Jejeeje acabo de arreglar este cap, no me habia dado cuenta de que no se veian los guiones de diálogo! disculpen mi error, espero que les guste. Dedicado a Soul of Wolf por darme la idea, ser tan genial y compartir mis ideas :D
El viento hacía mover las hojas de los árboles, mas no demasiado, lo suficiente como para que el arrullo que producían pudiera lograr que un niño pequeño se durmiera.
Ese era el caso de Naomi, la hija de un demonio muy particular y una humana dulce y agradable.
Esa tarde la chica salió de pasea junto a sus padres, ¡por fin no tendría que estar al cuidado del señor Jaken, al menos por un día! La verdad es que lo quería mucho y adoraba involucrarle en sus juegos, aunque dudaba que el sentimiento fuese recíproco.
¿Cómo era ella? Naomi tenía unos 10 años, era de pelo castaño oscuro, ojos color avellana y era muy hiperactiva. Idéntica a su madre, Rin, decía su padre, Sesshomaru. Bueno, al menos esas eran sus carácterísticas humanas. Su parte de demonio se veía claramente reflejada con una luna creciente de color azul oscuro en su frente y algo que parecía sombra de ojos morada, sólo que permanente, en sus lindos párpados.
— Ahhh, ¡hasta que por fin se durmió! ¿De verdad yo me comportaba así a su edad? —
Preguntó Rin.
Ella conservaba muy bien su apariencia, y además, tener una gran sonrisa siempre en el rostro disminuye la edad de cualquiera. Por suerte, a Sesshomaru el tiempo casi no le afectaba, porque si así fuera, esta regla no le causaría efecto en lo más mínimo ya que difícilmente "sonreía", si a su extraña mueca se le podía llamar así.
— Diría que hasta peor, quizás. — fue la respuesta del youkai. Se acercó a donde descansaba la pequeña, se sentó a su lado, y le hizo una seña a Rin para que hiciese lo mismo.
Por primera vez en mucho tiempo iban a dormir al aire libre juntos. Ésto había cambiado porque cuando todos se dieron cuenta de que ella estaba embarazada, Sesshomaru optó por llevarla a una vivienda un tanto más elaborada que el suelo y la hermosa vista al cielo y estrellas a las que estaban tan acostumbrados. Obviamente, el demonio realmente prefería estar en el exterior, así que pasaba un tiempo limitado dentro de la casa. Eso era algo muy propio de humanos, pensaba él.
Con respecto al carácter de Sesshomaru, se había ablandado un poco más, pero lo suficiente como para poder decir que seguía siendo él. Hasta había mejorado bastante su relación con Inuyasha, aunque cuando este último se burlaba diciendo que al final de cuenta su descendencia era hanyou, su mano no temblaba al dar un golpe realmente fuerte.
— ¿Te acuerdas de cuando Naomi le lanzó una piedra a Jaken y nunca te había visto hacer eso? ¡Tenías que ver la cara que pusieron ustedes dos, no podían tener los ojos más abiertos! — dijo riéndose Rin, teniendo cuidado de no hacerlo tan fuerte para no despertar a la niña.
— La verdad es que no me lo esperaba. Quizá sólo percibió mis deseos de hacerlo. — Sesshomarú suspiró. Todo lo que hacía esa niña lo sorprendía cada vez más. Lo que ella hacía hoy podía ser superado sin mucho esfuerzo por lo de mañana.
Se quedaron por largo rato mirando el cielo, cuando de pronto una estrella fugaz cruzó por su vista. El semblante de Rin se endulzó, con la aparición de varios recuerdos que aquella escena le traía. Después le dirigió una pregunta a su inexpresivo acompañante:
—¿Qué deseo pediste? ¡Yo que estemos juntos los tres para siempre!
— ¿Pedir un deseo? Yo nunca haría esa estupidez. — afirmó Sesshomaru, aun que muy, muy en el fondo, se dijo que si pasaba otra de esas estrells por ahí pediría lo mismo que ella.
De manera inconsciente tomó a Naomi, y dejó que durmiera recostada sobre su pecho. Había querido hacer lo propio con Rin cuando ella estaba pequeña, pero en ese tiempo su mente era aun más cerrada con respecto a mostrar sentimientos en general.
Mirándola, se dio cuenta de que era tan linda que cuando creciera no tardaría en conseguir pareja, y eso lo tenía más "asustado" que cualquier batalla que pudiera tener. "Hmph, sobre su cadáver." No lo lograrían tan fácilmente.
Viendo la expresión tan gélida en la cara del youkai, y adivinando de qué se trataba, Rin se arrimó hacia él y le dio un firme beso en los labios, que él correspondió, para éxito de la chica que le quería borrar cualquier tipo de mal pensamiento.
Sesshomaru estaba pensativo. En los últimos años, había abierto su corazón y dejó entrar a "muchas" personas: Rin, quizás a Jaken pero no era seguro, y ahora a su hija, Naomi.
Definitivamente, aunque nunca había logrado conseguir a Tetsusaiga, su vida era muy placentera y no la cambiaría ni siquiera por más poder.
Espero que les guste, Feliz Semana Santa, comenteen :D
