¡La vida es para vivirla feliz!

*Capitulo 9*

Mikan despertó por culpa de los rayos del sol que se asomaba por su ventana. Se levantó y quedo sentada sobre la cama mientras estiraba sus brazos.

-¿Cómo llegué aquí anoche?- se preguntaba Mikan en voz alta. –Recuerdo que Natsume se fue y… me pareció oír su voz… ¿soñaría?... pero… ¡AAAAAH!- gritaba Mikan a todo pulmón a ver que la camisa que traía no era suya. –Maldición esto no es mío, y ¿si Natsume en verdad si vino? ¿Y si es de él? Maldición todo encajaría desde como llegué a mi cama hasta como traigo este enorme suéter (El suéter le queda un poco grande ya que ella es pequeña) entonces el… me… vio… desnuda- decía Mikan mientras su cara subía de tonalidades rojas y recordaba cuando Natsume en realidad si había vuelto y no era solo un sueño.

*toc* *toc* el sonido de la puerta hiso que Mikan saliera de sus pensamientos.

-¿Quién?- pregunto Mikan mientras abría la puerta.

-¿Has dormido bien?-

-"Oh, no, no, no, no ¿Qué rayos hace aquí?"- pensaba Mikan al escuchar esa profunda voz masculina que conocía de años.

-¿He?- decía Mikan al no poder saber que decir.

-Nada de "¿He?" abre y hazlo ahora si no abriré yo- decía Natsume ya desesperado.

-Es… espera- gritaba Mikan mientras hacia el intento de correr hacia su cuarto para quitarse el suéter o ponerse ropa interior pero tropezó… y entro Natsume.

Y

Mikan se puso más roja que un tomate.

Natsume puso una sonrisa seductora

Ya que

Le vio el trasero desnudo a Mikan (El sueño de todo hombre incluyendo el de Natsume.)

-Yo sabía que tenías un precioso trasero… pero… verlo así, eres mi amiga corazones…- Natsume serró la puerta tras él y se acercó al oído de Mikan -pero también tengo instintos masculinos y esto- Natsume bajo SU suéter por el trasero de Mikan para cubrirlo mientras lo agarraba (Mikan estaba roja y temblaba del shock) –Los despierta todos- terminaba de decir Natsume con una voz tan seductora que Mikan casi se desmayaba. –Pero como te dije eres mi amiga y te respeto, no are nada que no quieras- decía Natsume ahora con una voz juguetona alegándose de ella y levantándola de la cintura para cargarla como si fuera un libro.

La deposito en la cama de ella y él se sentó en el suelo frente a ella.

Mikan nomas había visto a Natsume juguetón una vez hace tanto tiempo y a ella le encantaba verlo así y a quien no, un gato negro juguetón era realmente tranquilizante… pero el Natsume seductor UF* la derretía (¿a quién no?) a Mikan se le hacía guapo no lo negaba ante nadie, ni ante él, pero él sabía que solo amigos.

-¿Qué ha pasado?-su voz sonó suavemente. Para evitar otra conversación sobre su trasero y no escuchar otra vez esa voz que hacía que su cuerpo vibrara y no precisamente de miedo, ya que si Natsume volvía a hablar seductoramente durante los próximos 30 minutos lo tiraría a la cama y lo violaría. – ¿Qué haces aquí?- pregunto Mikan para aclarar su mente. Pero el solo levanto su sega para saber que la pregunta era tonta ya que era más que obvio que iba para ver como seguía. -¿Porque viniste anoche?-

-No se…-

-¿Enserio?- pregunto Mikan acusadoramente.

-Sí, creo que era preocupación ya te dije que si te sucede algo grave muchos estarán triste y no quiero eso- digo Natsume mintiendo un poco.

-Así que… ¿Por qué traigo tu…?-

-¿Camisa?- completo Natsume.

-Si-decía sonrojándose Mikan.

-¿Crees que te viole?-

-Tu nunca me arias daño- dijo Mikan con una gran confianza en su voz.

Natsume se sorprendió, pero no lo demostró –Que confianza. Me siento alagado-

-Por cierto… gracias- dijo Mikan dulcemente.

Natsume la miro con cara de duda.

-Por salvarme anoche, con el muchacho alice y también por lo de la camisa-

-Lo del muchacho alice él me debía mucho y lo de la camisa fue más que un placer- contestaba Natsume viendo como Mikan subía de tonos rojos, el solamente sonreía.

-¡Rayos! La escuela, Hyuga~kun vete para cambiarme- decía Mikan mientras se paraba de la cama, ella pensaba que era demasiado temprano para eso, pero hasta que miro a Natsume con los pantalones de la preparatoria dio por suponer que debía ya ser hora de la escuela.

-¿Escuela? Corazones ¿Qué ahora es?- pregunto Natsume reteniendo su risa.

-¿He?... son las… ¿he?...- Mikan estaba tan sorprendida que no sabía ni que hacer, mientras miraba el reloj.

-4:50 de la tarde… valla dormiste hasta muuuuyyy tarde- se burlaba Natsume poniendo su cabeza alado de la de Mikan

-Eres el gato negro más cruel que he conocido…- decía Mikan volteando su cara hacia la de Natsume.

-Gracias- decía Natsume.

-Tengo hambre- decía Mikan tirándose boca arriba en su cama.

-Te preparo algo de desayunar-

-Jajá… Natsume Hyuga ¿cocinando? Qué raro día-

-Mujer, cuando tienes años viviendo aquí y te cansas del menú tienes que cocinar para ti mismo…- decía Natsume mientras se arremangaba las mangas de la camisa blanca del uniforme.

-Vienes directo de clases- afirmaba Mikan.

-Sí, ya que Jino me hiso quedarme una hora con el después de clases para interrogarme por qué habías faltado- decía Natsume saliéndose de la habitación de Mikan para ir hacia la cocina (Las habitaciones de Gakuen Alice de estrella especial serán….

La puerta principal con un pequeño pasillo donde a mano derecha estaba otra puerta que daba al dormitorio y ha mano izquierda estaba la puerta del baño. Pero si mirabas enfrente, estaba la sala que consistía en un sillón grande una mesita de noche y un televisor en esa misma habitación también estaba la cocina que tenía una estufa repisas para poner los utensilios de cosina y una barra para comer con cuatro bancos altos)

-Ya veo y le digiste de las misiones- afirmaba mikan.

-Si- contestaba Natsume sin dar mas explicaciones.

Los dos pasaron los siguientes quince minutos callados mikan, se fue a sentar al sofá mientras veía la televisión y Natsume… bueno estaba haciendo el desayuno-comida de mikan.

Natsume se dio la vuelta para poner en la barra un plato lleno de huevos revuelos. Apago la estufa, después salio el pan tostado de la tostadora, también servio un baso de licuado de fresa.

-Ven aquí y come, mientras este caliente- decía Natsume, mientras veía a mikan pararse alegremente del sillón.

Mikan, no se había dado cuenta de lo habrienta que estaba hasta que dio el primer bocado.

-¡Esta buenísimo!- decía mikan con una cara de niña de seis años.

A Natsume le dio gracia esa raccion, mikan le hacia recordar tanto a Aio su pequeña y linda hermana.

-Hyuga ¿Cómo esta Aoi~chan?-

-Ella estaba preocupada por ti pero en cuanto volvi a mi habitación le mande un mensaje que estabas bien, creo que ahorita fue hacer tarea a la habitación de Yo~chan- decía Natsume aun biendola comer.

-¿Ellos solos?-

-Si no mal recuerdo… si-

-Hyuga, ¿no te dan celos?- molestaba mikan a Natsume.

-¿De que hablas?- preguntaba sin entender Natsume.

-Bueno Yo~chan es un niño pero el es muy maduro-

-Si ya lo se, y eso nos lleva a….- decía Natsume sirviéndose un baso de agua.

Mikan molestaría a Natsume, como venganza por averle agarrado el tracero y averla visto denuda ayer en la noche –Bueno, es mas que ovio que Yo~chan protege demasiado a Aoi~chan, ya que ella es linda, encantadora, simpática, dulce, es toda un angel y Yo~chan no permite que se le hacerquen muchos los hombre a ella-

-Y…- ok… Natsume no tenia ni idea de lo que hablaba mikan y si es que ya sabia se miraba muy tranquilo bebiendo agua.

-¿No crees que Yo~chan esta enamorado de tu hermosa hermanita Hyuga Aoi?-

Ese comentario hiso que Natsume se atragantara con el agua.

-¡DE QUE HABLAS!- decía Natsume hobiamente ya captando la idea.

-De que bueno Yo~chan es hombre y siempre a tratado diferente a Aoi~chan, muy diferente a las demás ¿no te habias dado cuenta de eso?- pregunto hobiamente sabiendo la respuesta que era…

-No, me había dado cuenta- decía Natsume un poco pensativo

-¿Qué piensas si los dos quieren tener una relación?-

-Escucha corazones,Yo~chan me agrada y craro que me gustaría que se quedara con mi hermanita, por que yo se que el la pritegeria incluso si eso significa perder su vida pero….-

-Pero…- decía mikan ya tomando su malteada y muy centrada en su reacción.

-¡A un son muy pequeños!-

-jajajajaja ya lo se, pero admite que lo que mas te preocupa es que, Yo~chan se parece a ti- decía mikan seria apuntándolo con su tenedor con el que estaba agarrando sus huevos revueltos.

-¿De que hablas?- decía Natsume nervioso.

"sabes muy bien de que"- pensaba mikan… -Que el adopto tu lado pervertido, el niño se parece a ti, listo, muy listo, coqueto a mas no poder, una actitud fría e indiferente…-

-Basta- decía Natsume sabiendo a donde paraba esto.

-jajajajajajajajajajajaja- mikan estaba que no paraba de reir.

-Mejor acaba tu desayuno Yukihara Mikan- decía Natsume serio.

-Mikan paro de reir enseguida, su nombre, aunque lo digo completo, mikan sintió una oleada de placer al escuchar su nombre saiendo de la sensual boca de Natsume –Si, jefe- decía mikan un poco nerviosa pero con una sonrisa.

- Por cierto, corazones en cuanto termines de comer ve a recoger el paquete- decía Natsume actuando otra vez como siempre, serio e indiferente, mikan estaba acostumbrada a la bipolaridad ya que también Hotaru se comportaba asi.

-Ya lo se-

-¿Qué quieres decir que ya no existe?- preguntaba un señor no muy mayor, su voz daba a entender que estaba fuerioso, "el" se echo hacia adelante en su silla de cuero. Plantando los codos en una mesa de caobay juntando los dedos, mientras la voz de un joven se escuchaba que tenia miedo.

-Si, señor cuando el equipo del almacen tres nos marco que estaban en problemas, fuimos de inmediato-

-¿Y?-

-Bueno el almacen estaba ardiendo en llamas, como cuando ardio roma en 133 a.c- decía el joven a un mas nervioso, pero mas que nervios, sentía miedo.

-¿Tienen una jodida idea de quien fue?- decía el hombre a un mas furioso.

-Solo sabemos que con el que hablábamos digo "gato" y se corto la llamada-

-Un gato ¿he?- decía el hombre, con una sonrisa macabra en su rostro.

-Si-

Con un gruñido el hombre, se levanto de su silla y tenia agarrado del cuello al joven, el joven solo se retorcia por la falta de aire pero no intento soltarse ya que el sabia que era inutal, una ves que "el" te agarraba era imposible salir con vida.

-¡hahahaha un gato!- decía el hombre retorciéndose de risa pero sin soltar al joven -¡Les gano un gato! ¡Eso da pena!- decía el hombre mientras seguía riendo, una risa que no era contagiosa o daba gracias, era todo lo contrario, era horrible y daba miedo.

Despues de unos minutos el joven callo al suelo sin vida… no porque lo haiga extrangulado si no por que el joven se había secado degandolo en pura piel y huesos.

El hombre miro hacia su gran ventana detrás de el, la vista era asombrosa se podría ver todo japon, un japon bajo sus pies. Esa idea iso que el hombre se exitara de emoción.

Pero si quería que japon callera ante su dictadura el debería acabar con su mas difícil enemigo… Gakuen Alice.

La razón de por que en japon desaparecían los niños alice mas, que en otros países en el mundo era porque… bueno no es tan importante mensionarlo ahora.

Pero Gakuen Alice a pesar de que esa escuela estaba llena de niños el no podía ganar, por el simpre echo y razón que estaba lleno de monstruos en especial

-Ellas- dijo el hombre con una sonrisa llena de ternuara al ver una foto de Mikan, Aoi, Nobara, Misaki y Hotaru. Tomada por alguien en un festival, ellas estaban muy sonrientes y felices pero su sonrisa no era para todas si no para tres personas en especial –Princesas del infierno- decía el hombre aun mas feliz –algun dia volverán a mi lado-

El hombre se burlo alegremente de la castración autoimpuesta y burocratica de su clase los "alices"

El aun se preguntaba el porque algunos se habían querido convinar con los seres "normales" si los "alices eran capaces de dominar japon… ¿por que no al mundo? Ellos lo arian muy fácilmente.

Otra risa por parte del hombre, con solo recordar a las princesas del inframundo como el las llamaba.

Tardo unos minutos en llegar hasta la tienda de la mensageria que había ido la noche de aller. Mikan entro al despacho.

-Buenas tardes- dijo mikan con una voz muy diferente a la de usual.

-¿En que puedo ayu…dar…la?- decía el chico con un poco de dificultad al ver a mikan.

Mikan no usaba disfrazas ella utilizaba solamente una falda hasta los tobillos color rosa con una blusa con escote de corazon color café, con unas zapatillas blancas y su cabello recogido en una trensa de lado y utilizaba lentes. Todo cortesía de Natsume Hyuga.

*Flash back*

Había conseguido enfadarla, probablemente erido, pero Natsume tenia razón. ¡Ella ya tenia quince años y aun utilizaba dos coletas trenzadas!

-Quitate las trenzas- decía Natsume calmando.

-¡No quiero!- decía mikan enfadada.

-Te vez ridícula con dos trenzas ya estas grade para eso ¿no cres?- decía Natsume.

-¿Y como sugieres que me peine? Señor estilista-

-Corazones, primero que nada sabes que tengo razón, segundo ¿Por qué no te degas el cabello suelto, ni siquera aller cuando saliste de bañar te degaste el cabello suelto, ¿jamas te lo sueltas? Y ahora que lo piensa jamas te he visto con otro peinado que no sea ese o todo el cabello recogido en un chongo ¿no te gusta las coletas? Te vieras bien con una- decía Natsume imaginándose a mikan con diferentes peinados.

-No me gusta el cabello suelto y la coleta en alto solo las utilizo cuando estoy en mi turno de enfermera- decía mikan agarrándose sus trensas.

Natsume se fue al closet de mikan y saco una falda y una blusa, busco unas zapatillas que le quedaran y le dego unos lentes que saco el de su mochila, mikan lo veía extrañada.

-¿Qué ases?-

-Ponte esto-

-¿Para?-

-Es una misión pero seria raro que salieras con ropa de combate, una vez cambiada péinate diferente si no cortare tu cabello para que quede como el de Imai- decía Natsume para luego salir de la habitación para que mikan se arreglara.

*30 minutos después*

-Hyuga~kun, ¿Cómo me veo?- desia mikan mientras salía de su habitación.

Natsume se dio la vuelta para verla ya que esta viendo la tele, se quedo sorprendido al verla.

-Te deberías vestir asi mas seguido- decía Natsume sin apartar su vista de ella.

-Gracias- decía mikan un poco sonrojada –Por cierto ¿Dónde aprendistes a elegir ropa? No me digas que eres de los chicos de duran horas eligiendo que ponerse- decía mikan burlándose de el, mientras se sentaba a su lado.

-No seas boba, tengo una hermanita, recuerda, aparte Aoi me ase ir a comprar ropa con ella, para ver como se le ve- decía Natsume recordando las horas de sufrimiento en los centros comerciales.

Mikan solto una pequeña y discreta risa -¿Por qué lo hace?- decía mikan mirándolo a la cara.

Los dos se miraban figamente.

-Dice que porque no es lo mismo una opinión femenina a una masculina, también dice que los hombres dicen mas la verdad en ese aspecto-

-Hyuga~kun ¿tu siempre dices la verdad?-

-Me esfuerzo por acerlo, por ejemplo una verdad es que ese tono de labial se te ve hermoso- desia Natsume mientras veía la boca de mikan y le agarraba la cara para con una mano pasarle el pugar por la boca pintada de rojo de mikan.

-¿Enserio?- decía mikan mirándolo a los ojos, con una voz suplicante.

pero el solo miraba la boca de mikan y mikan se arriesgo ver la de Natsume.

-Si, se ve… delicioso, como las cerezas- decía el asercandose un poco mas a los labios de mikan.

Mikan ya sabia por donde hiba la cosa y le encantaba…

-Huyga~kun…- dijo ella con la voz todavía mas suplicante.

Los dos se hacercaban todavía mas… pero ya se la saben siempre hay algo que arruina todo momento feliz y eso fue el celular de Natsume.

Los dos s vieron a los ojos sin separarse y se rieron, Natsume vio su celular y vio que era un mensaje de Yo~chan…..

-Es de Yo~chan… dice que Persona nos quiere ver a las ocho en el salón… llego otro mensaje Aoi~chan….- Natsume se había puesto como roca…

-Aoi~chan ¿Qué?- preguntaba Mikan sin saber porque no había terminado de hablar Natsume.

-Nada… solo que… mejor mira por ti- decía Natsume aun choqueado por el extraño mensaje

-¿Qué es tan grave que no quieres ni decir?- preguntaba Mikan mientras veía desde el inicio el mensaje… "oh"- pensaba Mikan al ver el mensaje… -¨Oni~chan… A~chan y yo tenemos una pregunta… Cuando veníamos así mi habitación A~chan y yo oímos a una muchacha gritando y cuando fuimos a ver por qué, vimos que ella estaba sentada sobre un muchacho y bueno… A~chan quería correr a ayudarla pero cuando le dije que no, me pregunto, por qué, no supe que responderle pero yo sabía que ella no estaba sufriendo, porque pedía más y estaba feliz ya que estaba sonriendo… Oni~chan ¿Qué estaban haciendo? Ya que A~chan se sentó sobre mí y no sentíamos nada ¿hicimos mal en no ayudarla? Estamos preocupados¨- leía en voz alta Mikan para seguir torturando a Natsume. –Hyuga~kun… tu hermanita y Yo~chan…-

-Polka… mejor cállate- decía Natsume cerrando los ojos y un poco irritado….

-Gato… pervertido- incluso Natsume había escogido la ropa interior.

-Es hora que te vayas…- decía Natsume mirando la hora.

-Entonces, nos vemos con Persona a las ocho- decía Mikan ya en la puerta.

-No- decía Natsume cortante

-¿No?- Mikan no entendía nada.

-Ven a mi cuarto en cuanto vuelvas tenemos que, ver que contiene el paquete y explicarle a ese par que no hagan algunas cosas-

-De acuerdo nos vemos en tu chambre gâteau noir– decía Mikan con una voz seductora.

-Coquette… cuidado avec la ville- respondía Natsume levantando una ceja.

-Nos vemos al rato…- y salió Mikan hacia la ciudad.

*Fin del flash back*

-¿En qué puedo ayu…dar…la?- decía el chico con un poco de dificultad al ver a Mikan.

-Necesito recoger un paquete, por favor-

-¿Nombre?-

-A nombre de Rain-

El joven levantaba la mirada hacia ella mientras tecleaba algo en el ordenador.

-Si… ya está aquí ¿trae alguna identificación?-

-Si claro, tome- decía Mikan mientras le entregaba la tarjeta de crédito del hombre que haiga ido ayer por el paquete… ella sabía que ocuparía una identificación pero al parecer Rain era el nombre del sujeto ya muerto y no de su jefe.

-¿Es su padre?- pregunto el chico obviamente coqueteándole a Mikan.

-No… de hecho es mi tío- dijo Mikan sin más.

El joven se metió al almacén y después de unos minutos salió con una caja

Continuara….

No tengo nada que decir…. Cuídense besos y abrazos…