Capítulo 8: La contradicción de una princesa

Equestria se iba a enfrentarse a un fiero enemigo. Los minotauros del Caos habían decidido atacar una importante ciudad del reino. La princesa Celestia decidió enviar al Capitán Kai y a la oficial Blitzstart para dirigir las tropas, y detenerlos.

Las tropas estaban preparadas para detenerlos, pero aun así, podrían sufrir muchas bajas y dejar Equestria vulnerable en caso de otro ataque enemigo.

—Nos espera una dura batalla. Habrá que planificar bien si queremos salir bien parados— decía una yegua pegaso de tonalidad gris, crin y cola con dos franjas azules, y morada en la zona de la dicha crin, y tres en la cola. Sus ojos eran azules y su cutie mark era una estrella seguida de una estela. Portaba una armadura y casco dorado. Era la llamada Blitzstart que miraba con seriedad la situación.

—Aunque tengamos la mejor estrategia, sufriremos pérdidas importantes. Aun así tenemos que luchar— decía un semental unicornio con edad similar a Shining Armor. Tenía el pelaje rojo oscuro, la crin y la cola de tono rubio con detalles blancos, y ojos amarillos. Su cutie mark era una runa mágica. Portaba una armadura verde que le cubría por todo delante. Era el llamado Kai que miraba con seriedad también, pero en eso, escuchaban una voz masculina.

—Miren, más toritos de esos. Por lo visto, esa plaga, aun continua. Je, je— El capitán y la oficial giraban sus cabezas confundidos en dirección de donde se escuchó la voz y se sorprendían al ver a Set y al resto del Escuadrón Omega que habían aparecido con él excepto Explosive.

—… Es el Escuadrón Omega— decía la pegaso sorprendida de verlos, pero el semental no parecía muy complacido por la presencia del escuadrón hasta los miraba con desprecio.

— ¿Qué rayos hacen aquí… asesinos?— preguntaba Kai con molestia.

—Pues salvando a Equestria de esos toritos feos de ahí. Je, je, je— respondía Fox con una risita algo maniática.

—No necesitamos vuestra ayuda para ocuparnos de unos salvajes— decía el semental rechazando su ayuda.

—Pues ahora te jodes, idiota— mencionó Phoenix con seriedad.

— ¿¡Que dijiste!?— exclamaba Kai molesto por cómo le dijo.

—Lo que escuchaste, idiota ¿eres sordo o te haces? a mí me da igual si quieres nuestra ayuda o no. Nosotros ayudaremos para que ponis inocentes no mueran por la culpa de los patéticos guardias de aquí— decía la alicornio de fuego con desprecio. Los guardias la miraban enojados por cómo se los dijo, aunque Blitzstar en vez de estar enojada, estaba preocupada de que algún guardia cometa una estupidez.

—Y además, sé de ante garra que ustedes no podrán contra esos toritos. Usan magia negra, rituales raros y extraños, pendejadas hasta juegan a ser Dios— contaba Cat con una garra mientras volaba.

—… Ahí tienen razón, Kai. Necesitamos de su ayuda, aunque no nos agrade— decía la pegaso resignada de que necesitaban la ayuda del escuadrón.

—Grrrr. Aunque aceptáramos su ayuda y hagan eso lo que hacen siempre, no seríamos suficientes para evitar bajas— comentó el capitán con enojo.

—… ¿Con quién crees que estás hablando? ¿Con novatos? Nosotros siempre venimos con ayuda de sobra— decía Bat con una sonrisa presumida. Kai y Blitzstart no parecían entender a lo que se refería. Phoenix rodaba sus ojos con fastidio por lo lentos que eran. Así que activó su omniherramienta que tenía en su muñeca y pulsó unos comandos.

—Que vengan las tropas, pero a la de YA— daba un grito a lo último la alicornio de fuego con furia. En eso, la gatielaga volaba a un lado de Phoenix y le pasaba un muñeco para que apriete.

—Tómalo. Para que así te relajes y…— decía la felina con una flor en su cabeza y hablaba a lo hippie, pero la alicornio lo apretó con rabia y lo quemó para luego tirarlo al suelo —Awwwwww. Mala— se cruzaba de brazos haciendo un puchero.

Dejando eso de lado. De la nada, surgían unos grandes portales y de ellos, salió un enorme ejército compuesto principalmente de máquinas.

El capitán y la oficial al igual que sus tropas, estaban impresionados por el enorme ejército que salían de los portales. Veían robots con forma de unicornios y pegasos. Grandes ponis robots de tierra. Grifos con armaduras rojas. Dragones de metal. Enormes maquinas bípedas al igual que extraños vehículos flotantes y terrestres.

—Je, je ¿Qué les parece esto? Lindos ¿no? Je, je— decía Fox dando una risita.

—Wow. Son impresionantes— mencionaba Blitzstart sorprendida al ver el enorme ejército que había aparecido. En eso, un guardia avanzó hacia el capitán y a la oficial para informarles de algo.

—Capitán. Los minotauros del Caos se aproximan hacia nuestra posición— decía el guardia con firmeza.

—Que se preparen las tropas y…— Kai fue interrumpido por Phoenix.

—Que prepararse ni que ocho cuarto. Ustedes manténganse al margen. No quiero estorbos en el camino— decía la alicornio de fuego con desprecio. Al escuchar eso, el capitán la miraba con rabia igual que sus tropas y la oficial se sorprendía mucho lo que dijo.

— ¡Escúchame bien, fenómena! ¡Nosotros somos las guardias de la princesa Celestia y la princesa Luna, y nosotros no nos vamos a escondernos del enemigo!— exclamaba Kai enojado.

—Pues está bien, idiota. Haz lo que quieras, pero si se atraviesan y se mueren por estúpido, es tu responsabilidad de sus muertes. Así que no me vengas con tus pendejadas— decía con un desprecio que hacía que el capitán le diera ganas de lanzarse a ella, pero recordaba que el enemigo eran los minotauros.

Así que sin más, la guardia real y las tropas mecánicas se ponían en posición. Los tanques robots se colocaron cerca de allí, adoptaban un modo asedio (Similar a los tanques de starcraft) y de ellos salían enormes cañones más largos.

Los minotauros del caos ya se estaban aproximándose. Dispuestos a masacrar a todo el que se interponga con sus armas. Phoenix alzaba su garra derecha.

— ¡Preparados para disparar a mi señal!— exclamaba con seriedad mientras veía como los minotauros seguían avanzando sin miedo — ¡Fuego!— movió su garra hacia delante apuntándolos con una garrita.

Todas las unidades mecánicas que podían atacar a distancia, empezaban a disparar contra los minotauros del caos. Una incesante lluvia de disparos empezaban a haber muchas pérdidas de los minotauros. En cuestión de minutos, el ejército enemigo ya había perdido, las dos terceras partes de sus fuerzas. Los que lograban acercarse, tenían que enfrentarse a la guardia real, aunque ni hacía falta prepararse para atacarlos ya que las tropas de asalto, los brutos y los cuervos infernales los atacaban con letalidad. En apenas unos minutos, los minotauros del caos se batían en retirada, aunque ni eso dejaban que sucediera ya que alguien con mucha emoción, les daba head shot, pero uno que otro escapó.

Habían ganado. La guardia no tuvo pérdidas, ni heridos, aunque estaban algunos impactados y otros temerosos por ver todo el lugar repletos de cadáveres de los minotauros.

—…

—Emmm. Kai. Tómalo del lado positivo, con la ayuda del escuadrón, no tuvimos ninguna baja— decía Blitzstart con una pequeña sonrisa.

—… Yo no pienso agradecerle a unos asesinos como ellos— comentaba Kai mirándolos con desprecio.

—A mí me da igual si nos agradeces o no. Solo hacemos nuestro trabajo. Un trabajo que ustedes no lo harían ni en un millón de años— decía Phoenix con desprecio también. El capitán y la líder se miraban con desprecio, algo que la oficial se preocupó mucho, pero luego la alicornio daba media vuelta y se retiraba junto con su equipo, y su ejército de máquinas.

Aquel día, se llegó a conocer la existencia del ejército mecánico del escuadrón Omega. Cosa que no pasó desapercibida para Celestia y Luna.

En el campamento improvisado de los minotauros del caos. Estaban los pocos integrantes de la banda que pudieron escapar de la inminente masacre, junto a su líder Silver Horn. El hermano del fallecido Gold Horn.

—No puedo creerlo. Podíamos haber causado una gran masacre para nuestros dioses del caos, pero ni siquiera hemos podido matar a un solo pony, pero ellos sí pudieron matar a casi todos los minotauros por culpa de esas cosas metálicas— decía el líder furioso y golpeaba el tronco de un árbol con su puño.

—Nos dieron verdaderamente duro. Esas máquinas nos masacraban y no pudimos hacer nada ni siquiera dejar herido a alguien— mencionó uno de los minotauros temeroso.

— ¡Si, ya lo sé, esos desgraciados po…!— en eso, Silver escuchó un sonido extraño — ¿Eh? ¿Qué es ese sonido?— preguntaba extrañado mirando alrededor ya que no sabía de donde venía.

—Viene de ahí— decía uno de los minotauros señalando un sendero. Todos los minotauros observaban donde señalaba y en eso, se sorprendía hasta se confundían lo que veían.

En el suelo, venía caminando a pasos robóticos, una especie de bola negra con ojitos largos en vertical, con dos patas y una mecha en su cabeza que estaba prendida. Esa cosa era del tamaño de un poni bebé. Estaba en fila con otros iguales al primero. Los minotauros estaban muy confundidos.

— ¿Que rayos son estas cosas?— preguntaba Silver confundido. Solo observaban como las "bombitas", llegaban a un punto del campamento para luego separarse de derecha e izquierda como formando un semi circulo a donde estaban los minotauros que no dejaban de verlos con incredulidad hasta que cuando estuvieron rodeados, la última "bombita", se ponía frente al líder con una nota en su "cara". Silver confundido, se acercaba lentamente y le arrebataba esa nota para luego leerlo.

Saludos señor torito mayor del mayor fallecido. Sí, creo que ya sabes que tu hermano, está muerto, pero disfrutando las llamas del fondo, ardiendo, quemándose y jugando muchas cosas ¿por qué no te unes a tu hermano? Y así tendrán mucho tiempo de calidad entre hermanos.

Así que me despido de usted señor torito mayor del mayor fallecido.

Atentamente: Explosive ;)

P.D. Vayan a rezar a sus dioses del caos al fondo de las llamas :)

P.D.D. Dale un saludo al otro torito mayor del mayor :D

—…— Silver bajaba la hoja para ver como las mechas de todas las "bombitas" se metían dentro suyo y empezaba a ponerse rojos como si estuvieran enojados —Ay… por todos los…

A lo lejos, se escuchaba una fuerte explosión y una figura con forma de una garra con el pulgar arriba destruyendo todo el campamento junto con los minotauros. En ese día, todos los minotauros del caos, fueron exterminados.

Más tarde, en el palacio de las princesas, más precisamente, en el salón del trono. El capitán Kai estaba reportando a las princesas.

—Mmmmmm. O sea capitán ¿Lograron derrotar a los minotauros del caos sin sufrir una sola perdida?— preguntaba Celestia con seriedad sentada en su trono y su hermanita estaba a su lado.

—Así es, princesa, aunque odie admitirlo, nunca lo habríamos logrado sin la ayuda de… ese escuadrón y su ejército mecánico. No me gusta el método que hacen esos asesinos, pero su ejército es potente, fue tanto que a los minotauros no tuvieron ninguna oportunidad, ni siquiera de tocarnos— comentó Kai fastidiado al decir que tuvieron suerte de tener ayuda del escuadrón.

—… Ya veo, capitán. Puede retirarse— decía la princesa del sol sin quitar lo seria de su rostro. El capitán hacía un saludo militar para luego retirarse del salón. Cuando veían salir por la puerta y cerrarse, empezaban a hablar entre ellas —Así que… el Escuadrón Omega tiene su propio ejército— agregaba con seriedad.

—Si hermana y con esto, ya todo tiene sentido de como extinguieron a los simios blancos y a los simios negros— decía Luna ya entendiendo de como hicieron eso.

—Sí, ya lo veo ahora…

—… Emmmm. Hermana ¿no dirás otra cosa?— preguntaba la princesa de la noche extrañada que solo tenía cara de póker.

—… ¿Cómo qué? ¿Qué el escuadrón de asesinos tengan su propio ejército y que pueden extinguir la vida misma con solo desearlo?— la alicornio blanca estaba molesta de saber que ahora para fastidiarla más, tenían un ejército.

—Sí, pero tengo entendido de lo que llegamos a averiguar, el Escuadrón Omega son en realidad robots creados por ese potro que habla Twilight en sus cartas. El tal Mike— decía Luna algo pensativa.

—Así es, Luna…

—Y también no hace falta ser muy inteligente para saber que obviamente ese ejército solo pudo haberlo creado ese potro.

—Si…

—Pero hermana ¿Qué garantías hay de que ese potro no utilice su ejército contra nosotras o contra el mundo?— preguntaba la alicornio azul preocupada. Celestia estaba callada un momento.

—…— la princesa del sol no decía nada, solo se levantó y fue caminando hacia la puerta.

—Hermana ¿para dónde vas?— preguntaba la princesa de la noche confundida por el actuar de la alicornio blanca.

— ¿Para donde crees que voy? Voy a hablar con ese potro y decirle que lo que hizo está mal. No, mejor voy a ¡decirle lo que pienso de ese escuadrón que creó!— exclamaba enojada y salía por la puerta.

— ¡Pero hermana! ¡Recuerda que nos quedamos con Twilight y sus amigas para tomar el té esta tarde en el castillo!— exclamó Luna para que la escuchara. En eso, la alicornio blanca asomó su cabeza por la puerta.

—Oh, es verdad. Se me había olvidado— decía ruborizada y apenada al no recordar eso. La yegua azul suspiraba mientras rodaba sus ojos.

Más tarde. Las manes 6, Spike y las princesas, estaban tomando el té en una terraza del castillo.

—Me alegra que podamos pasar el tiempo juntas— decía Twilight con una sonrisa alegre.

—Sí, da gusto estar entre amigas— mencionaba Rarity con su tono refinado mientras daba un sorbo a su té.

—Y pasárselo genial— decía Pinkie con su típica sonrisa saltando en su asiento. Celestia dejaba su taza en la mesa para decir con una sonrisa.

—Me alegro de que se diviertan— en eso, su sonrisa fue reemplazada por una seria —Por cierto ¿Saben sobre la aplastante victoria de la guardia real sobre los minotauros del caos?— preguntaba con seriedad.

—Sí. Nos enteramos hace nada— decía la alicornio lavanda dando un sorbo a su té.

—Y por lo que hemos oído, fueron ayudados por el Escuadrón Omega junto con un gran ejército mecánico— mencionaba Applejack con su acento de siempre.

—Sí y odio admitirlo, pero es un ejército máquina súper cool que arrasó con todos los minotauros— comentaba Rainbow Dash con una sonrisa emocionada.

—Y no hubo heridos… eso es bueno— decía Fluttershy en voz baja mientras daba un sorbo al té.

—Así es. Un ejército compuesto de máquinas. Y no hace falta ser muy listo para saber quién los construyó— decía la princesa del sol con seriedad. En la mente de las manes 6 y del bebé dragón, se les pasó la imagen de un potro en particular.

—Mike— lo nombraban al unísono.

—Exactamente— afirmaba la alicornio blanca.

—Pero aun así ¿Cómo podría Mike, él solo construir un ejército tan enorme? Evidentemente no puede hacerse en tan poco tiempo— decía Twilight confundida de cómo pudo hacer tanto robots en poco tiempo.

— ¿Y dónde los guarda? Porque un ejército así, no pasa desapercibido en ningún sitio— mencionó Applejack igual de confundida.

—Eso es una gran incógnita— decía Luna pensativa con una pezuña en su mentón.

—Mmmmmm. Quizás Mike los guarda en una enorme nave espacial que flota en el cielo y que con la tecnología proveniente de otros mundos, ha sido capaz de crear una máquina con capacidad de duplicar robots completamente funcionales— terminó de decir Pinkie con una gran sonrisa. Todos se quedaban mirando por un momento a la poni rosa. En ese momento, en sus mentes se les pasó la idea de "Pinkie Pie siendo Pinkie Pie".

—Bueno, no nos preocupemos de eso… por ahora… Díganme ¿Qué opinión tienen de ese chico, Mike? Conozco a sus padres, pero no a su hijo— decía Celestia curiosa para saber la opinión de ellas y también saber qué medidas tomar.

En ese momento, se quedaban calladas las manes 6 y Spike que estaba calladito en toda la conversación tomando su té.

—Emmmmmm. Chicas ¿ocurre algo?— preguntaba Luna extrañada al verlas tan calladas.

—No, no pasa nada, princesa. Solo que… lo poco que conocemos de Mike fue que es un chico muy inteligente— decía la yegua lavanda con una pequeña sonrisa.

—Y antisocial. Parece una mini Twilight, pero en macho— comentaba Dash con una sonrisa burlona y Twilight la miraba feo.

—… Sí. La verdad, nunca lo veo por el pueblo— decía Fluttershy en susurros.

—Sí. Las únicas veces que lo vi, fue en la fiesta de bienvenida, en la carrera…— mencionaba Applejack intentando recordar las veces que lo vio.

—Él es un chico… algo agradable, aunque no salga mucho, él es un buen chico y más que creó a un robot muy apuesto, y caballeroso— decía Rarity con una sonrisa con un rubor en sus mejillas mientras el bebé dragón que estaba a su lado, la miraba molesto con los brazos cruzados.

—Es un chico muy agradable, aunque es solitario y que siempre está de mal humor, pero es agradable— comentaba Pinkie con una sonrisa alegre.

Celestia escuchaba a cada una de las chicas sobre su opinión de Mike haciendo que la dejara pensativa.

—Por lo que me cuentan… más o menos, ese chico Mike, parece un potro muy solitario— decía la princesa del sol con seriedad.

—No tanto. Si siempre está acompañado de sus robots— comentó la pegaso celeste sin importancia.

—Pero aun así, sigue estando solo, si no tiene ningún amigo real que no sea de metal— cuestionaba Luna algo deprimida por ese potro.

—Yo soy su amiga, princesa. Ji, ji, ji— daba una risita la fiestera saltando en su asiento.

— ¿En serio, Pinkie?— preguntaba Dash con una ceja alzada.

—Ok, ok, soy su media amiga, pero pronto seré su amiga totalmente… que amiga ¡su mejor amiga!— exclamaba la terrestre rosada con determinación.

—…— Celestia estaba callada y pensativa hasta que en eso, habló —Creo que al sentirse en soledad, creó los robots para no sentirse solo— al decir eso, las chicas se entristecieron un poco por lo solitario que era el potro —Aunque sigo sin entender algo ¿Cómo un potro puede tener esa mentalidad de crear robot solo para matar? Está bien que sus robots hagan justicia, salven a los inocentes, pero ¿Matar a los delincuentes? No está bien, para nada bien. Deberían encerrarlos, no matarlos— decía con seriedad. Las chicas y Spike estaban callados ya que sabían a lo que se refería —… Creo que debo ir a hablar con él y acabar con esos delirios de matar criminales. Un potro como él, debe hacer amigos, o sea lo normal de un chico de su edad— agregaba levantándose del lugar. Al escuchar eso, las manes y el pequeño dragón se preocupaban mucho.

— ¿Estás segura, princesa?— preguntaba Twilight preocupada y en su mente, recordaba lo que pasó con Phoenix al decir lo que hacía estaba mal para terminar temiéndola un poco.

—Sí, estoy segura. Tengo que hacer que entienda que lo que hace está mal. Necesita ir a una buena dirección y no tomar un mal camino de muerte, y destrucción— decía la princesa de sol con una seriedad que daba miedo.

—Pero si son sus robots quienes matan, no él— corregía Spike.

—Es lo mismo, Spike, aunque Mike no mate, su creación lo hacen, o sea creó robots para matar— explicaba un poco Celestia.

—Entonces ¿Qué pensarás hacer, princesa?— preguntaba la alicornio lavanda sin quitar la expresión de preocupación.

—Lo convenceré de detener eso de matar criminales. Intentaré llevarlo por el buen camino, si no… lamentablemente, confiscaré a sus robots— decía la yegua del sol con algo de pena, pero era lo mejor.

—Querida, creo que esto no terminará nada bien— susurraba Rarity preocupada haciendo que Twilight se preocupara mucho más que antes.

En otro lugar

En la hacienda de la familia Bluer. Mike estaba sentado al frente de un tablero de ajedrez, estaba fastidiado viendo a su oponente que era nada menos que Cat. La gatielaga estaba acostada de panza apoyando con su codo izquierdo mientras tenía su garra derecha en su mentón pensativa.

—Mmmmmmmm.

—Cat ¿podrías mover una pieza de una vez? Estuvimos aquí como una hora y solo moviste como dos— decía el potro molesto de lo lenta que se tardaba en mover una pieza.

—Lo sé, lo sé. Solo estoy pensando en hacer el mejor movimiento de la historia— comentaba la felina dramática. Se había parado para hacer una pose dramática y la iluminaba un foco para luego apagarse, y volvía a acostarse en la misma —Así que bueno, movereeeeeeeeee— agarraba un peón —No, esta no— lo dejaba ahí y agarraba otro —… Tampoco. Menos y de seguro que este no— decía cada vez que agarraba uno de los peones.

— ¡Mueve uno de una vez!— exclamaba Mike enfadado de que no movía ni uno.

—Ok, ok, amo Mike. Movereeee esta— movía un peón y lo sacaba del tablero.

—… ¿Qué haces? Así no se juega el ajedrez— decía fastidiado.

—Sí, lo sé, pero el peón tenía ganas de ir al baño— contestó Cat con una sonrisa inocente.

—…— el potro se daba un facehoof — ¿Sabes qué? Tú ganas. Ya no seguiré jugando ajedrez. Prefiero leerme esos comics de los ponis ranger o yo que se— decía resignado levantándose para dejar a la gatielaga que celebraba su victoria ya que siempre ganaba así.

— ¡Siiiiiiii, gané, soy la numero uno!— exclamaba saltando emocionada con dos dedos de hule espuma en sus dos garras que los agitaba arriba — ¡Oye Explosive, es tu turno para que juegues conmigo!— dejaba de saltar para verlo con una sonrisa infantil mientras aplaudía con sus garras como si fuera una potrilla de cinco años.

—No gracias. Estoy ocupado leyendo esto— decía el semental sentado en el suelo leyendo un libro que estaba en el piso al frente suyo.

—Owwwwww. Está bien ¿y tú Spectral?— preguntaba la gatielaga a la silenciosa pegaso que estaba leyendo un comic y Mike estaba sentado a su lado ya que Spectral le había prestado un comic. Ella bajaba su comic para verla y negaba con la cabeza —Oh rayos— se deprimía mucho.

—Oye Cat ¿Por qué no fuiste mejor con los otros para la misión? Así tendrías más "diversión"— decía el semental sin apartar la vista del libro.

—No. No hacía falta mi presencia. Ellos se pueden encargar perfectamente como siempre. Ji, ji, ji— daba una risita alegre.

—Pero hay gente inundándose— decía Explosive mirándola de reojo.

—Por eso. Yo no quiero tocar el agua. El agua me arruinaría mi suave pelaje— comentaba Cat de forma refinada apareciendo un espejo para verse lo bonita que era.

—Se te olvida que Phoenix es de fuego en algunas partes de su cuerpo y fue a ayudar, aunque sea una gruñona.

—Sí, lo sé, pero ella le gusta ser suicida, yo no. Ji, ji, ji— daba una risita burlona. El semental rodaba sus ojos para luego mirar de nuevo su libro —Bueno— la gatielaga desaparecía el espejo —Si no quieren jugar conmigo, jugaré con mi misma— decía la felina chasqueando con su garra derecha para aparecer al otro lado del tablero a otra Cat —Hola amiguis ¿estas lista para jugar al ajedrez?— preguntaba con una sonrisa emocionada.

—Pues claro, amiga. Tengo todos los movimientos fríamente calculados en mi mente para ganarte— decía la otra gatielaga con unos lentes y hablaba muy sabia.

—Pues a verlo— las dos felinas empezaban a jugar al ajedrez.

Estaban en sus cosas hasta que Mike escuchó unos pasos. Alzaba su vista para ver que se trataban de las manes que se acercaban a ellos.

—Hola Mike— saludaba Twilight con una sonrisa forzada. Pinkie lo saludaba con emoción.

— ¡Hola Mike!

—Hola— decía con seriedad mirando su comic de nuevo mientras que Rarity al ver a Explosive, se acercó a éste con una sonrisa.

—Hola Explosive— saludaba la unicornio blanca con alegría. El semental alzaba su vista para verla con una sonrisa.

—Hola, señorita Rarity— saludaba con un tono educado.

— ¿Qué haces, querido?— preguntaba curiosa.

—Pues leo el libro que me recomendaste de un detective o algo así— decía Explosive con una sonrisa.

—Oh ¿en serio? ¿Qué te parece lo que te recomendé?— preguntaba muy alegre.

—Pues, me parece interesante, aunque acabo de empezar a leerlo. Así que no tengo mucho que decir— decía rascándose la nuca apenado.

—Je, je. Ok querido ¿no te molesta que me siente contigo?— preguntaba Rarity sin quitar esa sonrisa de su cara.

—No. Para nada— decía el semental sonriendo y se hacía a un lado para que la unicornio se sentara a su lado para luego leer juntos el libro, aunque ella lo levitaba para verlo mejor.

—… ¿Rarity sabe que no hemos venido a socializar?— preguntaba Rainbow en voz baja a Applejack.

—Sí, lo sabe. Solo que con ver a Explosive, se les quita sus preocupaciones— susurraba la granjera con una sonrisa burlona.

—Si ¿Por qué será?— murmuraba Dash con una sonrisa pícara haciendo reír un poco a la vaquera.

— ¿Y bien? ¿Qué quieren?— preguntaba Mike sin quitar su vista del comic.

—Pues, esto… venimos hablar de algo contigo. Bueno, no nosotras, de alguien más— decía Twilight con una sonrisa nerviosa.

— ¿Ah sí? ¿Quién?— preguntaba despreocupado.

—De mí, Mike— decía una voz que conocía bastante bien haciendo que tuviera una mirada de molestia. Bajaba su comic para ver que se acercaba por un lado de las chicas, las mismísimas princesas, Celestia y Luna. La primera tenía una expresión de seriedad mientras la segunda algo preocupada de que su hermana cometa una locura.

Los tres miembros del escuadrón que estaban ahí, la veían sorprendidos.

—Oh no, la princesa nalgona del sol— decía la Cat original nerviosa.

— ¿Tú crees que se dio cuenta que fuiste tú que cambiaste su champú por bloqueador solar?— preguntaba la segunda gatielaga preocupada mientras se ajustaba sus lentes.

—No creo. Encubrí bien mis huellas, tan bien que ella nunca supo que yo le cambié el champú por bloqueador solar para después verla como gritaba de dolor. La verdad, no me esperaba eso de que se quemara con bloqueador o me equivoqué de botella— decía la felina con una sonrisa de despreocupación.

—Espera ¿¡que dijiste!?— gritaba Celestia enojada al escuchar eso haciendo que se asustaran las dos Cats y se abrazaban temerosas.

—…Pffff— Rainbow tenía una pezuña en su hocico para evitar reírse, pero sintió como Applejack le daba un golpe con su codo — ¿Qué? Es difícil no reírse de eso.

—Sí, pero es la princesa. Así que…— la granjera fue interrumpida por una risa — ¡Pinkie!

— ¿Qué? Es difícil no reírse de eso— decía rascándose la nuca apenada. La princesa del sol molesta, intentaba calmarse.

—No he venido para eso. He venido para hablar contigo sobre algo muy serio, Mike— mencionaba la alicornio blanca con mucha seriedad. El potro no decía nada, solo dejaba el comic a un lado de Spectral para levantarse del suelo y estaba en alerta por si ella intentaría algo contra él.

— ¿Qué rayos quieres, Celestia?— preguntaba Mike con desprecio haciendo que las chicas se sorprendieran por cómo le habló igual Spike que estaba al lado de la pegaso con abrigo, también las dos princesas.

— ¡Oye! Más respeto, es la princesa Celestia— decía la pegaso celeste molestándose un poco de cómo le habló a la princesa.

—A mí me da igual quien sea. Para mí, solo es otra poni del montón— comentó el potro sin dejar de verla con un total desprecio. Twilight iba a protestar, pero en eso, Celestia la detenía poniendo una pezuña al frente suyo.

—Oye Mike, tranquilo. Solo he venido para hablar contigo… como una amiga— decía la princesa del sol con una sonrisa serena.

¿Amiga?... Si, como no— pensaba Mike fastidiado —Ok ¿A qué has venido, Celestia?— preguntaba algo curioso, aunque tenía una sospecha del porque vino.

—…— en eso, Celestia se acercaba un poco al potro haciendo que el chico se pusiera en alerta.

—No te acerques, Celestia. Te lo advierto, no queremos pasar un mal rato ¿verdad?— decía Mike con frialdad haciendo que la princesa se detuviera algo cerca de él sorprendida por su repentina acción. Las chicas y Luna observaban eso sorprendidas también.

— ¿Por qué actúa así, querido? Es como si viera a la princesa como una enemiga— comentaba Rarity confundida al ver la actitud del potro. Explosive suspiraba un poco.

—Es una historia complicada la verdad y no quiero contarlo yo, si no me da permiso el amo Mike— decía con seriedad.

—Oh, entiendo— fue lo único que dijo la unicornio blanca para seguir observando a los dos que estaba a punto de empezar una complicada charla.

—Wow. Nunca he visto a un potro actuar así con la princesa. Sé que es antisocial al estilo de la cerebrito Sparkle, pero que no se alegra por ver a la princesa, eso… pareciera que se levantó con el casco izquierdo— decía Dash extrañada.

—Sí. Así parece… … — en eso, Twilight se daba cuenta de lo que dijo — ¡Oye!— miraba feo a la pegaso celeste que la veía con una sonrisa burlona.

—Tranquilo Mike. Yo no te haré daño. Solo quiero hablarte de algo— decía Celestia tranquilizándolo.

—Ok. Habla ya. No tengo todo el día— hablaba el potro con fastidio y sin bajar la guardia.

—Ok, ok— la alicornio blanca respiraba profundamente para luego empezar a hablar con calma —Escucha Mike, he venido aquí para hablar de tus… robots llamado el Escuadrón Omega.

Vaya, no me esperé que me hablaría de mi escuadrón. Espero que hable bien de ellos. Me pondré tan contento de ver como la "princesa" me felicita por eso— pensaba Mike con sarcasmo total —Ok ¿Y qué pasa con ellos?— preguntaba rodando sus ojos.

—Lo que pasa, es que lo que hacen está mal.

Vuelve la burra al trigo. Parecen disco rayado ya que no saben otra cosa que decir— pensaba con enojo al escuchar lo mismo una y otra, y otra vez.

—…— Twilight estaba nerviosa, porque ya empezó el "Armagedón".

—Yo sé que quieres ayudar al mundo, salvar inocentes, salvar ciudades y te lo agradezco, en serio, pero lo que hacen, está mal. Entiendo que tu odies a esos delincuentes igual que a todos hasta a mí, pero esa no es la solución. Matar a los criminales, no está bien. Deberían encerrarlos y que aprendan su lección por muchos años. Además que matarlos, no lo hacen mejor que ellos, porque técnicamente serían asesinos que salvadores y deberían detenerse de matarlos, y fue peor extinguir toda una raza por una estúpida guerra. Así no debería ser las cosas y así no es la justicia de Equestria. Si tu escuadrón quieren dar un buen ejemplo, pues deberían hacer lo correcto y mostrarles que encerrar criminales es mejor que matarlos— hablaba Celestia con seriedad intentando entender su punto.

—Buuuu, fuera— decían las dos Cats mientras tenían un pulgar abajo. La alicornio blanca intentaba tranquilizarse y las ignoraba mirando a Mike que estaba callado al escucharla. Tenía una expresión seria.

—… Entonces ¿Qué dices? ¿Puedes cambiar el método de tus robots?— preguntaba la princesa del sol intentando no parecer nerviosa por como la miraba.

—… Sí, claro. No hay problema— la alicornio blanca se alegraba de eso, pero su sonrisa desapareció al escuchar lo siguiente —Lo haré, cuando sea canon el shipping de Radiance con Humdrum— decía con una sonrisa burlona.

—Oye sí.

— ¡Spike!— regañaba la yegua lavanda al pequeño dragón que estaba al lado de la pegaso robot.

— ¿Qué? Spectral y yo siempre quisimos que se haga realidad esa pareja ¿verdad amiga?— decía Spike con una sonrisa a Spectral que alzaba una garra con una sonrisa para chocar garras con él. Twilight rodaba sus ojos al ver eso.

—Espera ¿Qué?— preguntaba Celestia confundida.

—Lo que escuchaste. No me importa tus opiniones de ti o de cualquiera. Yo hago como a mí me plazca, como a mí me gusta y como debe de ser las cosas. Encerrar a esa basura, no sirve de nada, si después escapan por un amiguito de por ahí o yo que sé. Yo quiero un mundo mejor para todos sin preocuparse de esas escorias, de esa plaga que envenena el ambiente. Matarlos es la mejor solución para la gripe ya que no fastidiaran más y así vean las otras basuras, que es mejor no meterse con mis robots. Si a ti no te gusta mi método de cómo se debe hacer las cosas, pues sal de tu palacio y ve a defender al inocente, o sea haced algo por tu vida que estar perdiendo el tiempo dentro de tu castillo sin hacer nada, como si estuvieras esperando que todo se resuelva solo— decía el potro con un desprecio haciendo que las chicas, la princesa Luna y Spike se impactaran lo que le dijo a la mismísima princesa Celestia que ésta última estaba en shock por cómo le habló.

— ¡Si, eso amo Mike, restregárselo en su cara!— exclamaba las dos gatielagas al unísono como animándolo vestidas como porristas y sacudían los pompones.

—… Tu creador está faltando el respeto a la princesa— decía Rarity sin quitar la cara de sorpresa.

—Sí, lo siento por eso. Está en la historia complicada del porque le habla así— mencionó Explosive con seriedad.

—Ya veo...— le daba curiosidad esa "historia complicada".

Rainbow al ver como ofendió a la princesa, se molestó bastante e iba hacia él para que se disculpe con Celestia, pero Twilight la detenía con su magia jalando su cola para que no vaya allá y empeore las cosas.

—P-pero Mike ¿es que no piensas que toda vida es valiosa?— preguntaba la princesa del sol aun impactada.

—Sí, excepto de esa plaga que perturba la paz. Esa vida está podrida— decía el potro con desprecio.

—…— la alicornio blanca iba a decir algo, pero Mike se adelantó.

—No tiene caso que sigas… Celestia. No cambiaré el método. Yo seguiré esa senda hasta el final, no importa lo que digas, no cambiaré de opinión— habló con firmeza.

—…— la princesa suspiraba resignada, porque no quería llegar a eso —Lo siento, Mike. Si no vas a cambiar tu método, no me dejas otra opción… Voy a confiscar a tus robots— decía con seriedad.

— ¿Disculpa?— preguntaba Mike incrédulo. Spectral miraba eso inexpresiva. Explosive veía eso de reojo sin mostrar expresión alguna y las dos Cats observaban eso sin emoción.

—Lo que dije Mike. Te voy a confiscar todas tus "cosas". No puedo dejar que un potro como tú, tenga esos robots. Son muy peligrosos y más ese ejercito tuyo de máquinas, no puedo dejar que los tengas. Así que por favor, entrégame todo para guardarlos en un lugar seguro para que no caigan en malos cascos y tú no puedes tenerlo, porque les estas dando un mal uso de ellos… Así que te lo pido con amabilidad, que me entregues a tus robots— decía Celestia con autoridad.

Los presentes estaban en silencio, observaban a Mike para saber lo que hará ya que no dijo absolutamente nada y Twilight estaba muy preocupada lo que podía pasar hasta hizo en su mente, muchas posibilidades de como terminaría esto.

—…— El potro seguía callado hasta que asentía con la cabeza con una mueca en sus labios —Ok, ok, entiendo, entiendo. Por lo visto, tú no eres mejor que mi Escuadrón Omega— mencionó inexpresivo.

— ¿Disculpa?— preguntaba la princesa del sol confundida.

—Sí. Por lo que veo, te importa más la vida de los criminales que de los inocentes— al decir eso, la aludida se impactó por lo que dijo.

— ¿¡Que!? ¡No! ¡No es lo que quise decir!— exclamaba sin quitar la cara de impactada.

—Pues, parece que si es lo que quisiste decir, o sea llamas asesinos a mi escuadrón que salvan inocentes, cuando tú quieres apoderarte de mí ejército, solo para que dejen de matar criminales y así puedan esa plaga matar a los inocentes ¿verdad… asesina?— mencionaba Mike de forma acusadora. Las chicas se quedaban en shock por como la llamó y también que dio un giro sorpresivo a su favor.

— ¿¡Que!? No, eso no es lo que quise…— la princesa del sol fue interrumpida por el potro.

— ¿Y tú dices que los guardarás para que no caiga en malos cascos? O sea me estás diciendo que es mejor que no aparezcan para que no salven a nadie ¿verdad? ¿La vida de los criminales es más importante que de los inocentes? ¿Eso estás tratando de decir?— reclamaba Mike con enojo. Celestia no sabía que decir —O sea dime ¿Qué pasaría si el Escuadrón Omega nunca hubiera existido? Nunca te lo preguntaste. Te diré que si no fuera por mi escuadrón ¡habría muchos grifos muertos por culpa de esos minotauros con sus estúpidos dioses! ¡Esos simios estarían en una guerra estúpida que podría no detenerse hasta afectaría a los pueblos y habría más muertes de inocentes que ni estaban metidos en la guerra! ¡Si no fuera por Spectral, el príncipe Wind, estaría aun secuestrado, hambriento o yo que sé lo que harían esos secuestradores! O sea ¿¡haz pensado un momento en eso!? No, claro que no, ya que te importa poco los que les pase a los inocentes y prefieres atrapar a la basura, porque te hace sentir como si fueras una gran princesa que te importa "algo"— agregaba el potrillo con desprecio. Los presentes estaban en shock por todo lo que dijo. Luna estaba sin poder creer lo que le dijo a su hermana, observaba a Celestia que estaba dándole la espalda. No decía nada, con ese argumento, la dejó muda.

—…— la alicornio blanca estaba callada y en shock por todo lo que le dijo.

—Así que si te importa los inocentes de cualquier lado del mundo, pues deja de cuestionar mi método y vete, en serio, vete. Estoy cansado de escuchar lo mismo una y otra vez. Si estuviera Phoenix aquí, te callaría el hocico de una bofetada— decía Mike con burla.

—… En eso tiene razón— pensaba Twilight algo aliviada de que la alicornio de fuego no estaba ahí.

—…

—Ya, vete. Antes de que pase algo que nos "arrepintamos" todos… y si te preocupa que use mi ejército de robots contra Equestria o contra ti, no te preocupes. Yo estoy para salvar al inocente y sacar la basura de las calles, pero si vas a seguir con lo mismo, habrá consecuencias y será por tu culpa— amenazaba con seriedad.

—…— Celestia no decía nada. Solo daba media vuelta y empezaba a retirarse del lugar.

—Hermana…— Luna la veía pasar a su lado y se detenía un momento.

—Vámonos hermanita, vámonos chicas. No tenemos nada que hacer aquí— decía la alicornio blanca de forma inexpresiva y reanudaba su marcha para irse de ahí.

—…— Dash estaba furiosa, se iba a lanzar hacia el potro, pero la princesa de la amistad la detenía levitándola — ¡Oye! ¡Suéltame! ¡Déjame darle una lección a ese engreído!— exclamaba enojada.

—No Rainbow, no puedo dejarte hacerlo, harás que empeore las cosas. No quiero que nos ganemos un nuevo enemigo— decía Twilight con seriedad, aunque por dentro estaba preocupada.

—Si dulzura. Sabíamos de ante casco que esto pasaría— habló Applejack algo deprimida.

—Sipi. Creo que necesito hacer más fiestas o dar más regalos para que sonría mi medio amigo— decía Pinkie pensativa.

—… Creo que así no funcionaría, Pinkie— comentó Fluttershy en voz baja.

—… ¡Bien!— exclamaba la pegaso celeste resignada mientras su amiga la liberaba de su magia.

—Bueno chicas, vámonos— decía Twilight dando media vuelta para retirarse igual que las otras. Spike se levantaba.

—Me tengo que ir, Spectral. Entonces ¿nos veremos a la misma hora para leer un comic?— preguntaba el bebé dragón con una sonrisa. La pegaso solo alzó su pulgar arriba y sonreía — ¡Genial, nos vemos!— exclamaba emocionado para luego correr para alcanzarlas. La única que estaba ahí, era la unicornio blanca.

—… Lo siento querido, me tengo que ir— decía Rarity levantándose del suelo.

—Ok, entiendo. Espero que no dejes de verme por esto— mencionaba Explosive algo preocupado.

—No, tranquilo. Nunca dejaré de verte, si eres mi amigo, Explosive— decía con una dulce sonrisa haciendo que el semental sonriera también —Además que Mike necesita aprender algo de caballerosidad. Así no se trata a una princesa— susurraba de forma refinada en su oído haciéndolo reír un poco —Bueno querido, nos vemos— se despedía con una sonrisa y se retiraba del lugar. El semental la veía irse para luego regresar su vista en el libro.

—…— el potro suspiraba fastidiado —Por lo visto, no importa los pocos cambios que tiene en esta línea temporal, de igual forma, esa "Molestia" no me dejará de fastidiar— decía molesto. En eso, se acercaba las dos gatielagas.

—Sí, amo Mike. Pero si pasa algo… solo le revolvemos su cerebro— mencionaba la felina de los lentes.

—… O escondemos su cuerpo— decía la otra con una sonrisa sádica.

—… Lo segundo no creo, al menos que haga una maldad y tenga que erradicarla— comentó Mike de forma sombría.

Mientras tanto con las princesas

Las dos princesas estaban regresando a Ponyville y se detenían para ver cómo se acercaban las manes 6 que iban detrás de ellas.

—Princesa Celestia…— Twilight se acercaba a la aludida y la alicornio blanca no respondía — ¿Se encuentra bien?— preguntaba preocupada por lo que pasó anteriormente.

—… Sí, estoy bien. Solo que… no me esperaba que me atacara con un buen argumento— decía Celestia con algo de tristeza.

—Entonces hermana ¿Qué hacemos con él? ¿Cómo podemos asegurarnos que nos está diciendo la verdad de que sus robots no nos atacaran?— preguntaba Luna preocupada y dudosa de lo que dijo Mike.

—…— la princesa del sol suspiraba resignada —Debemos confiar en él, pero por si acaso— miraba fijamente a la alicornio lavanda —Twilight ¿podrías vigilar a Mike de que no haga nada indebido? Lo único que no quiero, es crear a un enemigo que nos podrían destruir a todos con sus máquinas letales ¿podrías hacerlo?— preguntaba con una pequeña sonrisa.

—Claro princesa Celestia. Puede contar conmigo— decía Twilight con una sonrisa de confianza.

—Y no te olvides de nosotras dulzura. Nosotras te ayudaremos a vigilarlo ¿verdad chicas?— preguntaba Applejack mirando a sus amigas con una sonrisa que asentían con la cabeza y sonreían.

—También pueden contar conmigo— decía Spike con una sonrisa y con una pose valiente.

—Se los agradezco mucho— agradecía la alicornio blanca con una sonrisa igual que Luna —Si pasa algo, solo envíame una carta ¿ok Twilight?— la aludida asentía con la cabeza con una sonrisa —Bueno, nos tenemos que ir. Tenemos asuntos que atender. Nos vemos— dicho eso, empezó a brillar su cuerno. Las manes y el bebé dragón se despedían de las princesas para luego verlas desaparecer.

—Hola chicas ¿me perdí de algo?— preguntaba Rarity que apenas llegaba a donde estaban ellas.

—No mucho. Solo le prometimos a la princesa que vigilaríamos a Mike por si se vuelve loco y nos destruya a todos— decía Rainbow con algo de burla.

—Oh, ya veo. Yo también ayudaré con eso, querida— mencionaba la unicornio blanca con una sonrisa.

— ¿Segura dulzura? ¿No será que vigilarás a Explosive en vez de a Mike?— preguntaba la granjera con una sonrisa pícara haciendo que la aludida se ruborizara y Spike estaba con los brazos cruzados, molesto.

—E-eso no es verdad… y-yo vigilaré a Mike. Solo estaré con Explosive y así lo vigilaré mejor, querida— tartamudeaba un poco Rarity intentando sonar convincente.

— ¿Vigilar mejor a quién? ¿Al potro blanco amargado o a tu caballero explosivo?— preguntaba Dash con una sonrisa burlona.

—A mi caballero, claro…— en eso, se daba cuenta de lo que dijo y se sonrojaba —N-no quise decir eso, quise decir a Mike— decía molesta aun sonrojada haciendo que sus amigas se rieran, aunque Twilight pensaba que no era el mejor momento para reírse, pero no pudo evitar sacar una risita —… ¿Saben qué? Me voy a mi boutique, con permiso— se despedía marchándose de ahí con la cabeza en alto, molesta.

—Ay amiga, solo era una broma. Ji, ji, ji— daba una risita Pinkie que daba saltitos a su lado. Las cinco yeguas también se marchaban siguiendo a Rarity hacia el pueblo.

Continuará.


Que decir, los diálogos no son lo mío, pero igual intento hacer que salga lo mejor y no repetitivo y creo, creeeo que esta será la "ultima" vez que alguien le dice lo mal de su método porque en serio, aquí veo que dicen lo mismo, una y otra vez como si fueran un disco rayado, pero bueno, que se puede hacer :v

Eso es todo.

Nos leemos.