Antes que nada quiero agradecer a todas y cad una de la personas que se ha tomado la molestia de leer este fic y dejado su opinion, no tengo excusa se que h¿me he tardado mucho pero he tenido mucho trabajo. Por otro lado les digo que los personajes de Twilight no son mios solo los ocupo para escribir esta loca historia.

HIBRIDO

CAPÍTULO 7

AMBROSÍA

CAPÍTULO ANTERIOR

-Tampoco, mis hijas se dirigieron al este y oeste respectivamente, pero aparecerán, lo sé.

-Lo sabemos – dijo uno de ellos.

Y sin más, se retiraron. Eran un poco serios y nuestro enemigos naturales, pero aún así eran buenos chicos, lo sabía, y tenía fé, mucha fé.

********************

P.O.V. EDWARD

Qué sabor más delicioso, nunca había saboreado algo más dulce y excitante; es una sensación tan increíble que me niego a abrir los ojos por miedo a que este manjar de los dioses desaparezca.

Sigo succionando hasta que…

Humm

Un gemido me saca de mis cavilaciones y me doy cuenta de lo que estoy haciendo, ¡madre de dios! Separo mis labios de la muñeca de bella y la observo con horror. -La he matado, no puede ser, la he matado- me vuelvo a repetir.

-¿Te sientes mejor? – susurró.

-Bella ¿Por qué? – fue lo único que atiné a decir.

-Lo necesitabas – volvió a decir entre susurros.

-Bella, no te duermas - le ordené – abre los ojos o me voy a enojar seriamente contigo – la sacudí, no era el momento de pedirle una explicación, debía obligarla a mantenerse despierta. En mi carrera de medicina los donantes no deben cerrar los ojos, no se deben dormir, así que…

-Bella, te exijo una explicación sobre…

-Tengo sueño – me dijo.

-Lo sé, pero… ¿Quién?, ¿quién era ese Jeremy? ¿Acaso era tu novio? Oye, te estoy hablando, no me ignores – le dije, yo sabía quién era, pero necesitaba mantenerla despierta. La volví a sacudir mientras me levantaba y la acomodaba donde me encontraba yo antes – mira que si no me dices quién era ese tal Jeremy, me voy a enojar mucho y no te gustará verme enojado.

-Estás celoso – dijo muy despacio mientras cerraba sus ojos.

-Yo…. Bueno sí, sí lo estoy, así que exijo una explicación.

-No es mi novio, era sólo un compañero del laboratorio, y yo… – de repente abrió sus ojos y empezó a llorar – Lo maté, ¡hay Dios! Yo lo maté, y estaba esperando un bebé junto con su esposa y ya no lo va a conocer.

Bella empezó a llorar incontrolablemente; me sentí mal por haber provocado eso, pero no podía dejarla dormir por lo menos por unos 30 min.

-Bella, por favor debes controlarte un poco ¿de acuerdo? – ella me miró con sus hermosos ojos que ahora estaban rojos por el llanto. Caminé a la mochila, saqué un chocolate e intenté que abriera la boca – Debes comer esto.

-No tengo hambre, solo sueño.

-Anda, vamos – cerró los ojos aun con lágrimas en ellos, y aún hipaba. Sabía que apenas podía mantenerse consciente, incluso hablar le había tomado bastante esfuerzo, lo pude deducir por los latidos de su corazón que disminuyeron después de haber llorado.

Con todo el asco que me provocó la idea de probar comida humana, tomé el chocolate, lo mordí, y aun con él en la boca, me acerqué a Bella para darle un beso; me respondió y saboreó el chocolate - ¿Te ha gustado? – pregunté, ella sólo asintió – Anda, tienes que comértelo todo.

- Déjame dormir, por favor… Cuando…despierte me comeré un…puma si quieres – trataba de hablar coherentemente y si no es porque tengo un buen oído no la hubiera escuchado.

-Nada de eso, o te acabas el chocolate o … o le digo a Alice que te encantan las compras – ante mi comentario abrió sus ojitos con una mueca de verdadero horror.

-Si es por lo del puma, te lo puedes comer tú.

-No pensaba dejarte que me lo quitaras.

-Serías capaz de mandarme con tu hermana adicta a las compras, eres cruel – dijo haciendo un puchero – ya sé, le voy a decir a tu hermana Rosalie lo que le hiciste a la pobre camioneta y seguro se enojará mucho – dijo un poco más despierta.

-Eso es venganza – dije fingiéndome ofendido. Por lo menos estaba un poco más consciente, pero había otro detalle, su temperatura empezaba a bajar así que la tenía que obligar a moverse, a caminar – Anda vamos, tenemos que salir de aquí – se levantó y por poco cae.

-No puedo, estoy muy cansada.

-Si puedes – me quité la chamarra aún llena de sangre casi seca y se la puse; ella hizo una mueca de desagrado. Se sujetó lo más fuerte que pudo a mi brazo – ¿Qué te sucede?

-La sangre, yo…

-Bella, mírame – ella obedeció y su palidez me asustó – Perdóname, por mi culpa estás así.

-¿De qué hablas?

-Por mi culpa estas así.

-Lo que pasa es que me dio asco el olor a la sangre, aunque bueno, ya no me desmayo-rió.

-¿Qué es lo gracioso? – dije sin entender.

-Soy científica, debo trabajar cerca de la sangre, y antes me desmayaba, y por alguna razón me dio asco su olor – después de explicación me dio una hermosa sonrisa.

Después de eso me cargué la mochila, le entregué su note book, la tomé de la mano, y empezamos a caminar. Yo me sentía bien, o debo decir, más que bien físicamente. Todos y cada uno de mis dolores que en ese momento me aquejaban se desvanecieron, pero la culpa me estaba matando. Teníamos que salir de ahí lo más rápidamente posible, tenía que ponerla a salvo y eso significaba que tenía que alejarla. Ya eran tres veces las que casi la mato.

Soy un monstruo y lo peor es que su sangre es deliciosa, tan exquisita, que no creo poder controlarme. ¿Alice, por qué no vienen? Así podría ponerla a salvo más rápido. Suspiré.

Estaba metido en mis pensamientos, cuando…

-Edward, descansemos por favor – su voz sonaba a suplica, habíamos caminado por espacio de una hora aproximadamente.

-No podemos, estoy seguro que nos siguen muy de cerca – intentó seguir caminando, pero las piernas se le doblaron; se levantó y lo intentó nuevamente sin quejarse; caminamos otro tramo y no la sentí cerca. Regresé unos metros y estaba desmayada. ¡Soy un maldito! Ella me dio su sangre y yo la obligo más de lo debido, a seguir caminando. Definitivamente el monstruo de interior está que baila rumba Flamenca de puro gusto.

Tomé a bella en brazos y seguí caminando a paso normal con los sentidos alerta. La tapé con el Sleeping bag ya que su temperatura bajaría por la falta de movimiento y lo frío de mi cuerpo.

P.O.V BELLA

No sabía qué hacer, estaba desesperada, había matado a Jeremy, yo lo había matado. No sé cómo hay gente que puede hacerlo sin sentir este dolor por la culpa.

En cuanto vi a Edward acercarse, me lance a sus brazos, necesitaba sentirme segura. Me lamenté por lo que hice y hubiera seguido con mi drama, pero un quejido me hizo reaccionar.

-¡Ayyyy!...¡ Que pare! ¡Por Dios que pare! – gritó Edward, y lo oí gemir tratando de jalar aire para decirme que corriera.

Me negué y trató de obligarme con explicaciones poco audibles. Me aleje, fui por una hipodérmica que traía con morfina y le inyecté un poco en la herida del estómago que tenía abierta; en un instante abrió mucho sus bellos ojos y le expliqué que era un poco de morfina, y le entregué una bolsa de sangre que sobrevivió al impacto y se la tomó de un sólo golpe, no había más y sabía que necesitaba alimentarse.

Le pedí que siguiéramos, pero no se movió ni un solo milímetro. Me dijo que no podía caminar, que lo dejara, pero no podía abandonarlo, la razón aún no la sé. No sé por qué simplemente lo dejo y huyo, ¿miedo a estar sola? …Podría ser o era algo más, no era el momento de analizarlo.

Era ya de noche y había poca visibilidad. Le insistí para que caminara, pero sólo dio unos pasos y se desmayó. Apenas pude sujetarlo para que el golpe no fuera tan severo, aunque bueno, olvidé que es un vampiro con la piel tan dura como un diamante según me dijo. Lo jalé con mucho esfuerzo cerca de unos matorrales junto a una roca, mi sexto sentido y mi mala suerte, o mejor dicho, mi grandiosa fama de imán para el peligro me dijo que había más monstruos siguiéndonos. Estaba empezando a entrar en pánico.

Vi una planta muy olorosa, y ya que no tenía mucha fuerza ni habilidades físicas, decidí ocupar mi cerebro ya que eso me sobraba; jalé a Edward, lo recargué cerca de las rocas junto con la mochila , regresé por unas las hojas, les eché un poco de agua y las froté de manera que su horrible olor saliera; me acerqué a Edward y le unté la extraña mezcla. El olor era horrible. Hice lo mismo conmigo, sabía que si el instinto animal de los monstruos era bastante grande, ni se aceraría o por lo menos eso era lo que esperaba. Jalé unas ramas y nos cubrí lo mejor posible. Lo abracé y guardé un total silencio.

No sé cuánto tiempo pasó- a mi m parecieron horas- y oí unos pasos acercarse y luego alejarse; esperé un poco más esperando que por fin se hubieran alejado, y Edward no volvía en sí. No veía ningún animal cerca, y digo, no creía poder atraparlo y suponiendo que pudiera, él estaba lo suficientemente débil y no podía ni moverse. Estaba a punto de ponerme a llorar cuando mi maravilloso cerebro reaccionó.

Me moví frente a él y me senté a horcajadas; tomé la navaja que traía en la mochila y antes de cualquier cosa, lo observé por si era la última vez que lo hacía. Realmente era hermoso; rasgos finos y perfectos, quijada firme y piel suave aunque fría. Tomé una bocanada de aire y su aroma me llegó de golpe, era algo muy dulce y exquisito, una sensación que me excitaba los sentidos haciéndome perder la cordura, pero otro quejido suyo me alertó.

Tomé valor y me hice un corte en la muñeca, puse un poco en mi dedo y la embarré en sus labios; instintivamente la saboreó, y acerque mi muñeca a su boca. Empezó a succionar llenándome de una sensación tan deliciosa que me dejé llevar y empecé a sentir sueño, mucho sueño.

Cuando sentí levemente que se detenía, le pregunté que si sentía mejor, me respondió algo que no capté y luego me preguntó quién era Jeremy. Mi cerebro recordó lo que había pasado y empecé a llorar un llanto que no duró mucho porque mi sueño era demasiado. Quería mantener los ojos abiertos, pero no podía. Me amenazó con enviarme de compras con Alice, su hermana, y yo le regresé la amenaza… Me dio un beso sabor a chocolate, pero la verdad yo solo quería dormir, realmente deseaba dormir. Sé que tuvimos una plática algo ridícula mientras me obligaba a caminar, le pedí que nos detuviéramos, pero me ignoró.

Caminé hasta que solté su mano y ya no supe más, todo se volvió negro.

P.O.V ALICE

Empecé a caminar después de cortar la llamada con Rosalie. ¿Qué era lo que me pasaba? Me estaba esforzando en concentrarme en Edward y aparecía esa chica que no sabía ni quién era. Estaba segura de que tenía alguna conexión con mi hermano, pero ¿de qué manera, y por qué? No podía verlo, a lo mejor el estaba…, no debía pensar así, él estaba bien, debía estar bien.

Estaba tan sumida en mis pensamientos que sólo reaccioné cuando una figura obscura pasó a toda velocidad a unos metros de mí; me levanté de donde me había sentado y corrí tras ella. Cuando me acerqué más me di cuenta que tenía un olor extremadamente familiar, un olor como a sangre de vampiro.

A lo mejor… No era un lobezno, un licántropo supongo por el tamaño… Iba darle seguimiento cuando otra visión llego a mi mente, era la misma chica que decía que estaba cansada y la visión terminó. Me estaba volviendo loca, eso era un hecho. Necesitaba una buena terapia de compras y Edward tendría que llevarme.

P.O.V ROSALIE

Tenía un presentimiento sabía que pronto encontraríamos a Edward, lo sabía, era mi hermanito y no lo íbamos a perder así como así. Él era rápido y muy fuerte, digo no más que yo, pero sí; además, en cuanto localizara a ese maldito de James lo cortaría en pequeños pedazos por hacer sufrir a mi familia empezando por Alice.

Estoy tan furiosa que me comería un oso pardo y parece ser que mi suerte está mejorando, ahí estaba, y sin miramientos me lancé sobre el pobre animal que no me duró nada. Esto era una buena señal, pronto encontraríamos a Edward. Por cierto estaba más que delicioso.

Cuando terminé, corrí para reunirme con Alice donde habíamos quedado ya que no pensaba perderla por mucho tiempo de vista, debía protegerla, y eso haría.

P.O.V SETH

Me duele la pata derecha, pero no debo detenerme otra vez o tendré que pelear contra esas cosas que se escaparon.

Por alguna razón me siento más veloz que antes, ahora si podré competir contra Leah y Jacob, ya no me ganarán.

Veo una chica sentada en pleno campo; su piel brilla con los rayos del sol, pero mejor no me detengo, ¿qué tal si es un señuelo? Ya no debo de ver más películas de espías, estoy empezando a delirar. Paso por un lado y siento como me sigue, pero no me da miedo, al contrario, siento como si la conociera, como si supiera que no me va a hacer daño… Tiene un aroma parecido al de los vampiros, pero a la vez dulce.

En fin, creo que se detuvo porque ya no la siento cerca.

Un par de días más y llego a la frontera, y de ahí a forks y la push a casa. Deseo ver a mis hermanos.

N.A

espero que el fic ya vaya tomando forma y les siga gustando

AGRADEZCO A MI AMIGA MIHLL X AYUDARME A REVISAR Y CORREGIR

Y recuerdes "SOLO UN VAMPIRO LAS AMARA POR SIEMPRE"