Capítulo 8 Luz de luna, luz de linternas
Elisa apuñalo con su tenedor el trozo de pastel, lo metió en su boca y volvió a sentir el dulce sabor que en este punto, después de haber probado diez pasteles diferentes, ya le había dejado un sabor muy dulce en el paladar.
-Creo que sabe igual que el número tres- ella miro a su hermana menor que a diferencia de ella devoraba el pastel con gusto.
-En mi opinión es muy diferente, veras este es un chocolate más amargo-
Elisa se rio al ver que Anna tenía la boca manchada de pastel –no sé cómo puedes notar eso, supongo que eres más fanática del chocolate que yo-
-Yo digo que solo no tienes ánimos… ¿será por qué esperabas hacer esto con alguien más?- Anna le parpadeo coquetamente a su hermana.
-Anna…-
-¿Qué tal estuvo el beso?- le pregunto apresuradamente.
-Estuvo… estuvo muy bien- las mejillas de la rubia se encendieron.
-¡Te sonrojaste!, él debe de gustarte mucho-
Elisa borro la sonrisa de su rostro –aun así… es complicado-
-¿Por qué dices eso?, ¿acaso lo dices por lo del falso compromiso?- ella le susurro.
-No, es por algo que esta fuera de nuestro alcance-
Anna reacciono abriendo los ojos grandes -¿acaso es un fugitivo?-
-¿Qué?-
-Tiene sentido, por eso esta tan lejos de su casa, tal vez asesino a alguien y por eso tiene esa mirada tan extraña, está escapando de la justicia y por eso te ayudo, él comprendía la situación en la que estabas y no quería que alguien más pasara por la misma soledad que él está pasando-
Elisa rodo los ojos ante aquella exagerada teoría –No, no tiene nada que ver-
Anna suspiro –entonces no tengo ni idea de que pueda ser peor que eso-
-Él… no importa, ya hablaremos de eso después-
-Bueno, pero tienes que contarme que es lo que sucede-
-Cuando sea el momento lo hare-
-¿Entonces, estamos de acuerdo en la decisión final?-
Elisa asintió –queremos el número siete- las hermanas dijeron al unísono.
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Jokul entro sacudiéndose los pies llenos de lodo, nuevamente Gerda llego a recibirlo, con una toalla en las manos.
-Bienvenido joven, ¿tuvo un buen viaje?- le pregunto extendiéndole la toalla.
-Pudo haber sido mejor- suspiro –pero por lo menos siempre llegas a recibirme de la forma más atenta posible, gracias por la toalla- se comenzó a quitar el abrigo mojado.
-Oh, permítame esto, lo mandare a lavar- la mujer tomo el abrigo empapado y sucio –y cuando se quite el resto de la ropa mojada también mándela a la lavandería, por favor-
-Gracias, iré a tomar un baño- Jokul se sentía bastante tenso desde la revelación de su padre.
Subió las escaleras y se dirigió a aquella habitación única, en el fondo del pasillo donde se encontraba su habitación, había más baños en el palacio, por supuesto, pero este era el más cercano.
Se utilizaba una sola habitación dedicada al aseo, o sea para ducharse. Esta habitación era grande, con ventanas cubiertas por cortinas, en el centro se encontraba una pileta que se podía llenar de agua para ducharse y sobre esta había un traga luz por donde pasaban los rayos del sol o de la luna.
Era casi las seis de la tarde y estaba seguro de que aquí nadie lo molestaría en toda la noche, lo sabía porque ya había pasado noches enteras sumergido en el agua jugando con la espuma de las burbujas de baño, era una cosa de humanos que le parecía relajante, sobre todo cuando podía ver la luz de la luna.
Esta vez no podía esperar a la noche, tuvo que desvestirse, dejar la ropa en el cesto para la lavandería y llenar la pileta, necesitaba relajarse y pensar, pensar antes de ver a Elisa o a cualquier otra persona.
Se sumergió bruscamente, primero se lavó los pies, después el cabello y al final el resto del cuerpo. Al salir se secó, se cubrió con la toalla y se aproximó a una de las mesitas que estaban en la habitación, hacía poco que la había conocido, una mesita especialmente preparada para los invitados, varones, que llegaran al palacio.
Tomo el envase de vidrio oscuro y lo destapo, pensó unos segundos antes de servirse el contenido en una copa de vidrio, pero no lo pensó dos veces antes de beberse de un golpe la bebida.
Miro el envase -¿Akavavit?, es nuevo- se encogió de hombros y se sirvió un poco más.
Una vez termino esa copa, como pudo se vistió con camisa y pantalón, abrió la puerta que daba al balcón, la cerro con cuidado y se hecho a dormir en el piso de ahí, sabía que lo que hacía estaba mal, pero era la única forma en la que podía perderse, al menos por unas horas, del insomnio eterno.
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Elisa se estiro, la espalda le dolía, había estado todo el día arreglando las cosas pendientes para la fiesta de compromiso que sería en tres días, estuvo tan ocupada que no tuvo tiempo de ducharse en la mañana, sabía que ya eran las nueve de la noche, pero necesitaba eso.
Tomo su pijama y se dirigió al cuarto de aseo al fondo del pasillo, al entrar en el cuarto de percato de que la tina estaba llena.
-¿Me pregunto por qué no han venido a limpiar?- se preguntó viendo el agua turbia y sucia -¿Quién se habrá duchado aquí?- se encogió de hombros y decidió tomar cartas en el asunto, ella misma limpio el agua sucia y helada.
Elisa jalo la cinta que mantenía su cabello perfectamente recogido, su trenza calló un poco más debajo de los hombros, con sus dedos fue separando su cabello lentamente y con cuidado hasta tenerlo completamente suelto y despeinado.
Miro la cortina entre abierta de la ventana, no se molestó en cerrarla ya que era de noche y la única luz que entraba en el baño era la de la luna, que entraba por el tragaluz.
Se comenzó a desvestir y se metió en la tina de agua caliente, con una esponja comenzó a tallar su cuerpo, después lavo su cabello mientras tarareaba una melodía.
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Allá afuera, en el balcón, Jokul se encontraba apenas recuperando, abrió los ojos para verse a sí mismo abrazando una copa de vidrio vacía.
Él recordó que había hecho y con enojo arrojo la copa al vacío, se puso de pie y se dispuso a entrar cuando se percató de la voz de una mujer en el interior, se asomó por la cortina entreabierta y hecho una mirada.
Bien, tu fe era cierta pero necesitabas demostrarlo
La viste bañarse en el techo
Su belleza y la luz de la luna te derrocaron
Abrió los ojos al ver aquella escena, rápidamente se apartó por respeto a ella, pero la imagen quedo grabada en su cabeza, Elisa lavando su cabello rubio.
Después de varios minutos oculto en la terraza volvió a echar un vistazo, tenía que ver si ella se había ido pero resulta que seguía estando ahí, usaba una bata y se estaba cepillando el cabello, se acercó más, no pudo evitarlo al ver lo hermosa que se veía.
Elisa se detuvo al ver a alguien asomándose por la ventana, mantuvo la calma al distinguir unos mechones de cabello blanco. Dejo el cepillo sobre la mesita, se puso de pie y camino hacia la puerta.
Jokul del otro lado, vio esto rápidamente se alejó maldiciendo en voz alta -¡Diablos!- inútilmente intento esconderse.
Ella abrió la puerta y lo miro con los brazos cruzados -¿Cuánto tiempo llevas ahí?- pregunto.
Él trago saliva –Umh, me quede dormido desde hace un buen rato, acabo de despertar-
Ella arqueo las cejas –pensé que no dormías-
-Descubrí algo que me hace dormir- rio nervioso.
-¿Qué?-
-Le llaman alcohol-
-¡Jokul!, ¿en serio?-
-Oye, me gusto la sensación, solo quería volver a hacerlo—
-¿O sea que no es la primera vez?- Jokul comenzó a balbucear cosas -¡Eso está mal!- le grito.
Él suspiro –La fiesta es en tres días… fiesta de compromiso-
Ella asintió -¿Cómo te sientes respecto a eso?- ella se abrazó a sí misma.
-Es… un poco incómodo hablar de esto- él se rasco la nuca con nerviosismo.
-A mi… me gusto el beso- tartamudeo.
-A mi igual-
-¿Qué se supone que debemos hacer ahora?, deberíamos discutirlo-
-Estoy seguro de lo que siento- guardo silencio un momento, se acercó a ella y le tomo las manos.
Ella rodeo su cuello con sus brazos y ambos se besaron teniendo a la luna como único testigo.
Elisa se separó –de seguro has pesado lo mismo que yo-
-Sí, tenemos un montón de problemas que tal vez no podamos resolver-
-En realidad no sé qué pensar ahora sobre esto, con lo de la fiesta no he tendió tiempo de reflexionar respecto al tema-
-Tal vez deberíamos dejar eso a un lado por ahora, concentrarnos en esto y divertirnos- le sonrió.
-Sí, es lo mejor- ella se dio media vuelta para entrar de nuevo.
-Oye, Elisa- la detuvo -¿te gustaría escaparte un rato?-
Ella arrugo la nariz al escuchar eso –creo que no sería una buena idea-
-Oh, vamos, te prometo que será divertido-
-No, lo se Frost-
-Ve, arréglate y no me hagas esperar mucho- le dijo con una sonrisa burlona –te vere en las caballerizas-
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Elisa llego ocultándose con su capa al lugar donde Jokul le había pedido verse –tardaste un poco- él apareció con un caballo.
-¿A dónde iremos?-
-A Corona-
-¿Corona?, ¿en un caballo?-
-Solo lo utilizaremos para llegar a las afueras de Arendelle, después usaremos el transporte aéreo-
-¿Entonces iremos volando?- él asintió y subió al caballo -¿Por qué quieres que vayamos a Corona?-
El peliblanco le extendió la mano para ayudarla a subir –hoy es un día especial en Corona-
-No entiendo a qué te refieres-
-Es mejor que no lo entiendas- él jalo las riendas del caballo.
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-Ven, ¡rápido!- Jokul la arrastro hasta el muelle, la media noche casi se aproximaba y la sorpresa estaba por aparecer -¿Sabes patinar en hielo?- le pregunto.
-No, de hecho me da algo de miedo-
Él dio un pequeño salto al agua congelando una parte de esta al entrar en contacto con sus pies, le extendió la mano –confía en mí-
Elisa temblando tomo su mano y piso el hielo -¿es seguro?-
-Si no lo fuera no te diría que bajes-
Ambos comenzaron a caminar, con cada paso que Jokul daba se congelaba el agua, y Elisa seguía el camino de hielo sin soltar la mano de él.
Ella comenzó a resbalarse y Jokul se rio –Eres un poco patosa-
-¿Patosa?, ya nadie usa esa palabra-
-Que puedo decir, soy un tipo anticuado- le ayudo a recuperar el equilibrio –Okey, aquí está bien- él se sentó en el hielo.
-¿Qué se supone que estamos haciendo aquí?-
-Siéntate- él se quitó su abrigo y lo extendió en el hielo para que ella no sintiera el frio.
Ella se sentó –Esta todo tan callado- dijo viendo la oscuridad.
-Elisa, mira- él señalo un punto a la distancia.
Ella entrecerró los ojos para poder apreciar mejor la pequeña luz que se movía -¿Qué es eso?-
-Una linterna- poco a poco empezaron a aparecer más puntos de luz en el cielo.
-Lo había olvidado, el festival de las linternas- dijo emocionada.
Él asintió –sucede una vez al año-
-Para celebrar el cumpleaños de la princesa Rapunzel- en cuestión de minutos el cielo estaba lleno de estas linternas –están cayendo- algunas de las linternas estaban perdiendo altura y ahora estaban muy cerca de ellos.
-Es bonito, ¿verdad?- Jokul sonrió con dulzura al ver las luces en el cielo y su reflejo en el agua –los humanos tienen ideas muy interesantes-
Elisa tomo una de las linternas con las puntas de sus dedos y la lanzo de vuelta al cielo –no tengo palabras, gracias por esto- le dio un beso en la mejilla –quien lo diría, eres un romántico empedernido-
El la abrazo por la cintura y ambos permanecieron ahí, viendo el espectáculo de linternas danzantes.
Okey, sé que verán un poco revuelto este capítulo ya que originalmente los iba a separar, pero el segundo quedaba muy corto, así que los tuve que contar.
Solo quiero meterle más momentos felices antes de lo que viene a continuación, intentare hacer lo mismo en el próximo capítulo.
Veamos
Bien, tu fe era cierta pero necesitabas demostrarlo
La viste bañarse en el techo
Su belleza y la luz de la luna te derrocaron
En realidad no creo que haya mucho que explicar de este verso, más que la historia de Betsabé y David, ya sabemos que él era un rey que estaba casado pero un día vio a una mujer bañándose y quedo profundamente enamorado, lo que desencadeno una terrible tragedia, ¿pasara lo mismo en esta historia?.
Respondiendo comentarios
-Shine_smile: me alegro que hayas disfrutado del capítulo anterior y respecto a las dudas que me formulaste, diferentes gustos pues… ejem ya sabes XD Anna pensó que ya que su hermana nunca se vio interesada por muchachos pues entonces debía de tener gustos diferentes, pero claro que sus teorías son muy alocadas.
Jokul se sorprendió al escuchar de Selene ya que eso le confirmo sus sospechas de que ella tuvo algo que ver con que él y Elisa se conocieran.
Por cierto ahora fueron dos besos jelsa ;)
-Yuya: Revelation tokio, claro, es la parte de tsubasa chronicles en la que todo se vuelve un caos, me encanto ese ova.
Respecto a los gustos diferentes, muchos me preguntaron sobre eso, XD así que respondí esa misma pregunta a Shine_smile en el comentario de arriba.
Por favor evita dejar caer tu celular, no me hago responsable por daños o pérdidas materiales XD
Feliz semana santa
-Anónimo: sí, esa es la historia de Betsabe y David, por eso digo que tiene un gran parecido con esta historia.
Definitivamente es un anime muy bueno, tiene mucha trama, mucho misterio, muertes trágicas como la de Mike, aunque personalmente me dolio mas la muerte de Petra, sobre todo cuando en el anime su padre se acercó a Levi para agradecerle por cuidar de ella… se me hizo un nudo en la garganta.
Claro que vi el ova de Levi, ya decía yo que algo muy malo le debió de haber pasado para ser así, supongo que se veía a sí mismo y sus dos amigos al ver a Armin, Mikasa y Eren.
Tienes razón, es una buena canción y al ver el video me puse a rememorar algunas cosas :C
Ojala Mikasa y Eren estén juntos, aunque en cierto modo es culpa de ella que no le haga caso por ser tan maternal y sobreprotectora, aunque me parece adorable.
No, en esta línea de tiempo él jamás vivió con los Trolls.
-Nikolai: tú siempre me entiendes en mis bromas de doble sentido, creo que a todos nos gusta Shingeki no kyojin. Saludos feliz semana santa.
-Cristina: así es, creo que si hice ver a Elisa bastante egoísta el capítulo anterior, pero Jokul ya tendrá su turno.
Por cierto si leí sobre esa versión de Shingeki no kyojin, pero no lo he encontrado, espero hacerlo pronto.
Yo también espero que al final ambos se queden juntos, también admito que me gustaría ver a Mikasa como titán pero está mejor que no lo sea, ella debería ser menos maternal con Eren, tal vez así podría tener más oportunidad.
Yuya: ¿te refieres a Shingeki no kyojin?
