Una candente llamada
Ya es de noche, y solo las farolas de luz alumbran las calles.
Ryoma va caminando por la calle que lo lleva a su casa, tiene las manos metidas en los bolsillos delanteros de su pantalón, y su maletín lo lleva colgado en su hombro izquierdo.
El azabache se detiene unos pasos al llegar a su casa, y alza una ceja extrañado al ver a Momoshiro recargado en la pared de su casa, teniendo la cabeza inclinada hacia abajo y las manos metidas en los bolsillos delanteros del pantalón.
- ¿Momo-senpai?
El mencionado alza el rostro, mirando al azabache al momento que se endereza.
- ¡Al fin llegas Echizen!
El pelinegro camina acercándose a él y se detiene cuando la punta de sus pies choco con las puntas de los pies de su amigo, que sigue mirándolo extrañado, percibiendo algo raro en el pelinegro.
- ¿Dime? ¿Fuiste a encontrarte con Elea-san dejando botada a TU NOVIA, de la cual ni siquiera te despediste? –el tono de voz del pelinegro demostró la furia que sentía al igual que su expresión.
- ¿Cómo…? –Ryoma ensancho los ojos mostrando sorpresa y horror, de todo jamás se espero esto.
- Ni siquiera puedes negarlo. –dice falsamente divertido al momento de tomarlo de las solapas, alzándolo para dejar su rostro algo cerca del suyo. – Podía esperar cualquier cosa de ti Echizen, menos que jugaras con los sentimientos de las mujeres. –los ojos y tono de voz del pelinegro mostro decepción.
Ryoma no le pudo mantener la mirada y volteo su rostro a un costado.
- ¿Has pensado en Sakumo? Ella no se merece lo que le estas haciendo Echizen… ¡Por Dios! Ella te ama, es muy linda, paciente y atenta contigo, siempre esta al pendiente de ti y jamás te reclama nada, además que es muy compresiva contigo a pesar de lo frio que puedes llegar a ser con ella… ¡Mujeres que te amen como ella lo hace es difícil de encontrar!... Deberías estar agradecido Echizen. –ante cada palabra su tono de voz se alzaba más y mostraba mas furia. – ¿y qué haces tu? ¿Cómo le pagas? Siéndole infiel con otra y de remate la ignoras… ¿Crees que nadie ha notado como desde un tiempo para acá la evitas? –pregunta con burla y enojo, más Ryoma siguió sin mirarlo dejando ver que todo eso lo sabia y mostrando su culpa.
Momoshiro suspiro y cerró sus ojos intentando calmarse o de seguir así terminara agarrando a golpes a su amigo, y lo que menos quiere es pelear. Sintiéndose un poquito más calmado soltó al azabache del agarre, más Ryoma siguió sin mirarlo.
- Mira Echizen se que Elea-san es una mujer muy hermosa, que provoca el deseo en cualquier hombre. –Ryoma apretó con fuerza sus puños. – ¿Pero en verdad vale la pena perder a la mujer que te ama por un deseo carnal? –Ryoma apretó con más fuerza sus puños. –Por otro lado; no conozco muy bien a Elea-san, pero pienso que ninguna mujer debe ser usada solo para satisfacerte, además que te recuerdo es hermana mayor de una de las amigas de Sakumo.
- ¡Yo no estoy usando a Elea! –dice exaltado y mirándolo.
Momoshiro se sorprendió ante su reacción, pero lo que mas sorpresa le causo fue ver su mirada.
- ¿No me dirás que la amas? –pregunta temeroso, y Ryoma nuevamente voltea su rostro a uno de sus costados. –Di algo por Dios Echizen, ayúdame a entenderte. –dice exasperado.
- No sé que decirte. Ni yo mismo sé muy bien lo que siento por Elea. –Momoshiro se sorprendió al notar la frustración de su amigo. – No te miento que la deseo como a ninguna mujer he deseado, pero hay algo más. Cuando la veo solo quiero acaparar todo de ella, quiero tocarla, hacerla mía. –Ryoma se sonrojo por decir eso en voz alta al igual que su amigo por escucharlo, pero a Ryoma no le importo decirle a su mejor amigo lo que siente, necesita desahogarse y sabia que podía confiar en él. –Cuando no estoy con ella solo pienso en ella, cuando estoy con ella solo quiero tenerla. Me gusta todo de ella aunque muchas veces me molesten sus acciones. Te juro que por Sakumo intente contenerme porque la aprecio y no me gusta lo que le estoy haciendo, pero esto que siento es más fuerte que yo, y no puedo evitar buscarla o ir a ella cuando me lo pide.
Ryoma no podía mirar a Momo a los ojos ante la pena que sentía al decir esa clase de cosas, pero tenia que sacarlo, y nadie mejor con quien sacarlo que con su amigo.
En cuanto Momo esta mucho mas sorprendido, jamás se imagino oírle a Ryoma decir algo así, y lo conocía tan bien como para saber que no mentía.
- Estás bien metido en esto amigo. –dice con algo de diversión, intentando aligerar el ambiente.
- Crees que no lo sé. –dice mirándolo de reojo, sonriendo de forma seca.
- ¿Y Sakumo? ¿Ella no te hace sentir nada de eso? Digo a lo mejor porque no has intentado llegar a algo más con ella t…
- A Sakumo la aprecio mucho, pero sinceramente no me provoca deseo. –lo corta mirándolo con seriedad. –No sé como explicarlo, pero estar con Sakumo es muy diferente a estar con Elea. Cuando estoy con Sakumo estoy a gusto, pero no tengo la necesidad de tocarla, besarla o llegar a algo mas, mientras que con Elea solo teniéndola enfrente me dan ganas de tocarla, besarla…
- Tal vez si intentaras con Saku…
- Momo-senpai. –lo corta con seriedad y suspirando con pesadez ya sintiéndose resignado a decir todo. –Cuando bese por primera vez a Sakumo lo hice porque me sentí obligado a hacerlo porque siendo su novio eso tenia que hacer, pero no sentí nada con ese beso, no quise profundizarlo y no me llamaba la atención hacerlo, por eso pocas veces la he besado. Cuando bese a Elea por primera vez sentí muchas cosas que jamás había sentido, y quise profundizar el beso, llegar a más, y cada que la veo quiero volverla a besar. Incluso una vez intente besar a Sakumo como beso a Elea, pero no sentí nada, ni siquiera me gusto el beso.
- ¿No te da vergüenza hablar de eso?... ¡No tienes que ser tan especifico! –dice apenado.
- ¿Crees que no? ¡Pero sino te lo digo así no vas a entendérmelo! –dice alterado y avergonzado.
Ambos se miran de reojo, teniendo sus mejillas demasiado sonrojadas y sus ojos brillando en vergüenza.
- Si sientes todo eso ¿por qué aceptaste ser novio de Sakumo en primer lugar?
- Ella siempre se me ha hecho una chica muy bonita, y siempre supe lo que sentía por mí. Cuando se me declaro me fue imposible rechazarla porque no quería lastimarla y pensé que con el tiempo tal vez llegue a verla como algo más que una amiga. –dice en un susurro que de no ser porque no hay mas ruidos y porque están cerca Momo no lo hubiera oído.
- Hubiera sido mejor hablarle con la verdad desde el principio. –dice resignado, para después soltar un profundo suspiro y Ryoma no dijo nada, pero estaba de acuerdo con él. – ¿Y Elea-san? ¿Ella que siente por ti? Al menos eres correspondido me imagino. –dice con seguridad, al verlos besándose seria lo mas lógico.
- No sé que siente ella por mí. –dice cortante y Momo lo mira incrédulo.
- ¡Pero los vi besándose! ¡Vi las marcas en tu torso en las duchas, eso significa que han sido más que besos los que se han dado! –dice alterado, apuntando su torso como si quisiera afirmar lo de las marcas. – ¡Lo que significa que ella te ama! ¿O no me dirás que esas marcas te las hizo otra mujer? No soy tonto y se que no son marcas de golpes de pelotas.
- Momo-senpai solo he estado con Elea, además no siempre se tiene que amar a alguien para hacer esas cosas. –Ryoma lo mira con ojos entrecerrados y le habla como si de un niño de cinco años se tratara, haciendo que el pelinegro lo mire ofendido a la vez que se sonrojo ante la vergüenza.
- Lo sé. –dice molesto, cruzando sus brazos a la altura de su pecho y volteando su rostro a un lado haciéndose el digno. Ryoma suelta un profundo suspiro mostrándose cansado.
- La verdad no sé lo que sienta por mí. Ella es muy coqueta y liberal, además que difícilmente muestra lo que siente. A como lo veo yo sencillamente lo que hacemos es una entretención para ella. –dice con molestia.
- ¿Y estas bien con eso? –pregunta incrédulo.
- No le puedo exigir nada, recuerda que yo tengo novia. –Ryoma lo mira con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente, y Momo casi cae estilo anime.
- ¡Entonces corta con Sakumo! Eso es lo mejor para todos. Sakumo no seguirá siendo engañada, tú puedes intentar conquistar a Elea, y Elea-san tal vez te tome mas enserio si eres soltero.
- Es que no quiero hacer sufrir a Sakumo. Tengo la seguridad que si termino con ella para estar con otra sufrirá.
- Sufrirá más si se entera del engaño, además que ahorita esta sufriendo por que la estas esquivando o portándote más frio con ella.
- Lo sé. –dice molesto.
- Echizen. –el tono de voz de Momo mostro incredulidad. – ¿No me digas que estas siendo mas frio con Sakumo porque quieres que ella te corte para tener menos culpa? –la mirada del pelinegro se entrecerró y al ver a Ryoma tensarse frunció el entrecejo. – ¡Eso es demasiado egoísta y cobarde Echizen! –grita molesto.
- ¡Ay!... ¡No sé que hacer! ¡Esto es muy complicado! ¡Extraños esos días que no había cosa más importante para mí que el tenis! –dice desesperado y agitándose el cabello con sus manos.
- Yo te diré que hacer. –Momo le sonríe amigable. – ¡Corta con Sakumo! ¡Nada ganas con seguir con esa relación que la ilusiona más a ella! ¡Esa es la solución! –grita molesto.
- Vale, lo hare. Solo necesito tiempo para darme valor. –dice resignado.
- ¿Cuánto tiempo? ¿el tiempo necesario para que Sakumo te descubra? Porque déjame decirte algo amigo, no eres nada discreto. –dice con reclamo. –Te estabas besando con Elea-san en un restaurante lleno de personas. Si yo los vi ahora ¿qué te hace pensar que Sakumo, Tomoka u otros de sus amigos no los vean?
- No me recuerdes eso. No sé que tenía en la cabeza para hacer esa cosa tan vergonzosa frente a tanta gente. –Ryoma se tapa la boca y sus mejillas se vuelven a sonrojar. – ¡Esa mujer es un mal! Me hace perder la cabeza y hacer idioteces. –dice molesto.
- No le eches la culpa a Elea-san de tus idioteces porque yo los vi, y en ningún momento vi a Elea-san apuntándote con una pistola para que la besaras en público, y vi perfectamente como correspondías el beso con muchas ganas. –Momo entrecierra nuevamente su mirada mostrando incredulidad, y Ryoma se sonroja mas sabiendo que tiene razón. Momoshiro lo sigue viendo incrédulo, pero luego suspira con pesadez. –al menos intenta ser mas discreto hasta que consigas los cojones para terminar tu relación con Sakumo. –Ryoma asintió levemente con la cabeza. –Por otro lado, tengo algo que me esta carcomiendo la cabeza desde que descubrí tu aventura con Elea-san. –Ryoma lo mira extrañado. – ¡¿Cómo demonios le hicieron Elea-san y tu para llegar a una relación carnal? –pregunta exaltado y Ryoma cae estilo anime. –¡No me lo explico amigo! ¡Si cada que están en el mismo lugar se fulminan con la mirada y se la pasan insultando al otro, o diciendo algo para molesta al otro! ¡Cuando están juntos desprenden un ambiente muy diferente al que desprendían hace rato en la cafetería! –la mirada de Momo se volvió algo psicópata al quebrarse la cabeza intentando pensar como demonios ellos llegaron a como están ahora. – ¡Si las veces que los vi antes parecía que se odiaban! ¡Que no se soportaban! ¡¿O son buenos actores disimulando frente a los demás o qué? ¡Además según yo casi ni se han visto, solo cuatro veces a lo mucho y mas que cortejarse entre si o coquetearse se la han pasado insultándose o fulminándose con la mirada! ¡¿Entonces cuando demonios avanzaron tanto en su relación? –Momo respira agitado donde no tomo aire para hablar y su mirada se volvió más psicópata.
- Momo-senpai. –dice con lastima, palmeándole el hombro para que se calmara. –No te quiebres más la cabeza que ni yo mismo sé como Elea y yo llegamos a esto y tan rápido.
- No te creo Echizen, solo no me lo quieres decir. –dice rencoroso y marcando mas su mirada de psicópata poniendo algo nervioso a Ryoma. –Dímelo Echizen, soy tu mejor amigo, ese que te esta guardando este gran secreto. ¿Quién dio el primer paso? ¿Dónde se besaron por primera vez? ¿Cuándo y donde comenzó todo? ¿Cuándo lo hiciste con Elea-san desgraciado y donde fue? Descríbemelo con detalles. ¿Quién guio a quien?...
Al azabache se le sombreo la frente de negro y hace hacia atrás su cabeza alejándola lo más que puede ya que Momo se le estaba acercando mucho con esa mirada de psicópata que ya le estaba dando miedo.
- ¿Elea-san es más sexy en la intimidad? ¿Cuántas veces lo han hecho?... Momo cortó su interrogación cuando vio a Ryoma mirar sorprendido por sobre su hombro, así que rápidamente volteo curioso, pero no vio nada, regreso su mirada a Ryoma y solo vio puntitos marcando su silueta y después escucho una puerta cerrarse. – ¡ECHIZEN! –grita furioso al darse cuenta que el muy maldito escapo.
Del otro lado de la puerta principal de la casa esta Ryoma recargando en esta sonriendo de forma torcida, al oír el grito de su amigo diciendo su apellido amplio su sonrisa.
- Mada mada dane Momo-senpai. –dice burlón, y se endereza comenzando a caminar, adentrándose mas en la casa, agradeciendo que sus padres están dormidos a estas horas.
Es un nuevo día, la hora del receso ha llegado y saliendo del salón, con almuerzos en mano se ve a Horio, Tomoka, Sakumo y Nicole.
- ¿A donde vas Saku-chan? –pregunta curiosa Nicole al ver que su amiga toma otro rumbo.
- Ustedes adelántense. Iré a buscar a Ryoma-kun que seguro esta durmiendo en la azotea… siempre hace eso cuando se salta una clase. –dice divertida.
- ¡Okey!... ¡Los esperamos haya! –exclaman ambas chicas.
Sakumo abrió la puerta de la azotea, salió y camino algunos pasos mientras mira a todos lados en busca de su novio, y sonrío enternecida al verlo acostado en el piso a unos metros a la derecha.
La castaña camino hacia donde esta él, al verlo dormido le dio cosa despertarlo, así que se sentó a su lado, posando su almuerzo sobre sus piernas.
Al sentir lo relajante y la refrescante brisa que corre por el lugar entendió porque su novio siempre escoge las azoteas para relajarse o echarse un sueñito.
Sakumo sonriendo volteo hacia donde esta Ryoma, y se sonrojo al ver lo lindo que se ve durmiendo, con esa expresión tranquila y pacifica que incluso lo hacen ver angelical, además el como el viento ondea sus cabellos y el que lleve su saco desabrochado al igual que los tres primeros botones de su camisa le da sensualidad a la imagen.
Pero la sonrisa de Sakumo se borro al divisar una marca morada en la parte baja del cuello del chico. Estiro su mano hacia él para tocar la marca, pero se sobresalto al sentir el fuerte agarre de su muñeca, por lo que rápidamente dirige su mirada al rostro del azabache mirando que tiene sus adormilados ojos abiertos.
- Ah… eres tu Sakumo. –dice sin mucha emoción cuando enfoco la vista, para después soltarle la mano, no dándose cuenta que la forma en la como dijo eso hizo que los ojos de la chica muestren un brillo de tristeza.
- Siento si esperabas que fuera alguien más. –dice en un susurro.
- ¿Eh? –Ryoma se sienta, mirándola curioso, ya que no alcanzo a oír lo que dijo.
- Nada. –Sakumo volteo y le sonrió de una forma que a Ryoma le supo falsa, más no le tomo importancia. – ¿Dónde te hiciste eso Ryoma-kun? –dice apuntando la marca morada en su cuello.
Ryoma rápidamente lleva su mano a la zona en un vano intento por taparla y voltea su rostro al lado contrario.
- Momo-senpai me golpeo ayer con una pelota mientras practicábamos. –dice con sequedad.
- Entiendo. –Sakumo volvió a sonreír, mostrando tristeza en sus ojos. –En casa tengo un ungüento muy bueno para los golpes, si gustas podría traerlo.
- No te molestes. –dice con sequedad.
- No es molestia. –Sakumo siente una fuerte opresión en el pecho, la forma en la que la esta tratando su novio últimamente le duele. –Los demás nos están esperando en le patio trasero para almorzar, venia a buscarte.
Ryoma miro de reojo a Sakura y se mordió la lengua al ver esa tristeza en sus ojos, se sentía como un completo bastardo, por lo que de un brinco se puso de pie y le extendió una mano a Sakuo que miro la mano curiosa para después alzar su mirada notando que Ryoma la mira tranquilo.
- ¡Vamos con ellos! –su tono de voz ya no fue tan seco ni tan cortante.
Sakumo sonrío levemente, pensando que su novio simplemente esta estresado, por eso le habla así, piensa que cuando los problemas que tiene y no le quiere contar pasen volverá a ser el mismo.
Con ese pensamiento la castaña alzo su mano derecha tomando la mano de su novio para que la ayude a levantarse.
Nicole esta maravillada, divertida y cada dos suelta la carcajada ante la historia que le esta contando Momo.
- Momo-senpai no siga, de solo recordar el como termino esa salida a los bolos me duele el estomago. –Horio tiene su cara sombreada de azul y se toca el estomago, sintiendo nuevamente el dolor de esa vez.
Kaoru esta en las mismas, el solo recordar el sabor de ese zumo hace que le den escalofríos.
- Cada que oigo esa historia me lamento el no haber ido. –dice divertida Tomoka, ganándose una mirada indignada de su novia porque se divierta de su desgracia.
- Hay que admitir que aunque hayamos sufrido el beber ese zumo fue divertido. –una amigable sonrisa adorna el rostro de Momo
- ¡Echizen! –exclama Horio al ver a su amigo acercarse en compañía de Sakumo, por lo que los demás alzan la mirada. –Amigo por favor dile a Momo-senpai que no siga recordándonos esa horrorosa tarde. –dice con pesar.
Ryoma al llegar a ellos alza ambas cejas sin entender de lo que habla mientras que Sakumo se muestra curiosa.
- ¡La verdad me parece una experiencia muy divertida! –dice emocionada Nicole.
- ¿De que hablan? –pregunta curiosa Sakumo.
- Momo-senpai le cuenta a Nico-chan la historia de cuando fueron a jugar bolos. –explica divertida Tomoka.
La cara de Ryoma se puso verde del asco al recordar los malditos zumos, el de ese día fue uno de los peores.
- ¡Esta dicho! –exclama emocionada Nicole. – ¡Planeemos una salida a los bolos con todos los chicos incluidos!
- ¡Si! –exclaman Momo y Tomoka emocionados.
- ¡Noo…! –exclama horrorizad Horio.
Kaoru y Ryoma se contuvieron las ganas para gritar igual de horrorizados que Horio, pero sus ojos reflejan el terror que sienten ante la sola idea de volver a vivir una experiencia igual o peor que la de esa vez. Por otro lado Sakumo sonrío nerviosa, con una gran gota de sudor resbalando por su nuca.
¡Me niego! –dice rápidamente Horio.
- No seas egoísta, como tu fuiste esa vez donde ni a Sakumo ni a mi nos invitaron. –dice con reproche Tomoka.
- Créeme cuando te digo que fuiste afortunada al no ser invitada. –Horio le palmea el hombro a su novia.
- Yo digo que la idea es genial. Así nos reuniremos todos, tenemos mucho que no lo hacemos… desde ese día en el bar de los hermanos de Nico-chan. –Momo se soba la barbilla pensativo. –Además irán las chicas, eso lo hará más divertido. –Momo mueve sus cejas de arriba debajo de forma insinuante. – ¿Qué me dice Echizen? ¿A que suena interesante?
- ¿En verdad importa lo que diga? –dice con fastidio Ryoma mientras se sienta al igual que Sakumo. –Siempre que planean algo me arrastran sin importar si quiero ir o no. –un profundo suspiro brota de sus labios al igual que los de Kaoru, ya que a él también lo llevan a la fuerza.
- ¿No les importa sin invito a mis hermanos? –pregunta emocionada Nicole. –Son unos amargados y siento que necesitan salir y relacionarse con la gente.
- Por mi no hay problema, invita a tus hermanos… ¡oh Elea-san! –Horio pone expresión de pervertido, pero su rostro es hundido por un puñetazo de su novia.
Momo mira de reojo a Ryoma, notando como se tensa y fulmina con la mirada a Horio por que ande fantaseando quien sabe que cosa con Elea.
- ¡Será divertido que vayan tus hermanos! –ahora es Tomoka quien pone expresión de pervertida recordando los sexys hermanos de Nicole.
Kaoru rodo los ojos con fastidio al ver que esa parejita fantasea con alguien más que no es su pareja, mientras que Nicole y Sakumo sonríen divertidas.
Nicole entro al departamento cargando su maletín, el cual dejo en el perchero de la entrada, para después quitarse los zapatos, dejándolos en la entrada y colocarse las sandalias que están ahí.
La pelinegra se adentro a la casa, y se detuvo en la sala al ver a su hermana mayor sentada estilo indio en el piso, sosteniendo el violín al cual esta afinando.
Elea alza la mirada al sentirse observada, topándose con los ojos entrecerrados de su pequeña hermanita.
- Bienvenida. –dice de forma despreocupada.
- ¿Nee-san cuanto tiempo piensas pasártela de floja sin ir a la universidad? –pregunta con reproche.
- No iré a la universidad hasta que pase el concierto… necesito practicar. –Elea agita una mano restándole importancia.
- A este paso volverás a repetir el semestre. –Nicole entrecierra más la mirada. –Además ese pretexto de practicar no me lo creo, tú no necesitas hacerlo.
- No es pretexto, no me siento segura al tocar el violín y no me gusta tocar sintonías pobres. –dice seria.
Nicole se mostro algo sorprendida, ya que es la primera vez que le ve pasión en algo a su hermano.
- (La música clásica siempre le ha gustado, solo que no ha habido oportunidad para que ella se tome algún instrumento como reto) –Nicole sonríe amigable y camina hacia el sillón para sentarse. –Es bueno que te estés tomando esto enserio.
- Siempre me tomo la música enserio. –Elea entrecierra la mirada.
- Lo sé. –Nicole amplia su sonrisa. –Pero pienso que es bueno que te distraigas y como buena hermana menor que soy, planee una salida con ustedes y también irán mis amigos. –exclama emocionada. –Sera divertido y te ayudara a distraerte, para que no te estreses tanto.
- Aja. –Elea mostro desinterés y regreso su atención al violín, para seguir afinándolo.
Elea va saliendo del baño, lleva puesto un pequeño short de seda de color gris haciéndole juego a la blusa levemente holgada de tirantes. Colgando de su cuello lleva puesta una toalla que absorbe las gotas de agua que escurren de su pelo.
Oye el vibrar de su celular, así que camina hacia su buro y lo toma, viendo el nombre de Ryoma ahí, así que rápidamente contesta.
- ¿Si?
- ¿Estabas dormida?
- No… apenas me iba a dormir.
Un extraño silencio se puso entre ellos, no sabían que más decir, están nerviosos y Ryoma se maldijo por eso ya que fue él quien llamo, pero ¿qué quieren que haga?, es la primera vez que le llama a una chica, a una chica por la que tiene sentimientos románticos.
- ¿Iras? –fue lo único que se le ocurrió preguntar.
- ¿Hablas de esa salida en la que iras Nicole y tus amigos? –Elea se sienta en la cama, ya no sintiendo esa incomodidad de hace un momento, comenzando a sentirse más confiada.
- Si.
- ¿Qué pasa? ¿No quieres que vaya? –su entrecejo se frunció, sabe que si van los amigos de Nicole ira Sakumo, ya que ella es uno de ellos.
- Yo no dije eso, pregunto porque me dio curiosidad. –Elea pudo percibir la molestia en su tono de voz.
- No tengo alternativa, cuando Nicole se propone algo lo consigue, si me quiere llevar lo hará sin importar que sea a rastras. –dice despreocupada y Ryoma suspira al ver que ella esta maldita como él.
- ¿Sabes jugar bolos?
- Nunca lo he hecho.
- ¡Practica! –exclama alterado y Elea alza ambas cejas sin entender la reacción. –Sé que solo tienes un día, pero practica. –Elea se extraño más, se oía como asustado.
- ¿Por qué?
- Tu solo hazme caso, no vayas sin saber nada de bolos o será tu perdición.
- Am… entiendo.
Ryoma esta sentado sobre su cama, recargando su espalda en la pared. Karupin esta a su lado acostado, completamente dormido, no viendo como su amo tiene expresión de psicópata.
- (No puedo dejar que Elea beba ese zumo… se ve tan frágil y delicada que no lo soportaría… ¡podría morir en el intento!) –su mirada de psicópata se marco más.
- ¿Ryoma?... ¿estás ahí?
El azabache salió de sus pensamientos donde Elea bebe el zumo de Inui y cae muerta ante la mirada de todos.
- Aquí sigo.
- ¿Estás solo? –Ryoma alza ambas cejas extrañado por la pregunta.
- Si.
- ¿Estás en tu habitación?
- Si. –contesta más extrañado, no sabe a donde quiere llegar.
- ¿Quieres saber como estoy vestida?
Ryoma se mordió el labio inferior al oírla hablar de esa forma tan provocativa que sencillamente cada que la oye lo excita.
- Dime. –su tono de voz se oyó más ronco de lo normal.
- Traigo puesto un short que me queda a medio glúteo y una blusa de tirantes, son de seda, color gris… y no llevo puesto sostén y ni bragas.
El azabache cerró los ojos imaginándosela y se contuvo las ganas de gruñir. Se acomodo mejor en la cama y llevo su mano al elástico del pantalón.
- Mi cabello esta mojado, me acabo de dar una ducha… ahora me acuesto en mi cama, ¿quieres que haga algo?
- Tócate los senos.
- ¿Sobre la ropa o desnudos?
- Desnudos. –su tono de voz enronqueció más y adentro su mano a su pantalón y bóxer, tomando en un puño su miembro ya endurecido.
- Me he quitado la blusa… ¡ah!
Ryoma gruño y comenzó a mover su mano de arriba abajo, con lentitud, sus ojos están cerrados y se imagina a Elea tocándose los senos ella misma como si la tuviera enfrente y el oírla gemir en su oído le hizo sentir un cosquilleo en el vientre.
- ¿Te estas masturbando Ryoma?
- Si. –dice entre un gruñido de placer, aumentando el ritmo del movimiento de su mano.
- ¿Pensando en mí?
- Si.
- ¿Me estas imaginando?
- Si.
- ¿Cómo me vez?
- Sin blusa, masajeándote los senos.
- E comenzado a estimular mis pezones… lo estoy haciendo como lo hiciste tu ayer… los estiro, los pellizco e imagino que tu lengua los lame, que tu boca los succiona mientras rosas tu pene en me vagina.
Ryoma se lo imagino, sintió como si estuviera con ella estimulando los pezones mientras que su boca lame y juega con uno de ellos.
El azabache movió su cadera hacia adelante mientras acelera los movimientos de su mano, llevando uno de sus dedos a la punta de su pene, sintiendo la humedad ahí.
- Ryoma estoy húmeda… deseo tu miembro dentro de mi, rózame con el. –dice entre gemidos, gemidos que lo están enloqueciendo.
El azabache comienza a respirar de forma agitada, sabe que ella lo oye, como él la esta oyendo a ella.
- Lleva tus dedos a tu vagina… toca tu clítoris… tócalo como lo hice ayer e imagina que es mi lengua.
- ¡Ahh!
- ¡Joder! –gruñe excitado, ese gemido fue terriblemente excitante.
- Me he metido un dedo, lo estoy moviendo de forma circular… te necesito, quiero tu miembro Ryoma.
- Mete otro dedo. –dice de forma ronca.
- ¡Ah!...
Ryoma gimió ronco, la situación es tan jodidamente excitante que termino corriéndose en su mano.
- Tu semen… tu semen lo siento dentro.
- ¿Te gusta la sensación? –Ryoma respira agitado.
- Si.
- Mete con mas fuerza tus dedos, gime para mi, córrete para mi… llega a tu orgasmo.
Ryoma gruño ronco al oírla gemir y respirar de forma más agitada, sabe que ella esta teniendo su orgasmo.
- ¿Con quien hablas shonen?
Nanjiro sin tomarse la molestia de tocar abrió la puerta viendo a su hijo con la mano dentro de los pantalones y con la otra sosteniendo el teléfono. Es un pervertido, sabe perfectamente que estaba haciendo su hijo antes que entrara razón por la que se quedo congelado en la entrada con la mano en la perilla de la puerta mirando sorprendido a su hijo que esta todo sonrojado mirándolo asustado, como si lo descubrieran haciendo una travesura.
- ¡¿Cuántas veces tengo que decirte que toques antes de entrar? –grita exaltado y furioso, con su cara mas roja que un tomate.
El pobre de Karupin despertó sobresaltado ante tremendo grito y Elea al otro lado del teléfono aparto la bocina asustada.
- Siento la interrupción… solo un consejo: no llames mucho a esas líneas eróticas que salen caras.
- ¡Yo no soy tu viejo depravado!... ¡A la otra toca antes de entrar!
- No es mi culpa, ponle seguro si vas a hacer eso. –Nanjiro lo mira ofendido, pero cierra la puerta rápidamente haciendo que la lámpara que le lanzo su hijo se estrelle contra la puerta.
- ¿Elea sigues ahí?
- Si.
- Lo siento es que mi padre entro y… —el azabache se puso mas colorado porque su padre lo haya descubierto en otra situación vergonzosa, tal parece que esta maldito o es una pequeña cuota que tiene que pagar por serle infiel a Sakumo.
- Entiendo, pero estoy de acuerdo con él: ponle seguro a la puerta si vas a hacer esta clase de cosas. –dice burlona.
- Cállate… todo es tu culpa. –dice molesto.
La madre de Ryoma esta en su habitación, sentada en la silla que esta frente al tocador, mirándose en el espejo mientras trenza su cabello. Lleva puesto un camisón blanco.
Al oír los gritos de su hijo supuso que su esposo nuevamente entro a la habitación de él sin pedir permiso por lo que suspiro resignada.
Unos minutos después se abre la puerta de su habitación por donde entra su marido y a través del espejo lo vio negar divertido, mientras sonríe burlón y muestra orgullo en su mirada.
- Nuestro hijo ya es todo un hombre. –dice con orgullo mientras cierra la puerta tras de si.
- ¿Apenas te das cuenta? Hace mucho que dejo de ser un niño. –dice divertida, no sabiendo en que sentido lo dice su esposo.
- Sé que ha crecido, pero ya es todo un hombre digno hijo mío.
- ¿Nanjiro porque lo dices? Me da mala espina eso. –la mujer entrecierra la mirada.
- Cosas de hombres mujer. –dice divertido, sentándose en la cama, por lo que su esposa entrecierra más la mirada. –Cariño. –la castaña voltea a verlo curiosa y extrañada al verlo reflejar seriedad en su rostro. –¿Alguna vez tuvimos sexo telefónico? –su expresión seria cambio a una pervertida.
- ¡No! –exclama alterada con las mejillas sonrojadas.
- ¿Si me voy a la sala y te llamo al celular y lo hacemos? –pregunta insinuante, moviendo sus cejas de arriba abajo. –Anda, vamos a probarlo.
- ¡Nanjiro! –exclama más avergonzada.
Continuará
jajaja pobre ryoma, nanjiro es su nemesis, ya van dos veces ke lo descubre masturbandose jajajaja
spero ke el kap les haya gustado, aunke yevo siglos sin actualizar, spero aun recuerden ste fic XD
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS
BESOS
KRISS
