Hola otra vez, primero que nada me disculpo por la tardanza y por el anterior capitulo después, creo que fue tan inútil como un episodio relleno de Naruto, no es insulto, amo esa serie pero…bah, ya saben a lo que me refiero.

En compensación aquí les traigo el siguiente capítulo que está muy largo, así que pónganse cómodos y disfruten :3


Finalmente hoy se concluía el cuarto mes de vida de los niños y por ello se hizo una fiesta para celebrar la llegada de esas criaturas, aunque era más una excusa usada por Bebe y Token solo para demostrar poder otra vez en el ámbito de las fiestas.

La música estaba fuerte y la mansión casi llena, ya sea con gente conocida como desconocida.

En uno de los sillones un poco apartado del resto de la gente, se encontraban Clyde y Kevin, siendo observados nuevamente por un grupo de asiáticas. Así es, ahora resulta que eran una de las parejas más gustadas por ellas.

– ¿No podrían ir a hacer otra cosa y dejar de observarnos?–pidió "amablemente" el de ascendencia china, cansado de la situación.

–Oye, te pagamos con comics por observarlos–dijo una.

–No me parece bien que traten de sobornarnos con eso, pero los aceptaré de todos modos–se encogió de hombros y se puso a leer el objeto de soborno.

– ¡mira, Kev, alla vienen, Tweek y Christophe…ojala no hubiera tenido razón acerca de que eran novios desde hace mucho!

–de hecho no, la pareja se formó poco después de la de ustedes–dijo una de las admiradoras.

– ¡¿Cómo?!

–Sí así fue, ¿no se enteraron?–dijo otra.

– ¡Carajo!–maldijo, por su culpa ahora sería más difícil que Craig volviera con Tweek, todo por sus precipitadas conclusiones o eso creía él–…yo lo arruiné así que tengo que ir a arreglar este desastre… ¡Kev, quédate con ellas!–dijo al darle un beso en la mejilla y se fue en busca de su mejor amigo.

–Que tierno–dijo una embelesada por la acción.

–Claro que sí, así es él–respondió Stoley más por la costumbre, puesto que ahora se encontraba concentrado leyendo su comic.


Stan y Kyle se encontraban bailando al ritmo de la música al igual que el resto pero no estaban del todo tranquilos.

– ¿entonces hoy es cuando les diremos a mis padres la verdad? –preguntó Kyle preocupado.

–sí.

–pues espero que tengas espacio en tu casa, porque seguro me echaran de la mía.

–no creo que lo tomen tan mal, pensaste lo mismo de los míos pero viste que a ellos les encantó la idea.

–pienso que era más porque tus padres se estaban cansando de la situación de ser abuelos que se encargan de todo…sobre todo tu papá.

–Olvida eso, lo importante es que estoy aquí contigo–lo abrazó tratando de calmarlo, al parecer estaba funcionando hasta que...

–… ¿y qué pasa si no somos buenos padres?

–Tenías que salir con otra absurda idea–se separó de él y se tomó el puente de la nariz.

– ¿alguien tiene problemas con eso?, puedo enseñarles con el curso que estoy dando solo 20 dólares por sesión–ofreció Kenny, apareciendo de la nada junto a su lindo novio.

– ¿Desde cuándo el irresponsable Kenny sabe de paternidad?–inquirió su pelinegro amigo.

– ¿Quién crees que ahora está cuidando de su familia en su casa como todo padre responsable?

– ¡espera, ¿Butters se fue a vivir contigo?!–ahora habló un sorprendido Kyle.

–es difícil dormir cuando sus padres están peleando, pero me llevo bien con Karen, además es solo por mientras a mis padres se les baja la ira porque Kenny tenía la fantasía de hacerlo en su habitación–confesó apenado Butters.

Debieron imaginarlo, solo a Kenny se le ocurre hacer esas cosas.

–Se les pasará pronto, aun así, vengan se divertirán–aconsejó y besó a su novio–Ahora vámonos, amor, tenemos que disfrutar esto–y ambos se fueron.

–Ya quiero ver que de verdad enseñe algo sobre paternidad–se burló Stan–vamos, Ky, pensaremos en eso después, por ahora disfrutemos de la fiesta nosotros también, luego nos encargaremos del resto–le dio un beso corto en los labios y siguió bailando con él.


–baila conmigo, vamos, será divertido heehee.

–cállate yo Cupido, no puede ser que ese par de maricas esté separado de nuevo, ¿Quién mierda fue el culpable de destruir esa relación con sus falsedades?–exigió una explicación el fuertecito mientras contemplaba a su pareja preferida destruida.

–cualquiera menos tú, obviamente–defendió el ser imaginario al culpable de toda la situación.

–tienes razón, pero tengo que hacer algo y por mis cojones que lo haré.

– ¿Qué planeas hacer?

–oh, ya verás–entonces se puso manos a la obra para cumplir la idea que se formó en su mente, que consistía en echarle algo extraño al "inofensivo" ponche de frutas que el mismo había preparado, quien sabe porque razón si había bastante alcohol por todos lados.

–Con que aquí estabas, llevo buscándote toda la noche–regañó la pelinegra mientras se le acercó.

–ahora que me encontraste, vamos a bailar, puta. Actúa natural para que no se haga extraño que pasó algo con el ponche.

– ¿ponche?

–es parte de nuestro plan, ¿recuerdas?

–sí, pero ya deja de decirme puta.

–como quieras, ¿y ya llamaste a tu puto amigo?

–sí, pero no creo que vaya a venir, además ni siquiera me dijiste para que vendría, ¿el que tiene que ver con que Stan vuelva a mis brazos?

–ayudará a que Stan se ponga celoso y volverá a tu lado como la primera vez.

–Bueno–se resignó y se puso a bailar con Eric.

Se alejaron a unos cuantos metros del objeto del crimen y se dio cuenta de que el plan no funcionaría puesto que todos querían beber de su ponche. Mierda, ¿Por qué todos de repente tenían sed de ponche, acaso buscaban romperle las bolas al tratar de arruinar su plan?

– ¡coño, no se acaben el ponche, maricas, consigan el suyo!–empezó a quejarse Cartman tratando de espantar al resto.

– ¡¿eso te parece actuar natural, estando celoso por el ponche?!

– ¡no lo entiendes, Wendy, así no es como tiene que…!–entonces vio llegar al francés–seguramente piensa llevarle un ponche al fenómeno–pensó y sonrió con malicia–todo tuyo, hermano–dijo.

Christophe le miró con extrañeza, pero decidió dejarlo pasar y hacer lo que vino a hacer.

–perfecto, ahora sí vamos a bailar–entonces llevó a Wendy hasta donde los demás estaban bailando.

Ya no tenía de que preocuparse.


No podía despegar la vista del sillón en el que estaba sentados Craig y Thomas besándose apasionadamente…se veía que eran bastante felices. Al menos ahora no estaría solo, gracias a que era el novio de Christophe, porque él le quería, ¿verdad?...Todavía quería creer que las cosas pasaban por algo, pero las punzadas en su corazón le dificultaban la tarea de creerlo.

¿A quién engañaba?, la velada no podía ser peor, quería irse de la fiesta porque sentía que iba a quebrarse nuevamente, pero sería de mala educación y Token seguramente se enojaría mucho porque se suponía que la fiesta era para él…Aunque sabía que el verdadero motivo era una celebración por lo que se demostró hace poco días científicamente…que solo con un trato satánico se podía hacer un bebé del infierno.

– ¿Te sientes bien?–le preguntó el francés al llegar a su lado.

–c-claro que sí, e-es s-solo que todavía no me sentía listo para ir a una fiesta.

–Necesitas más diversión–trató de animarlo–no vinimos aquí para nada.

–… ¿y p-por qué tardaste tanto?

–Porque traje algo para que no la pases tan mal por ver a tu ex con su novio–le entregó uno de los vasos con ponche.

–p-perdón, recién somos pareja y ya te estoy cansando.

–Oye, tu no cansas a nadie, ahora solo bebe un poco y olvida todo eso, ¿sí?–besó su frente.

–No lo sé, t-tengo malos recuerdos con las bebidas–comentó un poco preocupado, recordando lo que pasó en la última fiesta a la que fue…o parte de ella.

–solo es un ponche, relájate.

–p-pero y si…

–no te preocupes estaré contigo toda la noche, petit, yo te cuidaré.

Aun no muy convencido, el rubio optó por beber del ponche.

–Perdona que te lo robe, Tweek, pero necesito que el Topo hable con un tipo–de repente apareció Cartman.

– ¿Por qué mierda querría hablar con un tipo?–se quejó Christophe.

–porque es creyente y piensa que puede patearle el culo a los miso teístas, además está hablando mierda de ti y ni siquiera te conoce.

–ahora mismo voy a darle una lección, ¿vienes, petit?

–yo paso, t-te espero aquí.

–Volveré pronto, no te vayas–lo besó esta vez en los labios y se alejó siguiendo a Cartman.

"todo está saliendo de acuerdo al plan" sonrió con malicia el culón.

–Chris tiene razón, n-necesito relajarme…si tan solo hubiera café aquí–terminó el ponche en su vaso–de hecho, esto está muy bueno…y funciona–luego bebió también del vaso que Christophe había dejado–c-creo que debería ir por más antes de que se lo acaben.

Y así hizo.


–voy a ir un momento al baño, ¿me esperas aquí? –pidió Thomas.

–Seguro–se encogió de hombros y fue besado por su novio antes de desaparecer.

Él por supuesto no quería venir a esta estúpida fiesta en celebración por una noticia que en sí era bastante catastrófica, seguro los demás no sabían un carajo lo que sentían ellos y solo buscaban una excusa para embriagarse. Bueno, ahora que estaba aquí, ¿Por qué no hacia eso?

– ¡hola amigo, ¿Cómo te va?!–saludo Clyde amenamente.

–piérdete.

– ¿te enteraste?, Tweek y ese chico recién se hicieron novios y no como yo dije.

– ¿y eso por qué me importaría?

–por nada, solo te lo comentaba…oye te traje un poco de ponche, ¿quieres? –dijo mientras le mostraba aquel vaso apocalíptico.

–…ya que–rodó los ojos y se acabó la bebida.

Clyde simplemente se quedó a hacerle compañía y hablarle de trivialidades buscando la manera de arreglar su error.


– ¿Cartman te dijo eso? No tiene sentido, nadie querría enfrentarse a ti si no te conoce, es ilógico–comentó Wendy confundida cuando Cartman la dejó con el francés.

–entonces debería volver por Tweek.

–espera, Eric quería que conocieras a mi amigo no sé por qué razón, según él porque él también es extranjero y quizás lo conozcas–dijo al recordar aquello.

Algo de lo dicho por Wendy le dio a Christophe mala espina.

–tu amigo llegó y tuve que ir a buscarlo o el muy marica se perdería–dijo el culón mientras volvía con ellos...pero al parecer no regresó solo.

– ¿Cuál amigo?–entonces enfocó la mirada donde había señalado el castaño.

Al distinguir aquel bien peinado cabello rubio, esos seductores ojos celestes y esa hermosa sonrisa en aquella elegante presencia acercándose, sintió que toda la furia contenida estallaría y más cuando la vio acercándose a pasos lentos como si nada.

Era una bajeza que se apareciera en aquella fiesta.

–Wendy, que sorpresa que nos volvamos a ver después de tanto tiempo–saludó el rubio con cortesía.

–Sí, ha pasado mucho–correspondió el saludo–por cierto, ¿conoces a…?

–Christophe, ¿Qué sorpresa verte aquí?–dijo como si nada.

Sí, definitivamente habría derramamiento de sangre aquí.


Por alguna razón todo estaba moviéndose debajo de sus pies y reía por todo lo que veía a su alrededor, mientras trataba de sostenerse de todo lo que podía, hasta de personas a veces y a pesar de que obviamente se ganaba miradas de molestia, ahora no le importaban un carajo.

–Christophe, ¿Dónde estás? –arrastraba las palabras y se detuvo un momento apoyándose en una de los pilares de la mansión.

Esto estaba mal, tenía que encontrarlo o lo castigarían por haberse ido solo a casa estando ebrio o peor, quizás lo asaltaban en el camino, o lo violaban, o lo mataban, o las tres cosas a la vez.

–Mierda–maldijo y rió un poco más, la situación estaba jodida. Sentía que caería al suelo en cualquier momento.

–hola amigo, ¿necesitas ayuda?

–q-que bueno que eres tú–sonrió–necesito que me ayudes a encontrar a…a…a–ya no recordaba siquiera a quien estaba buscando.

–creo que ya sé a quién estás buscando, de hecho te está esperando ahora mismo.

– ¿e-en serio?

–sí, está por aquí.

Entonces solo fue guiado a pasos torpes por las escaleras, unos cuantos pasillos, alejándose más y más de la gente. Si estuviera sobrio pensaría que alguien intentaba secuestrarlo, pero ahora ya no le importaba tanto.

– ¿D-dónde estamos?–preguntó cuándo se detuvieron en la puerta de una habitación y ese alguien que lo había traído abrió la puerta con una llave.

–en ningún lugar donde no quieras estar.


– ¡Cartman, esto no es lo que esperaba, yo quería que Stan se pusiera celoso, no que esos dos se pusieran a conversar afuera!–señalo furiosa a Christophe y Gregory a una distancia considerable.

–cálmate Wendy, yo sé por qué hago las cosas…además no entiendo porque quieres estar con el hippie marica, si nosotros también la pasamos bien algunas veces.

– ¡cierra la boca, eso solo pasó por…!

– ¡miente si quieres, pero sabes que yo soy la otra persona por la que no querías volver con Stan!

–… ¡pues las cosas cambiaron…yo lo amo!

– ¡eso no es cierto, tú solo haces esto porque te fallé…admite de una vez que lo que más te duele es que sabes que solo yo te quiero, que lo que Stan sintió por ti jamás volverá y supéralo!

–…él es tan distinto a ti…él si me trata bien.

– ¡yo iba a cambiar por ti, ¿bien?!... ¡pero tú insististe en volver con él, de nuevo!

– ¡¿y que me espera estando a tu lado…solo que me insultes todo el tiempo?!–comenzó a llorar.

–así soy yo, pero al menos soy honesto contigo, no soy falso como el hippie.

–Tengo que volver con él…–quiso irse pero el castaño la detuvo.

–No, tú no tienes que hacerlo, ahora lo único que necesitas es…estar con alguien que realmente te ame, como yo–la tomó por las mejillas y la besó apasionadamente.

Al principio ella trataba de alejarlo, pero lentamente fue correspondiendo, para que negarlo…él la volvía loca n todos los sentidos.

Luego puso la misma intensidad que el culón y de dejó llevar.

Al carajo sus padres, a fin de año ella se iría, pero por ahora no quería ser la chica correcta que sale con el chico perfecto, que no se arriesga y que siempre se queda en su zona de confort.

Ya no quería más de eso.


Un poco más apartado del resto, en el jardín precisamente, se encontraban bailando Christophe y…Gregory.

–así que finalmente me encontraste, de todo el mundo, ¿no pudiste hallar este lugar antes o qué?

–sí, admito que fue el último lugar que se me ocurrió para encontrarte, Mole–afirmó calmadamente el contrario.

–lo sabía, por eso vine aquí…además me jodías bastante con esas llamadas y ya estaba cabreado por bloquearlas, como sabrás tiré el chip y el celular hace bastante tiempo, aunque no sé cómo diste con mi paradero–le dio una larga calada a su cigarro para luego botar el humo en el rostro del contrario.

–si bien lo sé todo sobre ti, y no por nada vivimos varios años juntos, debo admitir que no lo habría logrado si no fuera por mi amiga Wendy y ese chico obeso.

–Esos hijos de su puta madre–maldijo entre dientes.

–oye, ya deja de hacerte del rogar y vámonos de una vez, ¿quieres?

–tan arrogante como siempre, Gregory, pero te equivocas, yo no voy a volver para nuevamente seguir órdenes.

– ¿y con qué piensas mantenerte?

–Si me conoces tan bien como dices deberías saber que ya tenía guardado mucho dinero–le mostró el fajo de billetes que sacó de uno de sus bolsillos–que bien se siente que la persona en la que confiabas plenamente te oculte algo, ¿verdad, pedazo de merde?

–cierra la boca.

– ¿o qué?, ¿piensas excusarte en que tu misión era llevarme de vuelta?

–Lo hice por mí, no porque sea una misión–admitió con disgusto.

–pues sigue acostándote con todo el mundo si te place, porque a mí ya no me importa una mierda.

– ¡supéralo, tenía que hacerlo, además fue tu culpa que la misión fracasara, sabías que cosas como esas debían pasar!

–pues lamento que mi corazón roto haya hecho que pierdas mucho dinero–le dio la espalda–no voy a volver, chienne, ni aunque me obligues. Ve a hacer tus misiones si quieres, pero a mí no se me borrará nunca de la cabeza que te vi en esa repugnante escena cuando me dijiste que no era importante–avanzó ignorándolo.

–Creo que ya sé porque no quieres volver–rió un poco, aunque podía notarse que estaba tratando de contener su furia–estás con alguien más, ¿no es así?

–aun si es cierto, ¿a ti que te importaría?

–...se algo de ti, Mole, y es que no durarías con alguien que no comprenda tu modo de ser–se le acercó peligrosamente–eres débil a la carne, admítelo–y de improviso lo besó apasionadamente, lamiendo los labios del francés para incitarlo.

Sabía que pronto cedería y así fue, el contrario lo apresó entre sus brazos y profundizo el beso con lujuria total, era como una lucha intensa en el que intentaban dominar. Había perdido la dignidad en un instante.

Luego fue que recordó todo lo que había pasado y por ello recuperó la cordura, más para cuando el Topo lo apartó, ya sabía que era culpable por el crimen de la infidelidad.

–tramposo…para que lo sepas ya no soy el mismo.

–…supongo que tendré que matarte a ti y a esa persona, en cuanto me entere de quien es. Lamentarás haberme rechazado, pero por ahora, disfruta de la fiesta–sonrió ladinamente y se perdió entre la multitud de adolescentes

Maldito Gregory, no solo lo había dejado con ganas de más, sino que le había provocado un "problemita" que con urgencia debía solucionar cuanto antes. Ese británico sí que sabía cómo encenderlo.


Al principio Tweek sintió miedo porque habían cerrado la puerta con llave y todo estaba oscuro, pero luego al encender la luz…vio a la persona que le había quitado el sueño varias noches, sentado en aquel sofá de cuero con la misma mirada indiferente de siempre. Nuevamente su corazón latía con fuerza…

Estaba sorprendido y parecía no ser el único al ver la mirada del contrario.

–oh, no puede ser, esto tiene que ser una jodida broma–dijo frustrado el de chullo mientras arrastraba las palabras, ambos al parecer estaban en el mismo estado–otra vez mi mente me juega una mala pasada…

– ¿q-que?

–Claro que sí, otra vez está pasando–bebió un poco de la botella de licor que tenía en la mano y a pasos torpes se le acercó con la intención de encararlo de una vez–eres un asqueroso producto de mi imaginación que viene a atormentarme de nuevo como todos los días.

–n-no entiendo de que hablas, yo s-soy real, Craig.

–eres una zorra manipuladora como siempre, no te creo nada–ignoró lo que dijo–pero como dices que eres real…supongo que es hora de resolver toda esta jodida situación de una vez porque ya estoy cansado de toda esta mierda de verte en todas partes…–lo acorraló contra la pared–…Thomas es el mejor novio que podría desear y es mucho mejor que tú…

A pesar de estar bajo los efectos del alcohol aquellas palabras le dolieron a Tweek y no era precisamente de aquellos ebrios que lloran.

Se cubrió los oídos con la intención de no escuchar lo que su ex decía, pero este con fuerza apartó sus manos de ellos.

–no, quiero que oigas esto bien…él no me jode como tú con eso de que fumo o cosas así…y yo lo quiero mucho…de hecho, bastante–rió al mirar como su ex sufría–…pero eres tan miserable que quieres seguir metiéndote más y más en mi vida, haciéndome sentir culpable por dejarte…

–n-no hago nada de e-eso…

– ¡Mientes, ya deja de hacerte la victima!–arrojó la botella al suelo y el ruido hizo que el rubio se asustara más– ¡deja de estorbar en mi relación!

– ¡yo t-tengo novio…debo ir con él!–trató de abrir la puerta para escapar, olvidando que estaba con llave, pero fue inútil además porque la mano de Tucker se lo impidió.

–… ¿te refieres a ese por el que dejaste de ser mi amigo?

–t-tú me quisiste lejos.

–deja esa excusa, es obvio que estás enamorado de mí.

– ¡¿Y que si n-no lo estoy?!–lo enfrentó finalmente, mientras ignoraba que algunas lágrimas ya resbalaban por sus mejillas.

– ¿entonces de verdad amas a ese tipo?... ¿por eso me apartaste de tu lado?... ¡¿por él no te importó todos los años que gaste en ti?!

– ¡y-yo sí te quiero, ¿bien?, por eso me alejé…para olvidarte con él y me prometió que si me ayudará a enterrarte en el pasado!–confesó finalmente y trató de abrir la puerta pero el contrario nuevamente se lo impidió.

–en ese caso, no voy a dejarte ir con ese bastardo, me perteneces aun si no estoy contigo.

– ¿y que te hace pensar eso?

–el que yo siempre tengo y hago lo que quiero.

– ¿y-y que es lo que quieres?

–…a ti–tomó sus labios en un beso apasionado, prácticamente tratando de comer sus labios, luego le dio una leve mordida en el labio inferior al rubio, ocasionando que este abriera la boca para soltar un pequeño gemido, y que así pudiera explorar su boca…aquella que solo a él le pertenecía por derecho, según él mismo…Todo lo que sentía y que fue reprimido por tanto tiempo fue liberado en ese momento único, fugaz e íntimo.

Lo levantó fácilmente y lo estampó contra la pared cercana para aprisionarlo entre sus brazos sin dejar de jugar con su dulce boca, que en secreto le fascinaba, mientras juguetonamente colaba sus manos por debajo de la camisa del contrario, mientras el rubio enterraba sus dedos entre los negros cabellos de su amante, completamente rendido a la tentación.

Ninguno en su sano juicio había hecho eso antes, a excepción de aquella vez en la que también en iguales circunstancias ocurrió lo mismo.

El calor era sofocante, el tacto no era suficiente y quería tomarlo en ese instante.

De repente oyeron como alguien tocaba la puerta, ambos lo ignoraron hasta que se hizo insistente.

– ¡¿Craig, estas ahí?!–era la voz de Thomas.

El pelinegro ignoró el llamado y empezó a meter su mano debajo de la última prenda que llevaba el más bajo, que casualmente era su bóxer.

–Ahhh–dio un pequeño gemido.

–shh, nos van a oír–le advirtió Craig luego de reír un poco y Tweek tapó su boca con sus manos, tratando de contener la risa también– ¡no hay nadie aquí, ya lárgate!–dijo torpemente y ahora si Tweek no pudo guardar silencio y rió con él.

Entonces de un golpe fue abierta la puerta.

Al parecer Thomas no estaba solo.


–Creo que por primera vez debo agradecerte algo y realmente estoy sorprendido por ello–dijo Clyde hablando con Cartman mientras le ayudaba a recoger la evidencia ¿Quién sabe en qué momento se pudieron de acuerdo?

–eso es lo que hago, simplemente unir parejas mientras el marica de yo Cupido no hace nada.

– ¿Quién?

–no lo entenderías, idiota, mejor vete.

Y Clyde, enojado por el insulto se fue. Ahora solo tenía que encontrar a su novio, donde sea que estuviera.

– ¡Kev, ¿Dónde estás?!–Mientras lo llamaba chocó con su afroamericano amigo por accidente– ¡Token, amigo, buena fiesta!

–ah, hola, Clyde.

–ya que te encontré, te aviso que ha pasado algo genial…ahora sí creo que Craig y Tweek volverán a estar juntos–canturreó con alegría.

–me alegro por ellos…oye a todo esto, quería disculparme, no he sido muy atento contigo, me has necesitado tanto y yo…

– ¡taquito, al fin te encuentro! –dijo acercándose a pasos tambaleantes…

– ¿Kevin? ¿Qué te pasó?

–solo tomé un poco…la verdad mucho de un ponche que había.

– ¡Carajo, Cartman, Kevin también tomó de tu jodido ponche!–reclamó el amante de los tacos al culón, quien estaba a una distancia considerable de ellos.

– ¡no es mi culpa, marica! –respondió el otro a gritos también.

– ¿disculpen, pero me perdí de algo? –dijo haciéndose notar el afroamericano, obviamente sorprendido más que nada por el sobrenombre.

– ¡ah sí, me olvidé comentarte, Kev es mi novio ahora, pensé que todos lo sabían…bueno, es una larga historia para contártela ahora, así que si me disculpas tengo que llevarlo a casa, porque él no es de los que beben mucho, ya sabes!

–Es muy tarde como para que se vayan, pueden quedarse uno de los cuartos–apareció Nicole para aconsejar eso–a Token no le molestará, ¿cierto, amor?

–claro, pueden quedarse a dormir si quieren.

–jajaja, dormir, que tierno eres, amor–rió ella ignorando que a Token no le causaba gracia su comentario–vamos a bailar un poco más–lo jaló con la intención de llevarlo hasta la parte más llena del salón.

–Nos vemos mañana, amigo–se despidió inocentemente el amante de los tacos.

–oye, no me gusta cómo te miró–comentó por su parte el asiático.

– ¿Y cómo me miró?–preguntó confundido el ingenuo castaño–se nota que estas muy mal e imaginas cosas–sostuvo uno de sus brazos por sobre su hombro y dificultosamente subieron las escaleras que llevaban a un pasillo lleno de habitaciones.

Al llegar se encerraron en una de ellas.

–cielos, debí haber previsto que esto pasaría–rió y lo ayudó a acomodarse en el lecho–bueno, Kev, es hora de dormir.

–duerme conmigo, Leia.

–ok, sí que estás borracho como para imaginarme de esa manera–hizo un puchero.

–no te pongas celoso, si tú eres mejor que ella, Clyde–se sentó de inmediato y lo vio directo a los ojos–es hora de decirte todo…

–así que eres de los borrachos que dicen la verdad, yo más bien pensé que fueras de…–mas no pudo acabar de completar su oración porque el asiático apresó sus labios en un torpe beso. Luego de que se separaran, Clyde no respondió nada porque estaba shockeado.

–…estoy enamorado de ti.

–pero si volvimos a hablar desde hace unos meses y…

–Estabas más al pendiente de tus amigos, lo sé–dijo celoso–pero eso no importa porque yo sé que puedo curar tu corazón roto.

– ¿de qué hablas?

–lo sé todo…las chicas que rompieron contigo, el que te gustaba Craig cuando el aún estaba con Tweek…y lo de Token.

–ah, ya sé a dónde va todo esto–borró su sonrisa– ¿Quién te lo contó?, se supone que nadie debería saber nada de eso.

–dime que ya no lo quieres.

–…creo que…no lo sé, todo se volvió confuso cuando apareciste esa noche.

–por favor, dime que no me vas a "friendzonear"–dijo con algo de tristeza.

–no, porque…tú también me gustas, por eso no dudé en fingir ser tu novio…pero si digo que sí quiero estar contigo tal vez todas las cosas salgan mal, porque ya sabes, no soy tan guapo como dice la gente.

–para mi eres perfecto, Clyde…estate conmigo en el lado oscuro y te daré millones de tacos.

–Otra vez estás diciendo estupideces–se secó las escasas lágrimas que lograron resbalar por sus mejillas y volvió a reír.

–quiero hacerte mío esta noche.

– ¿De verdad?–vio que el contrario asintió–oh, lo dices en serio…bueno pero deberíamos…

Mas el contrario no quiso seguir parloteando y se puso manos a la obra, por lo que el castaño correspondió al beso y lo profundizaron aún más, perdiendo la cordura cuando las caricias se hicieron demandantes y afortunadamente nadie los interrumpiría porque estaban en una de las habitaciones más alejadas.


– ¡no voy a escuchar nada, Gerald, nos mintió y ahora mismo vamos a castigarlo sacándole de esa infernal fiesta, ¿Cómo es posible que celebren algo tan malo?! –gritaba ella mientras hablaba por teléfono a su esposo, quien prefería no ver como enloquecía su esposa.

Para suerte de la mujer, los guardias también se habían embriagado por lo que fue fácil ingresar hasta donde estaban bailando los pocos adolescentes que seguían conscientes. La mayoría había bebido hasta perder el juicio y otros lo habían perdido al instante que probaron un poco del ponche de Cartman.

Buscaba a su hijo y…nada, solo esperaba que no hubiera estado fornicando o algo así.

Afortunadamente los encontró, él y Stan, allí en la pista de baile bailando aquella tonada romántica.

– ¡jovencito!

– ¡Mamá!–se soltó rápidamente de Stan– ¿Qué haces aquí?

– ¡ya lo sabemos todo, nos mentiste y eso no te lo vamos a perdonar, vas a pagar caro esto!

–No se lo vamos a permitir señora, ahora no estamos solos–intervino el pelinegro.

– ¡¿en serio te atreviste a desafiarme?...pues te vas está misma noche de la casa y no nos importará donde te vayas a quedar, si te parece tan fácil romper las reglas, ojala te parezca igual de sencillo valerte por ti mismo!–gruño y salió de la mansión.

Stan tuvo que abrazar a su novio para reconfortarlo, ya que no sería nada fácil estar lejos de la casa en la que había crecido.

– ¿Qué pasó, maricas?–se acercó Cartman junto con Wendy, ambos tomados de la mano.

– ¡lo conseguiste, espero que estés feliz! –se soltó de su novio y encaró a la pelinegra.

–yo no llamé a tus padres, Kyle, estaba con Eric toda la fiesta.

– ¡mentirosa!

–mira mi celular, no hice ninguna llamada–le mostró.

–si tú no fuiste… ¿entonces quien fue?

A lo lejos se mostraba una sonrisa entre la oscuridad, la persona que la engalanaba en su rostro guardó su celular.

–ya pronto lo sabrás, por ahora, no o arruinarías mis planes…


Aquí finaliza el capítulo y espero que lo hayan disfrutado.

Ya sé que dirán…no hubo tanto Bunny y es que su momento ya se acerca…ya lo verán *sonrisa macabra*

Respondiendo a los reviews:

Luis Carlos: lo sé, el capítulo anterior fue inútil, pero este… ¿responde tu pregunta? n.n

Kotoko-noda: perdón por el fiasco del capítulo anterior, pero espero que este te haya gustado n.n

Kaoni rk: me halaga tu opinión del fic, espero que este cap también te haya gustado n.n

También gracias a las nuevas personas que siguen y pusieron de favorito el fic, me alegra saber que guste.

¡Hasta la próxima!...creo que ya saben que sucederá después, ¿no?