A DIETA
Capítulo 9: 'Lo siento'
Básicamente, Sasuke sólo quería pedirle disculpas a Ino. Ni más ni menos. A Sasuke eso de disculparse como que se le resbalaba, pero, más que resbalársele, es que Sasuke no sabía disculparse como tampoco sabía cortejar, pero esa era una historia aparte. Ino no le devolvía las llamadas (no es que le hubiera llamado tanto) y lo adecuado era ir a verla en ese tipo de situación. Él prefería que se hubieran puesto de acuerdo en ir a algún sitio, en tierra de nadie; Sasuke no quería entrar en su casa ni sentarse incómodamente en su sala para tener un momento todavía más incómodo mientras veía las envolturas de dulces y frituras que estaban escondidas en algunos rincones debajo de los muebles y los dos estaban en silencio, odiándose mutuamente.
—¿Qué quieres? —dijo Ino con los brazos cruzados. Le había invitado a pasar por pura educación, así como también le había dicho que podía tomar asiento por la misma cosa, pero ella le miraba altaneramente desde arriba. Parada, sin sentarse y más recta que un militar. Actuaba así porque estaba en su territorio; no había de otra. También lo tuteaba para hacerle saber que ella era la que llevaba el toro por los cuernos en esa situación. Si Sasuke había arrastrado su sexy trasero (bastardo o no, su trasero era sexy) significaba que ella era la que tenía la última palabra en esa situación.
—Quiero que vuelvas a la oficina.
Ella arqueó una ceja, entre sorprendida y enervada. O sea, Sasuke había sonado autoritario. ¿Es que así hacían las cosas los Uchiha? ¿Iban a la casa de otros y les hacían sentir menos? No, no. Ese hombre necesitaba modales y ella iba a contribuir prontamente y de manera significativa en su educación.
—Ya renuncié —claro, Ino no quería renunciar (no porque quisiera ver a Sasuke más, sino por el efectivo y el nombrecillo del lugar en el currículum), pero que el tipo le hablara tan fresco en su propia casa le sentaba todavía peor que la grasa en su gordo trasero.
—Vine a pedirte que lo reconsideraras.
—No hay nada qué reconsiderar.
—¿De verdad? Me has llamado bastardo —sacó a relucir Sasuke, aunque él no quería. Sólo no deseaba perder esa discusión y arreglar el asunto sin pronunciar las palabras que sabían tierra (lo siento). Además, eso de intentar ser considerado se le escapaba como agua entre los dedos.
Para Sasuke, decir 'lo siento' representaba una especie de rendición. Si le decía una vez, se lo diría un montón de veces más y perdería su lugar como jefe suyo. Ino debía saber que el que mandaba por allí era él y no ella, aunque ahora estaban en su casa, eso no significaba necesariamente nada.
—Tú me llamaste 'perra'.
—Eso fue después de que tú me dijeras bastardo.
—Pues eso fue después de que me trataras como basura.
Jaque mate.
—Regresa y ese tipo de situaciones no se repetirán —'mucho' añadió Sasuke para sus adentros. Dicha sea la verdad, no estaba muy seguro de poder contener su ira todo el tiempo, aunque, claro, él iba a hacer lo posible por estar al control de sus muy estorbosas emociones.
—Podría regresar —tentó Ino—, pero eso no quita el hecho de que me llamaste 'perra'.
Sasuke la miró mal. ¿De eso se trataba? Una lucha de voluntades, por lo que veía.
—Reduciré tu trabajo lo más que pueda.
—Puede reducirlo, pero sigo siendo una perra.
Urgh. ¿Por qué había tenido que decirle perra? Esos arranques no le provocaban nada bueno.
—También voy a…
—Mira, no sé si alcanzas a notarlo o te lo tengo que explicar con manzanitas, pero lo de 'perra' no se va a solucionar con un aumento de salario —pero Ino sí quería el aumento de salario. Pero si podía obtener una disculpa y un aumento de salario más una reducción de trabajo, mucho que mejor—. No es tan difícil y no pido tanto, ¿o sí, Sasuke? —Ino usó su nombre de pila para provocarlo junto con un tono zalamero que pondría a cualquiera fuera de sus casillas.
Y Sasuke estaba cayendo en su juego.
¡Muajajajaja!
Sasuke suspiró, saboreando la cruel derrota en su lengua. Ese asqueroso sabor a tierra se asentó en su boca y pensó que quedaría asentado allí por unos mil años más. Pero tenía qué hacerlo o tendría que enfrentarse a su padre. Y, entre su padre e Ino, elegía mil veces a la chica.
—Lo siento por llamarte perra —admitió Sasuke después de una pausa incómoda.
Ino sonrió con una sonrisa tan grande y tan descarada que cualquiera pensaría que se le iba a partir la cara.
Esa… esa… esa perra.
Menos mal que eso último lo había pensado o tendría que disculparse dos veces esa misma noche.
—Entonces lo veo mañana en el trabajo como siempre, 'Sasuke'.
¡Y se atrevía a tutearlo todavía!
Ino y Sasuke se estrecharon las manos como para cerrar el trato. Entonces el jefe dejó el apartamento de la chica lo más rápido que pudo, mientras mascullaba groserías y formaba un plan malvado en su mente. Ella, por su parte, se arrepentía de no poner entre sus condiciones un aumento de salario de un 30%.
Esa Ino iba a rogarle porque le volviera a llamar 'perra' más temprano que tarde y él estaría encantado cuando eso sucediera.
El punto de este capítulo es que nadie obtiene una disculpa de Sasuke Uchiha de gratis. Ni siquiera Ino.
Muchas gracias a todas las personas que me han dejado review y me han pedido continuación de esta historia. Las mencionaría, pero esta página pedorra no se puede abrir en Firefox y me niego a utilizar otro navegador por más de cinco minutos al día.
¡Soy una mujer fiel!
¡Besos embarrados de Nutella para todos!
