Primero que nada PERDÓN por la tardanza!, esta vez enserio me pasé, sé que no tengo excusas lo suficientemente valiosas como para justificar la laaarga espera, pero entre viajes y vacaciones no dio tiempo de sentarse a escribir (Y mi inspiración que al parecer también se tomó unas vacaciones, no me ayudaba para nada) pero bueeno.

Aquí les dejo la actualización!, espero que les guste!, hay un poquito de drama con Neville y Samantha de hecho puede que se hagan una idea de lo que va a pasar en los capítulos futuros, no quiero dar spoilers sobre lo que pasará ni tampoco sobre la reacción de Samantha, les dejo para que se sorprendan :D

Cualquier cosa me la dicen en un review aunque solo sea una palabrita!, de verdad aprecio muchísimo sus comentarios, son lo que me hace continuar escribiendo.


Disclaimer: Los personajes de HP no me pertenecen (excepto 3 de los que están en esta historia y la trama) son propiedad de J. K. Rowling.


Capitulo 9: Sospechas

A la mañana siguiente los chicos se despertaron y bajaron a desayunar, Ron por su parte se había quejado cuando los demás le comunicaron que pensaban decirle a Neville lo de Samantha.

- ¿Están seguros de esto? Porque sigo pensando que es una mala idea-. Había dicho Ron después de desayunar aprovechando la ausencia de Neville, quién había ido a ayudar a la profesora Sprout con algunas plantas, mientras se hallaban en su lugar de siempre: la orilla del lago.

- Ya está decidido Ron, es mejor así, él tiene que saberlo-. Le respondió Hermione un tanto fastidiada de las constantes quejas del pelirrojo ese día.

- ¡Ya deja de quejarte Ron por lo que más quieras!-. Secundó una ya harta Ginny sentada en una gran roca, con la cabeza de Harry en sus piernas.

- Está bien…-. Respondió Ron mientras se encogía de hombros.

- Y entonces… ¿Quién se lo dirá?-. Preguntó Luna luego de un rato.

- Yo no pienso hacerlo, pobre Neville, que se lo diga alguien más-. Se adelantó Ron.

- ¿Decirme qué?-. Preguntó Neville quién venía llegando al sitio, causando que los demás chicos le mandaran a Ron una mala mirada acompañada por un codazo por parte de Hermione.

- Neville hay algo que tienes que saber-. Comenzó la castaña pero se detuvo al ver como Harry le hacía una señal para que lo dejase hablar a él.

- Ayer en la noche, cuando estábamos patrullando… Nos encontramos con Samantha-. Dijo Harry, viendo como Neville pasaba de curioso a sorprendido.- Estaba muy extraña, no nos quiso decir qué hacía ahí y se fue muy rápido-. Dijo el chico, tratando de elegir correctamente las palabras.

- Después de que la vimos fuimos a la torre y como sabrás, ocurrió el ataque-. Siguió Lyo, viendo como Neville sopesaba la información, sin embargo el pelinegro seguía sin decir nada. Luego de unos minutos, añadió.- ¿Neville?-.

- Y… ¿Por eso piensan que Sam es la vampira no?-. Respondió el pelinegro con un deje entre sarcástico y enfadado en la voz.- Ustedes vieron tan bien como yo que ese o esa vampiro, era corpulento y grande, ¡mientras que Samantha es delgada! Por lo tanto ella no es la vampira-. La defendió el chico un tanto molesto y confundido mientras miraba a sus amigos uno por uno.

- Es cierto, pero recuerda que en el Bosque Prohibido vimos como el ex profesor Alucard hablaba con una figura encapuchada delgada y se dirigía a ella como mujer, por lo que nos dice que hay más de un vampiro y…-. Comenzó Harry calmadamente.

- Y tú piensas que uno de esos vampiros es Sam, ¿No?- Interrumpió Neville, viendo como de antemano el chico de la cicatriz ya negaba con la cabeza.

- No, no estoy diciendo que ella sea la vampira, estoy diciendo que es sospechosa de serlo, es la única persona que vimos justo antes del ataque-. Le respondió Harry pausadamente.

- Sam no es la vampira Harry, de eso estoy seguro, la conozco. No sería capaz de eso-. Comentó Neville luego de un rato de incómodo silencio, a los chicos les pareció que trataba de convencerse a sí mismo en vez de a Harry.

- Tenemos que interrogar a las chicas atacadas-. Dijo Lyo intentando romper la palpable tensión en el ambiente, vio como Harry asentía con la cabeza y los demás se movilizaban, pues tenían que aprovechar la hora libre antes de Herbología para el interrogatorio.

- Yo… Estaré en los invernaderos-. Dijo Neville alternando la mirada entre Harry y Lyo.

- ¿No vienes?-. Preguntó Hermione extrañada.

- Tengo mucho que pensar ahora…-. Respondió medio ausente el chico.

- Anda, nosotros las interrogamos y luego te contamos-. Dijo Harry, que no quería preocupar más a su amigo de lo que ya estaba con tan sólo saber eso, mientras veía a Neville despedirse y alejarse camino a los invernaderos, para después de unos minutos ellos emprender rumbo a la enfermería.


Neville se hallaba sentado en una de las bancas pensando en lo que dijeron sus amigos, él había visto también a la figura delgada aquella noche en el Bosque Prohibido, pero simplemente le costaba trabajo creer que fuese Samantha.

Si las suposiciones de sus amigos eran ciertas, entonces ella le había estado mintiendo todo este tiempo, jugando con sus sentimientos y burlándose de él. Simplemente no quería pensar que fuera eso verdad, le dolía de tan sólo hacer la suposición.

La cabeza le daba vueltas, no se sentía con la capacidad de procesar nada ahora, estaba enojado y confundido, sí, esa era la palabra: confundido, a más no poder debido a que aunque se lo negara a sí mismo, sabía que lo que sus amigos decían tenía sentido, pero por otro lado, estaban sus sentimientos por Samantha y los momentos junto a ella.

Neville no sabía qué creer o pensar.

- Sabía que estarías aquí-. Una voz lo sacó de sus cavilaciones, logrando hacer que volteara, aunque reconocería esa voz en cualquier lado, quería asegurarse de que fuera real. Samantha Morrigan caminaba en dirección hacia él con una sonrisa en la cara, Neville incapaz de responder: optó por sonreír a medias y murmurar un apenas audible "Hola", observando como la pelinegra se sentaba en la banca junto a él y le daba un pequeño beso en la mejilla.

- ¿Cómo me encontraste?-. Preguntó el chico tratando de que su voz no denotara ninguna emoción.

- Vi a tus amigos dirigirse a la enfermería pero tú no estabas con ellos, así que supuse que estarías aquí-. Respondió con una pequeña sonrisa la chica.- Por cierto… ¿Qué hacías tan solo?-. Añadió poco después.

- Quería… Quería pensar un rato…- Dijo Neville volteando la cara, para que la chica no viese su expresión, pues si veía sus ojos, descubriría que algo andaba mal.

- ¿Pensar sobre qué?-. Dijo a modo de juego Samantha observando con confusión como Neville volteaba a mirarla serio.

- Sam… ¿Es verdad que te encontraste con los chicos ayer en la noche cerca de la torre de astronomía?-. Dijo el pelinegro sin poderse contenerse más.

- Sí, salí un rato a caminar y me los encontré, luego de eso volví a mi dormitorio-. Respondió como si nada Samantha.

- ¿A caminar?-. Preguntó extrañado Neville.

- Ajá, me parece relajante caminar durante la noche-. Explicó con tranquilidad la pelinegra.

- Sam, ¿sabías que atacaron a Pansi Parkinson en la torre de astronomía?-. Preguntó otra vez Neville, rogando internamente porque no se confirmaran las sospechas de sus amigos y las suyas propias.

- He oído algo de eso, ¿Por qué la pregunta?-. Dijo Samantha extrañada.

- Sam, sabías también… ¿Qué ese ataque fue después de que se encontraran contigo?-. Neville pudo observar el cambio de expresión de la pelinegra a su lado, ahora tenía el ceño fruncido y comprendiendo a donde el chico quería llegar, parecía no poder creer que él hubiese dicho eso.

- ¿Qué dices?, ¿a dónde quieres llegar con el interrogatorio?-. Preguntó a su vez Samantha, pero no obtuvo respuesta por parte de Neville

- Estás… ¿Estás insinuando que yo soy ese supuesto vampiro que ataca personas?-. El rostro de la pelinegra estaba serio, pero su voz denotaba rabia contenida, aunque esta se esforzase afanosamente para ocultarlo, Neville salió de su ensoñación al tiempo que contestaba:

- ¡N-no!, ¡no estoy diciendo que tú seas el vampiro!, es sólo que…- No terminó la frase.

- ¿Es sólo qué?-. Lo animó a continuar Samantha perdiendo la paciencia.

- Estoy confundido…- Decía mientras se agarraba el pelo con las manos y su novia lo miraba con un dejo de decepción.

- Cuando dejes de estar confundido, hablamos-. Dijo por fin Samantha, logrando que el chico enseguida levantara la vista para verla alejarse por los terrenos del castillo, a paso firme y rápido.

-Ah… ¿Porqué yo?-. Se lamentó casi enseguida Neville para luego quedarse viendo fijamente por donde Samantha se había ido.


- Ya les dije. No pueden pasar, ahora vallan a sus clases-. Dijo la Señora Pomfrey.

- Tenemos hora libre, por favor, ¡déjenos pasar aunque sea unos minutos!-. Le respondió Hermione tratando de no perder la paciencia, ya llevaban más de un cuarto de hora tratando de convencer a la Señora Pomfrey para que los dejase entrar para interrogar a las chicas.

- Está bien, pero sólo unos minutos, porque las pacientes deben descansar, y sólo pasarán tres de ustedes, los demás esperen afuera-. Cedió la Señora Pomfrey.

- Harry, Ron y Lyo entren ustedes-. Se apresuró a decir Hermione, viendo como Ron extrañado decía:

- ¿Y tú por qué no vienes?-. Ella se limitó a negar con la cabeza y dar un paso hacia atrás, mientras Ron se encogía de hombros y junto con Harry y Lyo entrar a la enfermería.

- ¡¿Qué haces aquí Potter?-. Gritó Draco Malfoy apenas los vio entrar, que se encontraba en la enfermería acompañando a Pansi, ya había sacado su varita y apuntaba a Harry con rabia.

- No vinimos a hablar contigo Malfoy-. Fue la simple respuesta de Harry, que hizo rabiar más al hijo de Lucius, pero fue interrumpido por la Señora Pomfrey que había escuchado el grito y venía corriendo.

- Señor Malfoy, ¡Salga inmediatamente de aquí!, los pacientes no deben ser perturbados, y tú Potter, haz lo que vengas a hacer rápido y vuelvan a sus clases-. Decía un tanto alterada la mujer.

- ¿Quién se cree para correrme de aquí?-. Retó Draco a la sanadora que sólo le mandó una mirada, sin esperar respuesta el chico se dirigió a Harry antes de irse.

- Esta me la pagarás más pronto de lo que piensas, ¡esto no se queda así!-. Y dicho esto, se encaminó colérico a la puerta alejándose por los pasillos.

- Sí claro-. Dijo sarcásticamente Ron poco después para que luego los tres chicos se encaminaran a la cama de Pansi Parkinson que los miraba con un poco de recelo.

- ¿Qué quieren?-. Preguntó desde la cama la chica.

- Queremos saber que fue lo que pasó en la torre-. Le respondió cortante Lyo, viendo como la chica se encogía de hombros para luego hacer una mueca de dolor por la herida.

- Bien, si no me queda otra opción, les contaré aunque no recuerdo mucho.-. Comenzó la pelinegra.

FLASHBACK***************************

Era tarde y Pansi se hallaba caminando rápidamente por los oscuros pasillos de las mazmorras, hace rato que se sentía observada por alguien, pero cuando volteaba no había rastro de nadie, sin querer darle mucha importancia: siguió su camino, pues según sus cálculos Draco debería estarla esperando en la sala común así que con renovadas energías apresuró el paso.

De un momento a otro perdió la conciencia, no supo por cuánto tiempo permaneció desmayada, abrió los ojos y reconoció la torre de Astronomía. Dificultosamente trató de levantarse del piso, cuando lo consiguió, enfocó su vista hacia el frente, un ligero movimiento captó su atención, volteo hacia allí y se encontró con una figura gigante envuelta entre las sombras. No le dio tiempo de hacer nada más que gritar, pues lo último que escuchó fue un "Desmaius" para después despertarse en la cama de la enfermería, enterándose de que un vampiro la había atacado.

FIN DEL FLASHBACK*********************************

- Eso es todo lo que recuerdo-. Terminó la chica, oyendo como Lyo murmuraba gracias antes de seguir a sus otros amigos, quienes se habían acercado a la cama de Padma.

- Supongo que también quieren que les cuente-. Los chicos asintieron.

-Bien… Yo recuerdo algo más, de hecho recuerdo casi todo.- Empezó a contar la gemela Patil.

FLASHBACK***************************************

Después de asegurarle a la profesora McGonagall que podía continuar sola, Padma se encaminó a la enfermería. Le dolía la cabeza después del golpe por lo que le costaba un poco ver el camino.

Sintió que la seguían, pero al voltear no había nadie, siguió caminando aunque con un poco de recelo.

No vio a la figura que la agarró de espaldas, de poco le sirvió el forcejeo, pues ya la figura la había mordido en el cuello. Era un dolor insoportable que la había hecho caer al suelo, gritaba como nunca y se preguntaba el porqué nadie había ido a ayudarla.

Oía unos pasos a lo lejos, y supo que alguien venía acercándose. Porque la figura había dejado de beber sangre de su cuello. Le costó mucho abrir los ojos debido a que sus sentidos se hallaban adormilados y cada vez más débiles, logró ver el contorno borroso de la gigantesca figura antes de que todo se volviese confuso para después volverse negro.

FIN DEL FLASHBACK***********************************

- Gracias Padma-. Dijo Harry cuando la chica terminó de contar su historia, luego de eso, él y sus amigos se retiraron de la enfermería para encontrarse con las chicas en la sala común, Neville no estaba con ellas.

- ¡Hola! -. Saludó alegremente Luna tirada en el suelo, mirando debajo de uno de los sofás de la sala.

- Luna… Eh… ¿Qué haces ahí?-. Preguntó un tanto curioso Lyo mientras se agachaba hasta quedar a altura de la chica.

- Busco un par de calcetines, anoche los perdí, supongo que fueron los Nargles-. Contestó con aire ausente mientras buscaba.

- Los... ¿Qué?-. Volvió a preguntar el chico ahora completamente extrañado.

- Los Nargles, tienen la costumbre de robar las cosas de las demás personas, también infectan los muérdagos si se les acercan-. Dijo la chica mientras lo miraba, para luego seguir buscando las medias.

- Ah… En ese caso déjame ayudarte a buscarlos-. Respondió Lyo con una sonrisa.

Harry, Hermione y Ron observaban la escena un poco extrañados, claro que se había acostumbrado a las ocurrencias de la rubia, sólo que Lyo era la única persona que, hasta ahora, parecía creerle de verdad.

- No le habrá creído, ¿o sí?-. Le preguntó Ron en un susurro a Hermione, quien se limito a encogerse de hombros y soltar una pequeña risa.

Después de que Luna y Lyo se cansasen de buscar los calcetines de la primera, les tocaba entrar a Herbología.

- ¿Vieron a Neville en toda la clase?, porque yo no-. Dijo Ron luego de que la clase acabara, mientras se dirigían a Pociones.

- Es raro que faltara a Herbología, es… Su clase favorita-. Le respondió Hermione mientras Harry asentía con la cabeza, pensando en la conversación con Neville esa mañana.

Una parte de él le decía que no era bueno haberle dicho al chico lo que había pasado con Samantha, mientras que la otra parte, le decía que si no le contaba sería peor si sus sospechas resultasen acertadas.

La clase de Pociones y la de Encantamientos pasaron rápido, para alivio de Harry quién se alegraba para tener el resto de la tarde libre, él y los demás a excepción de Neville (quién no se había presentado en ninguna de las clases, alegando que se encontraba enfermo) se dirigían al lago mientras Luna y Lyo charlaban alegremente sobre el posible sitio en el que podrían estar escondidas los calcetines de la rubia.

- Entonces, ¿ustedes tampoco han visto a Neville en toda la tarde?-. Preguntaba extrañada Ginny, pues tenía la esperanza de que Harry le dijese que sí.

- No desde que hablamos esta mañana, se ha reportado enfermo hoy me dijo el profesor Flitwick-. Negó el chico de la cicatriz para que luego se instalara un silencio un tanto incómodo.

- ¡Esta vez no tendrás a nadie quién te salve Potter!, ¡Aprenderás la lección!-. Gritó una voz conocida, que los hizo voltear: Draco Malfoy caminaba hacia ellos blandiendo su varita y apuntando a Harry quien enseguida sacó la suya y lo apuntó.

- A mí nadie me corre de ningún lugar-. Siseó amenazante para luego esquivar por un pelo el maleficio lanzado por Hermione.

- Maldita sangre sucia, ¡Pagarás por eso!-. Dijo para después lanzarle otro maleficio devuelta, que fue bloqueado por Ron en un movimiento rápido, en unos segundos todos los presentes que faltaban habían sacado sus varitas.

- ¡Harry!-. Saludó alegremente Amanda Malfoy cortando la tensión del momento, dejando confusos a los chicos, la rubia estaba sentada en un árbol cerca de ellos.

- ¿Amanda?-. Preguntaron Harry y Malfoy al mismo tiempo, acompañados por una mirada de confusión y entremezclada con odio, por parte del segundo.

- ¿Cuándo llegó?-. Preguntó Ron en un susurro a Hermione quién se encogió de hombros, Ginny por su parte de dedicaba a taladrar con la mirada a la rubia Malfoy. Mientras que Luna y Lyo seguían en guardia.

- Ah hola Draco, no te vi-. Se dirigió al hijo de Lucius quién la miraba incrédulo.

- ¿Qué diablos haces aquí?-. Preguntó ahora muy molesto el aludido, viendo como su prima se encogía de hombros, para luego, lanzarle una sonrisa coqueta a Harry que hizo rabiar más a Ginny.

- Pasaba por el lugar-. Contestó distraídamente mientras que con un andar elegante se acercaba a los chicos.

- Yo le recomendaría señor Malfoy que bajase su varita y me acompañase a mi despacho-. Minerva McGonagall había estado observando la escena, dejando a Malfoy con los ojos como platos.

- Pero profesora…-. Trató de defenderse el rubio.

- Nada de peros señor Malfoy, acompáñeme-. Dijo con severidad McGonagall mientras el chico le dedicaba una mirada de odio a Harry, quién se hallaba confuso en el mismo sitio.

- Les aconsejo a ustedes que vallan a su sala común-. Esta vez se dirigía a Harry y a los demás, Amanda ya se había ido. Los chicos no quisieron hacerla enojar por lo que optaron a retirarse del lago e irse a la sala común, hablando de lo sucedido.

- Definitivamente eso fue lo más extraño hasta ahora y mira que hemos visto cosas extrañas-. Decía Ron luego de un rato de confinamiento en la sala común, observando cómo los demás (Hasta Luna quién se encontraba otra vez debajo de un sofá junto con Lyo reanudando su búsqueda) asentían con la cabeza.


La tarde había pasado lenta, y uno a uno los chicos fueron abandonando la sala común, Lyo y Luna ya se habían ido a la torre de Ravenclaw y los demás a dormir, cansados de esperar a Neville y hablar de lo sucedido.

- Ah hola chicas, no esperaba encontrarlas despiertas a esta hora-. Dijo Neville quién venía llegando a la sala un tanto cabizbajo, logrando que Ginny y Hermione voltearan, pues eran las únicas que se encontraban allí.

- ¡Neville!-. Dijeron al mismo tiempo.

- ¿Dónde habías estado?-. Preguntó luego Hermione, mientras el chico se sentaba y les contaba lo sucedido con Samantha, que toda la tarde se la había pasado tratando de aclarar sus dudas y que se había decidido a disculparse con la pelinegra y averiguar por qué se había molestado a ese grado. Las chicas por su parte le dieron algunos consejos hasta que Neville cansado, se fue a dormir agradeciéndoles.

- Hay algo que todavía no comprendo, ¿Porqué Samantha se molestó tanto cuando Neville le preguntó si tenía relación con los ataques del vampiro?-. Preguntó Hermione, más para sí misma que para Ginny.

- Quizás esconde algo grande-. Dijo pensativamente la pelirroja, viendo como su acompañante asentía con la cabeza, para luego acordar contárselo a los chicos la mañana siguiente mientras se iban a los dormitorios.


Nota de siempre: Si se juntan 5 reviews actualizo al tiroo! :D