Wow! Ya estamos en el capítulo 9!

Es genial.

Esto tenía que pasar, aquí… en este capítulo alguien se entera de una verdad tan oscura como el café negro XD

¿Las dos partes aceptarán la realidad?

Bueno, no sé qué más decir… me voy a comer algún chocolate que encuentre en casa ;) Besotes!

Enjoy!


Capítulo 9

Hola soy Lucy Pearson y siempre me había considerado una persona que no creía en los súper héroes, ni nada parecido.

Para mí no existían aliens ni viajes en el tiempo.

Por eso entenderán mi reacción al escuchar el comentario de James respecto a su pasado en la guerra.

Era imposible, ¿verdad?

Me reí tanto que me salieron lágrimas de los ojos.

Pero cuando el siguió mirándome seriamente, me quedé tan quieta que podrían haberme confundido con una estatua.

Comencé a pensar como seria ESO posible.

Él tendría unos treinta años ahora y es imposible que él haya estado…

A no ser que tuviera una máquina del tiempo o algo parecido. Como una Tardis.

Abrí la boca para preguntarle… pero lo único que salió fue un balbuceo inentendible.

-Como… ¿cómo sería eso posible? -murmuré con indignación y curiosidad en mi voz.

-Eso es una larga historia, y no me gustaría contártela, es peligroso.

Me levanté de la cama donde había estado sentada y comencé a caminar de un lado a otro.

Comencé a unir puntos: Su personalidad, su falta de conocimiento sobre cosas presentes, su incomodidad con las demostraciones de sentimientos y el hecho de que tenía un brazo de metal, hicieron que mi cabeza estallara.

Vamos, el hombre había aprendido a usar un móvil, recién hacia una semana.

-Sigues repitiendo que todo alrededor tuyo es peligroso, ¿por qué?

Pregunté volteándome para mirarlo a los ojos. Él estaba apoyado contra la pared cerca de mi. Había una mueca en su boca.

-Creo que no tendría que haberte dicho eso. Soy peligroso, Lucy. No soy la persona que tú crees.

-El pasado es el pasado, eres mi amigo, mi entrenador, confío en ti… Sé que hay bondad en ti, todos cometemos errores.

-Hice cosas tan horribles, no sabes que oscuros son mis pensamientos.- una mirada sombría cruzó por su rostro y él se fue deslizando hacia el piso sin mirarme a la cara.

-Cuéntame mas, no entiendo nada de lo que estás diciendo.- le dije con desesperación, me mataba verlo tan depresivo.- Comparte tu historia, tú me importas.

-No puedo decirte nada- casi gritó, mirándome con los ojos rojos de ira mientras se levantaba del suelo.- Sé que si te digo todo lo que he hecho, te iras por esa puerta y no te volveré a ver- Apuntó con un dedo la puerta de la escalera de incendios.

-¿Tú crees eso? ¿Tan poco crees de mí? Yo no te he juzgado…Pero tu si me juzgas. Por mis cálculos deberías tener 90 años y a pesar de eso, yo sigo aquí…- le grité yo también, diferentes lagrimas ahora caían por mis mejillas.

El solo me miro sin responder. Seguí hablando, intentaba hacerlo razonar.

-Lo único que vas a lograr es que me aleje de ti por que no te abres a nuestra amistad. –me acerqué a él mientras le gritaba enojada y lo golpeaba con mi mano en el pecho. Estaba tan fuera de sí, no podía creer que no confiara en mí.

El me tomó las manos. En su cara no había expresión.

-Eres tan pura, tan buena, tan joven. No quiero dañarte con mis recuerdos, o con mis vacíos.

Saqué mis manos de su agarre con un tirón, el no opuso resistencia.

Me sentía tan, tan enojada.

Pareció apenarle su propia respuesta.

Yo me di la vuelta.

-Sabes que, cuando ordenes tus pensamientos y me dejes un lugar en ellos, tal vez me digas porque eres así… estás repleto de secretos, y no los compartes conmigo. Soy tu única amiga, por lo que parece. Y Tal vez te parezco estúpida…

-NO ES ASÍ- gritó el, se acercó a mí con intención de tomarme una de mis manos, pero me alejé otra vez.

-No le voy a decir a nadie, puedes confiar en mí, lo sabes. ¿Es eso lo que te preocupa? – En mi voz había un tono suplicante.

Cuando lo dije sus labios temblaron. Sus ojos se pusieron fríos.

-Algo que quieras compartir conmigo, o si no me voy- señalé la puerta.

El miró hacia el piso, parecía que ahora el suelo era más interesante que yo.

El negó con la cabeza.

Y de mi boca salió un sollozo.

Tomé rápidamente todas mis pertenencias que había por el apartamento.

El lugar ya era parte de mi vida, el, el apartamento, nuestra recién construida amistad. Pero todo era nada, si él no podía compartir conmigo sus miedos.

-Sabes, una vez creí que yo te podía ayudar, que te podía salvar… Que podríamos construir algo de paz en ti. Pero lo único que haces es arruinar todo lo que hemos logrado juntos.

El cerró los ojos y de ellos salieron lágrimas.

-Lo siento.

-No lo sientes, mentira… Mañana traeré la bicicleta, no la quiero.

Me tomó por los hombros, muy fuertemente.

-No, ese era un regalo, no me lo tienes que devolver.

-Suéltame, James.- me sacudí pero su brazo de metal no se movía, al revés, cada vez apretaba mas.- Me estás haciendo daño.

El me soltó y caminó hasta la ventana.

-Es mejor si te alejas de mí, soy un monstruo, no te merezco.- su voz temblaba al igual que todo su cuerpo.- No puedo, yo no puedo…

Lo único que veía de él era su perfil.

-Que quede claro que yo no me alejo por que seas peligroso, sino porque no voy a perder mi tiempo pidiendo peras al olmo.

Se tomó la cabeza entre las manos mientras se sentaba en una silla de madera que había contra la pared.

-James dime algo, lo que sea... – Otra vez suplique, solo que esta vez era obvio. Al verlo con pena, como sollozaba. Los dos estábamos muy dolidos. Pero me traté de acercar otra vez.

Murmuraba cosas y mientras me fui acercando, pude escuchar algunas de ellas.

'Me duele la cabeza' 'estoy contigo hasta el final de la línea' 'tengo frio, donde esta Steve'

Mis cejas se juntaron y temí por él, todo era tan extraño.

Estaba a un centímetro de tocar su hombro y el me sintió llegar. Dejo de masajearse las sienes y su mirada se desvió del suelo, hacia mí.

Tenía una mirada loca, fría y despiadada.

-¡VETE DE AQUÍ, QUIERO ESTAR SOLO!

No sé cuantos pasos me alejé, pero sé que casi me tropecé y caí.

Mientras yo lloraba vi que él volvía a una posición fetal sentado en la silla y dejaba de mirarme.

Salí corriendo de su apartamento por la escalera de incendios. Iba tan rápido que de seguro había llegado a un record.

Muchas lágrimas salían por mis ojos y me las restregaba con mis manos.

La gente por la calle que me miraba, lo hacía de forma extraña, pero no me importaba.

Cuando llegué a casa, no miré a nadie, ni dije nada. Lo único que hice fue ir directamente a mi cuarto y tirarme a llorar en mi cama.

Mis grandes sollozos se ahogaban con la almohada, pero estoy segura que mi abuelo escuchó algunos de mis llantos.

A James no le importaba, nada le importaba.

¿Quién lo iba a salvar ahora de su oscuridad? Me dolía verlo sufrir con su propio sufrimiento. Él se creaba su propia soledad.

Yo estaba segura de que por dentro de ese exterior fuerte y duro, había un corazón tierno, pero él no se liberaba y se abría con la única amiga y persona que se preocupaba por él.

El día siguiente no comí nada en el desayuno y el abuelo igual había preparado mis tortitas preferidas con frutillas. Pero no probé bocado. El comenzó a pedirme que comiera, pero le dediqué una mirada fría y el no siguió pidiéndomelo.

'Lo que más desearía es que el aparezca en casa y me diga que me extraña.'

La semana pasada había acompañado a James a comprar un móvil y le había enseñado a usarlo.

Así que cada tanto revisaba mis mensajes y llamadas, pero su número no aparecía por ningún lado.

Me preparé en silencio para el trabajo. Me miré al espejo mientras me lavaba los dientes. Mis ojos tenían unas grandes y rojas ojeras. No había dormido bien a la noche. Me peiné pero no me arreglé más.

Me puse la ropa sin mirar, hasta que me di cuenta que estaba siendo una bebe.

Que le den a James.

Pero lo extrañaba tanto y no habían pasado ni 24 horas desde que nos habíamos visto.

Maldito James.

Bien, ahora venía la etapa de enojo y odio.

Salí por la puerta luego de tomar mi bolso y caminé hasta el trabajo. La bici no la quería ni tocar, me recordaba a Él.

Caminé a paso rápido con la música alta y sin prestar atención a mí alrededor.

Llegué al café y saludé con un beso a Amy, aunque ella luego cuando me vio comenzó a preguntar por mi estado.

-¿Pero que ha sucedido? – Se vio un destello de miedo en sus ojos verdes.- ¿Rup está bien?

-Si está perfectamente. – Me puse de su lado en la barra. Había pedidos para completar. Y me puse manos a la obra. El trabajo despejaba mi mente.

-¿Entonces que son esas grandes ojeras en tus ojos?

-Nada.- mi voz tembló.

Me miró de costado mientras se apoyaba en la barra. En su cara había preocupación.

-Sucedió algo con James.- No era una pregunta.

La miré con enojo.

-No lo nombres más.

-Okay, será el nuevo 'el que no debe ser nombrado'- Dijo mientras ponía granos de café nuevos en la cafetera.

Contesté con frustración, mientras ponía un capuchino a hacer.

-No lo llames así, no uses el código de los ''ex''… él fue solo un amigo…

-Sí, claro.

-Ay déjame, no me ayudas así.

Se rindió y comenzamos a trabajar cada una por su lado.

Bill entró por la puerta y se sentó donde siempre.

-Hey, ¿cómo les va… que te paso Lucy?

-Tiene problemas con su chico.- Dijo Amy antes de que yo pudiera contestar.

-No es así, no era mi chico…

-Ah… No, ERA su chico… ¿estáis hablando del misterioso James?

-¡NO LO NOMBRES!- grité y todo el café me quedo mirando.

-Okay, okay

Ninguno de mis amigos volvió a tocar el tema por una semana.

Cada día que pasaba me dejaba más vacía.

¿Qué sería de él?

¿Me extrañaría?

¿Por qué era así?

Un día jueves, el cual tenía libre, me levanté y me decidí a estudiar luego de desayunar. Quería mantener mi mente distraída y haciendo cosas, me sentía mejor.

Me encontraba buscando material para un trabajo de la universidad en internet, cuando se me ocurrió buscar información sobre la segunda guerra, por él, claro.

En el buscador escribí las tres palabras y puse enter.

Entré al primer link de Wikipedia.

Nada extraño, era tal cual lo había aprendido en el colegio.

Pero lo que me llamó la atención, fue uno de los enlaces en azul.

Decía: 'Secretos revelados de Shield, luego de los atentados, sobre la Segunda Guerra Mundial'

Puse click en el enlace y bajó hacia el artículo.

Se leían muchas cosas, algunas ni siquiera las entendía.

Problemas, asesinatos, venta ilegal de armas, y otros secretos.

Todo llevado a cabo por Hydra, la cual había renacido de las cenizas, como un ave fénix, dentro de Shield.

Entre al link que decía: 'Hydra'

Leí por arriba.

Esa gente estaba totalmente loca.

El símbolo era una calavera con tentáculos, el símbolo me daba asco.

Leí y leí hasta que llegué a un punto donde decía: Suero súper-soldado.

Hablaban sobre Capitán América y cómo Hydra había llegado a hacer experimentos hasta el presente.

Nombraban a un tal Soldado de invierno y entré allí también.

No decía mucho. Solo que era como un fantasma, hasta para la agencia Hydra misma.

Me entró mucha curiosidad.

Abrí otra pestaña en el buscador y escribí: The Winter Soldier.

No había fotos, obvio. Solo había entradas a blogs sobre él.

Gente que escribía si lo había visto y comentaba sus experiencias.

Comencé a leer.

Así decía:

'Entrada día uno.

Hoy estaba conduciendo por puente… en Washington DC … cuando vi que un hombre todo vestido de negro estaba de pie en el medio de la carretera… Atacó a un auto de color negro…'

Todo me parecía de lo más gracioso.

Hasta que leí la descripción del soldado de invierno.

'…Tenía pelo negro y largo hasta los hombros… Vestía de negro y compartía la rara descripción que todo el mundo ha dicho… Tenía un brazo de metal con una estrella en la parte de arriba, color rojo…'

Mi mente unió cabos y creo que quedé como frita.

¡OH POR DIOS!

James ERA The Winter Soldier.

Mis ojos estaban muy abiertos y me levanté de mi asiento en el escritorio.

Cerré la notebook de un manotazo y mi mente empezó a gritar que eso no podía ser posible.

Pero todo indicaba que era verdad.

No se encuentran muchos hombres con esas características y que además tuvieran un brazo de metal.

Me volví a sentar y abrí la notebook otra vez, desesperadamente.

Volví a leer donde lo había dejado.

'…No sé por qué… tenía muchas armas en su posesión… comenzó explotando autos y aunque no sabía cuál era su objetivo vi a tres personas peleando contra él…Tenia cuchillos y diferentes armas de fuego… Disparó a una mujer pelirroja… parecida a la de los Avengers… Pero antes tiró de dentro del auto negro a un hombre, que voló hacia la vía contraria estrellándose contra un camión que pasaba, quedando totalmente MUERTO…'

NO, este no podía ser James, mi James….

Moví la ruedita del mouse y la página dejo ver una imagen del soldado invernal.

Donde llevaba una máscara.

Decidí que debía tener una respuesta directa y cuando estaba por apagar la notebook sentí movimiento atrás mío.

Antes de poder darme la vuelta y mirar, una mano fuerte y gigante me tomó la cara desde atrás, tapándome la boca.


Por Dios… ¿Quién será?

¿Cómo reaccionara James cuando sepa que Lucy sabe la verdad?

Con respecto al capítulo anterior, en la lista de películas, me faltó ubicar Thor 1, la cual va directamente en la lista, antes de Thor 2…

Bien, hay bombones en casa, wiii

Ah antes de que me olvide, Gracias todos los que dejaron reviews o disfrutaron de esta historia, tanto, que la pusieron de favoritos.

Hasta el próximo capítulo!