-Él es el guardián de los miraculous y fue quien, a través de una prueba, los eligió para portar los principales miraculous. Que ustedes ya saben son el que destruye y el que crea- completo su explicación.

-Entonces los hermanos rareza, ¿tienen unos iguales?- Adrien con curiosidad hizo el comentario.

-No, solo existen un miraculous para cada tipo de poder- le respondió la criaturita negra.

-¿Hay más?- expreso la de pelos cual azabaches.

-Sí. Le Papillion tiene uno, hay otro perdido y el resto lo tiene el maestro Fu. Son 7 en total- aclaro el bichito de rojo.

-Por lo tanto si ellos no poseen ningún miraculous, ¿qué es lo que sucede?

-Adrien, ¿ya te lo había explicado cierto?

-Plagg ¿hablas de toda esa historia de que jamás podemos estar juntos?

-Exactamente niño.

-¿De qué están hablando?- Marinette completamente ignorante de la situación no pudo evitar la pregunta.

-Pues veras Mari…

Luego de una larga explicación que le había hecho su kwami con anterioridad, la joven de ojos zafiros no podía creer lo que le contaban.

-¿Me estás diciendo que realmente no soy yo la que te quiere sino algo mítico de hace siglos?- asustada por la sorpresa de lo que le habían dicho no podía evitar que su cabeza sea un manojo de pensamientos extraños. No puede ser. No puede estar pasando. Ahora tiene sentido él porque me estaba enamorando como si nada de mi amigo de la infancia, esto es una locura- Cálmate y escucha con cuidado a tu corazón. ¿Realmente crees que te has enamorado de él por ser Chat noir? Deja de mentirte a ti misma y busca la verdad en tu interior- una vocecilla comenzaba a penetrar en su cabeza- ¿Qué estas tratando de hacer? ¿Quieres convencerme de que no es así? Tal vez seas esa parte de mí que está conectada a Ladybug.- Podrías dejar de delirar, yo soy tu. No hay ninguna doble personalidad que sea Ladybug. Solo tú y tu subconsciente ósea yo. Y las dos sabemos a la perfección que has estado enamorada de Adrien desde pequeña- No, no es cierto. No estaba enamorada de él, lo consideraba un hermano- Deja de engañarte a ti misma y has a un lado tu terquedad. Si lo piensas bien, en lo profundo de tu ser sabrás la respuesta verdadera- Esa voz callo y no volvió a hablar- La respuesta verdadera…

Mientras Marinette tenía una disputa en su interior, el pobre de Adrien palidecía por lo que ella había dicho. Él había estado enamorado de ella desde niños mucho antes de convertirse en los héroes que eran en este momento. ¿Por qué ella no podía entender? Esto es malo, Marinette tiene que saber que yo la amo de verdad y que no Chat noir el que habla-¿Y qué esperas para decírselo? O tal vez esperas a que se vuelva loca y deje de hablarte y solo sienta por ti un profundo odio- Ya cállate, tu no me ayudas en nada- ¿Quieres que te ayude en algo? Bien. Mas te vale agradecerme después

-Mari, por favor no digas esas cosas. Yo te amo. Desde niños, cuando salvabas mi trasero de esos brabucones, incluso antes de eso. Desde la primera vez que te conocí, que te vi me quede perdidamente enamorado de ti. Sé que solo era un niño, pero no podía dejar de molestarte, de buscar una excusa para estar a tu lado. Y tú siempre estás ahí para mí, para molestarme como hacia contigo y aun así siempre me defendías- mi boca se mueve sola, ¿tú estás haciendo eso diablillo? pensó enojado por estar diciendo todo lo que su ser escondía por años.- Nunca te había dicho nada porque soy un cobarde que temía que me rechazaras. Cuando conocí a Ladybug me enamore de ella aun estando enamorado de ti, amo a Ladybug por las mismas cosas que hizo que te amara a ti- el pobre joven de risos dorados podía verse un sonrojo carmesí en su rostro. Le estaba confesando absolutamente todo lo que durante años sentía por ella y su alter ego. No daba más de la vergüenza que sentía.- Por eso Mari… no me odies.

La recién mencionada se quedó perpleja ante todo lo que le había declarado su amigo y amante. Ella tenía que pensar mejor las cosas pero sabía que en el fondo de su ser, esa vocecita tenía razón y al escuchar esa confesión de parte de Adrien sabía que tenía razón y que solo se había escudado por años por temor a perder a su buen amigo. Una vez que reconoció todo lo que sentía por él, su rostro se relajó y mostraba un amor incontenible a ese tonto que aun la miraba con miedo.

-Adrien, yo jamás podría odiarte- le acaricio una mejilla y acariciaba delicadamente sus cabellos.- Tampoco quería admitirlo… pero he estado enamorada de ti desde niños, solo que no podía verlo por miedo a que me rechaces- bajo ligeramente su cabeza en señal de que estaba apenada por pensar eso.

-Nunca jamás podría rechazarte, Mari- la tomo del mentón para alzar su cabeza y con la otra mano tomo su mano y beso el dorso con total cariño.

Se dedicaron una sonrisa tierna, sus ojos brillaban a la luz del fuego. Se miraron solo por unos cuantos segundos que eran eternos para ellos, habiendo expresado todo lo que sentía el uno por el otro y por fin poder estar en total sincronía.

-Ya que aclararon que ambos se aman de verdad, ¿podemos continuar con lo importante?- Plagg corto el ambiente que habían creado.- Ustedes me asquean.

-Plagg cierra la boca, ¿que no ves que se estaban sincerando los dos? Era su momento romántico y tú los irrumpiste- una muy enojada Tikki le reclamaba a su amigo por lo que había arruinado.

-Como sea, el que ustedes se amen creo a este par de raritos- les hablaba mientras seguía comiendo queso.

-¿Cómo que nosotros los creamos?- cuestionaron incrédulos al mismo tiempo.

-Al amarse hicieron que hay algo que los separe. No siempre es lo mismo, hubo veces que eran catástrofes naturales como terremotos, erupciones de volcanes, tsunamis, y muchos otros. Estos son creados por los miedos que ustedes albergan sobre su relación.

-Tratas de decirme que le tenemos miedo a un par de hermanos incestuosos que nos derroten. Eso es extraño hasta para nosotros. Además ¿quiénes son ellos?- Adrien tenía la cabeza revuelta por todo eso, solo parecía un muy mal chiste.

-No sabemos quiénes son, quizá son personas que odien a Ladybug y Chat noir. Y que sin notarlo se conviertan en ustedes para difamarlos y/o derrotarlos. Tendremos que esperar a que se vuelvan a enfrentar a ellos o tratar de encontrarlos en su forma de civil para averiguar qué es lo que quieren.

-Bien, entonces lo que sabemos es que son n par de civiles, hermanos, incestuosos, que nos odian e inconscientemente se convierten en nuestras versiones malvadas, que nos conocen y que puedan a llegar a estar a nuestro alrededor de alguna… ¿Se me olvida algo?- pregunto el rubio para así cerrar por esa noche el tema de los hermanos raritos.

-Quizá se vean como ustedes cuando son villanos, pero en su forma normal lo más probable es que no se parezcan en nada, de todas formas no hay que descartar la opción de que se les parezcan físicamente- hablo Tikki con un tono de incertidumbre.

-Muy bien, además esta eso…- exhalo un suspiro casi interminable.- creo que es hora de que dejemos esto y descansemos un poco. Es tarde y no nos hará nada bien darle vueltas al tema- la de cabellos azabaches dio por terminado el tema.

-Mari quédense a dormir esta noche- le dedico una sonrisa algo picara.

-No lo sé, ¿estás seguro?

-Claro, por mí no hay ningún problema. De hecho mejor- se levantó del sofá y tomo del pellejo al gato negro que era su kwami.

-¿¡Oye que crees que haces!?- replicaba la criaturita.

-Plagg, escúchame bien. Llévate a Tikki a otro lado, déjennos un tiempo a solas y si lo haces bien te daré doble ración de queso.

-Que sea triple, picaron. No creas que no sé qué intenciones tienes con ella- chantajeaba a su amigo.

-¡Bien! Pero más te vale no intervenir.

-Trato niñato- le sonríe maliciosamente.

-Ven Tikki, vamos a dormir a mi refugio secreto- la tomo de la manito y se la llevo volando lejos de la habitación, dejando así solos a los jóvenes.

Lamento mucho la tardanza por el capítulo, ando media des inspirada u.u Pero prometo que el próximo capítulo va a ser mucho más largo que este y que tratare de publicarlo más rápido.