Bueno, aquí el siguiente cap con algunas respuestas. ¿Por qué no fusionar a ambos Naruto? Sencillo, porque el "otro" no quiere hacerlo y nunca lo hará. Si Naruto es Caóticamente bueno, entonces su verdadero yo es todo lo contrario, caóticamente malo. No es como Kurama, que se volvió malo por sus malas experiencias. Este es tan malo que no busca otra cosa más que el caos y el orden bajo su puño de hierro. No hay tregua, no hay otro que él, ¿Por qué querría fusionarse con alguien más débil que él?

Su otro yo…si pudiera asemejarlo a alguien seria a Lucifer, por su orgullo y vanidad. Curiosamente su existencia es algo similar y tal vez me basé su historia en un personaje así. El punto es que su otro yo no dudara en destruir su existencia, esa parte de su alma que no necesita, Naruto y él jamás se podrán entender.

Si ocurriese una mescla forzada de ambas almas o personalidades, rápidamente su otro yo tomaría lentamente el control hasta apoderarse de la fusión por completo. Por eso, en posteriores capítulos donde se muestra chispas de este poder, se volverá darks durante un momento antes de ser purificado.

De hecho, un enfrentamiento entre ellos nunca va a suceder, pues Naruto perdería tan lamentablemente que hasta me daría pena. Incluso en una lucha de voluntades quedaría aplastado, pues la determinación de "su verdadero yo" es tan grande, tan enfermiza y tan sádica, que abrumaría la luz más grande, volviéndola simples ascuas que mantiene solo por diversión.

De lo que he dicho salen otras miles y miles de preguntas, como ¿Por qué y cómo fue derrotado si era tan fuerte? Y podría deciros, pero me estaría saltando tanto de la historia, que me cargaría todo el suspenso del argumento. Solo diré que, irónicamente, por ser una oscuridad tan inmensa, algo más poderoso que él nació de ese manto negro. Algo así como atacar fuego con fuego.


The Legend of Fallen Knight


Capítulo 9: "Rivales"


"esto es lo más raro que he hecho hasta ahora"

Era unas cuantas horas antes del mediodía, el sol estaba radiante como ningún otro y las costas del mar se encontraban plagadas de personas exhibiéndose para llamar la atención, un día cualquiera. Sin embargo, a pesar de las buenas bribas buenas de la gran mayoría, había un par de sujetos que no estaban del todo contentos con esto.

Uno de ellos era el estudiante a guerrero mágico, Naruto, quien se veía a si mismo avergonzado y sentado en la arena. Él tenía una corona de flores exóticas sobre su cabeza, también collares y pulseras de una gran cantidad de flora. Casi todos los hombres traían las mismas cosas, pero eso no se suponía que tenía que sentirse cómodo con ello.

Desde el rabillo del ojo, pudo ver a las chicas de su grupo riéndose entre dientes a cierta distancia "¡no se rían!" gritó avergonzado, al ver como habían dejado de fingir y reían a viva voz. Su enojo solo era superado por su vergüenza, el cual se demostraba por su rostro rojizo "odio este festival" susurró mientras se volvía a sentar, sin querer que nadie le viese.

"¡te ves bien!" gritó Ravel mientras sacudía las manos, riéndose entre dientes para molestarle más "esto va a ser un chantaje de meses" dijo mientras se acercaba hacia él y empezaba tomar fotos, para negativa de este último. Las demás chicas se reían entre dientes.

"Rossweisse-san" llamó Asia a la valquiria, quien volteó hacia ella "¿ya ayudaste a Belmont-senpai?" preguntó curiosa, a lo que esta última asintió "¿a qué te referías con ayudar? No lo entiendo" preguntó confundida, ya que, antes que los chicos pudieran adornarse para exhibirse y se el centro de atención, esta última se ofreció para ayudarlos con su atuendo.

"bueno, luego de que nuestro grandioso líder rechazara mi oferta" dijo recordando cunado Naruto negó con la cabeza al verla acercarse hacia él "pude demostrar mis habilidades artísticas para poder aumentar más la masculinidad de Belmont-senpai" dijo ella mientras enseñaba su cardenillo, en el cual había figuras en forma de colmillos y escrituras rúnicas verdaderamente salvajes.

Asia ve con cierta dificultad como en aquella hoja estaba dibujado el gigante de una forma salvaje y bestial, por no decir que, con rudeza, encima de su cabeza estaba escrito la palabra Seme. Al otro lado, estaba su compañero rubio dibujado más elegantemente y con trazos muchos más finos y delicados, sobre su cabeza estaba escrita la cabeza Uke "anno…" al elevar la mirada sobre las hojas, vio sangre saliendo de la nariz de la valquiria.

"increíble, ¿no?" Asia asintió con duda, pues no sabía que hubiese pasado si Naruto hubiera aceptado "tengo más diseños por si quieres ver, has volar tu imaginación" dijo mientras giraba paginas rápidamente, mostrando muchas, muchas imágenes de ellos dos teniendo escenas que podría considerarse amor entre hombres.

"Por eso estas soltera, valquiria enferma" Dijo Ravel a sus espaldas, congelándola de golpe por tales y crueles palabras "Esos gustos solo son de gente inculta y marrana" dicho esto, sacó su celular mostrando una imagen "¡admirar! ¡esto es arte!" dijo enseñándolo con mucho orgullo. Ambas mujeres se acercaron para ver, dándose cuenta que eran dos mujeres desnudas dándose amor.

"¡no mires!" gritó Rossweisse, tapándole los ojos a la pobre Asia, quien ya estaba traumatizada con lo anterior "¡eso es cosa del diablo!" le gritó a Ravel, quien se reía entre dientes, volviendo a guardar su celular "¡no hay verdadero amor en el Yuri! ¡solo son maquinaciones de los enfermos para guiarnos a la lujuria!" sobreactuó la valquiria, sintiéndose muy ofendida por tales imágenes.

Luego de eso, ambas mujeres empezaron a discutir cara a cara, aun cuando el tamaño en comparación podía ser un poco abismal. Asia estaba a un lado, intentando apaciguar las aguas "E-esperad, e-esperad" tartamudeó mientras sujetaba a ambas con sus débiles mano "p-pero… ¿a-acaso no son lo mismo?" preguntó, pues ante sus ojos, era lo mismo, pero con personajes de diferente género.

Ambas se detienen un momento, pensando en sus propios gustos e intentando encontrarles sentido a los pensamientos de la rubia. Mirando hacia ella, ambas responden al unísono "¡CLARO QUE NO!" gritaron rotundamente, asustando al ángel ingenua, quien se doblegó, terminando por salir volando como un trozo débil de papel.

Mientras el grupo femenino discutía, Koneko se acercó hacia el rubio, quien le veía con curiosidad "¿y bien?" le preguntó este, avergonzado y mostrando sus ropas "¿es necesario todo esto?" preguntó confundido y con ganas que esto terminara para poder vestirse adecuadamente. Su respuesta fue rápida, pues la albina soltó una pequeña sonrisa "¡no te rías!" repitió nuevamente, al ver lo poco disimulado que ella fue.

"lo es y estas fracasando" dijo ella mientras se arreglaba un poco el cabello, colocando un par de flores "la ceremonia es diferente para cada tipo de concursante, esta quien ya tiene pareja y quien no la tiene" dijo explicándole un poco de esta "para quien no tiene pareja, la ceremonia sirve para exhibirse como un potencial compañero, debe demostrar que es una buena futura pareja" dijo mientras miraba a los nekomatas varones, quienes intentaban seducir a cualquier mujer se le atravesara.

Naruto miró detenidamente, notando que esta tenia razón "sin embargo, es más difícil para los que ya tienen pareja" dijo ella, mirándole seriamente "Tu, como un potencial compañero, debes de demostrar la razón por la cual fuiste escogido entre todos los machos, llamando la atención de muchas hembras, pero, sobre todo, la de tu compañera" dijo esta mientras levantaba un dedo "de no hacerlo, traerás desgracia y vergüenza a tu compañera, junto al deshonor que trae consigo" Naruto tragó fuerte, sintiendo el peso de la responsabilidad.

Koneko simplemente suspiro "mira, realmente no me importa si me traes desgracia y vergüenza, poco me sirve ahora" dijo negando con la cabeza, recordando que su objetivo era encontrar una forma de volver a la universidad para cumplir su meta de ser una guerrera fuerte.

"¡no te preocupes, lo entiendo!" dijo motivado de repente, levantándose "¡solo tengo que atraer mujeres hacia mí para que no tengas que pasar vergüenza publica, ¿no?!" Koneko intentó detenerlo, pero este la detuvo "¡no seas aguafiestas! ¡tú honor está en juego! ¡déjaselo a Uzumaki Naruto!" dijo con una enorme sonrisa, señalándose a sí mismo.

Koneko negó con la cabeza mientras se retiraba "no me estas escuchando" dijo pesimista esta, alejándose a pasos calmados "no me importa lo que hagas, pero no hagas que nos descubras" este responde efusivamente, asintiendo una y otra vez rápidamente "idiota" dice ella, con las mejillas infladas.

Naruto se ríe entre dientes "vaya, quien diría que sería una Tsundere, pensé que era Moe" se rio entre dientes, para mirar a su alrededor y notar que no había nadie que le mirase "esto va a ser difícil" dijo mientras se decaí un montón al ver el duro comienzo que estaba teniendo "¿cuánto tiempo dura esta prueba?" pensó nerviosamente en voz alta, notando que no traía reloj alguno que le dijese algo al respecto.

Entonces nota como algunas mujeres estaban viniendo en du dirección, no, era un gran grupo en realidad que miraban en su dirección de repente "Falta una hora exactamente" dijo alguien familiar a sus espaldas, llamándole la atención "Fujimai-san me dio los detalles, realmente esto ha comenzado desde el amanecer" para su sorpresa, era su amigo gigante, quien finalmente había llegado a las costas.

"Woa" dijo el rubio al ver que no traía las típicas flores brillantes, sino tatuajes. Todo su cuerpo estaba lleno de ellos, la gran mayoría estaba en abdomen y espaldas, los cuales lucían como colmillos u olas por la forma que tenían, como si de una marca maldita y feroz se tratase "¿eso hizo Ross-chan?" preguntó Naruto, muy impresionado por al trabajo "Increíble, hubiera mejor aceptado su ayuda" dijo arrepentido de ello.

"supongo que Toujou-san ya te explicó lo que debemos de hacer" Naruto asintió, mirando serio nuevamente "¿Cómo lo haremos?" preguntó confundido, ya que no tenía ni idea de cómo llamar la atención femenina pues nunca le había importado en primer lugar.

Naruto se llevó una mano en la barbilla, intentando pensar en una manera "pues, la idea es mostrar que tan masculinos somos" dijo mirando al grupo a su alrededor, quien hacia poses extrañas o decía piropos a cada mujer que se le atravesaba "y no hay nada más varonil que un guerrero" dijo con una sonrisa segura, sintiéndose como un experto del tema.

El gigante alzó una ceja, pero no dijo nada al respecto, prefiriendo cambiar de tema "hace un rato un grupo mira hacia nosotros" le advirtió a su compañero, quien asintió en silencio "¿Qué harás?" segundos después que lo dijera, vio a su amigo caer al suelo, comenzando a hacer flexiones, ganándose otra ceja levantada.

"Entrenaré frente a ellas" dijo entre flexiones, las cuales hacía con una mano "s-si ellas me miran haciendo un trabajo físico, de seguro se sentirán atraídas o algo así, no se me ocurre otra cosa" dijo este, haciendo los ejercicios rápidamente para comenzar a sudar más rápido. Vio como el grupo de mujeres lentamente se empezó a acercar, curiosas por las acciones del rubio 'funciona' pensó con una sonrisa al ver la curiosidad que había provocado.

Estas parpadean un momento, antes de reírse y salir con grandes sonrisas del lugar, dejándolo en blanco y paralizado "no funciono" dijo el azabache al ver cómo estas se retiraban muy divertidas, pero antes de eso, le miraron un momento y dejaron un par de rosas blancas "¿Qué es esto?" preguntó confundido, ya que parecía ser muy diferente a muchas plantas que se usaban en la ceremonia. Otra cosa curiosa es que traían un papel con un nombre, una dirección y numero.

Naruto lloriqueaba en silencio, antes de escuchar los aplausos de alguien "buen espectáculo, Naruto-san" dijo Fujimai, la madre de koneko, quien se acercaba a pasos calmados "pero dejame decirte que no es la primera vez que lo vemos, es un truco muy usado" decía mientras se reía ligeramente al ver el estado triste de este. Volvió su mirada hacia el azabache, quien miraba una de las rosas en el suelo "Woa, ¿siete tan pronto?" dijo impresionada, al ver las rosas en el suelo.

El rubio se da cuenta de eso "¿Qué significa eso?" preguntó curioso por las rosas en el suelo, pues había notado que las mujeres a veces traían uno en sus manos, pero algunas no lo hacían, lo cual le parecía curioso. También había notado como sus vecinos competidores miraban con envidiosos ojos el botín.

"una hembra puede elegir uno o varios machos y esa rosa es el símbolo de ello" dijo la mujer, señalando las siete rosas que su amigo miraba con curiosidad en el suelo "a veces tiene una carta en ellos, a veces solo una rosa con su nombre, pero en esta prueba, debes conseguir tantos como puedas" Nuevamente la presión era muy fuerte sobre sus hombros "no te preocupes, es normal que un gatito novicio no consiga ninguna, no te sobre esfuerces" dijo la mujer, con una linda sonrisa.

Naruto suspiró cansado mientras la veía retirarse lentamente "necesito ser más creativo" dijo mientras intentaba usar todas sus neuronas para poder pensar en algo que le traiga la victoria "supongo que batallar está prohibido, es una exhibición individual" dijo un poco desganado, sin poder pensar en nada.

Intentó pensar y buscar ideas en otros, pero no lo encontró. Vio que algunos extranjeros usaban magia, pero no llamaba la curiosidad de mujeres, sino de niños Nekomatas, quienes lo veían divertido de mirar '¿Cómo lo hago? ¿Cómo?' se preguntó una y otra vez, intentando ver quien más tenía alguna rosa en su poder, pero hasta donde la vista le alcanzase, solo uno tenía rosas.

"tengo 12" dijo el azabache mientras las colocaba en una pequeña bolsa en su cintura "¿crees que te pueda dar alguna?" preguntó, intentando ver si podía ayudarle. Naruto lo pensó un momento, pero negó, eso sería hacer una trampa muy sucia "que mal, bueno, me iré" dijo mientras se retiraba lentamente del lugar, dejándolo solo "tengo hambre y estoy aburrido de no hacer nada" admitió, regresando con su grupo de amigos.

Naruto suspiró con cansancio, sentándose resignado en el suelo, pues sabía que no iba a lograr nada solo. El tiempo pasó y aun no lograba nada, por lo que simplemente se rindió "de todas formas no es obligatorio" dijo cansado mientras se levantaba de su asiento, viendo el cielo "ya habrá pasado media ahora" supuso, pues el sol había avanzado cierta distancia.

"Macho" escuchó a su lado, sorprendiéndolo pues no había sentido la presencia de nadie a su alrededor, volteando instintivamente por si era un enemigo "responde, ¿eres el compañero de Shirone-sama?" Naruto no sabía que decirles, por lo que asintió lentamente "ya veo" dijo una de las mujeres, quien miró a una chica idéntica a ella quien asintió "debes retirarte de la ceremonia" le dijo seriamente, sorprendiéndolo.

El rubio miro a ambas chicas por igual, tenían el cabello largo y era plateado, muy hermosas sin necesidad de tener un busto exagerado. También tenían sus típicas orejas de gato, mostrando que eran Nekomatas, pero desprendían algo diferente del resto "¿Por qué?" preguntó, mirándoles fijamente pues aprecian muy peligrosas.

Ambas sonríen mientras niegan con la cabeza "nada, por nada" dijeron divertidas, moviendo sus manos en forma de broma "pero, queremos jugar un rato contigo, ¿se puede?" preguntaron, ladeando la cabeza a un lado, como si tuvieran curiosidad de si iba a aceptar esa propuesta.

Naruto retrocede un par de pasos por instinto "no es a mí a quien deberían de preguntar, no se mucho sobre sus leyes locas" dijo este, cosa que les hizo reír mucho más "pero sé cuando alguien quiere una batalla conmigo, no me importa" dijo con una sonrisa segura, apretando sus puños "estoy listo para ambas" dijo seguro de sí mismo, sin notar como la gran mayoría a sus alrededores se encontraba silencio desde que ambas se aproximaron hace un rato.

Ambas mujeres se miran entre ellas, riéndose entre dientes por su respuesta "un gatito activo veo, me agradas" dio una de ellas, quien llevaba la falda más corta "técnicamente está prohibido, pero nosotras podemos hacer una excepción, somos las guardianas de la ceremonia, tenemos…privilegios" dijo ella, apretando sus propios puños, como si estuviera preparándose para la batalla "¿preparado?" preguntó divertida, mientras ambas se inclinaban hasta tocar el suelo con sus manos, como si un gato provocativo se tratasen.

Naruto sonrió vanidosamente "cuando-" no pudo terminar su frase sarcástica a tiempo, pues un recibió un par de golpes en su estómago, arrastrándolo por el suelo hasta llegar a bañarse en el mar. Lenta y temblorosamente salió del mar, con un gran dolor en su estómago '¿q-que fue eso?' pensó alarmado, incapaz de mantenerse de pie, pues sentía sus entrañas como si estuvieran pulverizadas.

No tuvo tiempo de pensar, pues ambas saltaron sobre él, como dos felinos saltando hacia su presa débil. Sacudiendo su cabeza y preparándose para la batalla, Naruto bloquea ambos golpes con sus antebrazos 'Ittou Shura' piensa mientras un ligero brillo blanco lo cubre, más simplemente se debilita ligeramente.

Con la nueva fuerza ganada, logra ignorar el dolor de sus brazos y hacerlas retroceder en el salto. Sin perder tiempo, usa el estallido de poder para ir rápido hacia una de ella, dándole una poderosa patada que fue frenada con facilidad, por lo que decidió retroceder para guardar distancia.

"vaya, te volviste fuerte de repente" reconoció una de las hermanas, mirándolo divertido "hagámoslo, hermana…" dijo de repente, coordinando los movimientos de la otra chica "¡mostrémosle a esta basura de macho quien es Orthros!" dijeron las dos al unísono, cosa que le parecía muy extraño en un inicio.

Naruto abrió los ojos de repente cuando vio a ambas correr coordinadamente en diferentes direcciones, con una simetría casi perfecta. Atacando en diferentes direcciones, no tuvo otra que protegerse de ambas, mas no fue suficiente. Intentó contraatacar, pero al intentar golpear a una, la otra lograba conectar un gran golpe en su rostro, desbalanceándolo por completo. También se dio cuenta que el Ittou Shura se desactivó '¿Qué?' solo se pudo preguntar antes de otro poderoso puño le golpeara en el rostro, haciéndolo retroceder en la arena.

"Debil" Escuchó el rubio, quien no podía hacer nada, estaba siendo abrumado por una velocidad bestial, una combinación de miedo y unos ataques tan fuertes que se les podía oír en la distancia. Todo mundo veía como ráfagas de viento golpeaban rápida y consecutivamente sobre el rubio, que no podía moverse de aquel lugar pues los golpes parecían provenir de todos lados.

Uno de esos golpes conectó con su estómago, levantándolo a cierta distancia sobre el suelo. Ambas aprovecharon esto y golpearon, tanto en el estómago de forma ascendente y en la cabeza de forma descendiente. Ambos golpes lograron que el rubio cayera en picado hasta el suelo, creando un enorme cráter de arena en este "m-maldita s-sea, s-son m-muy f-fuertes" susurró con dificultad, con sangre saliendo de su boca y labios rotos.

Intentó levantarse, pero uno de sus piernas estaba roto y su brazo derecho también. Escuchó una risa encima de él, solo para ver a ambas mujeres en el cielo, cayendo con grandes y terroríficas sonrisas en su rostro "¡¿eso es todo?!" exclamaron mientras caían en picada, a punto de dar una patada que podrían mandarlo nuevamente al hospital (ost end)

Sus patadas, para su sorpresa, fueron detenidas por un par de grandes manos "deténganse" dijo el gigante, quien logró frenarlas durante un segundo, para luego tomar ambas piernas y hacerlas chocar entre ellas, soltándolas luego de aquel fuerte choque dual. Ambas mujeres se recuperaron en el suelo, mirando con algo de ira y enojo al nuevo "incluso si está permitido, una lucha así es muy desigual e injusta" dijo este, notando como eran dos contra uno.

"Como te atreves" gruñeron ambas "nosotras somos Orthros, ¡no te atrevas a insultarnos de esa manera!" gritaron al unísono, lanzándose al ataque. Aunque intentaron hacer el mismo movimiento anterior, no les funcionó y nuevamente lograron golpearse la una a la otra "¡te arrepentirás, macho!" "¡Deténganse! ¡ahora!" escucharon un gritó furioso, el cual silenció la batalla por completo.

Ambas mujeres todo mundo regresó sus miradas hacia la fuente del grito, notando que se trataba de la líder de la aldea, Fujimai, quien se veía muy molesta "¡orthros! ¡fuera!" gritó mientras sacaba algo de sus ropas, siendo un rociador de agua y rociándolos a las dos, quienes no podían soportarlo, como si fuera acido "¡pensaran en lo que hicieron! ¡ahora, a casa!" las expulsó, rociando aún más agua en ellas.

Ellas chillaron asustadas, corriendo fuera de la ráfaga de agua, saliendo despavoridas y con lágrimas en sus ojos. Las personas alrededor solo sudaron ligeramente al ver lo que un simple chorro de agua podía hacer a un dúo tan poderoso "vaya, por Matatabi-sama" suspiró cansada al ver el lio que las gemelas habían causado "no hay nada que ver, continúen con la ceremonia" dijo dando aplausos, todos los presentes se dispersaron nuevamente.

"¡Naruto-san!" escuchó la voz de Asia acercándose rápidamente hacia él, ayudándole a levantarse "¡ahora le sano, no se mueva!" dijo ella mientras cerraba los ojos y los anillos en sus manos brillaban en una luz verdad. Aquella luz también bañó al rubio, quien empezaba a sentir el dolor disminuyendo rápidamente.

"lo lamento, Naruto-san" dijo Fujimai mientras se acercaba hacia él, con una sonrisa triste "las gemelas han estado muy irascible últimamente, tampoco es que pueda culparlas" dijo suspirando, casi como si estuviera extremadamente cansada "si no fuera por mi hija, posiblemente hubiera muerto" dijo imaginándose tal final atroz y como fue evitado por la alarma de su hija.

"¿Qué paso?" preguntó este, todavía con moretones y sangre en su rostro "¿Por qué?" preguntó nuevamente, sin entender las razones exactas por la cual alguien vendría sin razón aparente a darle la mayor paliza de su vida. Ni siquiera la batalla de Arthur podría asemejarse, por lo menos él tuvo la decencia de bajarse a su nivel, ellas simplemente fueron con todo.

Koneko simplemente frunció el ceño "Las dos se llaman Kyou Sawagi, son gemelas" informó ella, haciendo que recordase a ambas "son las luchadoras más fuertes del pueblo y también las defensoras de este, son…imparables luchadoras cuerpo a cuerpo" dijo recordando las palizas que ambas le daban a ella y su hermana antes de que salieran de casa.

"son fuertes" asintió el azabache, recordando los goles de cada una "una de ellas golpea con una fuerza brutal, rompiendo huesos en el proceso" Naruto recordó ese primer puñetazo en el estómago y en el brazo "la otra golpea con tal delicadeza y precisión que inhabilita tanto las funciones motoras, como musculares "el rubio tuvo otro flashback, al sentirse mareado y adormecido de repente, volviéndose más y más lento conforme pasaba el tiempo. También recuerda haber perdido control sobre el Ittou shura, el cual se desvaneció luego de un par de golpes.

"esos son las dos artes de mi clan, Nekoshou" dijo la madre, mirando a su hija menor "ambas son técnicamente mis sobrinas y, por lo tanto, usuarias de las dos diferentes Taijutsu que mi clan creó" reveló ella, haciendo que el grupo se sorprenda "Puño fuerte y Palma suave" dijo recordando ambos estilos de pelea que ejercía cada una.

"bueno, por lo menos estoy bien" dijo al ver que Asia había terminado, aunque se sentía estúpidamente cansado "tengo algunas costillas rotas aun" dijo sintiendo algo fuera de lugar en su cuerpo, pues sabía que Asia aun no era capaz de curar algo de tanta gravedad en tan poco tiempo "¿alguien puede llevarme a un médico?" preguntó con demasiado optimismo como para ser real.

"ten" dijo de repente Ravel, quien le lanza una pequeña botella roja "tomalo antes que me desanime" dijo ella con ligera y fingida molestia, cosa que le extraño "es una poción de curación, se les llaman Lagrimas Phenex" el grupo quedo sorprendido por esa información, pues ahora sabían el tesoro que tenía en mano.

"Woa, una verdadera poción roja" dijo Fujimai al ver el color del pequeño envase de vidrio "Eso cuesta posiblemente una barbaridad" Ravel asintió de mala gana, pues había pedido algunos favores para obtener uno solo. La familia Phenex, además de ser famosa por su semejanza al ave mítica, también eran famosos por sus pociones rojas, pues nadie en el mundo era capaz de crear una de ese color.

"¿estás segura?" preguntó Naruto, mirando con una sonrisa nerviosa la poción que tenía en mano "me da pena solo verlo, no creo que sea buena idea que la use en un momento como este, quizá debamos guardarlo para más tarde" dijo con su hábito compulsivo de los videojuegos de guardar cosas de un mítico valor "además, es tuya, seguramente te esforzaste en conseguirlo" decía reconociendo el esfuerzo de solo una pequeña botella.

La pequeña rubia lo pensó un momento, antes de negar "Nahh" dijo como si nada, desvalorizando la poción "Claro, fue difícil conseguirla, pero no imposible" dijo con una sonrisa vanidosa "además, verte mientras te patean el culo fue muy divertido, ¡valió cada minuto de ello!" una marca aparece en la frente del rubio al ver a Ravel con su celular, posiblemente teniendo grabaciones de ese momento.

Sin pensarlo dos veces, se toma la poción. El líquido se desvanecía ni bien haca contacto con su estómago, dispersándose por todo su cuerpo con una habilidad inaudita "me siento bien" dijo el rubio al ver como todos sus huesos se volvían a unir o ya estaban unidos "es milagrosa esa poción, de seguro vale montañas de oro" decía, pues el efecto era instantáneo, ni la tecnología actual podría imitar tales resultados y con tal calidad.

"no cura envenenamiento, ni agotamiento, ni maldiciones y ni mucho menos enfermedades" dijo ella recordando los puntos malos de la poción "simplemente te retorna tu salud física a su máximo, para todo lo demás, existe diferentes curas" Naruto asintió con una sonrisa, gradeciendo mentalmente a tener amigos así.

"es bueno que todo ha terminado bien, pues bien, Naruto-san…" dijo Fujimai, llamando su atención "creo que tienes visitas" dijo con una sonrisa, señalando con la mirada hacia un lugar. Al seguirlas, el rubio pudo ver a tres chicas hablando entre ellas, con rosas blancas en sus manos. Con una enorme sonrisa en su rostro, rápidamente se acerca al trio y estas le dieron su rosa, para salir corriendo.

"¡finalmente!"


"es la primera vez que agradezco que alguien me pateara el trasero"

La pregunta irónica del rubio hizo reír al grupo entre dientes, quien jamás en sus vidas se esperaron escuchar algo similar "Haber peleado contra Orthros sin duda contó mucho, fue una gran exhibición" dijo Koneko, quien caminaba a su lado, todavía fingiendo ser pareja "para un novato, tener cinco no está nada mal" admitió, mirando las cinco rosas que tenía el rubio aferradas con fuerza, aun cuando alguna de ella tenía espinas.

"estoy feliz por usted, Naruto-san" dijo Asia a su lado, estando feliz por él logró de su compañero, que había dejado de estar deprimido "por otro lado…" dijo mirando al otro lado, notando como el gigante llevaba en su hombro un enorme y gigantesco saco lleno de rosas "¿Cuántas rosas hay?" preguntó con un sudor sobre su frente, pues se le fueron entregadas incluso luego de haber culminado la primera parte de la ceremonia.

"150…creo" dijo el gigante con un tono inexpresivo, ignorando todas las miradas de los machos envidiosos que pasaban cerca de él "no estoy muy seguro, creo que alguna me dio dos o tres" dijo recordando que, luego de aquel intentó de protección de su amigo, varias féminas se le acercaron a ofrecerle su rosa.

"yo no pude acercarme a ningún chico" dijo Rossweise, quien tenía lágrimas en sus ojos al recordar su frustrada casería de chicos "¿Por qué nadie aceptó mi rosa?" preguntó recordando cómo incluso los chicos más desesperados por una se atrevían a tomar la suya, eso debe de ser una señal de que estaba haciendo algo muy mal, pero no sabe qué.

"yo tengo un video donde el idiota es violado a golpes" dijo Ravel viendo el video una y otra vez, sobre todo el inicio donde recibe el golpe dual de las dos "esto es mejor que la televisión, no hay nada mejor que esto" dijo riéndose entre dientes al no poder aguantar la risa.

"me alegro que todos estén contentos, pero esto aún no ha acabado, aún faltan dos pruebas más" dijo con una sonrisa mientras terminaba de guiarlos, mostrando el siguiente desafío "Su siguiente prueba solo lo hacen los machos que tienen una o más rosas, La prueba de talento" dijo mostrando a un grupo de cincuenta o sesenta hombres Nekomatas y algunos de otras razas reunidos en, lo que parecía ser, la plaza del pueblo.

Dicho esto, pasaron mujeres nekomatas con grandes papeles con números inscritos, pasándole uno a uno a los hombres reunidos "deberán mostrar un talento que sea lo suficientemente capaz como para enamorar a todas las hembras, pero, sobre todo, a su compañera escogida" dijo esta, informándoles un poco del tema, pues la gran mayoría no sabía.

"un talento, ¿eh?" susurró el rubio, pensando en si podría hacer un espectáculo con alguna cosa ingeniosa, como usar su LostVayne. No era el único pensando algo similar, incluso el azabache estaba viendo las posibilidades de ello "¿podremos hacer uso de algún arma o medallón que nos ayude?" preguntó, solo para cerciorarse.

Fujimai lo pensó un momento "si, siempre y cuando su talento no sea totalmente el arma, aunque la gran mayoría no creo que le vaya a gustar" temió por sus palabras, pues la magia no era nada muy extravagante en la aldea, era casi tan normal y poco atractivo como un pedazo de carne sin cocinar.

"me demoraré un poco, necesito encontrar algunas frutas" dijo el azabache mientras le entregaba el saco de rosas a la valquiria con una mano, la cual no pudo sostener con dos manos, cayendo estrepitosamente al suelo de porrazo y bañada en rosas "esperame, volveré" dijo esta vez mirando a Asia, quien asintió con un rubor en su rostro y sus manos juntas, a la altura del pecho. Con una pequeña sonrisa, el azabache sigue su camino, desapareciendo entre algunas casas.

"¡Kyaaaaaa!" chilló la madre de Koneko, comportándose como una adolecente lo haría "¡el amor joven es tan apasionante!" exclamó exageradamente, con corazones en los ojos imaginándose un futuro entre ellos extraordinariamente brillante. Su energía se desvaneció de golpe cuando vio a su hija golpeando a quien sería su pareja '¿no podrían ser un poco como ellos?' pensó frustrada y envidiosa, pues su hija no parecía tener nada de romance en sus venas. Suspirando, se consuela pensando en su otra hija.

"por lo menos Kuroka me dará nietos"


Combat Training Extended - Boku No Hero Academia Soundtrack (Track 22)


La segunda ronda empezó verdaderamente fuerte…

Rápidamente se mostró como la gran mayoría de participantes ya estaban listos para mostrar sus increíbles habilidades frente al público presente. Desde el número uno al setenta se presentaron al medio de la plaza, mostrando de lo que ellos eran capaces. La gran mayoría de estos solo hacían pruebas físicas, como levantar un objeto muy pesado o romper algún objeto muy resistente con sus manos desnudas, lo cual no parecía agradar a la gente, fallando en el proceso.

Sin embargo, no quiere decir que todos fallaron, de hecho, incluso fue tan sorprendente para dejar sin palabras al grupo. Un ejemplo claro era un sujeto que tenía la fuerza suficiente como para cargar a una increíble cantidad de personas por sí mismo y hacer malabares con ellas. Otro fue un sujetó que, usando un pequeño cuchillo, lograba cortar todas las frutas que se le fueron lanzadas con gran velocidad, mostrando increíbles destrezas.

Otro de los concursantes parecía mucho más confiando, pues dejó caer una increíble cantidad de animales muertos, todos casados recientemente y en poco tiempo. Esto parecía llamar mucho la atención, puesto que ser cazador parecía ser muy importante en la aldea, por lo que ser un increíble cazador debía contar muchos puntos buenos.

El acto del cazador parecía aumentar las vibras de todo mundo, quienes empezaron a sacar sus grandes trofeos de batallas pasadas, mostrando cabezas de monstruos pequeños, medianos y grandes, sorprendiendo al público al ver a tales trofeos. Aunque un poco desagradable, era lo suficientemente bueno como para que el público se emocionara.

Casi el ultimo de todos los concursantes fue un Nekomata albino, quien miró a Naruto y se burló un momento para pasar al frente. Este, con expresión confiada y vanidosa, muestra un enorme colmillo de una bestia posiblemente gigante, la cual parecía haber hecho un arma con ella, una espada. La sola presencia del arma causo furor entre un grupo de féminas jóvenes, quienes chillaron como fanáticas al verlo, tal vez se tratase del típico gilipolla popular, siempre hay uno (ost end)

"mi turno" dijo el rubio algo nervioso, pues aún no estaba seguro si iba a funcionar "¿Dónde estás, Koneko-chan?" susurró al ver que aún no llegaba y empezaba a ponerse nervioso. Para su "truco de magia" necesitaba algo que le había pedido a la albina, pero esta aun no llegaba y las personas ya se estaban preguntando por los que faltaban, que era él y su amigo.

Pasos fuertes se escucharon de repente, mirando con grandes ojos como su novia falsa estaba trayendo en la distancia un enorme bloque de hielo, para dejarlo en el suelo de porrazo "¿de dónde lo sacaste?" le preguntó confundido, pues no tenía ni idea de donde había salido tal bloque de hielo cuando hacía un calor muy exorbitante

"¿importa?" preguntó ella, muy nerviosa y avergonzada por la mirada de todo mundo sobre ella "solo empieza ya, estoy retrasando la ceremonia" dijo avergonzada, retirándose lentamente hacia el público, como si fuera una observadora. Aun cuando estaba junto a los demás, estos seguían mirándole con curiosidad cuando ella no miraba.

Naruto sacudió su cabeza "bien, ahora…" dijo mientras sostenía su daga verde y tomaba el filo "Kage Bunshin" susurró, invocando tres clones junto a él "técnicamente, esto me demoraría un día completo, pero…" dijo mientras sus clones se colocaban al lado y sostenían sus dagas de forma inversa "si somos cuatro más, esto será fácil" terminó con una sonrisa, acercándose hacia el bloque.

Todos vieron con curiosidad como los rubios estaban trabajando el bloque de hielo con una cara de concentración pura y boba en sus rostros, repartiéndose el trabajo entre ellos. Pedazos de hielo caían al suelo mientras la pequeña cuchilla hacia recortes, grandes recortes en el boque, transformándolo y moldeándolo a algo más que un simple pedazo helado.

"me falta un poco más…y…" dijo mientras le daba unos pocos retoques a la cara "¡listo!" dijo mientras retrocedía un par de pasos junto a sus clones, limpiándose el sudor "¡una escultura de Gabriel-oneesama!" dijo este mientras le enseñaba al público, quienes miraban maravillados la obra que había hecho.

La escultura de hielo mostraba a una hermosa mujer ángel, la cual tenía una venda en sus ojos, enormes pechos y la cubría una enorme manta. Lo más increíble de ello es que estaba rezando con una espada en sus manos, la cual brillaba con la luz del sol. La gente se acercaba hacia la escultura, todos mirando con grandes ojos la hermosa pieza de arte frente a ellos.

Naruto buscó a alguien con la mirada, siendo este el chico nekomata de antes, para luego sonreírle de la misma forma vanidosa. Este no lo tomó bien, alejándose un poco molesto de los demás "bueno, supongo que he ganado" le dijo a Koneko, quien simplemente sonrió ligeramente, para golpearle el hombro "ya…estas feliz, lo entiendo" dijo al sentir la poca fuerza del golpe, riéndose entre dientes.

"Esperad" escucharon algo a la distancia, deteniendo de seguir mirando la escultura y volviendo la mirada "aun falto yo" dijo este mientras caminaba con algo en una de sus manos, parecía un domo de plata muy hermoso el cual sellaba algo en su interior, algo frio por la bruma helada que lo acompañaba.

Naruto parpadeó con curiosidad, pues era algo muy raro teniendo en cuanta las increíbles exhibiciones de antes "¿es enserio?" escuchó a sus espaldas a los demás concursantes riéndose entre ellos "¿cocina? ¿con ese cuerpo todo musculoso? Vaya tipo más inútil" uno hizo una broma, lo cual reventó a carcajadas a los demás, quienes también se burlaron del tema.

El azabache los ignoró, simplemente se acercó a la chica rubia, quien se sonrojó cuando vio que todos se alejaron de ella para ver su demostración "Recuerdo haber escuchado que no solías tomar alcohol, a pesar que te gustaría hacerlo, no podías soportar grandes cantidades" dijo recordando la última noche de acampar "la idea pasó varias veces por mi cabeza…quería hacerte algo especial" dijo mientras tomaba el domo de plata con su otra mano, abriéndolo lentamente.

Todos se acercaron para ver, notando que en su interior había seis copas de vidrio, el cual estaba lleno de una especie de postre helado, pero tenía un extraño color dorado en este. A simple vista, podría ser un simple postre, pero la belleza de este era algo que sorprendió más de uno. El azabache tomó uno de ellas junto a su respectiva cuchara, dándole el resto al rubio, quien parpadeó al haber sido confundido con un mesero.

El gigante incrustó la cuchara en el postre, tomando un poco de él. volvió su mirada a Asia, quien se sonrojo al ver sus ojos sobre ella "vamos, di ahhh" dijo este mientras dirigía la cuchara hacia su boca, avergonzándola aún más. Ella lo hace, probando un poco del postre. El efecto fue de inmediato, la expresión de placer era uno que todos podían identificar.

"¡Anfitriona primero!" gritó Fujimai, empujando con fuerza al rubio, tomando uno para sí misma. Rápidamente probo una cuchara, obteniendo el mismo resultado "¡esta delicioso!" dijo mientras masticaba los trozos helados, sintiendo la explosión de dulce en su boca. (aquí si quieren imagínense un orgasmo culinario tipo Shokugeki no souma :v)

El grupo rápidamente toma el suyo propio, degustando el postre "esta rico" susurra el rubio al sentir frutal tales como el mango, la piña y otros más "¿tiene vodka?" dijo sorprendido al reconocer el sabor interesante de este "¿Dónde conseguiste Vodka aquí?" preguntó confundido, ya que era una bebida alcohólica "¡oye!" exclamó al ver que era ignorado.

De repente, el sonido de muchos pasos se empezó a escuchar. Todos vieron que era una gran, gran cantidad de Nekomatas hembras y mujeres de otras razas, quienes traían el mismo domo en sus manos, haciendo fila para entregarlos "cuando iba a sacar hielo de la montaña, pude haber exagerado de más" explicó el gigante, con un sudor sobre su frente "un trozo se lo di a Shirone-san, lo demás lo usé para crear más postres" explicó este mientras todos veían con grandes ojos como las chicas abrían los domos, enseñando su contenido.

"¿de dónde salieron tantas chicas?" se preguntó Naruto al ver que todas eran realmente bellas y sensuales. Entonces recordó cómo, de repente, las rosas blancas desaparecieron de la valquiria, quien no las encontraba por ningún lado "¡que rata eres!" exclamó enojado al ver que esas chicas que trabajaban como meseras eran las mismas chicas que le entregaron su rosa.

"hice un trato con ellas" dijo el gigante mientras se sentaba en una silla que le dio una de las chicas, colocando a Asia en una de sus piernas y dándole de comer lentamente del postre, ignorando la cara roja que esta tenía "si le daba un postre a cada una, ellas me iban a ayudar a repartir el resto" Naruto giró su mirada a una de las 'meseras' quien le atrapó mirando en su dirección, respondiéndole con un guiñó divertido y sensual.

El rubio miró su entorno y vio como los únicos que no comían eran los competidores de la prueba, quienes se alejaron a un lado oscuro para ver de lejos. Incluso los que no consiguieron su rosa en el primer desafío parecían divertirse con el platillo y ganar un guiño sexi de alguna de las meseras, era ganar y ganar para ellos. Por otro lado, el público femenino parecía mirar con ensoñación y con miradas de corazones al ver la tierna escena de como el azabache alimentaba con delicadeza a su pareja fingida, quien moría en vergüenza.

No había duda, fue una victoria verdaderamente aplastante. Suspirando con pesadumbre, mira que una chica le da un postre, tomándolo rápidamente "bueno, al menos quedé en segundo lugar, nada mal" dijo con una pequeña sonrisa mientras a su lado había dos meseras, quienes todavía parecían tener curiosidad por su escultura, caminando hacia ellas.

"¿Qué opinan, chicas? ¿les gusta? Porque podría hacer una de ustedes"


"entonces, ¿son aventureros?"

Fue la pregunta sorpresa, directa y totalmente fuera de lugar el cual los descolocó un momento, rompiendo la charla grupal y las quejas del rubio a su compañero gigante por hacer trampa "bueno…algo así" dijo el rubio, rascándose la cabeza y alzando una ceja de la mujer albina "¿Qué le dio esa idea?" preguntó confundido, pues, hasta ahora, todo su grupo había mantenido la fachada.

Antes de llegar a la aldea se cambiaron de ropas, colocándose algo más normal y menos llamativo como sus trajes mágicos. Por otro lado, eso también le trajo malos recuerdos a Naruto, quien no recibió uno por decir anteriormente que no necesitaba ayuda mágica "bueno, tienes un arma peculiar junto al bastón que tiene tu compañera rubia" dijo divertida la mujer, quien le señalo a Ravel.

El rubio se golpea la cara, recordando que no podía hacer uso de algunas cosas en este lugar "Todos aquí lo somos con excepción de Kon- Shirone" se corrió antes que metiera la pata "este es mi grupo y la conocimos en una de nuestras misiones" le explicó, mintiéndole de una forma tan magistral, algo que había aprendido en años de delincuencia juvenil.

"ya veo" dijo la mujer, aceptando rápidamente la respuesta, ignorando la mirada nerviosa de su hija "bueno, para el amor no hay fronteras, pero sabes cuál es el costo, ¿no?" le preguntó, mirándole un momento. La expresión de curiosidad le dio todas las respuestas que necesitaba "¿aún no le has dicho?" le preguntó seriamente su madre a Koneko, quien bajo la mirada un poco.

Miró a Koneko desde el rabillo del ojo, pidiendo una explicación en su mente y esta lo entendió "la pareja casada con una hembra nekomata, debe de quedarse en la aldea" reveló, sorprendiendo a su grupo ligeramente "esa es la ley de nuestro pueblo, es la más rigurosa entre todas" dijo ella suspirando, sabiendo lo difícil que sería para alguien abandonarlo todo para vivir eternamente en un solo lugar.

Naruto no dijo nada, prefiriendo quedarse callado. Realmente no tenía ningún problema, pero en el caso de que su amiga intente quedar con alguien en el futuro, podría quizás tener problemas con esto y eso era algo triste de pensar. Si le pasara a él no sabría de qué manera responder, pues su meta posiblemente le obligue a ir a un montón de lugares, como lo hace ahora, ¿Qué elegiría si llegase el momento?

"bueno, sacando ese tema" dijo Fujimai mientras disipaba esa aura negativa alrededor con una sonrisa "¿Cuáles fueron sus razones para ser viajeros aventureros?" preguntó curiosa por la resolución de cada uno, quizás para saber más de ellos o quizás simplemente por la curiosidad innata que tenían los nekomatas por su entorno.

"Yo quiero viajar por todo el mundo, conocer a muchas personas y tener muchos amigos" dijo Asia, quien todavía abrazaba el brazo del gigante, para mantener las apariencias "quiero tener muchas experiencias e historias que contar y poder relatarlas a mis hermano y hermanas" dijo con una linda sonrisa, brillando ligeramente.

"Nosotros queremos dinero y experiencia" dijo Naruto por los demás, quienes asintieron detrás de él "nos dijeron que había un monstruo aquí y vinimos a aceptar la misión, pero…" dijo mientras se rascaba la cabeza "supongo que el festival nos atrapó por sorpresa" se rio entre dientes, recordando que la misión solo fue una excusa para estar aquí.

"ah, veo que son de la universidad mágica" dijo sorprendida, pues aquella misión era definitivamente la que pidieron en ese lugar "¿estudiantes? Aun son pequeños gatitos, quizás se refieran al problema de plaga de serpientes" dijo recordando algunos problemas que tenían hace un tiempo en las aguas terminales.

"¿plaga de serpientes?" preguntó Koneko, elevando una ceja "¿Por qué hay plagas de serpientes aquí? ¿no pueden hacerlo Orthros?" preguntó confundida, ya que sus primas técnicamente eran las encargadas de hacer los trabajos que necesiten encargarse de bichos y cosas así. Incluso si ellas no pueden hacerlo o no quieren, hay cazadores en la aldea.

Su madre frunció el ceño "se han mostrado muy…difíciles de lidiar, se han negado a hacer cualquier cosa además de entrenar" dijo recordando que se han encerrado en sus habitaciones "También pensé en los cazadores, pero fallaron, uno casi muere y la gran mayoría resultó heridos" dijo recordando cómo estos fueron abrumados por la cantidad de serpientes que había.

Naruto recordó de mala manera aquel chico con la espada hecha de un colmillo 'estoy seguro que fue él también el derrotado' dijo recordando también que tenía algunas vendas en su cuerpo "¿Por qué tan enojadas? Parecían estar muy furiosas con todos y todo" dijo recordando la mirada de ambas, como si estuvieran furiosas por la ceremonia.

Fujimai miró ligeramente penada "bueno, digamos que, aunque los machos nekomatas prefieren a las mujeres más fuertes, no se atreverían siquiera estar cerca de ellas dos" reveló, haciendo sudar ligeramente al grupo "El ultimo macho que intentó conquistar a una de las gemelas fue…golpeado, como tú" el rostro del rubio se volvió azul al recordar la paliza que ya había sido olvidada.

"¿están en celo?" preguntó Koneko, un poco sorprendida y ganando un triste asentimiento de su madre "eso es…muy triste" dijo bajando la mirada un poco, preocupada y entristecida por la difícil situación que están pasando ambas. Aunque ninguna le había caído bien, siguen siendo familia y no era algo de que burlarse.

"¿en celo?" preguntó ravel, quien escuchaba algo que finalmente le llamaba la atención "hablan de…" dijo mientras hacía ejemplos sexuales con sus dedos, cosa que hizo sonrojar a la gran mayoría. Antes que pudiera continuar, fue detenida por la valquiria, quien la mantuvo presa con sus brazos.

Fujimai simplemente se rio entre dientes "no, no es algo así" dijo mientras negaba con su mano "Cuando una gatita está a punto de convertirse en una gata, entra en un estado salvaje y animal, conocido como frenesí" explicó ella, mientras hacia un lado su vestido, mostrando que tenía dos colas, sorprendiendo al grupo "esto es prueba de haber superado con éxito la prueba, solo sucede en las mujeres" dijo volviendo a esconder sus colas entre su vestido y dejando salir un pesado suspiro.

"Es algo muy importante para una mujer, el frenesí es quizás el momento que marca un antes y después de una hembra nekomata" siguió contando Koneko, quien se miraba a sí misma en unos pocos años "un momento así debe de ser compartido…con la persona más valiosa para la hembra" dijo ella, mirando con seriedad a sus compañeros, dándoles a entender que realmente era importante, no había palabras para explicarlo realmente.

"pero el macho debe de ser fuerte, lo suficientemente fuerte como para poder vencer a la hembra durante el frenesí, colocándose sobre ella" indicó la madre deteniéndose y mirando al grupo "de no ser así, el macho morirá por las garras de la gatita y esta se quedará en ese estado infantil toda su vida" Naruto nuevamente tragó duro, pues a pesar de lo surrealista que sonase, sabia que estaban diciendo la verdad.

"tiene sentido" susurró el rubio, entendiendo finalmente la forma en como los hombres parecían alejarse del dúo y también recordando la fuerza monstruosa de ambas "tienen miedo a perder la vida" dijo mirando seriamente a la mujer, quien asintió con cierta tristeza.

"no puedo imaginarme una gatita pasando por el frenesí completamente sola" dijo con cierto dolor la mujer, negando con la cabeza "a estas alturas un compañero no es necesario, tiene que ser cualquier macho, pero…" decía deteniéndose, recordando que las gemelas ni siquiera tenían un padre que les pudiese ayudar.

Koneko froto el brazo de su madre, intentando tranquilizarla y el grupo se entristeció un poco por la forma tan dolida de la mujer. Incluso cuando no era su madre, ella actuó como una y sentía el dolor de ver a sus hijas adoptivas de esa manera, no era un destino que una madre habría querido para sus hijas, ellos podían entenderlo.

Naruto apretó sus puños, recordando la misma expresión en alguien muy importante para él "¿hay algo que podemos hacer para ayudar?" preguntó con una sonrisa forzada, queriendo colocar su granito de arena, por más insignificante que fuese "si hay algo, mi grupo y yo lo haremos" prometió por todos, quienes sonrieron y asintieron.

La mujer se limpió sus lágrimas, para mostrar una sonrisa "no, no se preocupen, ya han hecho mucho al perdonarlas y entenderlas" dijo mientras acariciaba a Koneko "son pequeños gatitos con parejas, no podría pedirles algo así, aunque quisiera, está prohibido" dijo recordando las leyes de su pueblo.

Con esto dicho, todos siguieron caminando por la aldea hasta que se volvió completamente oscuro, el día había terminado "descansaran en mi casa por esta noche, tengo algunas habitaciones para invitados" dijo Fujimai con una sonrisa, sintiéndose muy nerviosa y excitada al respecto, cosa que causo confusión en el grupo.

La casa era muy grande, tal vez la más grande de toda la aldea. Al entrar se toparon con un jardín principal muy hermoso y la puerta hacia la mansión de madera. Ya al atravesar las puertas, se toparon con cuatro hombres nekomatas, los cuales parecían haber llegado "tenemos visitas" dijo Fujimai mientras se acercaba a cada uno, dándole un beso en la boca, dejando descolocados al grupo.

"son mis padres" susurró Koneko, al ver la cara de confusión grupal "bueno, algunos son nuevos" dijo ella dándole a entender que eran parte del Harem de su madre. sus amigos le miraron raro, cosa que ella respondió con un rostro vacío "no me miren así, si creen que es raro, esperen a ver a mis hermanos" dijo con un rostro decaído.

Los hombres sonrieron y tras una pequeña conversación, se fueron del lugar "lo siento por el espectáculo indecente, si no lo hago, luego se ponen irascibles" se burló la mujer, riéndose tras su mano, cosa que causó más extrañeza en el grupo "se han ido a cazar, no creo que deban preocuparse mucho" dijo ella mientras seguía caminando, esperando a que sea seguida.

Caminaron otro poco más y llegaron a un segundo piso lleno de habitaciones "bueno, aquí" dijo mientras señalaba un ala diferente "solo tengo dos habitaciones más" dijo indicando las ultimas habitaciones "los demás están…" dijo girando lentamente los ojos, intentando hallar una buena excusa "ocupados" dijo con una sonrisa nerviosa, abriendo ambas habitaciones.

Curiosamente una de ellas tenía una cama única, adornada con rosas y pieles extremadamente hermosos, incluso el aroma era increíble. El otro tenía una litera y era una habitación común. El grupo de amigos se miró entre ellos, entendiendo rápidamente las intenciones de la mujer. Asintiendo, procedieron a frustrar sus planes "¡yo pido arriba!" grito Ravel antes que cualquier otro, corriendo hacia la litera y saltando para caer en la cama superior.

"Lo siento mucho, Belmont-senpai" se disculpó Rossweisse, quien camino con cierta pena hacia la habitación, sentándose en la cama inferior y escuchando a la niña rubia sobre ella disfrutar de una cama luego de haber dormido en la intemperie durante días y días.

El azabache giró la mirada hacia la única habitación disponible, para luego mirar al ángel rubio, quien asintió lentamente mientras moría en vergüenza "¡arreglado entonces!" dijo muy feliz Fujimai, mientras empujaba a la pareja a la habitación "guarden sus cosas y prepárense para la ducha, ¡hoy compartiremos baños, como una tradición!" dijo mientras se alejaba dando pequeños saltitos, como si de una colegiala enamorada se tratase.

El grupo se quedó en silencio, avergonzado por como las cosas pudieron salirse de control en menos de un minuto "¿alguien quiere ir a las aguas termales y lidiar con las serpientes? O, por otro lado…" dijo mientras les recordaba que todos tendrían que compartir la ducha al mismo tiempo, incluyendo la madre de koneko y quien sabe cuántos más familiares tendría. Sus amigos se miraron entre ellos, incluso Ravel quien se encontraba en la cama superior no parecía pensarlo mucho, la respuesta era clara.

"¡serpientes!"


"Tadaima"

Fujimai regresó su mirada hacia la puerta principal de su casa, notando que se trataba del grupo de amigos de su hija…y su hija. Todo podría ser normal salvo el hecho de que parecían estar regresando de una guerra, pero se encontraban muy limpios y relucientes "¿Dónde estaban? Había preparado la ducha y todo" dijo deprimida recordando que, durante la ducha, solo estaban sus esposos y sus hijos, nadie más estaba ahí.

"Nos encargamos de las serpientes" respondió el gigante, quien llevaba a una casi inconsciente Asia en sus brazos "nos tomó algo de tiempo lidiar con ellas, luego limpiar las aguas terminales para finalmente darnos una ducha "le contó este, quien era el único del grupo sin una cara de cansancio total, aunque podría estar fingiendo.

"si no es mucha molestia, nos gustaría comer algo…por favor" dijo Rossweise por todos desde el suelo, pues la valquiria había quedado hecha pedazos en el suelo, cansada por la incontable cantidad de oleadas de pequeños enemigos.

Luego de un rato, todos se encontraban en una gran mesa, con caras largas y cansadas, pero comiendo pues el estómago podía más "no debieron de ir solos" dijo Fujimai con el ceño fruncido, molesta por las acciones del grupo "pudo ser peor, fue un golpe de suerte que salieran bien de aquel lugar" dijo recordando cómo sus cazadores tuvieron muchos problemas inicialmente.

"no se preocupe, las llamas de Ravel sirvieron mucho" dijo Naruto recordando a la pequeña rubia echando un mar de llamas, lidiando con muchas de ellas al mismo tiempo "oye, Ravel-chan, despierta" susurró el rubio al verla dormitar sentada. La pequeña se levantó y parpadeó mientras examinaba sus alrededores.

La mujer mayor levantó una ceja "sobre esfuerzo mágico, cansancio mental" dijo el gigante por ellos, quien le daba de comer a Asia pues esta tenía los ojos cerrados, más todavía se encontraba consiente "cuando un mago usa demasiada magia y se queda sin ella, su mente se agota aun cuando su cuerpo no este del todo cansado" le explicó, cosa que agradeció la mujer.

Otro tiempo pasó y ahora se encontraban en sus respectivas habitaciones. En una de tantas se encontraba Naruto junto a Koneko, analizando la situación en conflicto. Había dos personas, una cama y ninguno de ellos quería compartirla con el otro, pero tampoco querían dársela "¿dividimos?" preguntó el rubio, esperando llegar a un acuerdo que no requiera seguir durmiendo en el suelo, pues también estaba harto de eso.

Koneko suspiró cansada, asintiendo "no tengo fuerzas para golpearte ni para poder pelear por ella, Basura-san" admitió, mientras buscaba algo en su habitación, la cual curiosamente estaba decorada con cosas sobre gatos por todo el lugar, incluso la cama parecía ser una gran cama para gatos.

Minutos después la cama se encontraba separada en dos partes por alguna clase de barrera de almohadas, dividiendo ambas partes para cada uno "oye" dijo de repente Naruto, levantándola "¿Cuál es la última prueba y que pasara luego de ella?" preguntó seriamente, mirando la habitación a su alrededor "no podemos seguir mintiéndole a tu madre, ella no se merece esto" admitió, pues no era la mujer que él tenía pensado cuando le relataron su problema.

"lo sé" dijo ella con cierta tristeza, mirando su parte de la habitación "también no creo que haya otra forma, tendré que decirle la verdad" dijo mientras estrujaba su cama, sin poderse imaginar diciéndole la verdad a su madre, sabiendo la difícil discusión que tendría con ella. No quería decepcionarla, pero tampoco quería quedarse en la aldea.

De repente siente a alguien frotándole la cabeza, siendo su compañero rubio "ya, ya" intentó tranquilizar, como si de esta manera resolviera su duda interna "Ella te ama mucho, estoy seguro que te dejara ir cuando entienda que es lo que tu deseas" dijo este, recordando lo maravillosa persona que es su madre.

Koneko no lo piensa dos veces, dándole un fuerte golpe al rubio lo suficientemente poderoso como para estrellarse contra la pared, quedando inconsciente en este. La pequeña albina, sin culpa alguna, se apodera del resto de la cama, durmiendo con una sonrisa y ronroneando al tener toda la cama para ella sola.

Alguien fisgoneaba por la puerta y, aunque no podía oír del todo bien, sudó ligeramente al ver la escena frente a ella "Shirone-chan, así no es como debes tratar a tu compañero" susurró su madre, quien se encontraba de mirona mientras su cola se movía de un lado a otro. Suspirando cansada, se aleja de la puerta muy decepcionada.

Se estaba alejando lentamente, pero sus oídos escuchan una pequeña e importante conversación. Mira hacia la puerta de la pareja de amigos de su hija, con la curiosidad natural del gato picándole en la cabeza "solo una miradita" dice este mientras se acerca hacia una de las paredes, sacando un pequeño trozo de madera y mostrando un agujero que permitía ver la habitación.

Para su sorpresa, también podía escuchar ya que la puerta estaba medio abierta "Belmont-senpai…lo siento" dijo la chica rubia, con un tono muy cansado y algo triste "no serví en nada durante la batalla, todos estuvieron protegiéndome y por eso se agotaron más, esto es mi culpa" dijo entre lágrimas, lagrimas que intentaba frenar.

El gigante simplemente negó "no te preocupes, sabíamos que iba a ser difícil, somos un equipo de rango D, ¿recuerdas?" dijo lentamente mientras le quitaba las lágrimas con sus grandes pulgares "aún estamos comenzando, nuestro viaje solo acaba de iniciar, tenemos mucho por aprender" dijo con un tono reconfortante mientras se sentaba en el suelo, estando a su lado.

De repente, empezó a buscar algo entre sus cosas, en su mochila, sacando una pequeña bolsa "¿recuerdas aquella noche?" preguntó este, atrayendo la atención de la rubia "dijiste que dormías junto a un peluche y muchas mantas, ¿recuerdas?" la rubia asintió, limpiándose las lágrimas "lamento ya no poder servirte como el primero, por eso…" dijo mientras sacaba algo de la bolsa hecha de fibras, enseñando un bonito peluche de gato "pensé en encontrar un sustituto, lo compré durante la ceremonia" dijo mientras se lo entregaba, colocándolo entre sus manos.

Asia lo toma con mucho cuidado y sorpresa, viendo el detalle más de cerca "es hermoso" dice con una pequeña sonrisa, a pesar de que antes había lágrimas en ella "gracias, Belmont-senpai" el gigante asiente secamente, volviéndose a parar y comenzando a retirarse "espere" le detuvo ella un momento, con una expresión ligeramente avergonzada "puede dormir aquí…no tiene que irse" dijo ella mientras ocultaba su rostro en su peluche, incapaz de verle directamente.

El gigante se le queda mirando un momento para luego asentir en silencio, volviendo a sentarse en el suelo, al lado de su cama "yo me refería a…" Asia se detuvo, recordando que quizás, esto de la actuación no debería de ir muy lejos "gracias, no me gusta dormir sola" admitió, pues siempre ha dormido junto a alguien más toda su vida.

"no te preocupes" respondió el gigante con los ojos cerrados "estaré despierto por si sucede algo, solo tienes que hablarme si necesitas de mi ayuda" respondió quedándose completamente estático "prometo protegerte mientras duermes, confía en mi" terminó este, terminando por sumirse en un sueño profundo, o eso parecía.

Asia le escucha un momento, para luego reírse entre dientes al escucharlo ronronear como si fuera un animal sumido en el sueño. Acercándose lentamente hasta el extremo de la cama y en donde estaba apoyado el azabache, chocando su cabeza contra su espalda, cerró los ojos lentamente "confió en usted…Belmont-senpai…" susurró cansada, durmiendo con una sonrisa.

Fuera de la habitación y en una de las paredes estaba Fujimai, la cual tenía su cola moviéndose de un lado a otro con mucha rapidez '¡son tan tiernos!' pensó mientras reprimía un chillido de fanática, alejándose un poco de la pared. Suspiró con nostalgia mientras volvía a su propia habitación, embriagada por la escena más romántica que había visto en mucho tiempo.

'¡el amor joven es tan lindo!'


"¡bienvenidos sean todos a la gran y ultima tercera parte de la ceremonia, la prueba de poder!"

En un gran coliseo todos vitorearon con una impresionante cantidad de emoción y euforia, siendo una marea de público muy impresionante. Naruto miraba con incrédulos ojos como se encontraba en un enorme coliseo hecho de madera "¿Cómo no nos dimos cuenta de que esto existía en medio de la selva?" se preguntó a sí mismo, pues esto era tan estúpidamente grande que era imposible pasar desapercibido.

"esto es una cancha de soccer los miércoles, los jueves es zona de entrenamiento para enseñar a los gatitos a combatir" dijo Koneko a su lado, quien cruzaba de brazos al verse sola en el gran estadio junto al rubio "es una mierda que seamos los primeros" dijo molesta, pateando el suelo como si de una niña se tratase, haciendo reír entre dientes a Naruto.

En el centro más elevado de las gradas, se encontraba la madre de Koneko, quien estaba junto a sus dos amigas de grupo. Ambas parecían felices de estar en primera fila, Ravel por tener visibilidad para grabar su batalla y Rossweisse, quien era atendida por dos hombres Nekomatas ligeramente asustados y reacios a estar cerca de ella, mas era su deber.

"¡como es tradición, las batallas se darán entre parejas!" dijo Fujimai, su voz sonando por unos grandes parlantes que mantenían a todo mundo informado de sus palabras "¡y para mostrar que el amor triunfa en esta generación! ¡mis hijas y sus compañeros lucharan por la victoria!" la multitud respondió con la misma euforia.

"¡esperen! ¡esperan!" gritó Naruto al darse de una cosa "¡¿pelearemos contra tu hermana y su compañero?! ¡es una locura!" gritó este, en negativa ante tal cosa. Sin embargo, por la expresión vaciá y nerviosa de la albina, al parecer era cierto esto. De repente el sonido se detuvo en todo el público, quizás por la ansiedad de la situación.

"hola, Shirone-Nya" escuchó a un lado, una voz sexi y muy sensual que rápidamente le llamó la atención. frente a sus ojos, estaba una hermosa mujer de cabellos negros, quien caminaba sensualmente hacia ellos, usando un kimono oriental, algo muy extraño teniendo en cuenta que esta isla tenía otro tipo de moda. Se dio cuenta rápidamente de una cosa, estaba muy bien dotada como su madre.

Su mirada, sin embargo, fue a quien se encontraba a su lado y supuesto compañero "…no puede ser…" susurra mientras traga con fuerza al ver a alguien muy conocido para él, pero, sobre todo, a alguien que no creía volver a ver en mucho tiempo. se trataba de un chico de cabellos planeados y que tenía un par de orejas de gato sobre su cabeza, algo que definitivamente no estaba ahí antes "¡VALI!" lo identifica rápidamente retrocediendo un par de pasos a ver a su mejor amigo y casi hermano, caminando con una enorme sonrisa junto a la hermana de koneko.

"el destino es una dama muy caprichosa y el mundo es un lugar muy pequeño" dice este mientras se lleva a una mano a la cabeza, peinándose un momento "quien diría que nos encontraríamos aquí de todos los lugares, ¿verdad?" pregunta con una sonrisa peligrosa, cosa que le hizo estar en guardia al rubio.

Koneko mira con ligera confusión como su compañero rubio gruñía furiosamente hacia el compañero de su hermana, por la forma en como lo hacía, parecía que había mucha historia entre ellos "Vali" gruñe el rubio, levantando sus puños "¡aquí no está Grabiel-oneesama, nadie nos va a detener! ¡esta vez ganaré!" sus palabras solo hicieron reír al chico de peles plateados

"me da miedo porque parece que lo dices enserio" se rio el de cabellos plateados, para luego elevar una de sus manos señalándole "finalmente una batalla digna, debemos dejar de hablar" dijo mientras rasgaba gran parte sus ropas para tirarlo a un lado, preparando sus puños, algo que imitó su contrincante "¿lo recuerdas aun? ¿recuerdas mi promesa?" le preguntó antes que la batalla comenzase.

"¡te destruiré! ¡Uzumaki Naruto!"


END


Siguiente capitulo: ¡Naruto Vs Vali! ¡Orthros ataca!


No tengo mucho que decir, además de deciros que sigan apoyando para mas capítulos, no tengo nada más que decirles. Quizás una de las tantas dudas sea las relaciones que tiene el protagonista con las chicas de su grupo, quizás debería decirles un poco de esto.

Rias: ella será la pareja, lo he estado pensando mucho y creo que es la mejor opción que tengo. Sé que no ha aparecido mucho en mi historia, pero es porque todavía no es su tiempo. luego de esto sigue el arco de los demonios, ahí será técnicamente una protagonista pues todo gira alrededor de ella y la relación amistad-amor se podrá dar. Su relación se fortalecerá con el tiempo, hasta confirmase en algunos de los posteriores arcos.

Con el resto de su grupo tendrá una amistad cerca a la que uno tendría que su familia, por ejemplo, Ravel es como su hermanita pequeña y la trata como tal. Eso es a lo que me refiero, es una relación que se va fortaleciendo conforme pasa el tiempo, como en el anterior capitulo. Lamento demorar mucho el NarutoxRias, pero es necesario o si no pasara algo similar al Cannon Dxd donde las relaciones están ahí solo por estar ahí, algo que no va con este tipo de historias.

Finalmente quiero agradecerlos por apoyar (nuevamente). No olviden comentar y si, seguiré respondiéndoles por los capítulos o si gustan, les responderé por mensajes o en comentarios, no sé, ya veré como. No olviden pasarse por mi perfil, de seguro hay otro fics que les guste, hasta luego :D