Pérdida de memoria
-Hola de nuevo, Yui - dijo esa figura volviéndose totalmente nítida y abrazando à la chica, Yui desconcertada no sabia como reaccionar a ese abrazo por parte de aquel hombre que ella no recordaba- ¿así que lo consiguieron eh...?- dijo ese hombre, cada vez se le hacía a Yui más familiar aunque no sabia quien era sabia que le conocía de algo.
-¿Q-quien eres...?- consiguió articular la chica deshaciendo el abrazo, el hombre la miraba con cariño y afecto paternal, con sólo esa mirada Yui consiguió recordarte antes de que él dijera nada- p-papa...- se lanzó a sus à abrazarle llorando- papá, te he echado mucho de menos... ¿Por qué? ¿Por qué me mandaste a esa mansión llena de vampiros?- la chica siguió llorando en el hombro de su padre, aquel sacerdote que cuido de ella durante tantos años el cual la abrazo con cariño y acarició la cabeza.
-Si, soy yo pero tengo que pedirte un favor- el sacerdote sonrió y Yui asintió escondiendo la cabeza en su hombro sin parar de llorar.
-Lo que sea... Lo que sea papá, lo haré con gusto- su padre sonrió y miró a su hija.
-Perdoname Yui, pero no tenía más remedio... Era lo único que podía hacer si quería que siguieras con vida... De verdad... Lo siento, todo lo que has pasado... Pero ahora solo tienes que recuperar los recuerdos de quienes más quieres- el sacerdote sonríe con cariño mirando a su hija a los ojos, a lo que la chica negó con la cabeza limpiandose las lágrimas con la palma de sus manos y sonriendo al mismo tiempo.
-Ya recuerdo a quien más quiero papá, ese eres tú- volvió a sonreír, pero esta vez cerrando los ojos y volviendo a abrazar a su padre, lo único que quería era sentirse más cerca, quería quedarse con el para siempre y nunca separarse de su lado, quería volver a vivir con el cómo había vivido cuando era pequeña, esa sensación de protección que sólo le daba él, o al menos eso recordaba.
-En eso te equivocas, tu quieres a algunas personas más que a mi, mucho más que a mi, solo tienes que volver sentir esa sensación de seguridad en brazos de otro que no sea yo, Yui, como ya la sentiste antes de perder la memoria, créeme, pronto sabrás de que hablo- el sacerdote sonrió y besó la frente de Yui haciendo que ésta soltara una pequeña risa llena de nostalgia, recordando cuando era una niña, corriendo por las calles acompañada por su padre, cuando se hacía daño con algo siempre le besaba la frente de esa manera y la consolaba haciendo que ella se olvidara del dolor y volviera a correr sin ninguna preocupación.
-¿Papá, tú crees que conseguiré recordar? Preguntó la chica dudosa, le daba miedo recordar a aquellos vampiros, no sabia con que clase de recuerdos se iba a encontrar y eso solo hacía que se preocupara más todavía, miró a su padre cuando todo se volvió blanco.
-Yui, cierra los ojos un momento- dijo el sacerdote cerrando los ojos, la chica asintió, sintió que toda aquella luz blanca se desvanecía poco a poco- ya los puedes abrir- Yui obedeció y abrió los ojos, ante ella se en ch ondeaba la iglesia en la que su padre ejercía de sacerdote pero la gente no podía verlos ni oírlos, entonces vio algo que no se esperaba, eso era ella de pequeña, saliendo de la iglesia cogida de la mano de su padre.
-Papá, ¿tú sabes donde está mi mama?- dijo la pequeña Yui que apenas tenía cinco años mirando a su padre con algo de tristeza, éste volvió la mirada hacia ella algo sorprendido y sonrió con ternura, la niña lo miró dudosa y con curiosidad por lo que la respuesta que fuera dar el hombre.
-Está en el cielo, Yui, rodeada de bellos ángeles, tan bellos y hermosos como tu- el hombre cogió a la pequeña en brazos empezando a hacerle cosquillas provocando que una risa tierna saliera de los labios de la pequeña Yui.
-Hai- respondió la niña riendo aun, entonces rodó volvió a ser blanco, Yui cerró los ojos y cuando los volvió a abrir se encontraba rodeada por los Mukami, todos tenían una mirada preocupada y una voz resonó en su mente "hasta nunca mi pequeña" esa voz era su padre, Yui cerró los ojos y una cálida lágrima salió de ellos- adiós papá... -Respondió à lo que los vampiros la miraron sin entender.
Lo se, tarde mucho en actualizar y este capítulo es corto, no me maten *se coloca detrás de los vampiros*
Reiji: que poca educación... Los lectores habrán pensado que dejaste el fanfic de lado yvlo abandonaste.
Para empezar quiero aclarar una cosa, yo NUNCA abandonaré ningún fanfic, es solo que he estado ocupada, mama Reiji me obligó a estudiar mucho ;n;
Carla: ¿y cuando salimos nosotros?
Tranquilo babu mio, los Tsukinami también saldréis, pero todo a su tiempo
Shin: eso espero, porque si rompes tu palabra no me convertiré en lobo para jugar contigo
;u; se nota que me quieren
Todos los vampiros: pues claro
Por cierto, mi wattpad si es cuteipanther, si alguien quiere mirarlo, esta invitado OuO
Ruki: no hagas spam *le da un zape*
Si mama Ruki... ;n;
