[Simplemente recordar que yo no he creado ninguno de los personajes que saldrán en este fic, todo pertenece a Soul Eater de Square Enix, sin más demora... ¡Qué empiece el show!]

MAKA POV:

Y seguimos hablando durante casi el resto de la noche, sobre tonterías… buscando cualquier excusa para discutir de nuevo. Soul se divertía molestándome como llevaba haciendo semanas atrás.

- Argh, te odio – dije entre dientes mientras hundía un libro pesado en su cabeza. Soul hizo una mueca y estuvo a punto de protestar, pero se quedó en silencio mirando a la nada.

- Alguien viene hacia aquí – dijo en un susurro. Entré en pánico.

- ¿Qué hacemos? – dije nerviosa, buscando un lugar donde esconderle bajo la extrañada mirada de él.

SOUL POV:

- Alguien viene hacia aquí – dije en un susurro escuchando a lo lejos pasos y los susurros que provenían de su compañera de habitación y alguien más.

- ¿Qué hacemos? – dijo Maka en su límite.

- Maka… - empecé a decir, intentando tranquilizarla.

- ¡Van a encontrarnos aquí! – no paraba de moverse y balbucear, me estaba poniendo nervioso.

- ¡MAKA! – grité, en un intento de hacerla parar. Ella se me quedó mirando.

- No pueden verme, a mí – dije en un tono más tranquilo.

- ¡Ah! ¡Es cierto! – dijo entre risas nerviosas y rascándose la nuca. Suspiré.

- Eres rara – dije arqueando una ceja.

- Qué va – dijo molesta, cruzándose de brazos.

Y estábamos a punto de comenzar otra nueva pelea cuando sentí como se abría la puerta.

- Mierda – dijo Maka entre dientes mientras corría hacia su cama y se tapaba con todas las mantas posibles.

Sentado en la mesita de noche al lado de la cama de Maka vi cómo se abría la puerta y entraba una chica alta, de pelo negro y lacio y con un vestido blanco que marcaba su esbelta figura.

- ¡Espera, Tsubaki! – sentí un susurro detrás de la puerta y vi como alguien cogía del brazo a Tsubaki y la llevaba de nuevo fuera de la habitación. Miré a Maka, que estaba envuelta en un montón de mantas y respiraba nerviosa, intentando tranquilizarse.

- Necesito una respuesta – sentí detrás de la puerta, que ahora había quedado entornada.

- Yo… no… no lo sé – sentí dudar a la compañera de habitación de Maka.

- Por… favor – susurró la voz masculina que la arrastró antes fuera de la habitación. Sentí como forcejeaban un poco y luego vi como la amiga de Maka entraba de nuevo y cerraba la puerta incluso con llave. Suspiró agitada mientras iba hacia el armario y cogía un pijama.

- Oh oh… - dije avergonzado, sabiendo que vendría a continuación. Agaché la mirada intentando no ver a Tsubaki.

Desvié mi mirada donde se supone que dormía Maka y vi cómo me observaba desde debajo de sus sábanas.

- Ven – leí en sus labios. Arqueé una ceja y observé como ella se movía para hacer un sitio en su cama. Esperé una reacción de su parte mientras escuchaba como Tsubaki bajaba la cremallera de la espalda de su vestido. Vi como dio unas silenciosas palmadas sobre el colchón para que me tumbara allí.

Y lo hice, obligándome a mirar a Maka o a cualquier cosa que no fuera a su compañera. Me estiré junto a ella y me metí de lleno en sus ojos de color verde esperanza, mientras escuchaba como su compañera se metía en la cama, y poco después, respiraba tranquilamente, profundamente dormida.

- Eso fue realmente incómodo… - susurré.

- Sí… lo siento – dijo Maka tan flojito que casi no lo oí.

- ¿Por qué? – sonreí extrañado.

- Por hacerte pasar por una situación así… - cerró los ojos, suspirando.

- No es nada grave… - dije mientras poco a poco me levantaba. Maka me miró extrañada.

- ¿Qué pasa? – frunció el ceño mientras me observaba.

- Pensaba que esto solo fue para evitar ver cosas que no debía – revolví mi pelo. Maka se sentó en la cama y me observó haciendo un puchero.

- Puedes quedarte… si quieres – desvió la mirada mientras se tocaba el pelo, nerviosa.

De nuevo sentí ese calor tan "humano" dentro de mí que me hizo enternecer y, con una débil sonrisa puse mi mano en la frente de Maka, que estaba caliente por la vergüenza y la estiré en la cama como estaba antes y, un segundo después, me puse a su lado. Maka me miró.

- Duerme bien – dijo en un susurro.

"Si pudiese dormir…" dije para mis adentros.

Después de eso, observé como su respiración se iba acompasando con la mía (aunque para mí no era necesario respirar, me sentía más humano haciéndolo) y Maka se fue inundando en la inconsciencia del sueño con cuidado de no tocar ni rozar un poco de mi incorpóreo cuerpo.

Era una de las cosas que más echaba de menos de mi antigua vida, poder dormirme y olvidarme del mundo real. La bonita sensación de despertarse una mañana sin recordar nada de lo que antes te preocupaba.

Yo no puedo huir de ninguna de las maneras de mi realidad.

Así que… esa noche, como todas las demás desde hacía tres años, me dediqué a observar estrellas…

Aunque, esta vez, solo tenía ojos para una, que yacía a mi lado, y brillaba más que ninguna.

MAKA POV:

Gruñí desde lo más profundo de mi garganta. Odiaba las mañanas, sobre todo cuando me despertaba el estruendo del despertador, que tanto me amargaba.

Suspiré y alargué mi brazo para apagar ese molesto sonido, cuando sentí que atravesaba una especie de capa de energía que me hizo cosquillas en la punta de los dedos y choqué la palma de mi mano contra el colchón de nuevo.

¡Qué lejos estaba el despertador esa mañana!

- Apaga ese maldito ruido, Maka… - susurró Tsubaki desde su cama.

Abrí los ojos con dificultad, que me escocían por la falta de sueño, y vi enfrente de mí a un Soul sentado en la cama, más que molesto intentando apagar el despertador, pero atravesándolo con cada uno de sus movimientos.

- ¡Esto da asco! ¡Voy a vencerte! – gritó enfurecido al aparato electrónico. La imagen me hizo sonreír.

- Eres tonto – reí mientras apagaba con facilidad la molesta alarma y Soul me miraba con recelo.

- ¿Con quién hablas? – dijo Tsubaki adormilada.

- Eh… conmigo misma – improvisé mientras reía falsamente.

- Tienes un problema grave si hablas sola, eh… - dijo Tsubaki mientras se levantaba, frotándose el ojo derecho.

- Ya, bueno… - solté una risita mientras me rascaba la nuca, nerviosa.

- Menuda excusa más patética – se burló Soul. Le fulminé con la mirada y él se sentó en la cama mirándome siniestramente.

- ¿Te acuerdas de anoche, no? – Arqueé una ceja mirándole. Hice que no con la mirada.

- Oh… Maka… no me puedo creer que lo hayas olvidado… me pediste eso… y yo… - Abrí los ojos, mareada ante lo que me intentaba decir Soul.

- ¿QUEEEEEEEÉ? – grité bajo la mirada de Tsubaki que se cepillaba los dientes en el baño. Soul cayó en la cama riéndose a carcajadas.

- Tendrías que haber visto tu cara – siguió riéndose y se limpió una pequeña lágrima producida por ese ataque. – Dios mío, Maka, que no puedo tocarte, ¿se puede saber que imaginas conmigo? – dijo seductoramente mientras yo me ruborizaba cada vez más.

'Eres estúpido' pensé para mis adentros.

- Argh, ¡TE ODIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! – ese grito retumbó por todo el edificio, y creo que también, por todo Death City.


¡Hola de nuevo! Sí, lo sé... antes de nada, pedir disculpas por haber tardado esta vez un poco más en subir... La verdad es que estoy bastante ocupada con el instituto... además de que me he comprado el Silent Hill homecoming (cosa que me quita demasiaaaaaado tiempo. Soy una viciada sin remedio) Y bueno, aquí os dejo un nuevo cap... ¡Espero que os haya gustado!

Lo de siempre, ¡espero vuestros reviews que me animan muchísimo para continuar este fic! En el próximo cap aparecerá el nuevo personaje que os dije que quizá no sería de vuestro agrado... muajajajajajajajaja! *risa malvada* *tos*

En fin, por mi parte nada más que añadir, ¡hasta la próxima y gracias por leer este FanFic!