Hola chicas (o) sin más aquí dejó el capítulo de hoy. El capítulo de hoy es algo diferente porque mostrara incógnitas que había.
Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, pero la melodramática historia es mía.
Capitulo 9: Las malditas voces.
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*Sasuke*
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O quizás ¿porque mejor no pensar en la posibilidad de hacerle creer que Naruto le tendió una trampa? Y usarlas para mí propio beneficio.
Enseguida la cólera empezó a maquinar en mi mente la idea perfecta que necesitaba para retener a Hinata, sin duda me la pagarían como fuera…
Las cosas no se podían quedar así de fácil, tantos años invertidos para nada, la frustración simplemente me sobrepasaba, tantos años añorando ser feliz tener un cariño, Naruto tuvo a Kushina y a Minato pero Hinata era la única que me entendía la única que comprendía lo que era crecer solo sin padres, fue la única que no me acoso ni se intereso en mí por la frívola popularidad que gozaba en esos años de colegio, siempre tan tierna, siempre tan amable y reservada, el corazón se me encogía cada que la veía suspirar o llorar por él, pero él tuvo la fortuna de ser su prometido desde pequeños ¿y así valoraba el valioso tesoro que tenía en las manos?, ¿correr detrás de Sakura?, ese Naruto lo tuvo todo, tantos años ignorando a Hinata y cuando tenía la esperanza de acceder a su corazón llega él a arrebatarme todo, si tanto solo no hubiera estorbado yo sería el que hubiera propinado esos gemidos de satisfacción a Hinata. ¿Él porque podía tenerlo todo?, ¿Por qué él y no yo?
Subí a mi camioneta y sin sabe hacia dónde dirigirme trastornado por las imágenes de esos dos juntos, decidí ir por unos cuantos tragos en lo que pensaba exactamente lo que debería hacer, sin más me estacione en el primer bar que encontré…
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*Sakura*
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No podía conciliar el sueño era la primera noche en todo la vida de Sarada que ella no dormía en casa, rondaban por mi cabeza la propuesta de Hinata, esa chica sí que había cambiado, por fin se quitó sus miedos y al parecer lucharía contra todo por estar con Naruto.
¿Pero realmente valía la pena luchar por Sasuke? ¿Realmente se podía salvar a alguien que no quería ser salvado?
Por fin me decidí y voltee dispuesta a conciliar el sueño, cuando mi móvil sonó ¿pero quién seria a altas horas de la madrugada?, probablemente sería Sarada, mi pequeña me extraña.
-Pero este no era su número, ¡era Sasuke! ¿a caso le pasaría algo?
-Bueno, bueno- se escuchaba una música infernal
- ¿si Sakura?
-Si ella habla ¿Quién eres?
-Soy el barman (no sé si haya en Japón, pero en este fic si XD) -Mire su marido está realmente tomado y se puso por demás impertinente se niega a que le llamemos un taxi, quiere irse manejando, pidió que la llamáramos que sería la única forma en que se iría.
–Deme la dirección de lugar- apunte rápidamente- enseguida iré para haya gracias.
Apenas y el taxi me dejó entre directo al lugar, de muy dudosa reputación, era realmente escalofriante salido de una de esas bizarras películas de terror, rayones en la paredes, una asquerosa peste en la entrada de la cual no me interesaba identificar su olor, realmente estaban cerrando y Sasuke estaba empinado en la barra maldiciendo y pronunciando el nombre de Naruto entre dientes, mientras le decía al Barman que le juraba que no se saldría con la suya.
-Ya estoy aquí Sasuke vamos
-O preciosa Sakura, tan bella. -Me pronunciaba mientras yo miraba el patético guiñapo humano que tenía enfrente -Si preciosa vámonos, Te dejó el cambio amigo- El pobre chico que no rebasaba unos veinticinco años me miraba del otro lado de la barra agradecido de quitarle a Sasuke y como compadeciéndome.
-Gracias - le pronuncie mientras uno de los vigilantes me ayudaba a sacarlo, aquí estaba yo en un bar de mala muerte sacando al hombre que me propino llorar miles de lagrimas de sangre en el pasado por tanto tiempo - Tus llaves- le exclamé cuando sonriente introdujo la mano en su saco.
-Aquí cariño- dijo rozando mis labios con su mano. Lo subí a su nada práctica camioneta y lo lleve a mi casa, ¿a donde más podía llevarlo?, con mucha dificultad lo acosté en mí cama mientras el pronunciaba una sarta de barbaridades como que la haría gemir su nombre.
-¿Porque? - me decía con su cara de niño tierno
- ¿Por qué, que? Sasuke
-Porque no me enamore de tí Sakura, tú no me rechazarías ni despreciarías mi tacto. -Hablaba de Hinata le quite el saco cuando una cámara nikon de tipo profesional caía al suelo, ¿y esto?, la tome y la introduje dentro del cajón de mi buro, si se la dejaba a la mano era capaz de hacer una tontería.
-Debiste verla en la intemperie rogándole por más, cuando a mí me evitaba como la peor de las pestes Sakura. -¿De qué diantres me estaba hablando?, como era la vida una vez Naruto sufrió por mi por la misma rivalidad que tenía con Sasuke cuando se dio cuenta que realmente amaba a Hinata y aquí casi veinte años después estaba sufriendo yo por lo que quedaba del orgulloso Sasuke Uchiha y alcoholizado hasta los huesos por causa de Hinata, en que menudo embrollo nos metió la vida. Intente desvestirlo para quitarle lo que parecían restos de vomito, realmente era hermoso aun con su cabello todo revuelto, sus maduras facciones, como su bien marcado cuerpo lo hacían un adonis, de verdad que no entendía como había llegado a estos extremos, y al parecer seguían cayendo cosas de su ropa una cartera cayó a un costado de mi cama cuando el sin nada de tanto se voltio en la cama, y sin más ahí estaba la cartera abierta con una foto de Hinata y justo al lado una foto toda antigua ¿pero qué?, pero si era la difunta madre de Sasuke, la tome en mis manos admirando que curiosamente Hinata se parecía un poco a la madre de Sasuke, de hecho si oscurecíamos su pelo y le poníamos lentillas negras, pero no sacudí mi cabeza ante las ideas perturbadoras que pasaban por mi me mente ¿a caso esa era la fijación de Sasuke con Hinata?, Hinata tenía razón tenía que intentarlo era mi última oportunidad.
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*Hinata*
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-Bueno cariño tengo que irme a trabajar ¿seguro que no necesitas nada más?
-No okaasan, dettebasa. -Bese a mí hijo y me dirigí a la puerta cuando Sarada entró a la habitación con una charola de lo que parecía el desayuno de Boruto.
-Permiso- exclamó, cuando note la sonrisa radiante de Boruto y el sonrojo en las mejillas de Sarada, aja pensé para mis adentros, estos dos sí que se estaban entendiendo, como me recordaban a mí y a Naruto en nuestra adolescencia. Ahora la que tenía el rubor en las mejillas era yo conducía mientras recordaba la hermosa noche que me regalo Naruto en el parque, ese hombre era capaz de hacerme perder cualquier rastro de pudor si se trataba de entregarme a él.
Flash Back:
Abrí rápidamente, y por fin entre a mi recamara, me disponía desvestirme.
–Ya me tenías preocupada oneesan.
-Hay Hanabi me vas a matar un día de estos de un susto ¿que no se supone que deberías estar durmiendo con tu marido?
-Estaba preocupada por ti y no podía dormir- se puso de pie del pequeño sofá junto al ventanal. La abrace - gracias por preocuparte pero estoy bien.
-Onessan ¿porque hueles extraño?, ¡Caramba! hueles como si te hubieran vaciado una botella de licor encima. ¿Tienes fiebre? estas toda roja y tu piel está un poco pegostiosa, ¿pero? ... onessan.
-Ya Hanabi no tengo nada- le dije corriendo al baño.
-Kyaaa que asco Oneesan.
–Hanabi- pronuncie al ver su cara.
–Mejor no pregunto y me voy -Ella y su boca floja pensé.
Fin flash back
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Entre a mi oficina y ahí estaba Hanabi con Temari.
-Sí y como te decía llegó toda impregnada a licor o vino no sé bien pero sí que Uzumaki es un pervertido.
-¡Hanabi!
–Hay oneesan –Temari solo se sonrojaba y nos miraba toda divertida.
-Tú y tu lengua viperina.
-Ya oneesan vamos cuéntanos los sucios detalles.
-¡Hanabi! -Y de repente entro a toda velocidad un hermoso remolino amarillo. Guapísimo como siempre con su traje azul marino impecable y su alborotado cabello.
-Hola preciosa, me tomó entre sus brazos propinándome un fugaz beso, sabes tengo un poco de resaca, pero sin duda es el mejor vino que he bebido en mi vida y más por como lo bebi. - Pronunciaba con su miraba toda libidinosa, mientras se saboreaba los labios.
-¿Qué te pasa Hinata? estas toda roja, cariño ¿te sientes bien?, dijo palpando mi frente - Yo no podía emitir palabra alguna de vergüenza que tenía. Mi cara me ardía a tal grado que sentía que me faltaba el aire.
- Si que eres un hentai- pronuncio Hanabi.
-¡haaaa! Exclamo Temari llevándose las manos a su cara completamente sonrojada. Y en ese instante Naruto todo sonrojado igual o más que yo, volteo tan abruptamente que casi me tira.
-Creo que mejor te dejó trabajar- dijo besándome la frente -permiso- dijo con un tono rojo carmín en la cara, ni siquiera fue capaz de voltear a ver a Hanabi o Temari, a penas y cerró la puerta, no se hicieron esperar las carcajadas extremadamente sonoras de Temari y Hanabi.
-Ya fue suficiente Hanabi vete a tu área laboral y Temari trae la agenda para él dia de hoy, por favor. -Se levantaron en automático y la dos salieron entre risitas de la oficina.
Terminaba de hacer el informe que tenía que entregarle a Naruto para que pidiera el equipo faltante, cuando la voz de Temari me saco de lapso de concentración.
-No te dejaré entrar, no puedes pasar.-Me levante dispuesta haber que era el motivo del caos, cuando la puerta se abrió violentamente, entrando esa maldita rubia.
-Hima lo siento, fue imposible detenerla.
-No te preocupes Temari.
-Hinata vaya, vaya si que te sentaron los años. -Y ahí justo enfrente de mí la responsable de tantos años de amargura y mentiras para mí, seguía igual su cabello igual de largo y su estilo de la moda entre una pequeña línea divida por lo que se podría decir sexi y la vulgaridad. Y la desfachatada mirada celeste que la caracterizaba, la falda negra que llevaba si que dejaba muy poco a la imaginación.
-Lamento no decir lo mismo, ¿Qué quieres?-Jalo una silla sentándose placida y cómodamente.
-Es simple Hinata quiero que dejes a mí hombre en paz.
-¿Disculpa?
-A Naruto, Hinata -No pude contener mi sonrisa sarcástica cuando vi que su cara solamente reflejaba cólera ante mi indiferencia por su no menos absurdo comentario.
-¿Algo más? Estoy en la hora de autocomplacencias.
-No estoy jugando Hinata, o quieres que se repita la misma escenita de tantos años atrás para que te quede claro.
Sí que era satisfactoria lograr hacerla rabiar, tenía tantas ganas de arrojarle mi taza de café en su estúpida sonrisa burlona, que hice uso de todo mi autocontrol para mostrarle más que indiferencia.
-Pues querida creo que a la que le serviría más esa escenita sería a ti, ni con tus aires grandes en vulgaridad o preferidas de moral distraída, lograste separarlo de mí o que me borrara de su pensamiento, me atrevo a decir que me ama más que hace diecisiete años atrás.- Pronuncie mientras movía mi cabello chocantemente hacia atrás.
-Tanto que se acostó con migo- me dijo rabiosa, mientras plantaba violentamente sus manos en el escritorio.
-Tú y yo sabemos perfectamente él porque- le exclame clavando mi mirada en sus ojos.
-¿Ahora de cuanto es el cheque?- le cuestione- ¿qué precio te pusiste querida?, ahorrémonos tu patética actuación y pasa a retirarte que a diferencia de ti yo utilizó mi intelecto para ganarme la vida- intente sonreírle con la más alegre y satisfecha sonrisa que podría tener. Le temblaban las manos, estaba rabiosa, podía jurar que en cualquier momento intentaría agredirme físicamente. Presione el botón del intercomunicador articulando- Temari llama a seguridad por favor, los quiero ahora mismo aquí en la oficina.
-Haber sácame tu misma, tus aires de superioridad me desquician, no eres mejor que yo. Óyelo Hinata no vas a ser feliz-me gritaba mientras movía violentamente los brazos. -No te vas a quedar con él ni ahora ni nunca porque de eso me voy a encargar yo.
-Perfecto nada más que no se te olvide que no soy la misma ingenua de hace tantos años Ino y esta vez la que te jura que me pagaras cada lagrima será tu.
-Zorra casada con Sasuke y metiéndote con Naruto. -Simplemente me acerque y no me contuve cuando la cachetee.
-Yo tengo precio en la frente como tú Ino.
-Pero yo te mato - Dijo poniéndose toda violenta aventando la silla a un lado cuando, Temari entró con los de seguridad. Los tres hombres entraron y alcanzaron a tomarla por detrás antes de que se me balanceara encima.
-Suéltenme -gritaba escandalosamente.
-Quiero que la saquen de aquí y queda prohibidamente su entrada a este corporativo, cualquiera que desobedezca mi orden tendrá que pasar directo con migo a que le dé su respectiva baja. -Asintieron los de seguridad encaminándose a salir con ella.
-¿Pero quién diablos te crees Hinata?
-Ja la dueña de este comparativo y no eres bienvenida aquí, te saco como te lo mereces porque quiero y puedo hacerlo, quítenla de mi vista. -Me miraba rabiosa, mientras gritaba, pataleaba -suéltenme- y maldiciendo mi nombre una y otra vez.
-¿Hima estas bien?
-Temari si ahora dime todo lo que sepas de Ino por favor.
-Pues no mucho Hima, lo que sé es que se casó hace un par de años con un empresario de nombre Said pero al parecer murió no hace mucho, es todo lo que se de ella.
-Bien ¿y Naruto?
-Salió hace más de una hora hacer algunas verificaciones de entregas.
-Perfecto
-Hima ¿que estas tramando?
-Naruto no tiene que saber ni una palabra de que Ino estuvo aquí.
-¿Pero porque?
-Porque yo me voy a encargar de ella personalmente y si Naruto se me adelantara. Nadie me quitara el gusto de cobrármelas, ahora necesito los servicios de tu marido así que llámalo por favor.
-Pero Hima. –Me miraba sorprendida mientras jugaba nerviosamente con su cabello, como no si el coraje lo tenía a flor de piel.
-Confía en mí. Bien shikamaru, espero y te quera claro lo que quiero hagas no me interesa el costo siempre y cuando tenga los resultados antes posibles -dije entregándole el documento que Naruto había anexado a una de las cartas, si ella fue la que falsifico mi firma y si sus huellas están en la carta ve preparando los documentos correspondientes porque la quiero en la carcel.
- Esto sí que es problemático ¿segura que es lo que quieres? -Pronuncio guardando el sobre.
-Sin duda alguna- Yo había regresado a Tokio a proclamar una venganza y eso era lo que iba a hacer, me pagarían cada lágrima que había derramado estos diecisiete años en los que nos sumergieron en dolor y amargura a mí y a Naruto.
-Y ni una sola palabra a Naruto yo me encargare de eso.
- ¿Algo más?
-¿Que tanto me sirve que Sarada sea hija de Sasuke si se niega a firmar?
-¿Qué edad tiene? -Me parece que es menor que Boruto casi dos años.
-Pues a lo que dices ella nació cuando tú estabas casada, entonces seria infidelidad comprobada una causante de divorcio.
-Perfecto
-Aquí está el cabello de Sarada y de Sasuke- dije entregándole unos pequeños sobres con cabellos de ambos. Me miraba anonadado- no me preguntes por favor y solo haz lo que te pedí.
-De acuerdo Hinata -Sin más prosiguió a salir, gracias a ayuda de Sakura tenía el cabello de Sarada y el de Sasuke no fue ninguna dificultad para mi, algo de provecho tenía que haber de que siguiera en la casa, se acabó la Hinata estúpida ahora me la pagarían y no dejaría que nada me volviera arrebatar mi felicidad, no tendrá contemplaciones ni clemencia con nadie. Yo regrese a Tokio a vengarme y es justo lo que iba a hacer…
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*Naruto*
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Todavía me daba vergüenza entrar a buscar a Hinata, Temari me veía burlonamente y como no, si les había dado información más de la necesaria.
-Hola
-Hola - me sonrió Hinata del otro lado del escritorio con su flamante sonrisa, me encantaba verla con el cabello suelto observar cómo se movía rítmicamente con su cuerpo.
-¿Listo?
-Claro -le pronuncie. No podía negar que me encontraba algo nervioso por los cuestionamientos de Boruto pero era algo que tenía que hacer si quería recuperar tanto tiempo perdido. Apenas y nos estacionamos, sentí la cálida mano de Hinata rozando mi rostro
-Ya verás que todo saldrá bien me pronunciaba mirándome tiernamente con sus perlados ojos. -No estaba muy de acuerdo en entrar a esa casa que en sí era propiedad también de Sasuke pero que otra opción me quedaba. En fin ahora pensaba que decirle a Sarada al respecto, de alguna u otra forma se enteraría que Boruto era mi hijo, apenas y subimos las escaleras giramos un poco a la izquierda y ahí estaba una puerta perfectamente barnizada en color obscuro. Tocó Hinata llamando a la puerta. Cuando escuche la voz de mi hijo pronunciar
-Adelante
-Alguien vino a verte cariño- mi Hinata caminaba adentro de la habitación cuando agradecí la perfecta vista de su redondo trasero, sí que ese vestido color rosa le sentaba de maravilla, ¿pero que rayos?, concéntrate me regañe, mientras Boruto me observaba a detalle mientras seguía cada uno de mis movimientos. Ahí estaba mi hijo sentado en la cama con una mirada que si duda pertenecía a su madre cuando algo le molestaba.
- Y bien viejo quiero oírte
-¡Boruto! Que es esa manera de expresarse
-Déjalo Hinata- me equivoque al parecer tenía el carácter de mi madre Kushina. Me miro retadoramente mientras cruzaba los brazos.
-¿Sabes porque te llamas Boruto?
-¡Que! –Expreso ante mi cuestionamiento
-Te llamas Boruto porque es el nombre que tu madre y yo le prometimos a tu abuelo Minato que llevarías cuando tuviéramos nuestro primer hijo tu madre y yo. -Así como tú no tenías idea de eso. Yo no tenía idea de tu existencia. -Hinata se empezó a tensar, mientras se retorcía un poco en la silla en la cual se había sentando a un lado de la cama de Boruto.
-Yo cometí errores de joven que me costaron que tu madre se distanciara de mí, como muchas otras cosas que poco a poco tendrás conocimiento, pero eso no quiere decir Boruto que no te ame como tu padre que soy. Hasta yo me sentía realmente raro al pronunciar eso en voz alta. Hizo una cara de desagrado, mientras bufo entre dientes
-Viejo de mierda.
-Quiero que medes la oportunidad de que escuches la versión de mi historia y después tú decides.
-Dettebasa -pronunció, mientras sonreí al notar mis mismos gestos en su rostro, sin más Hinata se colocó de pie, mientras salía dejándonos solos en la habitación.
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*Sasuke*
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¡Ay maldita sea!, esto del sake se me estaba haciendo un vicio, la cabeza me explotaba, pero que dije abriendo un poco lo ojos tanto como la resaca me lo permitía, eleve un poco la mirada mirando el color rosa pálido de la pared y una foto, ¿Qué? de mi hija en brazos de Sakura, gire intentando pararme cuando note que estaba semidesnudo excepto por mi bóxer.
Y ahí estaba Sakura en un diminuto camisón verde que solo resaltaba el jade de sus ojos, con sus pies cruzados mirando el diario con lo que parecía una taza de té, pero Sakura, ¿a caso había tenido relaciones con Sakura?, auch pero si yo estaba en ese bar.
-Por fin despertaste.-Pronuncio Sakura acercándose a mí.
-¿Qué hora es?
-Pasa de medio día
-¡Que!,- esto sí que me traerá problemas en el hospital.
-Tengo que trabajar
-Estas tan alcoholizado todavía como para no tener noción que dia es. -Uff al menos un problema menos ya fin de semana, tendría solamente el turno de la tarde.
-Sakura ¿a caso tú y yo?- balbucee mientras me sentaba en la esquina de la cama.
-¡No!- me dijo tajantemente, - llamó el barman de un bar de mala muerte en la madrugada para que fuera por ti al cuchitril en el cual te embriagaste. ¿Recuerdas algo de lo que dijiste a noche?
- No.-Me miraba llena de coraje
-Perfecto, ahora metete a la ducha que hueles a vomito. -Una humillación más pensé, sin respingar simplemente me dirigí a su baño intentando recordar y tener algo de cordura. El agua caía en mi cara mientras lo malditos gemidos de Hinata regresaban a mí mente, ver su rostro de goce, satisfacción mientras gritaba su nombre y le pronunciaba te amo.
¡Maldita sea!, mil veces, maldito Naruto. Las fotos... pensé apurándome a salir de la ducha. Otra estupidez que agregar a lista. Tome la toalla y me dirigí al cuarto cuando mire la cara estupefacta de Sakura mientras en sus manos tenía la cámara digital - ¿ pero que clase de enfermo eres Sasuke?- me pronuncio, sus ojos estaban vidriosos casi como si estuviera soportando las lagrimas, volteo la cámara mostrándome la fotografía de Naruto y Hinata recargados en el cerezo, mientras yo me abalanzaba a quitársela de las manos.
-¿Qué rayos te pasa? -Me gritaba poniéndose de pie- ¿qué pensabas hacer con esto Sasuke? chantajear a Hinata para que regresara contigo, ¿vengarte porque no te ama?, tan cobarde eres.
-Cállate Sakura, solo cállate- sus verídicas palabras me a taladraban la cabeza.
-¿Y esto Sasuke? -Dijo abriendo mi billetera -¿esta es tu maldita obsesión?- me decía mientras me mostraba la foto de mi madre y Hinata. -¿Que se parece a tu madre?, ¿qué te recuerda a tu madre? - hay la voces en mis cabeza regresaban atacándome mi cordura.
-Cállate Sakura ¡con un carajo cállate! -Le dije mientras me acercaba a ella, simplemente retrocedió mientras me miraba con pánico en su mirada.
-¿Qué rayos te está pasando Sasuke?
-Que me estoy pudriendo por dentro -Las lágrimas por sus ojos brotaron, se abalanzo sobre mí tomándome por el cuello abrazándome, mientras lloraba en mi cuello.
-Por favor Sasuke para, Sasuke para por favor, detente ya no te hagas más daño- su abrazo realmente me cautivo mientras baje la guardia y simplemente me perdí en su cálido abrazo.
- Si tan solo te hubiera amado a ti desde el principio Sakura -le pronuncie mientras busque su labios y los bese, su besos eran tan diferentes, tan cálidos, realmente me correspondían al parecer realmente me quería, pero no podía flaquear no podía dejarlos ser feliz, y aprovechando su guardia baja le arrebate la cámara, se separó y me miro de una forma que me hizo realmente sentir miserable. Pero las malditas voces de mí cabeza, me trastornaban y me nublaban el centrarme en el sentimiento que ella le propinaba a mi corazón. No podía dejarla marchar y volver a quedarme solo con una fotografía.
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*Boruto*
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¿Asi que así estaría la cosa?, Naruto Uzumaki era mi padre. No quise hacerle mención de que mientras estuve en coma, lo escuche leyendo el periódico o atendiéndome, la verdad tenía algo de rencor hacia él todavía no habían cosas claras pero solo era cuestión de tiempo.
Y aúnque no me lo dijeran yo sabía que había algo entre él y mi okaasan solo hacía falta ver como se miraban, ella jamás miró de esa forma a Sasuke. Noches anteriores yo los había escuchado discutir sobre su divorcio, pero realmente ¿valía la pena cambiar el tipo de vida que llevamos?... Por dejar entrar al alguien que ya le había hecho tan daño a mí Okaasan.
-Vamos Boruto solo un poco más -Me decía la hermosa Sarada mientras me daba de comer dulcemente, yo podía mover mis brazos perfectamente pero descaradamente sacaba ventaja. Ese hermoso cabello negro que le llegaba a los hombros, no sé que tenía esa niña pero me gustaba como me sentía cuando la tenía cerca de mí, en tan pocos dias, la rutina con ella día a día me gustaba. Era inteligente y tenía un carácter diferente a lo convencional, me encantaba como se sonrojaba y escondía detrás de sus lentes cuando le hacía algún cumplido. Realmente me había contado poco de su vida todo lo que sabía era que era hija de una madre soltera y que no conocía a su padre, cada que lo mencionaba su mirada se entristecía, y al parecer tenía un ojisan al cual quería mucho, al cual admirada y respetaba. No sé porque, pero cada que hablaba de él sentía un poco de recelo, como si solo yo quisiera ser el dueño de sus pensamientos.
-Bueno Boruto es tiempo de que te levantes vamos, tienes caminar un poco, - Y así la linda chica de ojos negros y su impecable uniforme blanco me dio la mano para ponerme de pie.
-Ire al baño - le comente. Caminando lentamente, si que era un fastidio no poderme mover con plena libertad. Y bien ya dispuesto a salir a encontrarme con Sarada escuchaba lo que parecía una risita que provenía de su hermosa voz. Cuando entre al que se suponía que era mi cuarto espere todo menos lo que tenía enfrente, el que se suponía que era mi padre abrazando a Sarada, mientras Sarada le regresaba el abrazo felizmente.
-¡Que sorpresa ojisan!
-Viejo pervertido de mierda- Le exclame- Soportando la ganas de arrancarla de su abrazo. Ambos voltearon mirándome asombrados por mis palabras.
RV:
Ahlerot: Solo te diré que Sasuke está loco y martirizado. Les va hacer la vida de cuadritos un rato, pero Sakura al parecer ya tomo una decisión y Hinata no piensa dejar que la vuelvan a separar del rubio, por fin sacó las garras jejeje, gracias por tu comentario y espero que el capitulo fuera de tu agrado.
Marcelaporras: Gracias por tus comentarios siempre me dan animo de darles más drama, espero que el capítulo de hoy sea de tu agrado y que me comentes que te pareció, vienen grandes sorpresas.
Bueno hasta aquí se que este capítulo estuvo más largo de lo convencional pero si prestaron atención a la trama mostró un poco más de los personajes y él porque la fijación de Sasuke hacia Hinata y Naruto, como la nueva relación que esta por formarse dentro de la historia. Como que al parecer Hinata no desistirá de su venganza. Bueno espero sus comentarios, que me inspiren y me hagan mención de que tal les está pareciendo la trama o que les gustaría ver. Sin más gracias chicos espero actualizar el fin de semana XD. Y si se que se me ocurre cada locura pero amo el drama. Por cierto gracias a los que se toman de su tiempo tanto para leer mi fic como para dejarme sus comentarios. :D
