--------o.o--------
------
Basado en la serie Gundam Wing---
--
-
Reflejos de cristal--------Capítulo IX--------
"...Trampolines en el alma,
Sonrisas en los ojos e imágenes que rompen el corazón..."
Por
DarkCryonic.
---------------------------
--Llegamos.—Dijo Duo estacionándose frente a la casa. Heero abrió la puerta sin romper el mutismo en el que caímos todos después de verle tirar los teléfonos de Quatre por la ventana. Lo que me hizo pensar en cosas en las que antes no había prestado atención, más al notar la cara de pocos amigos que tenía 02 y que parecía no querer disimular.
Bajamos las cosas de la camioneta para que Duo fuera a devolverla, esperando que cuando regresara las cosas parecieran menos tensas que antes. Aunque algo me hacía dudar de ello.
-------------------------
--Es el viaje más extraño que he hecho a la playa.—Dijo Wu Fei que se había acomodado frente al televisor con una soda y un emparedado.
Estuve totalmente de acuerdo. Las cosas empezaban a volverse extrañas y no me refiero al hecho ya bastante extraño de pasarnos la última semana haciendo cosas que no iban con la imagen de un piloto gundam... Había algo más, que no era tan evidente, pero que parecía brotar en pequeños detalles que empezaba a notar de forma clara.
Primero, estaba esta necesidad mía de prestarle demasiada atención a lo que hacían los demás, más cuando se trataba del 04.
Segundo, Heero parecía demasiado pendiente en molestar a Duo. Y estaba el asunto del lazo que aún llevaba en su muñeca. No había que tener el don de Quatre para saber que allí había algo curioso, por decir algo.
Tercero, Wu Fei, que es la persona más gruñona que conozco, estaba menos gruñón. Hasta había aceptado participar en lo del castillo de arena... Ah y no olvidemos que le ayudó a Duo con eso de su cabello... ¿Será que el sol lo vuelve amistoso? Cof cof cof... Creo que el sol me hace pensar cosas extrañas... ya hasta sueno como Duo.
Volviendo al análisis, creo que necesitamos volver a las misiones pronto o esto podría volverse más extraño aún... Parque de diversiones, supermercado, playa... ¿qué podría venir después? ... ¿asistir a una boda?
---------------
Eran las 10 en punto de la noche cuando nos sentamos a cenar. Duo y Wu Fei parecían algo sonrojados. No pude evitar aprovechar que el trenzado estaba sentado a mi derecha para sacarme una duda poniendo mi mano en su frente, lo que provocó que me mirara con sorpresa.
--Tienes algo de fiebre.—Dije como una respuesta. 02 se había preocupado demasiado de Quatre olvidándose de él mismo.
--No es nada.—Dijo sonriendo.
--¿Insolación?—Preguntó Quatre con preocupación desde el otro lado de la mesa.
--No, yo estoy bien... sólo algo cansado.—Dijo Duo bajándole el perfil al asunto y volviendo su atención a la comida.
--Pero si empeoras...—Intenté decir.
--Sé cuidarme sólo.—Concluyó. Fue en ese momento en que noté que Heero nos estaba mirando con interés, dándome otra cosa para mi lista de cosas extrañas.
--¿Wu Fei?—Pregunté llamando la atención del chino que parecía metido en su propio mundo.
--¿Hm?
--¿Status?—Dije sabiendo que usar una manera más amistosa sonaría algo forzado de mi parte. Dudó un momento mirándonos sin entender. Duo soltó una risita que llamó su atención. Quatre puso su mano en su frente haciéndole moverse con sorpresa.
--Está bien.—Dijo el rubio volviendo a comer.
--¡Claro que estoy bien!—Dijo cruzándose de brazos.
--Esa cara la tiene por lo del segundo lugar...—Murmuró Duo a mi lado tratando de no ser escuchado por el chino.
--Ah.—Solté comprendiendo el verdadero problema... el "orgullo Chang"...--¿Y tú?—Pregunté sorprendiendo al trenzado.
--¿Yo?... Estoy de mal humor porque tengo arena por todos lados...—Dijo volviendo a mirar su plato.
El resto de la cena pasó en silencio y sin notas adjuntas para mi lista de cosas extrañas...
---------------------
--¿Qué hacemos hoy?—Preguntó Duo entrando en el salón a eso de las 11 de la mañana.--¿Qué? ¿Por qué esas caras?
--Es que...—Empezó a decir Quatre.
--Estoy cansado, no cuenten conmigo.—Dijo Wu Fei tapándose la cara con un cojín del sofá.
--¡Aguafiestas!—Soltó Duo dejándose caer sentado junto a Heero que seguía concentrado en terminar de leer el periódico.
Por mi parte estaba hojeando un libro que había encontrado por ahí tratando de hacerme el desentendido .
--¿Quatre?
--Pues no se me ocurre que podríamos hacer.—Dijo sonando tranquilo. Creo que es el único que no teme los arranques de "hagamos algo divertido" de Duo.
--El ánimo que desbordan me deja sin palabras...—Soltó Duo ganándose más de una mirada fría.—OK, ya entiendo. Quatre...¿Vamos al cine?—Preguntó de pronto con entusiasmo.
--¿Cine?
--Ajá... podemos pasarnos una tarde entera en el centro comercial. –Dijo olvidándose del resto y de que supuestamente teníamos que pasar desapercibidos en nuestra estadía... cosa que aún no parecía entender del todo.
--Suena bien.
--Ok. Vámonos ahora mismo.—Dijo poniéndose de pie y llevándose al rubio del brazo.
----------------------------------------
3 horas después...
Silencio. Silencio y más silencio... en toda la casa.
Después de comer algunos emparedados y una taza de café cada uno se había volcado a pasar el día de la forma acostumbrada.
Wu Fei estaba durmiendo; Heero, leyendo un manual de no sé qué y yo, pues sentado junto a la ventana esperando que el día terminara.
--¿Trowa?
Heero me mira por sobre el manual con cara de pregunta. Me le quedé viendo esperando que preguntara.
--Yo...—Bajó la mira arrugando el ceño al mismo momento en que cerraba el manual y lo dejaba a un lado del sillón. Al ver que se mantenía aún buscando las palabras...
--¿Quieres ir por ellos?
Sus ojos volvieron a verme con algo de sorpresa. Bueno, era algo obvio lo que quería. Dos de los más vistosos pilotos Gundam paseándose en un centro comercial a la vista de cualquiera que pudiera identificarlos.
--No creo que sea buena idea.—Dije volviendo a centrarme en la ventana. Empezaba a dudar el origen de nuestra idea de ir a buscarlos. Era por la misión o por algo más.
--¿Por qué?
-- Son adultos y no siempre estaremos para que no se metan en líos...—Dije obviando parte de mis pensamientos sobre aquello.
--Hm...
--¿Por qué llevas aún el lazo de Duo?—Pregunté como si nada. Como respuesta obtuve silencio y una mirada extraña.
Yo y mis preguntas. No es que me la pasara preguntando y haciendo vida social... nada más alejado. Pero cuando me daba el tiempo de entablar una conversación siempre tenía la oportunidad de lanzar una de mis preguntas impertinentes... quizás por mera curiosidad... o por ver una cara de confusión, como la veía ahora, en personas que no parecían ser fáciles de sorprender.
Volví a mirar por la ventana dándole espacio nuevamente a Heero de reponerse. Crucé mis brazos sobre el pecho y sonreí levemente... Había sido jugar sucio preguntar aquello.
--Vamos.—Dije poniéndome de pie y alejándome de la ventana.—Es mejor que vayamos a evitar alguna explosión accidental.—Agregué dando por olvidada la pregunta.
------------------------------
Bien, estábamos frente al centro comercial. Si pensé que el supermercado era grande, esto lo era tanto como una colonia espacial.
------------------------------
1 hora después...
--No daremos con ellos.—Dije llamando la atención de Heero que aún seguía buscándolos con la mirada en la marea de personas que entraban y salían de las tiendas.
--¿Entonces?
--Porque no sólo paseamos.—Dije ganándome una mirada de confusión.—Aprovechemos, además quiero aprovechar de comprarme unos discos...
---------------------------------
--¿Duo?
-- Sí, Q-man.—Contestó el trenzado que miraba una vitrina de partes de computador.
--Esos de allí...—Dijo el rubio apuntando entre las personas. Duo se giró para buscar que era lo que llamaba la atención de Quatre.
--¡Eh! Son Tro y Heero.—Exclamó el trenzado arrugando el ceño al instante.
--Eso pensé.—Dijo el rubio sonriendo.
--¿Y qué harán aquí?—Se preguntó Duo sin quitarles la vista de encima
--Creo que comprando.—Dijo Quatre al verlos entrar a una de las tiendas.
-- Y los muy... dijeron que no querían venir, cuando sí querían...—Empezó a murmurar 02.
--¿?
--Y uno que se preocupa por ellos... pero no... que más se podía esperar del par de soldaditos de plomo... pero esto...—Seguía murmurando Duo.
--¿Duo?
--¿Ah?
--¿Por qué no vamos a ver que hacen?—Preguntó el rubio esperando reunirse 03 y 01.
--Sí. Vamos a espiarlos.—Dijo el trenzado sonriendo.
--No era lo que tenía pensado.—Alcanzó a decir Quatre antes de ser arrastrado por el centro comercial.
-----------------------------------
--¿Música?—Preguntó por quinta vez Duo al rubio desde detrás de unas plantas plásticas que los ocultaban.
--Trowa es músico.—Dijo Quatre por quinta vez ya bastante divertido por la situación, aunque algo avergonzado por la cara que ponía la gente cuando los veía agachados allí.
--Mira, ya salen... Escóndete.
-----------------------------------
5 minutos después...
--Eso si es extraño.—Exclamó al verlos entrar en una tienda que se dedicaba a la venta de todo tipo de golosinas y chocolates.
--Sí sigues gritando así nos verán.—Decía el rubio sosteniendo de los hombros al trenzado para que se quedara sentado en el suelo y no llamar más la atención.
------------------------------------
--¿Aún nos están siguiendo?—Pregunté mirando por sobre mi hombro a Heero que parecía hasta divertido mirando disimuladamente a través de los cristales.
--Afirmativo.
--Bien.—Respondí antes de pedirle a la encargada una serie de golosinas.
-----------------------------------
--Quizás son para ellos.—Decía el rubio tratando de contagiarle de su calma a Duo.
--¿Qué? Q-man, el día que Heero se coma un chocolate será el mismo día que me quede calvo...
--No creo que...
--Es obvio, No son para ellos.—Dijo cambiando su tono a uno más serio.
--¿Entonces?—Preguntó el rubio sin entender el comportamiento de Duo.
--No... No puede ser...—Empezó a murmurar el trenzado olvidándose nuevamente de las preguntas del rubio.—lo mataré... traicionero... no verá salir el sol de nuevo.
--¿Duo?—Preguntó el rubio más asustado al notar enojo en el chico.
--Y de paso mataré a Tro, para que no te ensucies las manos...
--¿Qué?—Preguntó Quatre ya bastante colgado.
--Sí... nadie le pone los cue..., quiero decir, nadie se burla de Duo Maxwell.—Dijo apretando los puños antes de agarrar al rubio del brazo y alejarse del lugar sin mirar atrás.
-------------------------------
--¿Y a dónde se fueron?—Pregunté.
--Ni idea.
-------------------------------
--El se deshizo de los teléfonos de Quatre, pero no de los de él.—Seguía murmurando Duo sin prestarle atención a 04 que le observaba desde el otro lado de la mesa.—No hay otra posibilidad.
--¿Duo?
--Aunque... Oh, sí... La rubia pacifista... Pero eso no excusa a Tro.—Seguía diciendo mientras Quatre comía su pastel con cara de "¿y a éste que le dio?" mezclada con una mirada de "Que más da"...
--¿Trowa?—Preguntó para ver si el trenzado le decía que tenía que ver el cirquero en todas sus palabras extrañas.
--Hablan de mí.—Dijo alguien a sus espaldas.
--------------------------------
Por la cara que puso Duo al vernos se podía decir ,sin temor a dudas, que estábamos en problemas, aunque no tuviéramos idea de porqué. Por otro lado, Quatre parecía tan confundido como nosotros.
--Los buscábamos.—Dije tratando de entablar conversación. Primera estrategia para saber en que terreno estás pisando.
--¿Dónde buscaban?—Preguntó Duo lanzándonos una de sus miradas de hielo.
-- Por ahí...—Contestó Heero cruzándose de brazos y alterando más al trenzado que de por sí ya parecía echar chispas.
--Estuvimos en el primer piso...—Dije sentándome junto a ellos. Heero acercó una silla y se sentó junto a Duo con tranquilidad.
De un movimiento que logré captar dejó la pequeña bolsa de papel de la confitería en las piernas de Duo, quien bajó la mirada con rapidez para luego mirar a Heero y a nosotros, para después volver a mirar la bolsa y terminar nuevamente en Heero.
--Mejor nos vamos.—Dije a Quatre en voz baja. Asintió y diciendo que nos veríamos en casa nos fuimos de allí.
------------------------
--¿Dónde estabas?—Preguntó Heero al verse solos. Duo entrecerró los ojos recordando sus pensamientos sobre Heero y los confites.— Estabas entre las plantas...—Agregó para darle a saber a Duo que sabía que lo estaba espiando.
--Yo...
--¿Tú?
--Yo estaba enojado.—Soltó el pelicastaño mirando a su alrededor antes de bajar la vista algo avergonzado por la cantidad de cosas que había pensado.
-- Era eso...—Dijo Heero entretenido en mirar a Duo y en los diferentes gestos que hacia.
--¿Me devolverás mi lazo?—Preguntó Duo después de suspirar y volver a sentirse tranquilo.
--Es mío.
--Tú me lo diste. Ahora es mío.—Dijo el trenzado mirándole con seriedad.
--Tú, ahora, usas eso...—Dijo apuntando levemente su trenza.
Duo comprendió al instante a qué se refería y porque el tono de voz de 01 había cambiado de manera extraña.
--¿Celoso?—Preguntó mirándole con fijeza.
--¿Debería estarlo?—Preguntó a su vez el soldado perfecto mirándole con frialdad.
--¿En verdad quieres que responda a eso?—Preguntó a su vez Duo sonriendo de forma traviesa.
--Hm...
--¿Quieres de mi helado?
---------------------------------------
--Aún podemos ir al cine.—Dije mientras caminábamos por uno de los pasillos atestados de personas.
--Suena bien.—Respondió sonriendo levemente.
--Bien.—Dije tomando su mano para poder avanzar entre las personas y que no se fuera a quedar atrás. No fue algo que meditara demasiado.
Cuando llegamos a la taquilla y dimos con la fila que había que hacer que me di cuenta de que aún lo tenía tomado de la mano y que el rubio parecía más que avergonzado. Lo solté como si no me hubiera dado cuenta de ninguno de mis actos.
--¿Qué película quieres ver?—Pregunté de lo más normal fijando mi vista en la cartelera.
--Podemos ver EL ARO.—Dijo apuntando uno de los afiches publicitarios. De ver sólo el póster me dio mala espina.
--¿Terror?
--Sí. Suena bien.
--¿Seguro?
--Ajá.—Dijo sonriendo.
--Ok.—Dije no muy convencido.
-------------------
-------------
---------
------
Continuará...
DarkCryonic
Chile, marzo de 2008
Sin comentarios. xD
