Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer y la historia a addicted-to-romione-bedward
Capitulo 9: El secreto acabó
Final del capítulo anterior:
"¿Por qué está todo el mundo refiriéndose a sí mismos en tercera persona hoy?" Jasper se quejó.
Eso pareció hacer gracia a todos.
"Rose piensa que es gracioso." Dijo Rosalie
"Alice está de acuerdo," Alice se rió, haciendo un puchero con los labios a Jasper cuando él hizo una mueca.
"Tendrán que disculpar a Edward, él va a matar a Gravel. Volverá en breve." Edward se puso de pie y se estiró. Me dio un codazo para que dijera algo.
"Bella va a la cama", dije, teniendo en cuenta que estaba cansada.
"Emmett piensa que Bella no es divertida."
Jasper se quejó en voz alta. "Jasper se va a beber una pastilla para el dolor de cabeza."
BPOV
"Vas a estar increíble". Edward me sonrió, agarrando mi mano en nuestro camino a la biblioteca. Esta era el último vistazo que daría al proyecto que esta noche iba a presentar con Nathan y los demás.
"Tengo un mal presentimiento... no lo sé", murmuré.
"Nada sucederá. Sólo tienes que tener cuidado y mantener tu rostro lejos del suelo". Se rió entre dientes, ganándose uno de mis golpes. Se inclinó y presionó sus labios contra los míos. "Deja de preocuparte."
Desde que le habíamos dicho a nuestros amigos, todo el mundo parecía saber sobre nosotros. Sorprendentemente, las chicas del campus tomaron bien que él ya no estaba disponible. Hubo algunas excepciones, por supuesto, pero yo podría vivir con eso. Yo sabía que él era guapo.
"No tienes que venir conmigo", le dije, cuando llegamos a las puertas de la biblioteca.
"Estoy aquí y, además, quiero ver lo que hicieron con los pingüinos". Él se rió y me guiñó un ojo. ¡Maldita sea, era bueno!
"Yo misma seleccioné las fotos de los pingüinos. Estoy segura de que te gustarán".
Era la primera vez que yo era la última en llegar a la reunión. ¡Fue culpa de Edward! Él quería venir conmigo, así, que después de nuestra carrera y una ducha, fui a su cuarto a esperar por él. Me saludó sin camisa y no me pude resistir... me abalance sobre él, lo que nos dio casi quince minutos de retraso. Maldito Edward y sus besos deliciosos.
"¡Llegas tarde!" Ángela saludó.
"Lo sé," susurré, y me deje caer en una silla. Edward se sentó a mi lado en silencio. Realmente esperaba que se comporte esta vez.
Repasé el discurso con Nathan mientras Ángela mostraba en su computadora portátil cómo iba a controlar el pase de diapositivas.
"Eso es Photoshop". Mike habló y me volví hacia él, confundida. "La imagen". Hizo un gesto a ella.
"¡Se supone que así debe ser!" estallé. "¡La primera muestra cómo el planeta sería si no tomamos las medidas necesarias y el otro muestra lo feliz que el planeta sería si lo hiciéramos!"
"¿Desde cuándo los pingüinos y los osos viven juntos en paz? ¿Y por qué la Tierra tiene una cara sonriente?"
"¡Mike! ¡Esta es una imagen de mierda!" Ángela y Nathan se quedaron sin aliento por mi forma de hablar. Sonreí con timidez. Demasiado tiempo con Cullen me hacía esto.
"¿Quieres que lo golpee?" Edward susurró, inclinándose hacia mí.
"Eso sería una buena idea", murmuré, haciéndole reír. Él sonrió, su sonrisa y blancos dientes y ojos verdes brillaron, por lo que me olvide de mi cabeza.
"¿Bella?" Nathan me llamó y me volví, sonrojándome.
"¿Sí?" Le susurré. Me regañé por ser tan fácil de enfadar.
"Te estaba diciendo que yo hablaría en la primera parte y luego tu vas a hablar sobre esto." Me mostró el papel con parte del discurso.
"Claro," estuve de acuerdo. "Me gustó, Ang." La presentación será un verdadero éxito. Teníamos la presentación en Power Point y algunas tarjetas con imágenes.
Hablamos durante unos minutos más y luego decidimos reunirnos a las cinco en el estadio del campus, donde se realizaría el concurso. Había otros dos equipos, pero yo estaba segura de que ganaríamos nosotros. Y eso que ni siquiera sabía quiénes eran.
Salí de la biblioteca con Edward, y nos fuimos al centro comercial donde se reunirían los demás. Alice quería empezar a celebrar desde temprano y yo no pude otra cosa más que estar de acuerdo.
"¿Y no sabes de que hablaran los otros equipos?" Edward preguntó, riendo.
"¿Quién puede hacer algo mejor que esto?" -Le pregunté, con confianza. "Hemos trabajado durante tanto tiempo que no dudo de nuestra victoria".
"Estoy seguro de que vas a ganar, pero me resulta curioso que ni siquiera conozcan a los otros equipos".
Llegamos a la plaza de comidas, donde nos había dicho que nos reuniríamos, y los encontramos dando gritos. Algo andaba mal.
"¡Ahí están!" Emmett resonó.
"¿Qué les sucede?" Edward preguntó, confundido.
"Hemos tenido un encuentro con un viejo amigo", respondió él, con dureza. "Todavía no entiendo qué pruebas necesitan para darse cuenta de que él lo hizo!"
Sentí que la sangre huir de mi cara. Estaban hablando de Jacob Black.
"¿Quién?" Edward parecía estar muy lento hoy.
"Black", se burló Rose. "Le dije que volviera a su manada. ¡Él realmente no era así antes de ser amigo de Uley y los otros!"
"Él estaba en contra de ellos al principio", recordó Edward, tirando de mi cintura para que me sentara en su regazo. "¿Qué quería?"
"¿Y por qué habría de importarnos lo que quiere? Él masculló algo acerca de 'gran noche, esta noche'... lo que sea ", espetó Emmett. "Vamos a comer, tengo hambre".
Tenía miedo de que pueda hacer algo esta noche, pero con tanta gente alrededor... no se atrevería. ¿Cierto?
"No te preocupes, no pasara nada", Edward susurró en mi oído, cuando me sintió algo tensa.
"Te lo dije, tengo un mal presentimiento acerca de esta noche."
"Si se atreve a meterse contigo esta noche, voy a hacerle daño. Te lo prometo." No podía creer lo mucho que Edward había cambiado. Sus palabras derritieron mi corazón y me hicieron amarlo un poco más.
Sin darme cuenta, me di vuelta y lo besé. Sus brazos se apretaron alrededor de mí, regresándome el beso con avidez.
"¡Oh Jesús, son peores que estos dos!" Jasper se quejó, y tuvo éxito, nos separamos.
"Nunca fuimos tan asquerosamente dulces", olfateó Rose, cruzando los brazos sobre su pecho.
"Sí, nunca hemos sido así de cursis", coincidió Emmett.
Apoyé mi cabeza en el hombro de Edward, sonrojándome.
"¿Debo recordarte lo angustiado que estabas cuando le preguntaste para ir a la fiesta de graduación? Cualquiera hubiera pensado que le pediste matrimonio," dijo Edward, sarcásticamente.
"¡Ella estaba molesta conmigo en ese momento! ¿No te acuerdas que nosotros pelea–"
"¡Porque fuiste un idiota!" Rose siseó.
"Y ellos dicen que nosotros peleamos...", murmuró Edward.
Yo no podía dejar de reír. "Son tiernos", le dije. En ese momento llegaron nuestras pizzas.
"Y ahora, dan náuseas", se quejó Edward, señalando con la pierna hacia la silla de Emmett. Su cabeza se levantó de la cara de Rose y miró hacia nosotros.
"¿Qué demonios, hombre?"
"Algunas personas están comiendo aquí", dijo Edward, arrogantemente.
"¡Voy a demostrarte que es comer, pedazo de mierda!" Emmett cogió un poco de salchicha de la pizza y se la lanzó a Edward, pero aterrizó en mí. Lo cogí de mi camisa y se la tiré, golpeándolo en el centro de la frente. Ni siquiera había intentado apuntar, pero estoy segura que si lo hubiese hecho no habría conseguido lograrlo.
"¡Bella!" -gritó. Antes de darme cuenta de lo sucedido, vi un trozo de pizza acercándose a mi cara. "Ahora te ves mucho mejor."
Yo estaba en shock. El primero que se movió fue Edward, pero no para herir a su hermano. Él tomó una servilleta y limpió la salsa de tomate de mi cara, riéndose entre dientes. "Eres todo un espectáculo".
Todos se reían, y yo no podía seguir aguantando la risa así que me uní a ellos. Después nos calmamos, nos comimos la pizza y luego las chicas me arrastraron a su habitación a fin de prepararme para la presentación.
"Todavía no entiendo por qué tuve que ducharme de nuevo. ¡Y no voy a usar ese vestido! Es demasiado corto", me quejé. Estaba sentada en la cama mientras Rose me arreglaba el pelo.
"Olías a pizza".
"¿Y de quién es la culpa?" Me rompió.
"Tú empezaste," dijo Rose.
"¿Yo? ¡Edward empujó la silla! ¡Yo estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado!"
"Tu lo arrojaste para atrás. Debiste saber que significaba guerra."
"Mejor dejen de pelear. ¿Qué piensas de esto, Bella?" Alice preguntó, mostrándome una falda corta y una camisa a cuadros. "¿Tal vez con corbata?"
"Me gusta, pero no la corbata."
"Eso sería darle un detalle muy elegange. No seas difícil".
Suspiré y me deje caer en la cama. ¿Para qué me pregunta cuando igual hace lo que quiere?
Cuando terminaron, me parecía increíble. Tenía que confiar en ellas más a menudo. Pero los nervios aún estaban allí, así como en un mal presentimiento.
Ahora mismo estaba en el backstage con Nathan, preparándome para la presentación del proyecto. De pronto, Ángela se precipitó hacia mí, con la cara roja.
"¡No puedo encontrarla!" lloriqueó.
"¿Qué?" Le pregunté en voz baja, queriendo creer que no estaba hablando del CD con el trabajo.
"¡La presentación! La tenía. ¡Lo juro! Me fui al baño y..." ella gimió.
Alguien anuncio nuestros nombres, mientras una chica se acercó.
"Se te cayó esto", dijo la niña a Ángela.
Sonreí, relajándome cuando vi el CD. Nos acomodamos y nos acercamos al Jurado. Angela se sentó en una computadora portátil en una esquina mientras Nathan tomó las pizarras de donde el jurado las había puesto. En eso, levantó la cara y me lanzó una mirada de preocupación muy intensa. Señaló con la cabeza que me acerque.
"¡Bella, tenemos un minuto y están en ruinas!" dijo asustado.
"¿Ruinas?" Le pregunté aterrada. Miré las pizarras en las que habíamos trabajado tan duro... para verlas destruidas. ¿Por qué tengo que tener estos malos presentimientos? "Vamos a utilizar sólo la presentación. Deja que Ángela muestre algunas diapositivas a continuación, vamos y empezamos a hablar, ¿de acuerdo?" Le susurré.
"¿Por qué se ríen?" -preguntó, sorprendido, cuando oímos que la gente empezó a reírse y abuchear.
El Señor Harrison, el director del club de la Tierra se apresuró a nosotros, escandalizado.
"¿Te importaría explicarme qué es lo que la señorita Webber le está mostrando los estudiantes? ¿Qué es lo que tiene que ver con la Tierra?" -gritó.
"¿Qué? Es sobre-" Comencé explicando al mismo tiempo que Nathan le mostró las pizarras.
"¡Alguien las ha destruido!" él gimió. Cuando lo dijo, me di cuenta de por qué la chica que le trajo el CD a Ángela me resultaba familiar. Ella era la hermana de Jacob Black. Él había hecho esto.
Qué es lo que está en la presentación de diapositivas?" Le pregunté a señor Harrison, tentativamente.
"Debí saber que ustedes no lo hicieron." Suspiró al mismo instante que Ángela se apresuró a nuestro lado, llorando.
"¡Alguien arruinó nuestro CD!" -gimió.
"¿Qué pusieron?" Le pregunté con los dientes apretados queriendo ir al otro lado de la cortina y gritar a todo el mundo que deja de reír.
"Algunas fotos...", me dijo, ruborizándose. Esperé a que siguiera. "De ti y un chico... Black creo..." tragó saliva. "Medio desnudos..."
Sentí que la sangre salía de mi rostro al recordar cuando tomó esas fotos. ¿No era suficiente lo que le había hecho a Edward? ¿Por qué me hacía esto a mí? ¿Qué le he hecho a él?
"¿Cerraste la laptop?" le pregunté. Ella asintió con la cabeza. "Quédense aquí. Los dos," ordené. Me llené de valor, tomé las pizarras en ruinas y mi discurso y crucé la cortina. Todo el mundo quedó en silencio. Fui al micrófono y me tragué las lágrimas y el orgullo para empezar a hablar.
"No me importa quién creyó que esto sería gracioso, pero no lo es. De todos modos, este incidente no me va a impedir hablar de mi proyecto. Yo, junto con Nathan Willis, Ángela Webber, Ben Cheney y Michael Newton trabajamos duro para este momento. No voy a dejar que Jacob Black lo arruine".
Los estudiantes empezaron a hablar, creando rumores. Me aclaré la garganta con fuerza. "Si me permiten presentarlos como se debe, voy a invitar a Angela y Nathan al escenario conmigo".
El jurado asintió con la cabeza, mirándome sorprendido de que tuviera las agallas para volver después de lo que cada uno debió haber visto. No quería saber lo que las imágenes mostraron.
Ángela sostuvo las pizarras mientras Nathan y yo exponíamos lo que debería haber estado allí. Después de terminar, huí del escenario y toda mi actitud fría subió cien grados. Me dejé caer contra la pared, enterrando la cabeza entre las rodillas y dejando caer las lágrimas.
"¿Bella?" Oí a Edward decir, luego su mano tocó mi cabeza. "Estoy aquí", susurró y me abrazó.
"¿P-por qué? ¿Por qué yo?" hipé y envolví mis brazos alrededor de su cuello.
"Porque él ha cambiado. Mucho", espetó. "No puedo quedarme por mucho tiempo, sin embargo," murmuró en mi oído.
"¿Por qué?" Le pregunté, volviendo la cara hacia él. Me miró con timidez y me lanzó su sonrisa. "¿Qué hiciste? ¡Edward!" -Grité, horrorizada.
"Al segundo que vi las fotos, lo fui a buscar. Tuvo el descaro de estar allí y... digamos que lo invité afuera".
"¿Peleaste con él?"
"No tuvo ninguna posibilidad. Terminó y ni supo qué lo golpeó", se rió y me besó en el cuello, acariciando mi espalda con sus manos.
En el fondo, oí señor Harrison anunciar el ganador. Enterré mi cabeza en el pecho de Edward, con el deseo de no escuchar nada.
"¡El tercer equipo es el ganador! ¡Isabella Swan, Nathan Willis, Angela Webber, Ben Cheney y Michael Newton...!", y empezó a divagar sobre nuestro evento desafortunado. ¡Ganamos!
Miré a los ojos de Edward que me miraban muy abiertos, estaba sorprendido. "¿Lo he oído bien?" susurré.
Me dio vueltas en el aire antes de darme cuenta que estaba en sus brazos. "¡Lo hiciste, nena, tú les mostraste cómo se hace!" -gritó él, besándome profundamente.
"Tengo que... ir... allí..." Tropecé con mis palabras. Estaba en shock.
Edward tomó mi mano y me acompañó al escenario, subiendo allí conmigo. En ningún momento me dejó soltar su mano. El señor Harrison le lanzó una mirada asesina, pero no lo despidió. Me alegré, porque gracias a él me mantenía en pie.
Cuando el decano me dio el pequeño diploma por el mejor proyecto, murmuró algo a Edward. "Te estaré esperando en mi oficina cuando esto termine".
Me sentí furiosa como mierda. No fue culpa de Edward, después de todo. Él sólo había cuidado de mí.
"¿Por qué no buscan a Jacob Black o tal vez a Sam Uley?" Di un paso adelante y la cabeza del decano se dirigió a mí, sorprendido.
"¿De qué está hablando, señorita Swan?"
"Optó por no creer en lo que la madre de Edward le dijo hace unos meses. Ellos hicieron daño a Edward. Y ahora, nos humillaron... me humillaron", murmuré las últimas dos palabras. "No culpe a Edward, él simplemente trató de salvar mi orgullo".
El decano nos miró pensativamente y luego asintió. Tomó el micrófono y le dijo a Sam y Jacob que vayan a su oficina.
Edward puso su brazo alrededor de mí y me dirigió al exterior. "¿Puedo preguntarte algo?" -susurró.
"Por supuesto".
"¿Fueron Photoshop?"
"No lo sé... No me fijé en las fotos."
"¿Te vio medio desnuda?"
"Fue hace mucho tiempo. Estábamos en una fiesta..." murmuré, arrepintiéndome de haber aceptado ir con él a esas fiestas.
"¡Ese bastardo! Podría matarlo", susurró Edward, abrazándome contra su pecho y besando mi frente. "Debo decirte que Rosalie está enojada contigo. No pueden esperar para hablar contigo."
"¿Qué he hecho? ¿Ella no entiende que yo no tenía idea de que iba a hacer esto?"
Fuimos a la habitación de Emmett, donde se habían reunido. Rose nos miró desafiante, Alice parecía decepcionada, Jasper miraba intrigado y Emmett estaba hirviendo. Perfecto.
"¿Se dan cuenta que yo no pedí esto?" -Grité, explotando.
"¡Estabas consciente de que tal cosa podría suceder cuando se estaban chupando la cara!" Rose lanzó un grito.
"Nunca pensé que sería capaz de traicionarme."
"¿Te escuchas? ¡Traicionarme!" ella soltó un bufido.
"Cálmate, Rosalie. Bella no hizo nada malo. Estaba acostumbrada a..." Edward tomó mi lado. Una vez más.
"¿Estás hablando conmigo? ¡Creí que me odiabas!"
"¡Estoy tratando de hacerte entrar en razón! Bella es inocente en toda esta mierda."
"Yo no creo que ella es inocente, si tu me entiendes", se burló ella-.
Cogí el codo de Edward antes de que pudiera saltar sobre ella. "No," dije en voz baja, mis lágrimas me cegaban.
"¿En realidad escuchas a una niña?" -preguntó ella, entretenida.
"¿Por qué has venido aquí?" Emmett preguntó en voz alta, sobre la voz de su novia.
"Quería celebrar. Ganamos a pesar de todo, pero he cambiado de opinión." Tome la mano de Edward y me lo lleve de allí. Él tomó la iniciativa, y nos fuimos a su habitación.
"Lamento cómo resultó la noche".
"¿Estás pidiendo disculpas?" le tomé el pelo.
"Deberías apreciar el gesto. Te defendí de la Reina Perra".
"Gracias," dije, y me dio un beso en la mejilla. "¿Qué debemos hacer? Tengo muchas ganas de celebrar."
"Tengo un poco de cerveza si quieres", ofreció.
Asentí, y me trajo un par de cervezas de la nevera. Me encantaba su habitación. Podría vivir aquí, pero por supuesto... si él se fuera.
"¿Por qué te ríes?" -preguntó, abriendo mi cerveza.
"Estaba pensando en mudarme a tu habitación", le dije con sinceridad. "Por supuesto, tu no estarías aquí".
"No me vas a enviar con Tanya, ¿verdad?"
"¿Miedo?"
Se estremeció y levantó su cerveza.
"¡No!" Exclamé antes de que la tome. Acerqué mi botella para brindar y luego tomé un trago.
"Eres extraña."
"No has dicho una mala palabra en la última hora, creo", reflexioné.
"¿Quieres que te diga algo sucio? Tal vez te gusta mi lado malo" -preguntó, moviendo las cejas.
"¡Eres imposible!"
"Bueno, me han dicho que soy imposible de resistir. Hagas lo que hagas."
"Cullen", le advertí.
"¿Estamos de nuevo con eso? ¿Qué coño ha pasado con los nombres de pila?"
"Ahí están las palabras sucias que he extrañado."
"Cuidado con lo que deseas".
"¿Podrías hablarme sucio?" Sonaba más morboso una vez lo dije en voz alta. Me sonrojé y me ocupé con la cerveza.
Edward llegó a mi lado y me plantó un beso húmedo en la mejilla. "Tu rubor me pone tan jodidamente duro".
Un escalofrío me recorrió la espina dorsal. Uno bueno.
"Tu timidez hace que seas mucho más atractiva, tan interesante. Sí", susurró con vehemencia. "Me encanta tu rubor, es tan caliente."
Pensé que mi rubor se convertiría en permanente. "¿Qué estás haciendo?" Le pregunté, empujándolo cuando empezó a lamer mi cuello. Se sentía tan bien, tan jodidamente bien...
"Creo que hemos tenido bastantes citas, y nos conocemos muy bien. Sólo siente, esta noche."
Él había dicho algo así, en diciembre, y yo no quería pensar en eso.
"¿Como cuantas muchas citas hemos tenido?" -Pregunté, tratando de detenerlo.
"Bella, si no quieres, di que no", dijo, volviéndose hacia mí.
"Yo... no lo sé", le dije con sinceridad.
Se detuvo y me miró con recelo. "Estás insegura. ¿Qué te hace dudar de esto? ¿Son mis acciones anteriores...?", me preguntó, mirando derrotado hacia abajo.
Una risita nerviosa escapó de mi garganta. Me miró divertido. "¿Acaso Edward Cullen está... avergonzado?", le tomé el pelo.
"Esas palabras no van juntas, Swan."
"Ah, estamos de vuelta a las formalidades," gemí con fingido horror.
"Mira Bella, hemos recorrido un largo camino, pero todavía no sé cómo decir esto bien así que lo voy a decir a mi manera. ¿Quieres follar o no?"
Esta vez realmente me reí, y hasta llegué a derramar lágrimas. Sentí que mis mejillas y los músculos de mi estómago dolían, pero no podía dejar de reír.
"Estás arruinando mi estado de ánimo", se quejó. "¿Qué demonios es tan divertido?"
"Tus palabras..." jadeé, faltándome el aire.
"¿Debería hablar dulcemente y reformularlo en algo más cursi? ¿Quieres hacer el amor?"
Mi corazón se detuvo por un nanosegundo para después reiniciar a doble velocidad. ¿Acababa de decir hacer el amor? Amor? Edward Cullen... ¿amor? ¿Me ama...?
"Eso es algo que realmente no va con tu nombre," solté sin pensarlo.
"¿Eh?"
"Amor", susurré la palabra como si decirlo más fuerte significara algún tipo de maleficio.
Sus ojos se suavizaron y por un segundo no era el chico malo que yo conocía. "¿Por qué no? Yo soy capaz de eso, ¿sabes?"
No sabía si estaba preparada para esta conversación. Traté de esquivarla. "Hagámoslo".
"Creo que debemos esperar". ¿Acaso era bipolar? Hace un minuto me quería coger, según sus palabras.
"¿Quieres ir al cine mañana?" me preguntó, haciendo caso omiso de mi expresión confusa.
"Ehh...".
"Es una respuesta de sí o no, Bella."
"Sí," dije, todavía confundida.
"Genial, y después nos vamos a almorzar". Parecía estar animado. "¿Qué te gustaría?" -preguntó él, buscando su teléfono.
"¿Por qué estás haciendo esto?"
"¿No dijiste cita, luego beso, luego salir un poco más y al final si ambas partes quieren lo mismo... tener relaciones?"
Asentí con la cabeza. "Hicimos todo".
"Hemos tenido sólo unas pocas citas".
Le dejé ganar. No dije nada y salí de la cama. "Hey!" Su mano me detuvo. "¿A dónde vas?"
"A dormir..." Respondí.
"Quédate aquí". Ya había pasado muchas noches en su habitación. Cualquiera podría haber pensado que ya me había mudado aquí.
"Tu sofá todavía está lleno de peluches".
"No has dormido en el sofá en mucho tiempo. Ahora veo lo jodidamente estúpido que fui. Debería haberte dado la cama esa vez, hace unos meses."
"Mejor no. Sigo siendo reacia a quedarme aquí". Me reí y le revolví el pelo.
"Cambio las sábanas cada semana. ¿Quieres que compre una cama nueva?" Edward me estaba hablando en serio.
"No, Edward. Me voy a mi habitación."
"Te acompaño", se ofreció, y saltó de la cama en un movimiento rápido, sonriéndome. Puse los ojos en blanco y nos dirigimos hacia la puerta.
La abrí y me estrellé contra una persona que probablemente estaba a punto de tocar la puerta. Mi frente estaba latiendo.
"¿Bella?" Oí a Edward preguntar con preocupación.
Me froté la frente y centré mi mirada en la intrusa. Había una niña, que posiblemente la había visto antes, pero no estaba segura. ¿Qué estaba haciendo aquí a estas horas? ¿No habían comprendido que él era mío?
"He estado en tu habitación y tu compañera de cuarto me envió aquí", me dijo. Oh, ella me estaba buscando.
"¿Sí?" Le pregunté. Un gemido escapó de mí cuando mi frente comenzó a palpitar más. "¿Tienes algo para la cabeza?" Me volví hacia Edward. Él asintió y desapareció hacia su cuarto de baño. "¿Qué puedo hacer?" Le pregunté a la chica, centrándome en ella de nuevo.
"He oído que es tu trabajo como asesora es hacer esto y me preguntaba si podrías venir a mi edificio... para que me ayudes a parar esa juerga. Están enloqueciendo y ya son las 02 a.m."
"¿Eres de mi año?" -Pregunté, tomando la píldora que me dió Edward y tragándola con agua.
"Está en mi clase. ¿Qué edificio es? Yo voy", se ofreció.
Ella dijo cual era el edificio y me congelé. Ella estaba en el edificio de Jake. No podía ir Edward allí. Ahora no. Edward pareció darse cuenta de ello demasiado rápido porque se puso sus zapatos y desapareció de la habitación antes de que pudiera detenerlo.
La miré aterrada. "Muéstrame el camino", le dije, cerrando la puerta detrás de mí.
"Soy Briana, por cierto."
"Bella", le dije mecánicamente y querido que mis piernas comenzaran a moverse más rápido.
"Estoy feliz por lo de esta tarde, te lo merecías".
"¿Qué?" -Le pregunté, parándome. ¿Era una trampa o algo así?
"Ganaste a pesar de lo que les hicieron."
"Oh... bien. Gracias," murmuré y continué mis pasos.
Nos detuvimos frente a la habitación de Jacob. La puerta estaba abierta, y pude oír a la gente gritando algo desde el interior. "Pelea, Pelea."
Me abrí paso por dentro, empujando a la gente fuera de mi camino hasta que los vi en el centro del círculo. "¡ALTO!" Grité, con mi voz quebrada.
La cabeza de Edward se volvió hacia mí, con el puño congelado en el aire. Jacob no se detuvo. Su puño se puso en contacto con uno de los ojos de Edward o cerca de ellos, de todos modos. Se tambaleó y retrocedió. No podía verlo dañado, ¡no cuando sabía lo que le hicieron a él de niño!
"¡ALTO! ¡Ustedes no pueden responder la violencia con violencia!" Grité, sonando como un padre.
Dos chicos mayores les separaron y yo estaba agradecida por ello.
"¡Espera! ¡Suéltame!" Jacob gruñó, luchando contra el muchacho que lo sostenía.
"¿Cuál demonios es tu maldito problema, Black?" Edward gritó, forcejeando con el muchacho que lo sostenía a él, dándole codazos en su estómago.
"¡Los hombres como tú no deberían existir! ¡Le hiciste daño a mi hermana!"
"¿Qué coño ha pasado en este tiempo? ¡Antes hacíamos todo hombro a hombro!"
"¡Crecí, a diferencia de ti!" Jacob gritó, todavía pataleando en el aire, peleando contra el individuo que lo sostenía.
"¡Tu te pegaste a la mierda de Uley, eso es lo que pasó!"
"¡No digas nada de Sam! ¡Fue expulsado y enviado a la cárcel!"
"¡Porque trató de matarme!" Edward gritó.
No podía escucharlos más. Me las arreglé para salir de la habitación justo cuando escuché a Jacob diciendo. "Eso funcionó a tu favor. ¡Ya tienes a Swan!" Hubo otra conmoción, pero no me volví para verlos pelear de nuevo.
Los dos eran culpables. ¿Cuándo iban a entender eso? Uno más que el otro, pero ambos habían hecho cosas malas.
Caminé con dificultad hasta mi habitación y encontré a Tanya despierta, hablando por teléfono. Sus ojos se abrieron cuando me vio y murmuró algo en el teléfono antes de colgar.
"¿Has oído?" -me preguntó casualmente.
"¿Qué?" Le pregunté con voz cansada, cambiándome a una pijama.
"La pelea entre Edward y Jacob ese chico mmm... Black".
"Yo vengo de allí. Están bien", le corté y me metí bajo las sábanas. "Buenas noches".
"¿Qué es lo que vio en ti? Yo hubiera estado allí con él", Le oí decir. Decidí no hacerle caso.
NOTAS TRADUCTORA:
1. Por favor, no odien a Jake. Él es el bueno. Él quería ser el chico bueno - ustedes verán en el próximo capítulo de lo que estoy hablando.
2. Pronto estaran listos los Outtakes de la infancia de Edward, les dejo saber tan pronto lo termine de editar.
3. Como notaron estoy subiendo un capitulo temprano y otro en la tarde, eso se debe a que ya tengo bastantes traducidos y no quiero dejarlas esperando tanto tiempo, pronto comenzare a subir solo uno al dia ya que no quiero que se queden mucho tiempo sin capitulo y voy poco a poco con los que faltan.
4. Me preguntaron cuantos capitulos son y les digo desde ya que son 90 mas al rededor de 10 OUTTAKES, ya la mitad esta traducido asi que no se preocupen.
OJO: Si alguien puede ayudarme y ser mi beta seria de gran ayuda, tengo dos trabajos mas estoy en mi maestria a tiempo complete (ni pregunten como divido mi tiempo, jajajaja) Si alguna puede ayudar a corregir me envia un DM no es necesario que sepa ingles ya que le enviare el capitulo traducido.
No olviden dejarme sus REVIEWS de lo que piensan del fic.
Gracias por leer y sorry por la nota tan larga de hoy.
Besos
Nyssa
2/28/2016
