El mejor día.
¡Hola preciosuras!
Pues ya me tienen aquí, con mi actualización de cada fin de semana. Y vengo con ella, y una mala noticia…
Algunos ya debieron haberse enterado en mi anterior fic sobre la noticia que compartí con ustedes. Sobre la perdida de mi tío, una persona muy especial para mí.
Y bueno, se tiene que seguir adelante y eso haré.
Aclaro unas cosas sobre el capitulo 6 donde me preguntaron ¿Dónde estaban Noiz y Koujaku?
Bueno, ellos estaban en el hospital, el capitulo se centro más en la pareja Mizuclear y ReSei, algunos capítulos se centraran en otras parejas y habrá muchas cosas, para que no se confundan.
Aclaraciones de este capítulo:
La boda de Ren y Sei, oficialmente es el 21 de marzo.
Los preparativos comienzan el 25 de febrero.
El embarazo de Clear empieza una semana después de la llegada del bebé de Noiz y Koujaku.
Ren y Sei tendrán dos ceremonias, la tradicional que es en la iglesia y la segunda que es la ceremonia japonesa.
Se presenta una gran, pero gran sorpresa para Mizuki y Clear.
Este cap será más largo que los demás.
Sin más creo que es todo, ¡espero y les guste!
Ninguno de los personajes me pertenecen, todos son propiedad de Nitro+Chiral.
-¿Qué?-
La noticia que el paramédico les dio, hizo que sus ojos se agrandaran de tal tamaño que parecían platos. Ambos boquiabiertos ante la noticia. "Puede, que no haya sido buena idea decirlo solo así…" pensó él joven.
Pero, fue momento de despabilarse. Mizuki se levanto y alejo de Clear acercándose hacia donde estaba el muchacho que había atendido a su pareja.
-¿E-Está seguro de ello?- pregunto.
El hombre asintió con seguridad.
-Así parece, sin embargo le recomendaría que se hiciera unos estudios para confirmarlo.- informo guardando sus cosas con calma, sintió como alguien lo tomo por las manos.
-¡MUCHAS GRACIAS!- grito Clear con un brillo en los ojos y una sonrisa verdaderamente agradecida.
El hombre le miro con confusión, pero le sonrió un tanto incomodo ya que no había hecho mucho. Además la forma en el que le sonrió era casi como si tuviera un ángel delante de él, emanaba un brillo angelical alrededor de él.
-N-No tiene nada que agradecer…- respondió, sintiendo como Clear lo soltó y se aproximo a la puerta de la habitación saliendo a toda prisa.
-¡ESTOY ESPERANDO UN BEBÉ!- se escucho un grito desde las escaleras, bajando a donde estaba el bar. Los clientes que quedaron escucharon, escupieron sus bebidas ante la noticia pero después de todo no evitaron embozar una sonrisa amable al peliblanco que se veía tan feliz cuando estuvo delante de todos.
Mizuki bajo detrás de él, para evitar que tropezara o algo peor, veía la emoción en sus ojos así que tenía que cuidarlo… como había prometido desde la primera vez que se conocieron.
Kaou y Mine se vieron un par de segundos con una inmensa sorpresa en su rostro, que se volvió una sonrisa en segundos. Al parecer la noticia que recibió había sido la mejor de su vida. ¿Por qué? Bueno, porque no tardo en empezar a llorar, Kaou acercándose para consolarle dándole palmadas en la espalda y Mine llevándole un vaso de agua, pero al verlo en tal estado parece que no podía beber algo sin empezar a llorar de nuevo, Mizuki se quedo a lado de su pareja, cuando cayó de rodillas al suelo frente ante tanta emoción, sintió un aleteo en su corazón.
Los clientes y unos cuantos miembros del equipo de Mizuki observaron a Clear, era como si un ángel llorara en el piso. No lagrimas de tristeza, eran… de felicidad. Todos levantaron sus copas con la bebida que estaban tomando.
-¡Felicidades, Mizuki, Clear!- exclamaron todos, haciendo un brindis por la nueva y maravillosa sorpresa, Mizuki levanto la mirada y se encontró con varias sonrisas, tanto como de su equipo como clientes, sin pensarlo dos veces embozo una sonrisa agradecida a todos. Clear seguía llorando, pero entre aquellas lágrimas sonrió de igual manera.
-M-Muchas gracias a todos…- murmuro empezando a llorar nuevamente, Kaou y Mine volviendo a reconfortarle con caricias a su espalda que Mizuki noto y agradeció por su apoyo.
-Gracias…- musito, y sujeto la mano de Clear entrelazo sus dedos con los del peliblanco que le volteo a ver con el rostro lleno de lágrimas, parpadeo con sorpresa al ver que en las esquinas de los ojos de Mizuki se encontraban unas pequeñas lágrimas que se deslizaron por sus mejillas. Fue, la primera vez que vio al moreno llorar.
Dio un ligero apretón a la mano de su pareja posando su cabeza en el hueco del cuello de su amante. Mizuki deslizo su mano por el vientre de Clear dándole una suave caricia. Serían… nueve meses muy largos, esperando con ansias la llegada de su hijo o hija.
Pero, sería paciente… ambos, serían pacientes.
[Finales de febrero, ¡empiezan los preparativos!]
-Ese te queda perfecto…-
-¡Te ves hermoso, Sei-san!-
Los comentarios eran positivos, aun así dudaba y dudaba mucho sobre cómo se veían los diferentes estilos de vestidos que se probaba.
-N-No… estoy seguro…- dijo en tono bajito, la chica que les atendía lo llevo al vestidor para retirarle el vestido entregándole una bata para que se cubriera. No tardo en salir, y volver a ver los catálogos llenos de modelos de vestidos, todos eran hermosos… pero no se sentía seguro sobre si el que escogía fuera el correcto o le gustaría a Ren.
-Sei, ¿Qué tal este?- Aoba mostro la pagina de uno de los libros, un vestido estilo sirena, Sei sonrió pero negó con la cabeza.
Clear estaba con ellos también, y ayudaba a buscar el correcto checaba los catálogos una y otra vez con una inmensa sonrisa en su rostro. Y vaya sorpresa, un abultadito vientre se empezaba asomar.
-Tenemos muchos estilos, para un cuerpo delgado como el suyo le vendrá bien el estilo Ball Gown, ¿le parecería?- pregunto la encargada con una sonrisita.
-Eh, bueno me gustaría ver un vestido de ese tipo- pidió Sei son una sonrisa amable.
-Lo entiendo, enseguida traeré un modelo y un poco más de té, ¿les gustaría algo más?-
-¿Puede traer unos bocadillos?- preguntaron Aoba y Clear con un brillo en los ojos, se notaba inmediatamente que estaban embarazados.
La chica asintió y desapareció por el pasillo, dejando a los cinco a solas para que siguieran viendo más estilos. Tae suspiraba con cansancio, desde la 1 de la tarde estaban ahí y ya eran casi las 4 y todavía Sei no decidía sobre su vestido.
Noiz de igual manera estaba con ellos, pero estaba concentrado en la pantalla que estaba delante de él y tecleaba una y otra vez su teclado, pero no estaban solo ellos, estaba la pequeña bebé de Noiz a un lado del rubio, que dormía calmadamente en la porta bebé.
-¿Ya te decidiste?- pregunto Noiz sin despegar su mirada de la pantalla.
-Aun no, es muy… difícil escoger el indicado…- respondió con una mirada inquieta.
-No te preocupes, Sei-san- comento Clear con una sonrisa. -hay muchos vestidos, encontraras uno que te guste mucho-
Sei agradeció su comentario con una sonrisa, aunque desearía encontrarlo ya, empezaba a cansarse pero su abuela llevaba una expresión de disgusto posiblemente por el hecho de que estaba siendo muy indeciso, tal vez el próximo debía ser el que eligiera.
La empleada no tardo en llegar, llevando una caja grande en sus manos la cual parecía pesada. Otro empleado llego cargando en una charola unos bocadillos no eran más que galletas y té, retirándose después de dejarlo en una mesa.
-Puede venir a probárselo, Sei-sama- llamo la chica saliendo del vestidor -estaré aquí si necesita ayuda- finalizo.
El Seragaki mayor se levanto y agradeció, y se adentro al vestidor con esa misma expresión inquieta de antes. Pero, estaba seguro de que escogería uno que fuera el correcto, que le encantaría a él y especialmente… a Ren.
Tardaría unos minutos, así que se quedaron viendo más modelos por si ese no le gustaba. Para la suerte de Clear la bebé despertó, entonces ¡podría jugar con ella! Y antes de que la tomara en brazos Noiz se adelanto y la cargo llevando esa mirada que decía "NO" como la que le había dado la primera vez que fueron al hospital y Clear quería cargarla.
-Noiz no seas egoísta- regaño Aoba, puede que Koujaku no estaba pero él era mayor así que podía regañarlo, podía darse esa libertad ¿no?
El alemán suspiro con molestia y se la entrego un tanto de mala gana pero dejo que la cargará por alguna razón Clear se veía muy feliz cuando la tenía en brazos, y por lo visto estaba ansioso por qué tener un hijo propio.
Se limitaron a comer los bocadillos que habían traído, Tae estaba bien con su taza de té la cual tomaba calmadamente. Pasaron diez minutos cuando Sei por fin iba a salir aviso a la empleada si podía ayudarle con él. La chica se quedo sin palabras al verlo, ese vestido era hermoso… y ver a una persona hermosa usarlo, bueno… debía ser ilegal.
La chica le ayudo con la cola del vestido, la cual no era muy corta era maso menos larga.
-Creo que este es el indicado, ustedes que opi…- callo cuando se adentro a la habitación donde estaban todos, se encontró con las miradas sorprendidas de su abuela, de su hermano, de Clear y incluso Noiz.
-Te ves… realmente hermoso, Sei…- comento Aoba levantándose de su silla con lentitud debido al peso extra de su vientre, se acerco a Sei y miro el vestido por todos partes, era… perfecto.
Tae se levanto de su asiento, y lo miro fijamente Sei se sentía nervioso de que a su abuela no le parecía un estilo muy bueno, pero lo que se gano de ella no fue una mirada de desaprobación; si no una sonrisa, una suave y cálida sonrisa.
-¡Se ve realmente bien, Sei-san!- exclamo Clear con emoción, levantándose con la bebé aun en sus brazos y viéndolo fijamente.
Sei agradeció todos los comentarios de muy buen gusto, sonriendo un tanto avergonzado. Noto que Noiz también se levanto, y le ofreció una leve sonrisa porque debía admitirlo se veía realmente bien.
-Por favor, venga aquí Sei-sama- pidió la chica indicándole que se parara delante del espejo.
Se acerco y tal y como la chica le indico se puso delante del espejo observándose mejor, el mismo se sorprendió de cómo se veía, no tenía busto pero el vestido se pegada bien a su pecho además tenía un adorno no muy resaltante en la cintura, ahora faltaba el velo.
-¿Desea probarse el velo?- pregunto la empleada.
-A-Ah, sí me gustaría- asintió un tanto nervioso, la encargada se puso detrás suyo y empezó a colocarle el velo, el cual era una corona alguien le había dicho que quería usar una tiara así que la corona fue una sorpresa para Sei.
Termino de colocarla, ahora era una perfecta novia.
-Se ve realmente bien, Sei-sama- comento la empleada.
Sei sintió como sus pómulos se tornaban de un color rosado, ahora solo faltaban los comentarios de sus familiares y amigos.
-¿Qué tal?- se giro hacía ellos y sonrió.
Su hermano menor fue el primero en levantarse y verlo de pies a cabeza, siendo totalmente honestos de verdad parecía una princesa. Era perfecto, no veía que nada le faltará. Fue el turno de su abuela, Tae se levanto y poso sus manos en las caderas, mirándole fijamente.
-Se ve realmente bien ¿verdad, abuela?- pregunto Aoba dirigiéndose a su abuela.
Tae asintió con seguridad en la expresión de su rostro, ahora fueron Clear y Noiz quien fue casi obligado por el albino a levantarse e ir a ver a Sei.
-De verdad te ves como una princesa, Sei-san- comento Clear con una amable sonrisa.
El Seragaki sonrió con amabilidad a su comentario, todo se quedo en silencio. En completo silencio… Todos dirigieron su mirada a Noiz que no había dicho nada. Fueron varios segundos, hasta que esas miradas incomodas lo molestaron y bastante.
-Te queda bien…-
Ahora si todo estuvo bien, la sonrisa en el rostro de Sei no desapareció, por unos segundos más se observo en el espejo hasta que tomo su decisión. Ese era el indicado. Llamaron a la encargada, para que se encargara del vestido. Por si acaso esta pregunto si necesitaba algún ajuste en alguna parte pero no… era perfecto, Sei se adentro al vestidor donde se lo retiro y se puso sus respectivas ropas.
La chica se llevo el vestido y velo, indicándoles que podrían pasar por él en caja, pero algo se le había olvidado… ¿Qué era?
-¡El precio!- exclamo cuando estuvieron a punto de salir, no había preguntado el precio se había dejado llevar y si era bastante caro… no quería que fuera mucho lujo.
-No te preocupes los gastos no importan.- aviso Aoba colocándose a un lado de él.
-Pero…-
-Te dijo que no te preocuparas, ahora vamos que nos están esperando.- apresuro su abuela.
No le dejaron decir nada más cuando salieron de la habitación, la chica que les había atendido índico donde deberían pagar, Sei estuvo a un poco de preguntar sobre el precio pero Noiz y Clear lo empujaron fuera hacia la entrada de la tienda.
Aoba fue quien pago los gastos, de la tiara y un pequeño regalito más que iba en otra caja. Y el vestido, fue pagado ni más ni menos que por Mink, que había pedido a Aoba que fuera él quien pagará por él, ese sería su regalo, aunque tanto Aoba como Mink pensaban también pensaban en comprarles algo más.
-Gracias por su compra.- dijo la encargada de caja.
-¡Esperamos que su boda sea maravillosa!- exclamaron las empleadas hacia Sei.
El Seragaki mayor se sintió alagado y a la vez avergonzada ante las palabras de las empleadas, Aoba dejo salir una suave risa, su abuela sonrió levemente, Clear y Noiz sonrieron de igual manera.
Salieron de la tienda, Sei cargaba la caja del vestido; Aoba y Clear querían ayudarlo pero ambos estaban en cinta Sei negó rotundamente era un tanto debilucho pero podía cargarlo. Ahora era momento de comprar los zapatos, Tae sugirió que comprará zapatos bajos ya que su nieto si no sabía utilizar tacones era una opción mejor, no quería que este cayera o peor.
[A dos días de la boda, ¡despedida de solteros!]
-¡Kanpai!-
El sonido de las copas chocar se escucho después de ese brindis, era un bar un tanto rural. Estaban Koujaku, Mink, Mizuki y Ren, y ¿Por qué habían decidido llevar a Ren a un bar? Muy fácil, hoy era su despedida de soltero.
-¿De verdad es tu primera vez tomando alcohol, Ren?- pregunto Mizuki acabando con su respectiva copa de whiskie.
-Eh, sí. Es la primera vez que tomo alcohol…- respondió, no estando muy seguro de si era buena idea.
-Bueno, entonces es mejor que tomes algo ligero y después algo más fuerte- dijo Koujaku, parecía que él era más experto en el tema.
El estilista dejo un pequeño recipiente con sake delante de Ren, que vio un par de segundos un tanto desconfiado. Pero, tal vez no debía pensar tanto, tomo el recipiente y se lo llevo a los labios tomando el contenido sintió que quemaba su boca. Empezó a toser después de beberlo.
-De verdad que es tu primera vez…- comento Koujaku dándole leves palmadas en la espalda.
Tal vez era momento de algo un poco más fuerte, pidieron cuatro cervezas las cuales venían en tarros un tanto grandes. Mizuki pidió un poco más de whiskie, Mink tomaba el sake con calma pero pensó que un bocadillo sería bueno tenerlo ahí para bajar los niveles de alcohol por si en alguno de sus compañeros de bebida se elevaba.
Llegaron sus cuatro cervezas, de verdad que eran algo grandes… pensó Ren al verlas.
-Hey Koujaku ¿qué tal una carrera?- dijo Mizuki con tono competitivo.
-Suena bien, pero si te desmayas no te despertaré- bromeo.
-¿Se unen, Mink, Ren?- pregunto el moreno dirigiéndose a ambos.
Mink, pensó que tal vez era una tontería pero siendo la despedida de solteros del prometido del hermano de su pareja tal vez debía dejarse llevar un poco. Tomo el mango del tarro de su cerveza en señal de que aceptaba, ahora era el turno de Ren.
-¿Te unes, Ren?-
-Eh…- dudo en si estaba bien, pero bueno se habían tomado las molestias de llevarlo a un bar así que tenía que unirse a eso también para hacer más divertida la noche.
-Por supuesto- acepto con seguridad.
-Bien- dijo Koujaku. -A la cuenta de tres….-
Los cuatros tomaron los tarros con cerveza.
-1, 2…- se quedo callado en forma de crear más emoción. -¡3!-
Escuchando el "3" los 4 tomaron sus respectivas bebidas, empezando a beberlas lo más rápido posible, Koujaku tenía experiencia en beber pero tenía un ritmo lento, Mizuki empezaba a adelantarse, pero Mink estaba a la delantare, y Ren… ¡el termino primero!
Cuando acabaron, dejaron los tarros en la mesa y miraron a Ren verdaderamente sorprendidos.
-Oí, Ren…- llamo Koujaku al ex allmate que ahora llevaba un color rosado en sus mejillas.
-¿Estás bien, Ren?- cuestiono Mizuki.
Le sacaron de sus… ¿pensamientos? Más bien estaba perdido viendo el techo fijamente.
-Ha… Koujaku, Mizuki, Mink… gracias por traerme aquí, son muy buenos amigos…- dijo el de ojos amarillos dejando caer su cabeza en la mesa.
Bueno, eso fue muy repentino. Tal vez había sido mucho, iban a quedarse con lo que ya tenían pero no contaron con que Ren pediría una ronda más.
-¿Estás seguro, Ren?- fue Koujaku quien cuestiono con inseguridad.
-¡Claro que sí! ¡Puedo manejarlo!- exclamo con una sonrisa, ya estaba ebrio.
Tal vez, un poco más no le haría mal. Le segunda ronda llego, y volvieron a competir esta vez fue Koujaku quien termino primero, Mink en segundo y Ren en tercero; Mizuki fue el último, ya empezaba a sentirse mareado. Era ilógico, tenía un bar pero se emborrachaba rápido… Tal vez ya era suficiente… pensaron después de la quinta ronda.
-Debes estar feliz Ren, te casas… en dos días…- murmuro Koujaku con tono entrecortado.
-¿Uh? Si… estoy feliz, pero si Sei es infeliz conmigo…- volvió a recostar su cabeza en la mesa pensando en cómo sería su vida a lado de Sei. -además… siempre lo lastimo, la primera vez que lo hicimos… lloro durante dos horas…-
Bien, no era necesario que supieran eso…
-E-Eso no es nada, si llegas a tener familia, vivirás lo que yo… mi pequeña llora en las madrugadas, y duerme todo el día, eso es tan frustrante… pero la quiero…- al final de sus palabras fue casi como un sollozo.
-Ustedes se atormentan mucho, me enteré hace poco que yo también seré padre… y no tengo idea de que hacer…- añadió Mizuki con frustración.
Todos hablaban de una forma muy ebria a excepción de Mink que se mantenía callado, tenía un sonrojo en su rostro debido al alcohol pero prefería quedarse así a tener que hablar y estar como los tres que estaban delante de él.
-T-Tengo que ir con Sei, voy a disculparme por haberlo hecho llorar…- Ren se levanto y tambaleo un poco, fue ayudado por Koujaku para que no callera.
-Vamos, mi hija y Noiz están en tu departamento con Sei…- el también se tambaleo pero recobro la compostura cuando se iban a dirigir a la salida.
-Necesito ir a ver a Clear…- dijo Mizuki.
El más alto se levanto tranquilamente, aunque tuvo que recargarse contra la pared cuando sintió un mareo. Cada uno pago su parte, y uno que otro pago de más pero en el estado en que el estaban no habría que juzgarlos. Salieron del bar Koujaku ayudando a Mizuki a caminar.
-Vamos, tengo que… ver a Sei…- dijo empezando a caminar, por una dirección errónea.
-Es por allá…- señalo Mink al otro lado, Ren se volvió a la dirección que Mink le dijo y empezó a caminar con varios tambaleos, el moreno le ayudo a caminar, Koujaku ayudando a Mizuki y Mink a Ren, vaya que habían bebido demasiado.
El departamento de Sei se podían escuchar varias risas, así como bromas y una charla bastante agradable.
-¿Será una boda tradicional?- pregunto Noiz, palmeando suavemente la espalda de su hija.
-Sí, pensamos que sería buena idea- respondió, dando un sorbo al café que estaba tomando.
-Debe ser maravilloso, Sei-san- dijo Clear degustando uno de los pequeños pasteles que había sobre la mesa.
-Bueno, sí lo es… pero estoy nervioso- respondió con una pequeña sonrisita.
-Sé lo que se siente, hermano; Pero no te preocupes es natural, se irán con el tiempo- le reconforto su hermano menor con una sonrisa.
-¿Tienes algún consejo, abuela?- preguntaron ambos a Tae.
Esta solo suspiro calmadamente, el tema de bodas no era su fuerte sin embargo su nieto la miraban con expresiones llenas de esperanza.
-Si estás con las persona que amas, no tienes que tener tantas preocupaciones, si esa persona te ama entonces… ¿Qué mas puedes pedir?- contesto.
Ganándose una sonrisa cálida de sus dos nietos, que pensó que le habían hecho una broma estaba a punto de lanzarles los palillos cuando escucho la puerta del departamento abrirse.
-Uh, parece que ya llegaron- comento Sei levantándose del sillón camino hacia la entrada para darle la bienvenida a su prometido, Aoba se levanto también esperando encontrarse a su pareja como siempre con una expresión fuete en su rostro pero… esta vez no fue así.
-Bienve…- los dos hermanos se quedaron con las palabras en la boca cuando se encontraron con Mink ayudando a Ren a mantenerse de pie, Koujaku ayudaba a Mizuki, fue extraño verlos en ese estado además… apestaban a alcohol.
-Sei...- musito Ren acercándose a su futuro esposo, se tambaleo hasta que llego a él. -lamento, haberte hecho… llorar…-
-¿Eh?- no entendía de lo que estaba hablando, si hace bastante que no lloraba. Entonces, ¿de qué hablaba? -nunca me has hecho llorar Ren, al menos no intencionalmente-
-P-Pero… te hice llorar la primera vez que lo hicimos, ll-lloraste mucho…-
Sei sintió su rostro volverse rojo como si fuera un tomate, ¡eso había sido hace 7 meses!
Aoba escucho eso, y desvió la mirada hacia donde estaba Mink acercándose para que le diera una explicación sobre el estado en el que estaban.
¿Por qué de disculpaba de algo que había pasado hace mucho? Y en ese momento, justo delante de todos, ¡que tenía en la cabeza! Pero, antes de que pudiera pensar en las palabras correctas para regañarlo, sintió un olor diferente proviniendo de Ren.
-Ren, ¿tomaste alcohol?- pregunto, pero era más que claro que si lo había ingerido.
-Uh… un poco…- respondió con suavidad, volviendo a recargar su rostro en el hombro del más bajo.
-¡Mizuki-san!- grito Clear al ver como Koujaku entraba a la sala ayudando a Mizuki a caminar. -¿Qué le paso, Koujaku-san?- pregunto preocupado.
-¿Ah? Solo… bebimos nada más- respondió.
-Pero, esta todo sucio…- replico.
-Koujaku me dejo caer, por eso estoy sucio…- murmuro Mizuki sentándose en uno de los sofás.
Bueno, esa respuesta fue mejor ahora sabía porque estaba sucio, pero verlo ebrio fue verdaderamente gracioso podría decirse que hace mucho que no lo veía en tal estado.
Mizuki se quedo a un lado de Clear sentados en el sofá, parece que en cualquier momento se quedaría dormido.
-Vaya, tú no te quedaste atrás- comento Noiz cuando Koujaku se puso delante de él.
-Solo bebí un poco- respondió, colocando sus manos en las caderas pero el color rojo en sus mejillas decía todo lo contrario, bajo su mirada hacia el bultito que Noiz cargaba.
-Ni creas que la vas a cargar en ese estado- advirtió.
-Vamos, vamos estoy bien-
-Si claro, no te le acerques le vas a pegar tu olor a alcohol-
Aoba, Sei, Clear y Noiz intentaron calmar el estado en el que estaban; Tae se levanto de su asiento y dirigió a la cocina donde prepararía café para bajar los niveles de alcohol de los cuatro, era eso o meterlos a la ducha con agua fría si por ella fuera se inclinaba más a lo segundo, pero no quería hacer un desastre en el baño de su nieto.
El café sería lo mejor.
[¡El gran día ha llegado!]
El ambiente que había era bastante complicado, había nerviosismo, ansiedad entre otras más. Y creo que era fácil de saber, bastaba con ver a Ren que se acomodaba el moño por cuarta vez, no se sentía conforme, con su vestimenta.
Lo que estaba a punto de pasar, ¿era lo correcto? No dudaba de que quería pasar el resto de su vida a lado de Sei, ponía en duda si Sei estaba bien con él, tenía miedo… de que algo pasará en el futuro.
Sin darse cuenta el reloj marco las 12:50 de la tarde, la ceremonia en la iglesia iniciaría a la 1:00. Escucho tres golpes en la puerta.
Era Koujaku.
-Ren, ya es hora.- llamo adentrándose a la habitación vistiendo un traje color negro, y su cabello estaba recogido en una cola de caballo.
El ex allmate sintió su estomago revolverse, pero ya era hora. Trago saliva y por última vez dio un vistazo al espejo; se acomodo el moño y se dirigió a la puerta.
Koujaku le dedico una sincera sonrisa cuando salió de la habitación, noto la expresión de su rostro y no evito soltar una suave risa.
-¿Listo?-
Unos segundos tardo en contestar, respiro profundamente y asintió.
-Sí-
Esa fue suficiente respuesta, cerró la puerta d la habitación y se dirigieron a la capilla.
Ren estaba junto con el predicador, era la 1:58. Se sentía nervioso, por primera vez en su vida sentía como sus manos empezaban a sudar, se aflojaba un poco el moño, podría decirse que sentía que en cualquier momento se desmayaría.
A las 2:00 fue cuando la música empezó a sonar, todos los presentes se pusieron de pie. Eran amigos y colegas de Tae, y algunos ex trabajadores de industrias Toue que Sei consideraba sus amigos por haberlo cuidado y brindado apoyo, y las madres de los niños que cuidaba en la semana, Kurei-san y Inami-san, con sus hijos, Taki y Kita pero, ¿Dónde estaba la pequeña Tami?
Como invitados de Ren estaba Ayano-san llevando a Clara en su regazo, Haga-san, Mio, Nao y Kio también estaban ahí.
Escucho las puertas de la iglesia, todos se quedaron sin palabras. Sei camino por el pasillo, Tae estaba a su izquierda, Aoba a su derecha.
Ren se queda en un transe cuando ve a su futuro esposo entrar a la iglesia, llevando un hermoso vestido que lo hacía ver como si fuera una princesa. Era perfecto, Sei era hermoso, y con un vestido así resaltaba demasiado su belleza. Era un vestido blanco, con encaje y ese detalle de pedrería en su cadera, la cola del vestido era levantada por la pequeña Tami.
Cuando por fin estuvo en el altar, pudo escuchar un murmuro por parte de Tae no entendió muy bien lo que dijo pero fue algo como "cuida bien de él". Una sonrisa tímida apareció en los labios de Sei cuando estuvo delante de Ren. No tenía que ocultar que sentían un tremendo nudo en el estomago, fue cuando el predicador comenzó, ambos se miraron fijamente.
Pareciera que Sei quería llorar, y no había nada de malo en ello. Fue un momento de silencio cuando el sacerdote indico que dijeran sus votos matrimoniales.
Sei comenzó.
-No es casualidad que nos hayamos encontrado, algo en mi me dijo que tu serías algo más que solo un conocido o amigo. Ren, agradezco todo el amor y apoyo que me brindaste desde que nos conocimos. Sé que a veces podemos tener peleas, pero tarde o temprano nos olvidamos de ellas; porque sé que el amor que nos tenemos el uno al otro no será acabado por esas peleas o las dificultades se presenten. Por ello… quiero pasar hasta el final de mi vida a tu lado.- finalizo, llevando esa misma sonrisa tímida de un principio.
Ren sonrió en cada momento, acerco sus manos a las de Sei sujetándolas suave y delicadamente.
-Sei, yo… me entrego a ti completamente. Quiero ser tu compañero en este viaje tan largo de nuestras vidas. Me entrego a ti para estar siempre juntos, porque sé que si juntos estamos todas las adversidades, problemas cualquier cosa que se presente podremos superarles. Todo lo que necesites, te lo brindaré. Cuando llores voy a reconfortarte, cuando rías compartiré contigo la risa y si caes, te levantaré sin dudarlo. Porque… eres mi princesa.-
Sei tuvo que aguantar las lágrimas que empezaban a filtrarse por las esquinas de sus ojos. No quería llorar, era el día de su boda, quería verse feliz. Así que tuvo que aguantar.
Hubo unos segundos de silencio, Ren deslizo el anillo de compromiso por el dedo anular de Sei, el Seragaki mayor hizo lo mismo con un poco de dificultad. Cuando los anillos estuvieron colocados, el predicador siguió con la ceremonia.
-Usted, Ren. ¿Toma a Sei como su esposo, promete amarlo y respetarlo, en la salud y enfermedad; hasta que la muerte los separe?-
Ren trago saliva y asintió.
-Lo haré- respondió con seguridad.
-Y usted, Sei. ¿Toma a Ren como su esposo, promete amarlo y respetarlo, en la salud y enfermedad; hasta que la muerte los separe?-
-Por supuesto…- sintió como en las esquinas de sus ojos se formaban las lágrimas de antes, esta vez cayendo y terminando en su barbilla.
-En se caso los declaro oficialmente casados, puede besar a su esposo.-
Ren sintió una oleada de felicidad en su corazón, cuando empujo el velo detrás de Sei descubriendo su rostro. Tenía esa sonrisita tímida en los labios, y unas nostálgicas lagrimas cayendo por sus ojos, se limito a limpiarlas tomando el rostro de su ahora esposo en sus manos.
-No llores…- susurro acercándose a los labios del Seragaki.
-Es… de felicidad…- respondió, antes de que pudiera decir algo más Ren lo callo en un suave pero tierno beso. Y con ese beso se sello todo, oficialmente ya estaban casados.
Escucharon aplausos y felicitaciones por parte de sus invitados, Sei se separo, con ayuda de Ren que le retiro las lagrimas que aun se conservaban en sus ojos. Se sujetaron de las manos, y sonrieron con agradecimiento a sus aplausos y felicitaciones, Sei pudo ver como su hermano menor lloraba tal vez porque aun no quería dejar ir a su querido hermano mayor, también pudo ver a su abuela limpiarse una que otra lagrima que se le escapo.
Durante el camino por el pasillo siguieron Ren continuo sujetando la mano de su ya esposo, hasta que se decidió que quería hacer algo especial. Tomo a Sei en brazos cargándole estilo princesa.
-¡¿R-Ren, q-que estas?!- exclamo sorprendido.
-Cargo a mi princesa.- respondió, y casi por poco y Sei empezaba a llorar nuevamente.
Cuando salieron todos los esperaron, aplaudiéndoles nuevamente, Ren tuvo que bajar a Sei para que ambos agradecieran a todos los presentes que les acompañaron en la ceremonia, esperando de igual manera estuvieran con ellos en la pequeña reunión en un pequeño salón que habían rentado. Sei presento a Ren a los colegas de su abuela así como ante todos, presentándolo como su legítimo esposo que ahora había tomado él apellido "Seragaki" siendo ahora, Ren Seragaki.
-¡Sei-san!- gritaron los tres niños tirándose hacia el más alto, y abrazándose de su vestido. Que si no fuera por ayuda de Ren pudo haber sido derribado por los tres pequeños.
-Sí, sí…- musito agachándose, y frotando la cabeza de los tres suavemente.
-Sei-san, q-queríamos… que se casará con nosotros…- lloriqueaban los dos gemelos, la pequeña solo lloraba en voz baja.
No pudo evitar sentir un nudo en la garganta al oírlos llorar y más si era por algo como eso.
-Vamos, no lloren; tal vez no era posible que me casará con los tres, pero sé que algún día ustedes tres encontrarán a las personas indicadas, ¿sí?- dijo en tono suave.
Pudo escuchar los sollozos aun, pero estos se fueron calmando con las palabras que dijo Lo que se gano después fue una sonrisa suavecita de los tres, Sei retiro las lagrimas de los pequeños verlo sonreír lo hizo sentirse más tranquilo. Habían entendido todo, entonces sabía muy bien que con el tiempo los tres estarían mejor, tal vez desde ese momento.
Después de eso, recibieron más felicitaciones por parte de los demás; unos cuantos minutos después empezó la reunión, la comida fue algo sencillo, dieron un brindis por la feliz pareja, hubo una mesa la cual se lleno de bastantes regalos, eran pocos invitados pero los regalos no fueron escasos; fue como a eso de las 4 cuando pensó que era el momento indicado para lanzar el ramo.
Así lo hizo, lo lanzo, se dio la vuelta y vaya sorpresa de quien lo había atrapado. Ni más ni menos que Noiz, conservando esa mirada inexpresiva en su rostro con el ramo en mano, todos sabían lo que significaba eso. Noiz sería el próximo en casarse, Koujaku que tenía a su hija en brazos sintió como empezaba sudar frío al ver que el alemán lo había atrapado.
Fue una reacción bastante graciosa, el ambiente de la fiesta era bastante agradable fue a eso de las 5:30 cuando escucho el sonido de su coil. Había recibido un mensaje, por educación se fue a otro lugar para poder leerlo, fue una mayor sorpresa al ver que era de Virus y Trip, que pedían disculpas por no haber asistido a la ceremonia pero a cambio habían enviado su regalo. Admitía que tenía muchas ganas de verlo, pero si ellos no podían venir entendía perfectamente.
Cortaron el pastel y cada invitado tuvo una rebanada, no fue sorpresa que Aoba y Clear comieran cuatro rebanas cada uno. Ambos estaban en cinta, aunque tampoco fue una sorpresa que lo vomitaran poco después.
La fiesta duro hasta las 8, uno de los colegas de Tae ofreció llevarla a ella, su nieto y la pareja de este, Koujaku y Noiz decidieron tomar un taxi además de que ofrecieron a Mizuki y Clear compartirlo. Los demás se fueron por su propio medio, Ren y Sei los ahora casados estaban siendo esperados por un auto que los llevaría a su próximo destino que era una sorpresa por parte de Clear y Mizuki.
[¡Noche de bodas!]
-Uwah~ es tan hermosa…- comento Sei, adentrándose a la habitación del hotel que estaba decorada con flores, velas de aroma y una cama bastante grande, la cual lucía espectacular. El Seragaki mayor se acerco a la cama, como si fuera un niño pequeño yendo a la tienda de juguetes, empezó a tocarla era bastante suave. -Ren, ¡tienes que sentirla es muy suave!-
-E-Eh, s-si ya voy- trago saliva cuando se acerco, tocando la cama con nerviosismo.
Sei se sentó en la orilla de la cama sonriendo calmadamente, Ren se quedo de pie observándolo fijamente. Fue un tanto inquietante que este se quedara viéndolo así.
-Ehm… ¿Ren?- hablo un tanto confundido sacando de sus pensamientos a Ren.
-¡A-Ah! L-Lo siento, solo…- tartamudeo -estaba viéndote… un poco… mejor…-
Una sonrisa apareció en los labios de Sei, sabía perfectamente que Ren estaba nervioso. Más por lo que ahora ambos estaban pasando, Ren no era el único nervioso en ese momento… Parpadeo con sorpresa cuando el ex allmate se puso de rodillas y recostó la cabeza en el regazo de Sei.
Podía saber perfectamente que sentía Ren ahora, pasó sus manos por el cabello de su pareja, dando suaves y delicadas caricias, podía ser que Ren estaba más nervioso que él mismo, quien sabe. Solo siguió acariciando, el recuerdo de su primera cita llego de sorpresa, haciéndole sentir bastante nostalgia.
-Sei…- musito Ren manteniendo su cabeza en el regazo de su pareja.
-¿Sí?- pronuncio con amabilidad.
-Te amo.-
-…-
Las caricias se detuvieron, Ren ahora levantando el rostro encontrándose con la cara totalmente roja de Sei, los ojos dilatados como si en cualquier momento empezaría a llorar. Trago saliva pensando dos veces si había sido buena idea haberlo dicho solo así.
-¡N-No digas cosas como esas solo así!- exclamo cubriéndose el rostro con las manos.
-L-Lo siento, n-no de…- antes de que su disculpa prosiguiera Sei le silencio con un suave beso.
Fueron varios segundos después, se separaron ambos con rubores en sus rostros. Se miraron fijamente, el corazón de los dos latiendo con fuerza, casi sentían como se les saldría del pecho. Detuvieron sus pensamientos, sus ojos se encontraron.
-¿Estás listo?-
La pregunta le inquieto, pero… estaba seguro de lo que estaba de su respuesta, de lo que esa noche quería, lo que ambos querían. Sus manos se posaron en el rostro de su pareja, sonrió con calidez y asintió.
-Vamos- contesto, y en seguida Ren se acerco, plantándole un beso, que se prolongo en segundos, sus lenguas se entrelazaron empezando a jugar entre ellas; Ren pudo saborear perfectamente el brillo labial sabor fresa que había en los labios de Sei. Succiono la lengua del más bajo, escuchando sus gemidos ahogados.
Hoy, era más apasionado. Cuando menos se dio cuenta, estaba recostado sobre la inmensa cama, Sei podía saborear perfectamente la saliva de Ren; dejo caer sus manos a los lados, Ren profundizo más el beso, cuando se puso encima de Sei. Las manos de Ren empezaron a andar por el pecho del más bajo, quería verlo todo, saborear cada centímetro de él, ya había sido suyo, pero esta noche era especial. Esta sería la noche, donde ambos se entregarían completamente el uno al otro, no solo en sentido carnal.
Sus manos empezaron a deslizarse hacia abajo, llego a sus piernas en donde se concentro más, quería retirarle el vestido pero ya, pero… se veía tan hermoso en él, bajo el atuendo de Sei hasta poder observar sus pezones rosados y resaltantes, que pedían su atención, se relamió queriendo ir hacia ellos y devorarlos, pero sintió algo debajo de la falda del vestido.
Lo que sintió le dejo congelado, eran…
-S-Son… bragas con encaje…- murmuro, observándolas fijamente.
-E-Eh, f-fue… idea de… Aoba…- respondió sintiendo la mayor vergüenza de su vida al sentir la mirada fija de Ren. -¡N-No veas!- grito por ultimo.
-L-Lo siento, es que…- agradecía eternamente a dios de que no tuviera hemorragias nasales como Koujaku, trago saliva nunca se había imaginado a Sei utilizando ropa interior como esa, y ahora verlo con ellas…dios, era más de lo que podía soportar.
-R-Ren…- llamo al ver que no hacía nada. –r-rápido… q-quiero… hacerlo…- hablo con necesitada.
Parpadeo sorprendido ante sus palabras, no podía soportarlo más pero, quería hacerlo lento gozar de cada parte de su cuerpo, y a la vez rápido estar dentro de Sei escucharlo gemir, gritar, que arañara su espalda, estar conectado con él.
Con su princesa.
-Una vez que empecemos…- susurro contra la oreja de Sei, ganándose un estremecimiento como respuesta pero aun no terminaba. -no voy a dejarte ir…- finalizo mordiendo suavemente la oreja del ya mencionado.
-¡Mmh!- gimió ante el mordisco.
Eran las 9:00 de la mañana, Ren lo mantenía encima de él, abrazándolo y decorando sus hombros con pequeños besos, la risita de Sei mataba el silencio de la habitación.
-Ren, vamos a tomar un baño; la abuela nos dijo que quería hablar con nosotros, son las 9 podemos llegar lo más seguro es que estén desayunando ya.-
-Uhm…- restregó su nariz con el hombro de Sei, lo mantuvo más abrazado contra él.
-Vamos, vamos, tenemos que limpiarnos- iba a levantarse y dirigirse al cuarto de baño pero un punzante dolor en el trasero se lo impidió. -Ow, ow, ow…-
-Sei, ¿Qué pasa?- pregunto con preocupación.
-Mi…mi… trasero… duele… duele… mucho…- respondió avergonzado, si el dolor no era suficiente un liquido cayendo por sus muslos lo alarmo más. -¡S-Se siente asqueroso!-
-Lo siento, lo siento, voy a llevarte a la ducha- dijo tomándolo en brazos como una princesa.
Sintió sus mejillas volver rojas, no sabía que era más bochornoso si la forma en la que lo cargaba, el dolor de sus caderas, o que el semen de Ren chorreando por sus muslos. Se limito a guardar silencio, y ser llevado a la ducha por su esposo. A pesar de esa situación estaba feliz…
Estar al lado de Ren, por fin estar casados, tener a la persona que más ama con él… estar juntos… esa era felicidad.
-La~La~La~- canturreo Trip acercando una cuchara a una de las bebés, que comió el contenido pero dejo caer un poco en su babero.
-Deja de jugar con la comida, y dale bien de comer…- regaño Virus que de igual manera traía una cuchara con papilla de calabaza a la boca de la otra bebé que la comió sin derramar nada.
-Me pides que deje de jugar con mi hija, es imposible- respondió -A Hana le gusta jugar así que déjanos en paz-
Virus bufo con molestia, limitándose a seguir dándole de comer a la pequeña que gustosa comía la papilla. Hasta que se la termino.
-Eso está bien, Naomi- felicito Virus limpiando la boca de esta con una servilleta, después empezó a cargarla.
Se alejo de la cocina, dejando a Trip y Hana seguir jugando con la comida. De igual manera a él le gustaba jugar con Hana, pero Naomi prefería estar con él ella era más tranquila.
Llego a la sala donde habían varios juguetes en el sofá, no eran pequeños eran grandes como peluches y sonajeros, donde se sentó y deposito a Naomi también, como buen padre tomo el chupete que había a un lado y lo metió a la pequeña boquita de la menor.
-Bien, juega mientras yo reviso algo.- dijo abriendo la pantalla de su coil empezando a escribir un mensaje.
Fueron unos minutos de silencio, cuando Trip se hizo presente en la sala cargando a Hana, se acerco a donde estaba Naomi dejándola a su lado.
-Juega con tu hermana- dijo, ahora yendo hacia donde estaba Virus. -¿trabajo?- pregunto.
-No, es un mensaje para Sei-san…- respondió sin prestarle atención. –Hoy era su boda, ¿recuerdas?
Trip asintió ara después sonreír juguetonamente a Virus, que no le dio atención y solo siguió con lo suyo hasta que sintió una mirada penetrante puesta en el. Era Trip.
-¿Qué quieres?-
-Quiero un beso- respondió con una sonrisa infantil.
Virus suspiro con pesadez a la petición de Trip, tan infantil como siempre eso nunca se le quitaría. Cerró la pantalla holográfica y lo vio fijamente.
-Bien, hazlo- dijo algo cortante, aunque no fue solo algo sonaba totalmente cortante.
-Que aburrido, vamos levántate- eso fue casi como un puchero.
El rubio frunció el ceño, pero quería terminar con ello pero ya y seguir con su trabajo, puede que hoy se habían tomado el día libre pero el trabajo nunca se acababa. Se levanto y cruzo los brazos.
-Hazlo ya.-
Trip sonrió con satisfacción, dando una mirada a sus dos hijas que jugaban entre ellas, Naomi con un sonajero y Hana con un peluche, ellas estaban bien. Se acerco a Virus apegándolo a él.
-Eres siempre tan caritativo, Virus- susurro acercándose hacia el rubio, rozando sus labios con los ajenos.
-Cállate- murmuro contra sus labios.
No hubo ni una palabra más cuando Trip atrapo los labios de Virus en un profundo beso, empezando a rozar su lengua con la del rubio, el más bajo no rechazo y correspondió. Coloco sus brazos alrededor de Trip haciendo el beso más prolongado, Trip empezó a bajar sus manos hasta el buen culo de Virus el cual apretó sin remordimiento.
-¡Mm!- ahogo un gemido en el beso ante el apretón.
Su beso por lo visto duraría más si no fuera por…
-¡Wahhh!- las dos pequeñas empezaron a llorar de la nada, sorprendiendo a ambos.
Virus se separo inmediatamente y fue hacia ellas.
-¿Qué pasa? No lloren, no lloren- tomo a Hana y la empezó a arrullar.
-Ahh… no llores- intento calmar a Naomi que sollozaba en sus brazos.
No podía evitar pensar que sus dos hijas habían conspirado para hacer que el beso terminara, pero eran sus pequeñas, tal vez no querían compartir a su mami con nadie más, pero Virus era su pareja debían compartir.
-Luu-Habla-
¡Lamento la tardanza!
Es que tuve varios problemas, además de la falta de inspiración y esas cosas… Agh.
En fin, ¡espero y les haya gustado!
Para los que quieren saber el significado de los nombres de las hijas de Virus y Trip dejo la información aquí abajo:
Naomi: Alta y bella, en el significado abstracto significa que crecerá alta y bella.
Kohana (Hana): Pequeña flor.
¡Espero y los nombres les hayan gustado!
El porque de esos nombres lo sabrán conforme avance la historia.
No olvides dejar un review, me son muy agradables.
¡Gracias por su atención!
