Los personajes de Rurouni Kenshin no son míos. De ser así... viviría de las regalías y no tendría stress.
Muchas gracias a todos por sus reviews, followers y favoritos... Mi vida real hasta ahora ha sido escabrosa y llena de stress. Es por eso que no había podido actualizar. Y al paso que voy creo que podré hacerlo durante las vacaciones
Tambien disculpe las faltas gramaticales y ortográficas. Este cap lo escribí en el cel y estoy dominada por el auto corrector.
Les mando a todos un abrazo y gracias por su apoyo!
Capítulo 9:
"¡Kaoru, te cortaste el cabello!" dijo una muy embarazada Misao a su amiga que tenía mucho tiempo sin ver
Kaoru la abrazó y reía porque su amiga era un poco exagerada en cuanto a su corte de cabello. "Que cosas dices Misao. Si me lo corté pero no tanto" "Pero no es justo Kaoru, me prometiste que cuando te decidieras hacer un cambio de imagen. Yo te lo haría" le dijo Misao haciendo cara de puchero.
"Dale espacio Misao" Le dijo Sanosuke aprovechando para saludar a su amiga de tantos años "Me da mucha alegría volver a verte Jou- chan" "Yo también te extrañé cabeza de gallo" Abrazándose fuertemente. Kaoru sabía que tenía que disculparse con él por haberse ido sin despedirse pero también sabía que eran amigos y las disculpas en ese momento sobraban. Sanosuke la soltó y tomó las maletas. "Vamos Kaoru. Tu padrino nos está esperando en tu restaurante favorito para festejar tu regreso" Kaoru asintió porque aparte de que tenía mucha hambre esperaba con ansias ver a su padrino y amigos. Sanosuke se adelantó hacia el estacionamiento mientras que Misao se apoyaba en Kaoru y caminaba más lentamente. "¿Cuánto falta para que nazca?" "Más o menos un mes, le pedí a este pequeño que esperara el regreso de su madrina" le dijo Misao sonriendo "Gracias por esperar bebé" le dijo Kaoru a la panza de Misao "Pero no me distraigas Fénix, de aquí al estacionamiento cuéntame todas tus aventuras" Kaoru no pudo evitar sonrojarse.
Battousai/Kenshin estaba en un salón de fiestas festejando el cumpleaños de Fuji. Aún y cuando ya había pasado su cumpleaños quería festejarle a su pequeño niño y hacerle olvidar el mal rato que pasó en esa semana al tener que soportar los reproches y malos tratos de Tomoe y Enishi. Estaba feliz de que Fuji a sus 3 años era un niño bueno, cariñoso y tranquilo, lo podía ver porque muchos niños de su escuela estaban en la fiesta jugando y comiendo pastel e internamente agradecía el haber recuperado un poco la amistad de Sanosuke porque su pequeña niña, Ayame, era la adoración de su hijo. Para él, ella era su líder y la heroína de todas sus aventuras. Ayame siempre cuidaba de que no le pasara nada malo. Un rato después la fiesta llegó a su fin, los padres se llevaban a unos niños hiperactivos y mientras que recogía veía que Fuji y Ayame seguían jugando. Él se acercó a ellos para jugar cuando vio que se acercaba la niñera de Ayame.
"Señor Himura, debemos irnos. Tengo que llevar a Ayame con sus padres a la Muralla China" Battousai reaccionó al nombre, era el restaurante de comida china favorito de Kaoru. "¿En serio debemos irnos nana?" le preguntaba Ayame a la niñera con su tierna voz de niña. La niñera tomó en brazos a Ayame, podía ver que no quería dejar a Fuji pero también vio que estaba muy cansada "Vamos pequeña, tus padres y tu hermanita te están esperando" Battousai tomó en brazos a Fuji, que acomodó su cabecita en los hombros y bostezó de sueño "Papá, no quiero que se vaya" "No te apures Fuji", le dijo Battousai, "Hablaremos con tío Sanosuke para que le de permiso de venir a jugar otro día" Fuji asintió y se despidió de Ayame con la manita, la niña se despidió igual de él mientras que la niñera se despedía de Battoussai. Ella se iba alejando cuando Kenshin se le ocurrió preguntarle "Disculpa, puedo preguntar ¿Qué celebran hoy Sanosuke y Megumi?" La niñera se volteó para contestarle "Por lo que los señores comentaron regresa una amiga muy querida... Creo que se llama Kaoru. El señor Sanosuke dijo que iría a recogerla al aeropuerto" le dijo eso para luego salir y no pudo ver que Battousai estaba estático de la impresión, mil imágenes daban vueltas en su cabeza. Su esposa, su amada, el amor de su vida estaba de regreso, Kaoru regresó gritaba Kenshin en su interior. "¿Papi, estás bien? preguntaba Fuji a su papá, jamás lo había visto en ese estado. Battousai reaccionó a la voz de su hijo "Estoy bien Fuji, vamos a casa" "¿Me puedo quedar contigo papá?" "Claro que sí y verás que muy pronto te podrás quedar conmigo todos los días" "¿Sin mamá y sin mi tío?" "Si, hijo. Sin ninguno de ellos para que no te molesten" En su interior Kenshin maldecía a Tomoe y Enishi por lastimar al niño. Solamente tenía 3 años y lo molestaban por errores que sólo ellos cometieron.
Kaoru disfrutó la compañía de todos en el restaurante, no se había dado cuenta cuanto los extrañaba. Su padrino, Hiko Seijuro, estaba muy contento de que su ahijada regresara, durante la cena platicaron y escuchó de las experiencias de Kaoru en el viaje y pudo notar que regresó más fuerte pero la muchacha todavía conservaba su inocencia y capacidad de asombro. Le recordaba a su madre, al único amor de Seijuro. Kaoru comió y se emocionó por volver a ver a Megumi, la pequeña Ayame y conocer a la pequeña Suzume que casi cumpliría un año y se parecía mucho a Sanosuke. Megumi no perdió tiempo para molestarla por los viejos tiempos mientras que Aoshi y Misao escuchaban y se entrometían en la conversación. Kaoru no podía evitar recordar a Kenshin y tenía mucha tentación de preguntar por él y su, según ella, esposa Tomoe y su hijo; pero al final decidió que era muy pronto y definitivamente arruinaría el buen ambiente de la reunión.
La fiesta llegó a su fin y vendría el primer momento incómodo de Kaoru: ¿Dónde se quedaría durante estos días? Tanto Megumi como Misao le ofrecieron sus casas pero ella muy cortésmente se negó, no quería entrometerse en sus vidas. Estaba pensando quedarse en un hotel cuando Hiko Seijuro le dijo que ya lo tenía todo arreglado. Se despidieron de todos, Hiko Seijuro se dirigió junto con Kaoru a su mansión donde ella vivió después de la muerte de sus padres y hasta que se casó con Kenshin y esa casa le traía tantos recuerdos de ellos dos que comenzó a sentirse extraña. Pero al llegar Hiko la encaminó a una pequeña cabaña alejada de la casa. Al entrar y prender las luces ella pudo ver que en su interior tenía un decorado muy femenino, de tonos claros combinado con toques de color de las flores de cerezo. Tenía una pequeña salita y su recámara con un baño completo y una cocina integral. A Kaoru le encantó "¿Lo mandaste a construir verdad padrino?" "Claro que no,ésta cabaña era antes el estudio de arte de tu mamá sólo lo mandé limpiar y restaurar un poco" Ella volteó y se le quedó viendo "¿Era de mi madre? No lo sabía, yo..." "Hija, no te lo dije hasta ahora porque la muerte de tu madre fue muy difícil para mí..." El se sentó en la sala y fue la primera ocasión que Kaoru vio que su padrino y guardián bajaba sus defensas. "Yo la amé mucho, no sabes cuanto... Mi padre nos enseñó a los dos el arte de la cerámica y fuimos aprendiendo, mejorándolo y perfeccionándolo. Mi padre planeaba que yo siguiera con la empresa y tu madre tuviera a sus nietos..." Hiko suspiró, Kaoru lo escuchaba atenta "Padrino, ¿qué pasó?, ¿No la querías?" "Al contrario, la amaba mucho y la verdad ella tenía más talento que yo y no quería que abandonara sus sueños asi que la engañé y le dije que no la amaba y que nunca lo hice..." comenzó a derramar lágrimas " Le mentí para que siguiera sus sueños y nos dejó a mi padre y a mí. Yo me fui de Japón durante 5 años y no regresé hasta que supe que mi padre había enfermado. No supe hasta después que tu madre cuidó de mi padre durante mi ausencia y aprovechaba los ratos de descanso para trabajar en su arte logrando el respaldo de mi padre para fundar su propia escuela. Quise regresar a ella pero ya era muy tarde, después... su muerte me dolió mucho"
Kaoru desde mucho tiempo traía una duda en su interior y en una ocasión en la que Kenshin fue cruel con ella le insinuó que ella era hija de Hiko Seijuro y aunque sonara cruel aprovechó ese momento para preguntarle " Padrino, quiero que seas honesto... ¿soy tu hija?" Hiko se sorprendió con la pregunta y se le quedó mirando. Ella temió que fuera verdad pero su padrino movía la cabeza anticipando la negativa para decirle "No sabes como me gustaría responderte que si, creo que no me sentiría mal por decir esa mentira. Tus padres se conocieron durante mi ausencia y se enamoraron. Él era un extranjero que llegó a trabajar a la empresa. Solía traerle documentación a mi padre y en una de las visitas la conoció y se prendó de ella para después conquistarla"
"Padrino, pero el color de mis ojos... son azules, el color de ojos de mi madre era..." "De un hermoso café avellana, casi del color de la miel" contestó Hiko "Kaoru, eras muy pequeña cuando ellos murieron para que pudieras entender pero... tu padre, al haberse casado con tu madre, fue repudiado por su familia ni siquiera quisieron saber de tu nacimiento y no se molestaron en venir al morir tu padre... Y aunque me moleste decirlo, heredaste el color de ojos de tu abuelo" y no pudo evitar recordar a la madre de Kaoru
"Mira Hiko, te presento a mi hija. La pequeña Kaoru" Hiko se acercó a ver a la bebé que su antigua novia tenía cargando. "Es muy hermosa, se parece mucho a tí" Le dijo Hiko con honestidad. En eso despertó la bebé y lo miró con esos ojos tan azules que le hizo recordar el mar "Tiene los ojos azules" "Sí, dice mi esposo que los heredó de su padre" "Eso no es bueno" Le contestó Hiko molesto al recordar que esas personas tenían en mala estima a la joven "Tonterías Hiko, cuando crezca mi pequeña será toda una rompecorazones que con una mirada tendrá a cualquier chico a sus pies" "Qué cosas dices" le contestó Hiko para sonreír. Parecía que la bebé entendía lo que hablaban porque lo miró y le regaló una sonrisa "Mira Hiko! Le agradas!" La joven madre besó la cabecita de la bebé "Será muy divertido ver a tu padrino Hiko correr a todos los chicos cuando vengan a verte, ¿verdad?" Hiko se sorprendió al escucharla y se sentía agradecido por el honor de ser el protector de la hija de su gran amor.
En ese momento hubiera sido imposible pensar que iba a ser él quien le presentara a Kaoru la persona quien la haría sufrir
Kaoru no pudo evitar a Hiko para agradecerle todo el amor y el apoyo que le brindó desde que empezó a tener memoria de él. Hiko no tardó mucho en volver a ser él "Bueno, basta de tanta cursilería. Este es tu pequeña casa o departamento o estudio... como lo quieras ver. Ya estamos preparando todo para la exhibición y está programada para dentro de 3 meses en caso de que quieras agregar otra pieza a la colección. Podrás trabajar en los talleres de la empresa o si prefieres en mi viejo estudio como tu quieras. Te dejo para que descanses, nos veremos mañana" "Muchas gracias padrino" Lo abrazó para después quedarse sola en su pequeño hogar.
No tardó mucho tiempo para que Kaoru tuviera una rutina que le permitiera trabajar en su arte. Se levantaba temprano, hacia ejercicio para después almorzar y trabajar en su estudio que ella misma adaptó para hacer sus artesanías y su arte con la música a todo volumen hasta que su cuerpo le exigía un merecido descanso.
Uno de esos días su rutina fue interrumpida por Sanosouke. "Jou-Chan! Necesito un favor!" Le grito Sanousuke a Kaoru por teléfono "Qué pasó Sano?" "Puedes ir a recoger a Ayame hoy al kínder? Megumi fue a atender una emergencia al hospital y yo no he podido salir de una junta. Por favor ve por mi hija y tan pronto me desocupe voy a recogerla a tu casa" Kaoru no se pudo negar a la petición de su amigo "Ahorita paso por ella nada más avisa al kínder que soy de confiar y no tenga problemas con su maestra por favor" "Ya ahorita hablo al kínder, muchas gracias Kaoru" le dijo Sanosuke para después colgar y regresar a la junta.
Kaoru no tardó mucho tiempo en llegar y gracias a que Sano habló no tuvo problemas para recoger a la pequeña niña. Ayame conocía bien a Kaoru y salió corriendo disparada hacia ella trayendo a un pequeño polizón consigo "tía Kao! Viniste!" Kaoru se arrodilló para poder abrazarla "Hola Aya-Chan" Se percató de una pequeña manita que sostenía fuertemente la mano de la niña para ver que era un pequeño niño de cabello negro y que sus ojos eran amielados y que al parecer le tenía miedo ya que estaba escondido detrás de Ayame y se estaba chupando el dedo. "Aya-Chan, quien este joven tan guapo que está detrás de ti? " Su nombre es Fuji" La niña se volteó para hablar con el pequeño "mira Fuji, ella es mi tía que me regaló la muñeca de los listones" Fuji miro a su amiga para saber si la mujer que sabía que era un ángel realmente actuaba de esa manera, al notar la tranquilidad de las palabras de Ayame y cuando vio que era cierto salió lentamente de detrás de Ayame para mirar fijamente a Kaoru para finalmente decir: "hola"
Estaba bajando el sol en Tokio y una pareja disfrutaba que por alguna razón su casa estaba en silencio. La pequeña Suzume dormía en la cuna mientras que en el cuarto de a lado su papá besaba vorazmente a su mamá y la acariciaba en todos lados. Para esta pareja el tiempo era elemental y tenían que aprovechar los momentos rápidos y furtivos para expresar en sudor, caricias y sexo lo mucho que se amaban. Sano no dejaba de acariciar el centro de Megumi, introdujo 3 dedos para estimularla de forma rápida. Ellos estaban uno detrás del otro y el se restregaba en ella para estimularse mientras que Megumi mordía la almohada para acallar un poco sus gritos de placer que se intensificó cuando Sano se introdujo en ella y le encantaba la sensación de calidez del interior de su esposa y que en cada embestida que daba se sentía apretado en el interior de ella. Sano no pudo más con las sensaciones que se rotaron de tal forma que Megumi quedó boca abajo y el encima de ella intruciendose más profundo "oh Meg... Se siente tan bien... Oh Meg... Tú interior es tan cálido y están tan apretada... Te extrañé amor... "Puso sus manos en las caderas de ella para moverse más y más rápido entre gemidos y jadeos. Ella se dejó llevar por las sensaciones que sentía y solamente podía decir "si, así... Más o más... Ahhh!" Llegando los dos al climax derramándose Sanosuke en su interior. Se acurrucaron y se abrazaron todavía sin separarse. Megumi miraba a Sanosuke que jadeaba del esfuerzo y no pudo evitar reírse a carcajadas "Se nota que te hacía falta él ejercicios" "No sabes cuánto" y se quedaron ahí hasta que escucharon a su bebe llorar. Megumi se levantó y se puso la bata "Creo que Ayame tiene hambre" Sano se rió "pequeña niña suertuda" en eso sintió un golpe de una almohada "qué cosas dices cabeza de gallo. Anda, levántate que todavía hay que recoger a Ayame a casa de Misao" "Pero ella está con Kaoru" Megumi se volteó frenéticamente para levantar violentamente a Sanosuke de la cama. " ¿Qué fue lo que dijiste?" "Que Ayame está con Kaoru. Cuál es el problema?" Megumi levantó la almohada para volverlo a golpear " el problema es que hoy es viernes!" "Y?" Contestó Sanosuke todo enojado a lo qué Megumi se le quedó viendo con sus intensos ojos castaños que hicieron que el recordara golpeándose el mismo en la cabeza para gritar "maldita sea" corriendo al baño para limpiarse y ponerse lo primero que se encontró en el armario para correr y darle un beso rápido a su esposa "voy a arreglar esto antes de que sea demasiado tarde" para irse en su coche a casa de Kaoru quedándose Megumi preocupada mientras alimentaba a su bebe quien era ajena a los embrollos de sus padres.
Fuji no se había divertido tanto en mucho tiempo. Kaoru los puso a amoldar la arcilla y la masa con los pies, les enseño a hacer animales con la arcilla de patos, conejos y cocodrilos. Para su alegría comieron nieve y pizza y se batieron cuanto quisieron. Era la primera vez para el que se podía divertir en casa de abuelo Hiko. Mientras estaban los niños viendo las caricaturas Kaoru estaba limpiando el pequeño desastre de la cocina, lavaba los trastes cuando escuchó una voz "Tía Kaoru, eres un ángel?" Ella volteo y vio al pequeño niño que la miraba expectante y decidió bromear con el "si lo soy... Acaso no ves mis alas?" Se agachó sacudiendo el pelo de Fuji. El Niño la rodeó para buscar las alas "las tienes escondidas?" "Algo así... Ji ji" El la volvió a mirar pero ella notó un brillo en sus ojos de tristeza y anhelo "Tía... Si no eres un ángel...quieres ser mi mamá?" Kaoru no supo que responder a eso "Fuji... Yo..."
Escucharon el sonido de la puerta que se abría y una voz que hizo que Kaoru se estremeciera toda "Buenas noches... Disculpe está mi hijo Fuji aquí?" El chiquillo salió corriendo a la pequeña sala "Papá!" Kaoru salió tras de él y pudo ver al hombre de cabello rojizo abrazando cariñosamente al niño "Kenshin?" El la vio internamente agradeció al universo el volver a verla. "Kaoru?" Ella no tardó en notar los ojos dorados de él para gritar en su interior: Dios mío... Es Battoussai
