¡Hola a todos!, me alegra saber que el rumbo que toma mi historia les esta gustando y que me siguen de cerca desde esta pagina y deviantart varias personas que me piden constantemente que no tarde en actualizar y creanme que estoy entre mis ocupaciones dandole un espacio importante a este fic que planeo culminar a como de lugar. Espero la lectura sea completamente de su agrado

Frase de la semana

"El arte de ser sabio, es el arte de saber que es lo que debemos ignorar"

de William James

Capítulo 8

Mi respiración se tornó agitada, mi corazón comenzó a latir precipitadamente mientras las manos de Jake se acercaban a mi rostro con deliberada lentitud y cuando su piel finalmente alcanzó la mía, su calor me encendió por completo y lo que hice a continuación me sorprendió más a mi misma que al propio Jake… rodeé su cuello con mis brazos y precipitadamente coloqué mis labios sobre los suyos, era una urgencia casi asfixiante, como si fuese un acto del cual pendiera la vida o la muerte de alguno de los dos, creí que en cualquier momento las manos de Jake me alejarían de el para evitar que mi beso continuara y se convirtiera en un torrente de caricias que no podría después frenar, estaba acostumbrada a ello, pero al contrario, una de sus manos se afianzó con fuerza a mi cintura mientras que la otra la colocó sobre mi nuca intentando intensificar el beso… y lo logró, finalmente me di cuenta que no había limites, con el no había restricciones sobrentendidas, Jake no podría matarme con un beso, ni envenenarme con su saliva, ni perder el control al sentir el calor de la sangre de mi lengua rozar la suya… el no era Edward, no corría peligro si me dejaba llevar por mis deseos, y eso fue suficiente para que mi mente se nublara por completo, saliendo a flote la pasión, caricias y besos que, hasta hace unos segundos, permanecían reprimidos en mi interior por mi propia seguridad al tiempo que la lengua de Jake recorría mi labio inferior mientras que una de sus manos reconocía mi espalda, mis glúteos, mi rostro… olvidando por completo que alguna vez dentro de mi había existido la lógica o la razón, en este momento definitivamente me estorbaban.

En esta misma posición, caminamos torpemente hacia la sala y sin romper el beso, me colocó suavemente sobre el sillón más cercano.

Su cuerpo cubrió sin trabajos el mío, pero se colocó de tal manera que su peso no me molestaba en lo mas mínimo, mis brazos aun los tenía colocados alrededor de su nuca mientras que una de sus manos la tenía debajo de mi cabeza, brevemente Jake rompió el beso y sin hacer audible la pregunta que tenía implícita en su mirada, observó detenidamente mis ojos una fracción de segundo, y una vez interpretada la respuesta afirmativa en ellos, comenzó a besarme nuevamente con frenesí, siendo ahora Jake el que tomara la iniciativa… no opuse resistencia y me dejé guiar por él… el beso empezó suave pero incansable, tornándose pronto en algo más profundo, aventurándose Jake a morder ligeramente mi labio inferior, algo que Edward jamás se habría atrevido a hacer por temor a perforar mi piel con sus dientes y aquello solo hizo que mi garganta pronunciara un leve gemido, mi respiración se aceleró, mis latidos se desbocaron por completo y abrí mi boca ligeramente sintiendo como la lengua de Jake me penetraba por completo.

Nuestras lenguas danzaban una contra la otra, acelerando este vaivén de emociones mi respiración, en estos instantes jadeaba profusamente… permanecimos así por varios minutos quizás, no lo sabía con certeza realmente, el tiempo había dejado de transcurrir enseguida me viera envuelta en sus brazos y su calor… de momento ambos tomábamos un poco de aire sin dejar nunca de saborear la lengua del otro, escuchando también como la respiración de Jake se aceleraba al tiempo que jadeos eran emitidos por su garganta, eso me encendió aun más, creyéndolo a la vez imposible… mis manos inquietas comenzaron a vagar por los amplios caminos de su espalda y sus glúteos, mientras que las suyas comenzaban a crear un recorrido desde mi vientre bajo, mi abdomen, mis costillas y el contorno de uno de mis senos.

-Dios, Bella, pídeme que me detenga por favor… pídemelo- su aliento hervía contra mi oído, y eso en lugar de traer de regreso la razón o la prudencia a mi mente, solo trajo más deseo, más pasión… sus labios, incapaces de contenerse, creaban un camino de besos desde mis hombros, mi cuello, mi pecho para regresar nuevamente a mis mejillas, mis oídos y mi boca… sus manos jamás dejaron de acariciar mi cuerpo… ¿cómo me pedía que razonara cuando me hacía perder el control por completo con sus besos y caricias?, el calor que desprendía su cuerpo así como su intoxicante aroma nublaban mi juicio y solo sabía que deseaba continuar explorando su cuerpo así como deseaba que el explorara el mío… pero el tenía razón, tenía que pedirle que se detuviera, teníamos que parar-Jake, detente

Solo escuché a Jake dar un suspiro lastimero al sentir como nuestros cuerpos se alejaban el uno del otro, uniéndome también a su sentir, ya que en realidad no deseaba que terminara este beso que se había transformado en algo más que caricias íntimas, definitivamente Jake había tocado mi alma y yo por un instante había palpado la suya. Esa calidez fue lo que hizo que se perdiera mi mente en ese mar de amor, deseo y pasión que desee por un instante fuese eterno… pero cuando sentí que el calor de su cuerpo y de su alma me abandonaban, siendo este reemplazado por la brisa helada de la Push que se filtró por una ventana cercana a la sala, mi lógica y mi mente empezaron a trabajar, comenzando a hacer varias preguntas, ¿qué había sucedido?, ¿por qué había iniciado este beso que jamás tendría que haberse suscitado?, ¿qué voy a hacer ahora?, ¿cómo le explico a Jake que todo esto fue un acto guiado por un impulso?... la Bella de hacía unos momentos que había deseado continuar con ese intercambio de besos y caricias, se había dormido nuevamente y ahora despertaba la Bella que estaba llena de culpa ante lo que Jake podría interpretar con lo sucedido hace unos segundos… definitivamente sería mi culpa enteramente si el malinterpretaba las cosas y ahora tenía que arreglarlo de alguna manera.

-perdóname Bella-las palabras de Jake me sacaron por completo de balance… mi mente ya había comenzado a preparar mi discurso "por favor Jake no malinterpretes este beso que jamás debió suceder… yo aun amo a Edward, olvídalo por favor", así que incrédula dirigí mi mirada hacia sus ojos-se que esto no debió de haber sucedido... olvídalo por favor-¿eso quería decir que el no había deseado besarme? ¿lo había hecho realmente por impulso?... ¿se arrepentía de haberlo hecho?, tendría que sentirme contenta, a final de cuentas yo fui la primera que deseó con todas sus fuerzas resarcir el daño que supuestamente este beso le haría a Jake, pero ahora las cosas se invertían y era yo la que estaba sufriendo, por un beso que según yo, jamás se debió dar… ¿por qué me sentía molesta y herida ahora?

-al menos ambos estamos de acuerdo en que este beso jamás debió darse… así que no hay nada que perdonar, todo esta olvidado-dije una verdad a medias, ya que pese a mis intentos jamás podría olvidar las sensaciones que se encendieron dentro de mi con ese beso y menos el calor que desprendía el alma de Jake… recordarlo me provocaba una urgencia de tocarlo, abrazarlo… besarlo… vamos Bella, contrólate… tu no deseas besarlo, tu deseas a Edward, su frío cuerpo contra el tuyo, sus manos recorriendo tu cuerpo mientras que las tuyas reconocen su perfecta anatomía… no a Jake, el jamás despertará en ti ese deseo, esa pasión… no importaban las veces que me repitiera aquello, no me creía yo misma ni una sola palabra

-entonces no estas molesta conmigo, ¿verdad Bells?, ¿amigos como siempre?-su deslumbrante sonrisa adornó su rostro mientras extendía una de sus manos hacia mi… ahora estaba más que molesta, ¿a que se refería con esa frase trillada de "¿amigos como siempre?"... se comportaba como si ese beso no hubiese sido importante para el, como si jamás hubiese existido, ¡era un tonto, un estúpido!

-claro… sin rencores-mentí

No se si por primera vez habría dicho bien una mentira o era su hambre tan grande que no se percató del gesto molesto que tenía mi rostro en estos momentos, más había tardado en darle la mano que en verlo sentado en la mesa comiendo el omelet que no hacía mucho había preparado… estaba actuando como si nada hubiese pasado, como si el beso y las caricias que habían tenido como resultado conocer la calidez y amplitud de su alma, jamás hubiesen existido, ¿qué le pasaba a Jake?, o quizás la pregunta era, ¿qué me pasaba a mi?, definitivamente no me entendía ni yo misma, debería estar feliz porque Jake no malinterpreto el beso y lo tomó como lo que era, un impulso carente de importancia y sentimiento, el estaba nuevamente feliz, se le veía tan normal como cuando llegó a casa… ¡y eso era precisamente lo que más me sacaba de mis casillas!, ver que mis caricias no habían dejado marca alguna en su alma, cuando las suyas…

-¿Bells?-su voz me sacó de mis pensamientos de golpe, y cuando giré mi rostro lo vi sentado a un lado mío en el sillón-¿a dónde fuiste?, tu cuerpo estaba aquí pero tu mente estaba lejos

-lo siento-no tenía ganas de inventar una explicación de mi comportamiento, así que me limite a disculparme como siempre lo hacía, la mirada de Jake se suavizo y dio un gran bostezo mientras lágrimas salían de sus ojos-duerme un rato, estas agotado

-… solo cinco minutos

Después silencio, Jake cerró sus ojos y recargo su cabeza en el respaldo del sillón, cayendo en un sueño profundo en solo unos minutos. Sentí envidia en este momento, el solo necesitaba cerrar los ojos para poder descansar y se le veía tan en paz que desee hacer lo mismo… pero en mi caso cerrar los ojos era sinónimo de pesadillas y no de descanso, pero las horas en vela esperando por Jake comenzaban a hacer estragos, sintiendo de pronto mi cuerpo pesado… su pecho se veía tan cálido que no pude evitar caer en la tentación y recargue mi cabeza sobre el, aventurándome a cerrar los ojos un momento, sólo serán unos minutos… solo eso necesito.

El aroma a canela y madera de Jake era lo único que mi olfato percibía… aun cuando el ser humano era capaz de percibir mas de 3 aromas en un instante, el mío solo distinguía el del ser al lado mío, sabía que mi alrededor olía a pino, a la comida que hacia un rato Jake había devorado y también a tierra mojada, pero eran aromas insignificantes que se perdían ante la magnificencia y calidez que desprendía el embriagante aroma de Jake… la calidez de su cuerpo me rodeaba en un abrazo incluso mas estrecho que el brazo que rodeaba mis hombros en estos momentos, incluso podría afirmar que era mas íntimo, ya que ese calor no sólo envolvía mi cuerpo, sino también acariciaba mi alma… reconocía cada rincón, cada memoria, cada herida… sanando todo a su paso, dejando a través de su recorrido pequeños lazos brillantes que unían mi alma a la suya, registrando también por mi parte las heridas y memorias de la suya y por muy increíble que pareciera, yo también sanaba su alma y a mi paso dejaba aquellos mismos lazos brillantes que unían más su alma a la mía… el calor de nuestras almas lograron relajar mi cuerpo por completo y dormí placidamente perdiendo la noción del tiempo, sin importarme si había permanecido con el segundos, minutos… horas… solo fui consciente de los latidos acelerados de su corazón, y ese melódico sonido combinado con su intoxicante aroma me llevaron a un sueño profundo y libre de pesadillas.

El calor que emanaba el cuerpo de Jake me hizo abrir los ojos lentamente, gotas de sudor escurrían por mi rostro, todo mi cuerpo transpiraba y no era para menos, la temperatura corporal de Jake estaba arriba de los 43º, mientras que la mía por debajo de lo normal… así que su calor equivalía para mi a estar expuesta a un sol intenso de verano… mi sol personal, era una alusión curiosa llamarlo de esa manera, pero así es como lo identificaba, ya que el sol no solo brinda calor, sino que también es una luz que ahuyenta la oscuridad y es parte vital para que la vida siga existiendo… esa era la razón por la que Jake sería para siempre mi sol particular... gracias a ti sigo aquí Jake…eres el motivo por el cual mi vida vuelve a tener sentido, el motor de mi existencia.

No sabía cuanto tiempo había dormido, las nubes grises que alcanzaba a ver por la ventana que estaba frente a mi no ayudaban a que calculara el tiempo transcurrido, pero que importaba el tiempo si estaba con Jake, eso era lo único que tenía que importarme, me agradaba la cálida sensación de estar entre sus brazos, pero comenzaba a ser molesto el tener la blusa completamente adherida a mi cuerpo a causa de la transpiración que me provocaba su temperatura corporal, así que evitando despertarlo, intente por todos los medios zafarme de su férreo abrazo, tomándome la libertad durante el proceso de admirar su rostro lleno de paz mientras dormía… me gustaba verlo de esa manera, así parecía ser lo que era en realidad, un joven de 16 años que no tenía mayor responsabilidad que estudiar, crecer y divertirse, pero aquello era algo que jamás podría suceder, el permanecería con esta apariencia durante tiempo indefinido, llegando a mi mente imágenes de un futuro distante, donde me veía sentada en el viejo tronco blanco de la playa, observando en mi propio rostro como el transcurso del tiempo comenzaba a dejar su marca en el contorno de mis ojos y mi boca, mi cabello aun lo conservaba largo, vislumbrándose aquellas luces rojizas que solo aparecían cuando me exponía a la luz del sol. Tenía la mirada fija en la lejanía y me pareció ver adoración y felicidad en mis ojos, de pronto una fuerte brisa helada me obligó a mirar detrás mío, observando que era aquello que la Bella adulta veía con adoración y alegría infinita… un par de mellizos de no mas de 13 años de edad de piel morena clara y cabello color azabache corrían y reían mientras que el agua de mar rozaba sus pies descalzos, aunque me pareció distinguir en sus risas el dulce eco de campanillas que solo había escuchado con los vampiros… detrás de ellos vi el motivo de sus carcajadas, y como un niño mas, Jake corría con una cubeta llena de agua adornando su rostro con aquella sonrisa que tanto me fascinaba, percatándome en el instante que mis ojos recorrieron su fisonomía, que sus ropas estaban completamente empapadas… Jake… se le veía exactamente igual que a la edad de 16 años mientras que yo comenzaba a marchitarme… ¿este es el futuro que me deparaba la vida si me unía a Jake?... hijos, felicidad… amor… y al final la inevitable muerte.

Necesitaba salir a tomar aire fresco, no me importaba en estos momentos que mis ropas siguieran húmedas por el sudor y que no tuviera una chamarra que me protegiera del frío que azotaba la Push, necesitaba despejar mi mente de aquellas imágenes que me perseguían y con ellas el deseo de hacer mío, a como fuera de lugar, ese futuro que había visto hacía unos segundos, no importándome dejar abierta la puerta de la casa al salir.

No soy una persona que visualiza su vida de aquí a 2, 5 o 10 años, ni me veo en algún sitio en especifico desempeñando alguna carrera, ni me veo exitosa en lo que desempeñe… si lo pienso bien, toda mi vida la he basado en un punto solamente, sobrevivir.

Nunca he sobresalido en nada absolutamente, tengo pésimo equilibrio, por lo cual solo destaqué en mis clases de baile y ballet por mi pésima coordinación y falta de ritmo, cuidar de mi madre era una de mis ocupaciones que requería toda mi atención, ya que cambia de religión y de gustos como de ropa y sus aficiones varían todos los días del año, hoy es adicta a las novelas de suspenso, el día de mañana esta dispuesta a aprender costura y confección, y días después jura que desea aprender cocina internacional, eso sin mencionar que es una persona completamente distraída, razón por la cual tenía que estar al pendiente de todos y cada uno de sus actos por temor a que saliera lastimada con sus acciones o perdiera algunos documentos importantes en el proceso de algún viaje de ultimo momento que le cruzó por la cabeza hacer… eso era todo lo que ocupaba mi mente, razón por la cual pensar que en un futuro tendría esposo e hijos estaba completamente fuera de la ecuación dado el fracaso matrimonial de mis padres y mi falta de creatividad para imaginarme en una vida así, físicamente hablando no hay nada que me ayude a destacar de entre los demás, no tengo los ojos azules de Renée o el busto de Jessica o las piernas largas y torneadas de Ángela… y mucho menos la belleza de Rosalie, me considero bastante simple y sin chiste en ese aspecto, pero tenía algo que era mucho más valioso y hermoso que todo lo anterior… algo que me hizo sentir que finalmente había encontrado mi lugar en el mundo donde creí era única y especial… había existido en mi vida alguien llamado Edward Cullen.

Desde el principio supe que no era merecedora de alguien como él, era tal cual el príncipe de los cuentos de hadas que algún día todas idealizamos y materializamos en nuestros sueños, del cual te enamoras perdidamente no solo por su magnífico atractivo, sino también por su encanto, su carisma, su romanticismo, su sonrisa, su sensibilidad y el amplio conocimiento que ha ido adquiriendo gracias a su inmortalidad… definitivamente el era demasiado perfecto para alguien tan promedio como yo… sabía que algún día aquel hermoso sueño terminaría, era lo más lógico y razonable que el podría hacer, razón por la cual no me detuve a pensar como sería mi futuro con él, eso solo me haría perder minutos valiosos a su lado, vivía día a día disfrutando su aroma, su suave textura, su mirada, su voz, cada roce de sus manos, cada caricia… cada sonrisa… cada segundo que conformaban los minutos y las horas eran el futuro que vivía y que nunca creí merecer.

Pero ahora todo aquello se iba al lugar en mi corazón llamado hermosos recuerdos y a mi mente llegaban las imágenes de un futuro que, incluso ahora, deseo alcanzar con todas mis fuerzas pese mis intentos de alejarlo y permanecer aferrada al futuro que jamás podrá ser mío nuevamente.

Como si mi corazón conociera el camino, más no mi mente, llegué sin saberlo al prado donde algún día juré que preferiría morir antes que permanecer alejada de Edward, eso significa que prefiero morir antes que estar sin ti, nada había cambiado… mi resolución de ese día, el aroma de las flores, el pasto crecido, los árboles que rodeaban este lugar de ensueño, todo estaba tal cual lo recordaba, parecía como si se hubiese detenido el tiempo, y sin preocuparme como regresaría a la Push, me dejé caer de rodillas sobre las flores aspirando su dulce aroma y por alguna extraña razón no encendió mis sentidos como yo esperaba, me faltaba el calor del alma de Jake y el aroma a canela y madera de su cuerpo… me mentí una vez mas, ya nada era lo mismo, ni el hermoso prado donde me encontraba sentada, ni las flores, ni los árboles, ni el cielo… todo era un escenario completamente diferente al que tenía grabado en mi mente y en mi corazón, lo mismo pasaba con mis sentimientos, habían cambiado como el panorama que me rodeaba.

No había dejado de amar a Edward, no se si algún día eso sería posible, pero lo que sentía por Jake era equivalente a tener una especie de enfermedad que se esparcía a través de todo mi cuerpo, mi alma y mi corazón y no desear ser curada por ningún método conocido… quería dejarme llevar por los sentimientos y emociones que Jake despertaba en mi, ya estaba cansada de luchar contra ellos, lo cual significaba que el enemigo a vencer no era lo que pudiera sentir por Edward, sino yo misma y mi miedo a avanzar sin él.

-¿Bella?-esa voz parecida al repicar de campanas hizo que los latidos de mi corazón se detuvieran un instante, pero no porque sintiera alegría de escuchar ese acento francés, sino todo lo contrario… si Laurent estaba aquí eso significaba que Victoria se encontraba cerca-que sorpresa verte-giré rápidamente mi rostro hacia el, como era de esperarse no había cambiado nada, seguía conservando su cabello oscuro, su piel olivácea y lo mas preocupante, sus ojos negros por la sed

Notas de la autora

¿¡que les pareció el beso entre Jake y Bella?, quizas algunas esperaban que ya con ese beso hubiese alguna declaracion amorosa de Jake hacia Bella, pero quizas algunas personas ya se dieron cuenta que es lo que deseo hacer con este par, ademas falta algo muy importante aun... la aparición de los Cullen... no crean que los he olvidado, Edward aparecerá dentro de poco... y Alice... y quizas el resto de la familia tambien.

Nos leemos en el proximo capitulo