Fue una ardua semana de viaje en barco hacia la capital de Balbadd. Aladdín optó por no tocar el tema del matrimonio y Kougyoku menos a quien le costaba imaginar a su futuro esposo y ese sentimiento no la dejaba en paz.

Apenas llegaron una gran sonrisa se dibujó en el rostro del muchacho, que siempre se asombra de visitar nuevos lugares. Se regocijó aún más al tumbarse en la gran y mullida cama del hotel donde se hospedarían en esta estadía. No pasó mucho tiempo hasta que Kougyoku insistió en dar un paseo por la ciudad. Fue difícil, mas finalmente consiguió convencer a Ka Koubun. Aladdín también fue de ayuda en esto. Aunque la condición del sirviente de la princesa era que no la reconocieran. Por otro lado, convencer a Ja'far fue más fácil porque conoce bien la ciudad y sabe que no será peligroso.

―Un poco más de discreción o alguien nos descubrirá ―los sermoneó Ka Koubun debido a que los otros tres no paraban de hablar― saben muy bien la opinión que tiene la gente de Balbadd ante la realeza.

Recorrieron las desbordantes calles de esa ciudad un adivino llamó la atención de la princesa. Esta persona decía que le mostraría a su persona en el reflejo del agua en una vasija de barro. Varios rostros pasaron, simplemente sus siluetas, hasta que se detuvo en el rostro de alguien aparentemente rechoncho con nariz de cerdo. Apenas lo vieron se quedaron en blanco, Kougyoku en un ataque de frustración golpeó el agua y se retiró muy enfadada. Ka Koubun trataba de calmar a la iracunda muchacha mientras un pensamiento pasó por la mente del magi:

Ojalá hubiera sido yo…

Él observaba su entorno en lo que ellos recorrían la ciudad. Entre la gente divisó una mata rosada intenso y un par de ojos muy distintivos.

―Mor-san… ―Dijo en voz alta llamando la atención de esta persona.

―Aladdín…

Ambos se miraron, los otros dos solo observaban confundidos exigiendo una explicación.

― ¡Te eché de menos Mor-san! ―exclamó el magi alegremente.

Fue directamente corriendo a donde estaba la chica, tenía muchas ganas de platicar con ella. Ka Koubun se acercó con la princesa y el albino hacia los amigos recién reencontrados y carraspeó un par de veces para llamar su atención. Ambos le clavaron la mirada y Morgiana no dudó en preguntar la identidad del hombre.

― ¡Oh! Debería presentarlos ―Asintió Morgiana en respuesta―. Él es Ka Koubun-ojiisan, este de aquí es Ja'far-niisan y ella es la chica de la que te hablé ―reparó en la princesa― es Kougyoku.

―Es un gusto conocerlos ―saludó la joven haciendo una reverencia como usualmente hacía.

― ¿Qué haces aquí Mor-san?

―Escuché que desde aquí zarpan los barcos a mi tierra natal. Es por eso que vine... El joven se sorprendió mucho con esa declaración.

― ¿Puedo ir contigo? ¡Seguro será emocionante ir a tu tierra natal! ¡Luego de eso buscaremos a Alibaba-kun! ―Sonrió de oreja a oreja.

Kougyoku se sintió algo incómoda con aquello, pensar que Aladdín volverá a irse de viaje a un lugar muy lejano le entristece. Ja'far pareció percatarse de ello a diferencia del asistente de la princesa que parecía estar en otra sintonía.

―Primero hay algunos asuntos que debemos atender aquí ―interrumpió el albino dirigiéndose al magi.

― ¡Tienes razón Ja'far-niisan!

― ¿Acaso viniste aquí a buscar a Alibaba-san? ―dedujo la fanalis basándose en lo que el acompañante de su amigo.

― ¿Alibaba-kun está aquí? ―Ladeó la cabeza, confundido.

―Alibaba-san dijo que tenía asuntos pendientes en Balbadd ―explicó ella― quería hacer algo en este lugar antes de reencontrarse contigo Aladdín-san.

― ¡¿En serio?! Yo iba a ir a Qishan para buscarlo

El mago estaba bastante atónito por lo que Morgiana le contó. De repente ella recordó algo que debía hacer y vio oportuna la llegada de Aladdín. Le habló de un pequeño problema a lo que el mago y mantuvo la mayor discreción posible en ese asunto. Tanto que ella se lo contó con las manos rodeando el oído ajeno, dejando fuera a Ja'far, Ka Koubun y Kougyoku.

―Ya, entiendo… Sí, sí ―el otro asentía mientras le escuchaba hablar― tengo algo de ropa. ¡Déjamelo a mí!

―Será mejor que vayamos antes que alguien lo vea y se asuste ―advirtió Morgiana.

― ¿De quién hablan? ―preguntó Ja'far.

― ¡Nada importante! Mejor vuelvan al hotel, volveré antes de que anochezca.

Aladdín salió corriendo junto a Morgiana en dirección a un matorral de plantas, se metieron entre ellos para llegar al destino que indicaba la fanalis. Por otro lado, Kougyoku, Ja'far y Ka Koubun emprendieron camino hacia el lugar donde se hospedaban.

El asistente del magi trató de consolar a la princesa durante el camino, quien parecía bastante desanimada por la ausencia de su amigo.

―Tranquilo Ja'far-san, Aladdín volverá y todo estará bien ―dijo ella sin hacer despegar la mirada del piso.

Apenas llegó a su alcoba se desplomó en ella soltando un gruñido.

―Odio esto… ―murmuró con la cara en la almohada.

Siquiera se molestó en ponerse su kimono nuevamente. Pasó toda la tarde acostada en su cama, rodando en ella, esperando escuchar un: "Ya llegué Kougyoku" y ver esa radiante sonrisa. Pero, pasaron las horas y nada. Prácticamente estaba anocheciendo y aún no aparecía. En su mente había una mescolanza de sentimientos; ira, nostalgia, tristeza, ansiedad, preocupación e incluso cariño. Ya estaba harta de aguardar a su llegada, por eso tomó la decisión de buscarlo ella misma.

Se escabulló del hotel evadiendo tanto sirvientas como a su asistente y a Ja'far. Salir de ese lugar no fue muy difícil y nadie notó su ausencia.

― ¿Y ahora por dónde empiezo? ―se preguntó Kougyoku en voz alta― maldición Aladdín por qué no dijiste dónde irías...

Movió la cabeza en varias direcciones hasta que escogió el rumbo que tomaría. Dobló a la derecha a un largo callejón de apariencia no muy convincente. Sin embargo, Kougyoku tenía a Vinea y sus clases de esgrima, nada podía salir mal. Era capaz de defenderse de cualquier persona que intente algo con ella.

Poco a poco su entorno fue teniéndose con el negro de la noche. Solo la luna le permitía saber con escasos detalles por donde estaba caminando. Repentinamente oyó voces masculinas, gritando, riendo, probablemente festejando. Volvió sobre sus pasos a una pila de cajas de madera y de ocultó detrás de ellas. Gracias a las antorchas que estos llevaban pudo visualizarlos mejor. Eran gente de Balbadd definitivamente, unos veinte tal vez o incluso más. Uno de ellos empujó una pila de cajones de roble y dejó a la vista una puerta de madera. La abrió uno por uno entraron en el hueco.

― ¿A dónde irá esa cosa? ―pensó Kougyoku frunciendo el ceño.

― ¡Hoy engañamos a esos tontos! ―exclamó uno de los hombres alzando los brazos― ¡Nadie intenta atrapar a la tropa de…! ―Recibió un golpe en la nuca de una mujer― ¡Eso dolió Zaynab!

― ¡Hassan no hables de más que están todos los guardias buscándonos! ―mustió ella muy enfadada.

―Debemos celebrar, digo, se supone que el gran Sinbad y gente iban a capturarnos, pero los engañamos. Nunca nos encontraron.

―Fue tan solo suerte ―replicó uno de ellos.

―También eres un aguafiestas Kassim ―se lamentó Hassan.

― ¿No tengo razón líder? ―preguntó Kassim sonriéndole a un hombre a quien Kougyoku no pudo ver el rostro, estaba tapado con varias telas blancas.

―Mejor vámonos ―dijo este metiéndose por el gran hoyo en la pared.

―Nunca pensé que él había tenido tiempo para crear tantos túneles ―comentó Hassan― quien diría que tienen acceso a cualquier lugar de la ciudad ¡Ah! ―Zaynab no interrumpió empujándolo dentro del umbral y entró detrás de él.

El tal llamado Kassim también pasó por ahí y así lo hizo el resto que quedaba. Se las arreglaron para cerrar la puerta y ubicar las cajas en su lugar para tapar ese acceso. Kougyoku salió de su escondite apenas se halló sola en ese lugar. Si ese túnel le daba acceso cualquier sitio de la ciudad, le sería más fácil encontrar a Aladdín y también seguro. No estaba preocupada por esos ladrones o tropa, como se quieran hacer llamar. Como se ha dicho otras veces, tiene a Vinea y nadie puede comparársele.

Sigilosamente corrió los cajones, levantó el portón de madera y se metió dentro. Realmente no le importaba que otra gente descubriera esto, si lo que hacía esa gente era ilegal habría matado dos pájaros de un tiro: limpiar las calles de gente mala del país en el que vivirá a partir de ahora y encontrar a ese magi.


N/A

HOLA AMANTES DEL ALAKOU

¿Qué me cuentan? Yo pos les traigo un cap nuevo de este fic con el que empecé a encariñarme 3

Jajajja, la tropa de la niebla ha hecho su aparición y a partir de ahora muchas cosas van a quedar medio distorcionadas con respecto a la historia original XD aclaro. Kougyoku fue en busca de Aladdín ¿qué consecuencias traerá esto? ¿Debería haberse quedado en el hotel a esperarlo o esta fue la mejor opción? Bueno, quien sabe 7u7 se enterarán en el próximo capítulo, solo sepan que se viene el DESMADRE. Si me demoro en actualizar, no se extrañen, tengo un problema en la mano derecha que me jode bastante para hacer lo que sea porque soy diestra :'u Por lo que tengo que descansarla bastante. Esto va para los que lean rukh rojo si se pasan por aquí.

Blue kirito! A todas nos mandará a la tumba (y con todas me refiero a nosotras dos XD) ahre que te metí un ship nuevo en la cabeza XDDD jajajaj okno Judar si es magi en Sindria y ya hará su aparición 7u7 descansa niña que lo necesitas para escribir y fangirlear más por Aladdín (? quisiera dormir pero tengo exámenes para los que estudiar /3 cuidate tu también amigaaaa u

Esto es todo por hoy, hasta la próxima.

Noami-chan 7u7