Hola! creo que estoy puntual, o no se si era ayer, bueno como sea he vuelto con nuevo capitulo. Les comento, queria dejarles hoy uno mas, por ser mi ultimo dia de libertad. Oficialmente mis 3 meses de vagancia mueren hoy, mañana comienza una nueva etapa para mi, y se que estare super full.

Aun así, he escrito a mas no poder y he tratado de encajar la trama lo mejor posible, tengo un par de capítulos adelantados tal vez 3 o quizás 4, no los he dividido aun ni cerrado, pues siempre corrijo todo. Espero poder subir esta semana, pido me tengan un poco de paciencia a partir de ahora.

Otra cosa que comentare, mejor dicho, voy a advertir: Se acabo la paz, sip, murió con mis vacaciones. Ha llegado mi lado macabro y se ha apoderado de mi. Comienza la locura nuevamente en este fic, la acción, la sangre y el drama. Como a mi me gusta y se que a ustedes también, no se hagan e.e

Agradezco a todos los que dejan sus reviews siempre, me apoyan, me comentan, mueren con la historia. Para mi hacerlos sentir de esa forma, sea lo que sea, es genial, es decir, se logra el trabajo :3 En fin les dejo el nuevo capitulo que marca una nueva etapa en este fic.

Advertencia:

1. tomen sus medicamentos, aspirinas y otros, para cualquier problema cardíaco.

2. Tenga a la mano una bolsa de papel en caso de hiperventilar.

3. Trate de mantener la calma


Capitulo 9

Letalidad

Kanon suspiro cansado, el recuerdo no era nada agradable, y peor saber que era el pilar de sus problemas actuales. Necesitaba limpiar ese desastre, unirse con su gemelo, crear un muro de confianza tan alto que nadie pudiera derribar ni con todos los intentos del mundo.

Así que lo hizo, dio el primer paso…

—Lamento habértelo recordado Saga. — murmuro Kanon en un tono inusual de disculpas.

EL otro gemelo desvió la mirada, su razón de insomnio era esa, aquella memoria que habían desempolvado tras los años. En aquel momento había sido necesario, era imprescindible, y en el fondo le estaba agradecido con Kanon por haber hecho algo, por detener esa masacre.

Pero también había sido doloroso, traumático, después de aquello todo lo que vino fue miedo. Recordó que 3 meses después, cuando pudo salir de ahí, o, mejor dicho, cuando estuvo en condiciones para salir de ahí, lo hizo, pero destrozado, asustado como un cachorro y roto por dentro.

—Era necesario en mí, yo fui un maldito desastre, pero Ikki. —hizo una pausa negando con la cabeza— Es un niño Kanon, no me pidas que lo deje atravesar por ese trauma, no voy a destrozarlo de esa forma, y mucho menos cuando no tiene motivos. —

Kanon asintió, había entrado en pánico cuando vio la fuerza del joven lobo, de inmediato le recordó a aquel Saga sangriento que no tenía control de si mismo, por eso había sugerido la idea. Pero ahora, estaba de acuerdo, Ikki era muy joven y en su caso, era distinto a Saga, ellos no tenían a nadie en aquel entonces. Ikki tenía un montón de gente que podía ayudarlo.

—Es muy fuerte, Saga. — comento el menor con una sonrisa—Es como tu— afirmó muy seguro.

Saga chasqueo entre dientes y puso los ojos en blanco— El mocoso es malditamente fuerte Kanon, no te haces idea, pero no quiero que se parezca en nada a mí. — dijo

Kanon sonrió ampliamente y se llevó una mano a la melena en un gesto de confusión.

—Ya se parece a ti, es muy fuerte para ser un beta normal y lo sabes. El chico tiene talento y si lo entrenas bien los cazadores van a temerle pronto. —

—Lo voy a entrenar, pero simplemente para que nunca pierda el camino como yo lo hice. No quiero nada más— Sentencio el mayor, decidido.

Kanon carcajeo un poco con la idea que cruzo su mente —¿Así será cuando tengas un hijo, hermanito? —

Saga alzo las cejas y dio un respingo casi como si le hubieran pegado el susto de su vida. Su semblante se desencajo por completo en una mueca de disgusto y rápidamente rebatió a su gemelo:

— ¿Qué estás diciendo Kanon? Yo no voy a tener hijos—

Kanon negó con la cabeza aun sonriente —¿Y ya le dijiste a Saori que piensas dejarla así? Vestida y alborotada—

—Claro que no Kanon, se lo diré cuando llegue el momento. — gruño el mayor cruzándose de brazos

—Oh si, claro que si — rio el menor — ¿y que le dirás? No te va a creer que seas estéril así que busca otra excusa. —Kanon continuaba riendo como tenía tiempo no lo hacía con su gemelo

—¡Pero claro que no tarado! Le diré la verdad— gruño Saga en defensa.

El gemelo menor alzo las cejas, a veces admiraba la valentía de Saga, o tal vez era mucha estupidez, si, debía ser eso último.

—¿Ah si? ¿Y cómo vas a hacer eso? —Kanon lo reto con la mirada

—Pues… —Saga se encogió de hombros —Simplemente se lo diré, que no puedo, ni quiero tener hijos. Fin del asunto. —

—Razones, Saga…— canturreo Kanon con suprema inocencia.

—Tu sabes la razón Kanon, que crees que quiero evitar ¿eh? Estoy tratando de no crear un doble de mi o quizás peor, tienes idea del poder que puede tener un hijo mío, sangre de mi sangre. —Saga se veía por demás aterrado ante la sola idea.

Pero por esta vez Kanon se puso serio de nuevo, era verdad, y él también pensaba igual, pero quería cambiar esa mentalidad porque el si quería tener un hijo algún día y no estaba dispuesto a cambiar de opinión, a menos de que no tuviera la persona indicada, y esa ya creía haberla encontrado. No estaba muy seguro, pero algo había.

Tras el silencio, nuevamente saco a su gemelo de sus propios pensamientos—Es cierto, pero recuerda, no es solo tu sangre, también esta Saori. —

Saga bufó incrédulo —Nunca fuiste bueno en biología. —

—La detesto— dijo el otro en un puchero.

—Serás idiota, porque también es lógico que mi sangre va a predominar sobre la de ella y ese niño puede convertirse en un arma de destrucción masiva. —

Kanon suspiro y rasco su cabeza entre confundido y fastidiado.

—¡Que exagerado! Yo creo que nosotros podemos arreglarlo, es decir, un hijo lo crías tú, Saga, además, tu cachorro no tendrá el mismo ambiente que nosotros, aquí tiene una familia, tendrá un tío demasiado guapo, ¿Qué más quieres? —

—Ese es el problema Kanon, No quiero… — Kanon bajo la mirada y se encogió de hombros. Saga le observo con detalle —Oh dioses dime que no estás pensando en lo que… Ay… no…—Saga se llevó las manos a la cara

—¿Qué tiene de malo? — Kanon se sentía incómodo por la mirada de su gemelo

—¿Acaso no me estabas escuchando? Te explique punto por punto todo lo malo de la situación —

—Ya, pero… ¿No te gustaría Saga? Tener un hijo, un cachorro tuyo, tu propia descendencia —La mirada de Kanon se tornó ilusión pura y Saga quería golpearlo, pero a la vez le conmovía, si tan solo viera como brillaban sus ojos de sola emoción por la idea.

Saga se quejó con un gemido y se llevó las manos a la cabeza —Le estuve hablando a la pared todo el tiempo. —

Kanon se encogió de hombros incapaz de cambiar su decisión —Entiendo tu punto, pero creo que, si yo puedo estar ahí para cambiar eso, entonces todo puede ser distinto, nada tiene que repetirse.—

El gemelo mayor conto hasta diez, si algo de sueño le había dado, se le quito de inmediato con las palabras de Kanon. Pero a la vez también lo observo a detalle, vaya que había sido lento en captar las intenciones de su hermano, claramente, él, Saga, tenía con quien pasar el resto de su vida, pero Kanon…

Momento, Kanon quería un hijo, pero… él solo tenía a Laika y no creía que su gemelo…

—¡Kanon! — le grito de repente y el otro respingó —Dime algo, ¿estás pensando en…—

El gemelo menor carcajeo ante el rostro desencajado de su hermano, se divirtió mucho haciéndolo pensar y vaya que Saga había tardado. Por supuesto que aquellas eran sus intenciones y a pesar de que no estaba seguro, se imaginaba un posible escenario con ella.

—Que lento hermanito, y sí, estoy pensando en ella, en una vida juntos. — sentenció

Saga se quedó ahí, helado, como tonto. A estas alturas el mayor pensaba que lo de Kanon con Laika, era solo un capricho para olvidar a Saori, uno que creía ver avanzar, pero no concretar.

—Kanon, ¿me estás diciendo que…? —

—Que me gusta, Saga, que la quiero, Laika me ha dado todo lo que necesitaba, y me di cuenta de que cada vez que estoy con ella soy distinto, soy mejor y… bueno la verdad es que son cosas mías, no sé exactamente como se define eso ¿Tu sabes? Porque ya sé que me gusta, pero no estoy seguro de como deba manejarlo —

Kanon rasco su nuca mientras ladeaba la cabeza, confundido, tenía una mirada tonta y curiosa de la respuesta que su gemelo le podía dar. Saga por su parte, paso saliva y hubiera jurado que se puso algo rojo. Sin querer, imito la posición de Kanon rascando su nuca de la misma forma, dudoso de su respuesta.

—Bueno…yo…err…— comenzó el mayor bajo la atenta mirada del menor— Pues…— pauso de nuevo

Saga gruño y le desvió la mirada —Pues, supongo… err… cuando estas con ella te sientes distinto Kanon… es, especial creo…—

El menor bufó aburrido —Dime algo que no hayan comentado en una película romántica, tarado—

—¡Pues yo que se Kanon! ¡No me presiones! A... Además, es distinto Saori y yo bueno… — Saga gruño alto sin saber explicarse— Es… como si la necesitaras siempre Kanon, una adicción terrible a su presencia es…no sé, tu pecho te lo dice supongo. Cada vez que estas cerca de ella, deseas darle todo lo que tienes, estar juntos, sin tener que separarse jamás, si sientes eso Kanon, estas perdidamente enamorado de ella. — dijo finalmente reduciendo de a poco el tono de voz, resignado

Kanon parpadeo un par de veces y sonrió- ¡Ah! Entonces es eso, pensé que sufriría un infarto— dijo tomándose el pecho con la mano— Tanta comida chatarra y la otra vez comí unas salchichas que eran…—

—¡Kanon! Concéntrate—

El menor respingo ante la llamada de atención y volvió a parpadear. Bajo la cabeza mientras pasaba su mano entrelazada en su melena—Err… pues… según lo que tú dices, creo que, si estoy babeando por ella como tarado— el menor comento algo apenado por tener esa conversación tan ridícula con su hermano — Ni siquiera sé porque te digo—

Saga parpadeo un par de veces, algo impactado y procesando bien las palabras de su gemelo. Finalmente, sonrió, estaba contento, feliz por él, y no porque eso significara que su hermano dejaría de amar a Saori, sino que en verdad deseaba que Kanon tuviera la oportunidad de querer a alguien.

Le puso una mano en el hombro bruscamente —Me alegra mucho Kanon, en verdad, Laika es una gran chica, te quiere con todo lo que tiene. — No mentía, lo había visto siempre, y por eso le daba algo de pena por ella porque su hermano se había fijado en Saori, pero ahora sería distinto

Kanon rasco su nuca de nuevo, nervioso.

—Pues, creo que tal vez ella pueda sentir algo por mí, algo pequeño, aunque sea. —

—¿Pequeño dices? — bufó Saga—Y luego el ciego soy yo, Kanon, Esa mujer te adora. —

El menor gruño un poco, no estaba tan seguro de eso. Pero rápidamente se le ocurrió contraatacar a su gemelo.

—Y hablando de adorar, Ya llevas mucho tiempo con Saori ¿no? — pregunto con una sonrisilla picara.

Saga respingo y paso saliva— Supongo—

Hubo un pequeño silencio entre ambos, Kanon ya tenía lo que quería, ahí estaba su gemelo todo nervioso.

—Mmm, y … ¿no te parece que estas tardando? —

Saga lo miro de reojo desconfiado, sabía exactamente por donde venia su hermano, así que decidió fingir demencia.

—¿Tardando en que exactamente? —murmuro, entrecerrando los ojos.

Kanon volteo los ojos fastidiado —Obviamente me he dado cuenta de que no has… bueno… no has marcado a Saori aun—

Y a pesar de que sabía las intenciones de Kanon, Saga no pudo evitar ponerse de todos colores con la pregunta intrépida de su gemelo.

—¿¡Que estás diciendo!? ¡Pero por supuesto que no! como crees que voy a…—

—¿Acaso ella no es la mujer de tu vida? —interrumpió el menor

—¡Que si! pero, no puedo hacer eso—

—Oh, entonces me reiré de ti cuando otro lobo venga y…—

—Retracta esa frase y la boca te queda donde mismo— Amenazo Saga de inmediato enojado

—¡Uy que carácter! Sabes, eso es algo que no comprendo, eres muy celoso, pero aún no marcas a Saori, a estas alturas yo juraba que ustedes dos ya… bueno, tu sabes — comento Kanon juguetón mientras movía ambos dedos índices uno con el otro

Saga llamo a toda su paciencia, Kanon quería molestarlo así que él no le iba a dar el gusto o al menos iba a tratar. Así que Chasqueo la lengua fastidiado y se sostuvo del barandal que tenía a la altura de su cintura.

—He… estado… cerca— pronuncio con cuidado y más serio de lo que Kanon quería ver, recordando justamente aquel suceso hace apenas unas horas.

El otro gemelo frunció el entrecejo— Ya hablamos de esto Saga, no puedes decirle que eres estéril porque…—

—Kanon, no quiero lastimarla— interrumpió el mayor

—No vas a hacerlo tarado, al menos no más de la cuenta— dijo con picardía mientras alzaba las cejas divertido

—Esto es serio Kanon. — Sentencio Saga ante las bromas de su hermano y el otro de inmediato cambio su postura – Sabes, las pocas veces que se ha dado, algo, ha sido bajo la luna llena o cercano a ella-

Kanon rasco su cabeza confundido— ¿A que le temes? —

—A veces creo que… como pareja no estamos listos, es decir, solo se da bajo la luna llena y me he forzado a detenerme para no lastimarla, pero yo…—

—A ver si entendí, ¿piensas que solo quieres algo con ella cuando la luna te afecta? —Saga asintió levemente —Feh, creo que te equivocas, solo es coincidencia, estas muy viejo para que la luna te afecte de esa forma—

Si tan solo Kanon supiera…

—Siempre tan amable Kanon— le dijo sarcástico —Como sea, no voy a estar con ella así, puedo hacerle daño y uno irreparable—

-Si, si ya recuerdo, la fuerza, la excitación, todo eso que nos vuelve locos, pero es parte de nosotros, de nuestra naturaleza, tienes que decirle y todo lo que implica. —

—Supongo que en algún momento lo hare, pero marcarla es un peligro Kanon—

—Le estarías dando el título, oficialmente es la mujer de un Alfa, rayos…—gruño Kanon rascando su cabeza de nuevo

Saga no quería tocar más el tema, le aterraba hacerle daño y esa noche había estado muy cerca, tampoco quiso alarmar a Kanon contándole lo que había sucedido, seguramente su gemelo le daría una catedra de autocontrol, o que solo fue un desliz, y el mayor sabía que era su absoluta responsabilidad, por eso no dijo nada más.

El silencio entre ambos se hizo eterno hasta que Kanon volvió a hablar, esta vez mucho más decidido y dispuesto a no retroceder.

—¿Sabes que? Tal vez, tengamos una buena oportunidad de vivir el resto de nuestras vidas. —Kanon le dijo con algo de optimismo

Saga sonrió, pero miro al horizonte y bajo la cabeza— ¿No te da miedo? —

Kanon asintió imitando a su gemelo— Estoy aterrado, pero no por eso voy a dejar de disfrutar esta oportunidad, la voy a aprovechar al máximo, cada día. Es por eso que te digo Saga…un hijo, con la mujer que amas, esa que no te has atrevido a marcar como tuya—

—Para nosotros serán simplemente unos cuantos años más, pero no para ellas, para todos. Ellos van a desaparecer y nosotros seguiremos aquí ¿tiene algún sentido marcarla?—

—¡Claro que si! ella tiene una sola vida, y la va a compartir contigo. Yo Ya lo decidí Saga, ahora que sé y estoy seguro de esto que...siento, voy a decírselo a Laika y comenzare mi vida con ella hasta el final, sin temer, y acuérdate de mí, serás tío — le dijo eso ultimo riendo

Saga rodo los ojos — Solo no lo hagas tan pronto Kanon, no quiero mocosos corriendo en mi casa y menos si tiene el carácter tuyo, oh dioses y con el de Laika— se quejó el gemelo — Mejor piensa en donde vas a vivir con tu cachorrito—

Kanon carcajeo fuerte y le dio un zape divertido ante la postura anticuada de Saga. Para ellos era así de simple, un momento no planeado que simplemente se daba por el destino, cuando ambas mitades de una misma alma se llamaban para juntarse todo se daba naturalmente y ambos podían terminar riendo sin motivos.

Eran alrededor de las 5 de la mañana y ambos gemelos se encontraban ahí, diciendo tonterías sobre un futuro incierto, uno que no estaban seguro si vivirían, pero que en todo caso era mejor tener planes.

Escucharon unos pasos atrás de ellos y ambos pararon de reír para observar la nueva presencia en el patio. Aquel no era nada más que Dohko, los gemelos se miraron y volvieron a reír.

—Entonces… mocosos, a que se debe esta fiesta que tienen armada ustedes dos, par de cachorros idénticos ¿Por qué no están durmiendo? — reclamo Dohko con una sonrisa

—No tienes idea— canturrearon los dos a la vez mientras reían nuevamente

Sin saberlo, aquellos dos, los gemelos, volvieron a reforzar esa conexión fraternal que tenían antes. Un poder inquebrantable, una unión indestructible, nuevamente, hermanos. Tal vez no en su totalidad, pero definitivamente una mejor relación de confianza había surgido entre ellos en aquella conversación.

….

Residencia de Sísifo

A la mañana siguiente

El castaño encendió el televisor mientras preparaba un café mañanero bastante negro. Sísifo no había dormido nada, no desde que recibiera ese comunicado por parte del alto mando. Su trasnocho se debía a que varios días habían pasado y aun no tenía noticias de nada, ni un movimiento, todo era silencio, y eso lo aterraba mucho más.

Aquella cafetera vieja le dio el placer de un humeante café caliente, que, con mucha suerte, lo ayudaría a despertar. Se reuniría ese día con sus cazadores, los más cercanos e intentaría hacer que Julián asistiera.

Suspiro exhausto y se sentó frente al televisor con el café en sus manos sobre la mesa. Le dio un sorbo corto que lo quemo al principio, pero continuo de igual forma.

Sintió los pasos en las escaleras, Aioros bajaba a trote enérgico esa mañana, su cabello aun alborotado, pero ya vestido y listo para salir. Sísifo alzo las cejas.

—Buenos días papá. —saludo el joven

—Buen día hijo, ¿algo en especial?—

Aioros se sirvió una buena taza de café y se dispuso a beberlo junto a su padre sobre la mesa. Se estiro un poco cual felino y luego le dio un sorbo pequeño.

—No, nada en realidad, voy a clases, pero aún es temprano—

—Lo sé, por eso te pregunte—

—Bueno, dormí lo suficiente, ya no te preocupes, mejor dime, ¿Cómo va todo?—

—Sin novedades…—dijo el hombre en un suspiro y bebió otro trago de café

Se presume que un asesino en serie es quien está dejando cadáveres por todo el estado. Hasta ahora desconocemos los motivos o la identidad del sospechoso. La policía ha ordenado mantenerse en sus casas a altas horas de la noche…

Aquel noticiero interrumpió la charla de padre e hijo, los cuales prestaron atención al comunicado y aumentaron el volumen del televisor

Los cuerpos de investigación aseguran que estos dos jóvenes se suman a la larga lista de 17 víctimas en apenas dos días, un saldo que no se veía desde la época de guerra civil en Italia.

Los cadáveres han sido mutilados, degollados o decapitados con lo que parecen armas blancas de largo alcance, se sospecha de un especialista, de un sicario experto, así que favor de tomar las recomendaciones de la policía…Vamos a estudio…

Sísifo y AIoros se miraron y de inmediato se entendieron.

—¿Crees que sean ellos?— Aioros comenzó

—Estoy casi seguro de eso… necesitamos confirmarlo, pero es bastante obvio—comento el mayor con el ceño fruncido

—Está comenzando la masacre padre, ¿Qué haremos? — Aioros estaba preocupado, no tenía idea de que tan a fondo estarían involucrados

—Continuemos con nuestros planes, no vamos a meternos, si quieren asesinar a toda la raza de licántropos que lo hagan, pero no quiero arriesgar a mi familia en esto—

—Pero papá…—

—Ve a clases Aioros y después, reúne a los demás—

Aioros suspiro, tendría que vigilar a su hermano, el peligro cada vez estaba más cerca…

Montañas Veleno

Tras varios días en casa de Shion, finalmente Syd pudo levantarse por si mismo, desde ese momento Aspros había insistido en llevarlo a casa. Bud decidió que lo mejor era alejarse, su gemelo le seguía observando de una manera tan fría que le dolía en el pecho.

Aspros accedió a la demanda, pero solo por un par de días mientras hablaba con el gemelo menor, de esa forma podría averiguar lo que sucedió aquella noche con detalles.

Así que apoyado por Shion, Bud se quedaría ahí, con Mu y Aioria, y Syd permanecería con Aspros. Sellado el trato, el padre de los gemelos peli azules se llevó al tigre más pequeño al bunker y una vez ahí decidió interrogarlo.

—¿Te sientes mejor?—

—Estoy bien— respondió secamente.

Kassia y los hermanos, Siegfried y Sigmund, le observaron con atención, eran los únicos en el sitio. Afrodita y Ángelo en la academia, Kratos vigilaba a Xander y Fenrir se mantenía cerca de los cazadores buscando información.

—Syd necesito hablar contigo— Aspros le dijo seriamente y cruzado de brazos

—No estoy de humor, perdóneme…—Syd se levantó de su sitio encaminado a su habitación

—Tarde o temprano Syd, esta situación tiene que aclararse— el gemelo lo escucho, pero decidió ignorarlo y seguir su camino

Aspros suspiro cansado, Kanon le había comentado sobre la situación de Camus, alguien había suplantado su identidad y ahora tenía un problema en puertas. Se llevo una mano a la melena pensativo ¿Qué clase de sujetos estaban enfrentando? Y no solo eso, también estaban los cazadores. Era un enredo…

Interrumpiendo sus pensamientos abruptamente apareció saltando por las escaleras Fenrir que recién llegaba

—Eh, tenemos un problema— dijo el recién llegado con cara de pocos amigos

Residencia desconocida, Roma

Aquel sitio parecía una mansión de tiempos mitológicos, sus amplios pasillos y enormes habitaciones podrían ser la envidia de cualquier rey o monarca. El sitio a las afueras de Roma, ubicado en lo más lejos de la ciudad, cercano a las entrañas del bosque, había sido escogido por los extranjeros recién llegados a Italia.

La noche anterior habían tenido trabajo, apenas llegaron comenzaron de inmediato con su misión. Dos de ellos habían recorrido las fronteras y otra pareja más, el centro de la ciudad. En su totalidad eran seis los desconocidos que apenas arribaban al sitio, cuatro de ellos se acostumbraban a su nuevo lugar de trabajo y los otros dos se reunían con el grupo.

Yuri e Irina, aquellos rusos que se adentraron en la academia, tomaron su sitio dentro de aquella mansión, haciendo compañía a sus nuevos hermanos de lucha. Los seis se conocían, más nunca tuvieron la necesidad de unirse y hacer el trabajo juntos.

Una morena contoneo sus caderas por toda la cocina mientras buscaba algún tipo de comida especifica en el refrigerador. Vestida con unos shorts cortos y una franelilla de tiras, hacía gracia de su escultural cuerpo femenino, para deleite de las presencias masculinas en el sitio.

—Por todos los dioses Violate, ya deja de dar vueltas— Se quejo de inmediato la rubia rusa que la observaba.

La chica de cabellos violáceos se volteo bruscamente para responder, pero rápidamente un teléfono celular comenzó a repicar. Los seis presentes prestaron atención al aparato que finalmente contesto Yuri.

Rápidamente se inició una videollamada y con los seis reunidos, el Director del Alto Mando comenzó a hablar. Su tono furioso y demandante hizo respingar a los más jóvenes a quienes ya acusaba.

—Simplemente no puedo contemplar la incompetencia de ustedes dos— El hombre de acento extraño dijo casi en un grito, refiriéndose a Irina y Yuri.

—Señor, nosotros estamos trabajando en ello— se defendió la chica de inmediato

—¡Mentiras! Ambos están jugando con ellos— sentencio el hombre bastante seguro

—Perdone mi intromisión señor, pero es irrelevante prestar demasiada atención a estos sujetos, los hemos estudiado y vigilado, simplemente son inútiles— hablo por primera vez un joven moreno de cabellos azules oscuros

—Aiacos, tengo una impresión bastante buena de ti, definitivamente eres letal, por eso no concibo que alguien tan poderoso como tu decida jugar, ¡Este no es un Maldito juego! ¡Los quiero muertos! ¿entendieron? ¡Muertos! —

El moreno gruño y apretó un puño, pero Violate discretamente le apretó la mano en señal de apoyo. Ciertamente estaban hartos.

El trabajo era siempre sencillo, no por nada eran considerados la Elite del Alto Mando. Los seis, Irina y Yuri los más jóvenes, Aiacos y Violate provenientes de tierras heladas, peligrosos y letales. Hasta los más antiguos, Radamanthys y Pandora, esos dos tenían un largo pasado pues llevaban demasiado tiempo viviendo.

Cada uno tenía una razón de estar, de ser aliados del Alto Mando. No, ni siquiera Aliados, eran sus perros guardianes, los que hacían el trabajo sucio y complicado. Pero los motivos personales de los seis eran muy fuertes como para estar de su lado.

—Quiero que esta misma semana comiencen a caer los cadáveres— musito el Director con voz baja pero contundente

—Eso ya está hecho señor, ayer comenzamos a depurar Italia, las fronteras están limpias, estamos trabajando con las ciudades principales —

—Perfecto, no quiero a ninguno de esos fenómenos vivos, quiero Italia limpia, ya que mis estúpidos cazadores no pudieron hacerlo, se los encargo —

—Cuente con nosotros Director— gruño Radamanthys con un vaso de Whisky en la mano

Vieron al hombre asentir. En un principio, había enviado a Yuri junto a Irina pensando que ambos terminarían el trabajo pronto, pero resulto que decidieron dar vueltas y jugar con los lobos un tiempo.

Así que el Director decidió enviar al resto de la Elite, para que se hicieran cargo. Los lobos no tendrían oportunidad alguna en un enfrentamiento, esos tipos eran absolutamente letales. Por eso, los tenía de su lado.

—No más juegos, los quiero muertos— dijo mientras finalizaba la llamada de golpe

Yuri gruño alto y golpeo la mesa con fuerza casi destrozándola en el proceso. Irina lo observo con el mismo rostro furioso, suspiro y se cruzó de brazos.

—Oh no te molestes Yuri, el hombre tiene razón, por su culpa nos hicieron venir hasta aquí, justo cuando disfrutaba del grandioso clima londinense— Se quejo la morena con una sonrisa. Aiacos la tomo por la cintura y le planto un beso candente

—Es nuestro trabajo y lo hacemos de la forma que nos parezca— Yuri alzo la voz, furioso

—Tal parece que no es así joven Yuri, es momento de que cumplamos nuestra misión, mientras más rápido culminemos, podremos regresar a cobrar nuestros… favores— Pandora dijo en un tono absorto de calma y tranquilidad

—¿Por qué no dejas que nos encarguemos nosotros, muchacho? — Radamanthys pregunto meneando su vaso de licor

Irina frunció el entrecejo, aquel inglés tenía un aura macabra que le acompañaba y ni hablar de aquella joven mujer alemana, era tan silenciosa que le temía, era certera y no confiaba en nadie.

—¿Por qué tanto interés de repente? — musito la muchacha

—Simple capricho, este sitio es bastante monótono, nos aburriremos…—comento el inglés con simplicidad

—Iré yo, si lo que quieren es quitarse al director de sus hombros, entonces nada mejor que un jugoso cadáver, pero no cualquiera, uno importante— Razono Aiacos

—Sensato y Audaz, dime, ¿Qué más tienes en mente Aiacos— la joven alemana hablo de nuevo, esta vez entrecerrando sus ojos con curiosidad

Aiacos rio fuertemente con una carcajada macabra que hizo respingar a los más jóvenes—Oh, ustedes déjenmelo a mí— dijo el peli azul — Violate y yo nos encargaremos—

Academia Nazionale

Después de varios días Camus estaba harto, definitivamente no iba a aguantar mucho más. Kanon le había pedido paciencia y tiempo, dos joyas preciosas que el actualmente no tenía; tal vez en algún tiempo se caracterizó por ambas cualidades, pero después de lo de Hilda ya no era el mismo.

Y es que no podía dejar de pensar en ella y en lo que estaría imaginando sobre él, todo era una vil mentira, un juego extraño al que lo estaban obligando a participar, y Camus no estaba para nada tranquilo con aquello.

Imagino que la chica estaría en su clase de matemáticas, sola, con Laika, pero al final, estaría sin compañía alguna, al menos una que le prestara atención.

Camus decidió que pese a cualquier pronóstico hablaría con ella, se lo había propuesto como meta del día. Necesitaba convencerla de su inocencia, de que él no era ningún infiel y mucho menos le haría semejante daño. Así que corrió, salió de los laboratorios y se dirigió al tercer piso donde sabia estaba el aula.

Se detuvo cuando vio la figura de Kanon recostada en la baranda de la escalera. Ese sería un problema. Observo su reloj y se fijó que faltaba media hora para la salida, se preguntó que rayos haría Kanon ahí tan temprano, generalmente esperaba a Laika cinco o diez minutos antes.

Paso saliva, y decidió que entonces esperaría a que Kanon se fuera, no por miedo, sino porque no quería que el gemelo interviniera en lo que tenía que decirle a su chica.

Merde— musito el francés, tendría que esperar.

Los minutos pasaron lentos, y con cada segundo el francés se desesperaba mucho más, necesitaba hablar con Hilda pronto, jamás se había sentido tan dependiente de alguien, pero con ella siempre había sido distinto.

Finalmente, los alumnos salieron del aula y Camus seguía escondido en el pasillo, esperando y no tan pacientemente.

Para su suerte vio a Laika salir sola, Kanon la estrecho entre sus enormes brazos y al levanto un poco del suelo para darle un beso, que a la vista de Camus era de un hombre enamorado. No pudo evitar sonreír por él.

Observo a la chica regalarle una enorme sonrisa y vio cómo se dirigían hacia las escaleras.

—¿No esperaremos a Hilda? —Kanon pregunto extrañado

—Dijo que tenía que hablar algo con el profesor, así que mejor vamos a almorzar, muero de hambre— comento ella sonriente

—Estoy de acuerdo, pero tengo una idea mucho mejor en mente— La chica alzo las cejas y Kanon sonrió con picardía

Camus los vio alejarse y cuando por fin tuvo el camino libre se paralizo aun en su escondite. ¿Y si Hilda no lo quería ver más? Que tal si le decía que no lo quería más, que lo odiaba ¿Qué iba a hacer?

Paso saliva nuevamente, pero finalmente apretó ambos puños y con su semblante indiferente, ese que usaba para ahuyentar a todos, dio un par de pasos. Sin embargo, antes de poder salir completamente del pasillo la vio pasar. Sin pensarlo dos veces Camus la halo por el brazo y la escondió en ese pasillo oscuro que dirigía a la sala de mantenimiento.

La chica obviamente forcejeo y cuando vio que se trataba del francés forcejeo aún más.

—Suéltame o grito— demando furiosa la noruega

—Te voy a soltar, pero no huyas de mi por favor, solo quiero un par de minutos contigo—

Hilda jaloneo su mano para soltarse del agarre de Camus que la dejo libre de inmediato. Lo observo detalladamente, directo a esos ojos turquesa hermosos que tenía, aquellos que la habían enamorado desde el inicio.

Sin embargo, recordó todo, lo único que pudo ver fue a él, Camus restregando sus manos en el cuerpo de aquella chica, y pronto sintió un dolor enorme en el pecho, así que amago con irse, pero el francés la detuvo

—Oye te dije que te soltaría si no te ibas, Hilda, por favor escúchame— rogo Camus en un tono que jamás había usado

Ella escucho su suplica en un tono lastimero, como si realmente le doliera, pero ella no podía borrar aquellas imágenes.

—No tengo nada que hablar contigo, y suéltame ya— dijo forcejeando. Al soltarse volvió a caminar un par de pasos.

Camus gruño alto, no tenía tanta paciencia y poseía un carácter bastante fuerte. Así que impulsivamente la tomo por la cintura adentrándola más al pasillo y recostándola en la pared mientras colocaba todo su peso sobre ella.

Ahí de cerca, podía notar sus facciones suaves y delicadas, su piel blanca que resaltaba ante la leve oscuridad que había en el sitio. Definitivamente estaba enamorado de esa mujer, y era suya, la iba a recuperar como fuera.

Las lágrimas aparecieron en el rostro de la muchacha que observaba al galo, dolida. Sollozo un poco antes de reclamar con las pocas fuerzas que le quedaban.

—Suéltame por favor— suplico en un sollozo— que no ves que me haces daño, ¿acaso, no es suficiente? —

—Yo no lo hice— se defendió Camus con severidad— Veo que Kanon aún no habla contigo, y es que ya no podía esperar más, tal vez me creas loco, pero considerando lo que realmente soy no debería sorprenderte, dame dos minutos, déjame explicarte—

Hilda sollozo de nuevo y le desvió la mirada. Poco a poco Camus fue soltándola de nuevo. El francés suspiro, le dolía tanto verla así, tan lastimada, tan triste. No era la misma chica de siempre.

—Hilda, ese día tuve que quedarme 30 minutos extra en clase, testigo de ello fue Mu, e incluso me pregunto porque estaba saliendo a esa hora, iríamos por unos libros a la biblioteca, pero…—

—No me interesa nada de eso Camus— dijo la chica sacando fuerzas y limpiando sus lágrimas bruscamente— yo te vi —

—Dame un segundo ¿quieres? Te digo que no era yo, a eso quiero llegar, ese día era imposible que estuviera afuera más temprano— Camus coloco ambos brazos en la pared uno a cada lado de Hilda— Yo no lo hice—

—Todos te vimos— murmuro ella con rabia

Camus chasqueo la lengua— Lo mismo sucedió con uno de los chicos de Aspros, los gemelos uno ataco al otro al punto de casi asesinarlo — Hilda arrugo la nariz extrañada— Bud sería incapaz de hacerle daño, además estaba con Aspros y él puede confirmarlo… —pauso— Cherie, estamos hablando de suplantación de identidad, los gemelos lo están investigando, al parecer quieren quebrantarnos desde adentro y si funciona les estaremos dando el gusto de matarnos—

Hilda no sabía cómo reaccionar así que desvió su mirada, por ahora no quería verlo, era muy difícil borrar esas imágenes de su mente. Para ella había sido Camus al que vio en los brazos de otra mujer, y eso era muy difícil de olvidar.

—Aun así, yo no puedo Camus— sentencio la chica

—Hilda por favor…—comenzó el francés de nuevo, jamás había sido tan insistente

—No, necesito tiempo, necesito ordenar mis ideas, todo esto es…demasiado— su rostro reflejaba confusión y su tono de voz, la más profunda de las tristezas

Camus suspiro, no esperaba que fuera así de fácil, por lo que veía venir algo como eso. No tenía más opción que dejarla ir.

Se inclino de lado para darle un beso en la mejilla y susurrar a su oído— Yo te quiero Cherie, jamás te haría daño—

Hilda no se quejó, por el contrario, revolvió todo en su corazón y en su mente, estaba aún más confundida, así que, sin más, se escabullo entre los brazos de Camus y se fue corriendo apurada por salir de ahí.

—Quien sea que se haya atrevido a esta bajeza, lo matare con mis manos— gruño el galo antes de irse por el lado contrario. Al menos había tenido oportunidad de hablar con ella.

Cercanías de Ariccia

Casi en la entrada del bosque Ariccia las personas acostumbraban a reunirse, aquello para los habitantes era prácticamente un parque al aire libre, un lugar para descansar o disfrutar del clima. Las personas realizaban diferentes actividades como trotar, andar en bicicleta, pasear perros; cosas definitivamente humanas. Pero todo en ese perímetro, sin adentrarse mucho más a aquel bosque.

Kanon había traído a Laika, pero no precisamente para quedarse, sino que pretendía llegar a otro lugar. Antes, habían escapado de la academia y comprado una pizza para almorzar, ambos riendo por las tonterías de la gente, caminaban con intenciones de adentrarse en Ariccia y mucho más allá.

—¿Ya me vas a decir porque huimos de clases? — pregunto la chica con una sonrisa astuta

—No, y no pienso hacerlo hasta que lleguemos al lugar que quiero, así que ya no insistas—

Laika hizo puchero y se cruzó de brazos mientras ambos seguían caminando. Kanon sonrió por el gesto de la chica y con un dedo la fastidio en la cabeza

—¡Urghhh!— se quejó— Eres muy molesto, ¿te lo han dicho?—

—Es muy divertido molestarte Lai, déjame disfrutarlo—

—¿Ah sí? Pues no te quejes cuando…— la castaña pretendía seguir hablando, sin embargo, fue interrumpida abruptamente por una caída fuerte

El gemelo también fue víctima de la misma situación, y ambos, con lo distraído que venían fueron a dar directo a la tierra fuertemente.

Para cuando Kanon se dio cuenta, tenía a una chica arriba de él, una morena de cabellos largos y color purpura, con un mohín burlón en el rostro. Ella estaba sobre el cuan larga era, sus manos adheridas a los antebrazos del gemelo

—Errr… ¿Señorita?— murmuro Kanon nervioso

La chica sonrió y miro a su derecha, ahí estaba un muchacho moreno de cabellos azules oscuros, y para Kanon, terriblemente parecido a Milo. De inmediato la idea de suplantación de identidad vino a su mente.

El joven observo con detalle a Laika, pero al ver la confusión de la muchacha se levantó rápidamente ofreciendo su mano para ayudarla a levantar

—Lo lamento mucho, señorita, la verdad es que trotábamos por el lugar y estábamos tan distraídos en una carrera que no los vimos, ruego me disculpe— el joven dijo tomando la mano de la castaña y besando su dorso

Kanon se levantó rápido frunciendo el entrecejo, molesto por la caída y por supuesto, celoso.

—Pues a mí me parece que ustedes dos deberían tener más cuidado— dijo en un gruñido

La morena le coloco una mano en el brazo rozando la piel del gemelo con suavidad. Ella sonrió al ver su reacción, luego le dio una mirada a Aiacos, y le guiño el ojo.

—Vamos, un accidente lo tiene cualquiera ¿no? — la chica se defendió

—No hay problema solo… tengan más cuidado— dijo Laika ya fastidiada de la situación

Kanon tomo a Laika por la cintura apegándola a él e intentando continuar con su camino, les dio una última mirada furiosa y comenzó a caminar junto a la chica.

—Luego preguntas que porque odio a la gente— gruño el gemelo menor

Laika soltó una pequeña risa— Relájate Kanon, fue un accidente— comento restándole importancia

—No tenía porque besarte la mano— soltó con el ceño fruncido y evidentemente molesto

Laika soltó una carcajada que hacía eco a medida que recorrían ya las inmensidades del bosque Ariccia.

—Oye no te burles, es serio— rugió el gemelo de nuevo

—¿Estas celoso? No puedo creerlo— decía la castaña riendo fuertemente muy divertida

Kanon chasqueo la lengua fastidiado, de acuerdo, lo admitía, estaba celoso, pero si fue un accidente porque tenía que besarle la mano a SU chica. Eso no fue nada apropiado.

—Kanon, obviamente son extranjeros, no escuchaste su acento, tal vez sea de alguna parte China o tal vez vengan de la India— aposto Laika con una sonrisa

—Me importa un reverendo pepino si vienen de Marte, no me agradaron—

—Estas celoso, estas celoso— Canturreo Laika, para furia del gemelo

Kanon siguió caminando de brazos cruzados, molesto, al menos sabía que lo que sentía era real, por todos los dioses, acababa de comprobarlo.

La verdad era que el gemelo había traído a Laika lejos de los demás para decirle lo que había hablado con su hermano la noche anterior. Finalmente, se lo diría, después de tanto pensar y de asegurarse que era realmente lo que sentía, se lo iba a decir.

Le diría a Laika que la amaba.

Pronto se encontró sonriendo y quitando esa mueca de enojo que tenía antes. Laika lo miro sospechosamente mientras se limpiaba un poco el sudor, estaba haciendo un calor horrible.

—Oye tú, no estarás pensando ninguna maldad ¿o sí? —

—No, claro que no— comento inocente el gemelo

Caminaron cuesta arriba en el bosque, la pequeña colina que Kanon sabia llevaba a un lugar maravilloso, cada vez estaban más cerca.

Laika jadeo un poco sintiéndose cansada, más de lo que debería. Kanon estaba igual, sudando a montones y respirando profundo por aire.

—¿No te parece que hay demasiado calor? —

—También lo sientes— dijo Kanon colocando sus manos sobre las rodillas y respirando forzadamente

Laika sintió una baja de presión que la hizo recostarse de un árbol rápidamente para no caerse, Kanon se alarmo de inmediato. La chica estaba pálida de repente y el gemelo se estaba asustando, el clima era terrible, si, pero no para tanto, o al menos no para él.

—¡Lai! ¿estás bien?— la llamo mientras colocaba una mano en la mejilla de la chica — Estas ardiendo linda, ¿te sientes bien?—

Laika respiro profundo, el aire le estaba faltando y pronto comenzó a marearse, a sentir la presión en la cabeza. Le tomo la mano a Kanon y la apretó, estaba asustada, jamás se había sentido tan mal.

—Kanon... — apenas murmuro en un susurro

—Laika no, no te duermas linda, quédate conmigo— Kanon le dijo con tono preocupado, pero él tenía sus propios problemas. No solo era la muchacha, él también se estaba sintiendo raro y pronto comenzó a jadear por la falta de aire

—¿Que…? — la frase del gemelo quedo a la mitad

Algo andaba mal y eso Kanon lo pensó en los últimos segundos que le quedaban de consciencia, observo a la chica y ella ya se había desmayado. El gemelo tosió y busco en su pantalón su celular

Se estaba sintiendo muy mareado, todo le daba vueltas y sabía que era la falta de oxígeno que no estaba llegando a su cerebro. Marco el número de su hermano intentando contactarlo, después de repicar varias veces su gemelo por fin contesto.

Lo primero que escucho fue la voz alarmada de su gemelo y luego no pudo concentrarse más.

—Kanon ¿Dónde estás? ¿Qué diablos pasa? ¡Kanon! —

Kanon tosió repetidas veces, su cuerpo luchando en un vano para mantenerse respirando

A…riccia, Saga—

El menor de los gemelos perdió la consciencia bajo la voz de su hermano alarmado y preocupado. Pero ya no resistía más, se sentía muy mal y su cuerpo no le respondía, no tenía ninguna idea de lo que sucedía, pero sabía que era extremamente malo, se sentía morir con la preocupación de no saber cómo se encontraba ella.

Aun así, su cuerpo no dio más tregua y lo envió directo a la inconsciencia…

Continuara...


Bueno, espero que les haya gustado y sobre todo que no me maten, soy joven. Ya hablando en serio, esto lo planee desde que termine la primera temporada, feh, ya tocaba escribirlo. Siempre supe que mi lado malo arruinaría el momento entre Kanon y Laika. Pero bueno, no todo el mundo puede vivir o si?

Espero que me comenten en sus reviews lo que piensan, sus hipótesis, si Laika y Kanon sobreviven, o que sucederá de ahora en adelante. Siempre me gusta ver sus opiniones y saber que es lo que les agrada del capitulo.

Nuevamente agradecida con las reviews que dejan y sus comentarios alentadores, siempre esas conversaciones por privado alientan mucho! Gracias por el apoyo, siempre incluyo a mis lectores fantasmas también :3

Nos leemos pronto (espero)

Guest reviews:

IchigoXD: Eres como un acto de magia, apareces y desapareces jajaja bueno, bueno, uno esta muy full a veces y ni te imaginas como te comprendo.

Odiar a Saga no se puede, ni intentándolo, Al menos yo. En esta temporada veremos mas de Kanon, porque hasta ahora he mostrado las desgracias de Saga o las de ambos, pero no me he enfocado en el. Sin embargo con este capitulo creo que ya adelante un poco de su sufrimiento, hay un flashback sobre el que se suponía publicaría en la primera temporada, pero nunca me cuadro ponerlo ahí, así que ahora lo integrare.

A Saga se le fueron los tornillos, pero como se lo dice a Saori, su único miedo era que Ikki perdiera la cabeza y asesinara a todos. Todo tiene una razón y si tenia que usar la crueldad pues ahí esta, no lo pensó mucho.

Entre Saga y Saori habrá algo profundo, pero justo ahora con la luna, el descontrol hace gala de protagonista y sinceramente, puede destrozar a Saori con sus garras, son seres sobrenaturales y esas cosas nunca serán normales. Se viene mas de eso.

Me encantan los flashback porque son un recurso muy rico, es decir, vas y vienes en el tiempo con explicaciones sencillas. Tienes razón, y lo veras mas adelante, Profundizare en esa escena de hecho ya esta escrita, los gemelos van a desenterrar otra vez el recuerdo y en especial Saga, pues hay algo que se lo va a recordar mucho.

En fin, espero que puedas continuar leyendo a pesar de tus responsabilidades y sobre todo que sigas disfrutando y emocionándote con ella. Se viene la locura y espero que mis lectores no vayan a perder la cordura con ellos. Te mando un abrazo! gracias por comentar!

Arrivederci!

Radamanthys'Queen