Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer sólo la trama y Alan son de mi propiedad.
Muchas gracias por sus Reviews, alertas y favoritos.
Espero les guste el cap.
Dimención desconocida.
Alec se quedo en blanco cuando Bella hablo.
Bella en cambio camino con seguridad y garbo hacia Alec y le entrego la carpeta que tenía en su mano.
—Encontré lo que buscabas, la modelo es perfecta para lo que quieres —Dijo suavizando un poco el tono de voz— Ahora podrías… —le hizo un gesto con la cabeza hacia la puerta.
Alec, realmente parecía un cachorro mojado. Asintió y se encamino a la puerta.
Cuando la abrió se volvió —Bella por favor no tomes una decisión apresurada con respecto al trabajo. Las cosas no son como piensas. Necesitamos hablarlo —Bella asintió y Alec inclino la cabeza y salió.
Cuando la puerta se cerró a espaldas de Alec, Alice salto en su lugar.
Bella paseo por la oficina un momento para no gritarle.
—Vas a quedarte callada para siempre —Bella se volvió a mirar a Alice que tenia la vista en su regazo.
Alice se encogió en su lugar, pero no alzo la cabeza ni dijo nada.
Bella camino hacia la ventana y miro hacia el horizonte unos momentos, esperando que Alice se decidiera a hablar.
Como no lo hizo resoplo haciendo que la chica en el asiento escuchara su inconformidad. Bella tomo una respiración profunda y se volteo.
—Vaya —tenía una sonrisa cínica en el rostro—. Ahora no hablas —Puso sus manos en las caderas— es extraño porque me imagino que para planear cosas hablas sin ningún problema.
Alice permaneció sentada pero esta vez alzo la cabeza. No le salían las palabras. Lo único que había en su cabeza era "Oh mierda la cagué otra vez".
Miro a Bella y si hubiera sido otra la situación habría sonreído, con razón Edward seguía aferrándose a cualquier oportunidad por recuperar algo con ella, aunque fuera la amistad.
Bella había cambiado tanto, estaba hermosa. Pero su fuerza era lo que asombraba, si esto hubiera pasado años atrás, Bella jamás la habría enfrentado de esa forma tan directa.
Salió de sus pensamientos cuando Bella se sentó en el sofá, le sorprendió también la forma refinada y elegante en que lo hizo. Cruzo las piernas y un brazo lo extendió por sobre el espaldar del sillón.
—Será mejor que hables, no nos iremos de aquí hasta que lo hagas —sonó como una advertencia que se le haría a un niño para que termine su tarea.
—Te ves bien, tu estilo —hizo un ademan apuntando su ropa— es exquisito, sabes combinar muy bien los colores y los accesorios. Tu cabellos es perfecto con el estilo de ropa que llevas aunque estoy segura que se verá perfecto también con ropa casual. —Alice hablo rápido y sin detenerse haciendo gestos y ademanes. Demostrando su nerviosismo.
Bella rodó los ojos y suspiro exasperada. —Bueno, después del minuto de la moda con Alice ¿Podríamos hablar de lo realmente importante? —Levanto una ceja mirándola.
Otra vez silencio. Bella no sabía si reírse o enfadarse. La Alice que recordaba era decidida y no le importaba lo que los demás dijeran.
Pero en ese momento Alice era lo que nunca demostró ser: tímida, callada. Era increíble.
Luego de un momento Bella resoplo sonoramente.
—Bueno Alice, si no quieres hablar. Hay sólo una cosa que me interesa saber y le pido al cielo que realmente los ratones te devuelvan la lengua para que puedas contestar —miro al cielo en gesto cansado— Quiero saber si Edward está al tanto de todo —dijo con tono neutro.
Era tonto, tal vez pero necesitaba saberlo. Quizás teniéndolo cerca había vuelto a florecer su vena masoquista, no estaba segura. De lo que si estaba segura era si Edward formaba parte de esa estupidez, lo sacaría de su vida para siempre.
En cuanto dijo las palabras la cabeza de Alice se levanto como resorte. Cuando Bella vio sus ojos se sorprendió lo que veía en ellos nunca lo había visto. Temor. ¿Por qué Alice sentía temor por las palabras que Bella acababa de pronunciar?
Bella alzo las cejas cuando vio a Alice ponerse de pie. La vio caminar lentamente pero con paso firme. La siguió con su mirada y se obligo a no hacer ni decir nada cuando la vio caminar con dirección a la puerta.
Estaba dejando caer la desilusión sobre sus hombros cuando la vio desviarse y sentarse frente a ella en el sillón de una persona. No sabe distinguir si se sintió aliviada o espantada al verla más cerca sentada con las manos cruzadas sobre su regazo y con expresión grave en el rostro.
—Edward no lo sabe y si fuera mucho pedir por favor no le digas nada —hablo en un tono extremadamente suave.
Bella no se percato que se había inclinado más hacia Alice. Hasta que se reclino hacia el espaldar del sillón.
—Si es mucho pedir —dijo en tono cortante.
Alice abrió los ojos y palideció un poco.
—Bella, si Edward se entera de esto no me lo perdonará y… y es mi hermano, no quiero perderlo —dijo casi al borde de la histeria.
Bella la miro un momento. Pensando en que decir.
—Bueno, tal vez debiste pensar antes de hacer las cosas. —alzo una ceja— yo no te debo nada Alice, así que no me pidas nada.
Alice suspiro. Era verdad.
—Bella, yo… —su primer impulso fue pedirle perdón pero inmediatamente comprendió que no tenía sentido—.
—Por qué Alice —Bella la corto— porque lo haces.
Alice bajo la mirada y apretó los labios para que no viera que le temblaba la barbilla. Tomo unas respiraciones y volvió a mirarla.
—Porque me equivoqué— dijo simplemente.
—Y ahora no? —devolvió Bella.
Alice sonrió ligeramente —SI pero estaba planeando como arreglarlo y el agravio no hubiera sido tan alto si tú no te hubieras enterado —volvió a su expresión grave pero con ojos brillantes.
Bella sonrió brevemente, le daba crédito. Al ver que la chica estaba cooperando, en su cabeza se comenzaron a formar un montón de dudas.
—Cómo, cómo supiste donde estaba —No pudo contenerse de preguntar.
Bella vio a Alice que se quitaba la chaqueta y se ponía cómoda en el sillón. Alzo ambas cejas al entender la indirecta. Eso iba para largo.
Alice se aclaro la garganta y cruzo la pierna.
—Bueno, nosotros conocemos a Alec desde la secundaria, más bien Edward lo conoce de ese tiempo. Es su amigo más cercano desde el instituto. Por eso tu comprenderás que Alec obviamente se entero de lo que paso años atrás. —Bella asintió— pero esta vez no por el mismo Edward, si no que yo se lo conté. Alec me llamo un día preguntándome por qué mi hermano no le respondía las llamadas ni los mails.
Y bueno yo… —dudo, sintiéndose culpable— yo estaba desesperada y me sentía culpable —susurro para sí lo ultimo pero Bella la escucho— por lo que le conté todo.
Hizo una pausa para ordenar sus ideas. Cuando volvió a mirar a Bella se encontró con una mirada de confusión. Lo entendió de inmediato.
—desde que tú te fuiste Edward dejo de ser él. Se volvió loco buscándote, hablo con tus compañeros de la universidad, contrato un investigador privado. Hasta llego a hablar con tu padre. —Alice tenía cara culpable por revelar eso.
Bella abrió los ojos de sorpresa al escuchar eso, él nunca se lo había dicho.
—desde esa conversación con Alec, es que comenzamos a mantenernos en contacto. Alec estaba cada vez más preocupado por Edward al ver que no superaba lo que paso. Hasta que una vez se lo comento a su prima Nessie. —Alice se quedo en silencio.
Bella alzo las cejas y suspiro. Por supuesto, entonces era verdad que las noticias volaban. Pensó.
—Cuando Alec hablo con Nessie, no creyó que fuera la misma Bella, ya que ella menciono que tenia una amiga llamada Bella, no entro en detalles. Por eso comenzaron las averiguaciones correspondientes. Alec me contacto a mí para llevarla a cabo. Pero básicamente todo el trabajo lo hizo Nessie, ella averiguo todo, lo que según recuerdo no fue tan fácil ya que al parecer había alguna especie de pacto silencioso por el que no hablaban de tu pasado.
Bella asintió recordando ese peculiar interés de Nessie por su pasado. En ese entonces no le dio importancia, le pareció simple curiosidad. Ahora, lo entendía todo. Apretó los puños sintiéndose tonta. Hacía mucho que no se sentía así, 4 años para ser exacta.
—Cuando Nessie confirmo que eras tú, Alec y yo comenzamos a planear que hacer— se quedo en silencio recordando.
Bella frunció el ceño.
—¿y por qué no solo le dijeron a Edward donde estaba? —pregunto confundida Bella.
Alice suspiro y tomo una pausa.
—Bella, conozco a Edward. Sé que si te hubiera visto feliz, con tu vida formada. El no se habría acercado nunca a ti. —uso un tono grave.
—Y no crees que eso es lo que debió hacer— pregunto Bella con una ceja alzada.
—No porque Edward necesitaba explicarse, necesitaba tenerte cerca. Yo se que tu en el fondo lo quieres y por eso necesitábamos planear la forma en que se reuniera casualmente —Alice hablo con esa seguridad que la caracterizaba. Como cuando era pequeña y decía tener una visión.
—¿desde cuándo que tenían planeado este encuentro "casual"? —Hizo comillas en el aire.
—Desde hace 1 año y medio. —susurro Alice desviando la mirada.
Bella se puso de pie bruscamente y comenzó a pasearse por la oficina. No sabía si reír o llorar. No sabía si felicitarla o matarla. Le habían planeado su vida desde antes que terminara la universidad.
—No puedo creer que hayan planeado mi vida. Eso es enfermo. ¿Que sigue ahora? Alice, me ascenderán en 1 año y en ese tiempo dejare a Alan para quedarme con Edward.
Alice frunció el ceño y se puso de pie. Por el tono sarcástico de Bella.
—Se porque lo digo, tu lo amabas y ese amor no desaparece de la noche a la mañana —recrimino segura Alice.
Bella levanto los brazos frustrada.
—eso fue hace cuatro años— replico cansada—. Sinceramente no tengo que explicarte nada.
—yo solo quiero lo mejor para todos —Alice volvió a sentarse.
—¿Y lo mejor para todos según tu es organizar sus vidas a tu antojo? —Bella camino hasta quedar frente a Alice mirándola con expresión fiera.
—No es eso, es solo que quiero que las cosas estén en su lugar —dijo Alice con una tranquilidad impresionante.
Bella negó con la cabeza, esta chica realmente estaba loca.
—¿Cuándo vas a entender que lejos de ayudar le arruinas mas la vida a las personas? —pregunto ya perdiendo totalmente la compostura.
Alice negó —yo no creo eso, solo facilito las cosas. Y siento que es un don—dijo segura.
Bella se dejo caer en el sillón y miro a Alice sin saber que decir… esta chica realmente creía en lo que decía.
—Solo escucha —Alice se sentó al lado de Bella— tal vez ahora sientes que no amas a mi hermano, pero yo se que si, piensas que no es correcto porque estas con alguien más, pero…
—nunca vas a entenderlo verdad. Nadie quiere ni necesita que tú te metas en sus vidas— la interrumpió Bella mirándola fijamente a los ojos.
Alice se quedo en silencio por las palabras y de pronto recordó a Jasper. Él se lo había dicho antes.
—Déjame explicarte Bella, todo tiene una explicación —pidió Alice.
Bella se puso de pie tomando distancia.
—¿y qué vas a explicarme? que como Tanya no quiso a Edward, vuelves y me buscas a mí para que me quede con el… ¿por qué? Si nunca me quisiste cerca de tu hermano—
—No, te explicaré desde el principio —dijo Alice seria— ¿recuerdas cuando nos conocimos? —Bella asintió— bueno ese día te odie.
Declaro haciendo que Bella alzara las cejas.
—lo hice porque al ver lo que tu tenias con mi hermano yo quise tenerlo con él. —se quedo en silencio.
Bella frunció el ceño recordando ese día, Alice se había comportado totalmente contraria a lo que le había dicho Edward. Fue callada, distante incluso la miraba de mala manera. No se molesto en demostrar una aversión hacia ella sin siquiera conocerla. Se sintió mal, pensó que era algo que había dicho o hecho, Edward también lo noto porque se disculpo por la forma de actuar de su hermana. Ese día no le entendió. Ahora todo tenía sentido.
—¿De qué estás hablando? —Pregunto con tono escandalizado.
—Porque Edward era tan feliz contigo. Y conmigo nunca fue así. Siempre quise que tuviéramos lo tu tenias con él, esa complicidad, la confianza pero nunca pude. Te envidie, porque estaba segura que tú conocías más a mi hermano que yo misma. Por eso ese día al volver a casa llame a Tanya para que saliera con Edward y lo alejara de ti—susurro totalmente avergonzada.
Bella se puso roja de furia y se paro frente a ella.
—Estas enferma Alice— susurro Bella horrorizada
Bella se volvió hacia el sillón y comenzó a recoger sus cosas. Alice la vio espantada y se paro para intentar detenerla.
—Bella, no te vayas aun no termino. Déjame explicarte. Edward es mi hermano menor y yo lo amo. Por eso yo debía ser su mejor amiga, su confidente. No tú. —le tomo el brazo.
Bella miro con una ceja alzada donde le tenía tomado el brazo y Alice automáticamente la soltó.
—No necesito escuchar más. Para mi es suficiente. —dijo fríamente. Poniéndose su chaqueta.
—Bella por favor, debes saberlo todo yo…
—Basta —la corto Bella— no me interesa Alice con lo que has dicho no necesito mas —dijo caminando hacia la puerta.
—Bella se que hice las cosas mal, antes y ahora, pero todo lo que he hecho es para tratar de que todos sean felices.
—Ese es tu problema, tu no decides Alice entiende eso. Preocúpate de solucionar tu vida y después hablamos de la de los demás —dijo sin mirarla a la cara.
Alice soltó una risita —es exactamente lo que me dijo Edward.
—Por algo ha de ser —dijo Bella abriendo la puerta.
—Bella por favor no todo lo que he hecho es malo, debes escuchar todo. —rogo por última vez.
Bella se detuvo en la puerta y suspiro.
—Ya no importa Alice, porque estoy segura que lo malo supera lo bueno con creces— después de decir es Bella salió apresuradamente del edificio.
Nunca debió enfrentarla. Todo le parecía enfermo que hasta pensó que era mejor no saber. Pobre Edward, estaba segura que no tenía idea de la clase de hermana que tenia. Ella no ama a su hermano, -pensó- ese afán por controlar su vida a su antojo no es amor. Lo peor de todo era que sabía que esa conversación no había terminado. Obligadamente debía tener un segundo round.
Al llegar a su departamento dejo caer su bolso con un ruido sordo y también los zapatos. Camino lentamente directo al estudio sabía que Alan estaría ahí.
Mientras caminaba comenzó a ser consciente de todas las emociones que la embargaban.
Sentía un enorme nudo en la garganta. No podía creer hasta donde era capaz de llegar Alice. Su trabajo era una mentira, no lo consiguió por ella misma. Ahora entendía que lo habría conseguido aunque fuera la última de la clase.
Al llegar al estudio se paro en la puerta y soltó un suspiro tembloroso.
Alan se paró de un salto al verla y corrió hacia ella. Sin preguntar nada la abrazo fuerte.
Bella lloro en los brazos de Alan, él solo la consoló y le brindo el consuelo que necesitaba, pero estaba muy preocupado hacia mucho que no la veía así.
—Estoy tan casada de todo —dijo entre sollozos Bella.
—Tranquila princesa, lo solucionaremos —dijo Alan llevándosela hacia el sofá que estaba en el estudio.
—Todo —hipo— todo es una mentira.
—Tranquila princesa, cálmate. —Alan acariciaba su espalda.
Bella se dejo consolar. Eso era lo que amaba de Alan su paciencia y dedicación con ella. Se sentía tan amada y protegida con él.
Después de un momento cuando se calmo le conto todo a Alan, él la escucho pacientemente hasta que termino su relato.
—Tranquila amor, no dejaremos que esa mujer se meta en tu vida otra vez —dijo Alan acariciando su espalda— y ¿has pensado si le dirás a Edward todo? —estrecho los ojos al nombrarlo.
Bella suspiro. —no lo sé —se encogió de hombros— me gustaría decírselo pero es su hermana y no sé, no quiero meterme porque a pesar de todo son familia —suspiro al final.
Alan también suspiro, todo era demasiado complejo.
—Grrrh — grito Bella frustrada, haciendo que Alan se sobresaltara— me da tanta rabia su actitud, se siente como si fuera la dueña del destino. Trata de enseñarme a quien debo amar. Me tiene tan aburrida su imagen de vidente, jura que ve el futuro y ni siquiera es capaz de ver el suyo —en algún momento se puso de pie y se paseaba por el estudio, Alan tenía ganas de reír al ver sus gestos y ademanes, pero no era una buena idea estaba realmente enojada.
—cariño, cálmate. No entiendo hace como 5 minutos estabas llorando y ahora estas enfadada. —dijo tratando de contener una risa.
—Me da tristeza que el buen trabajo que tengo no lo consiguiese por mi misma sino pos ese plan mórbido de Alice, pero me enferma y enfurece que ella aun este metiéndose en la vida de quien quiera y nadie le diga algo —apretó los puños con fuera, haciéndose daño en las palmas de las manos.
Alan le tomo las manos y las abrió para que no se hiciera más daño —tranquila cariño no dejaremos que ella vuelva a entrometerse en tu vida —la abrazo y beso su cabello.
Se quedaron un momento en ese estado disfrutando de la compañía del otro, hasta que el teléfono sonó.
Ambos se separaron frunciendo el ceño. Nadie los llamaba a ese teléfono.
Alan se puso de pie y contesto. Su expresión se mantuvo indescifrable en la conversación y finalizo la llamada con un escueto "está bien le diré"
Al dejar el teléfono se quedo en su lugar, necesitaba ver la cara de Bella cuando se lo dijera.
—Era esa tal Alice —Bella comenzó a negar— Edward tuvo —dudo— tuvo un accidente y está hospitalizado —dijo con tono suave.
Bella se quedo en blanco un momento asimilando las palabras y cuando lo hizo palideció y murmuro un "Oh Dios" luego se puso de pie rápidamente.
—¿Dónde vas? —pregunto confundido Alan
Bella se detuvo y se volvió a mirar a Alan
—no lo sé —susurro— ¿Dónde lo tienen internado? —pregunto con los nervios de punta.
Alan la miro asombrado y camino hacia ella. Resoplo y miro a Bella quien lo veía confundida.
—¿Piensas ir? —pregunto confundido.
Bella lo miro por unos segundos.
—Por supuesto me preocupa, es mi amigo. —aclaro al final.
Alan resoplo.
—Bella, has sido testigo de todo lo que te ha hecho pasar esa tal Alice y aun así vas cuando te llama —pregunto Alan un poco incrédulo
Bella cruzo los brazos en forma defensiva.
—Es a Edward a quien voy a ver, él no tiene la culpa de tener esa clase de hermana. —declaro mirándolo un poco confundida.
—Bella no vayas, mírate como estas —Bella por reflejo se miro— estas muy nerviosa y no es bueno que te alteres mas, mañana iremos. —la tomo de los hombros y la miro fijamente.
Bella frunció el ceño Alan siempre había respetado sus decisiones era primera vez que se oponía a algo.
—Quiero asegurarme que este bien —dijo extrañada.
—Podemos llamar al hospital y averiguar su estado, no es necesario que vayas —susurro de manera conciliadora.
—Sabes que no entregan información por teléfono, Alan y quiero saber —dijo un poco cansada de la insistencia.
Alan se alejo de ella y la miro perdiendo la paciencia.
—¿Por qué quieres ir? —Bella se sorprendió de lo frio de su tono— sabes que ellos lo único que te han traído han sido problemas y sufrimiento. Ellos no merecen tu preocupación.
—Alan necesito saber de él. Ya te lo dije —insistió volviéndose a la puerta para salir.
—No te entiendo, parece que te gusta sufrir, sabes que ellos no llevan nada bueno a tu vida, pero aun así vas corriendo donde cuando te llaman. Y cuando te dañan vienes corriendo a mi —le la miro fríamente.
Bella lo miro dolida y tomo sus cosas.
—No sabía que fuera una molestia para ti el contarte lo que me aqueja. Pero lo tendré en cuenta. —camino apresuradamente hacia la salida.
Salió del departamento y se apoyo al lado de la puerta y suspiro conteniendo un sollozo. Era su primera pelea con Alan, y era justamente por ellos.
Se sobresalto cuando la puerta se abrió y Alan salió disparado hacia el ascensor, se detuvo al tocar el botón, miro de reojo y vio a Bella apoyada en la pared.
Alan volvió hacia ella y el abrazo fuerte.
Bella correspondió inmediatamente el abrazo.
—Cariño, sabes que nunca interfiero en tus decisiones pero es que todo lo que me cuentas es tan monstruoso que no quiero que estés cerca de ellos. Temo que te dañen. —dijo mirándola a los ojos y sacando las lagrimas sus mejillas con sus pulgares.
Bella soltó un suspiro tembloroso.
—No quiero pelear contigo, hoy he descubierto que odio hacerlo —susurro quedamente. Acariciando su mejilla.
—También lo odio —dijo Alan— y Bella por supuesto que siempre voy a escucharte, eres lo más importante para mí —le dio un suave beso en los labios.
Bella soltó una risita.
—¿Más importante que Kate? —pregunto Bella con mirada picara.
Alan soltó una carcajada y la volvió a abrazar.
—No me pongas en aprietos Bella — dijo en su pelo— mira que no se definir si eres más importante que la novia que tuve en el jardín infantil…
Ambos volvieron a abrazarse hasta que Bella de separo y lo miro dubitativa mordiendo su labio.
—Alan, yo —se detuvo, no quería volver a pelear— yo quiero saber….
Alan suspiro. No le sorprendía lo terca que podía llegar a ser Bella, pero no podía quejarse, así la amaba.
—Quieres saber cómo esta Edward— le acaricio la mejilla— lo sé, puedes ser muy terca cuando quieres.
Bella se sonrojo y bajo la mirada.
—Si soy consciente de todo lo que ha pasado, créeme no lo olvido. Pero Edward está muy solo y de cierta forma creo que lo perdone. —susurro Bella.
Alan suspiro. —bien iremos verlo. — dijo tomándola de la mano y llevándola al ascensor.
El camino al hospital fue silencioso. Bella no podía creer que haya discutido con Alan por culpa de ellos. Aunque la pelea no fue tan grave pero aun así le sorprendía mucho.
Al llegar al hospital encontraron a Alec con Emmet y Nessie en la sala de espera.
En cuanto Alec la vio corrió hacia ella.
—Bella, que bueno que viniste. El quiere verte —miro con una disculpa a Alan.
Bella se mordió el labio y miro a Alan.
Alan le sonrió tranquilizadoramente. Le dio un pequeño beso en los labios y luego en la frente.
—Ve tranquila— le susurro besando su cabello.
Bella se separo un poco pero de repente se abalanzo contra él y lo abrazo con fuerza.
—Te amo —dijo contra su pecho.
—yo también— respondió Alan besando su cabello.
Bella camino con Alec hacia los cuartos.
—¿Qué paso? —pregunto Bella.
—Estaba en un bar con Emmet y al salir un conductor borracho lo arrollo — dijo Alec con voz grave.
Bella se cubrió la boca con ambas manos y contuvo un sollozo.
—¿Como esta?— pregunto cuando pudo reponerse.
Alec suspiro —mejor, lo acaban de pasar al cuarto. Despertó hace como media hora y no ha querido que lo seden otra vez quiere verte antes. —Bella trago grueso y asintió.
Al llegar al cuarto Alec abrió la puerta lentamente y la dejo entrar.
Bella dudo un poco y luego camino.
Lo que vio le partió el alma.
Edward estaba en la cama tenía un yeso en su brazo derecho y moretones por su cara. Alice estaba con él y le acariciaba el pelo.
En cuanto Bella entro Edward automáticamente abrió los ojos y miro hacia la puerta.
—Bella— susurro.
Alice se volteo a verla y le dio espacio. Bella paso por su lado y no la miro, estaba centrada en Edward.
Ella llego a su lado sosteniendo la respiración para no llorar.
Al acercarse Edward le sonrió. Pero hizo una mueca de dolor.
—Quería verte —dijo simplemente mirándola con ojos brillantes.
Bella sonrió y lágrimas se deslizaron por su mejilla. Se veía tan frágil en esa cama que de pronto le surgieron unas ganas de abrazarlo.
—No preciosa no llores— pidió Edward.
—Edward, debes dejar que te seden. Debes descansar —pidió Bella en un susurro.
Edward cerró los ojos un momento —lo sé —dijo con los ojos aun cerrados— pero quería verte, sabía que vendrías —volvió a sonreír mirándola.
—¿llamo a la enfermera para que te de un sedante? —pregunto acariciando su cabello.
Edward cerró los ojos por el contacto y solo asintió. Bella se giro para pedirle a Alec que lo hiciera pero no se dio cuenta que los habían dejado solos. Pulso el timbre para llamar a la enfermera. Quien llego de inmediato.
—Puede darle el tranquilizante al señor —pidió Bella. Haciendo que Edward abriera los ojos.
Sus miradas se cruzaron y ambos se sonrieron. Bella no sabía cómo pudo sonreír, tenía unas inmensas ganas de llorar al ver así a Edward.
Edward sonreía porque ella estaba ahí, con él. Después de eso podía descansar.
La enfermera se retiro de inmediato en silencio. Ellos ni siquiera se percataron de ello.
—Bella— susurro Edward— toma mi mano —pidió señalándole la mano izquierda. Bella lo hizo.
Edward la miro fijamente, sus ojos comenzaron a pesar por el somnífero. Lucho por mantenerlos abiertos y sonreírle.
—Te amo —declaro de forma clara haciendo que Bella apretara un poco mas su mano, Edward sonrió por ello.
—Bella —llamo nuevamente— dime que me amas, aunque no sea cierto —pidió con los ojos brillantes por el esfuerzo de mantenerlos abiertos y apretando de vuelta su mano.
Se deslizaron lágrimas por las mejillas de Bella y acaricio su cabello.
—Te amo— le dijo la chica.
Edward sonrió, cerró los ojos y se durmió.
Bella se tapo la boca con la mano y sollozo en silencio.
2 semanas después.
—Bell puedes acomodar esta carpeta en ese estante —pidió con una sonrisa torcida.
Bella levanto la mirada de unos papeles y rodo los ojos. Poniéndose de pie.
—Edward, tienes un brazo roto, no la pierna. Puedes caminar— dijo Bella quietándole la carpeta de las manos.
—lo sé —suspiro— lo confieso, me he vuelto un chico mimado.
Bella rio mientras trataba de dejar la carpeta en su lugar, no alcanzaba. Por lo que tuvo que empinarse.
Lo que hizo que Edward pudiera apreciar su figura sin disimulo. Si, Edward sin duda se había convertido en un fisgón. Sonrió ante eso, era verdad, miraba a Bella cada vez que podía, pero no podía evitarlo. Ella se había comportado como una reina con él. Lo cuidaba y hacia las cosas que él no podía por su brazo inmovilizado. Eso hacia que la amara más. Sonrió internamente, todo hacia que amara mas a Bella.
Nunca hablaron de lo le pidió en el hospital que le dijera, porque si lo recordaba, le rogo que le dijera que lo amaba aunque no fuera cierto. Cuando despertó se sintió idiota por pedirle eso, estaba seguro que ella pensaba que era un perdedor, pero no pudo evitarlo. Al verla ahí tomando su mano la sintió tan cerca que lo único que faltaba para que la situación fuera perfecta era que correspondiera sus sentimientos.
Bella volvió en silencio hasta su puesto y siguió trabajando.
—Estoy segura que hay alguien muy interesada en mimarte — dijo Bella con mirada traviesa.
Edward la miro horrorizado.
—Prefiero que me mimes tu —dijo con voz sedosa y sonrisa torcida.
Bella se sonrojo y se quedo en silencio.
Edward miro a Bella trabajar y recordó que en realidad si lo mimaba. Desde que salió del hospital Bella lo cuidaba en el trabajo y lo pasaba a dejar y recoger a su departamento. Pero nunca entraba. Siempre lo esperaba afuera.
También, había descubierto hace como una semana que ella y Alice no se hablaban, lo que si era extraño.
Cuando se percato de eso quiso preguntárselo a Bella pero lo olvido.
—Bella —esta lo miro— hace tiempo quería preguntarte algo.
Ella asintió indicándole que lo hiciera.
—¿Por qué no hablas con Alice? —pregunto estrechando los ojos al ver que ella se ponía nerviosa.
—¿En serio no he hablando con ella? —Trato de disimular— no lo había notado, pero no es por nada en especial, estoy segura que no se ha dado la situación —sonrió tensa al final.
Edward rodo los ojos.
—Bella sabes que mientes pésimo. Dime qué pasa. ¿Te trato mal? —Interrogo frunciendo el ceño— porque si es así hablare con ella…
—No, no Edward —suspiro—Hablé con ella hace tiempo. —declaro derrotada.
—¿De qué hablaron? —se inclino en el escritorio apoyando su barbilla en su mano buena.
—De cosas Edward —dijo en tono cansado.
—¿De cosas que me involucran a mi? —pregunto suspicaz.
Bella suspiro derrotada.
—Sí, de cosas que te involucran a ti y a mi —dijo después.
Edward maldijo por lo bajo.
—Le he dicho un millón de veces que no se meta, es una bruta —dijo entre dientes.
Bella soltó una risita al verlo enojado.
—Bella, lo que sea que ella te haya dicho, olvídala está loca. Te lo digo yo que soy su hermano. —dijo tratando de minimizar cualquier estupidez que haya dicho.
Bella rio y negó con la cabeza.
—Te creo. Ya lo comprobé —dijo Bella aun con una sonrisa.
Edward la miro con los ojos entrecerrados.
—Hay algo mas verdad —dijo Edward queriendo matar a Alice por bocona.
Bella suspiro y tomo su mano por sobre la mesa.
—Si Edward hay mas, pero yo no soy la indicada para decírtelo. Debes preguntárselo a ella. —Dijo demasiado seria para el gusto de Edward-
—¿Por qué? —interrogo confundido.
—Porque la situación es demasiado compleja y estoy segura que cuando lo sepas tendrás un montón de dudas que yo no puedo responder.
Edward asintió y ambos volvieron al trabajo.
El día paso tranquilo, con mucho trabajo no hablaron mas de Alice y el ambiente después de esa conversación no había vuelto a ser el mismo, estaba un poco pesado por lo complejo del tema.
—Edward pásame la grapadora — pidió Bella ordenando unos papeles. Estaba sentada a su lado en los sillones de para visitas del escritorio.
Edward la tomo ausentemente e iba a pasársela cuando a mitad de camino se arrepintió u sonrió pícaramente.
—Ooh ¿Quieres esto? —pregunto llamando su atención.
Bella lo miro extrañado y frunció el ceño por su expresión traviesa.
—¿Si? —respondió dudosa.
—Ven por ella —acercándola y luego alejándola.
Bella rio y trato de alcanzarla. Edward cada vez que Bella estaba cerca de tomarla la alejaba mas.
—¡Edward, pásamela! —ordenaba riendo.
—Te lo dije ¡alcánzala! —Edward también reía por las expresiones de frustración que Bella mostraba.
La chica hizo un intento de alcanzar la grapadora y al no hacerlo hizo un mohín que a Edward le pareció adorable.
—Me rindo —declaro. Volviendo a su lugar.
Edward sonrió y también volvió a su lugar. Miro a Bella de reojo que se mordía el labio y miraba su regazo.
De pronto Bella se abalanzo sobre él haciendo que casi cayera de la silla.
—¡Dame la puta grapadora! —exigió Bella.
—Vaya eres todo una dama lady Swan —dijo sarcástico riendo.
Bella rio y sin darse cuenta se impulso con mucha fuerza y quedo casi encima de él.
Edward quedo con el tronco girado hacia Bella e inclinado hacia atrás con su mano izquierda alejada todo lo que podía, sosteniendo la grapadora.
Bella quedo con su tronco inclinado sobre el de Edward y con su brazo tratando de alcanzar la grapadora.
Cuando ambos fueron consientes de su cercanía dejaron de reír y se quedaron mirando a los ojos fijamente.
Cuando sus ojos se encontraron fue como si hubieran entrado en una dimensión desconocida, todo desapareció a su alrededor. Solo existían los ojos del otro.
Edward se embriago del aroma de Bella, podía sentir sus pechos rozándose y el calor que trasmitía su cuerpo llegaba a su piel a pesar de la ropa.
Bella se sentía hipnotizada por esos ojos verdes, sentía que podía ver por ellos.
Edward en un impulso miro los labios de la chica y como respuesta a un estimulo ella hizo lo mismo.
Edward comenzó a inclinar la cabeza lentamente. No pensaba, solo sentía. Y lo que sentía era unas ganas arrebatadoras de besar esos labios carmín que lo invitaban a acercarse.
Bella vio que Edward comenzó a acercarse pero no pudo apartarse, si creyó que lo ojos de Edward la hipnotizaban solo pudo pensar que sus labios la embrujaban, no podía dejar de mirarlo y el ver que se acercaban hacia los suyos solo le parecía una promesa.
Edward al ver que Bella no se alejo se acerco más rápido hasta que pudo rozar los labios.
Ambos cerraron los ojos por el contacto. Y se quedaron un tiempo quietos solo rozando los labios y sintiendo la tibieza del halito del otro. Edward se inclino más y finalmente poso sus labios sobre los de Bella. Fue un beso suave, dulce, sin mover los labios.
De pronto escucharon un estruendoso portazo que los hizo separarse abruptamente.
Ambos miraron hacia la puerta recién cerrada y se miraron confundidos.
Pero ambos pensando la misma cosa.
"Quién mierda los vio"
