Beyond of Times
by
Aline S.V
Disclaimer: Los personajes de Inuyasha son propiedad de Rumiko Takahashi.
Capítulo IX: Racism is part of the world.
El Profesor Williams, que ese era el apellido del profesor de biología, me llamó unos diez minutos después de iniciada su clase. La forma en que me presentó no me agradó, y creo que a más de uno le pareció tan desagradable como a mí, sus caras delataban lo poco que se llevaban con él.
―Siéntese, señorita Higurashi―dijo sin siquiera mirarme.
Suzanne, en el mesón más alejado del pizarrón me apartó un puesto junto a ella para compartir el laboratorio. Se lo agradecí cuando estuve junto a ella y luego me dediqué a sacar mi cuaderno de apuntes y un lápiz.
―Te prestaré mi cuaderno para que pases al limpio la materia del primer mes y medio―me dijo suavemente para que el profesor no se diera cuenta.
―Gracias―dije de vuelta y luego, las persianas fueron bajadas por uno de mis compañeros, mientras el Profesor Williams bajaba una pantalla para reproducir y, con el mando a distancia, prendía el proyector colgado en el techo blanco.
Al alejarnos del salón lo suficiente, un chico y una chica se nos acercaron por detrás, asustándonos. A ambos los reconocí de nuestra clase de biología, se sentaban ambos en la primera fila y sus rostros eran idénticos, en la medida en lo que pueden ser idénticos un hombre y una mujer.
―Leila y Samuel―nos presentó Suzanne.
―Un gusto―musité.
―El gusto es nuestro―Samuel extendió su mano hacia mí y yo la tomé, aunque admito que dudé en un principio. Él la agitó suavemente y luego la soltó. Leila, en cambio, se limitó a sonreírme.
―Así que vienes de Japón―afirmó la chica.
―Sí.
― ¿Comes mucho pescado allá?
―Samuel―Suzanne ocupó un tono amenazador, casi me reí, porque me recordó al tono que utilizaba para evitar que Inuyasha siguiera hablando de más, o insultándome, aunque muchas veces no funcionaba y terminaba por sacarme de las casillas.
―Sí, comemos mucho pescado. En especial el crudo―acentué la última palabra.
― ¿Vez? No se ha molestado.
Bajar al comedor era una odisea a esa hora, a diferencia de mi vieja escuela, donde en invierno se comía en la sala y en primavera se comía afuera, aquí se comía siempre dentro de ese salón enorme de dos pisos, por lo que todos se dirigían sin excepción a ese lugar y en consecuencia los pasillos estaban atestados hasta las masas.
― ¿Hay alguna razón especial para que el Profesor Williams actúe de esa forma? ―pregunté entre el tumulto.
―Ah, el viejo tiene un problema con las personas que no son de su raza―Samuel lo dijo con hastío.
―No eres la única a la que mira en menos, a nosotros nos discrimina por ser negros―Leila suspiró mientras tomaba mi brazos y avanzaba unos pasos hacia adelante, jalándome con ella.
―Este es nuestro consejo―Suzanne pasó primero por la puerta del comedor, luego nosotros tres―nunca intentes llevarle la contraria, el Profesor Williams es un maldito cuando quiere y es peor cuando no eres blanco como él. No te arriesgues a que te tome mala, o, sino, terminará por reprobarte el ramo.
― ¿Así sin más? ―pregunté alterada― ¿Y ninguno de ustedes se ha quejado con el director?
―Ni lo intentes, saldrá peor.
―Hace dos años―Leila lo dijo en un tono molesto―un chico negro tuvo que repetir el curso, porque discutió con el Profesor Williams sobre una respuesta correcta y que él cobró mal en un examen. Él se quejó con el director, pero no hicieron nada, porque el muy maldito es demasiado bueno enseñando como para que el instituto pierda a un profesor con tan buenos antecedentes profesionales.
― ¿Entonces qué pasó?, ¿se rindió?
―Decidió cambiarse de instituto al finalizar segundo―repuso Suzanne.
―Así que no importa lo que él diga, ni cuántas ofensas te haga, Kagome, no le sigas el juego. Simplemente ignora sus comentarios contra ti o te meterás en un lío.
Ellos tienen razón, la idea de venir aquí es terminar mis estudios y trabajar en el extranjero, quizás luego volver a casa, pero no sé si resistiré comentarios tan poco afortunados o el tono que él usa al referirse a mí.
Puedo ser muy paciente cuando quiero, pero ¿cuánto aguantaré sin que termine por gritarle a la cara como una troglodita?
Domingo 03 de Abril, 17:26 hrs.
Primero que todo, reitero, mi comentario del capítulo anterior no es porque estuviera molesta ni nada por el estilo, es sólo para recordar que el review NO ES sinónimo de calidad, ni debería ser un factor para que el fanficker dejara de escribir. Eso es todo.
Los dejo con el título del Capítulo décimo: Look at me, I am a survivor.
Y un adelanto:
― ¿Nunca has viajado en jeep aparte del día de hoy? ―la pregunta vino de repente, pero agradecía que no insistiera con el tema del cómo me sentía.
―Si te soy sincera, jamás me había subido a semejante cacharro.
― ¡Cacharro! ―exclamó como si le hubiera puesto el dedo sobre una yaga―este chico tiene más potencia que muchos otros autos de Barbie que les encantan a los chicos.
No pude evitarlo, solté una carcajada que lo hizo bufar en una respuesta inmediata. Sin embargo, el momento fue gracioso.
