Digimon no me pertenece, simplemente escribo este y otros fics porq me gusta esta pagina.


Capítulo 9

Tai estaba en el hotel dándose una ducha, había estado paseando por los alrededores y luego de un par de horas decidió volver al hotel. Tenía ganas de encontrarse con su hermana, pero por alguna razón la chica que lo había recibido era quien ocupaba sus pensamientos -Esa chica era bastante interesante, tal vez hacer este viaje fue una buena idea- pensó. Estaba terminando de cambiarse cuando su celular sonó -¿Diga?-

-¡Hermano! ¿Qué haces en París? ¿Y por qué no avisaste que venías?- dijo Kari desde el otro lado.

-Oye, cálmate creo que primero se saluda antes de reproches, quería venir a visitarte, es una ciudad muy hermosa, ahora entiendo por qué estabas tan contenta en venir aquí-

-De haber sabido que venías te hubiera ido a recoger al aeropuerto-

-Iba a ser sorpresa, pero supongo que fallé, en fin ¿Qué dices si nos juntamos a comer algo?-

-De acuerdo, ven a la casa donde me hospedo te prepararé tu plato preferido y además podrás conocer a mis amigas-

-Ya conocí a una de ellas, Mimí era su nombre si mal no recuerdo, me pareció simpática-

-Si que lo es y te agradecería que no intentes nada con ella ni con las demás. Sé como eres con las mujeres- dijo su hermana.

-¿En serio me crees capaz de...? Ah bueno tal vez tengas razón- respondió él riendose.

-Nos vemos esta noche hermanito y espero que seas puntual-

-Mi hermana y mi comida preferida en el mismo lugar, dudo que me veas llegar tarde. "Por no mencionar que ELLA también estará allí"- dijo una voz en su cabeza- Nos vemos esta noche-


T.K. estaba paseando en su moto por la ciudad mientras pensaba en muchas cosas, pronto sería la cena de gala que realiza la universidad todos los años, pero afortunadamente con la ayuda de su asistente y Ken pudieron encargarse de los preparativos y detalles. La razón por la que estaban tan pensativo es a quien invitaría a ese evento, pensó en Kari pero no estaba seguro de si aceptaría, ya que dudaba que le interesara ese tipo de cosas, pero tenía que intentarlo. Debido a su distracción casi choca a un peatón pero por suerte logró esquivarlo por los pelos.

-¡Ten más cuidado animal!- dijo la persona a la que casi atropella. Era una persona alta, llevaba una gorra con el emblema de un equipo de fútbol y anteojos de sol.

-Lo siento mucho de veras, no sé que me pasó, suelo manejar en forma responsable- respondió avergonzado y cuando vio de cerca el rostro del sujeto se sorprendió -¿Davis?-

-Eres tú T.K. vaya sorpresa ¿Qué sucede te distrajiste pensando en alguna chica?- bromeó él castaño.

-Pues de hecho sí, tengo una cena importante dentro de poco y pensaba a quién invitaría-

-Vamos T.K., los dos sabemos a quién te gustaría llevar- dijo Davis haciendo una mueca.

-¿Qué quieres decir?- preguntó el rubio algo nervioso.

-Mira, siempre he sido una persona directa, a ambos nos gusta Kari, es una chica preciosa e inteligente, sé que te sientes atraído hacia ella tanto como yo. La mayoría se enojaría si alguien estuviese interesado en la misma chica pero yo no, me gusta la competencia y también tener que luchar por lo que quiero. Te sugiero que hagas algo pronto antes de que sea demasiado tarde. Cuídate, e intenta no atropellar a nadie, bonita moto por cierto- dijo guiñándole el ojo y dejándolo sorprendido y con mucho en lo que pensar.

-Tal vez Davis tenga razón, la oportunidad de hallar la felicidad no aparece todos los días- dijo para sí mismo.


Kari estaba en la cocina preparando la cena, había algunas cacerolas arriba del fuego que expedían el olor de la comida -Hola Kari, vaya que bien huele aquí- dijo una voz detrás suyo.

-Hola chicas, gracias, mi hermano está de visita por la ciudad y lo invité a cenar, espero que no les importe-

-Para nada, será un placer- dijo Yolei.

-¿Viene Tai a comer?- preguntó Mimí emocionada.

-Así es- dijo la castaña.

-¿Cómo es que sabes su nombre?- preguntó la chica de anteojos.

-Vino la otra vez a visitar a Kari pero desgraciadamente ella no estaba. Me pareció una persona simpática-

-Qué curioso, fue lo mismo que dijo él sobre tí- comentó Kari.

-¿En serio? ¿Y que más te dijo sobre mí?-

-Nada más, sólo que estaba emocionado por venir a verme, además le prepararé su comida preferida asi que dudo que llegue tarde-

-En ese caso iré a bañarme, nos vemos después- respondió su amiga y se retiró de la cocina.

-Te preguntaría como es él, pero viendo la reacción de Mimí al enterarse de que tu hermano vendría no hace falta- bromeó Yolei.

-Es bastante apuesto y siempre tuvo suerte con las mujeres, asi que ten cuidado tú también-

-No te preocupes, sólo tengo ojos para Ken-

-¿En serio? Vaya, sí que te dejó hechizada-

-Así es ¿Y qué me dices de tí y tus galanes?-

-¿A qué te refieres con eso?- preguntó su amiga mientras sazonaba la salsa con algunos condimentos y especias.

-Vamos Kari, cualquiera se daría cuenta de que Davis y T.K. están detrás tuyo, ahora hay que ver cuál de los dos es el afortunado-

-Es que... es complicado los dos son bastante atractivos, T.K. es interesante y misterioso mientras que Davis es tan extrovertido y tiene ese carisma especial-

-Ciertamente no te envidio, estás entre dos deliciosos bombones y sólo puedes comerte uno-

-Mejor no digas nada y dime que tal está esto- respondió ella dándole una cuchara que tenía un líquido rojo.

-Mmm delicioso. Si lo del arte no funciona podrías dedicarte a la cocina-

-Puedo enseñarte algunos trucos, con eso seguro que tendrás a Ken rendido a tus pies- dijo ella con picardía.

-Soy buena degustando, no cocinando. Pero valdría la pena intentar aprender- respondió mientras terminaba de lamer la cuchara. Kari estaba terminando los últimos detalles mientras Yolei colocaba los platos y cubiertos hasta que escucharon el timbre.

-Debe ser mi hermano ¿Puedes abrir la puerta? Ya casi termino con esto- dijo Kari.

-Claro no hay problema- y se dirigió hacia donde estaba la entrada de la casa y después de revisar por el mirador de la puerta, la abrió -¡Hola! Tú debes ser Tai mi nombre es Yolei, Kari me ha hablado mucho de tí-

-Cosas buenas espero- bromeó él -El gusto es mío- dijo haciendo una pequeña reverencia. Una vez dentro de la casa se quitó la chaqueta y la colocó en el colgador.

-¡Hermano!- dijo Kari saliendo de la cocina y fue corriendo hacia donde estaba Tai y lo abrazó con fuerza.

-Me da gusto verte de nuevo hermanita, tantos días sin molestarte han sido aburridos- respondió el castaño sonriendo.

-Ven, siéntante, la comida está casi lista-

-Aún no has perdido el toque Kari-

-Desde que tu hermana se mudó con nosotras, nuestros estómagos están más contentos-

-Puedo imaginarlo, el talento artístico y culinario son fuertes en ella- comentó él con una sonrisa y cuando miró de reojo a una persona que bajaba por la escalera su cara demostró sorpresa aunque intentaba disimularlo.

-Hola, es bueno volverte a ver- dijo Mimí, quien estaba muy hermosa, su ropa era casual pero se notaba que se había maquillado y producido.

-El gusto es todo mío- le dijo Tai a la chica mientras la tomaba de la mano y le dedicaba una gran sonrisa. Ambos se quedaron mirándose como si no estuviera nada más cerca de ellos, se quedaron en silencio hasta que Kari les indicó que se sentaran.

-No es que me queje hermanito, pero ¿Por qué estás aquí? Creí que no te vería hasta fin de año. El pasaje hasta aquí debió salirles caro a mamá y papá- preguntó su hermana mientras servía la comida.

-De hecho no, hace tres semanas fui con Joe e Izzy al casino y tuvimos mucha suerte, luego de repartirnos el dinero cada uno decidió darse un pequeño gusto, Joe se compró el auto que hace años que sueña con tener, Izzy pudo irse a vivir solo y yo decidí hacer un pequeño viaje, estuve dedicando mi tiempo libre a aprender el idioma de aquí y ¡Voilá! Aquí me tienes-

-¡Increíble, tú sí que tienes suerte ¿Y en el trabajo no se enojaron porque te hayas tomado vacaciones a esta altura del año?-

-He estado los últimos años trabajando sin parar, asi que me deben varias semanas de licencia. No te preocupes-

-¿A qué te dedicas Tai?- preguntó Yolei.

-Trabajo en un bufete de abogados, soy el miembro más joven, pero como les he ayudado a ganar algunos casos importantes, no tardaron en darme reconocimiento- respondió él.

-Vaya, estás lleno de sorpresas- comentó la chica de anteojos.

-¿Y ya tienes pensado qué lugares visitar durante tu estadía aquí?- Preguntó Mimí, quien lo miraba con esos ojos grandes en forma sugestiva al mismo tiempo que comía.

-Pues a decir verdad, aún no he decidio a cuáles ir, esperaba que algunas de ustedes me diera un pequeño tour, si no es mucha molestia-

-Yo podr...- dijo Kari pero fue interrumpida por Mimí -¡Claro! Será un placer, conozco los mejores lugares de esta ciudad- dijo con una gran sonrisa.

-Entonces está decidido, te compensaré por las molestias lo prometo- dijo él.

-Lo tendré presente- respondió ella mientras le dedicaba una sonrisa pícara.

-Vaya, si que se han hecho amigos rápidamente- le susurró Yolei a Kari.

-Demasiado diría yo- respondió su amiga mientras resoplaba.

Luego de cenar Tai ayudó a las chicas a levantar la mesa, y tomaron un poco de café bañados con un toque de chocolate -Hacía rato que no probaba uno de éstos, intenté hacerlo en casa pero no es lo mismo- dijo el castaño.

-Tu hermana es nuestra chef personal- bromeó Yolei.

-Estoy seguro que muchos chicos aquí se deben pelear para poder salir con una chica tan linda y talentosa como mi hermanita- dijo él y Yolei le le echó una mirada cómplice a su amiga, quien la fulminaba con la mirada.

-Bueno, ya debería irme, estoy seguro que tienen cosas que hacer- dijo mientras se colocaba el abrigo -Nos estamos hablando Kari y gracias por la cena. Un gusto haberlas conocido chicas-

-El gusto fue nuestro, mañana arreglaremos lo de la salida- respondió Mimí.

-Esperaré con ansias- dijo él con una amplia sonrisa antes de salir por la puerta. Una vez que se fue Kari y Yolei miraban con desaprobación a su amiga.

-¿Qué?- preguntó la chica, haciéndose la inocente.

-¡Oh vamos Mimí! Es evidente que el hermano de Kari te dejó impresionada, es decir, el maquillaje, la invitación para recorrer la ciudad...-

-Sólo estoy siendo cortés- respondió ella.

-Un San Bernardo es cortés, pero ni él babea tanto como tú-

-Que graciosa, ahora si me disculpan me iré a acostar, mañana tengo un día bastante ocupado en la cafetería-

-Sí, estoy seguro que ESO es lo que ocupa tu mente- bromeó Kari y ante esa respuesta Mimí se quedó sin palabras y se retiró a su habitación mientras las otras dos chicas se chocaban las manos en gesto de complicidad mientras reían.


¿Qué les pareció el capítulo? Espero reviews, en el próximo prometo escribir mas acerca de Kari y T.K. ;)