Ya habían pasado unas semanas desde la conversación más rara que Rose había tenido con Scorpius, durante unos días temió que su amistad no volviera a ser la misma, si es que había amistad, por su parte si, al fin consideraba a Scorpius un amigo, pero algo había cambiado…
Fue raro saber que en el terreno romántico buscaban ambos personas opuestas y también era consciente de que Scorpius cumplía muchas de esas características que pedía, pero dejo de pensar en eso, ya que no se sentía atraída por Scorpius, no era por falta de atractivo físico, aun con su clara piel y pelo tremendamente rubio no le parecía una persona desagradable a la vista, sino que era por lo complicado y raro que era mantener una relación cordial, no podía imaginar lo que sería tener una relación con tanta rivalidad familiar… y en la obra romántica por excelencia Romeo y Julieta acabaron muy mal… Rose no sentía curiosidad de tener su propia obra.
Además su relación con Scorpius volvió a los inicios, es de ayudarse mutuamente para mejorar en los exámenes y de no sentirse tan sola.
Rose se calzo sus sandalias negras y se puso el vestido azul claro que había comprado el año pasado, recogió con cuidados sus rizos con una pequeña pinza y dejo que el resto de la melena cayese por la espalda, nunca había sido una chica demasiado cuidadosa, pero le gusto cambiar un poco, además supuso que cualquiera que le viese se imaginaria que iría a Hogsmeade, algo que le dejaba la perfecta escusa de pasear por el castillo desierto con Scorpius sin soportar los cuchicheos.
Bajo a su Sala Común y se despidió con un simple saludo de Albus y Tony, sin pararse a hablar con ellos, desde su amistad con Scorpius no sentía más rencor hacia su primo por lo de Tony, en parte estaba agradecida, si nunca hubiera un distanciamiento no tendría esa oportunidad de conocer a Scorpius.
Rose vio como todos se daban prisa en llegar a la puerta para ir a Hogsmeade mientras que ella se escabullo en la dirección opuesta, cerca de las orillas del lago había quedado con Scorpius para practicar encantamientos para los TIMO que tendrían en unas semanas y que a Rose le preocupaban tanto.
Según se iba acercando veía que alguien estaba volando sobre las copas de los arboles del Bosque Prohibido, Rose se rio, realmente Scorpius era un entusiasma del quidditch, al llegar se sentó con cuidad donde habían quedado, ciertamente Scorpius perdía la noción del tiempo volando, hasta que se dio cuenta de que estaba allí unos minutos más tarde.
-¿Llevas mucho esperando?-le pregunto Scorpius mientras le tendía una mano.
-No-le dijo Rose con una sonrisa mientras la tomaba y se levantaba.
Rose se sorprendió de ver a un Scorpius con ropa muggle, pantalones claros, deportivos y una simple camiseta de color negro, estaba muy acostumbrada a verlo con el uniforme y la leyenda (mas que acertada) de su familia Anti-Muggle, no ayudo a disimular esa sorpresa, pero como todo lo de Scorpius era caro, reconoció las marcas de su ropa, eran las marcas más exclusivas de momento.
-¿Gratamente sorprendida?-le pregunto sin mas Scorpius, en esas pocas semanas que había durado su amistad acabaron por conocerse muy bien.
-Mucho, la verdad es que si-le reconoció Rose- te sienta muy bien…-añadió Rose sin pensar, lo cierto es que si lo hubiera pensado no le habría dicho nada, solo se habría quedado con la boca abierta.
-Lo mismo te digo-añadió sin sonrojarse Scorpius ni lo mas mínimo- la capa no te hace justicia…-le dijo sin más-Vamos-añadió y siguió caminado Rose se puso muy sonrojada ¿que pretendía decir Scorpius? ¿Era algo halagador? Supuso que sí, pero era esa forma que tenia de hablar Scorpius, decía cumplidos que cualquiera como ella se avergonzaría de pronuncias, pero Scorpius no… él era extrañamente natural y tranquilo, algo que le gustaba mucho en el.
Scorpius como persona no le atraía, pero si muchos de sus rasgos y solo empezaba a darse cuenta de todo eso Rose.
Estuvieron toda la tarde practicando encantamientos para el TIMO, el de Encantamientos sería el primer examen que iban a tener y los dos estaban muy tranquilos, por eso se permitían el lujo de practicar un día soleado sin un solo apunte.
-Creo que este año pedirán el de congelación, es uno de los más complicados…-le menciono sin más Scorpius mientras encantaba una parte del agua de lago.
Rose cuando vio el agua helada dio un respingo de miedo, que intento disimular ante Scorpius, no quería que el notase que se había asustado.
-Creo que no voy a tener problemas con este…-dijo Scorpius mientras daba algún salto sobre el hielo para comprobar su dureza.
-¡SCORPIUS!-grito de golpe Rose atemorizada, cogió como pudo una de sus manos y tiro de Scorpius de forma muy brusca sacándole del hielo con algún que otro trompicón por su parte.
-¡¿Que haces?!-le pregunto preocupado Scorpius por esa reacción tan repentina.
-¡No ves que puede romperse el hielo!-le grito Rose asustada, Scorpius miraba con sorpresa su cara de miedo y enfado sin entender-¡que pasa si se rompe y te quedas atrapado y no puedes salir!
-¡¿Por qué iba a pasar eso?!-le contesto Scorpius de pronto impresionado y confundido-¡¿Por qué me estas gritando?!-le pregunto de golpe poniendo cara de molesto.
Rose se cayó de pronto, Scorpius no entendía porque el hielo la asustaba tanto, debía de pensar que estaba loca, Rose simplemente bajo la mirada avergonzada, pensando que no era una mal momento para que Albus apareciera de repente.
-Rose…-dijo Scorpius con más cuidado mientras le levantaba la mejilla a Rose con cuidado para que le mirase a los ojos, Rose se estremeció un poco-¿que pasa?
-Tengo miedo de quedar atrapada bajo el hielo… otra vez…-le reconoció Rose en un susurro un poco avergonzada, pero no dejo de mirarle a los ojos, Scorpius esbozo una sonrisa piadosa, no había rastro de enfado en su cara, peor Rose se sentía aun avergonzada.
-¿Otra vez?-le pregunto con cuidado Scorpius, invitándole a que le contase más.
-Cuando era pequeña, en La Madriguera, la casa de mis abuelos, hay un lago, por el invierno se congela y patinamos en el, una día estábamos mi hermano y yo jugando, pero era un día menos frio que los anteriores y el hielo se rompió… no sabía nada muy bien…-dijo Rose intentando aparentar tranquilidad aunque en la garganta se le formaba un nudo, pero Scorpius no dejo que le bajase la mirada, aun sujetaba con fuerza y delicadeza su mejilla-como no sabía nada… no sé como acabe debajo del hielo, veía a Hugo, que por aquel entonces era muy pequeño pegar en el hielo llorando porque no era capaz de ayudarme…-aun pasado muchos años aquella cara de su hermano conseguía enternecerla y le parecía difícil no llorar, pero intento no hacerlo en ese momento…
-¿Que paso? ¿Como saliste del hielo?-le pregunto con cuidado Scorpius de forma paciente y calmada, ignorando como había hecho antes el hecho de que se encontrase al borde de las lagrimas y no parecía incomodo con ese hecho.
-No lo recuerdo muy bien… casi me ahogo… lo que recuerdo es a mi madre llorando y a mi padre muy enfadado con mis abuelos… me contaron que fue él quien se tiro y me saco del agua ya sin sentido… desde entonces le tengo mucho miedo… tengo miedo del hielo, de quedar otra vez atrapada o de no poder ayudar como le paso a mi hermano pequeño conmigo….-le dijo sin más Rose y ahora bajo un poco la mirada porque Scorpius le dejo y no supo muy bien como, Rose volvió a abrazarle como lo había hecho cuando le regalo a Hyperion y Scorpius volvió a reconfortarla, esta vez el no parecía sorprendido y la cogió con fuerza.
-Eso no te va a pasar de nuevo, ahora puedes utilizar la magia…-le decía Scorpius con cuidado, aunque no la había soltado.
-¿De que sirve si no tengo el valor de acercarme?-le dijo en un susurro pero aun no se había separado de Scorpius.
-Tienes razón-le dijo sin más Scorpius.
De repente Scorpius se agacho un poco y la cogió con fuerza de la cintura, separándola del suelo, Rose se sorprendió tanto que se agarro a parte del pelo de Scorpius mientras miraba pavor como se acercaba cada vez más al hielo.
-¡SCORPIUS! ¡NO! ¡NO!-empezó a gritarle Rose mientras le estrujaba con fuerza por el miedo.
Pero pasados unos minutos que a ella le parecieron años, empezó a olvidarse de que estaba sobre el hielo y se paró a pensar que Scorpius cargaba con ella y que se la fuerza con la que se aferraba a él solo podía estar haciéndole daño y tirándole mucho del pelo.
-Vale… no tengo miedo… bájame…-le pidió Rose sinceramente avergonzada, aunque tenía aun mucho miedo, la situación era realmente ridícula, después de muchos gritos y algún que otro improperio que le dijo a Scorpius, que este había reído. Rose estaba molesta, deseaba gritarle, pero se calmo al ver que Scorpius estaba todo rojo de sujetarla tanto tiempo.
-Siento el método, pero no le tienes miedo al hielo… andas sobre el-le dijo Scorpius.
-Déjame en paz, le contesto enfadada Rose mientras intentaba separarse de él y no caerse a la vez en esa superficie tan resbaladiza, sus sandalias no ayudaban y el calzado de Scorpius parecía realmente bueno para esa superficie.
-Vamos Rose no te enfades…-le suplico Scorpius, andaba más rápido que ella sobre el hielo así que siempre le cortaba el paso.
-Scorpius no estoy pasando un buen momento déjame en paz-le contesto Rose molesta-no me gusta esto...
-¿No ves que solo quiero ayudarte?-le contesto Scorpius un poco disgustado-está bien, deja que te ayude...-le dijo mientras le tendía la mano, pero Rose la rechazo, con tan mala suerte que en el momento de intentar esquivarlo, resbalo, pero Scorpius estuvo rápido a cogerla, volvió a levantarla en volandas y la acerco a la orilla.
-¿Te ha parecido divertido?-le pregunto Rose molesta.
-Solo pretendía ayudarte, no molestarte, si quisiera fastidiarte te dejaría a ti sola-le dijo sin más Scorpius mientras se echaba la escoba al hombro.
-¿que pasaría si yo te obligase a que te enfrentaras a tus miedos?-le pregunto Rose molesta.
-¡Lo haces todos los días!-le contesto Scorpius cansado y medio molesto-¡Me aterra este maldito lugar y tú me obligas a verlo contigo! ¡Y no te tiro del pelo por eso!-le grito molesto y se puso a andar.
Rose no se esperaba eso, seguía molesta con él, por el pavor que sentía, pero también sentía que Scorpius no le hizo correr ningún peligro, que cuando casi se cae estuvo atento y no dejo que diera contra el hielo, no había pensado en que un lugar tan querido para ella como lo era el colegio era una pesadilla para otra persona, de todas formas siguió a Scorpius, aún era pronto para separarse.
-Gracias-musito Rose un poco como un rosmido, evitando mirarle directamente, era la primera vez en su vida que se enfrentaba a sus miedos.
-De nada-le contesto Scorpius sin más también evitando mirarla.
-Y yo… DE NADA-le grito de pronto Rose haciendo especial énfasis en la ultima parte, por lo que le había confesado enfadado, Scorpius para y le dedico una sonrisa burlona.
-Que paciencia voy a necesitar contigo…-dijo en voz alta Scorpius.
-Tu tampoco eres una persona fácil de llevar…-dijo Rose en modo petulante-somos tal para cual…-dijo mucho sin pensar, pero se había dado cuenta que había mencionado algo más de la conversación rara de la que no había vuelto a hablar.
-Desconcertantemente…-añadió Scorpius mirándola, aunque Rose se había sonrojado un poco, Rose no pudo evitar que el no parecía muy cómodo tampoco-así es…-sentencio…
