Día 8

Sí, no era cómo había soñado, es decir, fue totalmente opuesto. Su sueño de besar a Yuuri por primera vez bajo la lluvia, cuando su pequeño amado estuviera completamente enamorado de él pero ahora todo eso había pasado a no ser más que un sueño.

Terminado de unir sus labios con el dueño de su corazón la fugaz felicidad de Víctor terminó cuando notó que el menor estaba llorando y no, no eran lágrimas de felicidad, eran unas que reflejaban miedo. Las lágrimas de Yuuri no dejaban de aumentar, incluso comenzó a temblar un poco hasta que se liberó del agarré del mayor corriendo en dirección a los cuartos.

Una semana pasó desde ese día. Yuuri no se había presentado en las prácticas del club, tampoco a clases de ruso, lo cual desesperaba más a Yakov que al mismo Víctor. El único que lograba mantener la atención de los alumnos era el albino, pero los últimos días se la pasaba viendo a la nada, aletargado y sin motivación; añadiendo que por algún motivo desconocido Seung había empezado a ver mal al ruso.

El cambio de Víctor no pasó desapercibido para todos los demás incluso JJ podía acercarse a dónde estuviera sin que el otro se diera cuenta.

Todos y cada uno de los días después de su beso había ido al cuarto 512 innumerables veces tocando la puerta, el timbre y gritando por el omega, pero todo sin respuesta alguna.

Su desesperación fue tal después de que Yuuri no respondía los mensajes que terminó por pedirle ayuda a Pichit, quién sólo le respondió un tajante "Eres un imbécil" para después cerrarle la puerta en la cara. Al parecer Yuuri le había contado todo al respecto de su fallido intento de demostrarle su amor.

Así en ese momento se encontraba sentado la fuente cercana al edificio de alumnos pensando y pensando qué pudo haber sido lo que salió mal, sí había besado a Yuuri más por iniciativa propia que por gusto del menor, pero ellos eran pareja destinada, no podría ser cierto que el castaño no lo hubiera notado ya, es decir él lo percibió desde el primer momento en que lo vio. Puede que el omega era algo distraído, pero era imposible no notar como sus olores se complementaban de tan bella manera que era notorio incluso para otros.

Yakov incluso llegó a hacerle un comentario sobre ello.

Bien, iré una vez más, no puede huir de mi por siempre. Ya fue una semana completa… - se levantó y emprendió camino.

Disculpe, señor…

¿Señor…? – vio a su lado una pequeña melena amarilla con rojo - Creo que te estás equivocando, yo no soy ningún señor, soy un alumno.

¡Perdona! Es que eres muy alto, además luces cómo alguien mayor…

Pues no lo soy, así que me temo que no pueda ayudarte - dijo para luego continuar con su camino.

Creo que nunca podré encontrar a Yuuri-senpai… - suspiró el menor

¿Qué dijiste? - Víctor regreso más rápido que una liebre con el pequeño beta

Pues verás… ¿Emm? ¿Cómo te llamas? - dijo el menor algo tímido

Víctor, Víctor Nikiforov – respondió serio

Víctor-san, pues yo estoy buscando a un senpai mío, estudiamos en la misma preparatoria su nombres es Katsuki Yuuri, sé que vino a esta escuela pero llevo aquí unos días sin encontrarlo.

Víctor quedó algo dudoso sobre lo que le decía ese niño, a sus ojos no parecía mayor de 15 años, no podría estar estudiando ahí. Aunque el chico rubio que conoció en el estacionamiento también se veía pequeño.

¿De verdad conoces a Yuuri? - se acercó más para ver su reacción.

¡Sí! ¡Es mi senpai! ¡Siempre lo he admirado mucho! ¡Fue horrible cuando se cambió para acá! ¡Todo por culpa de unos cretinos! – gritaba como si no estuviera hablando de otra persona.

¡Oye! Espera, ¿Qué? – Víctor lo tomó por lo hombres – Explica bien lo último que dijiste.

¡Ahh! ¡No debí decir eso! Es algo privado de senpai, además - quitó los brazos - No sé quién seas, sólo haces preguntas, ¿cómo sé que no eres alguien malo?

No soy alguien malo – masajeo sus sienes - soy amigo de Yuuri Katsuki, es más estamos en el mismo club (aunque llevaba una semana sin dirigirle la palabra)

Sí eso es cierto, ¿Dónde está Yuuri senpai? – Minami seguía algo dudoso – No estoy seguro de poder creerle a un alfa que acabo de conocer.

Oye, será mejor que moderes esa boquita altanera, no querrás que pierda la poca paciencia que me queda. Sí quieres ver a Yuuri su cuarto está en aquel edificio, justo iba a verlo.

La expresión de Minami cambió a llena de dicha, por fin había encontrado indicios de Yuuri.

¡Sí! ¡Llévame! ¡Lo he extrañado mucho! ¡Por cierto mucho gusto, me llamo Kenjirou Minami!

El gusto es mío… (mentía)

"Este chico puede ser un problema" - pensó Víctor, ya tenía suficiente con Leroy y Pichit estorbando en su camino por el momento, cómo para que se acercara una papa con cátsup a robar más de la atención de Yuuri. Pero era un hecho que sí era conocido del castaño tendría más oportunidades de que le abriera la puerta a Minami que a él.

Siguieron el camino hasta llegar a la puerta 512, tocaron una, dos, tres veces.

Tal vez no este… - Dijo Minami cabizbajo, estuvo esperando mucho por ese momento.

Se escucharon unos pasos del otro lado de la puerta.

Shhh. - Víctor calló a Minami - Creo que viene alguien.

La puerta se abrió dejando ver un par de pechos en un pequeño brasier negro con encajes haciendo conjunto con unas pantaletas también de encaje.

Siendo recibidos por una mujer en interiores con el cabello hasta el hombro y tallándose los ojos quitando las legañas resultado de una larga noche de sueño, dejando a ambos en shock.

Sí alguien pudiera describir cómo se rompió el corazón de Víctor en ese momento sería el equivalente a romper una ventana, con el cuerpo, mientras caes de un doceavo piso.

¿Se puede saber quiénes son ustedes? - dijo la mujer

Ah… Nosotros estamos buscando a Yuuri… - dijo Minami, completamente asombrado, nunca había visto a una mujer con tan poca ropa.

Víctor estaba impresionado, pero por motivos diferentes. ¿Quién era esa mujer? ¿Qué hacía en el cuarto de su amado? ¿Yuuri se fue de la escuela y ella era la nueva inquilina? ¿Era una novia? ¿Una prostituta? ¿Qué estaba haciendo ahí?

Cientos de pensamientos inundaron nuevamente la cabeza del albino hasta que del fondo del cuarto la voz que hacía días no tenía el deleite de escuchar exclamó.

¡Mari! ¡No abras la puerta! ¡Ponte ropa!

Yuuri corrió a la puerta con una de sus camisas en mano, cubriendo el cuerpo de su hermana mayor de los ojos de las visitas.

¿Eh? ¿Qué importa?, cómo sí que me vieran unos mocosos me importara - seguía tallándose los ojos.

¡Pues a mí sí me importa! ¡Tan sólo cúbrete, por favor! - le abrochó los botones de la camisa.

Tanta fue su preocupación que tardó en notar quienes eran sus vistas de ese día.

¿Minami-kun? - dijo sorprendido

¡Yuuri-kun! - Minami se abalanzó sobre el castaño - ¡Te extrañe mucho! ¡Llevo días aquí y no te encontraba!

Espera ¿Qué? ¿estudias aquí?

¿Los conoces? – preguntó Mari

Sí, él estuvo en la misma preparatoria y en la anterior universidad… Y él… - volteo la mirada - es un senpai de la clase de ruso… - no se atrevía a ver a Víctor a los ojos.

Con ese simple gesto logró que toda la dicha y esperanzas de Víctor desaparecieran. Primero había una mujer casi desnuda recibiendo a las visitas de Yuuri, luego no lo veía a la cara.

Señorita… ¿quién es usted? ¿Es la novia de Yuuri-kun? - preguntó Minami

Víctor reaccionó de inmediato, él también moría por saber qué relación tenían esos dos.

Jajajajajaja, ¿Novia? ¡imposible! - Mari lloraba de tanto reír

Es mi hermana mayor… - añadió Yuuri parecía un poco molesto.

¡Wow! ¡No sabía que senpai tuviera una hermana! - Minami se acercó e hizo una reverencia - ¡Mucho gusto, soy Kenjirou Minami, fui a la misma escuela que tu hermano! ¡Encantado de conocerte!

Mucho gusto, Minami. Soy Katsuki Mari, gracias por cuidar de Yuuri. - se giró a ver al mayor - ¿Y tú eres?

Ah, sí. Perdona, mi nombres es Víctor Nikiforov – su tono era algo seco, tenía muchas cosas en la cabeza y al parecer estaba respondiendo en automático.

Ah… Así que tú eres el famoso Víctor, Pichit me contó mucho de ti – sonrió irónicamente – Pues bueno pasen ambos, Yuuri prepara algo de té para las visitas.

¿Qué? - respondió Yuuri, no creyó que los invitaría a pasar.

Ya me oíste, además Pichit no debe tardar, dijo que me traería unos bocadillos.

El ambiente mientras tomaban el té era demasiado para Yuuri, por un lado estaba incómodo con tener a Víctor cerca, no lograba procesar cómo tratarlo desde que se besaron, Minami no paraba de adular el cuarto, desde la limpieza hasta la decoración y como cereza del pastel estaba su hermana llamando por teléfono a Pichit para decirle que se apurara.

Al parecer los días que Víctor estuvo buscando a Yuuri el menor los pasó de refugiado en el cuarto del tailandés.

Intentando romper un poco la tensión además de querer librarse de la curiosidad que lo atormentaba el ruso decidió hablar con Mari.

Y dime Mari ¿qué te trajo hasta la escuela? No creo que seas alumna, no te había visto antes.

Jajaja, en realidad me mandaron de la casa, hace como una semana llamaron de la escuela a mi madre para decirle que habían secuestrado a Yuuri - señaló a su hermano – Casi le da un infarto, para que después nos llamaran sólo para aclarar que en realidad no fue un secuestro, que se había ido con un tipo en su coche.

Yo le llame a mamá ese día desde la dirección para explicarle todo, pero no me creyó – añadió Yuuri.

Así que me mandaron a ver qué pasó. Cómo mis padres están demasiado ocupados con las aguas termales me pidieron que viniera, no los culpo primero Yuuri nos llama para decirnos que rompió sus lentes, luego deja de mandarle mensajes a mamá porque su teléfono se estropeo y ahora es un secuestro que no fue secuestro, mi madre está fuera de sí. Incluso amenazó con sacarlo de esta escuela y llevarte de regreso a Hasetsu.

"Llevárselo"

Ya les dije que no pienso regresar, acabaré aquí la universidad - gritó Yuuri

Sí, sí. Ahora explícale eso a mamá, no está nada contenta con que estés aquí, ni siquiera has ido a ver al médico, sabes que no puedes descuidarte así, ¿Quieres que te ataque algún imbécil? – Ignorando a las visitas ambos comenzaron a discutir

¡No necesito ir al médico! ¡Estoy tomando mis medicinas como siempre! – Era la primera vez que veían al omega levantando la voz.

"¿Médico?" - Esa palabra fue un foco rojo para el albino.

¡Ya llegué! ¡Mari te traje las cervezas que querías!

Escuchándose como se cerraba la puerta, todos los presentes vieron cómo llegaba Pichit con unas bolsas del mini súper.

Vaya, a ti de verdad te gusta tener gente en tú cuarto Yuuri – rio

Pichit y Mari bebían mientras se decían cosas en privado, volteaban a ver a Víctor para después reírse al mismo tiempo. Minami no paraba de hostigar a Yuuri con preguntas.

"Esto es incómodo" - pensó Víctor.

Dentro de sus planes estaba hablar a solas con Yuuri para después hacer su declaración formal de amor y seguir con lo que pudiera rescatar de su plan de vida con el omega a su lado. También estaba preocupado, ¿Yuuri necesitaba asistir al médico?

Pasadas las horas Minami y Pichit, dejando a los hermanos con el ruso.

Yuuri, ve a traer más bocadillos – Pidió Mari

¿Eh? ¿Todavía tienes hambre? – Yuuri juzgó de verdad sorprendido

Si, aun, así que ve por más, yo me quedaré a hacerle compañía a tu amigo – señaló con la lata de cerveza que tenía en la mano al albino.

Al parecer Yuuri era mucho más dócil con su hermana ya que sólo tomo su cartera y salió.

Y bien, ¿Se puede saber que te traes con mi hermanito? Debo decirte que eso de besarlo por la fuerza no me gusta nada, deberías agradecer que no te he roto una botella en la cabeza.

Estoy enamorado de Yuuri - dijo directo - Lo amo y espero tener un futuro con él a mi lado.

Jajaja, tal como dijo Pichit, muy sincero. – tomo otro trago- Pero déjame decirte que vas muy rápido y sin mencionar que no aprobaría que tuvieras algo con mi hermano. Él es muy valioso para todos en casa, sí alguien quiere quedárselo debe ser el mejor de los mejores.

Pues yo seré el mejor para Yuuri

Te aviso que comenzaste mal, ya lo hiciste llorar - Mari se sentó recta y su rostro era serio – Yuuri ya ha pasado por problemas con idiotas que quieren "algo más" de él y créeme, no dejaré que nadie lastime a mi hermanito.

No lo haré, yo sólo quiero hacerlo feliz. – Víctor se puso de pie – No creo que deba estar discutiendo esto contigo – se dirigió a la puerta - Pero sabes - volteó a ver de nuevo a Mari – Me alegra ver que la familia de Yuuri se preocupe tanto por él - sonrió para después dejar el cuarto.

Víctor emprendió camino para buscar al omega de su corazón, corrió hacía el mini súper, al parecer Yuuri lograba hacerlo correr por todos lados.

Cerca de la escuela estaba Yuuri ya de regreso con una bolsa, se detuvo al ver al ruso frente a él.

¿Podemos hablar?

Sí, ahí estaba por fin después de buscarla todos los días, de llamarla sin respuesta, de buscarla en el salón de ballet, por fin ahí estaba.

¡Lilia! – Gritó Yuri y corrió a abrazarla

¿Yuri? ¿Qué haces aquí? – respondió el abrazo

¿Que qué hago? Aquí la mejor pregunta es ¿Cómo rayos te fuiste a otro país sin avisarme? – Yuri hizo un puchero

Oh vaya, pues es una larga historia, pero ven vamos a mi salón. Te explicaré todo. Por cierto, no has estado practicando lo suficiente ¿cierto? No parece que tu condición sea la ideal ¿Estarás listo para fin de año?

No mucho, si no eres tú mi maestra no quiero que otros me enseñen y claro que lo estaré.

Muy bien, es cierto. El hijastro de mi esposo estudia aquí le pediré que te ayude a practicar unas cosas.

CONTINUARÁ…

Gente :v ¿Ya vieron que tenemos portada nueva?

Un enorme agradecimiento a Mavis Kushina por editar la portada nueva y por los separadores, le quedaron hermosos.

Les tengo una pequeña noticia que me ha hecho tremendamente feliz. Sí bien en wattpad la historia lleva 2.5k de lecturas (lo cual me encanta) en tiene 19k ¡Estoy que no puedo de dicha!

Cuando comencé este fic en una noche de insomnio y escribiendo en el celular jamás creí que llegaría a esos números. Sé que puede que vaya (lenta/rápida) dependiendo de cada lector, pero de verdad me hace feliz ver el cómo me llegan cada vez más mensajes, perdonen sí no los respondo todos, pero les juro por el Victuuri que los leo TODOS Y CADA UNO de ellos. Desde los que me dan su apoyo hasta los que me dicen que mi fic es una mierda (es enserio).

Gracias y espero poder actualizar los fines de semana porque el trabajo me tiene algo ocupada entre semana

Los amo a todos incluso a los lectores fantasmas.