Hi!!! Lo se, no tengo ninguna clase de excusa para todo lo que tarde en actualizar (casi habia pensado que nunca volvería a escribir) pero me dio cosa dejar la historia botada así como así y, como en estos momentos no tengo nada que hacer me decidí a subirla y continuarla, aunque perdi un poco el hilo de la historia y tuve que leer ciertas partes para vlver a retomarla aquí esta el capi.
Esta un poco flojo pero es que hace algun tiempo que no escribia y el estres me bloquea (estoy esperando resultados así que espero mejorar los otros capis que espero escribir (cuando sepa que pase al fin, porque fue dificil este curso) entonces para los que deseen leerla (si es que aun queda alguien) espero que disfruten el capi, gracias por los reviews que me han enviado con apoyo y los que fueron motivo para seguirla aunque sea hasta ahora y bueno, no los atraso mas.
Con ustedes la conti (algo atrasada) del fic!!
Capitulo 9:
Capaz de mirar al cielo
- ¿Le sucede algo a Horo? – Lila se aproximo a Yoh, esta, aun estaba a medio arreglar con aquel vestido largo…
A Ren se le asemejaba a un globo gigante o, incluso a una carpa de circo por los colores tan llamativos que tenia.
- Dice que saldrá antes del siguiente acto – aclaro para todos los que estaban expectantes, mirando fijamente a Ren, no era que Yoh estuviera en contra de algo pero, quizás en aquel momento las acciones del ojidorado no habían sido las mejores. Quizás ante todo, lo único malo que había pasado era que… Horo no sabia que pasaba y estaría confundido; necesitaba decirle a Ren que aclarara todo ya con Horo.
- Ren necesito…
- No nada de hablar en este momento! – La profesora había llegado – Gran actuación Ren, muy real… espero que la siguiente sea igual. Yoh, Anna, a escena ahora!
(Acto 10)
"Una nube oscura, presagia tormenta; así como los hechos experimentados al momento, quizás presentados ante lo soberanos de el otro reinos de forma distorsionada, o completamente errónea por la boca equivocada solo podían traer más guerra, de una forma nunca antes experimentada. En aquel momento uno de los mensajeros de encontraba frente a Anael, el cual le escuchaba atentamente, la voz de aquel, no era mas que un susurro malicioso que se perdía en el aire causando daño… y buscando la destrucción"
- Los informes dicen – un chico bajo se encontraba frente a Yoh y Anna, con el rostro cubierto hasta dejar solo ver sus labios sin embargo, aquella voz era indiscutible la de Hao… y es que solo él podía hacer esa sonrisa maliciosa necesaria para el acto – que pese a que el príncipe Leyan continua con vida, las condiciones en las que se encuentra son de lo peor, casi llegando a lo infrahumano según muchos de los que allá se encuentran. Maltratos y poca comida es lo que recibe cada día, manteniéndole en una condición enferma notoria, su cuerpo, poco saludable es castigado a diario con azotes, presenciados y, llevados a cabo por el mismo William.
El rey frunció el ceño, denotando molestia ante la sola idea, ocultando toda la rabia que le provocaba esto… a la sola idea de que Leyan estuviera pasando penurias.
Anna tapo su boca con la mano derecha, con los ojos poniéndosele llorosos dándole un aire dramático a la escena… gran actuación, además de que se partía de la risa al ver a Hao de rodillas frente a Yoh, presenciando todo esto una gran multitud pues, sabia que al otro le hervía la sangre al tener que hacerlo.
- Tenemos que hacer algo – susurro mirando fijamente a Yoh que se sorprendió de verla así y, con una mano hizo la señal para que Hao se diera la vuelta y saliera por un costado del escenario con una sonrisa en el rostro.
- Comenzaremos a organizar los ejércitos – respondió Anael a las inquietudes de su reina – si no me equivoco y los demás informes son ciertos, pronto se oficiara el compromiso de William con una doncella de alta categoría de un reino vecino, después de eso, les atacaremos en la frontera, avanzando hasta llegar, rápidamente a Rose, esa alea aunque se encuentra cerca del castillo, se dice que no tiene protección… por allí podremos llegar hasta Leyan.
La reina escucho cada palabra atentamente… sabia lo peligroso que era.
- A pesar de toda la seguridad que demuestras, bien conoces que es un plan apresurado, y que, tiene muchas posibilidades de salir mal. No conocemos la veracidad de esa información.
- Sea o no cierta, es nuestra prioridad la seguridad de nuestro hijo… Grace, no hay más que hablar – toco una especie de campanita y al instante salio un chico con una especie de armadura – quiero que llames a los generales principales… tenemos que organizar un gran ataque contra Nícolas, que nos lleve hasta la aldea de Rose.
- Como ordene señor. – Hizo una inclinación y salio del sitio.
Anna agacho levemente la cabeza. – Comprendo – murmuro Grace suavemente – espero que todo salga bien, no solo por Leyan sino, por la seguridad de todo el reino.
-+- Cierre de Telón -+-
Yoh miro fijamente a Anna…
- Estoy preocupado por Horo – le comento suavemente y esta le miro arqueando ligeramente una ceja.
- No es tu problema el que Horo se ponga como idiota cuando se aproxima a Ren.
- Pero Anna, no es culpa de Horo que Ren de pronto haya… decidido que quería hacer algo como eso sin decirle nada…
- Bueno, deberán aclararlo ellos Yoh; por lo personal, creo que en problemas de pareja en ocasiones, sobran los terceros.
Vieron como Horo llegaba a donde se encontraban todos y estos, rápidamente le daban algunas cosas extras; bueno, al menos se había cambiado de ropa en el lapso de tiempo que se mantuvo ahí dentro.
- No lo se Anna… espero que salga bien.
(Acto 11)
"La música se escuchaba por todo el castillo y Leyan, indeciso se movía inquieto por toda la habitación hasta terminar en la ventana. Miro por esta y vio algunos carruajes y caballos siendo dirigidos hasta la planicie trasera. No sabía porque William no le entendía en algo tan simple".
- No puedo simplemente ir allí, bajar al salón principal… no seria correcto.
La puerta se abrió y William entro por ella, mirando un momento a su ángel… el cual aun no estaba arreglado para el baile.
Horo miro a Ren por unos cuantos instantes recordando el beso… o lo que fuera que había sido… y no pudo evitar ponerse más nervioso de lo que ya estaba.
- Se podría saber que sucede – cuestiono un poco molesto William al ver que Leyan en aquellos momentos no estaba listo ni parecía pretender querer estarlo.
- En ningún instante acepte el hecho de ir a tu fiesta, no soy nadie ahora para presentarme en el sitio, no se si habrán personas que conozca… no debo ir.
- Ya te he dicho que no me interesan tus motivos, solo iras. – Horo miro seriamente a Ren… fingiendo la clara molestia que William en aquel instante sentía.
- No tienes derecho a obligarme.
- Quizás no derecho, pero si formas.
- Me gustaría ver que lo intentases – Hablo de forma desafiante al tiempo que se daba vuelta para encarar completamente a Horo.
Las facciones de William denotaban que estaba muy molesto, quizá como nunca le había visto. Se encogió un poco contra la ventana intentando huir de la mirada que le dirigía en aquel instante el príncipe pero no lograba esto totalmente, recordando bajo que condición estaba en el castillo y esto, William lo noto puesto que, de forma maliciosa sonrió avanzando hasta el chico de ojos claros.
Horo se puso sumamente nervioso ¿Cómo iría a reaccionar Ren con lo que había pasado? Con el nunca se sabía que pasaría al momento siguiente. Pero curiosamente parecía que Ren estaba realizando una actuación perfecta porque, nada de lo que se suponía había sucedido estaba interfiriendo con lo que hacía.
- A mi me parece, Leyan, no estas en condiciones de decidir que hacer o no hacer – su voz, aunque autoritaria se notaba un poco nerviosa – porque según me parece tu vida depende de mi decisión.
- Supongo que es una amenaza – Ren hablo con voz firme ganándose que, al igual que siempre en esa escena su profesora se pegara, literalmente, con el libreto por la cabeza.
- Lo tomas o lo dejas, Leyan.
- Supongo que entonces, no me queda mas que aceptar – agachó levemente la cabeza – lo que dices es verdad aunque no comprendo porque me mantienes con vida – vuelve a levantar el rostro – y tampoco es como si te temiera y eso debes saberlo, es tu reino, tu castillo y tus deseos los que dominan aquello que sucede pero solo por ese motivo, aceptaré mi destino. – da la vuelta nuevamente ocasionando que William lo sujete de la mano y le de la vuelta – solo que sepas que me estas obligando a ir y, te responsabilizo de cualquier cosa que suceda.
- Leyan – le detuvo sujetando su mano con suavidad – tu destino no esta dicho, pero tus acciones me están obligando a ello – busco la mirada del muchacho pero este simplemente la mantenía oculta de él – y lo sabes…
- No harías nada que no quisieras… ya lo habíamos hablado o al menos creo que te lo deje claro…
- Pero tu no cooperas, no me ayudas en nada – apretó un poco mas su mano y lo acerca a él – si tu no te cambias Leyan, te cambiaré yo – suspiró y soltó la mano de Ren… Horo tenía en corazón completamente acelerado por aquello – no recuerdo si lo mencioné pero, es un baile de mascaras, así que nadie te vera siquiera salir de mi habitación – sus ojos denotaron que la actitud de Leyan no le agradaba pero, en lugar de molestarlo mas parecía que le dañaba. – solo cámbiate.
Diciendo aquello Horo salió del sitio cerrando la "puerta" y caminando hasta recostarse en una de las paredes; no tenía idea de que hacer, que decir, como actuar… solo podía hacer lo que decía el libreto y no estaba seguro que eso fuera lo mejor, después de todo ¿Qué tanto podía parecerse un libro a la vida real?
Ren estaba seguro que, aunque las cosas no estaban como el quisiera, Horo debía estar matándose pensando en lo que había pasado y eso, en cierto modo era bueno. Pero lo que debía hacer cuando terminaran aquella obra, era aclararle todo a Horo.
Recientemente todo era de aquella manera, William se encontraba desde que había llegado al castillo y por razones que no comprendía molesto con él y aquello tampoco le ponía las cosas fáciles a él.
- Quizá me sea mas difícil comprender a William de lo que pensaba, quizá ambos, aunque al inicio fuera completamente desapercibido… pero, esta sensación de malestar no se va de mi pecho – mientras Ren hablaba al publico se tomaba con fuerza el corazón – y no se cual motivo me lleva a tener un presentimiento malo de todo esto.
-+- Cierre de Telón -+-
- Ren… podemos hablar – le dijo suavemente Horo cuando estuviera en dirección a cambiarse de forma rápida.
- Cuando termine la obra, nos vemos en el pasillo D de la sección de música. – respondió el ojidorado frente a aquella pregunta; sabía que esa era la mejor forma de resolver las cosas.
El acto que a continuación seguía era, por mucho el que menos le gustaba y tenía sus claros motivos para que le desagradase de aquella manera… solo esperaba que esa maldita de Lila no interrumpiera con sus planes por esos ataques locos que le daban… siempre.
O por aquella estupidez que le había dado por decir que "la obra era sin duda una señal divina de que ella y Horo eran el uno para el otro"
(Acto 12)
La música de fondo era exquisita mientras que, en la pista las parejas no dejaban de danzar a un tiempo, todas a un mismo paso casi coreográfico pero a la vista un festival de color, los vestidos de las damas se movían como si estas estuvieran en el aire, sin embargo los rostros ocultos detrás de muchísimas mascaras y antifaces evitaba que se reconocieran entre si.
Dentro de ellos, en aquel Salón de dimensiones casi colosales, leyan se mantenía quieto con el traje blanco que William le hubiese entregado sin saber que hacer o como actuar, mas a pesar de todo pareciendo un verdadero ángel. Estaba acostumbrado a esas fiestas, siendo un príncipe era imposible no estarlo pero en esta ocasión se sentía como todo un intruso… simplemente no debería estar allí.
Ren se aproximaba entre todas aquellas personas con una mascara de tonos plateados en el rostro quitándosela cuando estuvo frente al público y una luz le enfocó, dando por enterado que aquello, eran los pensamientos de Leyan.
- Si las situaciones acontecidas hasta el momento no hubiesen ocurrido, esto no sería así. Se que esta mal que me encuentre en este lugar donde cada persona es como un fantasma, un cuerpo sin alma pues su rostro se mantiene oculto incluyendo el mío; ocultándonos todos como si fuésemos criminales pero ¿Cuántos realmente lo son en esta sala y cuantos otros solo victimas de las circunstancias? William se acerca y, querrá hablar un poco… ¿Qué decir¿Qué pensar y que sentir?
Horo algo dudoso se aproximo a Ren y las luces volvieron a iluminar a todos que seguían bailando, este solo se quedo a su lado por un rato, mirándole de reojo como hacía William con Leyan, pero el peliazul solamente podía pensar en cual hermoso era. Unas chicas se aproximaron. E iniciaron una discusión sin importancia que tardaba como dos minutos en tiempo real, en el libreto suponía que debería ser (en lo que ponía el libro) aproximadamente quince minutos o media hora.
William a su lado solamente hablaba con las doncellas como si todo fuese algo sin importancia y, después de un rato, estas se retiraron.
- Leyan - Horo se dirigió a él con voz suave mientras que continuaba mirándole - lamento la interrupción pero…
- Eres tu quien me hizo venir, no tengo interés en estar en este sitio y menos, me importa si te diviertes con alguien mas - La voz de Leyan denotaba algo que William no supo interpretar; la voz de Ren suponía, celos - es mas, me gustaría que así fuese para que no me molestases mas.
- Pareces realmente molesto¿es que acaso? - pero, no logro continuar con la frase porque, de un momento a otro el rey y la reina hicieron su aparición.
Hao, avanzo por todo el salón al tiempo con Lyserg el cual, esta vez tenía un vestido en tonos grises y negro. Se sentaron en unas sillas decoradas de forma majestuosa y, sentándose en ellas todos guardaron silencio.
Hao se levanto de forma elegante, haciendo ondear una gran capa roja que portaba en aquellos instantes para, después, con la misma gracia empezar a hablar.
- Hoy, damas y caballeros presentes en este salón y que disfrutan de esta fiesta queremos agradecer su presencia en el sitio y, a su vez anticipar que, todo esto tiene un motivo especial; por favor, continúen disfrutando de la fiesta mientras esta dure ya que, al final de la misma haremos de su conocimiento este hecho importante en la vida de todos nosotros y nuestro futuro. - diciendo esto se sentó al lado de lyserg nuevamente, empezando otra vez la música y el baile y, por supuesto la conversación entre William y Leyan.
- No sabía que todo tenia un motivo especial - la voz de Ren sonó un poco enfadada; próximamente sería aquel momento.
- Yo tampoco Leyan, la verdad creía que era una fiesta más pero, no te preocupes y pásatelo bien.
- Quien podría pasárselo bien sabiendo el peligro que corre - inquirió el de ojos dorados, aun con tono molesto - ciertamente William, si tu padre descubre que estoy aquí no quedara mucho de ambos para saber lo que paso al final. Si lo descubre no solo yo seré quien tendrá problemas sino, que tu también.
- Eso me parece preocupación por mí.
- Es sentido común, simple y sencillo y me parece que tu solo buscas como agravar las cosas. - Diciendo esto se marcha nuevamente perdiéndose entre los múltiples estudiantes.
Las luces se atenuaron y todos se detuvieron por un momento dando a entender que ha pasado el tiempo. Luego de unos segundos comenzaron a agruparse lentamente dejando la parte central de la sala completamente despejada. Las luces volvieron a la normalidad y, entre todos se encontraban Ren y Horo, visibles completamente para el publico.
Los murmullos no se hicieron esperar, así como algunas otras voces al azar que hablaron más fuerte.
- ¿Qué será lo que tienen deparado para nuestro futuro?
- Esto debe ser sin duda importante.
- El rey y la reina son grandes líderes, ellos sabrán que es mejor.
La mano de Hao se levanto por entre todos aquellos murmullos, calmándolos al ponerse en pie.
- Ahora, habré de anunciar algo de suma importancia para este reino y, cuando hablamos de futuro debemos decir que, hablamos de nuestro príncipe.
William miró a Leyan significativamente, intentando decirle que el no sabía sobre que hablaba su padre mas, todo intento fue imposible, el otro solo miraba hacia el frente intentando parecer normal para que no notaran que el no debía estar en aquel lugar.
- Es por ello - habló en esta ocasión la reina - que debemos llamar aquí a nuestro hijo; William, haznos el favor de aproximarte.
Horo camino por aquella sala lentamente, esperaba que todo saliese bien y fuese lo más rápido posible puesto que, no podía esperar para hablar con Ren. Al llegar frente a Hao y Lyserg y mirarlos fijamente se dio cuenta que estos, sin saber porque lucían un poco preocupados pero decidió no darle importancia.
- Ahora, procederemos a llamar a la doncella Yamileth D'Lecours - William abrió los ojos espantado frente a aquello suponiendo lo que pasaría a continuación y retirando su mascara del rostro dejándolo finalmente a la vista.
Lila avanzo por el pasillo dejado entre los demás que participaban en la obra con decisión, quitándose lentamente la mascara que llevaba sobre el rostro y sonriendo mientras hacía una inclinación de reverencia ante Lyserg y Hao. El pelilargo un poco más preocupado debido a la sonrisa de esta continuó con su libreto al tiempo que recibía la preocupada mirada de cierto ojiverde.
- William, la señorita D'Lecours será a partir de hoy, y por el bien de nuestro pueblo tu prometida en matrimonio, futura reina de este lugar; cuando mi presencia se note en falta, por causa de mi muerte en este castillo serán tu y ella quienes, gobernaran en conjunta armonía. - El rey Nicolas tomo ambas manos y, dejándoles frente a frente sonrió con burla hacia su hijo. William miró a Leyan que abriendo los ojos por el impacto de la noticia no sabia que hacer y, mientras que todos aplaudían, el estaba quieto esperando algo, cualquier cosa.
Claro que Leyan no esperaba aquello, así como Ren tampoco lo que Lila hizo a continuación pues, alzándose de puntitas con malicia rozó los labios de Horo provocando en el ojidorado la misma reacción que debía tener Leyan por la noticia. Cuando la otra se separó solo se dio media vuelta y de forma disimulada salió de allí.
Horo lo miró; ahora si que estaba mal, cualquier oportunidad que hubiese tenido de solucionar aquello y algo más parecía casi haberse esfumado. El telón se cerró dando por terminada esta parte de la obra y claro esta de aquel día.
Al buscar a Ren no le encontró en los vestidores y nadie sabía donde podía estar.
- ¿Por que hiciste eso? - pregunto a Lila cuando esta, después de haberse cambiado caminaba por allí y se la encontró en el sitio.
- Me parece que si el puede hacerlo no hay motivo por el cual yo no deba - la muchacha frunció el ceño - o es que acaso tu y él… - Horo no respondió y solo la soltó - Hablamos después Horito, tengo un compromiso importante al que no puedo faltar, nos vemos cariño - y diciendo aquello la muchacha se fue.
Hao, con algo de preocupación por aquella conversación se aproximó a Horo y, sin poder soportarlo aunque hiciese notar que había estado espiando le pregunto.
- ¿Por qué no le respondiste que sientes algo por Ren? - Horo solo le miro seriamente y, cuando el otro estuvo a punto de decir algo mas.
- Porque lo que yo quisiera jamás podrá ser Hao, menos ahora.
- Intenta hablar con él.
- No le encuentro, quiero aclarar todo pero se que aunque vaya a donde dijimos que nos encontraríamos el no estará; Ren es así, será mejor que me vaya. - y diciendo esto se retiro del sitio.
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Caminó un poco hacia una ventana de aquel largo pasillo; ya había pasado bastante desde que estuviera allí pero aun así el peliazul no llegaba. Ciertamente sabía que Lila intentaría hacer algo en la obra pero no pensó que sería besarlo. Hasta que escucho pasos y, a pesar de que por unos instantes se emocionó pronto toda aquella alegría se fue a la basura.
- Bueno, pensé que ya te habrías marchado…
- ¿Que haces aquí? - la voz de Ren salió áspera y fría, completamente indignada
- Hacer que dejes de perder el tiempo, puedes notar que quien debería haber venido no llega.
- ¿Qué quieres decir?
- No hay posibilidad alguna para ti con él, o no te has dado cuenta que no le importas Ren, me parece algo indigno de tu parte meterte hasta el punto en que lo hiciste hoy entre nosotros. - el ojidorado abrió sus ojos entre sorprendido y enojado. - si no les aquí puedes decirme ¿cuanto le interesas?
- ¿Por qué viniste Lila?
- Horo me lo dijo - se burlo levemente con una risita - y me dijo que acabara de una vez por todas con lo que estas haciendo, ya no soporta que le estés… ¿acosando?
- ¿Por qué no vino él?
- No quiere verte, dice que lo hará lo menos posible cuando estén en la residencia ese era todo el mensaje - Lila se dio vuelta y, mirando a Ren por encima de un hombro añadió - espero yo también que no te metas en la relación que estamos a punto de comenzar. - y termino de marcharse. Entro a uno de los baños y, sonrió frente al espejo.
- Lo lamento Tao, pero yo gané.
Ren, aun en el pasillo mirando por la ventana comenzó a sentirse como un idiota aun más, cuando no logro evitar que su corazón se hiciese pedazos.
Ok, gracias por leerlo n0n si alguien nota que existe alguna clase de error haganmelo saber para intentar editarlo porque no tuve tiempo de revisarlo cuando lo subí, así que ya saben, si les ha gustdo dejen un review que ellos son el principal motivo de que la historia no haya quedado en el olvido por siempre!!
Chao!
