El nombre de alguien a quien amo
Ra's al Ghoul, nunca quiso tener hijos.
Sabía bien que de llegar a tenerlos, sería un padre mucho peor del que había tenido (eso que Batman podía ser bastante negligente, entre la lucha contra el crimen y la imposición de expectativas inalcanzables; Era justo por eso que Damian había decidido volver con su familia materna, y por fin tomar poder sobre aquello que le había sido prometido desde su nacimiento).
Aún así, en aquel desierto sofocante, se sintió más feliz de lo que hubiera admitido al sentir a ese pequeño moviéndose entre sus brazos, comprobando una vez más que el niño era real. Ra's se preguntó si eso era lo que su padre había sentido al acariciarlo por primera vez.
Seguramente no.
El bebé comenzó a llorar y a retorcerse, recordándole porque odiaba tanto a los niños. Pero ya no tenía vuelta atrás, había acabado con sus padres y la conciencia no le permitiría abandonarlo. Como si de Goliath se tratase.
Ra's apoyó un dedo sobre la boca del pequeño, en un intento de hacerlo callar y este empezó a succionarlo con desesperación, dándole lastima a la cabeza del demonio.
Aun faltaban un par de kilómetros para el próximo pueblo, y había mucho en que pensar.
Por ejemplo:
Si él iba a quedarse con ese niño debía ponerle un nombre adecuado. Uno que significara algo. Que lo definiera como alguien poderoso, pero no como una mala persona, sino como alguien admirable para cualquiera que lo conociese. El nombre de un hombre tan amable como fuerte y tan inteligente como audaz.
El nombre de una persona que haya sido verdaderamente amada por Damian.
-Richard será tu nombre.
