Cierra los ojos

Cierra los ojos. Sabe que va a morir, y no le importa. Es una Gryffindor. Y como tal ha vivido. Como tal morirá.

Intenta no pensar en que James ha muerto, y se centra únicamente en Harry, y en lo imposible que le va a resultar salvarlo de Voldemort.

Le duele que su hijo vaya a morir, como también le ha dolido la muerte de James. Pero va a ser valiente. No se dejará vencer.

Mirará a la muerte a los ojos, rojos, y la tratará de igual a igual. Porque Lily Potter tiene más valor que sangre en vena.