¡Hola a todos!
Muchas gracias por sus reviews, y perdonen si no les he contestado sus comentarios, es que he estado muy ocupada con el cierre del 2010 y es que resulta que soy contadora, pero eso no me impide seguir escribiendo.
Muchas gracias por leer este alucine.
Disclaimer: LAS TORTUGAS NINJA y cualquiera de sus personajes no me pertenecen.
- . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . -
BIFURCACIÓN
Con la colaboración especial de Lita y Renny
- Entonces no la has visto. -
- No. Además de no poder localizarla, ha sido difícil salir de casa sin que me siguieran mis hermanos y sin que mi padre me asediara con preguntas. -
-Tampoco le has dicho nada a él. -
- No. Mis hermanos… han visto lo que ha pasado, pero a mi padre no he podido… hablar de ella ni de ti, pero intuye que algo muy grave pasa conmigo, y ahora…
- ¿Por qué no le has dicho de mí? –
- Es difícil de explicar. –
- Crees que no puede considerarme como la mujer ideal para ti. -
-Aaa... algo así. Pero como te dije, primero… antes de desatar el Apocalipsis, debo decirle a ella lo que ha pasado. -
Sigue siendo tan noble como recordaba…
- Únete a mi Leonardo. Juntos seremos invencibles, nada ni nadie podrá oponérsenos -
-Lo haré, si me prometes que abandonarás la vida que llevas.
- Yo soy quien te pido que te unas a mí. -
- No puedo hacerlo, deshonraría el Bushido. ¿Por qué no te unes tú a mi clan? Mi Sensei dice que uno es dueño de su destino, tú puedes cambiar el tuyo, no tienes que seguir haciendo lo que haces. Únete a mi clan, serías parte de nosotros, de mi familia, estaríamos juntos. -
- No lo creo. Hacer el bien no es redituable. -
En esa ocasión pensé que él era quien debería seguirme, aceptar mi oferta. Ahora le pido que abandone a la otra mujer que pudo ganarse su corazón después de haber sufrido mi partida.
- ¿Cuándo crees que la verás? -
- No estoy seguro. Su… trabajo absorbe todo su tiempo, pero espero que pronto. -
Hemos hablado estas tres noches de lo que ha pasado en estos años: su clan y él siguen defendiendo la ciudad de Nueva York; yo sigo con mi profesión pero ahora dono una parte de mi botín como caridad, lo que le alegró mucho; también me contó lo revoltosos que pueden ser sus hermanos, lo estricto que puede ser su padre, la vida en familia básicamente; nos hemos reído de su familia por los problemas que llegan a enfrentar y todo porque uno de ellos se anticipa al ataque, o por un estornudo que arruina toda la operación; pero ha evitado contarme sobre la otra mujer, cómo la conoció, cómo es, cómo se llama, detalles que quiere reservarse cuando pueda conversar con ella y ponerla al tanto. Él puede simplemente abandonar a la otra y quedarse conmigo, pero ha decidido contarle de mi regreso y lo que mi presencia ha desatado; esta vez tampoco me complacerá, no lo hará por mí, ni siquiera por él, sino por ella.
Puedo ver que está contento por verme de nuevo, pero no puede ocultarme esa tristeza; en sus ojos hay un huracán de confusión, alegría y dolor… todo eso he desatado en su frágil corazón. Por tres noches y dos días ha sufrido el embate de esos desconcertantes vientos, pero no ha sucumbido ante su asedio.
Una parte de mí me dice que debería irme, dejar que sea feliz; pero la otra parte me dice que no, que debo luchar por reconquistar su corazón, no importa que llegue a destruirlo de nuevo, después podré repararlo.
Coloco mi mano sobre la suya, a manera de lamentar por obligarlo a pasar por esta situación.
Me mira.
La desolación desaparece de sus ojos y ese brillo que me hechizó la primera vez vuelve a surgir.
Todavía siente algo por mí. No pudo olvidarme ni decirme adiós, simplemente porque nunca nos despedimos.
Mi conciencia clava sus garras en mi alma logrando que me duela, me siento terriblemente mal por haberlo abandonarlo, y por haber regresado. Ha sido más dolor que alegría el volver a verlo después de tanto tiempo; ayer fue particularmente doloroso, me entregó una carta que había escrito cuando me marché; esas palabras quedaron y se quedarán impresas en mi corazón como si hubieran sido marcadas con un hierro candente:
Sólo al pensar
que cuando no estás me siento diferente.
Cuando estás en mis brazos
quiero amarrarte a mí.
Y no entiendo
cómo puedes estar sin mí.
Yo quiero estar contigo.
No sé por qué, dime por qué.
Ya, ya no puedo más,
ya me es imposible soportar
otro día más sin verte.
Ven, dame una razón,
si es algo que no tiene solución.
Es otro día más sin verte.
Es otro día más.
Nada qué hacer,
palabras tal vez que puedan detenerte.
¿Qué tengo que decirte
para qué no te vayas?
No te separes más de mí.
¡No!
Hazme el favor y dime…
¡Dime!
¿qué puedo hacer, mi amor?
¡No!
¡No!
¡No!
Te tengo y no tengo nada.
¡Estoy tan cansado de estar separados!
Ya, ya no puedo más,
ya me es imposible soportar
otro día más sin verte.
Ven, dame una razón,
si es algo que no tiene solución.
Es otro día más sin verte
¡No!
Quiero estar contigo.
No sé por qué.
¡Dime por qué!
¡Ya, ya no puedo más!
Ya me es imposible soportar
otro día más sin verte.
Otro día más sin verte
Es otro día más sin verte.
Duele… me duele mucho hacerle sufrir, otra vez.
No importa, pienso recuperarlo.
Me inclino para besarlo pero él hace a un lado la cabeza. No ha sido fácil róbale otro beso.
-Debo irme. – me dice en un susurro.
No lo retengo.
Deja la cornisa y avanza lento hacia el otro edificio; cuando llega al otro borde voltea para despedirse, mueve su mano con sutileza.
Me despido también.
Y salta.
Intentará de nuevo ver a la otra mujer para platicar.
Debería seguirlo, no porque desconfío de él, primero muerta antes que dudar de él, en quien no confío es en esa; es extraño que esté "muy ocupada" y no le haya dado ninguna explicación de su ausencia a Leonardo. Si acaso lo está engañando con alguien más, si acaso descubro quién es ella y que se ha estado ocultando porque no está siendo fiel a Leonardo… eso sería perfecto.
Lo sigo.
Me lleva ventaja, pero lo alcanzo enseguida, dejando una prudente distancia entre nosotros. ¡Corre muy rápido! Sin duda alguna ha mejorado su técnica desde la última vez que nos enfrentamos. Me pregunto si podría vencerlo, sin hacer trampa esta vez; la idea me divierte, pero debo enfocarme en descubrir quién es esa mujer con quien no pienso compartir el corazón de Leonardo, y averiguar el por qué lo ha estado evitando.
A unas cuantas azoteas se detiene y toma su celular. Contesta. Pasan unos instantes y cuelga. Mira hacia la dirección que corría, luego mira hacia la dirección opuesta. Empieza a correr hacia esa dirección.
Me tomo mi tiempo para seguirlo, miro hacia donde se dirigía. El único edificio que resalta de entre todos es el edificio de la sede del Pie. Tal vez sus hermanos tienen problemas con ellos.
- Eso se puede averiguar. -
Continúa la persecución.
.
- ¡Muevan esas cajas, pronto! -
Ordeno a los ninjas. Leonardo y sus hermanos están por llegar.
Están por llegar.
Mi corazón se acelera, late sin desenfreno, pero mi actitud debe ser de indiferencia, estoy siendo vigilada. Desde hace mucho tiempo que he estado siendo vigilada, pero hace tres noches me fue confirmado.
- Padre. - me incliné frente a él al haberme hecho llamar.
- Karai. - con mencionar mi nombre, con un tono de voz tan lúgubre, supe que se avecinada una catástrofe. – Ha llegado el momento de poner en marcha mi plan que me asegurará obtener mi venganza contra las tortugas. -
Tuve una extraña sensación: mi rostro y mis manos perdieron calor, sentí que todo mi cuerpo se heló repentinamente.
Era miedo.
- Finalmente su honor será reestablecido. – me obligue a decir.
- Karai, – el tono de su voz fue más sereno, pero el calor aún no retornaba a mi cuerpo, temí que se diera cuenta de… - Dentro de tres noches llevaré a cabo mi venganza, y quiero que coordines los preparativos.
- Así lo haré. -
- Dentro de tres noches cercenaré las cabezas de esos fenómenos. – cerró su puño temblándole de rencor. - ¡Leonardo será el último al que le cortaré la cabeza, de la misma manera que intentó hacerlo conmigo! ¡Lo obligaré a ver cómo muere cada uno de los otros engendros! ¡Lo obligaré a arrodillarse y pedir clemencia por atreverse a querer arrebatarme mi más preciada posesión! -
Sin poder evitarlo, levanté mi mirada cuando aún no debía hacerlo… fui testigo de un odio que jamás había visto plasmado en el rostro de mi padre: no era la antipatía proferida a sus enemigos, era un odio mucho más profundo. Enseguida un pensamiento vino a mi mente: ¿a qué posesión se refería? Recordé que él me contó que en la noche en la que casi pierde la vida, Leonardo logró tener en su poder la Espada de Tengu y con ella lo atacó. ¿Quiere vengarse por haberlo amenazado con su propia espada? O su más preciada posesión era…
El segundo pensamiento me dejó sin aliento…
- Karai. – mi padre me llamó de nuevo, su voz la oí preocupada, sería porque sentí una leve nausea y el frío se intensificó, sentí como si mi alma abandonaba mi cuerpo… ¡sentí que moriría ahí mismo si me decía que yo era la causa de ese odio hacia las tortugas… hacia Leonardo!, pero no dijo nada – Toma. – no recuerdo cómo es que conseguí ponerme de pie y tomar lo que me tendía - En esta unidad detallo todo pormenores que debes considerar, sólo tienes que cumplir con mis especificaciones, y la venganza será un plato que ambos degustaremos. -
No conseguí responderle, me incline y partí cuanto antes de ese lugar para poner en aviso a Leonardo, para decirle que el funesto día que ambos habíamos esperado largamente por fin se había anunciado su desencadenamiento, pero apenas iba dejando el recinto de mi padre, me percaté que alguien me seguía, tuve que ir al salón de entrenamiento de los reclutas para fingir que me interesé por saber si había nuevos miembros y de las bajas que se habían dado; después fui al comedor, me percate que había más ninjas siguiendo mis pasos, me obligue a comer algo a pesar que la sensación de nauseas no desaparecía, y regrese a mi habitación; más tarde lo intenté de nuevo pero había ninjas por doquier vigilándome; no tuve otra salida que comenzar a examinar el plan que mi padre me había confiado.
No pude salir de ahí por tres noches.
Y hoy es la tercer noche, hoy por fin Shredder cobrará venganza contra las tortugas,
Ellos están por llegar.
- . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . -
N/A: Las letras en negrita es una canción de Jon Secada que se llama Otro día más sin verte, oírla es mucho más desgarrador que leer la letra.
Cualquier cosa que tengan que opinar sobre lo que les parece el fic, dejen review, por favor.
Muchas gracias por leer.
