¡Hola a todos! De nuevo yo con un capítulo más. Responderé los comentarios al final para no alargar más la espera por la lectura.
Pero antes que nada... lamento muchísimo la demora =S acabo de entrar a clases y ya estoy atareada... y eso que no me han dejado tareas =S ahora imaginen cuando sí jajaja pues ojalá que me disculpen... hasta parece que sí cumplo amenaza ¿no? XD pero bueno, yo advertí que no prometía que fuese cada semana, pero he aquí el nuevo capítulo.
Sorpresas... juegos... diversión, risas y también asco...
ADVERTENCIAS: (Es lo mismo que en todos los capítulos si gustan saltarlo... adelante)
—KHR! Pertenece a Akira Amano.
—Uhm... posibles groserías, pero sí violencia cómica (espero).
—Los comentarios entre paréntesis "(...)" son comentarios míos y que tratan de darle un tono cómico a la historia... aunque a veces no funcione y creo que de eso ya se dieron cuenta anteriormente.
—Nuevamente aviso que no sé japonés, pero muchísimas gracias a las(los) que se ofrecieron a aclararme mis dudas ¡Gracias! Y lo tomaré seriamente en cuenta ;)
—HABRÁ UNA PARTE UN TANTO ASQUEROSA Y PARA EL QUE LO OLVIDE, DE TODOS MODOS AHÍ ESTÁ LA ADVERTENCÍA DENTRO DE LA HISTORIA
DISFRUTEN...
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Semana 1... Parte 1
Dino comenzaba a huir, a correr, a querer desaparecer en ese momento. Para ser más precisos... se suponía que hoy vendrían a recoger a Tsuna, para que el siguiente en turno lo cuidara por la siguiente semana, ahora el problema es éste... Se preguntarán... ¿Por qué Dino huye por su vida? ¿Por Reborn? ¿Por algún visitante inesperado? ¿Por Enzo? ¿Por Tsuna? ¿POR QUÉ?
—¡CORRE! —gritaba Byakuran rebasando a Dino... ambos huyendo.
¿Byakuran también? Bueno, ahora sí esto se ha puesto más extraño, ¿Qué había pasado para que inclusive a aquél que no le tenía miedo a nada (aunque al parecer sí) tuviese que huir tan rápidamente? Es más, ¿Qué hace Byakuran ahí? En realidad había pasado... de todo un poco, pero veamos lo que pasó desde hace una semana, desde el momento de salir de la residencia de los Vóngola.
—¡Suéltame! ¡Suéltame! ¡Te ordeno que me dejes ir! —ordenaba enojadamente el asesino mientras era arrastrado por Byakuran.
Exacto, Byakuran era el único que no le temía mucho (no mucho), así que era el único que había logrado amarrar, amordazar, morder (¡Oh! ¡Ahora sé quién mordió a Skull... ¬¬!) Y jalar como puerco al matadero a Reborn, siendo el valiente temerario que arriesgaba su vida para lograr que Reborn entrara a la fuerza al auto... muy a la fuerza, diría que con toda sus fuerzas.
Dino cargaba a Tsuna mostrándole a Enzo, su tortuga-esponja, no permitía que lo babeara, por motivos completamente razonables. Al ver que Reborn estaba dentro de la limusina, tragaba fuertemente saliva viendo que tres de los guardianes estaban afuera del auto empezando a hacer gestos graciosos para que su jefe sonriera, lo mismo Enma y Uni. Se acercaba temeroso a la puerta abierta viendo que extrañamente adentro estaba oscuro, completamente oscuro y solo un destello, que no pronosticaba nada bueno, se asomaba de dentro de la oscuridad que había dentro de la limusina.
—¡Hiiii! —soltaba Tsuna tratando de esconderse entre los brazos de Dino.
—¡Tío Reborn! —lo regañaba Uni —Me lo prometiste... por favor... tú nunca rompes tus promesas a mí.
—Mph... Vámonos de una vez —gruñía Reborn haciendo desaparecer toda esa oscuridad, cruzándose de brazos y mirar a otro lado indignadamente.
Dino finalmente entraba, pero mantenía a Tsuna pegado a él como si fuese algo que lo protegería de la ira del tutor asesino más grande de todo el mundo, tanto del bajo mundo de la mafia, como fuera de las tinieblas de la mafia. Dino sentaba a Tsuna en el asiento para bebés y miraba por la ventana despidiéndose con las manos animadamente hasta finalmente mirar a su alrededor curioso de lo que sucedía.
Llegando finalmente a la mansión de los Cavallone, Reborn salía primero respirando aire, mientras los subordinados de Dino cargaban las maletas y entraban a la mansión, Romario cargaba la pañalera esperando a su jefe, quien cargaba a un Tsuna todavía dormido por el viaje largo que habían hecho hasta llegar ahí.
—Tsuna aún no come —soltaba Reborn vigilando el área.
—Entonces despertará realmente hambriento —sonreía Dino divertido y entraba a la mansión seguido de su antiguo tutor.
—No has cambiado nada del interior —soltaba en forma de burla el nuevamente ahora tutor de Tsuna.
Aclaro de una vez... antes de que se me olvide, Reborn se había declarado que sería nuevamente tutor y no niñero... bueno no iba a admitir que le había prometido a Uni ser niñero, se escuchaba mejor diciendo ser tutor que niñero.
—Así ya es clásico y agradable, Reborn. Romario, prepara la habitación donde permanecerá mi hermanito y otra para Reborn —pedía Dino a su subordinado.
—En seguida, señor —obedecía de inmediato Romario.
Para no alargarnos mucho y prepararlos para el terror que invadía a Byakuran y Dino. Dino abría los ojos despertando de un día largo, era el segundo día que estaría junto a su hermanito, después de tanto tiempo, pero al parecer, Reborn no lo consideraba así y tenía tanto la habilidad como el gusto de querer cambiarle los planes, de principio a fin. Comenzando con trabajo desde que había despertado, sin desayuno y sin ver al bebé Tsuna sí que había sido una tortura para él el primer día que tendría a Tsuna en la mansión, ya era el segundo día en la mañana y entraba al comedor viendo a tutor y alumno desayunando.
—Cómete toda la papilla —lo regañaba Reborn a su nuevamente alumno.
—Quiero ir a jugar —se quejaba Tsuna removiéndose en la periquera y tirando el agua mojándose las manos.
—Que no, termínate la papilla —insistía Reborn sin despegar la mirada del periódico y sorbiendo un poco de su café expreso.
—¡Buenos días! —entraba Dino con una sonrisa —Veo que aun no terminas, hermanito ¿Ya te llenaste?
—Tsuna, vete a jugar si no vas a comer —soltaba Reborn.
—No, quiero pasar tiempo con Dino —pedía Tsuna sorprendiendo a Reborn.
—Ya se armó la gorda(1) —soltaba Dino viendo temeroso la mirada que mostraba el de las patillas rizadas.
—Tsuna... vete a jugar —ordenaba Reborn de manera frívola.
Tsuna refunfuñaba apoyando su cabeza en la mano, cuyo codo estaba sobre la periquera para bebé(2).
—Mira, hermanito —sacaba Dino a Enzo de su bolsillo —¿No es lindo?
A Tsuna le crecían los ojos y le brillaban, claramente estaba maravillado al ver semejante animal semi-acuático frente a sus ojos, lo agarraba con las manos acariciando su grueso, duro y tosco caparazón que protegía a la tortuga.
—¡No, Tsuna! —gritaba Reborn arrebatándole la tortuga y lanzando a Enzo por la ventana.
La pequeña tortuga, de inmediato crecía en el patio más allá, mientras Reborn limpiaba las manos húmedas a Tsuna. Dino notaba la reacción de su antiguo tutor, se extrañaba de verlo tan protector con el pequeño Tsuna, pero le alegraba que en lugar de golpearlo como era costumbre, lo cuidara ¿A caso Reborn había cambiado? Sentía un escalofrío, no solo de pensar en ello, sino en que al pensar en ello Reborn le lanzaba una mirada asesina... había leído el pensamiento.
—¿Cómo es que eres tan...?
—Si dices algo será como un suicidio tu muerte —soltaba el de cabellos azabaches interrumpiéndolo.
—Ok, ok, no he visto nada —levantaba las manos Dino y se acercaba a Tsuna con una cuchara llena de papilla —. Abre la boca, que ahí viene el avioncito.
Tsuna abría la boca comiendo de la papilla con una sonrisa. Reborn suspiraba un tanto enojado y continuaba leyendo el periódico como si nada de ello sucediera, mientras Enzo continuaba haciendo de las suyas en el patio, los subordinados de Dino corrían por todos lados con pistolas de aire para secar a la tortuga-esponja (... tortuga-esponja... Bob esponja... JA! Apenas me di cuenta de eso... comenta si también te diste cuenta ^^... o si ya sabías...). Claro todo el alboroto sucedía afuera, mientras que adentro todo era paz y casi tranquilidad, en cierto modo.
Terminando de desayunar, Tsuna ahora sí obedecía a Reborn y se marchaba a jugar ocultando algo entre sus manos. Dino, por el contrario, al darle de comer a Tsuna no había desayunado y, por tanto, moría de hambre mientras hacía el papeleo, tanto atrasado como el reciente por lo que acababa de suceder a la mansión por culpa de Enzo.
Reborn paseaba por todos lados ignorando a quienes todavía intentaban capturar a Enzo, vaya que esa tortuga había absorbido mucha agua, lo curioso había sido que Tsuna solo se había mojado las manos con agua al derramarla por hacer sus berrinches, buscaba a León, su camaleón, hace un rato que no lo encontraba y lo buscaba tranquilamente porque siempre lo encontraba, a veces aparecía más tarde aunque casi nunca se despegaba de él, no importaba, tarde o temprano aparecería ese camaleón travieso.
Dino suspiraba cansado, enfadado, hastiado, encaprichado... bueno, solo estaba ansioso de querer pasar tiempo con el bebé Tsuna, desde que le había tocado ser el primero en cuidarlo se había emocionado tanto que había planeado TODO lo que podrían hacer durante la semana, pero no contaba con que Enzo creciera e hiciera de las suyas arruinando sus planes.
Tsuna correteaba por los pasillos ocultando algo entre sus manos, de vez en cuando se asomaba en cada esquina y continuaba corriendo hasta una habitación, donde había una ventana, la cual abría viendo todo el jardín y a los subordinados de Dino con pistolas de aire inalámbricas (que padre tecnología) tratando de secar a la enorme tortuga que parecía funcionar un poco... pero Tsuna sonreía divertido, apuntaba a Enzo con el León-pistola de agua y localizaba a su objetivo: Enzo, luego disparaba un chorro de agua haciendo que la tortuga no pudiese encogerse y continuara gigante, paseando por todos lados.
Pensándolo bien... algo trama Tsuna, porque siendo un bebé ¿Cómo era posible que pudiese hacer ese tipo de cosas? La infancia, oh dulce infancia, ni yo recuerdo lo que hacía, solo sé que no era tierna a pesar de mi apariencia que digamos... Perdonen, dejemos de lado eso y continuemos con la historia.
Tsuna reía divertido y corría a otra habitación, al ver que Enzo comenzaba a moverse a otro lugar. Dino escuchaba desde su despacho al pequeño Tsuna reír divertido, deseaba ser él con quien se la pasara divirtiéndose con su hermanito, pero tenía que hacer su deber como jefe, no había más.
Tras un rato, el mojar a Enzo se volvía aburrido, así que entraba y salía de las habitaciones curioseando la mansión, era un niño pequeño así que la curiosidad innata del pequeño Tsunayoshi florería a más no poder con semejante lugar para explorar. Sus enormes ojos miel engrandecían aun más al ver una enorme, hermosa, lujosa y completamente blanca sala de descanso, mirara por donde mirara, tanto el blanco como el dorado, la plata y el vidrio sobresalían en el lugar. Rápidamente corría a su habitación que su hermano mayor le había asignado y comenzaba a remover sus cosas que entre Uni y Byakuran le habían comprado.
Entrada la noche, León regresaba con Reborn, subiendo al fedora y durmiendo, al parecer había tenido un día muy largo, mientras que Reborn se reencontraba con Dino en una intersección de pasillos, éste lucía igualmente cansado por el papeleo y el hecho de que Enzo finalmente se había encogido y dormía plácidamente en la mano de su dueño.
—Buenas noches, Reborn —saludaba Dino —. Al parecer Tsuna se la ha pasado muy bien hoy contigo.
—Tsuna no ha estado conmigo —decía Reborn extrañado.
—¿Ah no? En todo el día lo he escuchado reír y correr de un lado a otro —decía extrañado Dino mientras caminaba junto a Reborn a la enorme cocina.
—Buenas noches, jefe —saludaba Romario en voz baja.
—¿Por qué hablas tan bajo? —preguntaba Dino sentándose junto a su subordinado en la barra.
—El señorito Vóngola calló dormido en cuanto terminó de cenar —señalaba Romario a un Tsuna tiernamente dormido sobre la mesa de la cocina.
Tsuna se veía sonrojado, tenía una mano pegada de la boca y ya babeada, mientras respiraba profundamente dormido, ni siquiera sabían en qué se había metido en todo el día que hasta lo había dejado agotado. Dino bostezaba acercándose a su hermanito y lo cargaba con cuidado de no despertarlo. Tsuna inconscientemente acomodaba su cabeza en el hombro de su hermano mayor y rodeaba con sus brazos el cuello de éste para no caerse.
—Creo que alguien se hizo encima —reía nerviosamente Dino viendo suplicantemente a Romario.
—Buenas noches —se marchaba Reborn dejando a Dino solo.
—Yo le muestro su habitación —salía Romario detrás de Reborn.
Ni modo, a cambiar pañales, no debería ser tan difícil... Pero siendo Dino y no teniendo a algún subordinado cerca y el hecho de que no tenía ni idea de cómo cambiar un pañal, bueno ya se imaginarán cómo terminó la habitación de Tsuna.
ADVERTENCIA:Para los que no son de estómago tan fuerte, pues espero que no vomiten, ni se asqueen o algo por el estilo porque aquí viene la descripción del cambio de pañales, claro, estará punto y aparte en unos 3 párrafos por si son delicados de estómago y desean saltar esa parte (ante la advertencia no hay excusa):
Dino había colocado a Tsuna sobre una superficie plana para poder cambiarle el pañal, le quitaba los pantalones percibiendo el olor penetrante del pañal, hacía gestos y sonidos de querer vomitar, mientras sus ojos se humedecían y aguantaba el no vomitar, aunque no había problema porque ni había cenado. Regresando con Tsuna aun dormido, Dino comenzaba a quitar el pañal teniendo ahora un casco para evitar el olor asqueroso y penetrante. Sus ojos se desorbitaban ¿Cómo era posible que un niño hiciera del baño en un pañal y luego de esa maneta tan macabra?
El estómago de Dino sucumbía y corría a vomitar quitándose el casco ¿Qué vomitaba? Solo podría decirse que terminaba devolviendo la comida del día anterior y un poco de jugo gástrico. Regresaba horrorizado a continuar con la labor de cambiar pañales (más bien guerra contra el pañal), se había comprometido a cuidar de su hermanito, aunque no tenía previsto nada de eso. Suspiraba aguantando la respiración y entraba nuevamente al cuarto usando ésta vez unos enormes guantes y un mandil. Quitaba el pañal sucio y lo lanzaba lejos, siendo Dino sin subordinados, el pañal no llegó lejos, solo quedó pegado al techo. Limpiaba las pompas de Tsuna, quien aun no despertaba ¡Vaya que se había divertido tanto y terminó agotado!
¡Finalmente! ¡Victoria para el Bronco Dino! Terminaba de limpiar al pequeño Tsuna, le ponía talco, crema y demás y finalmente un pañal nuevo, pero... ¿Y los pañales? Miraba alrededor asustado, no tenía ni idea de dónde estaban los pañales nuevos, revisaba cada cajón, las maletas... Nada, ¿Dónde las habría puesto Reborn? Necesitaba ponerle algo a Tsuna. Se quitaba el casco y los guantes, completamente pensativo e ideando algo para ponerle a Tsuna. No importaba, sonreía victorioso amarrando, poniendo seguros, grapas, clips, etc. Hasta saltar victorioso de su gran idea. Recostaba a Tsuna mirando lo lindo que dormitaba usando una sábana como pañal, hasta que sentía que algo caía sobre su nuca, no era un olor agradable, mucho menos se sentía tan bonito, peor aun cuando parecía escurrir hacia su espalda sintiendo escalofríos por su mal presentimiento al ver que era el pañal sucio...
FINAL DE LA PARTE ASQUEROSA ;) DISFRUTEN DE LO DEMÁS Y LAMENTO SI ALGUIEN SALIÓ MAREADO, ASQUEADO Y VOMITADO.
Dino abría los ojos sintiendo cosquillas en la cara, estaba cansado, había dormido solo un par de horas quitándose la suciedad bañándose más de cinco veces (sin exagerar... bueno sí, pero solo un poco). Miraba alrededor viendo que Tsuna estaba acostado encima de él, volteaba a un lado. El reloj marcaba las siete y media, los cabellos de Tsuna le hacían cosquillas en la cara, así que se levantaba con cuidado cargando a Tsuna y lo acomodaba en su cama arropándolo y guardando varios plumones en una caja.
Tenía que mandar limpiar el cuarto de Tsuna, pero pronto... Sentía un poco húmedo y frío el estómago, pero igual lo ignoraba, hoy tenía una junta importante con algunas familias aliadas y tenía que estar presentable.
—¡Bronco inútil! —lo llamaba Reborn entrando a la habitación —¡La junta es en diez minutos!
—¿Quince? —preguntaba Dino sorprendido viendo a Reborn recargado en la puerta.
—Dije diez, inútil... es más —sonreía divertido Reborn cruzándose de brazos —, ayer no comiste durante el día, ponte la chaqueta y un poco de colonia y baja a desayunar, te daré un poco de tiempo.
—¿D-de verdad? —preguntaba maravillado Dino.
—Claro... señorita —murmuraba Reborn divertido mientras salía de la habitación.
Dino no parecía entender, así que solo agarraba la chaqueta y ni tiempo de arreglarse el cabello y demás, así que solo agarraba un poco de colonia y se echaba encima el frasco percibiendo una extraña mezcla de olores. Bajaba a la cocina viendo que solo estaba su desayuno y nadie más, comía lo más rápido que podía, pero ese olor no lo dejaba de perseguir, se miraba por todas partes. El olor del pañal sucio que le había caído encima se lo había quitado a la octava bañada, así que no tenía idea de dónde venía ese olor, se alzaba de brazos y entraba a la sala de juntas con una sonrisa.
El primero en reír a todo pulmón había sido Yamamoto, seguido del resto de los demás reunidos, mientras Reborn terminaba de bañar y cambiarle el pañal a Tsuna, luego lo vestía con un overol de mezclilla. Se veía contento al escuchar las risas de los demás y caminaba junto al niño a desayunar ambos animadamente.
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._. jejeje tarde... pero ya he vuelto con un capítulo más... de verdad disculpen, entre que formatee la laptop, entre a clases y aun tengo problemas con los horarios... pues tuve tiempo hasta hoy... y tengo sueño jajaja pero aquí va el capítulo, dejen responder los COMENTARIOS!
Lexie-can94... jajajaja perdona, pero no pude evitar hacer que las cosas fuesen mal con Dino x) y aun lo que nos falta jajaja y bueno, Yamamoto tenía buenas intenciones, los demás... quien sabe...
Pinkus-pyon... ¿qué te pareció el nuevo cap? ^^ jejeje y sí opino lo mismo, Gokudera ya no tiene una mente tan... pulcra x)
Adelth... Doy pena... lo sé... estoy en Arquitectura y no me gusta describir las cosas... =( que vergüenza soy... jejeje pero espero y te hayas divertido ;)
Anne diVóngola... ¿Qué pasó nee-san? ¿Todo bien? ¿qué tal chihuahua? Te vas y me dejas =( jajaja espero te ayas divertido ;) o sigas divirtiéndote jijiji
Cecili-hime... jejeje Gracias por el elogio... aunque no era para mí sino para Reborn jajaja pues no te me adelantes y tampoco diré acerca de la fiesta de Xanxus ;) porque recuerda que el de Tsuna y Reborn es una semana después que la de éste así que las cosas... se complicarán un poco ;) jajaja
Mimi51... Hola =) gracias, gracias, me halagas y me sonrojo =B jajaja espero te haya gustado el capítulo ;) y bueno, eso... es solo la primera parte de la primer semana ^^ y ya Tsuna se la ha complicado jajaja ahora imagina las siguientes ;) DISFRUTA!
AlexOkami... Ntp igual yo me desaparecí =S ojalá no me mates...creo que ya te comenté en tus historias x) no me acuerdo jejeje pero de que estas en alertas, lo estás así que ntp porque de que sí leo, sí leo
Yuko-jc... jejeje XD que bueno que te gusto y te ha hecho reír ese capítulo, espero que éste igual te agrade ;)
Katekyo1827R27X27... Lo sé... pero casi casi que si estaba cumpliendo la amenaza ¿no? Jejeje es que ya entré a clases y es semana de inscripciones o de arreglar materias y toooooooooodo un despapaye... y muchas gracias por tus buenos deseos ^^me irá bien... me tiene que ir bien jajaja
¡GRACIAS POR COMENTAR! Y recuerden que si les agradó, pónganle en favoritos y ¡Comenten! Más comentarios, más inspiración, pronto actualización...
TRATARÉ DE QUE SEA CADA SEMANA =) PERO NO PROMETO NADA.
1( ) En México es una expresión que quiere decir que habrá bronca, pelea o algo por el estilo.
2( ) Es una silla para comer para bebé... así se llama en México... no sé como se llame en otro país, ojalá me digan sería interesante ^^
