Beta:Aryan-Jonathan.
Advertencias: esto es shonen-ai/yaoi, así que homofóbicos pintan poco aquí; semi AU, incesto, tríos, muerte de personajes, mayor OCC, y creo que por ahora está todo.
*Ni KH, VK o AS me pertenecen. Sólo la trama y Reiko Cross son míos.*
- Blah, blah- diálogos.
- "Blah, blah"- pensamientos.
(Blah, blah) = notas de la autora.
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9.- Voces en la oscuridad.
Sentía la oscuridad rodeándole, llamando su nombre y tratando de tentarle de nuevo para que entregara su cuerpo, y así convertirle en una marioneta por segunda vez. ¡No! No volvería a caer en las promesas de poder ilimitado, a partir de ahora se guiaría por su propia fuerza aunque esta fuera tan oscura como la que las sombras le prometían.
El sonido de nuevas voces llegó a sus oídos; logrando que se pusiera en alerta, pues temía que la oscura entidad atrapada en su corazón intentase algo en su contra, mas pronto se dio cuenta de que las voces no venían de su interior, sino más allá de la oscuridad que le rodeaba.
Las dos voces parecían estar discutiendo y, aunque fuese extraño, ambas le resultaban increíblemente familiares, sobre todo una de ellas. Esa voz había llenado sus sueños y pensamientos desde mucho antes que los sincorazones llegasen a las Islas.
Deseaba estar junto a esa querida voz, o más bien, junto a su dueño; pero… había algo que se le escapaba, algo que faltaba, otra voz…
Trató de prestar más atención a la otra voz, mas no era la que buscaba. Pero… ¿a quién buscaba? Intentó identificar la voz que tanto había añorado, pues estaba seguro de que en cuanto lo hiciese sabría qué era lo que le faltaba.
Pasó un buen rato escuchando las voces, cuando la que no le había llamado la atención pronunció un nombre, que trajo consigo la imagen de unos cálidos ojos violetas y un bello rostro de marfil enmarcado por hilos de plata.
- Zero.
El oír ese nombre salir de sus propios labios hizo que la pieza que faltaba apareciese, y junto al rostro de sus recuerdos apareció otro. Esta vez podía ver en su mente dos rostros idénticos, aunque los ojos violeta del segundo niño prometían travesuras y diversión.
Y otro nombre llegó a sus labios.
- Ichiru.
- Ya era hora. Empezaba a pensar que no ibas a recordarme nunca, Riku- susurró una voz junto a su oído, y ésta sí era la otra que había añorado tanto.
Riku se giró para ver a la persona que le había hablado, y al intentar responder se encontró con un par de labios sobre los suyos y un par de brazos rodeando su cintura de forma posesiva.
El beso, que empezó siendo lento y tierno, se fue volviendo más apasionado y fogoso, hasta terminar siendo una guerra para someter al otro; pero sin perder en ningún momento el sentimiento que había sido su origen: el amor que existía entre ambos.
Cuando empezó a faltarle el aire Riku rompió el beso, aunque no quiso separarse del cálido abrazo en que Ichiru le tenía envuelto, y terminó juntando su frente con la de su hermano. Ninguno de los dos estaba seguro de cuánto tiempo estuvieron abrazados, mirándose a los ojos; pero todo lo bueno tiende a terminar pronto, y fue el más joven quien rompió el silencio.
- ¿Por qué?
Ichiru suspiró, ya sabía que tenía que responder a eso, pero esperaba tener más tiempo para disfrutar la deliciosa sensación de tener al otro joven entre sus brazos. Después de todo, ni él mismo sabia cuanto tiempo tenían para estar juntos y estaba seguro que tardarían mucho en volverse a ver.
- Será más rápido si te lo enseño- el de ojos violeta levantó sus manos hasta posarlas a ambos lados de la cabeza de su acompañante, e hizo algo que en otras circunstancias hubiera sido imposible: compartió todos y cada uno de sus recuerdos de los últimos cinco años (1) con su hermano y, a la vez, tuvo la oportunidad de observar con sus propios ojos lo que Riku había vivido durante el tiempo que estuvieron separados.
- ¿Cómo…- intentó comenzar el de ojos turquesa, pero no estaba seguro de la mejor forma de preguntar lo que quería saber.
- Ahora mismo tu cuerpo está descansando en la enfermería de la academia, mientras que tu alma está atrapada en la oscuridad de tu corazón; con la ayuda de la sangre de Zero, tus heridas se están curando más rápido de lo que tardarían normalmente, y gracias a la transfusión es que estoy aquí, pero esta conexión es frágil y pronto tendré que irme. Los muertos no deben de interferir con los vivos más de lo estrictamente necesario- le respondió Ichiru tratando de recuperarse.
La experiencia había sido tan abrumadora para los dos Kiryuu, que ninguno de ellos pudo hacer mucho a parte de buscar consuelo en los brazos del otro. Estuvieron en silencio, contemplando lo que acababan de descubrir y asimilando toda la información recibida.
Riku revisó lo que su hermano le había mostrado de forma más tranquila, y cuando llegó a los recuerdos de la reconciliación entre sus hermanos, los celos que sentía al saber que ellos ya habían completado su parte de la unión, habían quedado perfectamente a la vista en su rostro. Ichiru no pudo ocultar una sonrisa divertida al notarlo, su hermanito era realmente adorable.
- ¡Maldición, Ichiru!- la sola idea de ser excluido por sus hermanos dolía más de lo que cualquier herida física podría hacerlo jamás- ¡prometimos estar los tres juntos cuando llegara el momento de completar la maldición!
- Lo sé. Créeme que nos arrepentimos muchísimo de no haberte esperado, pero ya has visto que no tuvimos otra opción.
Aunque deseaba con todo sus ser que las imágenes que le había mostrado el mayor fueran una cruel broma, sabía que Ichiru realmente había muerto a causa de las heridas infligidas por Rido Kuran.
- No quiero perderte de nuevo- susurró con voz quebrada. Todo rastro de su enfado había sido borrado cuando su mente finalmente aceptó la situación en la que se encontraban.
- Yo tampoco quiero separarme de vosotros, pero mi muerte ha sido consecuencia de mis acciones- Ichiru sonrió con tristeza y acarició la mejilla de su hermano pequeño antes de regalarle un casto beso- mi parte de la maldición se ha cumplido y mi mala elección es lo que nos ha llevado hasta aquí.
- ¿Cuál ha sido tu decisión?
- Entre amor y odio (2), me dejé llevar por el odio que sentía hacia el bastardo que ayudó a esa bruja a destrozar nuestras vidas. Por culpa de mi odio, dejé solo a nuestro hermano para poder vengarme de Rido; y lo único que conseguí con ello fue mi muerte y las lágrimas de Zero.
- Debiste armarla bien gorda para hacer llorar a Zero-nii; sabes que es prácticamente imposible conseguir que suelte una sola lágrima siquiera.
- Era de esperar, él hubiera preferido que estuviera recuperándome en el hospital, mas no hubieran podido salvarme a tiempo… la maldición es absoluta, nada ni nadie puede alterar su curso una vez ha sido puesta en marcha. Así que me las ingenié para seducir a Zero.
- Sólo tú, Ichi-nii, eres capaz de estar pensando en sexo durante una situación de vida o muerte- a pesar de la gravedad del asunto que estaban discutiendo, Riku no pudo evitar sonreír un poco ante el lado pervertido del de ojos violeta (3). Aunque eso realmente no le sorprendió, después de todo Ichiru siempre fue el más atrevido de los tres a la hora de experimentar y quien solía llevar las riendas en su extraña relación.
- No creerías que me iba a morir siendo virgen, ¿verdad?- bromeó, tratando de animar a su querido hermanito- además, esa era la única forma de entregarle mi poder a Zero y ayudarle a desarrollar el suyo. No quería que cometiera el mismo error que yo y se enfrentara a Rido sin estar al 100% de sus facultades.
Siguiendo esas palabras, un silencio tenso se sumió entre ellos.
- He llegado tarde- ahora que todo estaba por terminar, Riku por fin se dejó llevar por sus sentimientos y las lágrimas que llevaba tanto tiempo reprimiendo empezaron a caer- todo lo que he hecho ha sido en vano (4).
- No. Todo lo contrario, has llegado en el momento perfecto para evitar que Zero sufra una vida miserable bajo las órdenes de la Asociación (5)- le reconfortó Ichiru mientras limpiaba las lagrimas que seguían fluyendo de esos hermosos ojos turquesa- he visto lo que esa criatura te obligó a hacer, y estoy seguro de que en cuanto tus amigos lo sepan, no te culparán por lo que pasó.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro?- preguntó con la voz cargada de dudas.
- ¿Crees que soy culpable de lo que pasó hace cinco años?- le respondió él con otra pregunta.
- ¡No! Shizuka Hio es la responsable de lo ocurrido aquella noche- contestó Riku sin pensárselo dos veces- tú fuiste una víctima más de esa mujer.
- Entonces tampoco lo eres tú. Riku, ese sincorazón llevaba años esperando el momento perfecto para hacer uso de ti. Si no te diste cuenta antes, fue porque Ansem actuaba tan sutilmente desde tu interior, retorciendo lo que realmente pensabas y sentías, que sólo cuando sus acciones empezaron a volverse fatales para tus amigos entendiste que algo iba mal- sus palabras lograron borrar parte de la culpa que Riku sentía; pero esta no desaparecería por completo a menos que sus amigos le perdonaran por lo que había hecho.
Viendo que su hermano no estaba convencido del todo, Ichiru decidió que era hora de ponerse serio. Tomando el rostro de Riku entre sus manos, obligó al menor a mirarle a los ojos.
- Tengo algo importante que decirte, y no tenemos tiempo que perder en lamentaciones- eso por fin pareció sacarle de su estado de autocompasión. Ichiru no podía quedarse para siempre allí, y Riku tampoco; había alguien esperándole fuera de esa oscuridad (6)- tienes que elegir, Ri. Pronto te verás obligado a hacerlo. Si en una semana no has elegido tu camino correctamente, no podrás completar tu misión y tu amigo no despertará nunca.
- ¿¡Sólo una semana!?- la idea de tener solamente siete días para hacer su elección, había dejado al joven con ganas de echarse a llorar de nuevo- ¡es demasiado pronto! ¿Y si me equivoco?
Ichiru deseaba ser capaz de ayudar a su hermano, pero no tenia permitido decidir por él. Mas nada le impedía darle un pequeño empujón.
- En el fondo ya has elegido la opción correcta, lo que te impide aceptarlo es tu miedo a que tu elección te lleve por un camino sumergido en tinieblas. Tienes que aceptar y superar tus temores si quieres encontrar tu luz.
Riku repitió esas palabras como una letanía hasta dejarlas grabadas en su memoria; en cuanto se quedara solo, intentaría descifrar su significado.
- Otra cosas más- interrumpió sus pensamientos el mayor, su voz cargada de preocupación- tienes que prometerme que no dejarás que nada dañe a Zero; que harás todo lo necesario para mantener a nuestro hermano con vida. ¡Prométemelo!
- ¿A qué viene eso?- lo que acababa de pedirle Ichiru le había tomado por sorpresa- Zero-nii parecía estar bien cuando me quitó a esa sanguijuela de encima.
- Por ahora. Cuando le convencí de completar nuestra parte de la unión, no pensé en las consecuencias que mi muerte tendría sobre Zero. En ese momento sólo me importaba mantenerle con vida y darle la fuerza necesaria para acabar con Rido- se quedó en silencio, buscando las palabras correctas para explicar que iba a pasarle al hermano que tanto amaban- nuestro lazo se está rompiendo. La sangre que le di a Zero retasará el proceso durante un tiempo; pero cuando pierda su efecto, ese lazo roto empezará a degradar su sentido de la realidad, hasta el punto en que un Nivel E parecerá cuerdo a su lado. Niisan necesitará algo que le ayude a mantener estable su mente y le ate al mundo de los vivos. Es decir, necesitará el lazo que le unirá a ti; aunque por desgracias, eso no será suficiente, para ninguno de los dos (7).
- ¿¡Insinúas que no soy lo bastante bueno para él!?- espetó el joven de ojos turquesa, dejando que parte de la oscuridad que guardaba en su interior nublara su raciocinio.
- No es nada de eso, Ri. Pero tienes que recordar que nosotros nacimos para ser tres, sólo de esa forma podrás evitar que niisan se vuelva loco e intente suicidarse; y no sólo por su bien, sino también por el tuyo propio, otouto. Si no encontráis a otra persona que complete la triada, tarde o temprano la locura que caerá sobre niisan terminará por afectarte a ti también y entonces, ¿quién salvará a Sora?
Fue ese último comentario lo que consiguió que recuperara el control sobre la oscuridad de su corazón.
- ¿Es realmente necesario? No importa lo mucho que lleguemos a querer otra persona, nadie podrá ocupar tu lugar en nuestras vidas.
Conmovido ante la sinceridad y el amor que reflejaban esas palabras, Ichiru le dedicó su sonrisa mas radiante, la que reservaba sólo para sus hermanos y hacía que se iluminara su rostro, dándole una apariencia angelical (8).
- No sabes lo feliz que me hace oírte decir eso- y para demostrárselo le dio un beso tan tórrido y húmedo como el primero- pero es algo que no podréis evitar.
- ¿Y tú? ¿Cómo te afectará eso a ti?- esa idea llevaba in rato rondando por su cabeza.
- La maldición sólo afecta a los vivos, Ri. Ahora soy libre.
Las palabras de Ichiru fueron como un jarro de agua fría para Riku.
- ¿Es que ya no somos necesarios?- ese siempre había sido su mayor temor, el ser olvidado por las dos personas que más amaba. Ni siquiera la posibilidad de ser odiado por Sora dolía tanto como el mero pensamiento de ser dejado atrás por uno de sus hermanos. Y ese dolor se veía claramente reflejando en su rostro, lo que hizo trizas el corazón del mayor.
- Nunca, jamás, dudes que Zero y tú sois lo que más amo en este mundo y en cualquier otro. El que la maldición ya no me afecte sólo significa que puedo estar separado de vosotros sin sufrir consecuencias dañinas, pero eso no cambia mis sentimientos hacia vosotros- el fervor con que pronunció esas palabras le dejó claro que estaba siendo un idiota, y que Ichiru les seguiría amando incluso si ellos encontraban a alguien más con quien compartir el resto de sus vidas.
- ¿Puede ser cualquier persona?- trató de cambiar de tema con la intención de ocultar el efecto que lo que acababa de oír había tenido sobre cuerpo- ¿o hay algún requerimiento especial para que pueda formar parte de nuestra unión?
- Basta con que esa persona sea compatible con ambos, y que sea capaz de soportar la gran cantidad de poder que podréis compartir con él.
- ¿Él?
- ¿Acaso prefieres que sea una mujer?- la mueca de asco en el rostro de Riku fue respuesta suficiente (9)- eso pensaba. No puedo prometer que los dos llegareis a enamoraros de él, pero puedo darte un par de pistas sobre la persona que más probabilidades tiene de haceros felices.
- Sería más rápido si me dijeras su nombre, Ichi-nii- murmuró Riku a regañadientes, aceptando de mala gana que el segundo de sus hermanos tenía razón; sólo siendo tres podrían sentirse completos.
- ¿Y dónde está la gracia en eso? Algo tiene que entretenernos mientras esperamos a que llegue el momento en que nuestra familia vuelva a estar completa… y que conste que tanto papá como kaasan están de acuerdo conmigo en que no queremos veros por el más allá hasta dentro de muchos años- la mención de Akira y Nuriko Kiryuu consiguió que nuevas lágrimas bajaran por sus mejillas, esta vez en una mezcla de tristeza y alegría al saber que, a pesar de todo, aun se preocupaban por ellos. Decidiendo que lo mejor sería no desviarse del tema, le indicó con un gesto que siguiera hablando sobre "esa persona"- como ya he dicho, es un hombre; es mayor que vosotros, tiene el pelo oscuro, sabe pelear, y al menos uno de vosotros se ha cruzado ya con él (10).
Riku se puso a buscar a alguien en sus recuerdos que coincidiera con la descripción que acababa de darle Ichiru. Cuando una imagen le llegó a la mente, su rostro se contrajo en una mueca de horror.
- ¡Por lo que más quieras, dime que no es Touga-tousan!
- ¡Oh dios, no!- Ichiru estalló a carcajadas ante semejante idea- ni se me había pasado por la cabeza algo como eso. ¡Pero es verdad que la descripción le va bien al viejo cascarrabias!
El de ojos turquesa suspiró aliviado, mientras que el otro peliplata se partía de la risa. Es que el imaginar a su maestro, su segundo padre, en esa situación era desternillante. ¡Nuriko-kaasan encontraría la forma de castrarle desde el más allá si se atrevía siquiera a tener pensamientos impuros sobre sus hermanos!
Ichiru, que estaba llorando de la risa, se calló de golpe y se enderezó como si acabaran de golpearle.
- Es hora de irme. Mi tiempo en este mundo se está acabando y aun hay alguien de quien quiero despedirme (11).
El menor abrazó con fuerza a su hermano; no quería dejarle ir, pero sabía que no tenia forma de impedirlo.
- Algún día volveremos a vernos, amor, pero no demasiado pronto. Recuerda que tienes dos promesas que cumplir; además, niisan te está llamando.
Y así era, podía oír la voz de Zero llamando su nombre desde algún lugar más allá de la oscuridad que les rodeaba.
Lo último que sintió antes de cerrar los ojos, fue el suave y dulce roce de unos labios conocidos sobre los suyos. Se dejó llevar por la voz que le llamaba, y cuando finalmente despertó, se encontró cara a cara con la otra persona que tanto amaba.
- Bienvenido al mundo de los vivos, Riku- le sonrió Zero de forma cariñosa.
- Ya estoy en casa- respondió él, devolviéndole el gesto.
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Y aquí os dejo otro más…
1.- Tengo mis razones para poner cinco años en lugar de cuatro.
2.- Con esto dicho, creo que es muy obvio que parte le toca cumplir a Riku, ¿no?
3.- Siempre he visto a Ichiru como el más extrovertido de los gemelos, así que esto lo he llevado un poco más allá y le he convertido en el más pervertido de los tres XP
4.- Si os extraña la actitud de Riku, recordad que en KH2 no quiere que le vean y siempre ayuda desde las sombras. He modificado eso un poquito para que esté deprimido además de avergonzado por lo que ha hecho.
5.- Quien me diga que Zero está contento con lo que está pasando ahora en el manga, es que está mal de la cabeza ¬¬
6.- Tomadlo como queráis ;)
7.- ¡Y por fin llegamos a la parte más importante de este fic! Poned vuestros sentidos en alerta XD
8.- De ahí el apodo que le da Zero cuando se despide de él.
9.- No intento ser ofensiva con las mujeres (yo misma lo soy), pero he visto esa expresión en la cara de algunos conocidos que son gay ante la idea de tener relaciones con alguien del sexo opuesto, y me pareció divertido que Riku también la pusiera XD
10.- A ver cuántos personajes de VK y KH podéis describir de esta forma XP.
11.- Por si a alguien le interesa, está hablando de María Kurenai. Ella será un personaje en la tercera parte de esta historia.
¡Dos capítulos más y este fic estará terminado! Lo que me ha costado llegar hasta aquí. Por desgracia, en menos de dos meses tengo exámenes finales y si añadimos los trabajos que tengo que hacer, no creo que tenga mucho tiempo para escribir algo nuevo.
Nos leemos,
Alanna.
