Por favor…pido amabilidad a todos ante este capítulo jeje :D es mi primera escena de lemon en mi vida que escribo. Todo comentario es bien recibido, la verdad me gustaría mejorar y sólo ustedes pueden ayudarme a hacerlo. Talvez podría considerarse más lime ya que no es tan explícito o no sé jeje ustedes me dirán.
Nuevamente agradezco a todas las lectoras que me dejan comentarios y reviews. Aprecio mucho sus opiniones ya que me alientan a continuar. Bueno los dejo con el octavo capítulo.
Aviso: este capítulo contiene una escena de lemon. Quedas advertido, así que si eres menor no lo leas ;)
DISCLAIMER: DRAGON BALL Z NO ES DE MI PROPIEDAD. LA HISTORIA DE ESTA ADAPTACIÓN TAMPOCO ME PERTENECE.
CAPÍTULO VIII: ¿AMOR O PASIÓN?
Finalmente llegaron al parque privado. Vegeta tomó la llave y abrió la puerta principal para poder ingresar. El lugar era hermoso: árboles alrededor de los pasillos, flores en todo el jardín y una estatua que estaba esculpida sobre una fuente de agua.
Se dispusieron a caminar en silencio observando cada detalle del lugar. Después de unos minutos vegeta la llevó hacia una banca para poder sentarse y conversar. Quería conocerla más. No sabía que era lo que le impulsaba pero algo le obligaba a querer saber todo de ella. Tanto los buenos como malos momentos. Simplemente escucharla, sólo eso.
–Cuando era niña, me encantaba que me llevaran al parque – comentaba la peliazul con una mirada nostálgica –Y mi abuelo solía llevarme cada domingo – seguía hablando –Pero mi ex odiaba los parques. Decía que era "demasiado público" o algo así –
–Suena como un idiota – dijo vegeta después de escuchar las palabras de la mujer.
–¿Quién? ¿Mi ex? –
–No. Tu abuelo – respondió divertido. Igual que siempre, sólo quería hacerla sonreír. Lo logró, bulma reía divertida ante el comentario del pelinegro –¿Qué pasó con ustedes? – preguntó, esta vez, curioso. No es que le importara su ex ni nada por el estilo, o al menos eso se decía él. Sólo mera curiosidad.
–Me gradué de la universidad y me mudé a Nueva York y él tomó un trabajo en Chicago. Y decidí concentrarme en mi vida laboral primero – se quedó mirándolo un momento –¿Y qué hay de ti? ¿Quién fue la que te atrapó? –
–Acaso piensas que tengo la capacidad de querer a alguien. Te equivocas – habló, otra vez, divertido –Largo de mi parque. Lárgate – apuntaba con un dedo hacia la puerta y reía.
–¡No! – respondió bulma divertida, también. Le agradaba mucho pasar tiempo con él. Simplemente no dejaba de sonreír y ella no lo hacía apropósito para aparentar estar bien. Podría estar pasando un mal momento y unos minutos con él sería más que suficiente para llevarla a un mundo lleno de felicidad y diversión.
–Está bien. Puedes regresar – vegeta levantó su mano con la llave ofreciéndosela. Bulma se le quedó mirando un momento sin saber qué hacer. Vegeta, con su otra mano, tomó la mano de bulma y la abrió para colocar la llave y cerrarla en un puño con la suya encima de la mano de la peliazul. Se sonreían el uno al otro.
Se quedaron así un momento más para después irse de allí. Caminaban abrazados por la acera de ida al apartamento de bulma. Estar cerca de él, le hacía sentir cosquilleos en el estómago. Más aun teniendo esos fuertes brazos alrededor ella.
Por el otro lado, vegeta seguía sintiéndose extraño según él. ¿Por qué su perfume le era adicto? ¿por qué querer estar más cerca de lo que ya está? O sea no es que odia estar cerca de ella, sólo que una cosa es que te guste abrazarla y otra es que no podes dejarla o alejarla.
Con distintos pensamientos llegaron en silencio hasta el lugar de ella. Bulma se le quedó mirando un momento. No sabía si hacerlo pasar o no. Ya lo había invitado la otra vez y terminaron acostándose. Pero la anterior vez no tenía dichas emociones como ahora. Se puso algo nerviosa sin saber que decir. Vegeta, la veía morderse el labio como si estuviera indecisa. Eso lo estaba excitando ya que hacía que deseara probar esos labios.
Cerró los ojos y empezó a pensar en otra cosa que no sea ella debajo de él en la cama como la anterior noche. No lo logró. Evadir aquel pensamiento hizo que pensara más en ello. Abrió los ojos en una mirada intensa. Esto provocó que bulma se pusiera más nerviosa.
Abrió la boca para hablar pero antes vegeta se le adelantó besándola. Sabía que si hablaba iba a articular palabras como un "nos vemos" o "hasta luego, me gustó pasar tiempo contigo" y otros más. No quería irse, él pensaba quedarse y la convencería para hacerlo.
Bulma, al comienzo, se sorprendió por aquel beso que la estaba derritiendo y no quería que la soltara. Quería más de él, así que lo tomó con ambas manos en las mejillas del pelinegro para alargar y profundizar más el apasionado beso. Vegeta posicionó sus manos en la cintura de bulma y ésta lo acercaba más a ella abrazándolo con ambos brazos alrededor de su cuello, en su nuca. El pelinegro comenzó a acariciar su cintura y sus muslos con sus dedos hasta que la tomó con ambas manos en sus glúteos para levantarla, y acercarla más a él, provocando que bulma lo abrazara con las piernas alrededor de su cintura. Ella podía sentir su erecta virilidad.
Vegeta la llevó hacia la habitación, en el camino seguían devorándose los labios hasta que él la posicionó en la cama. Se colocó encima de ella con todo su peso, y empezó a besarla alrededor de su cuello. Ella ladeaba la cabeza para permitirle más acceso, mientras con sus manos intentaba sacar su camisa. Vegeta empezó a mordisquear y besar su cuello, orejas y sus labios. Levantó ambos brazos para ayudarla a quitarse la camisa, dejando su pecho y dorso desnudo. Bulma acariciaba su abdomen y espalda, lo cual lo excitaba más a él. Vegeta empezó a meter sus manos debajo de su ropa acariciando sus pechos y bulma sólo daba pequeños gemidos mientras éste seguía devorando su cuello.
El pelinegro tomó su blusa que llevaba puesta y la estiró hacia arriba para despojarla de su vestimenta. Bulma, con ambas manos atrás, se sacó el sostén, dejando al descubierto y en total desnudez a sus pechos. Vegeta comenzó a acariciarlos y masajearlos para después sustituir sus manos por la boca. Mientras mordisqueaba y lamía sus pezones, provocando que estos se endurezcan, con sus manos empezó a acariciar sus piernas y a desabrocharle su pantalón para después dejarla sólo con su ropa interior. La peliazul levantó su cabeza con sus manos y lo besó. Después vegeta volvió a jugar con sus pechos y con sus manos acariciaba su intimidad. Bulma no dejaba de gemir por el fuego que sentía dentro de su cuerpo ante las caricias del hombre. Entonces volvió a besarlo en su boca y con ambas manos desabrochó su cinturón para sacárselo. Una vez que vegeta quedó en ropa interior, bulma metió ambas manos dentro de su bóxer acariciando su miembro. Podía tocar su dureza y sólo hacía encenderla y excitarla más.
Vegeta se puso rígido al sentir sus suaves manos tocándolo. Pero no se quedó atrás, volvió a besarla y fue bajando por su cuello, pasando por sus pechos y bajando en línea recta por su abdomen. Tomó su ropa interior y se la fue soltando lentamente, bajando por toda sus piernas, mientras la acariciaba. Se acercó a su intimidad y empezó a acariciarlo para después reemplazar sus dedos por su boca. Ante la acción bulma no dejaba de gemir, sólo lo acariciaba su cabello mientras disfrutaba.
La estaba haciendo llegar a un orgasmo muy rápido así que vegeta se detuvo, bulma se molestó por eso, pero quiso darle un trato igual. Así que sin más volvió a meter sus manos dentro de su bóxer para dejar al descubierto su erecto pene. Empezó a masturbarlo con ambas manos. Vegeta sólo gruñía y soltaba uno que otro gemido por la sensación. Sin que se dé cuenta, de un momento a otro, sintió que su virilidad estaba siendo humedecido y lubricado por la saliva de la mujer. Bulma sonrió ante el hecho de excitarlo más y lo dejara a medias. Vegeta al ver su sonrisa, bajó sus manos y volvió a acariciar su intimidad y esta vez metió dos dedos dentro de ella. Bulma gimió ante lo sucedido.
Otra vez volvieron a echarse, bulma debajo de él, mientras éste seguía con ambos dedos dentro de ella. Bulma ya no podía aguantar, ya no quería seguir sus juegos.
–Vegeta. Por favor… ya no sigas con más – decía entrecortadamente por sus gemidos –Te necesito...– volvía a hablar la peliazul.
Vegeta, sin pensarlo, sacó sus manos y acercó su miembro rozando su punta con la intimidad de ella. Esto sólo hacía que bulma se excitara más y les daba ganas de matarlo por seguir con sus juegos. Volvió a besarla en la boca y poco a poco fue penetrándola. Los gemidos de bulma no se hicieron esperar ante las fuertes embestidas del pelinegro. Acariciaba sus pechos y todo su cuerpo mientras la penetraba una y otra vez. Los gemidos y quejidos de bulma eran ahogados por los besos del pelinegro. Estuvieron así por mucho tiempo, unidos en cuerpo y alma. Cambiaban de posiciones, a veces ella iba arriba y se movía a su antojo jugando con su miembro o era él el que la tenía debajo de ella para tomarla.
Ambos estaban a punto de llegar al clímax, así que aceleraron sus movimientos. Vegeta le embestía más fuerte cuando finalmente se corrió. Bulma al llegar al clímax arqueó la espalda al sentir todo su cuerpo vibrando. En la posición que seguían, vegeta seguía dándole pequeñas y suaves embestidas mientras respiraba agitadamente hasta quedar totalmente agotado y salir dentro de ella para echarse a un lado. Bulma colocó su cabeza encima de su pecho y lo abrazó con las sabanas envueltas alrededor de los dos cubriendo ambos cuerpos desnudos que yacían descansando en aquella cama. Después de un momento de silencio y de recuperar el aliento bulma fue la primera en hablar.
–Maldición. No pensaba hacer eso. Iba a resistirme y aguantar para hacerte esperar como un mes o cuarenta días – dijo la peliazul fingiendo decepción.
–Yo también iba a hacerte esperar – habló vegeta con su tono burlón – pero me di cuenta que soy un hombre – Bulma sólo reía ante el comentario del hombre que yacía a su lado.
Dejaron la plática porque ya era de madrugada así que se dispusieron a dormir abrazados y juntos.
A la mañana siguiente, vegeta fue el primero en despertarse y la observó dormir con su cabeza en su pecho. Sonrió recordando lo acontecido de la noche anterior. Le acarició su rostro y cabello. Bulma despertó somnolienta por el tacto del pelinegro.
–Tengo que irme – susurró vegeta en su oído.
–Tan temprano. ¿No podrías quedarte más tiempo? – preguntó sobándose los ojos.
–No puedo. Tengo que ir a trabajar – le dijo mientras se levantaba de la cama y empezaba buscar su ropa.
–Está bien – fue la única respuesta de la peliazul que se dirigía a tomar una ducha.
Vegeta se tardó en cambiarse, ya que mientras seguía colocándose sus prendas de vestir bulma ya salía con una toalla alrededor de su cuerpo. Quería despedirse y no irse como la última vez.
–Hasta luego – dijo vegeta mientras se acercaba y le daba un suave y corto beso.
–Adiós – bulma tocaba su pecho mientras lo besaba y lo miraba a los ojos. Vegeta asintió y con una sonrisa se dio la vuelta para, finalmente, salir del apartamento.
CONTINUARÁ….
N/A: Bueno como dije, mis disculpas si no les gustó el lemon jeje eso se debe a la falta de experiencia. Además de que me basé mis ideas con otros fics que había leído anteriormente. Ni siquiera he pasado por eso en mi vida ya que soy muy joven jeje :D Por favor compréndanme. Bueno un saludo a todas que se toman su tiempo por leer este fic y cuídense mucho jeje :D
