¡Actualización para el día de San Valentín! No creí que fuera a poder postear este capítulo en el día justo XD


Capítulo 8: San Valentine's Day

El instituto de Karakura era un caos nada más llegar la hora del receso. Era el esperado día de San Valentín, o no tan esperado para otros.

Como para Ichigo.

No entendía como cada año recibía más chocolates. Rukia se había reído de él diciendo que se había vuelto muy popular y que incluso tenía un club de fans, claro que eso último no era verdad y era solo para molestar al peli naranjo.

El grupo de amigos se reunió en la azotea como siempre. Orihime repartiendo chocolate para todos. No había manera en saber quién le gustaba desde que desistió con Ichigo y puso sus ojos en otra persona. Naturalmente Keigo tenía que salir con su drama y empezar a decir que el suyo era más grande.

Suspiro general.

Mientras en lo profundo del alma de Ichigo, el hollow observaba cómo había sido la mañana y estaba enfadado por algún motivo. Viendo a todas esas chicas acercándose a Ichigo le molestaba. Le dolía el estómago y el pecho por algún motivo que desconocía y eso le confundía aún más.

Rechinó los dientes y trató de calmarse.

—¿Qué ocurre Shiro? —Preguntó Ichigo sintiendo la frustración de su hollow.

Shiro se lo pensó dos veces antes de responderle, aún estaba reacio a hablar sobre lo que sentía y difícilmente eso no iba a cambiar.

—Verás yo tengo esta extraña sensación en el pecho y en el estómago... Me molesta que esas chicas estén tan cerca de ti.

Ichigo abrió los ojos de par en par, desconcertado. Luego de pensar detenidamente en las palabras de su hollow tuvo que aguantar una carcajada que amenazaba con salir de su garganta.

—Ah... ¿El pequeño Shiro está celoso? —Bromeó Ichigo sonriendo de oreja a oreja.

—¿Ce-celoso? —Repitió confuso.

—Sí. Es un sentimiento que se puede dar en distintos escenarios... A ti lo que te pasa es que estás celoso de todas esas chicas que me rodearon —En fin eso es extraño, pensó después Ichigo.

—¿Qué piensas de ellas? —preguntó queriendo indagar más en el tema.

—No sé... Tenía ganas de gritarles que se alejaran.

Sí. Definitivamente hablaban de celos.

—Por cierto... ¿Qué es todo ese rollo de los chocolates y las chicas locas? —añadió molesto. Se notaba que no le gustaba nada aquello, ¿eh?

—Hoy es San Valentín. Un día donde la gente se hace regalos para demostrar su amor, claro que hay personas que incluso les dan chocolate a sus amigos.

—Hm... ¿Y si le doy uno a Zangetsu? —dijo con tono de duda.

—Eso sería muy raro Shiro... —rió bajito el shinigami.

—Eso del amor es muy complejo para mí —Bufó encogiéndose de hombros.

—Sí, para mí también —concordó.

—¿Y qué se supone que sientes cuando amas alguien? —de acuerdo, no estaba muy interesado en el tema, pero mejor prevenir que curar. Por si algún día llegara a enamorarse salir corriendo en dirección contraria. Él no era ningún cobarde, pero de repente al ver a todos esos humanos tan dulces y melosos le había dado un poco de asco.

—Bueno, no es algo que haya experimentado mucho pero... Creo que sientes que tu corazón se acelera cuando esa persona se acerca ti —Se acerca un poco más a él y estiró ligeramente la mano para señalar a la zona del pecho de Shiro donde estaba su corazón. Este se aceleró. —Sientes algo así como mariposas en el estómago.

Sí, podía sentirlas revoloteando salvajemente dentro de él. Cientos de ellas.

—Harías cualquier cosa para proteger a esa persona y que nunca se fuera de tu lado. —Ichigo soltó una risita al repasar toda su definición. —Supongo que no soy el mejor para definirlo y- — se detuvo cuando Shiro agarró su mano y lo miró con brillantes ojos dorados. Dudo unos momentos antes de soltar la bomba.

—Ichigo, creo que estoy enamorado.


—Ya está todo listo... —Murmuró una sombra que acechaba los alrededores del instituto de Karakura.

Conocía a su objetivo, este era famoso por su tenacidad y fuerza. Él era poderoso, sí, pero no lo suficiente como para poder derrotarlo. Así que solo tendría que usar sus habilidades.

Porque la mejor forma de destruir a alguien es hacerlo desde dentro.

Una sonrisa diabólica se formó en su rostro, solo viéndose sus blancos dientes entre la sombra que cubría su cuerpo.

—Pronto llegará tu hora... Shinigami Sustituto.


—¿Enamorado? ¿En serio? —Ichigo sacudió la cabeza. ¿Era eso siquiera posible? Dado que Shiro ahora tenía un corazón, pues sí, técnicamente era posible. Sin embargo le parecía tan extraño…

—Yo... Yo he sentido todo lo que me has descrito —Soltó la mano de Ichigo y se la llevó al pecho. Mantuvo la mirada sobre su mano, sus ojos brillando con indecisión, cosa que dejaba a Ichigo más impresionado aún.

—Vaya, eso es... —Se lleva una mano a la nuca y rueda los ojos mostrándose algo nervioso ante la repentina confesión, —en fin... Es inesperado.

—Hm... —Asintió estando de acuerdo. Y lo peor de todo era el causante de ese sentimiento que le resultaba agonizante y a la vez agradable.

—¿Y quién es? —Preguntó luego de dos minutos de silencio.

—¿Uh?— Levantó la cabeza ya que había estado distraído pensando. Sintió como su estómago se encogía al ver a Ichigo mirándolo atentamente con aquellos brillantes ojos cafés. —No... No estoy seguro... —mintió.

Sabía lo impredecible que podía llegar a ser Ichigo, así que no quiso decirle aún. Aunque era verdad que no estaba del todo seguro. Eso del amor es muy complicado, pero podía decir con certeza que es un sentimiento muy fuerte. Algo así... Como una atracción. Sí, esa era la definición perfecta: se sentía atraído hacia Ichigo. Hacia su personalidad luchadora y amable. Podía ser salvaje e inocente al mismo tiempo. Su extravagante cabello naranja lo hacía aún más especial y su cuerpo... Alguien así debería ser pecado. Al menos eso era todo lo que Shiro veía. La perfección. Uf… Eso del amor lo está poniendo idiota totalmente.

—¿Shiro? ¿Estás bien? Te has quedado mirando a la nada desde hace rato.

—¿Uh? ¿Decías? —respondió totalmente distraído no habiendo cogido ni una sola palabra de lo que dijo Ichigo aparte de su nombre.

—Jo Shiro, realmente has caído duro por alguien, ¿eh? —Rió Ichigo pensando en lo raro que era que su hollow actuara de aquel modo. De hecho aún era raro para él pensar en que una vez fue un hollow que le hacía daño y trataba de hacerse con el control a toda costa. La verdad es que estaba contento de que eso hubiera cambiado a pesar de las dificultades de Shiro para entender los sentimientos y las cosas del mundo material.

Shiro se quedó embobado de nuevo ante su suave risa. Sacudió la cabeza y parpadeó. ¿Qué demonios le estaba pasando? ¿Qué clase de brujería estaba ejerciendo Ichigo sobre él?

—¿Qué tal si sales un rato fuera? —Le preguntó mirando hacia el cielo.

El hollow no estaba seguro de que fuera buena idea. Aún se sentía incómodo al lado de los amigos de Ichigo y estos parecían estar también alerta cerca de él.

—No te preocupes por ellos, se acostumbrarán a ti.

—Si tú lo dices... —gruñó.

Ambos abandonaron el mundo de edificios invertidos. El peli naranjo regresó a su consciencia y Shiro apareció a su lado en una nube de humo.

Sus compañeros saltaron en el sitio ante la aparición del invitado. Hubo un extraño silencio en el que Shiro se mostró demasiado incómodo ante las miradas. A pesar de eso mantuvo su expresión seria.

—Tranquilo Shiro-kun —Sonrió Orihime notando la tensión entre ellos. —Ya todos te perdonamos cuando Kurosaki-kun lo hizo —Los demás asintieron. —Solo necesitamos que se forme un poco más de confianza— Abrió una bolsa y saco una bolsita de color azul de ella. Se la tendió a Shiro este la tomó.

El albino con curiosidad la bolsita y la abrió. Había un chocolate dentro.

—¡Seamos amigos! —Exclamó Inoue sonriendo ampliamente y sintió que sonreía en serio frente a él. Incluso después de lo que pasó con Ulquiorra, no podía odiarlo o estar enfadada. Era raro, pero estaba feliz de que así fuera.

Shiro parpadeó un par de veces antes de sonreír también aunque a su manera de siempre. Mordió un trozo del chocolate y todos le miraron sudando a mares. Se sorprendieron aún más cuando no le pasó nada y encima dijo que le gustaba. Posiblemente Shiro era el único que podría comer la comida de Inoue.

El hollow estuvo en silencio y miró de reojo a la pelirroja y después hacia Ichigo.

—Inoue... ¿Podemos hablar un momento? —Dijo Shiro poniéndose en pie. Orihime asintió y levantándose, lo siguió. Se marcharon lejos del grupo, donde no pudieran escucharlos. Shiro miró atentamente a la chica mientras se llevaba una mano a la nuca.

—¿Estás nervioso? Kurosaki-kun hace mucho ese gesto cuando lo está— Sonrió Orihime. Shiro chasqueó la lengua y miró a otro lado. —Lo sabía. Soltó una risita y habló de nuevo. —¿De qué querías hablar?

— Yo... —Desvió la mirada hacia el grupo, concretamente hacia el peli naranjo y Orihime le siguió la vista. —Sé que él te gusta.

Orihime se sonrojó. —Así es. Aunque ya desistí... Es obvio que solo ve amistad entre nosotros, curiosamente no me duele que así sea —Sacude la cabeza y vuelve a sonreír —¿Por qué es todo esto Shiro-kun?

—Creo que...

—¿Quieres a Ichigo? —un leve rubor tiñe las mejillas del albino. ¿Es así? Eso creía. —Lo sé. ¡Se te ve en la cara! —Se echó a reír y Shiro frunció el ceño. —Hm... ¿Quieres que te ayude? ¿Es eso? —El hollow la miró y asintió.

—¡No te preocupes! ¡Conozco una experta en estas relaciones extrañas! Aunque... —su expresión se torna seria, cosa que es extraña en la chica pelirroja. —Shiro-kun, ten cuidado.

—¿Uh? ¿Te refieres a los shinigami?

—No solo con la Sociedad de Almas, sino porque una relación así no es sencilla. Ambos sois hombres. No sé qué piensa Kurosaki-kun sobre el tema.

—No había pensado en ello... —Suspiró. Los humanos, sus costumbres y su ética. No la entendía y ahora comprendía porque Rukia le había dicho que cuando estuvo allí por primera vez le costó adaptarse a esas cosas.

—Tranquilo, Chizuru nos ayudará a saber si le molesta y te enseñará un par de cosas, ¿vale? —comentó regresando a su estado de ánimo alegre.

—¿Chizuru?


—¡Kyaaaaaaaaa! —Exclamó la pelirroja con lentes con emoción. —¡Amo las historias de amor prohibido! —Le coge una mano a Shiro y la sacude. —¡Encantada! ¡Soy Honsho Chizuru! —Le suelta la mano con la misma velocidad con la que la tomó y se da la vuelta. —¡Estoy tan emocionada! —Shiro la miraba sudando. ¿Qué carajos le pasaba a esa chica? —Tranquilo, amigo. Una vez que sepamos que piensa Ichigo-kun de todo esto empezaremos con la segunda parte del plan —dijo con un extraño brillo en los ojos y una mirada provocadora.

¿En serio tenía que confiar en ella?


No habrá más actualizaciones hasta dentro de una o dos semanas, sean pacientes. Es por eso que he publicado tanto capítulo seguido.

Ay madre, Chizuru… ¿Qué irá a hacer? Amo a esa chica, es genial XD