Es jueves, este capítulo ya lo tenía escrito jiji pensaba subirlo antes pero jajaja mejor hoy,normal mente actualizaba los jueves o viernes porque era mi día de descanso, Pero ahora ya soy de la Guardia nocturna! Jajaja cualquier parecido con la realidad entre Korra y yo es mera coincidencia jajaja
ATENCIÓN a toda aquella persona que tenga pensamientos sensuales, les informó que este capítulo les va a gustar jajaja, Saludos y besitos sanadores
Capítulo 9
Las nubes estaban apoderadas del cielo, y el frío era más crudo que otras veces, gotas de lluvia comenzaron también a caer. Después de la junta y toda la papelería que tenían que realizar habían acordado que los estudiantes comenzarían ese mismo día sus practicas. Al turno nocturno le habían asignado una estudiante, y de preferencia en el área de urgencias, bajó de su coche como siempre maldiciendo por el frío, en la puerta vio a una chica parada con semblante serio, al parecer era la nueva estudiante.
-Buena noche doctora Sato, soy Kuvira y soy la estudiante del turno nocturno-
-Bienvenida Kuvira, permíteme llevarte hasta el vestidor y después a tu área- las dos mujeres entraron al hospital dirigiéndose a los vestidores, dentro de ellos se encontraba la ojiazul casi terminándose de cambiar. Los ojos verdes de la doctora y los de la ojiazul chocaron por unos segundos, pero la primera en bajar la mirada fue la morena.
Korra sentía una mirada algo pesada detrás de ella, normalmente cuando Asami la miraba no se sentía así, volteó discretamente observando a otra chica con ella que vestía un uniforme con el logo de la facultad de enfermería de la universidad del reino tierra, sólo se limito a sonreírle a la chica que sonrió de buena gana.
Aquello no pasó desapercibido para la doctora, algo no le agradaba mucho de esa nueva estudiante, poco a poco el vestidor se comenzó a vaciar, llevó a la chica al área de urgencias y la presentó a la jefa Lin.
-Tu seras iatrogenia dos- dijo tajante la jefa mientras continuaba haciendo su papeleo- estarás esta semana con la iatrogenia uno que esta por allá- con el mentón señaló a una Korra que estaba con el ceño fruncido, la chica caminó hacia donde estaba la morena con un bolígrafo y una hoja revisando el stock de material.
-Hola soy Korra ¿Y tu?-
-Kuvira- comentó seria la chica mientras le brindaba una mirada algo penetrante.
-Bueno, cuando llegamos revisamos el material que tenemos en el área, cubículo por cubículo, la jefa Lin se encarga de toda la papelería correspondiente y la enfermera Opal recibe los pacientes, por este lado tenemos los consultorios y el área de choque, este es el consultorio del doctor Bolin y este es de la doctora Sato-
Bolin observaba con detenimiento como su amiga fruncía el ceño cada vez que Korra le explicaba algo a aquella chica.
-Calma amiga, casi la crucificas con la mirada- decía en tono de broma el chico, y su sonrisa se borro al observar la cara de enojo de la doctora.
-No me agrada esa chica-
-Cómo te va a agradar si esta con tu Korrita-
Y otra mirada asesina apareció pero ahora para el chico- me encargaré de refundirla en quirófano y que no salga de ahí- decía la pelinegra.
-Bueno pero eso lo haces otro día por que hay paciente por pasar a consulta-
-Korra ¿podrías asistirme?- decía la doctora antes de entrara a su consultorio.
La morena caminó hacia el consultorio con el baumanómetro y su estetoscopio, seguida por Kuvira.
-Estaría mejor si pasaras sola- susurró la ojiverde para la morena, pero la voz de la jefa Lin las interrumpió
-iatrogenia dos,tienes que ser la sombra de iatrogenia uno sino jamas vas a aprender-
La jefe del área había dado una orden, Asami también tenia autoridad por ser el medico encargado de urgencias, pero contradecir a la jefa Lin era peor.
Uno tras otro fueron pasando los pacientes, Korra era una gran maestra sin duda, ya que le explicaba todo a su estudiante. Al menos así la podía tener cerca, pensaba la doctora, los pacientes fueron acabándose quedando solo las tres en el consultorio
-Si eso es todo nos retiramos doctora Sato, tengo que enseñarle los manuales del área de choque-
-Ah los manuales- la pelinegra se puso de pie- vamos también te explicaré lo que se hace en un código-
La morena la observó extrañada ante tal actuación de la pelinegra. Había médicos internos y Asami era siempre muy seria y les preguntaba muchas cosas, siempre los ponía a estudiar y era muy dura con ellos, y ahora verla muy interesada en el aprendizaje de una estudiante de enfermería era muy extraño ¿será acaso que le gusta?se preguntaba la morena.
Y eso no acabó ahí, las noches pasaron y era extraño ver a Asami así, hasta a veces se negaba ir a revisar a algún paciente con la excusa de que la podrían necesitar en el área de urgencias, comenzó a mandar al doctor Bolin y si era algo muy grave se llevaba a Kuvira consigo, eso no enfadaba a la morena sólo que si le extrañaba. Después de su platica las cosas cambiaron un poco, ya no tenían la misma confianza que antes y claro se distanciaron un poco, sólo se hablaban para cosas de trabajo.
Era una guardia tranquila, Korra se encontraba leyendo un libro mientras que su estudiante estaba observando el material del área de curaciones, Opal y Lin se habían ido a descansar un poco y solo quedaba Korra y Kuvira.
La morena estaba muy concentrada en su libro, sintió la presencia de su estudiante detrás de ella y después lo que paso a continuación la dejo brazos la rodearon por la espalda.
-Tu me gustas-
La ojiazul dejo el libro caer y eso no fue lo único que se cayó al suelo, la doctora Asami iba entrando con un café en la mano y al escuchar esas palabras la hizo derramar su café en el suelo.
-Asami ¿estas bien?- preguntó la morena preocupada.
-si... estoy bien…- un nudo en la garganta se formó tras haber escuchado aquella confesión tan directa
-¿Yo también te gusto?- aquella pregunta la hizo sentir un escalofrío tremendo, su estudiante siempre había sido muy seria, sólo hablaba lo necesario. Sí había notado la cercanía que tenia hacia ella pero jamas se imagino que algo así pasaría.
-Ah mira Kuvira... cómo te explico- decía nerviosa la ojiazul
-Tu no tienes pareja, ¿por qué no te das una oportunidad conmigo? te invito a desayunar a la salida-
-¡Ahora si! La mandare a la morgue a hacer sus prácticas!- pensaba la pelinegra al borde del colapso.
-Kuvira, no voy a tolerar eso en este hospital, no se permiten relaciones amorosas entre empleados- la verdad esa no era una mentira, pero sabia guardar el secreto de sus demás compañeros.
-Yo no soy empleada de este hospital, soy una estudiante- replicó la estudiante.
-¡Eso es peor! Mi padre dejó que hicieran sus practicas porque hicieron un convenio para eso, convenio que puedo deshacer si quiero- jamás le había gustado abusar de su poder como la hija del dueño, pero eso sin duda si lo ameritaba.
-Asami basta, no tienes por qué hacerlo. Mira Kuvira aceptaría gustosa tu invitación si me lo pidieras fuera del hospital, la doctora Sato tiene razón, este no es el lugar-
Una sonrisa burlona apareció en los labios de la otra chica, mientras que la doctora estaba que echaba humo, Opal regreso después de sus horas de descanso.- Opal quédate con iatrogenia dos, Korra tu y yo tenemos que hablar-
La morena no supo cómo termino siendo arrastrada hasta la sub dirección medica.
-¿Qué sucede Asami? –
-¡Eso mismo me pregunto yo! No me hablas,no me volteas a ver. Ah pero te desvives por tu estudiante- decía con un enojo contenido la ojiverde
-¡Mira quien habla! La que se besa con su ex y luego se quiere llevar a la estudiante a todos lados-
-Me la llevo porque no soporto que esté contigo, ¡me mata verte con alguien mas!-
-Pues no parece doctora Sato-
-¡¿Qué no entiendes que te quiero solo para mi?!-
Aquellas palabras hicieron que el corazón de Korra vibrara de la emoción, pero no por eso se iba a dejar que la lastimaran.
¿Qué quieres de mi Asami? ¿Qué es lo que necesitas?- las lagrimas comenzaron a salir de aquellos ojos celestes.
-Te quiero a ti ¡¿Qué no entiendes?!- los ojos esmeralda comenzaron a humedecerse de igual manera – te necesito. Perdóname, yo tenia miedo, pero más miedo me da perderte, por favor Korra.
Ver a Asami así de vulnerable era algo doloroso para la morena.
-Por favor dime que también me necesitas-
-Te necesito-
Todo temor se disipo al escuchar aquellas palabras, la morena le hecho los brazos al cuello a la mas alta, siempre pensó que una reconciliación seria tierna como en las películas pero a cambio de eso recibió un beso intenso, lleno de sentimientos, ira tristeza y ¿amor? Si por que eso era lo que sentía por la ojiazul, esto en realidad esta pasando, convencidas de eso la intensidad del beso bajo y se convirtió solo en un rozar de labios, sus manos comenzaron a deleitarse deslizándose por el cuerpo de la morena sintiendo esa emoción que crece en el pecho y parece que el corazón estallará en cualquier momento y las caricias son emotivas, disfrutaba cada roce y por ende llenaba hasta su alma.
Korra sentía aquellas manos en su cuerpo mientras rosaba aquellos labios, sus ojos se encontraban cerrados completamente. Las manos de Asami pararon haciendo que la morena soltara un gemido de reclamo. Cuál fue su suerte al abrir los ojos y ver a la doctora despojándose de su ropa, desde ahí supo que estaba frente a la mujer mas bella y sublime que haya visto, la acarició de una forma que expresara cuánto la deseaba y cuánto le hacia falta, a cada roce de esos labios color carmín la hacían desfallecer.
El corazón de la doctora latía con fuerza en cada toque que la ojiazul le ofrecía. La estaba poseyendo de una manera tan dulce, ahí comprendió que cuando se ama con locura no importa que jamas en tu vida hayas intimado con alguien, simplemente te vas entregando a las caricias y a los besos, esos besos que te erizan la piel al dejar un rastro húmedo en la piel. La demás ropa terminó en el suelo confundiéndose los dos uniformes guindas en el suelo solo con la diferencia de una bata blanca. Esa caricia piel con piel en el sofá de la oficina de Asami sin duda era lo mas arrasador que habían sentido las dos mujeres, se poseían, se hacían una ¿Cómo es posible que me haga sentir tanto con una simple caricia? Pensaba la ojiverde. Su respiración era agitada y sus frentes tienen brillo de sudor. Qué importa el frío del ambiente, ahí solo había calor, de esos ojos celestes brotaban lagrimas y eran de felicidad se puede notar también en aquello ojos verde esmeraldas, ¿Cuándo fue la ultima vez que llore de felicidad? Se preguntaba la doctora mientras sentía como las cálidas lagrimas de su compañera caían en su hombro, fundiéndose en un abrazo, ese abrazo que indica que no se soltaran en toda la vida ¿Desde cuándo compartimos esto? ¿desde hace cuántas vidas? Preguntaba la morena aun escondida en el cuello de la mas alta.
-¿Acaso importa? Si hoy ya te tengo entre mis brazos-
Los minutos pasaron y sus respiración se regularizaron, aquél cuerpo moreno aferrado al cuerpo lechoso de su compañera.
-Hay que agradecer al ser divino que esta en el cielo por que no nos han hablado- decía la ojiceleste dejándose arruyar por las caricias que le brindaba su ¿amante?
-Sé lo que estas pensando- sonreía la pelinegra –licenciada Korra ¿me haría el grandísimo honor de aceptar ser novia de esta pobre doctora que esta totalmente enamorada de usted?-
Aquellas palabras hicieron de nuevo que los ojos celestes se llenaran de lagrimas.
-Bueno si no quieres solo di no, pero no llores-
La ojiazul solo rió –sabe mi respuesta doctora Sato-
-¿No?- decía divertida
-¡Si!- y un tierno beso fue depositado en los labios de la más alta. Todo era hermoso hasta que...
-Cóodigo azul en urgencias-
-¡Mierda!- gritó la doctora buscando en el suelo sus ropas.
-¿De quien es esto?. Y una linda lencería de encaje termino en la morena
-¡Qué importa Korra, tu póntelo!-
Salieron de la oficina arreglando sus ropas, llegaron corriendo al área de urgencias y cual fue su sorpresa al ver a a jefa Lin con el ceño fruncido
-¿Ya descansaron mucho no?
-¿Y el paciente?- preguntaba Asami buscándolo
-No hay paciente, sólo que las buscábamos y no sabíamos donde estaban, así que lo utilizamos para que salieran- dijo la jefa
-Con todo respeto jefa, pero el código azul solo debe de utilizarse cuando sea una verdadera emer…- no termino de decir las palabras ya que la jefa observaba el uniforme de Korra, en la bolsa delantera de la pijama decía "dra Asami sato"
-¿Decias?- dijo la jefa alzando una ceja
-Que, que bueno que todo esta bien-
-Excelente, entonces preparemos todo para entregar la guardia iatrogenia-
Korra camino detrás de su jefa mientras Asami entraba en su consultorio. Se sentó en su silla suspirando al recordar lo que había pasado. La puerta sonó- adelante- y la cabeza de su amigo se asomo por la puerta- sabes,deberías de tomar algo ácido por que la cara de satisfacción que traes la pueden ver hasta séptimo piso-
En otra ocasión le hubiera lanzado un libro a su amigo, pero era verdad, estaba satisfecha y muy feliz- la amo- dijo la pelinegra después de cinco segundos se escucho un grito por parte de los dos y después un –shhhh, que escándalo- de la jefa Lin.
-¿Y ahora? ¿Qué va a pasar?- preguntaba curioso el chico
-Lo que tenga que pasar,la encontré y no me importa lo demás-
Fuera del consultorio se encontraba Korra con Opal llenando los cajones con el material que tenían que reponer.
-¿y a dónde fueron?- preguntaba Opal sonriendo
-ah... es que,teníamos pendiente unos datos de un paciente- reía nervosa la morena
-¿Si?-
-Aja-
-Y por eso traes la pijama de la doctora Sato?-
Korra comenzó a hacer malabares con las cosas que traía en la mano, dejando las cosas en el cajón corrió al baño-mierda musito al ver el nombre de Asami en su uniforme, mas bien en el uniforme de Asami, pero a pesar de eso su sonrisa no se desvanecía.
Entregaron la guardia bien,la morena llego al vestidor viendo a su ahora novia la doctora Asami quitándose la ropa, ahora que lo pensaba, le pediría a Asami que se cambiara en privado. No le gustaba como algunas compañeras la veían, comenzó a desvestirse y esa mirada pesada comenzó a observarla.
-Esa ropa interior ¿no la traía la doctora Asami anoche que nos cambiábamos?- Y la inoportuna Kuvira hacia su aparición.
-tu iatrogenia dos- la voz de Lin resonó en el vestidor –la jefa Toph quiere que la vayas a ver- Kuvira salio del vestidor dejando respirar así a las dos chicas, la jefa se acercó hacia las dos mujeres –primera y ultima vez que las cubro-
-¿Ratas?- dijo la doctora Asami haciendo que Lin palideciera un poco –Revisé el lugar con los de mantenimiento y ahí no hay roedor ninguno.
Una sonrisa triunfal se dibujo en los labios de la morena.
-Deberian de irse, iatrogenia dos no tarda en regresar-
Las dos chicas salieron del hospital y el frío golpeo los sentidos de la más alta- odio el frío-
-Qué lastima porque yo lo adoro. Pero sabes ahora te adoro mas a ti-
-¿La enfermera Korra quiere ir a desayunar a mi casa?- ese tono sugerente puso en alerta todos los sentidos de la ojiazul.
-Acepto, pero con una condición-
-Si ¿cuál?-preguntó curiosa la doctora.
-Que me dejes dormir contigo-
-Eso dalo por hecho-
