9. Veces
Había veces en que Suguru simplemente ya no podía seguir a Tohma. Ya no lo entendía, su primo podía a veces llegar a ser un misterio tan enredado, que perdía incluso el deseo de desenvolverlo y resolverlo. En días así, su primo no era una opción, en el sentido de que Suguru lo evitaba a toda costa. Y si por equis motivo llegaba a cruzárselo, Tohma ni se daría cuenta, dado que su mente andaría en otra parte totalmente ajena, posiblemente todavía persiguiendo al fantasma de su amado Yuki. Y eso solo irritaba aún más a Suguru. En esos casos, Suguru se volvía todavía más insoportable para sus compañeros y K terminaba suspendiendo los ensayos porque Shuichi salía por lo general llorando.
