y su padre lo detuvo.

-basta, los dos, es suficiente. Vamos a merendar. La piscina de seguro estará lista para mañana o para esta noche-dijo Ronald, entrando a la casa, mientras arrastraba a sus dos hijos.

-eso es mucho tiempo-dijo Ryan, cruzandose de brazos.

-voy a prepararles leche con chocolate-dijo Ron, ignorando lo que dijo su sobrino.

-yo les estoy preparando unas galletitas-dijo Judith, desde la cocina.

-¡¿Galletitas?! ¡Yummy! ¡Esperame, que te ayudo, Bubbie!-grito Tom, corriendo hacía la cocina.

-vaya estúpidos-penso Ryan, en voz alta.

-¿Qué dijiste?-dijo Derek, mirándolo serio.

-es sólo que todos en esta casa son tan hijos de pu…-dijo Ryan, enfadado. Derek lo agarro y le quito el cinturón del pantalón.

-¿Tendré que usar esto contigo?-le pregunto, doblando y enseñandole su propio cinturón a Ryan.

-no, abuelito-dijo Ryan, mientras se le llenaban los ojos de lágrimas.

-no, no, hijo, no quise asustarte. No fue esa mi intención. Shhhhh…ven aquí-dijo Derek, abrazándolo y dándole un beso en la cabeza.

-¿Vas a jugar conmigo y Tom en la piscina, mañana?-pregunto Ryan, más calmado.

-claro que sí, chiquitín-dijo Derek, sonriendole

-¡Genial! Iré a buscar los juguetes para nadar-exclamo Ryan, corriendo hacía el sótano.

-hey, tranquilízate, huracán. No querrás romperte algo-dijo Derek, deteniendolo en la puerta del sótano.

-abuelo, he bajado miles de veces allá. No tengo miedo de caerme-

-a veces pueden ocurrir accidentes. Eres muy pequeño para bajar o subir escaleras sin supervisión de un adulto-

-¡Oye! Ya tengo 13 años-se quejo el niño, haciendo un mohín. Su abuelo rió.

-bueno, niño grande, aún así voy a ir contigo al sótano-dijo Derek, abriendo la puerta.

-okey-dijo Ryan, revoleando los ojos.

Al día siguiente, los niños se divertían a lo grande en la piscina. Incluso se había metido Charly y nadaba con Ryan, Tom, Ron y Derek.

Blacky se había quedado durmiendo en el sillón de la sala, odiaba el agua. Y Tom se había ocupado de darle un biberón con leche tíbia hasta que ella quedara dormidita.

-¡A que no puedes hacer esto!-le grito Ryan a Tom, mientras se sumergia adentro del agua.

-¡Ja! Yo soy mitad pez-presumió Tom, sumergiendose con él.

Luego de unos 3 minutos, su padre los saco hacía la superficie, preocupado.

-¡Papá, nos estabamos divirtiendo!-se quejo Ryan.

-¡Sí, no tenías que hacer eso!-ahora fue Tom.

-tenía miedo de que se ahogaran-dijo Ron, soltan do un suspiro

-gracias por preocuparte, pero no somos bebés-dijo Ryan, molesto.

-incluso los bebés nadan y se sumergen mejor que tú-se burlo Tom, sacandole la lengua a su primo.

-¡Ya vas a ver!-grito Ryan, agarrando una pistola de agua.

-¡No me alcanzarás!-grito Tom, riendo, mientras salía nadando hacía el otro extremo de la piscina. Ron revoleo los ojos.

Luego de terminar de jugar en la piscina, ya era de noche.

Así que, Judith se puso a preparar la comida…tallarines con pollo y verdura.

Los niños protestaron enseguida, no querían comerse las verduras.

A Tom le duro poco tiempo el enojo, porque recordo como le había pegado su querido abuelito cuando no quiso comer el brócoli de su abuela.

Pero Ryan era terco como una mula. Así que Ron se lo llevo al baño y le dio un par de palmadas en el trasero hasta que Ryan cedió, después volvieron al comedor y Ryan acepto comer todo a regañadientes.

Ya para la noche, los chicos estaban dormidos en sus camas, Ry con Charly a su lado y Tom con Blacky a sus pies.