Capítulo 9: El presente
OoO
Se miraron por un par de segundos, aunque ella no tardo en recuperar su compostura y de nuevo intento evadirlo. No volvería y el tenía que hacerse la idea de que todo lo que vivieron estaba enterrado en el pasado, nunca jamás remarcaría lo guapo y espectacular que era, nunca mencionaría que puede cambiar y ser mejor persona por el simple echo de que ya nunca va a estar a su lado.
Ahora todo eso le toca a su futura novia. A la segunda Sakura que él va saber amar y apreciar y no le hará lo mismo que le hizo a ella.
-¿te vas?- no pudo evitar seguirla a paso calmado mirando su espalda y sus cabellos rosados.
-tenia un asunto pendiente con Itachi- lo encaro para demostrarle que no le intimidaba- pero eso a ti no te incumbe.
-¿cómo la pasaste anoche?
-demasiado mal- suspiro- pero mucho mejor cuando llegue a mi residencia y vi a mis mejores amigos.
No planeaba hacerlo, pero por un segundo se sintió bien, cada que mencionaba algo de su nueva vida ella se sentía mil veces mejor.
Tal ves por demostrarle que ya no necesita de él y lo ha superado, tal ves para demostrarle que ha rehecho su vida y que él no entra en ninguno de sus planes.
-¿Sasori y Deidara?-alzó una ceja mientras seguía avanzando hasta que solo los separara un metro.
-a mis nuevos mejores amigos- corrigió quitándose los cabellos de la cara.
Pudo ver la seriedad que adorno su rostro, sabía perfectamente que no le gustaba, pero el caso no era lo que a él le gustara o disgustara, el caso es que ella ya no pensaba guardarse nada por muy zorra o cruel que sonara.
-¿intentas ponerme de mal humor?- el problema era que a él nada le duraba, el problema a su plan era que él no se iba a rendir por un simple comentario.
-prácticamente no lo hago. Tu eres el que se pone de mal humor por la verdad- se cruzo de brazos.
-el caso era que tu comentario salía sobrando en nuestra conversación- su sonrisa comenzó a florecer.
-¿intentas decir que te quiero poner celoso?-dijo con ironía.
Sasuke acorto la distancia sonriendo de oreja a oreja.
Nunca. Jamás en su vida, lo había visto sonreír de esa forma. Nunca había presenciado como sus ojos brillaban e irradiaban no solo sensualidad en ellos sino una extraña alegría y como sus gestos parecían mas naturales.
-intento decir que aunque traigas a millones de españoles flácidos, ninguno podrá llegar tan lejos como lo hice yo.
Sakura retrocedió un paso y frunció el ceño. No sabia a donde iba la conversación pero si sabía que lo que menos tenía era tiempo para esa ridícula suposición suya.
-llegaste tan lejos- rodó los ojos- porque yo lo permití. Créeme Uchiha si hubiera sabido desde un comienzo tu escoria de planes jamás lo hubieras hecho.
-te equivocas Sakura. Tu siempre estuviste ahí aunque yo te gritara y decidiera abandonar lo que tení un comienzo sabias lo cabrón que podía llegar a ser y no te importo.
-¿y porque no mencionas las humillaciones que me hiciste?- lo enfrento- ¿por qué no mencionas los engaños, los inventos, los insultos o las palabras de arranque?
-porque tu también lo hiciste- se acerco mas a ella llegando hasta el cofre de su auto azul, donde ella quedo atrapada- porque no quiero decirte en lo que fallaste.
-no importa Uchiha- soltó exasperada ante su cercanía- alúmbrame.
-te bésate con Kiba.
Lo repugnaba. Era el hombre que había conocido sin una picaza de compasión que no le importaba decirle las verdades en la cara, aunque ella tampoco se contenía y en todo caso era justo.
Si el sacaba a relucir un error que tuvo, ella podía sacarle la lista completa. Así siempre fueron de todos modos.
-y tu masturbaste a Karin, te besaste con putas de cantina e hiciste sabe que cosas en tu convivencia con Hanako- sus ojos brillaron de ira- ¡ah! Y como olvidar a tu primera puta oficial, la linda de Tayuya que casi me mata.
-en teoría fue al revés- lo sopeso con ganas de reírse.
Siempre le había parecido cómico cuando ella se enojaba y no se molestaba en que le recalcara sus fallas, él había aprendido aceptarlas desde un comienzo. Las había aceptado cuando ella se marcho.
-¿estas o eres un imbécil?- lo empujo saliendo de su agarre y comenzando a alejarse de el.
El gesto no duro mucho para que el la tomara del brazo y la retuviera poniéndose de nuevo serio y admirando que en tampoco tiempo pudiera a verla hecho cabrear a esa magnitud, lo cual era un buen síntoma. Por lo menos aún sentía algo hacia el.
-¿por qué en ves de decir nuestras fallas no decimos lo que en verdad importo?-la acerco a él aunque ella pusiera resistencia.
-suéltame- le advirtió.
-¿porque no nos decimos lo mucho que disfrutamos cuando te poseía? cuándo te decía obscenidades, cuando te masturbaba, cuando desayunábamos juntos, cuando te recogía y te llevaba tu Latte, cuando sonreíamos, cuando nadábamos, cuando vimos pepa ping, cuando nuestras miradas se cruzaban, cuando cantábamos, cuando hablábamos, cuando coincidíamos, cuando nos besamos, cuando te abrazaba…
-cierra la boca o juro que mi paciencia acabara- le advirtió apretando los puños.
-¿recuerdas cuando entre borracho por tu ventana y te dije que no sabia lo que eras para mi pero si sabia que no quería que acabara? ¿recuerdas cuando me dijiste esa misma noche que me querías?
-¡Ayuda! ¡Por favor alguien venga a ayudarme! ¡Auxilio!- grito mas fuerte.
-ahora se lo que eres para mi…- la miro sin callarla.
Ella siguió gritando pero en ningún momento lo miraba a sus ojos. Los tenia cerrado fuertemente como intentando que sus palabras se convirtieran en nada y la dejaran en paz, intentando que sus palabras no se convirtieran en tormento.
-¿Sasuke?- Itachi apareció asustado ante los gritos de Sakura pero no encontró nada mas que a un Sasuke tomando a Sakura del brazo y a una Sakura con los ojos cerrados- ¿Sasuke que esta pasado?
-no te metas en esto Itachi- lo miro severo.
-me meto porque mi amiga esta gritando como loca fuera de mi casa- dijo con obviedad- Suéltala.
-no hasta que ella me diga que es lo que quiere- su mirada recayó en ella.
-suéltame- repitió ella con los ojos ya abiertos pero sin mirarlo.
-¿eso es lo que quieres?- fue deshaciendo su agarre.
-lo que quiero es que te alejes- lo enfrento con dureza y con el ceño fruncido- Ya basta Sasuke- repitió lentamente- se acabo.
Fue suficiente para que ella pudiera soltarse y salir corriendo. Siempre, desde que lo conoció siempre rondaron pensamientos que nunca supo explicarse, siempre había dudas y siempre había un tropiezo.
No podía caer en lo mismo. Ya no lo amaba, ya no lo quería, la Sakura que lo amaba y era capaz de dar todo por él murió luchado contra sus demonios.
No pensaba volver a ser débil y es que, a veces seria mas sencillo si no hubiera recuerdos, si su mente no pudiera recordar. Fue entonces donde odio a Helena por tener la amnesia que tanta falta le hacía.
Tomo de nuevo el tren pero esta ves directo al hospital donde se encontraba Mamut, esta ves le envió un mensaje a Shikamaru pidiéndole la dirección y después se sentó en un asiento del tren casi vacío dejando pasar el mal momento.
Y es que ya no se sentía reconfortada con su presencia, ya no se sentía segura y desconfiaba como nunca lo había hecho de él, ya no sabía que comentarios iban enserio o cuales en broma, ya no sabía si estaba por su voluntad o había un plan detrás de su mascara, ya no sabía si sus palabras eran de aliento o verdaderas. Ya no sabía nada.
Ni siquiera sabía en que momento Sasuke Uchiha llego a ser un completo desconocido para ella. Era como tener amnesia, era como saber que has visto a un persona pero no recuerdas en que momento ni cuando cambio, en que momento de tú vida lo conociste o que te aporto en ella.
Era frustrante y complicado.
Con la dirección en la mano se bajo en la parada de tren mas cercana al hospital y se dispuso a seguir su camino. No sabía si quizás algún día pueda volver acostumbrarse a eso, a visitar hospitales con mas frecuencia o sobrellevar el dolor de las otras personas.
Sabía que era algo completamente ilógico porque en primera esa era su profesión, y ahora era donde le entraba la duda porque quería ser doctora si detestaba ver a la gente sufrir.
La recepcionista fue amable en decirle donde se encontraba Mamut e incluso mando a llamar a alguien para que la acompañara y la dejara enfrente de la puerta. Cuando abrió la puerta lo primero que olío fue a flores y diversos aromas que desprendía la habitación.
Lo segundo que captaron sus ojos fue ver la habitación llena de regalos, globos y hasta peluches, seguramente los últimos que quedaban en la Manada se preocuparon mucho por el hecho de que estuviera en coma. Y ella también lo hacia.
Y lo tercero que vio fue a él, a su padre, a su amigo, a su confidente, a su líder, a su compañero, a su aliado, a su patrocinador, a Mamut. Le entristeció demasiado ver como estaba conectado a varios aparatos y como tenía sus ojos cerrados.
Nunca lo había visto en ese estado y en cierto modo le afecto. Si tan solo ella hubiera llegado a tiempo ahora tal ves eso no estaría pasando, si tan solo ella se hubiera podido cuidar sola como lo hace ahora tal ves nunca hubiera ocurrido una revelación, tal ves nunca se hubiera ido.
Se sentó en la silla mas cercana a su cama y tomo una de sus manos que reposaba a un lado de él. A pesar de todo seguía siendo cálida y mas fuerte que la suya.
-¿qué te han hecho?- toco su cara- Perdón por haber tardado tanto, perdón por no estar aquí cuando mas me necesitaste, perdón por todo Mamut. Mi vida nunca ha dejado de ser revoltosa y complicada hasta que me fui pude plantearme bien quien era y que es lo que quería, sin embargo esto no es lo que pensé. Espero que me escuches.
-te escucha- la voz de Sasori retomo el silencio.
Sakura dejo la mano de Mamut con cuidado pero no lo miro. ¿En quien debía de confiar? Ahora con nadie estaba segura, incluso ellos mismos no podían confiar tanto como antes lo hacían.
-¿por qué nunca me lo dijiste?
-intente que volvieras y no por las razones que tu creías. Era por esto.
-¿y porque no me lo dijiste? Con un simple: Mamut esta en coma, bastaba- lo miro.
-¿con eso iba a bastar para que volvieras?
-podré ser todo Sasori pero sabes tú mas que nadie que yo jamás le llegaría a faltar a mi familia, si hubiera sabido el estado critico de exterminio en el que estaban hubiera vuelto incluso hace meses para evitar que esto ocurriera.
-me costo un maldito mes encontrarte. No podía buscarte cuando estábamos en guerra, me necesitaban, él me necesitaba como mano derecha.
-esto no nos llevara a nada- miro al techo negando con la cabeza- aún me es imposible verte la cara después de ver esa foto.
-no se porque la odias demasiado- frunció el ceño- tu querías ayudarla en el pasado.
-y no se en lo que pensaba- lo miro sin entenderlo- yo solo sabía que ella era la ex de Sasuke pero desconocía que fuera mi hermana. ¿Cómo reaccionarias al saber que tu vida fue una mentira?
-tu vida no lo fue.
-¿no?-alzo la voz- perdóname Sasori, perdóname por no poderme tragar ese nudo, por saber que Naruto no es mi hermano, por saber que toda mi vida con la familia que viví no fue la mía, por saber que en mi sueños veía a mi hermana menor muerta y ni siquiera lo sabía. Y no logro recordar con exactitud ese día. Ese día en que no solo me hice esto sino que lastime a Akira.
-él era un asesino- frunció el ceño con odio- él te hirió, él secuestro a Kayumi y mato a Medusa, él mato a Yuki y él destruyo tu vida con todo lo que te dijo acerca de Sasuke y los otros. El te destruyo y casi te mata en aquella bodega.
-y lo merecía- se puso de pie alzando las manos- yo mate a su madre Sasori, yo la queme enfrente de sus ojos, yo acabe con su familia. Si te pones a pensar, el único crimen que el cometió fue matar a Asuna y secuestrar a Kayumi.
-¿y matar a Yuki? ¿¡ese no es un crimen!?- estrello el puño en la pared porque ella no lograba entrar en razón.
-ese fue un accidente- le dijo severa- Mi vida ya estaba condenada desde mis tres años, desde ese momento comenzaron las desgracias. Y volviendo a tu pregunta, la odio porque me arrebato todo.
-ella nunca te ha arrebatado nada- negó.
-¿¡y que quieres que haga!? ¡todos piensan que es demasiado fácil tratarlos como si nada hubiera pasado! Las cosas quedaron inconclusas y yo intento no tocar el pasado pero ustedes no son capaces de hacerlo, siempre quieren tener una respuesta a todo.
-¿y me odias a mi?- su mirada se ensombreció.
-para ser sincera ya no se si lo hago. De nuevo estoy creando un caos y lo menos que necesito es meter mas enemigos.
-yo no soy tu enemigo- negó- Jamás tendría los motivos suficientes para odiarte Sakura- llego hasta a ella y tomo su cara entre sus manos- ¿y sabes porque?
-me tengo que ir- intento irse pero el no la dejo.
-porque para mi eres mi mejor amiga, mi hermana, mi confidente, mi aliada, mi niña. Por eso, y aunque nuestras ideas comiencen a chocar el cariño que te tengo absolutamente nadie te lo quitara porque te pertenece, te pertenece Chaparra- beso su frente para después soltarla y dejarla marchar.
Solo necesitaba tiempo, tiempo para asimilar todo lo que estaba ocurriendo y ya llegaría el momento en el que comprendiera.
Ojalá para ella fuera fácil comprender el porque de las cosas pero simplemente no encontraba una verdadera idea para poner sus pensamientos en orden. No era fácil, por mas que lo intentara siempre existiría la espina dentro.
Volvió a tomar el transporte publico directo a la Manada, donde sabia a la perfección que no le esperaba nada bueno, sin embargo necesitaba comenzar ayudarlos. No los abandonaría, de eso estaba completamente segura.
Tardo un poco en llegar sin embargo al tocar el pavimento y ver la entrada de lo que antes era la Manada no pudo contener que el alma se le cayera al suelo aplastando todas sus esperanzas.
Se veía pobre. Sin luces, sin música, sin color, sin autos, sin risas, sin voces…nada. Orochimaru se había encargado a la perfección de borrar todas las sonrisas que tanto le costo a Mamut implantar y que ahora solamente aquel lugar era un espacio fantasma.
-¿quién eres?-le pregunto un desconocido al entrar al lugar vacío sin un alma que habitara en el.
-¿Sakura?
Su voz era exactamente igual. El mismo tono chillón que siempre lo caracterizo. Al girarse lo vio de frente. Lucia su cabello un poco mas corto y sus ojos azules tan brillantes estaban a punto de explotar del cansancio.
Al verla se le alumbraron solo un poco mientras sus ojos intentaban buscar que las heridas del pasado hubieran cerrado por completo y una ves comprobadas sus teorías se acercaron poco a poco hasta quedar a medio metro.
-¿cuándo regresaste?
Se esperaba a un Naruto mas animado que proclamara su llegada a los cuatro vientos. Shikamaru no se había equivocado al decirle cuanto habían cambiado. Naruto parecía abrumado y aunque tuviera es esencia de emoción y sorpresa, su rostro decía lo contrario.
-hace unos días- se cruzo de brazos mirado a su alrededor- te ves demacrado. Todo esto se ve demacrado.
-¿ya lo sabes?- inquirió.
-No se en que condiciones se encuentren las cien personas que quedan pero por el aspecto del lugar se que no están en muy buenas condiciones. Creo que lo mejor será que comience a tomar riendas en el asunto y…
-No lo harás- la interrumpió.
-¿disculpa?-alzo sus cejas sin dar consentimiento a lo que dijo- es mi gente.
Naruto suspiro y la tomo de los hombros llevándosela a un lugar donde pudieran sentarse y una ves ahí bajo el cielo nocturno él la volvió a mirar.
-no me mal interpretes. Aún no puedo digerir por completo tenerte aquí después de tu partida- la tristeza denotaba su voz- veo que estas bien, que todo acabo, que el sufrimiento paro y no puedo permitir que vuelvas entrar en esto para que salgas igual o peor.
-no soy la misma muchacha de diecisiete años.
-esto ya no es un juego. Mamut esta en coma y nuestras defensas están bajas mientras Death in battle quiere eliminarnos por completo. No puedes meterte en esta guerra y hablo enserio.
Claro que hablaba en serio pero ella también lo hacia, ella juro proteger a su familia desde los siete y no los iba abandonar por su dolor. Lo que no la mato la hizo mas fuerte. La chica débil había aprendido a odiar antes que llorar de nuevo.
-Orochimaru es mi enemigo- se puso de pie- él me jodio la vida cada que podía, él y sus ratas como Toneri asesinaron a Jeremy y por si fuera poco han atentado contra mi y con lo que en verdad me importa.
-ya tengo un plan- arrugo el ceño.
-¿cuál?- su sarcasmo era mucho mas filoso de hace años- no tienes a corredores, no tienes a gente dispuesta a perder su vida en el intento….
-¿y tu si?- la corto con determinación- ¿tu serias capaz de matarte? ¿de ofrecerte como carnada y morir en el intento?
-sí- no titubeo- Todos intentaron protegerme y ahora es mi turno y no importa que te opongas… yo le regresare lo que se merece.
-vas a salir dañada- golpeo la barda donde estaban sentados.
-¿por qué? ¿no me ves? Lo he superado.
-¡no quieras engañarme, no te engañes a ti misma!- le grito- Lo único que supe de ti fue que te marchaste sin mirar a tras y que rehiciste tu vida con nuevas personas, se que me entere de un gran impacto en mi vida y que aún no puedo asimilar.
-¿tu impacto es que ya no soy tu hermana?
-¡exacto!- cerro los ojos fuertemente- yo toda mi vida intente mantenerte al margen, intente que fueras mejor, que te fuera bien…porque a pesar de todo me sentía orgulloso de ti, porque creía que debía mantenerte a salvo por ser mi hermana.
-¿y ahora no puedes mantenerme a salvo?- inquirió- Naruto no quiero la protección de nadie, no quiero que las personas vuelvan a caminar delante de mi, quiero que caminen a mi lado. Que sean capaces de verme como alguien fuerte y no débil.
-y lo entiendo- suspiro mirando al cielo- solamente necesito pensar, necesito asimilar y elegir lo mejor. Después de eso le daré el informe a Sasuke.
-Sasuke ya no tiene nada que ver aquí-contradijo.
-te equivocas- frunció el ceño señalándola- en ves de tenerle tanto rencor deberías estarle agradecido por todo lo que nos ha dado. Si no hubiera sido por el ahorita mismo la Manada ya no existiría.
-no tenía razones para hacerlo. Nadie se lo pidió.
-lo hizo por ti- le soltó- todo lo que ha hecho lo ha hecho por ti, para que cuando estuvieras de nuevo entre nosotros vieras cuanto a cambiado y lo que es capaz de llegar hacer. No es el mismo Sakura.
-he aprendido que en ves de decirme lo mucho que cambio sea capaz de mostrármelo-su voz era rasposa y pesada, tanto que a Naruto le sorprendió- No pienso volver con él.
-veo que lo odias demasiado- bajo la mirada sin remedio.
Lo hacía. Cuando paso todo lo que paso se dijo así misma que si al principio lo hubiera odiado demasiado como ahora, nunca había terminado como termino.
Antes no era capaz de hacerlo ¿quién no se enamoraría de alguien como el? ¿Quien no caería en las redes de un chico alto, con piel clara, ojos profundos, cabello sedoso negro, cuerpo marcado, sensualidad en todos los aspectos, voz varonil entre otros aspectos?
¿Quién no se enamoraría del "chico malo"? pero ahora todo era diferente, ahora lo conocía bastante para juzgar de lo que estaba hecho. Una ves que conoces a una persona ya no le ves lo apuesto que es, sino los sentimientos y actitudes que posee.
-mañana vendré a tomar todo con exactitud- aclaro- reúne a todos los que se encarguen del asunto. Comenzaremos a tomar medidas drásticas.
Se dio a vuelta para marcharse e irse al departamento. Naruto la miro caminar y sin embargo con todo el dolor del mundo se resigno a sonreír un poco aunque no lo sintiera verdadero.
-me alegro que hayas cambiado…-camino en dirección contraria a ella- hermana- murmuro cerrando los ojos y perdiéndose en la oscuridad de la noche.
Sabía a la perfección que mentía. Nadie se alegraba de que hubiera cambiado tanto, de que sus defensas estuvieran mas fuertes que nada, absolutamente nadie sabía como sobrellevar a esa nueva Sakura. Había cambiado tanto que al mínimo error y ella podría alejarse por completo.
Y a pesar de todo, Sakura al oír sus palabras no pudo contener bajar el ritmo de sus pasos hasta quedarse en medio de la carretera con los ojos cerrados. Solo entonces deseo que la nube de humo de su niñez volviera, que el tiempo retrocediera y nada hubiera pasado.
Deseo regresar el tiempo y valorar a Naruto, deseo llamarlo hermano por lo menos una ves en la vida y deseo que siempre hubieran estado juntos.
Quiso con todas sus fuerzas oír su estúpidos comentarios y risa escandalosa en ves de estar ahí completamente sola y abandonada.
En ves de estar ahí arrepintiéndose por el pasado cuando tal ves y todo pudo haber sido diferente.
Donde tal ves el pasado nunca hubiera sido pasado, sino el presente.
