Capitulo 9

Todo estaba listo, en una semana, seria la gran batalla entre Tarble y Vegeta.

El joven príncipe fue a darle la noticia a su amiga, cuando ingreso al cuarto de la mujer, Bulma estaba bañada y cambiada.

-¿Estas bien?-Pregunto el.

-No puedo estar todo el tiempo pensando en mis fallas, ni culpándome por ellas, lo hecho, ya esta hecho, no puedo hacer mas, debo continuar. Eso es lo que mis padres hubieran querido-Dejo que una bella sonrisa, se dibujara en sus labios.-Yo soy la gran Bulma Brief, no puedo dejarme caer, soy mas fuerte que esto-

El pequeño Tarble pudo ver aquel hermoso brillo, en sus ojos, esos que lo llenaban de paz-Veo que estas muy animada-Repentinamente, la seriedad domino su rostro.

-¿Pasa algo?-La mujer pudo notar la preocupación, en Tarble.

-Bueno, es que yo te reclame con mi padre, pero como tu ya estas marcada, debo pelear a muerte, con la persona que te marco-

Los ojos de Bulma se abrieron en asombro-¿¡Que!?-Trato de respirar, para luego comenzar a gritar-¡No puedes hacer eso!¿¡Acaso no ves que Vegeta te puede matar?!-

Tarble tapo sus oídos-Si, si lo se-Se sentó en la cama, pero no tengo otra opción, es la única manera de que tu…-

La frase del joven, fue cortada por nuevos gritos de la mujer-¡Estoy harta de que ustedes tomen decisiones por mi! ¿¡En algún momento se preguntaron, que es lo que yo quiero?!-La mujer comenzó a caminar, completamente furiosa, de un lado al otro del cuarto-Esto es el colmo-Cruzo sus brazos-Esto ya se esta saliendo de control-

Tarble solo la observaba, aunque trataba de ayudar, sabia que ella tenía razón.

-Ah no, pero esto no va a quedar así-Bulma salio de su cuarto-Vegeta me va a escuchar-Camino completamente ciega, al lugar en donde sabia que lo encontraría, la sala de entrenamiento.

Vegeta estaba solo, lanzando golpes al aire, cuando sintió el abrir de las puertas-Es la mujer-susurro, un poco fastidiado.

Ella dio unos pasos dentro del lugar-¡Escúchame animal!-Grito con todas sus fuerzas.

Vegeta tapo sus oídos-¡Ah! ¡Ya calla ese escándalo mujer!-Descendió, para estar frente a ella-¿Qué quieres? ¿Acaso no ves que estoy ocupado?-Se cruzo de brazos.

-Escúchame bien lo que voy a decirte-Poso sus manos en su cintura-Tu no eres nadie, para reclamar nada-Su mirada reflejaba, la furia del momento-No tienes derecho sobre mi o mi vida-

El tomo su brazo, para luego pasar sus dedos, con su mano libre, por la marca que la mujer tenia en su cuello-Esto es suficiente, como para reclamarte mía mujer-

Sus ojos se clavaron, en la oscura mirada del sayajin-Escúchame cerebro de mono-Se soltó de su agarre-Yo no soy de tu propiedad-Cruzo sus brazos –Espero, no tener que volver a aclararlo-Se giro para darle la espalda al guerrero-

-Esto ya no es por ti mujer-El también le dio la espalda-Es por principios. El poderoso príncipe de los sayajin, no huirá de una pelea, mucho menos, de una a causa de una insignificante humana, por el capricho de un mocoso. Fue Tarble quien eligió esto, y así será-

Ya no había más nada que hacer, tanto Tarble, como Vegeta, estaban completamente dispuestos a seguir con la pelea. Solo quedaba esperar.

El día de la pelea llego antes de lo esperado. En el centro de la gran ciudad, se encontraba el inmenso estadio. Todos los guerreros de clase baja y alta estaban en el lugar, esperando por aquel momento, tan crucial.

En uno de los cuartos reales del lugar, Tarble estaba completamente nervioso, hasta que su padre entro-No podrás.-Dijo el gran hombre a su hijo.

-Debo intentarlo-El joven no tenia pensado darse por vencido.

-Hijo, escucha, no quiero que nada te pase-Coloco una de sus manos, en el hombro del príncipe-Te dije que te daría una ventaja-Apenas si su hijo pudo levantar su mirada, cuando el Rey, de un golpe seco en el cuello, lo dejo completamente inconciente-Esta es mi ventaja-Susurro, mientras acostaba el cuerpo inmóvil de Tarble, en el suelo.

Vegeta estaba parado en un costado del cuadrilátero, cuando pudo ver a un soldado, acercarse al centro del lugar-¡Es hora de comenzar la pelea!-Grito el hombre, mientras la audiencia se estremecía entre gritos-¡Pero nuestro joven príncipe, no podrá pelear!-

-¿Qué diablos dices?-Dijo Vegeta.

Una enorme sombra comenzó a acercarse-Yo seré quien lo reemplace-Dijo el Rey, con una sonrisa-Esta en nuestras leyes, que cuando el guerrero retador, no puede responder en la pelea, su padre deberá hacerlo obligatoriamente-Se paro a metros de su hijo mayor.

-No te metas en esto anciano-

-¿Qué pasa Vegeta? ¿Tienes miedo de pelear conmigo?-El poderoso Rey comenzó a reír con mucha maldad.

-Como quieras-Dijo el sayajin-pero no te tendré piedad, aunque seas mi padre-

La pelea comenzó, ambos se miraron con odio, como si hubieran estado esperando este momento por años, ahora, las cuentas pendientes entre ellos, serian saldadas.

Los gritos, indicaban el incremento en la energía de los guerreros, para luego, lanzarse uno sobre el otro.

Ninguno era golpeado, solo esquivaban los golpes y patadas, demostrando así la velocidad que los dos tenían.

Estuvieron así varios minutos, pero en un descuido, Vegeta recibió un fuerte puñetazo en el rostro, que lo alejo metros hacia atrás, pero rápidamente, se incorporo, para tomar vuelo, y arrojar bolas de energía a su padre.

El poderoso Rey salio volando de entre el humo, para volver a golpear a su hijo, en el estomago, con un rodillazo, y luego darle otro golpe en la nuca arrojándolo violentamente al suelo.

La batalla no era pareja, para ser mas clara, Vegeta estaba recibiendo graves heridas.

Nuevamente en el suelo, el príncipe se levanto lentamente, su hombro derecho le dolía, mientras que la sangre salía de su boca, y por algunas otras partes de su cuerpo, su armadura estaba completamente destrozada, el cuerpo le pesaba, pero no se daría por vencido tan fácilmente.

El Rey solo tenia algunos rasguños, su ropa estaba mal tratada, pero sus energías estaban aun intactas-Esto ya me esta aburriendo-dijo el hombre, mientras se acercaba al mal herido príncipe, una vez que estuvo a un metro de distancia de el, levanto una de sus manos, apuntándolo con la palma-Es hora de terminar con esto-

Vegeta irguió su cuerpo, con mucha dificultad-Prefiero morir de pie-

Nadie supo de donde salio, ni como le fue tan fácil llegar al lugar tan rápido, ni si quiera ella entendía lo que estaba haciendo, pero Bulma corrió, hasta estar en medio de los dos guerreros-¡Ya basta por favor!-

El silencio reino en el lugar, nadie creía lo que estaba sucediendo-¡No es justo!-Grito la mujer-¡Esto no tiene sentido!-Cerró fuertemente sus ojos-¡No puedes matarlo, es tu hijo!-Estaba completamente asustada, pero no permitiría que nadie muriera por su causa-¡Todo esto es por mi culpa, mátame a mi!-

El sayajin herido tras ella, no podía entender el por que de las acciones de la mujer, el fue quien mato a su familia, quien destrozo su planeta, quien le quito todo, quien la humillaba y mal trataba, cada vez que podía, pero aun así, allí estaba, tratando salvarlo. Nuevamente, se repetía aquella escena, como cuando Tarble casi acaba con el.

El Rey miro a la mujer con desprecio-¿Con que tu eres la mujer?-Sonrío- Esta bien, si eso quieres, los matare a los dos-Una esfera de energía se formo en su mano, para luego arrojarla hacia ella.

La mujer cerro los ojos, pero nada paso, cuando los abrió nuevamente, pudo ver a Vegeta parado frente a ella, tratando de contrarrestar el ataque, con otra esfera de energía.

-No lo permitiré-Decía el príncipe, mientras que un fuerte resplandor, salía de su cuerpo- Esta vez, no serás tu quien me salve-Aquella luz que lo rodeaba, comenzó a hacerse mas fuerte, pasando, por unos segundos, a un color dorado-No dejare que me humilles de esta manera.-El poder que emanaba de su cuerpo, aumentaba cada vez mas-¡No la mataras!-Con este ultimo grito, expulso su energía por completo.

Sus ojos cambiaron de negros a celestes, su pelo se volvió amarillo, mientras que su cuerpo, se rodeaba completamente, con un aura dorada.

-Esto no puede ser-Dijo su padre, al ver a Vegeta, trasformarse ante sus ojos, en el legendario súper sayajin.

Solo dos golpes, bastaron para dejar al poderoso Rey en el suelo, gravemente herido-Ahora es mi turno-Dijo el legendario guerrero-Ya no serás el Rey-Con una inmensa bola de energía, acabo con su padre, y la mitad del cuadrilátero.

Todos los Sayajin, vieron la transformación, seguida de la muerte de su soberano.

Un nuevo Rey, había tomado el trono, del planeta Vegita.