Ocultando sus ojos tras unas gafas de sol, Rachel Berry caminaba por los pasillos del McKinley tan lento como podía. Incluso los ávidos pasos de los agitados estudiantes retumbaban en su cabeza. Quinn observaba como la morena se aproximaba con cara de malestar y cuando la mini-diva estuvo lo suficientemente cerca, cerró su casillero con todas las fuerzas que tenía.

- R: "¡Quinn!" – Exclamó molesta.

- D: "¿Qué pasa enana?" – Dijo con antipatía. Desearía haberla llamado RuPaul o ManHands como en los viejos tiempos, pero por más que quería, sus labios no le hicieron caso a su cerebro.

A Rachel no le extrañó la ofensa, recordaba lo que había sucedido la noche anterior. Suponía que la rubia estaba enojada, pero ella lo estaba aún más gracias al beso negado.

- R: "Voy a obviar ese insulto… ¿Podrías por favor bajar tu tono de voz y hacer el menor ruido posible?"

- Q: "Creo que no podré complacerte" – No llegó a gritar, pero habló como si Rachel estuviera al otro lado de una línea con interferencias.

- R: "Que demonios, supongo que me lo merezco" – Dijo muy bajito, pero logrando que la rubia la escuchara.

- Q: "Si que te lo mereces, enana…" - Dijo por fin con un tono apropiado para los oídos de Rachel.

La morena sonrió

- R: "Si quieres ofenderme dime RuPaul o alguno de esos apodos a los que me tenías acostumbrada… 'Enana' se escucha lindo si viene de ti" – Le guiñó un ojo y en cámara lenta siguió su camino hacia su clase.

Quinn la siguió con la mirada y cuando ya casi no podía verla caminó rápido hasta alcanzarla

- Q: "Luces realmente mal… Aunque no peor que anoche mientras hacías el ridículo" – Dijo la rubia con total seriedad.

Rachel seguía caminando sin hacer caso a la rubia

- Q: "¿No piensas decir nada?"

- R: "No quiero pelear contigo"

- Q: "Pero yo contigo sí… ¡Me arruinaste la noche!"

- R: "¿Yooooooooo? ¡Eres increíble! Mejor no hablemos de expertas en arruinar cosas"

- Q: "Al parecer yo soy el único ser pensante entre las dos… Yo si pienso Rachel, e intento no arruinar las cosas"

- R: "Como digas…"

Rachel entró a su clase sin hacerle mayor caso a las palabras de la rubia. Aunque no había olvidado lo que pasó, en ese momento logró revivirlo. El mal humor se hizo presente, no entendía como después de besar a medio Club Glee, Quinn se había negado a besarla… Pensaba que después de su mini confesión y de esas semanas en las que decidieron no hacer nada al respecto, la rubia había tomado su decisión. No podía culparla si no sentía lo mismo que ella, pero tampoco podía disimular su enojo. Por eso prefería no hablar.


Era hora del almuerzo. Rachel y Finn caminaban hacia el comedor.

- F: "¿Algún problema amor?"

- R: "No" – Sonrió.

Finn subió los lentes de la morena dejándolos reposar en su cabeza. Rió un poco

- F: "¡Que mal te trató la noche!" – Besó los labios de su novia – "Así también te ves hermosa…"

Rápidamente Rachel se puso los lentes de nuevo.

- R: "¡Mal es poco! ¡Me trató peor!"

Fin rió.

- F: "¿Peor que Quinn?" – Volvió a reír- "Estaba bastante pesada anoche… Te regañó, me regañó ¿Lo recuerdas?"

- R: "Claro que si recuerdo que discutió conmigo, pero por qué contigo" – Preguntó extrañada.

- F: "Por dejar que 'hicieras el ridículo'" – Dibujó las comillas.

(...)

Mientras tanto, ya en el comedor, Santana, Britt y Quinn compartían una mesa. Luego de mucho insistir, lograron que la rubia se sentara con ellas y no con su nuevo grupo.

- S: "Lo siento Quinny, yo le cuento todo a Britt, además, ella sabe muy bien qué puede decir y qué no, cierto Britt Britt?"

- B: "Claro Santi" – Dirigió su mirada a Quinn – "Puedes preguntarle a Lord Tubbington ¡Guardo muchos de sus más grandes secretos!"

- S: "¿Ves? Con Britt y conmigo tu calentura con RuPaul estará a salvo"

- Q: "¡Santana! Ninguna calentura, respeta…" - Tomó un poco de su comida y se la lanzó a la latina pero ésta en un acto reflejo la esquivó.

Rachel recibió lo que le correspondía a Santana. Quinn bajó su rostro y lo cubrió con sus manos, no podía tener peor suerte. Finn se enojó, si la rubia no había cambiado no permitiría que siguiera molestando a Rachel, soltó su bandeja, tomó un poco de comida y se la lanzó a Quinn. Rachel no pudo ocultar su disgusto y sin pensar en lo que hacía tomó un envase de salsa y lo vació sobre su novio. A lo lejos Jacob gritaba

- J: "¡Guerra de comidaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!"

El comedor era un completo caos, comida iba y venía, los gritos no cesaban y la desesperación de los mejores vestidos tampoco. Becky corrió a la oficina de Sue, ésta inmediatamente se dirigió al sitio con su altavoz

- Sue: "¡Deténganse YA!"

Todos se congelaron ante la voz de la entrenadora.

- Sue: "Quiero saber YA quienes son los responsables de este desastre"

- F: "La culpable es ella" – Señaló a Quinn.

- S: "Y ella" – Santana señaló a Rachel, vengándose del chico alto por delatar a su amiga… Y de paso le cobraba a Rachel (una vez más) la derrota de las nacionales.

- Sue: "Ustedes dos se vienen conmigo" – Las sujetó fuertemente por los brazos arrastrándolas hacia la dirección.

- Director Figgins: "Estoy cansado de los problemas con tus chicos, Will"

- Q: "Yo ya no pertenezco al coro" – Dijo con rebeldía

- W: "Sigues siendo parte de mis chicos, Quinn"

- DF: "Yo estoy muy ocupado en cosas más importantes. ¡Encárgate de ellas! Estoy cansado de los conflictos entre estas niñas"

- W: "No se preocupe, trataré de solucionarlo de la mejor manera"

- DF: "Eso espero…"

- W: "Síganme chicas"

Caminaron hacia el salón de orientación. Will le pidió a Emma que los dejara solos por un momento.

- W: "Quinn, Rachel" – Dijo mirando a cada una – "¿No se estaban llevando bien? ¿Era necesario llegar a esto?"

- R: "Pero Mr. Shue" – Dijo mirando a Quinn – "No tenía la intención de…"

Will la interrumpió.

- W: "No estoy interesado en culpables, quiero que vuelvan a hablar como lo hacían hace un par de días. Solucionen sus problemas hablando, no lanzándose comida… "

- Q: "Esto no es necesario, yo no quise…"

- W: "Dije que no quiero culpables. Hablen" – Dijo saliendo del salón y cerrando la puerta a su paso.

Desde el otro lado gritó

- W: "No lo vean como un castigo, solucionen sus problemas, vengo en una hora y espero que me den buenas noticias"

Rachel golpeaba la puerta con sus dos manos

- R: "Mr. Shue, sáquenos de aquí, no hay nada que solucionar, todo está bien entre nosotras… Mr Shue! Mr. Shueeeee"

- Q: "No mientas, no todo está bien entre nosotras"

- R: "Porque tú lo quisiste así… Yo no me negué a besarte ni voy por los pasillos diciendo que hiciste el ridículo y mucho menos he iniciado una tonta guerra de comida"

- Q: "Eso no iba para ti… Estaba jugando con Santana"

- R: "Y yo debo creerte…"

- Q: "Es tu problema"

Rachel la miró con ganas de asesinarla, pero como no podía hacerlo, optó por sentarse en una de las sillas que ocupaban el lugar. Quinn seguía de pie.

- Q: "¿Te gusta Blaine?"

Rachel no podía creer lo que escuchaba

- R: "¿Qué? Es la pregunta más estúpida que he escuchado en mi vida"

- Q: "Esa no es una respuesta"

- R: "¡Claro que no Quinn! ¡Por Dios! ¿Acaso no me escuchaste cuando te dije que el motivo de mi confusión no es un hombre?"

- Q: "Bueno" – Quinn sonrió – "Tampoco es que Blaine clasifique como hombre, HOMBRE"

Rachel quería fulminarla con la mirada.

- Q: "Era una broma"

- R: "No me hace gracia"

- Q: "Ayer estabas bastante… 'Alegre'… con él"

- R: "¿Tú te estás escuchando?"

Rachel estaba cada vez más molesta. Quinn no contestó.

- Q: "Ya una vez Blaine cuestionó su sexualidad por ti"

- R: "Y la confirmó también por mi… ¡No puedo creer que estemos hablando de esto!" - Bajó su cabeza y la movía de un lado a otro.

- Q: "De eso se trata el castigo, ¿No? Que hablemos y solucionemos nuestros problemas…"

- R: "Pues perfecto, todo solucionado… Yo me olvido de tu rechazo, me olvido de esta conversación absurda y seguimos con nuestras vidas" - Dijo mirando fijamente a la rubia.

- Q: "Yo intento entenderte, tengo dudas y por eso pregunto, tú no eres capaz de hacer lo mismo, solo me cuestionas y me cuestionas por el fulano beso"

- R: "Un beso que no se dio gracias a ti"

- Q: "¿Todo se resume en un estúpido beso?"

- R: "Sí, todo se resume en un estu…"

Rachel no pudo seguir hablando, Quinn se abalanzó sobre ella besándola casi salvajemente. Rachel no movía sus labios, al contrario, los cerró tanto como pudo… Quinn pensaba en lo que estaba haciendo: No había besado a Rachel en aquel juego porque no quería que su primer beso fuera así, ante la vista de todos e inspirado por un juego. Ahora la situación no era muy distinta; sí, estaban solas, pero el beso había sido inspirado por la rabia… No había nada de especial en él.

Lentamente se fue separando reprochándose el haber arruinado todo y de manera definitiva. Abrió su boca para disculparse pero Rachel puso su mano sobre la parte posterior de la cabeza de la rubia y suave pero firmemente la atrajo de nuevo a su rostro y posó un tierno beso sobre su labio inferior. Sin separarse demasiado, Rachel se levantó de su silla y volvió a besarla, obligando a la rubia a seguir su ritmo… Quinn posó sus manos en las mejillas de la pequeña diva. Estaban perdidas en un tierno y profundo beso, se habían olvidado por completo de la fiesta, las discusiones y el lugar en el que estaban…

- R: "Así sí" – Dijo antes de continuar besando a la rubia.

- Q: "Mmmmjú" – murmuró. Ahora era ella quien dirigía el beso.

A lo lejos se escuchaba la voz del profesor Schuster, parecía imposible separarse, pero tenían que hacerlo… Lo lograron justo a tiempo, segundos antes de la entrada del profesor.

- W: "Y bien, ¿Cómo les fue?"

Ambas estaban agitadas, por el susto, por el beso… Los besos… William lo notó.

- W: "¿Volvieron a discutir?"

- R: "¡Y de qué manera!" – Contestó Rachel, riendo. Quinn también reía ante la ocurrencia de la pequeña. Ninguna podía apartar sus ojos de los de la otra.

Will las veía extrañado… Estaba convencido de que habían vuelto a discutir. Rachel reaccionó y lo miró

- R: "No se preocupe Mr. Shue, todo está bien entre nosotras, ¿Cierto Quinn?"

- Q: "¡Estupendo!" – Dijo sonriendo.

Schuester tenía sus dudas

- W: "No… no se van de aquí sin antes darse un buen apretón de manos…"

- R: "¡Hasta un abrazo, si quiere!" – Dijo saltando sobre la rubia y abrazándola fuertemente.

Quinn tuvo que ahogar un suspiro que amenazaba con delatarlas. Correspondió el abrazo mirando al profesor

- Q: "De verdad todo está bien" – Sonrió.

William las dejó ir no sin antes emitir un nuevo sermón sobre la importancia de la amistad y aprovechar el momento para pedirle a la rubia que regrese al club Glee. Quedó más que satisfecho al escuchar a la rubia decir que lo pensaría.

Rachel y Quinn salieron de la sala de orientación con una enorme sonrisa. Ya era tarde y los pasillos del McKinley estaban desiertos. Disfrutaban de la soledad y del silencio. No se atrevían a hablar, se regalaban tímidas miradas y sonrisas. Rachel tomó a Quinn por la cintura y la atrajo hacia ella, Quinn hizo lo mismo con el hombro de la morena. Caminaban hacia la salida cuando notaron una presencia al final del pasillo.

Shelby y la pequeña Beth estaban de regreso.