Ninguno de los personajes me pertenecen son todos de J.K.R.

Cap. 9- Como una bella balada.

Vamos perdiendo el control y esta noche no importara el amor

Bailemos en la oscuridad ignorando que mañana será igual

Al despertar nada nos cambiara

Y nuevamente al corazón logramos engañar

No es la primera vez aunque intentemos negarlo

Tan hermosa… ¿Como era posible que el no la hubiera visto tal cual era desde siempre?

"Como es que estuviste aquí todo este tiempo, y jamás te vi" Hermione Granger, la asquerosa sangre sucia amiga de Potter. La señora Malfoy, su esposa…

Así dormida en el lecho nupcial, rodeada de rojos pétalos de rosa que contrastaba con su pequeña pijama blanca de seda, era una deliciosa visión que estaba por volverle loco.

Como una caricia fantasma se atrevió a pasar la yema de sus dedos por los hombros desnudos de esa mujer ardiente que le pertenecía desde el momento en que la reclamo como suya, su cuerpo se estremeció al contacto de sus pieles. Ella aun respondía a sus toques por mas que lo negara ella le deseaba de eso estaba seguro.

Esbozo una sonrisa triste al observar fascinado como abría esos ojos grandes y lo miraban con sorpresa.

Siguió tocándola sin pudor, tan solo eso, una pequeña caricia a sus labios, una mano curiosa en su vientre que mostraba un ligero abultamiento, tan solo eso.

"Draco… No sigas"

"¿Por que mi amor, es que vas a rechazarme de nuevo?"

"Tu me rechazaste antes, que no se te olvide. No es eso"

"Dime" No pude evitar besar el espacio entre su cuello y su hombro, la deseaba en ese instante, en verdad había creído que la atmosfera romántica romperían un poco sus defensas, equivocado de nuevo.

Así que miénteme y prométeme que todo es para siempre

Y yo me encargare de mentir diciendo que tan bien se siente

No intentes mas mi nombre recordar, en tres minutos lo Vas a olvidar

Te puedo perdonar fingiré que todo sigue igual

No es la primera vez aunque intentemos negarlo

"En este momento no puedo"

"¿Quieres que me valla?"

"No, solo quédate esta noche a mi lado, por favor permíteme refugiarme en tu pecho, solo esta noche"

"Solo esta noche"

Ella no había logrado dormir, tan solo fingía. Con que objeto? No es como si eso fuera a cambiar la realidad, no es como si fingir que no estaba en ese lugar las cosas cambiarían, el seguía ahí y eso lo hacia todo diferente.

Tan distintos y a la vez compatibles, ahora eran una pareja recién casada.

No podía negar que le gustaba estar entre sus brazos, para su fortuna a su esposo no le gustaba dormir con camisa.

Su esposo.

Horas Antes…

Por más que intentar aplazarlo llego el gran día. Sus padres no estaban del todo satisfechos con la boda repentina con un hombre desconocido, sumamente frio y descortés.

No tuvo más remedio que contar la verdad. Aunque no era una niña la idea de haber defraudado a sus padres seguía siendo algo con lo que no podía lidiar.

Por primera vez en su vida resulto ser una decepción.

Y Draco no la apoyaba.

Al menos acepto casarse bajo sus términos, así que estaba feliz con su pequeña boda privada.

Tan solo unos cuantos conocidos de Draco, y las personas más cercanas a ella.

El hermoso jardín se encontraba perfectamente adornado, su vestido blanco era sencillo. Sin adornos ostentosos, un lindo vestido que dejaba sus hombros al descubierto hecho de encaje.

Tradicionalmente su padre la entrego en el altar. La ceremonia sencilla. Le habría gustado tener a Harry como padrino pero claro que Draco no se lo permitió. Al menos Giny estaba ahí. Sus amigos más cercanos, Neville y Luna, todos la apoyaban.

Y en primera fila Ron.

Así que miénteme y prométeme que todo es para siempre

Y yo me encargare de mentir diciendo que tan bien se siente

Así que miénteme y prométeme que soy lo que soñabas

Yo te mentiré diciendo que eras lo que yo buscaba

Draco, como siempre se encontraba imponente, su túnica negra le daba un aspecto sombrío irresistible. Los señores Malfoy se negaron a asistir cosa que ella agradecía.

Como flotando en una burbuja acepto ser la esposa de Draco, estúpidamente el corazón casi se sale de su pecho en el momento en que sus labios se tocaron de nuevo.

Calmate corazón, lo ultimo que quería era que el supiera cuanto le afectaba su presencia.

Las felicitaciones llegaron una tras otra. Con algo de incomodidad acepto el abrazo de Sabini y Nott.

Soporto estoicamente algunos cometarios sarcásticos acerca de la ruptura entre Draco y Pansy, solo tenia que aguantar uno minutos mas.

Bailo un par de canciones lentas con su padre, las lágrimas de su madre le resultaron conmovedoras. Fue lindo estar con Harry y muchos de sus ex-compañeros de clases.

No se esperaba que Ron siguiera ahí hasta el final, y no podía negar que el momento en que la tomo en sus brazos para bailar (Solo eso) resulto reconfortante.

Sin embargo el momento duro poco, ya que a los pocos minutos de estar con Ron apareció su "muy adorado" esposo reclamando su lugar por primera vez en toda la velada.

¿Draco, quien se creía que era? ¿Acaso estaba haciendo todo esto por ella? O por probar estúpidamente que le pertenecía. Ella no era de el, y jamás lo sería.

Quien pensaría que después de esa primera noche de pasión con Draco ahora era su esposa.

Malfoy… Desde que eran unos niños el rubio lograba sacar lo peor de ella, era el único hombre capas de dejar cicatrices en su corazón de las que no se borraban.

Sintió como la apretaba mas contra su pecho, como sus manos acariciaban tiernamente su cabello. Intento no derretirse al sentir esos labios en su cuello.

Lo abrazo con fuerza, por un instante deseaba creer que el sentía lo mismo que ella. El momento era tan intenso que no pudo evitar el llanto.

De forma inesperada Draco seco con sus dedos de forma delicada y dulce. Su rostro seguía serio, pero sus acciones eran dulces.

Me mientes sin pensar en lo que estoy sintiendo

Perder en este juego era cuestión de tiempo

Te miento sin pensar en lo que estas sintiendo

El juego era entregarlo todo en un momento...

cuestión De tiempo

Horas, minutos, segundos… Tan solo el y ella, sus frentes unidas, sus manos entrelazadas, y sus labios que ocasionalmente se unían en besos silenciosos.

Y su gran día había finalizado, de nuevo todos la felicitaban. Por un segundo su corazón quedo oprimido por la expresión desoladora en el rostro de Ron.

De nuevo acepto su abrazo y sus palabras de aliento.

"Pase lo que pase, cuentas con migo. Si algo sale mal cuentas con migo"

Era consiente de que cada uno de los presentes esperaba el fracaso inminente de aquella unión, destinada al fracaso.

Ni en su casa ni en la de el, su nuevo esposo la llevaba a vivir a una acogedora cas, mas grande de lo que esperaba. Al menos no era la horrible Mansión Malfoy.

Después de aquel día agotador, no perdió tiempo en prepararse para dormir.

La habitación era grande y elegante, la cama cómoda y amplia. Cerro los ojos dispuesta a descansar cuando minutos mas tarde sentía que el lecho era invadido por la inconfundible presencia de Draco.

Permaneció inmóvil por un par de segundos, su pareja no perdió el tiempo mientras lo tocaba con intensiones obvias.

"¿Que estas haciendo aquí?"

"Estamos casados, y como es natural esta es también mi habitación."

¡Oh sorpresa!, así que de la nada el esperaba que fueran una pareja feliz. Su orgullo todavía ardía al pensar en aquella noche en que no recibió mas que desprecio de su parte.

Sutilmente le dio a entender que ella solo deseaba dormir, esperaba que el se fuera y la dejara sola. Eso no ocurrió.

Así que miénteme y prométeme que todo es para siempre

Y yo me encargare de mentir diciendo que tan bien se siente

Así que miénteme y prométeme que soy lo que soñabas yo

Te mentiré diciendo que eras lo que yo buscaba

¿En que pensaba? Conocía bastante bien a Hermione como para saber cuando dormía o no. A pesar de la oscuridad sabia que sus ojos se encontraban abiertos.

Una parte de su ser se sintió herida por el rechazo, y otra parte sabía que se lo tenía bien ganado.

Pero ahora ella era su esposa, y de no ser por la presencia de Weasley todo habría sido perfecto. Seguramente ella pensaba en lo acontecido hace tan solo un par de horas.

Como la deseaba, e ella tan linda pasaba la noche en vela perdida en sus pensamientos cuando se le ocurrían cosas mas interesantes en las que aprovechar el tiempo.

Así era la vida, y así era el amor, complicado y agridulce.

Ella era suya y se aseguraría de que fuera de esa forma por el resto de sus vidas.

Me mientes sin pensar en lo que estoy sintiendo

Perder en este juego era cuestión de tiempo

Te miento sin pensar en lo que estas sintiendo

El juego era entregarlo todo en un momento